Mostrando entradas con la etiqueta lavado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lavado. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de junio de 2013

El presidente del Consejo de Vigilancia del Instituto para las Obras de Religión, (IOR), Ernst von Freyberg, afirmó que dentro de esta institución -conocida como banco vaticano-, se está aplicando la política de tolerancia cero con el fin de combatir el lavado de dinero.

Aplicamos “tolerancia cero” al lavado de dinero, afirma representante de banco vaticano


Ernst von Freyberg
Ernst von Freyberg
VATICANO, 02 Jun. 13 / 06:46 pm (ACI/EWTN Noticias).-
En declaraciones a Radio Vaticana, von Freyberg recordó que “la Santa Sedese ha comprometido en respetar las normas internacionales. Nosotros aplicamos las leyes y los más altos estándares exigidos por nuestros bancos correspondientes”.

En sentido, relató que “personalmente, me encuentro en la mesa cada semana todos los casos sospechosos y tengo reuniones semanales con el responsable encargado contra el lavado de dinero. Además, aplicamos una política de tolerancia cero con respecto a los clientes y empleados involucrados en actividades de reciclaje de dinero negro”.

El funcionario, elegido por el Consejo de Cardenales de vigilancia del IOR luego de un cuidadoso proceso de selección, dijo que al iniciar sus labores pensó “que iba a tener que concentrarme en lo que se define normalmente ‘hacer limpieza’ y ‘poner en orden’ las cuentas corrientes irregulares”.

Sin embargo, afirmó, “hasta hoy no hay nada de todo esto que yo haya podido detectar. Esto no quiere decir que no haya nada, sino más bien que ésta no es nuestra principal preocupación. Nuestra principal preocupación es nuestra reputación”.

“Nuestro trabajo - mi trabajo - se refiere a la comunicación, mucho más de lo que había pensado en un principio. Hay que hacer mucha más comunicación dentro de la Iglesia: no se ha hecho suficiente en el pasado. El trabajo comienza en nuestra casa, con nuestros propios empleados, con los que trabajan para la Iglesia de Roma, con los que están en la Iglesia en todo el mundo. A ellos debemos primero transparencia y una explicación clara sobre lo que hacemos y de cómo intentamos servir”, señaló.

Durante el diálogo, von Freyberg explicó que en el IOR “no somos un banco. No prestamos dinero, no hacemos inversiones directas, no operamos de contraparte financiera. No especulamos en divisas o bienes”.

Explicó que su principio es recibir dinero e invertirlo “en bonos de Estado, en obligaciones y en el mercado interbancario, en el que depositamos a una tasa de interés ligeramente superior a lo que recibimos con el fin de poder devolver el dinero a nuestros clientes en cualquier momento”.

En el IOR, indicó, “entendemos perfectamente el mundo de la Iglesia y la misión de la Iglesia. En el IOR hay 112 personas que atienden a 19.000 clientes. En la gran mayoría, son monjas o religiosos y muy a menudo conocen a la persona que se hace cargo de ellos en el IOR desde hace 20, 30 años. Sabemos exactamente lo que necesitan y ellos aquí encuentran una persona de confianza, y es esta relación personal que los motiva a venir aquí”.

En ese sentido, reiteró que “la transparencia es clave, pero no solo la transparencia; sino lo que se es una vez convertidos en transparentes: a saber, que somos completamente limpios, como es necesario ser, si se quiere ser aceptado en el sistema financiero internacional”.

El IOR, en su forma actual, fue fundado por Pío XII en 1942 "para mantener y administrar los bienes activos transferidos o confiados al Instituto por personas físicas o jurídicas, con el fin de obras de religión o de caridad”.

Actualmente administra fondos por un valor total de unos 7 mil millones de euros; cuenta con cerca de 19.000 clientes. De estos, 5.200 son instituciones católicas, titulares de más del 85 por ciento de los fondos administrados. El restante son 13.700 personas, entre ellas empleados del Vaticano, así como religiosos y otras categorías específicas autorizadas, como diplomáticos acreditados ante la Santa Sede.

miércoles, 1 de agosto de 2012


Curiosas noticias desde El Vaticano


El Papa y Bertone, una imagen que se repite muy a menudo
Hay un cargo, el de prelado del Instituto para las Obras de Religión, tal el nombre real del Banco Vaticano, que está vacante desde que en el 2010, el entonces titular, monseñor Piero Pioppo, ex secretario del cardenal Angelo Sodano, fue hecho arzobispo y mandado como nuncio al África, a Camerún y Guinea Ecuatorial.
Pero ahora sabemos que el 1° de diciembre del 2011 la comisión cardenalicia de vigilancia del I
OR presidida por el cardenal Tarcisio Bertone nombró el nuevo prelado. El elegido, de quien no ha sido dado a conocer el nombre, todavía no ha iniciado su servicio.

