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sábado, 9 de julio de 2016

Macri con Merkel

El presidente Mauricio Macri llegó a Berlin, donde se reunirá con la canciller federal Angela Merkel en el marco de una visita oficial a Alemania que incluirá también reuniones con los líderes de importantes empresas locales.


El Jefe del Estado arribó procedente de Bruselas, acompañado la primera dama Juliana Awada, Macri se alojó en un hotel ubicado en pleno centro de Berlín, a muy pocas cuadras de la histórica Puerta de Brandenburgo.

Hoy a las 12.30 hora local (7.30 hora argentina) el Presidente se reunirá con Angela Merkel en la sede de la Cancillería Federal, donde será recibido con honores militares y compartirá un almuerzo de trabajo con la jefa del Gobierno alemán. Previamente, visitará en el Palacio Bellevue al presidente de Alemania, Joachim Gauck, en tanto que a primera hora del día se reunirá con el ministro de Economía y Energía y vicecanciller federal, Sigmar Gabriel.

La agenda del Presidente también incluye un encuentro con el pianista Daniel Barenboim, director de la Orquesta Estatal de Berlín. Además, brindará una exposición sobre el tema “Argentina en el mundo” en el salón auditorio de la Fundación Konrad Adenauer y asistirá a una cena que ofrecerá en su honor el ministro federal de Asuntos Exteriores, Frank Walter Steinmeier, y de la que participarán directivos de importantes empresas alemanas.

El miércoles Macri se reunirá con los CEO's de Mercedes Benz, Volker Mornhinweg, y de Volkswagen, Herbert Diess, y visitará un Centro de Capacitación de la empresa Siemens. También concurrirá a la sede del Bundestag, el Parlamento Federal, donde se reunirá con su titular, Norbert Lammert.

lunes, 25 de febrero de 2013

Kosovo, cinco años de un experimento global.

KOSOVO

Por Vadim Dubnov, RIA Novosti

20/02/13.- Unos días antes del aniversario el actual presidente de Serbia, Tomislav Nikolic, estrechó la mano a su homóloga kosovar, Atifete Jahjaga, en una reunión celebrada en Bruselas.


Kosovo

Los mandatarios no dijeron nada que tuviera repercusión en la historia, al contrario, reiteraron las posiciones ya conocidas. Tomislav Nikolic advirtió que las negociaciones no darían ningún fruto si Kosovo seguía considerándose independiente, lo cual sonó algo paradójico: se trataba de un aniversario no reconocido por Belgrado, que sin embargo aceptó la invitación a la celebración.

Un día del optimista

La guerra de Kosovo fue la última en la historia de la ex Yugoslavia. Empezada en 1998 como reacción del Ejército yugoslavo, desembocó en limpiezas étnicas mutuas, y una operación militar de la OTAN contra Belgrado. Y al final acabó con una derrota del régimen de Slobodan Milosevic.

La guerra terminó un año más tarde. En junio de 1999 la ONU aprobó la resolución 1.244, que autorizó la presencia internacional (tanto civil como militar) en Kosovo para velar por la seguridad, aunque formalmente nadie puso en tela de juicio la integridad territorial de Serbia.

Al convertirse en la práctica en un protectorado de la OTAN, Kosovo se separó de Serbia. Fue algo que todo el mundo asumió, aunque a nadie se le habría ocurrido expresar esta idea oficialmente, como un cambio para siempre. Primero todos se intentaban engañar a sí mismos, pero cuando este periodo terminó, el mundo no tuvo otro remedio que ponerse de acuerdo.

El 17 de febrero de 2008 el parlamento de Kosovo votó a favor de aprobar la declaración de independencia. Sus adversarios insisten en que fue proclamada unilateralmente, pero sucede que no hay otra manera de proclamar la independencia: por algo se llama independencia. Aquel día todos los kosovares fueron optimistas, seguros de que Kosovo daría un salto enorme en cuanto el mundo reconociera su anhelado estatus.

Hasta los vecinos más pesimistas y menos idealistas pesaban que en cuanto fueran arregladas todas las formalidades un sinfín de inversores inundaría el nuevo Estado, al menos para ser los primeros.

El primer aniversario también lo celebraron a bombo y platillo, pero el tiempo estropeó la fiesta. Y cuando amaneció todos vieron un país desordenado, por no decir abandonado, en el que había que esforzarse por no perder la fe en la pronta llegada de un porvenir feliz.

Sueño del inversor

En la historia de cualquier independencia hay dos etapas. Primero los símbolos eclipsan cualquier realidad y todo es una fiesta. Pero luego va perdiéndose el interés por los símbolos: resulta que la independencia como tal no depende del reconocimiento.

De igual modo el encuentro entre los jefes de los dos Estados, aunque es el primero en cinco años y seguramente quedará grabado en la historia, en realidad no es nada más que un símbolo. No intercambiaron ni una palabra que tuviera importancia y sus encuentros son demasiado regulares como para considerarse hechos históricos.

