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viernes, 26 de febrero de 2016

Prisioneros de Guantánamo.

Durante los últimos 14 años, Guantánamo ha sido una mancha grave en la historia de los derechos humanos y la reputación de Estados Unidos. Es vital que el plan para cerrar esa prisión no deje a nadie detenido indefinidamente ni sin un juicio, dijo hoy el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Zeid Ra’ad Al Hussein acogió con beneplácito el plan del presidente Barack Obama para el cierre de Guantánamo y la transferencia de los detenidos a sitios estadounidenses seguros o a terceros países.


En un comunicado, Zeid recordó que ese penal ha servido a muchos gobiernos represivos como una justificación de sus acciones y confió en que no haya más obstáculos para su clausura. “Todos los detenidos de Guantánamo deben ser transferidos a un centro regular de detención en Estados Unidos u otros países, donde se les garantice un debido proceso frente a un tribunal civil, acorde con los estándares internacionales”, apuntó.

El Alto Comisionado subrayó que cuando no haya evidencia suficiente para inculpar a un prisionero, se le debe liberar inmediatamente para que vuelva a su país o a una tercera nación cuando la suya implique algún riesgo. Por su parte, el portavoz de la ONU en Nueva York, Stephan Dujarric, recordó que el organismo mundial siempre ha urgido a todas las instancias del gobierno estadounidense a cerrar el penal de Guantánamo con las provisiones adecuadas. ONU

viernes, 18 de abril de 2014

El experto independiente de la ONU sobre la Promoción de un Orden Internacional Democrático y Equitativo, Alfred de Zayas, pidió hoy a los gobiernos que aumenten la transparencia y los recortes en gastos militares.

internacional

 Además, les instó a incrementar las inversiones en nutrición, salud, protección del medio ambiente y otros importantes retos del desarrollo sostenible.

En un mensaje con motivo del Día Mundial de Acción sobre el Gasto Militar, de Zayas afirmó que toda democracia debe involucrar a la sociedad civil en el proceso de establecer los presupuestos y todos los sectores sociales deben ser consultados para determinar las prioridades reales de la población. Añadió que a los grupos de presión, incluyendo los contratistas militares y otros representantes del complejo militar-industrial, no se les debe permitir secuestrar estas prioridades en detrimento de las necesidades reales de la población.

El experto instó a los parlamentos del mundo a poner en práctica la voluntad del pueblo, sobre la base de encuestas de opinión y a reducir de manera significativa los fondos para la producción de armas, la investigación militar, bases militares en el extranjero, la vigilancia de los ciudadanos privados, la recolección de información y las operaciones militares abiertas o encubiertas.

viernes, 21 de marzo de 2014

Cuando la Paz se parece a la Guerra.

GUATEMALA



Hace ya años que en Guatemala se firmó la paz entre Gobierno y movimiento guerrillero. Pero lejos está todavía de poder decirse que el proceso iniciado en ese entonces haya dado los frutos que se esperaba. Más aún: la situación actual nos confronta con un empeoramiento, un retroceso en las causas estructurales que dieron lugar a la guerra civil en la década del '60 del pasado siglo. La guerra hoy día formalmente terminó, pero la violencia sigue presente y se evidencia de otras maneras, tan o más crueles que en los peores años del enfrentamiento armado.

guatemalapaza




Guatemala
Cuando la Paz se parece a la Guerra
(Por Marcelo Colussi desde Guatemala– ARGENPRESS.info)

Hace ya años que en Guatemala se firmó la paz entre Gobierno y movimiento guerrillero. Pero lejos está todavía de poder decirse que el proceso iniciado en ese entonces haya dado los frutos que se esperaba. Más aún: la situación actual nos confronta con un empeoramiento, un retroceso en las causas estructurales que dieron lugar a la guerra civil en la década del '60 del pasado siglo. La guerra hoy día formalmente terminó, pero la violencia sigue presente y se evidencia de otras maneras, tan o más crueles que en los peores años del enfrentamiento armado.

La post guerra que vivimos actualmente está marcada por una suma compleja de problemas, donde la violación a los derechos humanos sigue siendo una constante, si bien no con la intensidad de años atrás, pero con efectos sociales igualmente dañinos. Una herencia trágica -entre otras- de 36 años de conflicto armado está dada por la recurrencia de linchamientos.
Este fenómeno debe abordarse desde una perspectiva multicausal. Participan en él aspectos de diversas naturalezas: sociales, psicológicos, culturales. De hecho no son algo nuevo en la historia; se los conoce desde tiempos inmemoriales. Por supuesto, no son un patrimonio de la “violencia guatemalteca”. Actualmente deben su nombre al juez estadounidense Charles Lynch, quien organizó a contemporáneos suyos para actuar como ley local en un juicio sumario contra unos conspiradores pro-británicos hacia el año 1780. A partir de este hecho relativamente reciente se derivó el verbo linchar, y el sustantivo linchamiento, hoy ya universalmente aceptados.
Lo significativo en Guatemala es no sólo la crueldad de estos actos (con sus características muy propias: es costumbre quemar a la persona linchada), sino su sintomática recurrencia: desde el momento del inicio del proceso de paz hasta la fecha nunca desparecieron. Se dan en las comunidades rurales que fueron escenario del enfrentamiento armado, donde existieron redes de contrainsurgencia paramilitar que nunca se desmantelaron totalmente (y donde muchas veces no hay gasolineras, pero donde nunca falta gasolina para quemar al linchado), así como en áreas urbanas. Incluso -este es un dato que no puede minimizarse- hasta se dio uno, con saldo mortal para uno de los delincuentes linchados (fueron tres) ¡en el estacionamiento de una universidad católica de la ciudad capital, siendo sus estudiantes ¿católicos? quienes lo llevaron a cabo!
Quienes continúan poniendo los muertos siguen siendo los mismos que sufrieron lo peor de la represión en años pasados, y quienes históricamente han estado alejados de los beneficios de un desarrollo equitativo que hace de Guatemala un país de enormes contrastes: los indígenas de origen maya, por siempre pobres, o los pobres urbanos, en muchos casos de ascendencia maya, siempre excluidos (de esos sectores urbanos marginados surgen los ladrones que pululan por toda la sociedad, y que pueden robar un teléfono celular, una billetera, una cadenita de oro; nunca se lincha a un funcionario que roba parte del presupuesto, por ejemplo, o un personaje ligado al gran crimen organizado, todos los cuales no vienen de esos sectores marginados y empobrecidos. Y jamás -¡esto es impensable!- se lincharía a un empresario o a un patrón de finca, por más explotadores que sean). De hecho, como símbolo de lo grotescamente patético del asunto, valga decir que vez pasada se linchó a un par de jóvenes en el departamento de Quiché que habían robado… ¡unas zanahorias en un mercado!
De ninguna manera se debe buscar en la historia prehispánica o colonial el origen de los linchamientos. En todo caso sus causas se ligan al contexto particular que vive Guatemala hoy; contexto que, definitivamente, es consecuencia de siglos de historia conflictiva y violenta. Con esto se desvirtúa la opinión -profundamente racista- que los linchamientos son “prácticas de indios” (no debe olvidarse que la población indígena-maya del país es de alrededor del 60%, y la ideología racista dominante ve en ellos un factor de 'atraso' y 'pobreza'). Los linchamientos responden, en todo caso, a un horizonte histórico-social de violencia (de más de cinco siglos, reforzados por una guerra interna de casi cuatro décadas) que ha creado una cultura de violencia, en tanto dimensión de aceptación normal de fenómenos a todas luces violatorios de una coexistencia pacífica. Cultura de violencia que se refleja en un sinnúmero de conductas sociales no cuestionadas, como la aceptación generalizada del uso de armas de fuego, la resolución violenta de los pleitos, la aceptación -tanto por el Estado como por la sociedad civil- de la pena de muerte, la discriminación histórica de la población maya, una dinámica cotidiana de verticalismo y machismo, corrupción e impunidad a niveles escandalosos. Todo lo cual puede dar como resultado que entre un tercio de la población a nivel nacional haya total conformidad para con los linchamientos como una práctica correcta de “ejercicio de la justicia”.
Como en todo complejo fenómeno social, no hay “buenos” contra “malos”. Las cosas son infinitamente más enrevesadas, más complicadas. En todo caso, los linchamientos están originados en una sumatoria multifacética de causas:

• Cultura de violencia vivida por años y asumida ahora como normal
• Inseguridad pública: violación de los derechos humanos e impunidad
• Muy bajo impacto del sistema formal de justicia y descrédito de la justicia consuetudinaria maya
• Ruptura del tejido social, producto de las estrategias contrainsurgentes de la pasada guerra
• Manipulación política de las poblaciones descontentas
• Mantenimiento de la ingobernabilidad
• Pobreza extrema, que redimensiona el valor de los bienes robados (¿linchar por un par de zanahorias?)
• En algunos casos, fanatismo religioso con mensajes apocalípticos (sectas neoevangélicas, habiéndose dado casos donde pastores de estas denominaciones llamaron a linchar).