Lo sabemos no porque haya habido una enésima fuga de una carta reservada del Vaticano, sino porque la noticia se encuentra escrita en blanco y negro en el párrafo 76 del voluminoso Informe redactado por los inspectores de Moneyval, que fue publicado el pasado 4 de julio.

La mayor parte de los observadores se ha limitado a pasar sólo las aproximadamente diez páginas del Executive Summary. Pero es en las 241 páginas del Informe completo y en las 290 páginas de los Adjuntos donde se pueden encontrar numerosas informaciones sobre varios órganos de la Santa Sede, hasta ahora poco sabidas si no del todo desconocidas.

Aparte del número preciso de ciudadanos del Estado de la Ciudad del Vaticano, en siglas SCV
,  -595, de los cuales 247 son residentes dentro de sus muros y 348 no, incluidos 109 nuncios en servicio en el exterior - el Informe ofrece noticias interesantes respecto al sistema de justicia vaticana, a la Gendarmería, a la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, APSA, y sobre todo al mismo IOR.

He aquí una sintética y parcial muestra.

El Informe Moneyval ofrece (párr. 48) un cuadro de la actividad judiciaria en el SCV (Estado Vaticano) evidenciando cómo el 80 por ciento de los casos se refieren a robos cometidos en los Museos Vatic
anos y en la Basílica de San Pedro y que ven implicados, por más del 90 por ciento, a turistas y visitantes más que a ciudadanos o dependientes vaticanos. De todas formas, se debe señalar en el 2007, un caso de posesión y tráfico de droga.

En la tabla adjunta se nota que el tribunal del SCV, que trata los reatos más graves, tiene en efecto una actividad bastante reducida: en el 2007, 7 procesos y 4 sentencias; en el 2008, 4 procesos y 1 sentencia; en el 2009, 3 procesos y 2 sentencias; en el 2010, 4 procesos y 2 sentencias; en el 2011, 1 proceso y ninguna sentencia.

En lo que se refiere a reatos menos graves se informa en cambio que el juez monocrático ha emitido 2 sentencias en el 2007, ninguna en el 2008, 3 en el 2009, 4 en el 2010 y en el 2011.

El Informe señala también (parr. 358) la suma de las pérdidas financieras sustentadas por el SCV en base a los crímenes denunciados. También en este caso se trata de cifras irrisorias: 4900 euro
s en el 2009, 8600 en el 2010 y 5200 en el 2011.

*

Respecto a la Gendarmería, el Informe señala (par. 350s) que este cuerpo, aparte del comandante Domenico Giani, cuenta con 15 comisarios, 68 inspectores y 49 gendarmes. En total se trata de 137 elementos, pero en las tablas orgánicas se prevén 197, por lo tanto, con 60 puestos aún por llenar.

*

Naturalmente Moneyval se concentra sobre las dos principales entidades financieras vaticanas, el APSA y el IOR.
Respecto a la primera, el Informe dice (párr.  124) que en noviembre del 2011 el APSA en su sección extraordinaria que tiene 13 empleados, tiene depósitos por 680,7 millones de euros.

Y revela que aparte de las personalidades jurídicas de la Santa Sede que institucionalmente tienen relaciones con la misma APSA, hay también 23 personas físicas que conservan allí sus depósitos: 15 eclesiásticos para un total de 7,2 millones de euros y 8 laicos para un
total de 2,8 millones.

A propósito de estas 23 personas se lee (párr.  118s) que los funcionarios del APSA han explicado a los inspectores de Moneyval que por lo que se refiere a los clérigos, se trata de cuentas que recogen dinero recibido con fines de caridad en beneficio propio, de la curia romana o de las propias diócesis: cuentas que por motivos de delicadeza - se dice - sería difícil cerrar.

