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jueves, 19 de diciembre de 2013

Nuestro camino más allá de la abstención.

CHILE

Por Melissa Sepúlveda

Presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile.

Llamaron a mi señora en la casa y le dijeron que cuando volviera del paro me despedirán, ya no tengo qué comer y mi señora está desesperada. Navidad sin cena, sin regalos, y ya no puedo más?, les decía a sus compañeros, entre lágrimas y desesperación, uno de los tantos trabajadores de la empresa de Astilleros y Maestranzas de la Armada, Asmar, que se encuentran en huelga hace 47 días y han sido amenazados con palabras que incluyen desde el despido hasta el uso de la Justicia Militar.

La batalla que ha dado el movimiento social de los últimos años es la de construir en el sentido común de la población la necesidad de un cambio profundo en las diversas áreas de la vida que se ven afectadas por el neoliberalismo. Ese nuevo sentido común, hemos aprendido, se construye poco a poco. Si vemos la última encuesta CEP, los seis temas a los que debería poner mayor esfuerzo por solucionar el próximo gobierno son salud, delincuencia, educación, sueldos, pobreza y empleo. Justamente fueron estas las demandas principales del movimiento en Aysén, Tocopilla o Calama, por poner algunos ejemplos, sumado, lógicamente, a las demandas de los estudiantes.

Son las temáticas que deben responder las candidatas a la presidencia. En el gobierno, la derecha ya mostró su fórmula para derrotar la pobreza y una vez más fracasó. Con un crecimiento económico del 7%, Chile sigue siendo el país de la OCDE con mayor desigualdad salarial, un índice que nos muestra que la teoría del chorreo poco y nada funciona. Desde esa perspectiva, asumimos que la candidatura de Evelyn Matthei no es una opción.

La Nueva Mayoría, en cambio, se ha posicionado, de la mano de Michelle Bachelet, como la solución a las demandas del mundo social. Sin embargo, en salud y educación, una vez más se ha alargado la distancia entre lo que promete la publicidad de Bachelet y la bajada técnica de su programa. La AFP estatal y su lógica de gratuidad en la educación son dos ejemplos que nos demuestran que la Nueva Mayoría sigue pensando en un lenguaje neoliberal.

Estas son las razones que motivan mi acto personal -y no un llamado a la abstención, como se ha dicho erróneamente- de no asistir a las urnas el domingo. Sin embargo, sería una falacia adjudicar estos mismos motivos a los millones de chilenos y chilenas que no votaron el pasado 17 de noviembre y tampoco lo harán en segunda vuelta. Las razones son múltiples. Pero para el sector con el cual me identifico, una izquierda revolucionaria con vocación de construir nuevas fuerzas, la continuidad de las lógicas neoliberales en las promesas de reforma de las candidatas es un motivo suficiente para no validarlas mediante el voto y buscar otras formas de incidir en la discusión pública.

Nuestro aporte a esa discusión y a las transformaciones que son urgentes será mediante la organización y la movilización, a través del fortalecimiento de la unidad y la fuerza del movimiento social. Así como el movimiento estudiantil, por aprendizaje histórico, no puede entregarle un cheque en blanco al nuevo gobierno, los otros sectores que sufren el peso de este sistema en sus hombros tampoco pueden hacerlo. Las comunidades de las zonas de sacrificio ambiental, como Huasco o Puchuncaví, no pueden entregar cheques en blanco. Los movimientos por la descentralización y la autonomía regional bastante han esperado ya. Las y los trabajadores, como el compañero de Asmar cuyas palabras citaba al inicio, menos que nadie. Han esperado año tras año, desde el fin de la dictadura, que se asegure su derecho a la organización y lucha por el trabajo, y que la tremenda riqueza que producen en este país se distribuya equitativamente. Han esperado hasta el hartazgo y cada día surgen nuevos sindicatos. Es con ellos con quienes se construirá esa nueva fuerza para la transformación de Chile, votos más o votos menos este domingo.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Con un llamamiento para fortalecer la unidad entre Argentina y Cuba y exigir la libertad de los 5 espías culminó el XII Encuentro de Solidaridad con Cuba

ARGENTINA-CUBA

Por P. M. (Capac)      


Kenia Serrano, del ICAP

El Movimiento de Solidaridad con Cuba pidió fortalecer la unidad entre Argentina y Cuba y contribuir a formar la Patria grande de América latina, la libertad de Los cinco y estar alerta al rebrote del neoliberalismo en la región.