Buscando explicaciones

El texto “Guatemala: Nunca Más”, presentado en 1998 por la Iglesia Católica como informe final de su arduo Proyecto Interdiocesano Recuperación de la Memoria Histórica -REMHI-, el cual estudia la represión vivida en estas pasadas décadas, indica que “el aprendizaje social de la violencia que se ha inducido a través de los grupos paramilitares, las redes de inteligencia y los mecanismos de entrenamiento militar, implican la necesidad de una desmilitarización real que revierta el proceso desarrollado en la guerra. Sin acciones específicas en ese sentido y en un contexto de impunidad y graves problemas económicos en muchos sectores de la población, las consecuencias de la guerra se manifiestan ya en nuevas formas de violencia social” [tal como los linchamientos].
Con la destrucción de las autoridades tradicionales de origen maya también tambalean las normas morales construidas para regular la convivencia cotidiana así como para resolver los conflictos domésticos, intra e intercomunitarios. En esa lógica, los linchamientos vienen a ser la expresión más elocuente -y patéticamente descarnada- de la militarización cultural que ha sufrido la sociedad en estos últimos años, y que se sigue evidenciando de manera dramática.
La psicología colectiva provee elementos para entender el problema; como dice el padre de la Psicología Social, el francés Gustave Le Bon en su ya clásica “Psicología de las multitudes”: “La masa no tiene conciencia de sus actos; quedan abolidas ciertas facultades y puede ser llevada a un grado extremo de exaltación. La multitud es extremadamente influenciable y crédula, y carece de sentido crítico”. Eso puede apreciarse en cualquier conducta masificada, donde desaparece la conciencia crítica y el individuo se ve transportado por la efusividad de la masa: para ejemplo, la moda, la conducta en un estadio de fútbol, el espíritu patriótico. En los fenómenos de los linchamientos siempre está presente este nivel de lo masivo, de lo tumultuario no racional. En el caso de Guatemala además se da un particular vínculo con la reciente historia de militarización vivida, que ha dejado marcas todavía muy frescas, y que confiere características especiales a la dinámica cotidiana. Durante el conflicto armado interno parte de las estrategias de la intervención contrainsurgente del Ejército fueron las de índole psicológica, junto con las acciones de violencia física. Esa especial metodología trajo consecuencias psicológicas y morales que se evidencian claramente en los linchamientos:
• Las estrategias de las políticas contrainsurgentes fueron una escuela de crueldad. Estas acciones violentas permanecen en la memoria histórica de las poblaciones, manifestándose en lo que hoy se implementa en los linchamientos: tortura previa a la muerte, incineración de la víctima, posterior exhibición pública del cadáver. La crueldad de muchas acciones de la delincuencia cotidiana que hoy asola al país (el descuartizamiento, por ejemplo), o de los “honestos ciudadanos” incluso, que pueden quemar vivo a un ladrón capturado para lincharlo, no son connaturales a los guatemaltecos, no vienen en sus genes: son un reflejo de una historia vivida (“se repite activamente lo que se padeció pasivamente”, es una enseñanza de la Psicología). Valga decir que Guatemala fue el país de todo el continente americano donde la guerra contrainsurgente alcanzó los niveles más crueles (200.000 muertos, 45.000 desaparecidos, más de 600 aldeas destruidas en las campañas de “tierra arrasada”. Todo eso no pasó en vano: los linchamientos lo remedan.)

• El terror tiene manifestaciones y secuelas sociales que no desaparecen automáticamente cuando la violencia desciende, sino que presenta efectos acumulativos y perdurables. A partir de la historia vivida, el terror se convierte en una amenaza que puede ser reactivada en cualquier momento, y el linchamiento es una de las formas de recordarlo. La actual “epidemia de violencia” que vive la sociedad Guatemala -que transforma al país en uno de los más inseguros y violentos del mundo, sin estar técnicamente en guerra- no nace sola. Se juegan ahí historias coaguladas que llevan a la colonia y a la fundación del Estado moderno como monumental opresión de clase justificada en una fenomenal cultura racista.

• Se destruyeron los tejidos sociales de solidaridad y participación comunitaria. Lo cual ha dado como resultado una intensificación de la desconfianza contra cualquier desconocido, contra los “extraños”, frente a quienes se puede descargar entonces una tensión social, como ocurre en los linchamientos. La cultura de la desconfianza, de la paranoia, tan típicas de la guerra, se ha entronizado, y hoy día cualquiera puede ser sospechoso. Y ni se diga si la sospecha se asienta en estereotipos enraizados: joven con aire de marero, tatuado, con facciones no-blancas, proveniente de las zonas rojas de la ciudad, etc., etc. Es más fácil pedir el inmediato ajusticiamiento del ladrón (ladrón de celulares, claro está, no el del ladrón de millones del presupuesto nacional por ejemplo) que encontrar las causas por las que un joven delinque. La ética en juego es, como alguien dijo acertadamente, una ética de naufragio: “¡sálvese quien pueda!”

• Se militarizó la implementación de justicia. La misma, por décadas durante el conflicto interno, se desenvolvió en el marco de una lógica militarizada. La transición a la justicia civil y su aceptación por parte de la población, sobre todo en cuanto al derecho al debido proceso y la correlatividad entre el delito y la pena, será un tránsito que requerirá de un trabajo de desaprender los códigos militarizados y el irrespeto a la vida. Pedir “mano dura” como supuesta solución de los problemas que aquejan a la ciudadanía no es sino la expresión de esa historia de guerra y de militarización, que incluso va más allá de los 36 años de guerra. La cultura militar anida en el imaginario social que recorre la sociedad: ¿por qué un colegio es “bueno”, según el extendido prejuicio que se repite frecuentemente, en tanto tiene mucha “disciplina”, mucho “rigor”, una excelente banda marcial?

• Se buscó uniformar a la población a través de una manipulación maniquea de “nosotros buenos” y “ellos malos”. En los linchamientos, al igual que en las dinámicas militarizadas que se vivieron en años pasados, se da una pretendida cohesión de la comunidad considerándola como un todo. Así se instala la impunidad para los ejecutores que se convierten en justicieros, se valora la solidaridad interna de la comunidad que ha sido capaz de “resolver” por sí misma sus problemas, la conciencia de culpa que podrían producir en algunas personas el presenciar o ejecutar actos de crueldad se diluye en la euforia de la solidaridad colectiva y el sentimiento de omnipotencia adquirido en el supuesto triunfo contra la maldad. Con los linchamientos, que ya hace más de una década pasaron a integrarse en la normalidad cotidiana de la población guatemalteca, no se ha resuelto en modo alguno el acuciante problema de la inseguridad ciudadana (al igual que no se ha resuelto con la desproporcionada cantidad de policías privados que pueden encontrarse donde sea: en una panadería de barrio, en una iglesia, en un establecimiento educativo -hay 6 veces más agentes privados que de la Policía Nacional Civil-, pero que sí refuerzan el estereotipo de “ciudadanos buenos” y “sospechosos malignos”.

