Mostrando entradas con la etiqueta biografía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta biografía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de enero de 2014

Celia Sánchez.

UNA MUJER DE LA REVOLUCION

Saúl Landau

"Ya era hora",  comenté cuando supe que Nancy Stout había escrito una biografía de Celia  Sánchez, una heroína cubana con la que me reuní varias veces por la filmación  que hice con Fidel Castro en las décadas de 1960 y 1970 ([I]Fidel¸ [/I]en PBNSD  en 1969, [I]Castro, Cuba y EE.UU.,[/I] CBS, 1974, y [I]La revolución sin  compromiso,[/I] PBS, 1990.)

En 1969, Fidel  me invitó a cenar con él y compartir el dolor por la muerte de un amigo común,  el comandante René Vallejo, médico personal de Fidel, asesor y amigo íntimo. Yo  había conocido a Vallejo en mi primer viaje a Cuba, cuando él dirigía el  Instituto de Reforma Agraria de Cuba en la provincia de Oriente y me llevaron  en un viaje de actividad revolucionaria. Más tarde, Vallejo coordinó que yo  hiciera la filmación  de 1968 con Castro.

Yo estaba en  Cuba cuando Vallejo sufrió una hemorragia cerebral y falleció, y recibí un  mensaje de Celia Sánchez de que Fidel quería que yo fuera a su  apartamento  en La Habana a cenar con él.

Celia me  saludó y saludó a mi familia y nos mostró fotos y obras de arte con las que  había adornado las paredes. Ella también había preparado la mesa en este  modesto apartamento en La Habana, donde Fidel a veces pernoctaba.

Ella también  se había hecho cargo del menú y luego sirvió la cena, y preguntó varias veces  si todos nos sentíamos cómodos mientras discutíamos acerca de Vallejo y sus  muchas virtudes. Evidentemente la súbita muerte de Vallejo había sacudido  duramente a Fidel, así como a Celia y a mí. Ella era de Media Luna, en la  entonces provincia de Oriente, cerca de donde Vallejo tenía su consulta de  ginecología, y ambos se habían sumado activamente a la campaña insurreccional  del Movimiento 26 de Julio.

La exploración  hecha por Stout de la vida de Celia ayuda a los lectores a comprender la  naturaleza de la vida en un pequeño pueblo provinciano de la década de 1950, y  cómo los revolucionarios tenían que ocultarse de la policía de Batista y  simultáneamente lograr integrar su tiempo con la organización de la  insurrección, y con la vida familiar y amorosa.

Celia se había  ganando su reputación durante la insurrección organizando eventos, realizando  contactos clave, planeando y organizando, un camino que ella continuó, junto a  Fidel, después de que los revolucionarios tomaron el poder. Stout omite la  explicación de cómo y por qué Celia se involucró en la actividad revolucionaria  después de que el general Fulgencio Batista realizó el golpe de estado en 1952  y recibió apoyo inmediato de EE.UU. Celia arriesgó su vida por los ideales de  una Cuba independiente y socialmente justa y, en una carta a su padre ella  explicó lo que sentía cuando se estaba en busca de estos objetivos. Al igual  que muchos cubanos, Celia se sintió indignada por esta ilegal toma del poder  que distorsionaba lo que ella creía que era el camino apropiado de Cuba hacia  una genuina independencia y una sociedad basada en la justicia social. Julia  Sweig había descubierto previamente en archivos estatales una carta que Celia  escribió a su padre explicando sus sentimientos. En la carta, Celia Sánchez  escribió a su padre:

?Todos los  días veo cuánto necesita Cuba esta revolución. Concebimos la necesidad de una  conciencia revolucionaria y la hemos logrado. Tú sabes que este país siempre ha  estado enamorado de caudillos, y así es como Fidel se hizo. Siempre temí que lo  pudieran matar y que, además de perder un gran valor, el pueblo nos abandonara  en la revolución; esos temores ahora han pasado a la historia, y ahora el  pueblo tiene una verdadera conciencia de sus sentimientos y la revolución está  por encima de todas las cosas?.  (Carta fechada el 26 de septiembre de  1957, Julia Sweig, [I]Dentro de la revolución cubana,[/I] pág. 59, Harvard  University  2002.)

Su papel  crucial en la planificación de eventos, como el lugar de desembarco del Granma  a fines de 1956, y la subsiguiente ruta por la que debían ir los rebeldes  después del desembarco, mostraron lo importante que se había vuelto en el  movimiento insurreccional y el nivel de confianza depositado en ella.