Bajo los ejes de la solidaridad con Cuba, la unidad antiimperialista de América latina, el Caribe y la paz mundial, se está desarrollando el XIII Encuentro de Solidaridad con Cuba impulsado por el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (MasCuba) y organizado por la Multisectorial de Rosario. El evento realizado el 23 y 24 de noviembre finalizó el domingo con un recital de rock.

El XIII Encuentro de solidaridad con Cuba tuvo como escenario este año a la ciudad que vio nacer al Che Guevara, Rosario. Entre sus principales declaraciones, los participantes llamaron a fortalecer a la ?Argentina, a Cuba y a la Patria grande latinoamericana?, planteando un ?apoyo argentino para terminar con el bloqueo norteamericano a la isla, la liberación de Los cinco cubanos detenidos en Estados Unidos, ampliar las labores gremiales, sociales y culturales entre ambos países?, según sostiene el documento leído al cierre de las jornadas.




Embajador Lamadrid Mascaró.

La ?alerta sobre los peligros de la restauración del neoliberalismo en América latina, en particular la agrupación Alianza del Pacífico comandada desde Washington? fue otra preocupación de los militantes políticos y sociales reunidos en Rosario que también pidieron convocar a ?defender los procesos que se vienen gestando para desarrollar una alternativa para los pueblos latinoamericanos?, porque según ellos, ?Argentina tampoco es ajena a la movida continental, la campaña de la derecha reaccionaria quiere recuperar el gobierno para arrasar con las conquistas sociales, en el terreno de los derechos humanos y amistad con naciones latinoamericanas conseguidas en esta última década?, es por esto que su llamamiento apunta a ?defender la paz? en el mundo.

Además, ?la declaración pidió a los gobiernos nacionales y provinciales que apoyen con recursos económicos al programa Operación milagro que ya le devolvió la vista a más de 34 mil argentinos?, subrayando a ésta como otra forma de relación entre los pueblos.

Además de los delegados y militantes de la solidaridad con Cuba de todo el país, participaron del evento dirigentes sociales y políticos, tanto del gobierno municipal, como del provincial y del nacional. Entre ellos estuvieron presentes el senador del Frente Amplio Progresista, Rubén Giustiniani, el secretario Adjunto del PCA, Víctor kot; Juan Carlos Sorbellini, secretario del PC santafesino; el diputado electo del Frente Para la Victoria, Jorge Obeid; el diputado electo del FPV de San Luis, Juan Larrea; el vice decano de la Universidad Nacional de Rosario, Eduardo Seminara. Desde la ciudad de Rosario participaron los concejales Norma López (Frente Para la Victoria), Eduardo Colono (Partido Socialista) y Alberto Cortés (Partido Socialista Auténtico). Estos ediles reconocieron a Kenia Serrano Puig, la titular del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos como visitante ilustre de Rosario, la urbe que vio nacer a Ernesto Che Guevara. Además estuvieron presentes el Embajador de Cuba, Jorge Mascaró Lamadrid y la Embajadora de Nicaragua, Norma Moreno Silva.

Tras la presentación del encuentro que se realizó el día sábado 23 en el Espacio Cultural Universitario, se realizaron mesas de debate en la Facultad de Humanidades y Artes. Durante la jornada de ayer domingo, en el cierre se debatieron los informes de las relatorías de las  comisiones, emitiéndose luego una declaración final donde se delinean los objetivos futuros de la Solidaridad con Cuba y en la cual se convoca al III Encuentro Internacional de solidaridad con Cuba a realizarse en octubre del 2014 en La Habana. Por la tarde, se realizó un concierto de rock y música popular en la plaza del Che. Tras las palabras del compañero dirigente teléfonico Alfredo Di Pato, actúo el conjunto La Cigarra (una mixtura de chicos argentinos y cubanos), y se culminó la jornada con un multitudinario festival de rock.

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Entre los discursos más relevantes que dejó el encuentro, el senador Giustiniani expresó: ?Yo quiero dejar un testimonio que es el trabajo que venimos realizando desde la Comisión de Amistad con Cuba desde el Senado de la Nación. Año por año sacamos resoluciones de repudio a este bloqueo anacrónico, injusto, absurdo de los Estados Unidos. Este orden mundial sólo propone guerras e injusticias?, destacó el legislador por la provincia de Santa Fe quien agregó: ?Por eso, vivimos este nuevo tiempo de integración latinoamericana y caribeña?.