Aunque supuestamente los linchamientos constituyen una forma sumaria de hacer justicia, en realidad como procedimiento de presunto orden preventivo respecto a la delincuencia no traen ninguna consecuencia real, en tanto mecanismo disuasivo (al igual que la pena de muerte). Pese a haberse “ajusticiado” a numerosos delincuentes (insistamos: en general más cerca del robo de unas zanahorias que empresarios explotadores, funcionarios corruptos, militares acusados de delitos de lesa humanidad durante la pasada guerra o connotados representantes del crimen organizado), el índice de criminalidad en todo el país, y en las ex zonas de guerra también, continúa siendo alarmantemente alto. Si alguien osara tomarlos como presunta “justicia popular”, se equivoca de cabo a rabo.
Los linchamientos significan para la población un recordatorio de quién sigue mandando. Si bien no se puede afirmar categóricamente en la totalidad de casos registrados, al menos en las áreas rurales hay fuertes indicios indicativos de la participación de las estructuras paramilitares contrainsurgentes que tuvieron lugar en la guerra -aún activas, por cierto- que dan su cuota de aporte para la comisión de estos hechos tumultuarios con los que se perpetúa un clima no democrático. Dicho en otros términos: este fenómeno no es sino una expresión -grotesca, y por ello mismo trágica- de la impunidad que aún reina. Y en las áreas urbanas son un indicativo de la permanencia de esa cultura militarizada y de muerte (vale más un teléfono celular que una vida humana, aún para un estudiante de una universidad católica que puede linchar en defensa… ¡de la propiedad privada de un teléfono celular!).
Enfatizamos esta idea: los linchamientos no hablan sólo de una falta de justicia (en ese caso podrían llegar a entenderse entonces como una forma sumaria de justicia popular). Ahí radica el verdadero núcleo del problema: el linchamiento no es justicia sino, por el contrario, refuerza la falta de justicia que campea en este nunca terminado período de post guerra. El linchamiento refuerza la impunidad.

¿Qué hacer ante esto?

Desaprender la violencia, combatir la impunidad, no es fácil; en el caso de Guatemala es trágicamente evidente. Más de cinco siglos de explotación feroz de las grandes mayorías indígenas, y casi cuatro décadas de guerra interna con el resultado de muertos, torturados y desaparecidos más alto en toda América Latina, han dejado marcas. La muerte pasó a ser cosa cotidiana: al que “molesta” hay que sacárselo de encima (dicho sea de paso: hoy un sicario puede matar a alguien por unos escasos centavos, quizá no más de 100 dólares). Los linchamientos no son sino una recreación monstruosa de esa verdad: pobres quemando vivo a otro pobre que se robó algo, alimentando así la cultura de la violencia. Y el ciclo se repite: “el que manda, manda; y si se equivoca vuelve a mandar”.
Terminar con los linchamientos significa terminar con la cultura de guerra que aún persiste en el país, la cual, como van las cosas, en vez de ir desapareciendo pareciera que tiende a perpetuarse. Sólo fomentando una profunda y genuina cultura del respeto por el otro, un afianzamiento de la justicia, un combate frontal a la impunidad, pueden ir descendiendo estos fenómenos que nos retrotraen a la lógica del conflicto armado. Para ello es imprescindible que el Estado genere y sostenga, con clara voluntad, políticas a largo plazo encaminadas a ir incidiendo en estos aspectos. Cosa que, preciso es aclararlo, no está sucediendo al día de hoy. Más allá de todas las pomposas declaraciones en torno a la edificación de la paz, hoy día los aplaudidos Acuerdos de Paz de 1996 son, antes bien -como alguien dijera mordazmente- “recuerdos de paz”.
De hecho se están desarrollando algunas iniciativas en el ámbito gubernamental tendientes a enfocar este fenómeno; de todos modos, hasta la fecha, en la agenda nacional no están visualizados claramente como un problema de alta prioridad. Son, en todo caso, un elemento más del clima de violencia imperante, pero no algo para lo que se destinan esfuerzos específicos desde las instancias estatales en tanto políticas públicas a largo plazo. En el imaginario colectivo -percepción muchas veces alentada también por los medios de comunicación masivos- pueden ser vistos como “justicia popular”; y desde el Estado poco contribuye a desdecir esa idea.
Por otro lado, desde la sociedad civil -ciertas organizaciones no gubernamentales, algunas iglesias- se han iniciado acciones concretas puntuales, en general enmarcadas en programas de prevención y manejo de la violencia. Su grado de impacto, sin embargo, es relativamente bajo, dado que no existe una estrategia nacional que las promueve y les otorgue real sostenibilidad en el tiempo.
Atacar de raíz el problema de los linchamientos debe pasar por una combinación inteligente de políticas nacionales con esfuerzos de base, todos comprometidos, con real voluntad de cambio, en una transformación de las secuelas del conflicto armado y una profundización de la ciudadanía democrática. Si no se modifica la cultura de violencia, si no se combate frontalmente la impunidad, si la justicia no pasa a ser un hecho concreto en la cotidianeidad de la población, es muy probable que los linchamientos persistan.

El Secretario General de la ONU partirá hoy de Nueva York con destino a Rusia y Ucrania y se entrevistará con el presidente ruso Vladimir Putin, como parte de sus esfuerzos diplomáticos para alentar a las partes a resolver la crisis actual por vía pacífica.

internacional

Ban Ki-moon ha pedido en numerosas ocasiones que se llegue a una solución del actual conflicto de acuerdo a los principios de la Carta de Naciones Unidas. Ban viajará hoy a Moscú y el jueves se reunirá con el presidente Putin y también con el ministro ruso de Exteriores Sergey Lavrov y otros destacados funcionarios.

Después de esa visita, el viernes, se desplazará a Kiev, la capital de Ucrania, donde mantendrá conversaciones con el presidente en funciones Oleksandr Turchynov y con el primer ministro Arseniy Yatsenyuk y otros funcionarios. Durante su estancia en Ucrania, el Titular de la ONU se reunirá además con miembros de la Comisión de Naciones Unidas de Supervisión de los Derechos Humanos, así como con representantes de la sociedad civil.

Por otra parte, el Consejo de Seguridad tiene previsto debatir hoy de nuevo el conflicto en Ucrania y la situación en la península de Crimea.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Al menos dos muertos y seis heridos en un ataque lanzado por el Ejército israelí contra la Franja de Gaza.


Israel lanza un ataque aéreo y terrestre contra Gaza

Dec 24, 2013

 El objetivo del ataque, que se produce tras la muerte de un civil israelí, eran campamentos de Hamás.

El diario 'Jerusalem Post' añade que el Ejército de Israel también utilizó tanques e infantería para atacar seis diferentes lugares en Gaza.

Según Reuters, la aviación israelí atacó dos campamentos de Hamás en Gaza. Los aviones israelíes atacaron un centro de entrenamiento de Hamás en la ciudad de Jan Yunis. Dos ataques más se produjeron al este de la ciudad de Gaza y otro en el centro del enclave palestino.

Los representantes del Ejército israelí explican que el ataque ha sido indispensable. "La valla de seguridad es de suma importancia para proteger a los civiles del Estado de Israel y evitar que los terroristas alcancen nuestros pueblos y comunidades. El Ejército continuará operando en contra de aquellos que utilicen Gaza como un refugio seguro para el terrorismo contra nuestros civiles. Israel considera a la organización terrorista Hamás responsable de todos los actos terroristas procedentes de la Franja de Gaza", dijo el teniente coronel Peter Lerner, portavoz del Ejército israelí, citado en la página web de la institución.

El Gobierno de Gaza ha sido evacuado de su sede por los ataques aéreos israelíes.
Según el diario israelí 'Yedioth Ahronoth', un adulto y una niña murieron como consecuencia de los ataques israelíes y seis personas resultaron heridas.

El ataque israelí se produjo después de que el martes un francotirador de Gaza matara a un civil israelí en la frontera oriental. El israelí fallecido realizaba funciones de mantenimiento en la verja electrónica que separa ambos territorios. Recibió un disparo en el pecho e ingresó en estado grave en un hospital de la ciudad de Beer Sheva, donde falleció horas después. El hombre se convirtió en el primer israelí muerto en la frontera de Gaza en más de un año.

"Se trata de un gravísimo incidente y no vamos a ignorarlo", dijo el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, de visita en la ciudad meridional de Sderot, a un kilómetro de la frontera con Gaza.

