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martes, 31 de diciembre de 2013

Carta de Oscar López a su nieta: Navidad en Terre Haute.

PRESO POLÍTICO PORTORRIQUEÑO




(AW) Reproducimos la carta que el preso político, puertorriqueño Oscar López Rivera quien lleva 32 años encarcelado en EEUU, enviara a su nieta.-
  
lopezoscar


28 de diciembre de 2013 ( http://minhpuertorico.org).-

Querida Karina, Hace muchos años, cuando eras todavía una niña, quisiste saber si “en mi casa” teníamos árbol de Navidad. Lo que llamabas “mi casa” era ya entonces una pequeña celda. La única que tengo todavía.

 En esa ocasión, cuando me preguntaste por el arbolito, te dije la verdad: no teníamos, pero yo pintaba uno que colgaba en la pared y que me acompañaba durante la Nochebuena, la víspera de año nuevo y hasta el seis de enero, que es la mejor fiesta que celebrábamos en San Sebastián, la de los Santos Reyes. Ya me acompañará esta vez, en ese amanecer simbólico, el mismo arbolito que dibujo con brillos y destellos, con gratitud y cariño por mi gente, tan valiente y solidaria durante todo el año.
Para mí han sido meses de grandes sorpresas y emociones. Puedo decirte que he crecido en humildad. Siento un respeto inmenso por mi pueblo, por todo lo que han hecho para que me excarcelen. Tienen un corazón lleno de compasión y amor por la justicia.
He comprendido, además, que tenemos el principal recurso para algún día transformar a nuestro pequeño archipiélago: el tesón, la fuerza para erradicar el racismo, y la inteligencia para contribuir a la creación de un mundo justo.
Siempre he creído que debemos celebrar cada momento que es significativo no solo para nosotros, sino para los demás. Donde estoy, no hay nada parecido a una fiesta navideña. En los años 80, estuve en una prisión donde trataban de recrear un ambiente distinto, con grupos musicales que visitaban la cárcel y dulces propios de la temporada. Pero más tarde, cuando fui trasladado a otras prisiones, ese trato especial desapareció. Aquí, en Terre Haute, nos dan una comida algo distinta por Navidad y otra por Año Nuevo. El tipo de alimentos que ponen, sin embargo, no va con mi dieta vegetariana.
Durante esta época trato de compartir recuerdos con otros puertorriqueños e hispanos en general. Cuando nos lo permiten, nos reunimos; conversamos y nos hacemos chistes; evocamos las navidades que tuvimos en nuestra niñez. Yo recuerdo constantemente las de San Sebastián, el día cinco era doblemente alegre: me preparaba para la llegada de los Reyes Magos (recogíamos hierba para los camellos) y me preparaba para mi fiesta de cumpleaños, que coincide con el Día de Reyes. En pocos días cumpliré 71. El tiempo pasa rápido, aunque en la cárcel nos parezca lento. Tú ya has alcanzado la edad que yo tenía cuando partí a Vietnam. Yo era también muy joven, con menos años de los que tiene actualmente tu mamá, cuando me recluyeron en el primer «gulag», aquel aciago mes de mayo de 1981.
El próximo seis de enero, por ser mi cumpleaños, prepararé una comidita y pediré permiso para hornear unos bizcochos. Somos cuatro puertorriqueños, dos colombianos y un cubano, junto con otros cinco (norteamericanos), que se unirán a la celebración. Aquí en prisión, cuando había más puertorriqueños en mi unidad, el día era más divertido. Pero ahora es distinto, los puertorriqueños están en otras unidades y no nos vemos a menos que coincidamos en las actividades de la iglesia. Es una fecha importante para mí; me acuerdo de la Patria en que nací, me acuerdo de mis compañeros, de mi familia, de toda esa gente que quisiera abrazar. Da risa, pero me acuerdo hasta de mis primeros cumpleaños, los que me celebraban mi mamá y mis hermanos con regalos humildes, pero que ahora, en la distancia, son los más valiosos que puedo concebir: una camisita, un carrito de madera, una pelota…
Con todo, será mi cumpleaños más esperanzado, el más luminoso que recuerde, sabiendo que la gente de mi pueblo sigue esperándome con fe.
En estas Navidades, Karina, y para el año nuevo, te mando un beso lleno de patria, intensidad y dolor.
En resistencia y lucha, tu abuelo,