Por su parte el electo diputado Jorge Obeid resaltó la acertada política del gobierno peronista de 1973 y del actual, por acercarse a Cuba y señaló ?Gracias a Dios existe Cuba y la Revolución cubana porque a más de 50 años de su triunfo siguen siendo un ejemplo. Ese país logró avances cuando tenía un fuerte apoyo de la Unión Soviética pero después, cuando cayó el Muro de Berlín y el bloque socialista, cuando todos los criticólogos anunciaban que se caía Cuba, ese pueblo demostró que podía seguir adelante. Ni hablar de los feroces huracanes que resiste la isla, que les destruye gran parte de su infraestructura y que, sin embargo, se vuelven a reconstruir?, agregó el electo legislador del FPV.

Por último, Kenia Serrano Puig, la titular del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) agradeció a la Argentina el apoyo solidario y reclamó por la libertad de Los cinco cubanos prisioneros en Estados Unidos.

?El movimiento internacional de solidaridad con Los cinco estamos pidiendo que ese gobierno se pronuncie, y en particular acerca de una pregunta que se hizo y que no respondió nada. La pregunta es si el gobierno de Estados Unidos pagó o no a periodistas para que mintieran en el caso de nuestros compañeros?, sostuvo Serrano Puig.

?El hecho de que el pueblo argentino tenga símbolos tan importantes por la lucha por los derechos humanos, eso para nosotros fue también una bandera. Sumado a todo esto, Argentina ha votado y lo sigue haciendo, contra el bloqueo de Estados Unidos a Cuba. Y votar contra el bloqueo a cuarenta años del restablecimiento de relaciones diplomáticas, porque hay que recordar lo que pasó en el año 1973 cuando el presidente Perón decidió restablecer relaciones con Cuba fue realmente un acto valiente porque en ese entonces estábamos realmente aislados. Por suerte ahora ya mantenemos relaciones diplomáticas con varios países. Hace 40 años, Cuba estaba francamente aislada por una orden de Washington de perseguir a cualquier persona que en su pasaporte tuviera una estampa de haber pasado por Cuba. Con estas condiciones, Argentina fue capaz de restablecer relaciones con Cuba y eso queda en la memoria y en los tiempos de hoy, cada uno desde sus propias perspectivas avancemos juntos?, afirmó la representante cubana.

Sumado a todo, el embajador cubano Jorge Mascaró Lamadrid agradeció la muestra de solidaridad de los argentinos con su pueblo.

viernes, 8 de noviembre de 2013

"Hay un golpe en marcha", denunció Diosdado.