Colono israelí mata atropellando a un menor palestino en Al-Quds



Un colono israelí asesinó el sábado por la noche a un menor palestino de 14 años, Amin Musa Al-Faqir, atropellándolo en la localidad de Anata, en el centro de Cisjordania, a cuatro kilómetros al noreste de Al-Quds (Jerusalén).

Según una fuente fidedigna, el menor que resultó gravemente herido por este asalto, perdió la vida minutos después de ser trasladado al hospital.

La policía israelí en una medida inusual acudió al escenario del incidente tras el paso de varias horas.

Los soldados y los colonos israelíes bajo diferentes excusas atacan a los palestinos, y según los recientes informes en los últimos días, las agresiones de los colonos se han intensificado en Cisjordania y Al-Quds.

Estas agresiones, sin condena por parte de los organismos de derechos humanos occidentales, se enfrentan con el silencio de las autoridades israelíes.

Hispan TV / Imagen: Agencia Ma'an

Lieberman y paz con palestinos: ?No creo que haya una solución?

El ministro de Exteriores de Israel mostró su escepticismo ante el proceso que se lleva a cabo en Medio Oriente y criticó al primer ministro Benjamin Netanyahu.


El ministro de Exteriores de Israel, Avigdor Lieberman, suele mostrar su incredulidad ante el proceso de paz promovido por Estados Unidos en Medio Oriente, y este sábado (07.12.2013) reforzó esa posición en una entrevista publicada por el diario Haaretz. En ella, la autoridad israelí además critica a su jefe de Gobierno, Benjamin Netanyahu, por declaraciones que dio sobre el acuerdo alcanzado con Irán.

?No creo que el próximo año se logre una solución completa o algún tipo de avance? en las conversaciones de paz con los palestinos, señaló Lieberman. De esta forma, se contrapuso al optimismo expresado la noche del viernes 6 de diciembre por John Kerry, el secretario de Estado de EE.UU. y en principal instigador de las negocicaciones. ?Creo que hace años que no estábamos tan cerca de la paz y el bienestar que aspira y merece toda la gente de esta región?, dijo Kerry entonces.

Pese a su incredulidad, Lieberman, miembro de un partido radical de derecha famoso por sus polémicas declaraciones contra los palestinos, dijo que la reanudación de las conversaciones es algo importante, ?porque vivimos en la misma región y somos vecinos?. Kerry impuso un plazo de nueve meses para obtener resultados concretos, aunque la realidad parece que dará la espalda a ese límite.


Kerry con Mahmud Abbas en Palestina, el jueves.

Confianza igual a cero

Lieberman también aprovechó la entrevista para criticar a Benjamin Netanyahu, quien manifestó su disconformidad con el acuerdo transitorio sobre temas nucleares alcanzado por la comunidad internacional con Irán. ?Es innecesario debatir públicamente las diferencias?, dijo Lieberman, quien se encuentra de visita en Washington para conversar precisamente con John Kerry y encontrarse con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

?Hoy, la confianza entre ambas partes es igual a cero. Es imposible alcanzar la paz ni no existe credibilidad. No creo que sea alcanzar un acuerdo el próximo año, pero creo que es crucial mantener el diálogo porque si no eres capaz de resolver el conflicto, al menos debemos ser capaces de manejarlo?, añadió Lieberman, citado por la agencia de noticias AFP, en referencia a los diálogos con las autoridades palestinas.

Entretanto, una portavoz militar israelí dijo que se investiga la muerte de un palestino de 15 años este sábado (07.12.2013) ante un colegio del campo de refugiados Yelasun, al norte de Jerusalén. El padre del joven denunció que su hijo murió por un disparo en la espalda de un tirador de precisión israelí. El tiro partió desde una torre de vigilancia del cercano asentamiento israelí de Bet El, aseguró. En ese momento no había manifestaciones ni enfrentamientos entre palestinos e israelíes, relataron testigos.

jueves, 21 de noviembre de 2013

ASESINAN A OTRO DIRIGENTE CAMPESINO EN LA ZONA DEL CAUCA.

COLOMBIA

SE TRATA DE SERGIO ULCUE PERDOMO, VOCERO DE LAS MEDIDAS CAUTELARES MC-97-10 DE LA COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS, CIDH EN CALOTO CAUCA.

Con profundo dolor informamos que ayer domingo 17 de noviembre de 2013, hacia las 13:00 horas fue cobardemente asesinado en el municipio de Caloto-Cauca el dirigente campesino SERGIO ULCUE PERDOMO, vocero ante el Gobierno Colombiano  de las Medidas Cautelares MC-97-10 que otorgó la CIDH a 179 familias campesinas de las Veredas El Vergel y El Pedregal de Caloto Cauca a fin  de proteger sus vidas e integridad personal, en el marco del conflicto armado.

El crimen fue perpetrado por dos oscuros personajes vestidos de civil, quienes como pájaros de muerte ingresaron al albergue que el dirigente y su familia habían improvisado en la Vereda Marañón de Caloto Cauca, luego de haber sido desplazados forzadamente en noviembre de 2011 desde la vereda El Pedregal donde dejaron abandonada su tierra y años de trabajo (Ver anexo).

Los rastreros sicarios cumpliendo órdenes superiores profanaron la humilde morada y en medio de niños y ancianos cegaron la vida del líder campesino de varios impactos de bala quien se encontraba en absoluto estado de indefensión.

SERGIO ULCUE PERDOMO, fue un destacado dirigente campesino de las veredas El Vergel y El Pedregal del municipio de Caloto Cauca, quien desde 2009 denunció los atropellos y los crímenes cometidos por el Ejército Nacional contra la población civil en el municipio de Caloto-Cauca, contribuyendo a la judicialización de más de 46 violaciones a los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario.

Fue gracias al trabajo de SERGIO ULCUE PERDOMO, que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA otorgó Medidas Cautelares a 179 familias campesinas para proteger sus vidas e integridad en medio del conflicto armado y superar la impunidad. Irónicamente el escrito de solicitud de medidas cautelares a la CIDH la suscribió SERGIO el 20 de marzo de 2010 por la ejecución extrajudicial del campesino LIBER CUETIA RAMOS, a quien el Ejército no pudo presentar como guerrillero dada de baja en combate por la intervención oportuna de campesinos e indígenas enardecidos (Ver anexo) . El 28 de septiembre de 2012 la ejecución extrajudicial de NORBEY MARTINEZ  BONILLA, también beneficiario de las medidas cautelares, estremeció a la comunidad de Caloto, luego que el ejército Nacional lo presentara como un guerrillero que llevaba más de diez años en la insurgencia, cuando este contaba tan solo con 15 años de edad. Además, según experticia de la  Sijin de la Policía, el fúsil presuntamente portado por el menor, nunca fue disparado.(VerAnexo).

SERGIO ULCUE PERDOMO también fungía como vocero del Comité Interinstitucional para mitigar los efectos del conflicto armado en el Norte del Departamento del Cauca, creado por Sentencia del Consejo de Estado de 24 de septiembre de 2011. ( Ver Anexo)


JUDICIALIZACION PREVIO AL ASESINATO: ?ya no hay nada más que hacer?

El día 9 de junio de 2013  SERGIO ULCUE PERDOMO fue capturado y judicializado por la Fiscalía Seccional de Puerto Tejada quien le imputaba el delito de Rebelión con base en cargos de presuntos desmovilizados de las Farc. El dirigente campesino estuvo cuatro meses privado de la libertad hasta que el proceso penal fue declarado nulo desde su etapa previa y posteriormente fue declarada la preclusión de la investigación a su favor.

El proceso de aniquilamiento de las personas y organizaciones que acceden a la Administración de Justicia y buscan Justicia en los organismos internacionales en forma organizada por graves violaciones a los Derechos Humanos, también se hizo extensivo a RAFAEL ULCUE PERDOMO, hermano de SERGIO, quien aún se encuentra injustamente privado de la libertad acusado de Rebelión desde hace 17 meses por solicitud de la Fiscal Quinta Especializada de Popayán, MARTHA LILIANA REALPE CERON,  quien en una constante vulneración de los derechos fundamentales ha obstruido y vulnerado la defensa formal y material de ULCUE PERDOMO.