Fidel continuó  usándola como su confidente, organizadora y a veces planificadora de proyectos  de nuevos parques (como el Parque Lenin), exposiciones de arte y museos.

Al igual que  Fidel, Celia  nació en un pequeño pueblo de Oriente y llevó en su persona  los ideales originales de independencia y justicia social que inspiraron a la  mayoría de los miembros del Movimiento del 26 de Julio a correr los riesgos  para derrocar al gobierno de Batista y luego enfrentarse a Washington.

Nancy Stout  nos provee los detalles principales de la vida de Celia, sus conspiraciones  durante la insurrección, y su papel vital como la ?hácelotodo? de Fidel, su  valentía y determinación que tanto admiraban Fidel y todos los que la conocían.  Repleto de fotos de esta mujer delicadamente delgada y superactiva, el libro de  Stout ofrece en palabras el sabor de la insurrección, la embriagadora locura de  los primeros días de poder revolucionario y algunos de los sucesos de las  décadas de 1960 y 1970, así como algo de análisis, aunque poco.

Stout usó  creativamente su acceso a los archivos oficiales de La Habana, donde descubrió  cartas de Celia y dirigidas a ella, memos enviados por Fidel y notas que llenan  en detalles de la vida de esta extraordinaria revolucionaria.

Enemiga de la  burocracia y amante de la creatividad, Celia vivió su vida sirviendo a la causa  revolucionaria por medio del servicio a su líder.

Cuando tuvo  problemas de respiración, finalmente fue a cuidados de emergencia, donde los  médicos descubrieron un tumor en un pulmón, de lo cual pronto murió.  Irónicamente, los médicos le mintieron y en vez de decirle que tenía cáncer  inventaron una historia de un hongo en sus pulmones. No obstante, viajó con  Fidel para asistir a una sesión de la ONU en 1979, lo que le trajo recuerdos  infantiles del tiempo que pasó en esa ciudad donde recibió clases de cocina en  Macy?s y aprendió algo de inglés.

Fidel, sin  Celia a su lado y extrañando aún a su amigo y médico René Vallejo, comprendió  el alcance de su pérdida personal. Convirtió a Celia en una heroína nacional,  lo cual ella merecía ampliamente. Gracias a su biografía, sin muchas  características críticas, los lectores podrán comprender algunos de los elementos  y personas en la clandestinidad y las montañas que conformó a la revolución, y  de cómo la palabra ?compromiso? resonó durante toda la vida de  Celia  Sánchez Manduley. El cuerpo y el cerebro de esta heroica mujer latieron con  energía vital que ella transmitió a su trabajo revolucionario y a sus  compañeros.
Homenaje a Haydee en sus noventa

30 diciembre 2013 


No hay sitio mejor para recordar a Haydee Santamaría que la Casa de las Américas. Por esa razón la institución que fundó y en la cual dejó una huella imborrable, celebrará un homenaje el lunes 30 de diciembre, en ocasión de cumplirse el aniversario 90 de su natalicio. Desde las tres de la tarde se iniciará la jornada bajo el título Haydee Santamaría: 90 años de una guerrillera.

La ensayista y crítica Haydee Arango abrirá las intervenciones de la tarde. A continuación, los poetas Fina García-Marruz, Nancy Morejón, Pablo Armando Fernández y Roberto Fernández Retamar, compartirán poemas dedicados a Haydee. Por su parte, el cantautor Silvio Rodríguez interpretará canciones de su repertorio, algunas de ellas inspiradas o dedicadas a quien ha sido considerada la ?madre? de la Nueva Trova.

En otro de los momentos de la velada se inaugurará, en la Galería Mariano, la exposición fotográfica y documental relacionada con instantes decisivos de la vida y obra de Haydee, cuya curaduría ha estado a cargo de Pepe Menéndez, director de diseño de la Casa, y de Silvia Llanes, Directora de Artes Plásticas de la institución.

El mismo día 30 a las seis y treinta de la tarde, la Mesa Redonda trasmitirá una emisión dedicada a Haydee Santamaría con la participación como panelistas de Carlos Amat, Martha Rojas y Roberto Fernández Retamar.