VENEZUELA

Cabello 04/11/13 ?CIUDAD CSS ? ?Hay un golpe en marcha, por cuentagotas, y estamos obligados a dar una respuesta contundente?, denunció ayer el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Diosdado Cabello.Advirtió sobre las pretensiones de la derecha de atentar contra la democracia e independencia de Venezuela, tal como lo hicieron hace 11 años: ?Se repiten los mismos sucesos de abril de 2002 y son los mismos actores?.Tras participar como orador de orden en la sesión convocada por el Concejo Municipal de Guanare, en Portuguesa, con motivo de la celebración del 422 aniversario de la ciudad, Cabello alertó sobre ?la locura de sectores de la derecha? por retomar el poder y poner en peligro las conquistas alcanzadas por el pueblo durante la Revolución Bolivariana, reseñó AVN.?Quieren volver a la barbarie de la cuarta República, a la persecución, al asesinato, a la desaparición, a las imposiciones del neoliberalismo, a la violencia constante, diaria?, afirmó en su encuentro con los medios de comunicación.Acusó a la oposición de generar el mismo escenario de 2002 para reeditar el golpe de Estado perpetrado en contra del Presidente y Comandante Supremo de la Revolución, Hugo Chávez: ?Ya andan por ahí convocando un paro empresarial, pero la diferencia es que ahora ninguno da la cara para no quedar expuesto ante el pueblo?.Cabello señaló que frente a ?al guión golpista? la primera respuesta debe ser la organización del pueblo y su fusión con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB): ?Unidad, lucha, batalla y victoria para evitar y disuadir los ataques de la derecha?.?No es fantasía, ni ilusión, ni pesadilla. Es verdad lo que está ocurriendo, están haciendo el guión de un golpe?, expresó. RECHAZA LLAMADO A PARO EMPRESARIALCabello rechazó el paro empresarial que pretende realizar un sector del país en los próximos días, esto con el fin de desestabilizar la tranquilidad y paz de las venezolanas y venezolanos.?Están llamando, creo que mañana, a un paro empresarial, bueno, pueblo de Venezuela, empresa que se pare empresa que el trabajador y el obrero vaya y la tome?, advirtió Cabello durante su discurso como orador de orden en la sesión solemne del cabildo de Guanare, en Portuguesa, a los 422 años de la fundación de la ciudad.Señaló que de ser cierto dicho plan en toda Venezuela habrá una respuesta contundente.?El Gobierno no permitirá ningún tipo de desestabilización en la nación, no permitiremos ningún sabotaje ni guerra económica, sí a la soberanía, a la independencia y a la revolución?, aseveró.En este sentido, Cabello ratificó el llamado al pueblo a estar alerta ante presuntos planes a cargo de la derecha venezolana, para sabotear el proceso electoral del venidero 8 de diciembre.Igualmente, exhortó a la población mantenerse unida y con plena convicción en la Revolución Bolivariana como acto de lealtad a la memoria y el legado del Comandante Supremo, Hugo Chávez.?Las enseñanzas de nuestro Comandante nos dicen que la unión cívico-militar es la vía para llevar a este pueblo a una verdadera revolución socialista y una verdadera revolución bolivariana?, dijo el presidente de la AN.El parlamentario indicó que la burguesía busca constantemente mantener al pueblo en tensión, ?lo que quieren es guerra, violencia, tener a todos los venezolanos en zozobra y después, cuando se están buscando culpables, ninguno da la cara?.Cabello a Ravell?Tenemos una cuenta pendiente, tu hijo está al frente de Twitter Venezuela?, así se dirigió el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello a Alberto Federico Ravell, durante las declaraciones ofrecidas a los medios de comunicación del estado Portuguesa.Advirtió a Ravell que ?no se meta? con él, ya que sabe que su hijo es el que maneja esa cuenta de red social.?¿Por qué no atacan a las cuentas de los opositores? ¿Por qué siempre atacan a las cuentas relacionadas con gente de la revolución? Porque es un plan?, agregó.En tal sentido, dijo que una de las nuevas estrategias del fascismo es el ataque de la empresa Twitter contra representantes del Gobierno, pues ?como el pueblo se empoderó de esta red social para comunicarse e informarse, inmediatamente atacan por ahí?.

viernes, 31 de mayo de 2013

Capriles en Colombia: una jugada.