Por su parte, resulta inaceptable moral y jurídicamente que el Juez 19 Penal del Circuito de Cali, HELMER VELASCO CAICEDO, al resolver la solicitud de libertad de RAFAEL ULCUE PERDOMO, en la que se tomó más de 17 meses, haya manifestado que a pesar de que la realización de Audiencias de la Justicia Ordinaria Penal ?no esté permitido?efectuarse en brigadas militares, tal como lo dictaminó el Consejo Superior de la Judicatura-Sala Administrativa, rampantemente determinó que no evidenciaba ninguna violación de derechos fundamentales del imputado al habérsele celebrado audiencias constitucionales en la Tercera Brigada del Ejército, y ratificó sin sonrojarse que ?No hay mejor protección para un defensor de derechos humanos que la cárcel?. No hay derecho. (Ver anexo)

El asesinato de SERGIO ULCUE PERDOMO se presenta precisamente a escasas tres semanas de haberse celebrado Reunión de Trabajo en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA en Washington, en el marco del 149 Periodo de Sesiones, en la que se denunciaron  violaciones a los derechos humanos y  persecución militar y judicial de los voceros y peticionarios de la medida cautelar MC -97-10.

El asesinato de SERGIO ULCUE PERDOMO ocurre como consecuencia de la labor de denuncia efectuada por los campesinos y a la utilización del sistema interamericano de derechos humanos como último recurso de protección de sus derechos fundamentales ante la falta de garantías del Gobierno Colombiano.  Los sicarios al momento de asesinar a SERGIO ULCUE PERDOMO le manifestaron ?ya no hay nada más que hacer?.

Exigencias:

Reubicación, atención humanitaria de urgencia y protección  inmediata para los niños, mujeres y ancianos que constituyen la familia de SERGIO ULCUE PERDOMO, quienes actualmente se encuentran desplazados a merced de los sicarios.

Que se brinde protección y las mínimas garantías judiciales al beneficiario de las medidas cautelares RAFAEL ULCUE PERDOMO, quien actualmente se encuentra injusta e ilegalmente privado de la libertad.

Que la investigación por la Ejecución Extrajudicial de SERGIO ULCUE PERDOMO, sea adelantada por una Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación, ya que la Fiscalía Seccional de Caloto no cuenta con personal de policía judicial ni las herramientas técnicas para adelantar una investigación de esta naturaleza.

Que la Fiscal Quinta Especializada de Popayán, Doctora  MARTHA LILIANA REALPE CERON, se abstenga de seguir estigmatizando y obstruyendo el libre ejercicio de la defensa de los Derechos Humanos ejercida por la Corporación Justicia y Dignidad y sus integrantes.

Que la Fiscal Quinta Especializada de Popayán, Doctora  MARTHA LILIANA REALPE CERON y el Comandante del Batallón de Infantería Terrestre No. 91, se abstengan de presentar denuncias penales infundadas contra los abogados de la Corporación Justicia y Dignidad, ya que estas acciones son el preámbulo al vil asesinato de los defensores de derechos humanos.

Exigimos se respete el derecho a vivir, a trabajar y a caminar por estas tierras que nos vio nacer. 

Hacemos responsables al Gobierno y al Estado Colombiano de lo que suceda con la vida, la dignidad y la libertad de los beneficiarios y peticionarios de las medidas cautelares otorgadas por la CIDH.

CORPORACION JUSTICIA Y DIGNIDAD

Cali, 18 de noviembre de 2013

A propósito de este asesinato, la familia Ulcue Perdomo ya habías sido asediada por el ejército y detenidos varios de sus miembros en junio de 2012. (leer nota)

Regresa el fantasma de las capturas masivas

Por: Dora Montero, Lun, 2012-06-18 

El fin de semana pasado, un grupo élite del Ejército, la Policía y el CTI de la Fiscalía realizó más de 25 capturas en el norte del Cauca. A los detenidos los acusan de ser parte del frente urbano del sexto frente de las Farc.

Fotos Policía Cauca

El viernes de la semana pasada, un grupo conjunto del Ejército, la Policía y el CTI de la Fiscalía realizó un operativo en que fueron capturadas 29 personas en el norte del Cauca, sindicadas de hacer parte de las milicias del Sexto Frente de las Farc.  Esta operación, así como otras capturas masivas que se han dado en Arauca, Caquetá, Huila y Nariño recuerdan las ocurridas en 2003 durante el gobierno de Álvaro Uribe, cuando cientos de personas fueron capturadas como supuestos guerrilleros y poco tiempo después tuvieron que ser dejadas en libertad porque no había pruebas contra ellas.

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, dijo que había suficientes pruebas para las capturas más recientes en el Cauca, pero tres de los detenidos en ese operativo son defendidos por las organizaciones indígenas y afros a las que pertenecen e incluso por la misma Defensoría del Pueblo, que asegura que su trabajo siempre fue en contra de la guerrilla y no a favor de ella. Dos de las personas capturadas tienen medidas cautelares de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, CIDH. 

Pero la captura que más sorprendió fue la de Rafael Ulcué, un líder indígena de 40 años que se había convertido en el interlocutor de las quejas contra las Farc ante el Ejército y la Policía. 


Rafael Ulcué lleva varios años denunciando a las Farc, a tal punto que estaba desplazado en el casco urbano de Caloto desde hace por lo menos seis meses. 


Mildred Mora es enfermera, estaba cursando una maestría y nació en Caloto. 


Félix Banguero es miembro de la ONG Proceso de Comunciades Negras (PCN) y de un consejo comunitario del municipio caucano de Guachené, donde hoy es el secretario de Cultura. 


Las capturas dudosas

La familia Ulcué Perdomo hacía parte del resguardo Kwet Wala, en el municipio de Pradera, en el Valle, hasta que en 2002 tuvo que salir de la región por las amenazas de los paramilitares. Se desplazó con otras familias de la zona y todas se asentaron en la zona campesina de Caloto, Cauca.

Desde que llegó a esa región, Rafael se convirtió en líder y vocero de las comunidades campesinas. ?Hoy lo sindican de terrorismo y otras cosas, pero él nunca ha estado por allá en la guerrilla. Él lo único que es, es un comunero, un directivo que ha peleado por nosotros y lideró la pedida de las medidas cautelares?, explicó el presidente de la junta de acción comunal Henry Mesa a La Silla Vacía.

En 2009, Rafael Ulcué Perdomo y su familia, junto con sus vecinos en las veredas El Vergel y Pedregal, en Caloto, quedaron atrapados en la mitad de los enfrentamientos entre la guerrilla y el Ejército y por eso sus cultivos fueron destruidos, algunos salieron heridos y muchos tuvieron que abandonar su tierra.

El 13 de agosto de 2010, lograron que la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenara al Gobierno darles protección a 179 familias, incluidos los Ulcué Perdomo, a través de medidas cautelares.

En un principio, el Gobierno ignoró el fallo hasta que esas familias, lideradas por Rafael Ulcué, interpusieron una tutela y esta vez fue el Consejo de Estado el que le ordenó al Gobierno asumir las medidas necesarias para garantizarles la vida.

Un año después, el Gobierno las tomó pero fue peor el remedio que la enfermedad. El Ejército llegó a la zona, y trasladó a la Brigada Móvil 14 a la vereda donde vivían los Ulcué. Sin embargo, lo primero que hicieron los soldados fue decirles a los campesinos que habían llegado a la zona para complacer a las familias que habían promovido las medidas ante la Corte.

Ese mensaje llegó a oídos de las Farc, quienes mandaron llamar al presidente de la Junta de Acción Comunal, Henry Mesa, y a Sergio, el hermano de Rafael Ulcué, y les dijeron que tenían que abandonar el  territorio.

El 8 de noviembre de 2011, doce familias salieron desplazadas hacia el casco urbano de Caloto, donde están todavía.  En los refugios estaban Rafael y su hermando cuando el viernes llegó el grupo élite de la Policía, del Ejército y de la Dijin y se los llevó sindicados de subversión, concierto para delinquir, terrorismo, extorsión y secuestro.