Serbia ya no se opone a que en los eventos de carácter internacional Kosovo se denomine la República de Kosovo, pero junto con la mención de la resolución 1.244 de la ONU, formalmente vigente. Serbia paga los derechos de aduana en la frontera con Kosovo según la ley kosovar y la línea administrativa entre Serbia y Kosovo se considera frontera oficialmente. Belgrado no apoyó a sus compatriotas de Kosovska Mitrovica, el enclave serbio situado en el norte de Kosovo en la frontera con Serbia. En realidad, jamás existió esta frontera, porque los serbios de Mitrovica se indignan por la idea de tener frontera con su tierra natal. Tampoco hay aduana, por el bien de la cooperación de los contrabandistas albaneses y serbios. Durante mucho tiempo Pristina no insistió en su presencia en esta parte de la frontera. Y cuando el año pasado se decidió a tomarla bajo su control, los serbios contestaron con barricadas y desórdenes. Por cierto, las mercancías serbias son algo común y corriente en las tiendas kosovares.

Al final vino el inversor. Los eslovenos no tardaron en invertir en las telecomunicaciones kosovares, el capital social del banco Raiffeisen Bank ascendió a 500 millones de euros y los demás bancos también mostraron interés por Kosovo. Los españoles construían una autopista; los alemanes, un nuevo aeropuerto, y se habló mucho del proyecto checo-alemán de un complejo de industria eléctrica. Los analistas locales bromeaban diciendo que no sabían cómo calificar a Kosovo: como un Estado en tránsito o un Estado cuya existencia aun en vísperas pareció imposible. Nadie se acuerda ya de estos momentos. Aquí sería justo mencionar que no solo Kosovo, sino otros varios Estados reconocidos y que incluso forman parte de la Unión Europea, han demostrado que un Estado puede ser ?transitorio? por mucho tiempo, sin que las generaciones contemporáneas tengan posibilidad de verlos cambiar de estatus.

La suerte que tuvo Kosovo

Kosovo fue el primer experimento de creación de un mundo nuevo en un rincón europeo, fue el laboratorio donde se elaboraban nuevos enfoques. Kosovo no fue el primero en el proceso de la desintegración del sistema de soberanías temporales aparecidas a raíz de las guerras del siglo XX. No tuvo tanta suerte como las exrepúblicas soviéticas y yugoslavas, así como la República Checa y Eslovaquia, reconocidas en aquel breve periodo en el que el mundo estaba dispuesto a reconocer la independencia y, formalmente, derechos iguales de nuevos Estados. Pero pese a no tener suerte con la época Kosovo tuvo suerte con el lugar: fue allí donde había estallado la Primera Guerra Mundial.

Todo el mundo se lanzó a salvar Kosovo del agonizante y enloquecido imperio yugoslavo. Luego, como es habitual en las historias de la lucha por la independencia, los líderes criminales locales de ayer se declararon vencedores. Algunos de ellos cayeron a manos de los suyos, otros fueron vestidos de funcionarios por los líderes europeos, que sin embargo no abrigaban ilusiones al respecto. Otros fueron enviados a La Haya.

Y luego, poco a poco, todo empezó a ?arreglarse?.

Reconocimiento a medias

No llegó a ser aceptado por completo ni siquiera en la más o menos próspera parte de la Europa Occidental. Resultó que Kosovo no tenía ninguna oportunidad. Los reportajes sobre la guerra llegaron a ser sustituidos por los de la vida humilde, que no denota el dinero invertido en el nuevo Estado que tanto les costó establecer a los kosovares.

Una vez establecido el Estado, algunos les felicitaron, algunos lo reconocieron, pero nada más: que sigan por sus propias fuerzas. ¿Acaso alguien decía que la independencia es algo más que un símbolo?

Así, un símbolo y nada más, resultó ser todo: los pacificadores que ya no lograron salvar a los serbios de la enemistad y venganza kosovar y que resultaron ser los principales responsables de los fallos de este experimento, el espantajo de la Gran Albania que uniría Albania, Kosovo, una parte de Macedonia y el Valle de Presevo de Serbia, y el propio reconocimiento.

Kosovo fue uno de los muchos Estados nuevos, aunque el último en Europa. En líneas generales, el trabajo está hecho. A medida de que todos van acostumbrándose a la idea de que existe este Estado, los enclaves serbios en Kosovo dejan de ser pretexto para nuevos ataques por parte de los kosovares. A medida que los serbios se hacen a la idea de que han perdido estas provincias para siempre, se vuelve todo más tranquilo en la propia Serbia.

Kosovo está reconocido por 98 Estados, algo más de la mitad de todos los miembros de la ONU. En realidad, nadie ya cuenta cuántos son. El reconocimiento, o no reconocimiento, no supone nada más que un pretexto para la casuística diplomática, los fallos y las acusaciones de doble rasero. Ya todos se dan cuenta de que esta página de la historia ha pasado, tal vez contrariamente a las reglas del juego llamadas Derecho Internacional. Pero los kosovares no tienen la culpa de que estas reglas no cambiasen en el momento oportuno.

fuente: Agencia rusa Ria Novosti / Agencia Rebanadas de Realidad

sábado, 4 de febrero de 2012

Israel urge a EE UU para atacar a Irán.