Haydee es la única mujer de la guerra revolucionaria que participó en todos los momentos clave de la lucha insurreccional: el asalto al cuartel Moncada, la clandestinidad, la lucha en la Sierra y el llano y el exilio. Al triunfo de la Revolución asumió varias responsabilidades de gran valor, pero fue la fundación de la Casa de las Américas la tarea más prestigiosa y en la que más amor depositó. En los pasillos de la Casa se viven y respiran aún sus aires. Por esa razón un homenaje desde la Casa adquiere una dimensión superior.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Los medios comerciales de comunicación de Colombia, ya comenzaron con su gigantesca tarea de redorar la imagen de uno de los criminales mas grandes que ha tenido y tiene el país, el narcoparamilitar Álvaro Uribe Vélez.

COLOMBIA
EL LIBRO DE UN SINVERGUENZA

Por Sergio Camargo *

Periodista y Escritor

Los medios comerciales de comunicación de Colombia, ya comenzaron con su gigantesca tarea de redorar la imagen de uno de los criminales mas grandes que ha tenido y tiene el país, el narcoparamilitar Álvaro Uribe Vélez, quien a punta de asesinatos, corrupción, narcotráfico y mentiras, logro, con la anuencia de la podrida clase política del país y la cobarde prensa nacional, ascender los difíciles y tortuosos peldaños del poder político y llegar a ser escogido por una minoría, mas no elegido por el pueblo, Presidente de la República. En efecto la prensa del régimen genocida que impera en el país, está promocionando el libro del Narcotraficante N° 82, escrito a guisa de biografia y que lleva por titulo ?No Hay Causa Perdida?.

Este nefasto e inescrupuloso individuo habrá contado en su libro y a su manera, los mas bellos y tiernos sucesos de su vida familiar, como por ejemplo que su padre Alberto fue un hombre honesto y trabajador, adorador de caballos finos de paso (su único pecado) y que sus hermanos Jaime (muerto de cáncer de garganta) y Santiago sobre todo, son verdaderos campesinos entregados al trabajo honorable y al progreso de la patria. Y las mas bellas, gloriosas y osadas hazañas como hombre publico desde hace mas de treinta años, cuando comenzó como secretario general del ministerio del trabajo, luego director de la Aeronáutica Civil, después como Concejal de Medellín y mas tarde Gobernador y senador de la republica, fueron gloriosos, hasta llegar a convertirse en presidente de la republica de Colombia, durante ocho años (2002-2010), en los cuales mitigo los sufrimientos del pueblo, enfrento a los terroristas casi exterminándolos, trajo la paz al país desmovilizando alrededor de treinta mil hijos pródigos que cometieron algunos delitos y sentó cátedra en el continente americano que con mano dura (de hierro), la ?seguridad democrática? si funciona. Los chilenos, mexicanos, peruanos, guatemaltecos, hondureños  y otros le creen.

Pero la realidad es muy otra y nosotros colombianas y colombianos de bien nos hemos encargado de contar la verdadera historia de este criminal y las sucias y mortíferas andanzas de sus familiares, padre, hermanos, hijos, primos y sobrinos.

Yo hace cuatro años me di a la tarea de recopilar muchas de las andanzas criminales de esta familia y su complicidad con el narcoparamilitarismo y publique el libro titulado ?El Narcotraficante N° 82 ? Alvaro Uribe Vélez ? Presidente de Colombia?  


  Septiembre 17 de 2012 

Ciñéndome a la verdad, sin calumnias, sin mentiras ni resentimientos de ninguna clase o prejuicio alguno y sin ningún deseo de mentir por venganza u otro impulso malsano, escribí una especie de biografía de este sórdido e inhumano personaje, así como la de su familia, haciendo una radiografía espeluznante por la cual ha atravesado el pueblo colombiano, bajo el imperio del narcoparamilitarismo y su principal capo, después de la muerte del sanguinario Pablo Escobar, el marrullero Álvaro Uribe Vélez.  



Mediante los métodos más bajos y sangrientos que la humanidad pueda imaginarse este criminal y su familia supieron aprovechar en todas sus formas las ?bondades? del crimen organizado y la mafia.



Pues su padre Alberto y su hermano Jaime fueron cercanos amigos y socios de Pablo Escobar, el primero se salvo de ser extraditado a Estados Unidos y el segundo estuvo detenido en Medellín por su colaboración con el criminal mafioso, pero ambos quedaron libres gracias al quehacer de la mafia y la corrupción que azota al país, eran los años 1982-1983. Los Uribe no fueron ajenos al asesinato del ministro de justicia en el gobierno de Belisario Betancur (1982-1986), Rodrigo Lara Bonilla y quien en su frontal lucha contra el crimen organizado y la mafia, había intervenido y hecho destruir el mayor laboratorio de procesamiento de cocaína perteneciente a Pablo Escobar, llamado Tranquilandia  y en el cual se encontró una avioneta perteneciente a los Uribe.          