Una historia de amenazas

La captura de Ulcué sorprendió a la población de Caloto y también a las autoridades locales porque si por algo era conocido este líder indígena era por sus denuncias contra las Farc.

Rafael Ulcué era el vocero de las comunidades en un comité creado por orden del Consejo de Estado y coordinado por la Defensoría del Pueblo en respuesta a la tutela interpuesta por las familias de Caloto para hacerle seguimiento al cumplimiento de las medidas cautelares de la Corte. 

En ese comité, Ulcué se sentaba junto con el Alcalde, el secretario de Gobierno, el Defensor del Pueblo de Cauca, el Personero e incluso miembros del Ejército y la Policía. Y lo que recuerdan personas que estuvieron allí es que Ulcué siempre denunció los abusos de las Farc.

?Lo conozco muy de cerca desde el 2009 por la situación de seguridad de la comunidad?, dijo el defensor del Pueblo del Cauca, Víctor Javier Meléndez a La Silla Vacía. ?En el comité siempre estuvo sentada la Fuerza Pública y él con actitudes de respeto denunció a los grupos armados al margen de la ley?.

Otros casos

El de los hermanos Ulcué no es la única captura dudosa que reclaman las comunidades del Cauca. También en Caloto, en la misma operación, fue capturada la enfermera jefe de la ESE de ese municipio, Mildred Gisella Mora Pino, que según varios habitantes de la zona que hablaron con La Silla Vacía, es de una familia reconocida y nunca dejó dudas sobre su comportamiento.

Durante la audiencia ante el juez de garantías, según le dijo a El País de Cali la hermana de la sindicada, Jenifer Mora, la Fiscalía acusó a la enfermera de pertenecer a las Farc, dijo que ella ?es conocida con el alias de La Mona, es compañera sentimental de un guerrillero y ha realizado curaciones a los subversivos?. 

?Es absurdo que un reinsertado diga que una señora gorda, de cabello crespo estuvo en el campamento de un reinsertado y solo por eso le eleven cargos?, se quejó el Defensor del Cauca. ?Esta defensa la hacemos respetando los poderes, pero con preocupación porque miembros de una comunidad que actúa con desesperación por el ataque de los armados hoy estén privados de la libertad. ¿Cuál es la protección que merecen como desplazados??, dijo a La Silla.

Otra de las capturas cuestionadas por las comunidades es la de Félix Manuel Banguero, delegado del Consejo Comunitario de Pilamo ante el equipo de Coordinación Regional del Proceso de Comunidades Negras, PCN. PCN es uno de los principales interlocutores de las comunidades afrocolombianas frente al Gobierno y Banguero estaba trabajando como Secretario de Cultura de Guachené, en el norte del Cauca.

El Ministerio de Defensa lo sindica de ser el encargado de la política clandestina, espionaje e inteligencia a la Fuerza Pública para las estructuras que manejan alias ?Rigo? y alias ?Pepo? en varias veredas, pero quienes asistieron a la audiencia dicen que la prueba contra él es una fotografía con la guerrilla tomada hace más de veinte años. 

Varias instituciones académicas salieron en su defensa. Una de ellas fue el grupo de investigación Conflicto Social y Violencia del Centro de Estudios Sociales de la Universidad Nacional, y el CENSAT que aseguraron que siempre ha hecho parte de los grupos que pelean por las comunidades negras y que siempre ha reclamado justicia para las comunidades afro. Precisamente por ese trabajo, Banguero también tiene medidas cautelares de la Corte Interamericana.

Los abogados denunciaron que los detenidos fueron trasladados a guarciciones militares y algunas de las audiencias fueron a puerta cerrada, en una modalidad muy parecida a la que se dio en 2003.


¿Espada de Honor o de Damocles?

La operación en la que se realizaron estas capturas en Corinto, Caloto, Caldono, Guachené y Toribío hace parte de la estrategia Espada de Honor que el Ministerio de Defensa lanzó en marzo pasado y con la que pretende debilitar a las Farc con base en la información hallada en los computadores de los guerrilleros capturados o muertos en los últimos años.

El laboratorio de ese proyecto es el Cauca, donde los guerrilleros se movilizan con facilidad, entran y salen a los corredores del narcotráfico y le han propinado a las Fuerzas Militares duros golpes en el último año.

El Gobierno ha invertido allí cuantiosos recursos de consolidación, pero aún no hay resultados para mostrar. La estrategia ahora es, por un lado, cerrarles todos los corredores de movilidad a las Farc y segundo golpear las redes sociales de apoyo. Y en este último escenario es que ?según un representante de las comunidades del norte del Cauca que prefirió no dar su nombre- muchos civiles inocentes pueden caer aunque lleven décadas oponiéndose a las Farc y defendiendo la neutralidad de las comunidades.

El comandante de la regional 4 de la Policía Nacional, general Hernando Nieto Rojas, dijo que este operativo es el resultado de varios meses de trabajo de inteligencia y que hay más de cien órdenes de captura para el suroccidente del país. Esto tiene a las comunidades indígenas y negras del Cauca en alerta. Incluso ya hay versiones de quiénes podrían ser los próximos capturados.

Uno de ellos es Luis Ángel Perdomo, el tío de Rafael y Sergio Ulcué Perdomo, que no se fue de su casa y todavía vive en el resguardo Kwet Wala, en el municipio de Pradera, en el Valle. A él le han llegado rumores de que lo están buscando las autoridades. ?Estamos dispuestos a dar la cara y aclarar lo que sea. Lo único que pedimos es que no hagan esos grandes operativos para buscarnos, no es necesario, nosotros mismos nos entregaríamos y aclararíamos la situación?, dijo a La Silla Vacía.

Perdomo ya fue capturado una vez, el 7 de diciembre de 2003, cuando se dieron las capturas masivas en todo el país durante el gobierno de Álvaro Uribe, pero después de tres meses demostró su inocencia y fue dejado libre. En ese momento lo acusaban de lo mismo que hoy acusan a sus sobrinos: de ser auxiliador del Sexto Frente de las Farc.

?Yo siento que la forma como están acusando a Rafael es la misma que usaron conmigo. Le están haciendo un montaje basado en quién sabe qué y las autoridades lo creen?, dijo a La Silla Vacía.

La Silla Vacía contactó a la Fiscalía, que confirmo que existe una investigación contra Ulcué, Banguero y los otros 25 capturados, que adelantó la Fiscalía Especializada de Popayán y que ahora será trasladada a la Unidad Antiterrorismo en Bogotá. Pero no dieron más detalles porque está bajo reserva del sumario.

jueves, 12 de septiembre de 2013

El oportunismo y la lucha entre Rusia- Estados Unidos.