IRÁN

?Estamos preparados para responder?, dijo el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta

El secretario de Defensa, Leon Panetta, durante la cumbre de la OTAN en Bruselas. /
Israel ha advertido a Estados Unidos de que se prepara para atacar las instalaciones nucleares de Irán de forma inmediata, quizá esta misma primavera, una vez convencido de que será imposible impedir por otros medios que el régimen islámico construya una bomba atómica en el plazo de un año. La Administración norteamericana, según distintas fuentes, está aún calculando su reacción y tratando de mantener el control de los acontecimientos, aunque está dispuesta a actuar militarmente si es necesario.

?Tenemos todas las opciones sobre la mesa y estamos preparados para responder si tenemos que hacerlo?, dijo el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, que previamente había advertido que existe ?una alta probabilidad? de que Israel actúe antes del verano. El diarioThe Washington Post fue el primero en recoger las impresiones de Panetta, quien no las ha desmentido.

El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, ha amenazado a EE UU con una fuerte reacción en el caso de que ese ataque se produzca finalmente. ?Una agresión tendría diez veces peores consecuencias para los intereses norteamericanos que para Irán?, ha pronosticado en un discurso en televisión.

"Una agresión tendría diez veces peores consecuencias para los intereses de EE UU que para Irán"
Alí Jamenei. líder supremo iraní
La insistencia de Israel en bombardear cuanto antes los complejos nucleares iraníes se ha duplicado en las últimas semanas, según han asegurado fuentes políticas y diplomáticas en esta capital, ante su sospecha de que EE UU y los países europeos pretenden limitarse a la aplicación de sanciones económicas para disuadir a los dirigentes de Irán.

La Unión Europea anunció recientemente un boicot a la industria petrolera iraní, que se sumaría en los próximos meses a otra serie de medidas de castigo que europeos y norteamericanos aplican desde hace tiempo al régimen islámico, que sigue oponiéndose a que inspectores de la ONU revisen sus instalaciones.

Eso no será suficiente, a juicio de Israel, que considera que el proceso de construcción de una bomba atómica puede hacerse irreversible si no se le frena en los próximos meses. ?Quienes digan que podemos actuar más tarde, puede descubrir que más tarde sería demasiado tarde?, dijo el jueves el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak.

Una acción exclusiva de Israel no evitaría una plena implicación de EE UU en el conflicto
Israel ha comunicado a EE UU que cuenta con los medios militares suficientes para actuar en solitario y con garantías de plena eficacia, y que los riesgos de un ataque han sido cuidadosamente analizados y son aceptables. ?El resultado de evitar una acción militar sería un Irán nuclearizado, y eso sería más complicado, más peligroso y más costoso en vidas humanas que impedirlo ahora?, aseguró Barak en una conferencia en Israel.

Una acción exclusiva de Israel no evitaría una plena implicación de EE UU en el conflicto. En primer lugar porque, como ha anticipado Jamenei, Irán podría intentar represalias contra las fuerzas de la Quinta Flota desplegadas en la región o contra intereses norteamericanos o de sus aliados en Oriente Próximo.

Irán dispone de múltiples alternativas para responder a un ataque, desde la movilización de sus aliados de Hezbolá para disparar cohetes contra Israel, hasta la más extrema, el cierre del estrecho de Ormuz, una medida que, según ha advertido claramente Washington, provocaría una intervención militar inmediata de EE UU. El Gobierno de Teherán es consciente del peligro de un ataque desde que empezó su programa nuclear, y ha tenido tiempo suficiente como para preparar una respuesta.

Israel cuenta, sin embargo, con que sería posible que un bombardeo agudizase la división que existe dentro del régimen y la sociedad iraníes y precipitase la caída de los ayatolas. El Gobierno no podría contar en esta ocasión con importantes apoyos externos, puesto que Siria, su principal aliado en la zona, no está hoy en condiciones de ofrecerle su colaboración. Arabia Saudí y otras monarquías árabes del Golfo, por su parte, podrían ver con alivio la destrucción de unas instalaciones nucleares que también observan como una amenaza para ellos mismos.

EE UU mantiene aún, no obstante, fuertes reservas sobre la necesidad de lanzar un ataque en este momento. ?Ahora mismo lo más importante sigue siendo mantener a la comunidad internacional unida?, declaró ayer Panetta. Al peligro de una extensión del conflicto a todo Oriente Próximo, se une, según el cálculo de Washington, el riesgo de que una acción militar de carácter quirúrgico no consiga destruir por completo el programa nuclear, que Irán ha desarrollado en búnker preparados específicamente para un ataque de esas características.

Hay que considerar, por último, la repercusión política de una iniciativa tan arriesgada en pleno año electoral. Para el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien nunca ha tenido buenas relaciones con Barack Obama, es más sencillo influir sobre el presidente cuando este tiene sobre sí el peso de unas elecciones en noviembre que después de ser reelegido. Por lo que respecta a Obama, no existe una opción claramente favorable. Tanto un ataque como la pasividad pueden suponer ventajas e inconvenientes, aunque una acción militar siempre es, por naturaleza, un paso plagado de incertidumbres.


fuente: El País (Madrid)