Su hermano Santiago se dio el lujo de crear un escuadrón de la muerte con cura abordo, asesinando casi un centenar de inocentes colombianos, sin descontar sus afinidades en la exportación de cocaína con sus primos los Ochoa.

  

Álvaro Uribe, en su paso por el ministerio de trabajo, la Aeronáutica, la alcaldía de Medellín y la gobernación de Antioquia, no ceso en su colaboración y valiosa ayuda al capo Escobar y a la creación y perfeccionamiento del aparato paramilitar causante del asesinato y la desaparición de mas de medio millón de colombianos y colombianas, en estos últimos treinta años, así como el desplazamiento de casi cinco millones de campesinos y el exilio de otros tantos millones en muchas partes del mundo, una gran parte de perseguidos políticos.



Las flamantes democracias de Estados Unidos y la Unión Europea han guardado un cómplice y hermético silencio.    



Su llegada a la presidencia de la republica no fue gracias al apoyo del pueblo colombiano, pues en Colombia jamás ha existido democracia, su gran suerte fue ser el escogido entre los capos de la mafia y el crimen organizado con la complicidad del corrupto bipartidismo (liberales y conservadores). Ya en la presidencia comenzó a perseguir Defensores de Derechos Humanos, Sindicalistas Lideres Populares y Campesinos, Periodistas Alternativos y Abogados. Con sus amigos militares y paramilitares sembraron el terror en la mayor parte del país y los asesinatos de los ciudadanos abiertamente contrarios a sus políticas, sobre todo los líderes fueron exterminados sin piedad. Mientras tanto el narcotráfico se nutria de la ayuda gubernamental y de la ?ceguedad? de la policía el ejército y una parte de la justicia.



La mayoría de los compinches de Uribe en el crimen organizado y la mafia, políticos, empresarios, militares y narcoparamilitares, quienes hicieron parte de sus ocho años de gobierno, han sido señalados y acusados por sus crímenes, pero muchos otros se encuentran libres o huyendo de la justicia.



Su primo y compañero político, el senador Mario Uribe Escobar, fue condenado por narcoparamilitarismo y sus dos hijos Tomas y Jerónimo, están acusados por sus relaciones y negocios con narcotraficantes, además de su participación en corrupción y trafico de influencias.        



El criminal Uribe sostiene que durante su gobierno desmovilizo más de treinta mil paramilitares, una mentira que cuenta miles y miles de veces para convertirla en verdad. Pero la realidad fue que muchos desmovilizados eran vagabundos y desempleados y las armas entregadas eran viejos fierros inservibles, entre tanto los paramilitares se escondieron o se achicaron para pasar desapercibidos, mientras se le mostraba al mundo que los escuadrones de la muerte ya no existían en Colombia, gracias al presiente Álvaro Uribe Vélez.      



A pesar de que la democracia se diluyó y la seguridad se convirtió en represión y bala, Uribe sigue pregonando por todo el mundo que su ?seguridad democrática? fue su mayor éxito por que derroto a los terroristas. Para él, los escuadrones de la muerte no son terroristas y sindicalistas y lideres populares si lo son.



El libro ?No Hay Causa Perdida?, no cuenta nada de lo antes mencionado, entonces valdría la pena confrontarlo con el del ?Narcotraficante N° 82?, para que sopesáramos datos, hechos históricos y a personajes de la narcoparapolitica y sus verdaderas andanzas y así darnos cuenta quien es quien en Colombia y quien cuenta la verdad.



Yo estoy seguro en todo caso, que los colombianos y colombianas de buena voluntad y quienes somos la mayoría absoluta, no estamos mintiendo. Hemos denunciado que la seguridad democrática equivale a Terrorismo de Estado. Así los amigos y compinches del ?Narcotraficante N° 82?, propietarios y directores de la prensa del régimen, nos sigan intoxicando con sus inverosímiles historias de un país que solo existe en sus cabezas.  



*Sergio Camargo, es autor entre otros libros: Democracia Real Universal y El Narcotraficante N° 82 Álvaro Uribe Vélez. Ha sido director de la revista Universo Latino y autor de numerosos artículos sobre la realidad latinoamericana y mundial.