SIRIA- OTROS ANÁLISIS 

Combatir el imperialismo y la reacción sin combatir inseparablemente el oportunismo no es más que la fraseología hueca.” Lenin .
La nación siria está sufriendo una sangrienta guerra imperialista de saqueo y reparto en la forma de una guerra civil. Las fuerzas armadas del régimen de Assad y el auto-titulado “Ejército Libre de Siria” son los contendientes de esta disputa interimperialista por el territorio sirio. Siria se convirtió entonces en una nueva trinchera de la resistencia antiimperialista mundial y en el nuevo enclave de luchas inter-imperialistas.
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En las condiciones actuales en que se desarrolla esta lucha, cualquier resultado no traerá ningún progreso para el pueblo y la nación siria, sólo profundizará la dominación imperialista sobre el país, la opresión sobre el pueblo. Y la intervención independiente y organizada de las masas armadas ni siquiera se ha esbozado por falta de una vanguardia proletaria mínimamente compuesta.
La revuelta que estalló en marzo de 2011 fue una insurrección espontánea de las masas contra un régimen fascista encabezado por Bashar al Assad, y fue parte de la ola abrumadora de rebeliones populares que surgieron en todo el norte de África y Oriente Medio. La rebelión de las masas estallo en estos países, aunque de forma espontanea, sin contar con una dirección proletaria, todas tenían la misma raíz, eran luchas antifascistas, antimperialistas y antifeudales.
Esta rebelión es una justa rebelión contra un régimen burocrático-comprador siervo del imperialismo, principalmente ruso, controlado desde hace décadas por la dinastía Assad.
El Imperialismo yankee se aprovechó de esta situación, como lo hizo en todas las rebeliones de los países árabes, para manipular la lucha de las masas, desviándolas del camino revolucionario, y para garantizar sus intereses en la región. Los servicios de inteligencia de las fuerzas de la coalición imperialista formaron y armaron un ejército de mercenarios llamado “Ejército Libre de Siria-ELS”, comandado directamente por sus agentes con el fin de cambiar el régimen sirio. Con eso, los USA quieren dislocar el control ruso sobre Siria, rompiendo las relaciones de esta con el Hezbolá, rodear y aislar a Irán, preparando el terreno para atacarlo.
Todo este complejo plan en curso en el Oriente Medio y en norte de África hace parte de su nueva guerra de reparto imperialista contra los pueblos. El imperialismo yankee, en la condición de ser todavía la única superpotencia hegemónica en el mundo declararon su objetivo de crear un mapa de un "Nuevo Oriente Medio", es decir, un Oriente Medio totalmente controlado por los USA, sin la influencia e interferencia de otras potencias imperialistas y principalmente sin la resistencia popular armada de las masas.
En torno a la profunda y prolongada crises del imperialismo, golpeado por los pueblos del mundo, en particularmente en el frente central de su guerra en Irak y Afganistán y por las guerras populares en la India, Filipinas, Perú y Turquía, con su hegemonía cuestionada por la pugna inter-imperialista, los Yankees se encuentran cada vez más al borde de una escalada de guerra sin precedentes .
En este contexto, los acontecimientos en Siria son en primer lugar y principalmente, parte de la contradicción entre pueblos/países oprimidos y las potencias imperialistas; en segundo lugar, la contradicción imperialista pudiendo se convertir en contradicción principal. Esto ocurre principalmente a través de la lucha por el control de las colonias y las semi-colonias, acumulando y pudiendo conducir a la confrontación directa, en forma de nueva guerra imperialista mundial.
Assad: un régimen fascista lacayo del imperialismo
Assad y su régimen están siendo hoy glorificados por parte de la "izquierda" oportunista y revisionista que los caracteriza como una fuerza nacionalista, los campeones del anti-imperialismo y de la democracia, opuestos a las monarquías reaccionarias de Qatar, Arabia Saudita y Jordania. Estos revisionistas están de acuerdo con el negro papel desempeñado por los revisionistas sirios, que en su mayor parte constituyen el régimen de Assad, a través del autollamado "Frente Nacionalista Progresista".
La naturaleza del Estado y régimen sirios no es diferente de otros estados en el Oriente Medio (inclusive las monarquías reaccionarias de Qatar, Arabia Saudita y Jordania). Todos son países semi-feudales y semi-coloniales, dominados por el imperialismo y sus lacayos, por la gran burguesía compradora-burocrática y los terratenientes. Las diferencias entre ellos son la forma de gobierno (regímenes demoliberales o abiertamente fascistas) y a cual potencia imperialista están sometidos (principalmente Rusia o USA), por lo tanto, no hay diferencia esencial entre ellos.
El régimen de la dinastía Assad también no representa el ascenso de las fuerzas de la burguesía nacional (mediana burguesía). Bashar al Assad, como Muammar Gadhafi de Libia a su tiempo, y Mahmoud Ahmadinejad de Irán, representan la gran burguesía local, especialmente su fracción burocrática, sirvientes y completamente sometidos al imperialismo.
El régimen de la dinastía Assad tiene sus orígenes en el ascenso del Partido Baath al poder en 1963, pero principalmente con el golpe de Estado en 1970, dirigido por Hafez al Assad, padre de Bashar. Estos eventos están comprendidas en el contexto político del movimiento del Tercer Mundo y el pan-arabismo dirigido por David Gamal Nasser de Egipto. Este movimiento se produjo en el momento del ascenso de las luchas armadas de liberación nacional en África, Asia y América Latina, en los años 1950, 1960, 1970.
En este momento, mientras la social-imperialista URSS y el USA competían por el resto del mundo como sus áreas de dominación e influencia, mientras se unían para luchar contra la revolución con la tesis de la la transición y coexistencia pacífica, la China socialista animaba y apoyaba las fuerzas revolucionarias de todo el mundo. Esta situación creó la abertura para que las fuerzas de las clases nacionales pudieran ascender y promover una serie de medidas de carácter democrático-nacional.
De manera general la conducción de estos procesos, por falta de dirección proletaria, pronto fue hegemonizado por la gran burguesía burocrático-compradora, aliada del latifundio semifeudal y sirviente del imperialismo, traicionando las aspiraciones democráticas revolucionarias de las masas e impulsando la via burocrática reaccionaria del capitalismo burocrático. Después de la liberación de la dominación colonial de las potencias europeas, transitaron al dominio semicolonial de la socialimperialista URSS - que les dio la falsa etiqueta de "socialista", "popular" o "anti-imperialista" - apoyada internamente en la gran burguesía burocrático-compradora en alianza con el latifundismo.
El régimen de Hafez al Assad sólo se establece de hecho después de la muerte de Nasser, con lo cuál había roto años atrás y después de deshacerse de las fuerzas más a la izquierda dentro del partido Baath de Siria. Este cambio significó la derrota de las posiciones de la burguesía nacional y el predominio de su ala derecha encabezada por la gran burguesía burocrática, ya sometida a los intereses del socialimperialismo soviético.
Para ganar prestigio entre el pueblo, en 1968, poco antes de su golpe de Estado, Hafez al Assad intentó afirmar que el Partido Baath era marxista y dijo apoyar al pueblo palestino. Sin embargo Hafez era General y Ministro de Defensa cuando Israel ocupó las Colinas del Golán en Siria en 1967, y suspendió toda la ayuda a los palestinos. Cuando la masacre de palestinos en Jordania en ’Septiembre Negro’ de 1970, el ejército sirio miró atenta y pasivamente al genocidio contra el pueblo palestino. Sólo un mes más después, Hafez Assad dirigió un golpe de Estado y arrestó a todos los líderes de la llamada ala izquierda del Partido Baath.
Las fuerzas armadas reaccionarias sirias, después del golpe de 1970, comenzaron a desempeñar un papel central en la llamada "construcción de la nación", del nuevo régimen. Las fuerzas armadas fueron el componente clave para el impulso del capitalismo burocrático. A diferencia de establecer regímenes soberanos y democráticos, lo que se estableció allí fue un régimen burocrático-feudal de tipo fascista.
Este proceso está en la raíz de los antiguos regímenes de Libia con Gaddafi, de Irak con Saddam Hussein y de Siria con la familia Assad, entre otros. Estos procesos no destruyeron el latifundio, no confiscaron el capital de la gran burguesía liberando a estos países de la dominación imperialista, sino que sólo pusieron en el centro del poder del aparato estatal a la gran burguesía local, bajo la hegemonía de una de sus fracciones, principalmente la fracción burocrática (fracción más vinculada a la industria y al aparato estatal) y siempre en alianza con los terratenientes, en sustitución de la antigua dominación colonial europea por el nuevo dominio semicolonial, especialmente de la URSS social imperialista.