Mientras que por lo que se refiere a los laicos se trata de personas que han dado bienes muebles o inmuebles a la Santa Sede recibiendo en cambio un vitalicio, que es acreditado precisament
e en una cuenta en el APSA. En este caso, el APSA ha asegurado que tres de estas cuentas ya han sido cerradas, otras dos están en fase de cierre y las restantes tres serán asumidas como propias por el APSA a la muerte de los beneficiarios. De todas formas el APSA ha asegurado que ya desde el 2001 no ha aceptado ulteriores depósitos en estas 23 cuentas.

El Informe refiere además que el APSA (párr.  113), tiene cuentas y depósitos propios en bancos centrales de todo el mundo: la Federal Reserve, el Bank of England, el Deutsche Bundesbank, la Banca d'Italia, el Bank for International Settlements "y otros".

*

Y ahora el IOR. Sus "asset", a noviembre del 2011, llegan a 6.300 millones de euros (párr.  124). Trabajan allí 104 personas. Y los clientes son 20.772.


Los titulares de las cuentas son en el 75 por ciento personas físicas, y de estas 68 por ciento son clérigos y el 32 por ciento laicos (dependientes, pensionados, diplomáticos). Entre los clérigos (parr. 96 y 97) hay 236 cardenales (la mayoría de ellos vivos al momento de recojo de los datos, 213) y 1604 obispos (de las más de 4900 presentes en el mundo). Entre los clientes figuran también 37 miembros de la "familia pontificia" y 995 personas jurídicas sin reconocimiento canónico: 51 de sus cuentas resultan ser durmientes, no han registrado movimientos de más por más de cinco años y no ha sido posible contactar a sus titulares.

En conjunto las cuentas durmientes del IOR se registran en 4494 (párr. 465ss) y representan el 18 por ciento de las cuentas, con 30,8 millones de euros depositados. Se trata de cuentas a nombre de congregaciones, sacerdotes, religiosos, seminarios, obispos y fundaciones sin reconocimiento canónico. De todas formas, también sobre este tipo de cuentas, con modalidad consideradas idóneas por Moneyval (párr. 477), el IOR está efectuando una verificación de los datos que será concluida en el 2012 (párr. 465).

Fuera del Estado de la Ciudad del Vaticano, el IOR puede operar sólo a través de bancos extranjeros, y el Informe cuantifica en más de 40 el número de estos bancos "corresponsales", en Europa, en los Estados Unidos, en Australia, en el Japón (párr. 84). En otros bancos o instituciones financieras no detenta niveles de acciones superiores al 1 por ciento (párr. 89).

*

Finalmente las Fundaciones registradas en el SCV. Las identificadas por Moneyval son más de las que se encuentran señaladas en el Anuario Pontificio.

Las últimas dos según la fecha de nacimiento (n. 34 y 43 del Adjunto XXXVI) son la "San Miguel Arcángel" y la "Cardenal Salvatore De Giorgi".

La Fundación San Miguel Arcángel nació el 29 de noviembre del 2010 con lo el objetivo de buscar nuevas fuentes de financiamiento para compensar los costos relativos a las exigencias específicas de protección civil y seguridad en el Estado de la Ciudad del Vaticano.

La Fundación Cardenal Salvatore De Giorgi nació el 3 de junio del 2011 para proveer al servicio pastoral para las vocaciones y para las obras culturale
s y caritativas de algunas parroquias de de Puglia, la región de la que es originario el purpurado que da el nombre a la Fundación, el arzobispo emérito de Palermo y miembro de la comisión cardenalicia instituida por Benedicto XVI para indagar sobre la fuga de documentos de las oficinas de la Santa Sede.

Mientras tanto, a las 46 fundaciones y organizaciones sin fines de lucro con residencia vaticana reportadas por el citado Adjunto - y para las que Moneyval pide que sean sometidas al control de la Autoridad de Información Financiera, igual que el IOR y el APSA - se le ha sumado otra nacida después de las inspecciones. Se trata de la "Fundacion Ciencia y Fe - STOQ" constituida el 10 de enero del 2012 por propuesta del cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Pontificio Consejo para la Cultura.

El acróstico se forma a partir de Science, Theology and the Ontological Quest, un programa dirigido al diálogo entre ciencia, filosofía y teología, desarrollado por algunas universidades pontificias de Roma con el patrocinio vaticano y el sostenimiento de la Templeton Foundation.