Oscar López Rivera
Catorceava carta del prisionero político puertorriqueño a su nieta  (Fuente: El Nuevo Día)

viernes, 24 de agosto de 2012


Ofelia Acevedo escribe conmovedora carta a Oswaldo Payá a un mes de su muerte
Oswaldo Payá y Ofelia Acevedo
Oswaldo Payá y Ofelia Acevedo
La Habana, 22 Ago. 12 / 11:57 am (ACI/EWTN Noticias).- La líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), Ofelia Acevedo, escribió una conmovedora carta a Oswaldo Payá, fallecido el 22 de julio en circunstancias no esclarecidas, y en la que afirma que su esposo entregó su vida generosamente a Dios y que ambos saben que el mal no prevalecerá en Cuba.
“Solo Dios sabe lo que sufriste hace un mes, cuando experimentaste la inmensa maldad del mal, que después de perseguirte durante tanto tiempo llegó a cobrar definitivamente su trofeo, arrancándote la vida. Pero tú entregaste generosamente tu vida en las manos de tu Padre, en la que siempre te sentiste. Pero tú y yo sabemos que el mal no prevalecerá. Su victoria siempre es efímera”, expresó en la carta publicada por un diario español y reproducido este miércoles por el sitio web Oswaldopaya.org.
En el texto, Ofelia Acevedo expresa su esperanza de que su familia –aún acosada por el Gobierno comunista- saldrá pronto de la pesadilla que está viviendo, “porque tú nos inspiras, porque sabemos que confías en nosotros y nos comunicas tu valor, tu coraje y esperanza, porque nos enseñaste a vivir en la verdad y buscar la justicia”.
“Estoy pensando, mi amor, en esa condición natural tuya, que te hacía diferente, la firmeza que mantenías en todo lo que hacías y decías (…). Y es tu sentido de responsabilidad, sobre todo hacia los jóvenes, los pobres, los indefensos, los discriminados. Sentías la necesidad de entregar a los demás lo que sabías, de dar siempre lo mejor de ti”, añadió.
Esto, expresó, se manifiesta en la cantidad de gente se sencilla que se acercaba a su casa en busca de una palabra de esperanza y que ahora le dicen lo mucho que aprendieron con el líder católico. Venían, indicó, para descargar sus frustraciones por los abusos que sufrían y las carencias que padecían. “Cuando se le cerraban todas las puertas, tú les abrías las nuestras”, recordó.
“¿Cómo podías tener una palabra para todos y que la gente se fuera satisfecha, si no podías resolverles los problemas? Ahora puedo ver que ellos sentían que tú cargabas un poco con sus problemas también”, afirmó.
Por ello, “comprendo mejor tu apuro porque se produzcan los cambios verdaderos que el pueblo necesita” y el reclamo a favor de los derechos humanos para los cubanos, pues la falta de estos “engendra la pobreza, la desigualdad y trastorna todos los valores morales”.
Al terminar su carta, Ofelia Acevedo recordó un texto de Dietrich Bonhoeffer, “que tú sabes que me gustaba mucho y a Harold (Cepero) también”.
“‘¿Quién se mantiene firme? Solo aquel para quien la norma suprema no es su razón, sus principios, su conciencia, su libertad o su virtud, sino que es capaz de sacrificarlo todo, cuando se siente llamado a la fe y en la sola unión con Dios a la acción obediente y responsable, el responsable, cuya vida no desea ser sino una respuesta a la pregunta y a la llamada de Dios’. ¿Dónde están los responsables? Oswaldo José Payá Sardiñas, mi esposo durante casi 26 años, es uno de esos responsables”, expresó.
Oswaldo Payá, líder fundador del MCL, falleció el 22 de julio junto al activista Harold Cepero mientras se dirigían al oriente de Cuba. Según el Gobierno comunista, esto fue un accidente automovilístico debido a un exceso de velocidad. Esta versión es rechazada por la familia que afirma tener información de que el auto donde viajaba su esposo fue sacado de la carretera por otro vehículo.
El MCL promueve el Proyecto Varela para lograr la transición pacífica de Cuba a la democracia.