Con el fin de la URSS socialimperialista a principios de 1990, se intensificó la lucha inter-imperialista en Siria a través de la lucha entre las fracciones de la gran burguesía. El régimen de Hafez al Assad inicialmente se acercó a Francia y después a USA, intercambiando sus intereses por los acuerdos con los nuevos amos imperialistas yankees, que con el fin de que la URSS habían pasado a la condición de superpotencia hegemónica única. En el momento de la invasión de Irak en la "Guerra del Golfo" por el USA de Bush padre en 1991, proclamando su "Nuevo Orden Mundial", Hafez al Assad apoyó la invasión yankee con las tropas sirias.
Siria se convirtió entonces en un punto clave de la estabilidad política en la región, ya que servía al imperialismo para controlar el Líbano, ocupado por sus tropas desde 1974, y también para controlar la resistencia palestina en el sur de Líbano (una región controlada por Hezbolá tras la expulsión de sionistas en 2000), donde Siría hacía un doble juego, ya que esta región nunca se convirtió realmente en una base de la resistencia palestina.
Con la subida al poder de Bashar al-Assad en 2000, la fracción compradora de la gran burguesía ganó fuerza y pasó a la condición de hegemonía en el gerenciamiento del Estado. Hace dos años, Bashar liberalizó el sector bancario y permitió que otros bancos extranjeros invertieran en Siria y que las empresas extranjeras invirtieran a través de los bancos.
El nuevo reparto de Siria: un nuevo capítulo de la guerra imperialista
Con el ‘11 de septiembre’ el imperialismo yanqui inició una nueva ofensiva contrarrevolucionaria de carácter general, bajo el signo de la ‘Guerra al terror’. Entre sus objetivos, como parte del reparto del mundo está el de construir un “nuevo mapa del Oriente Medio”. El imperialismo yanqui hace mucho necesitaba de una nueva orden en toda la región bajo su completa hegemonía, para así profundizar y ampliar el pillaje contra los pueblos. Para eso era preciso desmantelar la orden de las cosas en esta región. La invasión de Irak en 1991 y la acción del revisionismo soviético con Gorbachov a la cabeza, conduciendo al fin de la URSS socialimperialista, marcaron el inicio de la ofensiva contrarrevolucionaria de carácter general y convergente del imperialismo y revisionismo. Se desencadenó una ofensiva ideológica anticomunista, se decretó el ‘Fin del Comunismo’ y el ‘Fin de la Historia’; llevó el revisionismo armado en América Latina a la capitulación de los ‘Acuerdos de Paz’ y dio pesados golpes sobre la revolución en Perú.
Sin embargo toda esa marea reaccionaria y contrarrevolucionaria no fue lo bastante para liquidar la condición imperialista de Rusia que se recuperó de forma relativamente rápida. Ya en la primera década de 2000 Rusia se restauró económica y políticamente, teniendo como base su condición de superpotencia nuclear y sus reservas petrolíferas. Retomó el papel activo en la defensa de sus zonas de influencias en el Este Europeo y Oriente Medio y pasó a la contestación abierta de la hegemonía yanqui en el mundo. La China socialimperialista penetra sobre vastas áreas de influencia yanqui en el Pacífico, dominando comercial y económicamente, rivalizando seriamente con USA en diferentes partes del globo. De ahí la necesidad para USA de desencadenar una nueva ofensiva y el ’11 de septiembre’ fue, a propósito, el pretexto para nueva invasión de Irak, derrumbar el régimen de Sadan, invadir y ocupar Afganistán, y declarar la ‘Guerra sin fin’ para preparar el terreno para desestabilizar los regímenes fuera de su dominio.
Según el ex comandante general de la OTAN, el norteamericano Wesley Clark, en noviembre de 2001, un oficial del alto comando de las FFAA de USA le informó que los planes de agresión a Irak estaban siendo discutidos “como parte de un plan de campaña de cinco años, y había un total de siete países, comenzando por Irak, a continuación Siria, Líbano, Libia, Irán, Somalia y Sudán".
Así, dos ejes de la confrontación interimperialista van conformándose, uno reuniendo Rusia, China, Irán, Siria, Corea del Norte, Venezuela y otros, en parte organizados en la Organización de Cooperación de Xangai, y por otro USA, Inglaterra y demás países de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).
En Oriente Medio, región donde estas disputas se están dando directamente en el campo de batalla, el imperialismo ruso, con la aprobación tácita de China, y aprovechando las complejas contradicciones en la región, encabezó un bloque, con Irán, Siria, Hezbollah (y, a través de este, Líbano) y posteriormente Hamas, para contrarrestar la ofensiva yanqui en la región.
En este juego de intereses imperialistas Turquía se posicionó como un ‘caballo de Troya’, emprendiendo un alejamiento planeado de Israel en los últimos años para funcionar como un interlocutor de los intereses del imperialismo yanqui en la región. Papel este que se hizo explícito en el conflicto sirio. Francia actúa cada vez más activamente en connivencia con el imperialismo yanqui para no quedarse fuera del botín.
Bashar al Assad intentó de todas las formas establecer canales secretos con Israel, USA y Turquía. Assad estaba dispuesto a vender Irán, Hamas y Hezbollah en pago de apoyo y estabilidad. Esto queda claro en la declaración de Bashar al Assad en la ocasión de los acontecimientos del ‘11 de septiembre’ de que para él este “fue una buena oportunidad. La necesidad de cooperar era muy patente y era en nuestro interés. También fue una buena manera de mejorar relaciones”. Basta decir que USA, de igual manera que hizo con la Libia de Kadafi, recurrió frecuente y ampliamente a las mazmorras sirias para torturar los prisioneros de su ‘guerra al terror’.
El asesinato del primer ministro de Líbano Hafik Hariri fue un divisor de aguas para los planes de intervención yanqui en Siria/Líbano. Independientemente de quien fue el autor del asesinato, favoreció los planes del imperialismo. Después de la muerte de Hariri, Bush afirmó que Siria estaba en descompás con el progreso del “nuevo gran Oriente Medio”.
Assad intentó negociar a cualquier costo con USA. Según informaciones de los círculos de inteligencia imperialistas, Assad habría suministrado a los servicios de inteligencia de Francia la localización de Kadafi (a través del número de celular de satélite que usaba para comunicarse directamente con Assad), resultando en la captura, tortura y asesinato de Kadafi. Esto Assad habría hecho en pago de garantizar por algún tiempo la “estabilidad” en Siria. Assad está dispuesto a vender todo y todos para permanecer en el poder, sin embargo su permanencia no interesa más a USA, que se ve confrontado no por Assad y su régimen, pero por la influencia rusa en aquel país y región.
En una alusión a una nueva guerra imperialista mundial, esta vez contra USA, durante las celebraciones de la victoria sobre el nazi fascismo en 2011, Vladimir Putin dijo que Rusia debería estar lista para aceptar un nuevo sacrificio. El presidente ruso Dimitri Medvedev dijo que los rusos no estaban dispuestos a una “solución Libia” en Siria.
La farsa del "Ejército Libre de Siria"
La intervención en Siria como en Libia se ajusta al nuevo modelo de "guerras asimétricas" dentro del concepto de "guerra de baja intensidad". Los EE.UU., ante una ola de revueltas populares, vio una oportunidad, a través de una compleja gestión de la guerra de baja intensidad, lanzar más cortinas de humo y "legitimar" con la máscara de la defensa la democracia y de los derechos humanos más una agresión más contra el pueblo, establecer nuevos regímenes títeres y justificar la ocupación y la dominación de las naciones.
En Siria ya se está llevando a cabo a través del farsante ‘Ejército libre Sirio’ al mando de oficiales de Arabia Saudita (en realidad agentes de la CIA) y financiado con dinero de Qatar. El "ELS" recibe armas de diferentes orígenes desde de la base de la OTAN en Adana en Turquía. Todo el trabajo de los servicios de inteligencia de la CIA y el MI5 inglés se transmite al comando militar turco para pasar a los "ELS" en forma de órdenes de combate.
Ya la preparación para una intervención directa que se ha hecho a través de un campo de entrenamiento integral que se había establecido en Jordania. La llamada Operación Eager Eagle 2012 (Águila Ansiosa 2012) han participado más de 12.000 soldados de 18 países, bajo el mando de un general de las Fuerzas Especiales de EE.UU. (EE.UU. Defense News, 15 de mayo de 2012). Estas fuerzas cumplen con dos objetivos: fomentar las fuerzas de la oposición interna, y anunciar a las otras potencias de la posibilidad real de una intervención directa.
El resultado de la situación en Siria será crucial para los planes de dominación del imperialismo de USA. Los USA. están planteando las cosas de la siguiente manera: Rusia acepta reducir su influencia en el país o estarán fuera (sin ninguna influencia). A pesar de una tendencia a la rendición rusa frente a la ofensiva yanqui pueda predominar, estos episodios están comprendidas en el amplio contexto de la acumulación para la III Guerra Mundial imperialista.
Frente Revolucionario de Defensa de los Derechos del Pueblo Brasil, diciembre 2012.