COLOMBIA / VENEZUELA

OPINIÓN
Líneas rojas a la paz y beligerancia

Por Carlos Alberto Ruiz 
para la web La Pluma

Viernes, 31 de Mayo de 2013 01:05

Capriles en Colombia: una jugada
1.  ¿Algo nuevo ha pasado?
El pasado miércoles 29 de mayo Santos recibió en su palacio de gobierno de Bogotá a Capriles, quien, como sabemos, personifica y coordina en la actualidad parte de esa fuerte corriente desestabilizadora, hilvanada hace muchos años, incluso antes del golpe de Estado de 2002. Desde entonces, Capriles se ha significado en el potencial de la extrema derecha venezolana y de los nodos transnacionales que buscan derribar los procesos de poder popular en América Latina. Por ello, ha conjugado esfuerzos con Uribe Vélez, prototipo de ese entramado fascista con enlaces en todo el hemisferio, vinculado no sólo con el exacerbado neoliberalismo sino con el paramilitarismo y el narcotráfico. Como expresión política, adopta y adapta así sus rasgos en múltiples escenas. En las salas de decisión y en la oportunidad del disparo.
En particular frente a Venezuela, hasta agosto de 2010, en ese espectro ultramontano cabía Santos, quien ese mes, una vez se posesionó como presidente, decidió dar un paso en otra dirección. En la práctica se desdecía de su anterior papel. No se olvide cómo años atrás simbolizó, con cierto aire de alfil ilustrado, ese núcleo opuesto en Colombia y en otros países a la Revolución Bolivariana, dando claro apoyo a los golpistas, en concreto al empresario Pedro Carmona, quien luego de encabezar esa punzante intentona se fue a vivir a Colombia, donde, entre otras actividades, ha posado como profesor de altos mandos militares.
En agosto de 2010 ya las cosas eran a otro precio. Efectivamente, en la cita de Santa Marta con el Comandante Chávez el día 10 de ese mes, pactaron recomponer las relaciones entre los dos países. Se supone Santos representaba no sólo una nueva etapa sino un nuevo modo de tratar  diplomática y políticamente las evidentes diferencias de fondo que enmarcaban entonces y encuadran hoy las rutas de dos naciones que comparten destinos a fuerza de historia y geografía, al menos.
Santos utiliza desde ese momento a Venezuela para un giro internacional y de imagen, implementando algunas de sus políticas más importantes, de gran peso interno y externo. Una que está en esa frontera y centro de gravedad por definición es la relacionada con el conflicto armado. Los continuos esfuerzos del Presidente Chávez por aproximaciones con la insurgencia, se condensaron en la facilitación secreta y luego en el abierto papel cumplido que hoy se plasma no sólo acompañando en la mesa de conversaciones con las FARC en La Habana, sino en las posibilidades de diálogos con el ELN.
2. Una visita servida
¿Un error o una jugada premeditada de Santos? Para alguien inmerso en las claves de esas relaciones y ubicado en ciertos protocolos, es elemental que recibir a Capriles en el palacio de gobierno, colgando en la Web presidencial una foto del encuentro y el abrazo, es un acto de agresión política a un país que no sólo salvaguarda discretamente el proceso de paz, sino que no ha incurrido en acto alguno de hostilidad contra el gobierno Santos. No hay una sola actuación de tensión o enemistad a la que haya dado lugar el gobierno del Presidente Maduro. Ni una sola. En cambio, es ostensible la repercusión que tiene dar el beneplácito a Capriles en su campaña de atentados al proceso bolivariano, que comenzaron años atrás, y que el pasado 14 de abril confirmó en su escalada y estrategia. Día de las elecciones, cuando, tras perderlas, habiendo manifestado anticipadamente que no reconocería los resultados, llamó a la violencia, incluso contra personal cubano, como está probado, desencadenando las arremetidas de terror contra gente pobre, que dejaron once (11) muertos, todos militantes chavistas, además de decenas de heridos y destrozos materiales.
¿Santos no sabía lo que hacía recibiendo a Capriles? ¿O precisamente lo sabe muy bien? Santos no es un idiota. Es agudo, es sagaz. Tiene muy presente lo que significa recibir a quien en el golpe fascista de 2002 asaltó y agredió la embajada cubana en Caracas y que hoy escupe palabras como balas, contra Cuba y Venezuela. Santos puede comprender bien los efectos de esa aversión y obsesión de Capriles convertida hoy en cruzada, contra los dos países y gobiernos que más han aportado a la concreción de un proceso de paz.
No cabe duda que es posible entonces calibrar el impacto de esa visita servida, ocurrida tras la llegada, 48 horas antes, del vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden, quien manifestó el respaldo de la administración Obama al gobierno de Colombia ?en el campo de la batalla, pero también en el campo de las negociaciones?. Santos se aseguró de que quedara claro que una cosa ha llevado a la otra: ?sería cerrar con broche de oro lo que se inició hace trece años? con el Plan Colombia (http://www.elnuevoherald.com).
3. Una doctrina perversa en la línea roja
Biden llegó a Colombia el domingo 26 de mayo, coincidiendo exactamente con la noticia del acuerdo firmado en La Habana sobre el primer punto de la agenda pactada entre las FARC y el gobierno Santos. En ese proceso, hay dos líneas rojas que autoritariamente ha demarcado Santos con antelación, sobre las cuales insiste él y algunos de sus ministros (especialmente Pinzón, de Defensa), a los que pone a hablar duramente cuando el propio presidente Santos estima conveniente no dar la cara o mandar un mensaje belicoso. Ha-n dicho que no se puede tocar en absoluto ni el modelo económico ni las fuerzas armadas, sobre las cuales en particular se ha hecho referencia a su doctrina.
En evidente tiempo de avances de las conversaciones de paz, mientras se persigue que la parte insurgente se rinda, claudique, se extinga mediante la negociación/desmovilización, transformando su propia naturaleza de organización político-militar en un grupo declinante que acepte las reglas del sistema, la otra parte, el ejército y policía oficiales, no sólo se mantienen incólumes como conjunto en sus directrices ideológicas y funcionamiento represivo, sino que se les premia, se les redime y dispensa jurídicamente a sus miembros, fortaleciendo mecanismos de impunidad a través del Fuero Penal Militar, cuyo reglamento se estaba discutiendo a pocos pasos del palacio donde se estrechaban en un abrazo Santos y Capriles.
¿Qué está cifrado, escondido y larvado en una doctrina y estructura pétreas, de tal manera que no sea posible ni siquiera debatir algo sobre esas fuerzas armadas? ¿Qué contienen y qué suponen, tanto como para que se consagren y oculten sus fundamentos, sus bases teóricas y operacionales? ¿Qué es tan sagrado o tan criminal al punto de ser intocable? ¿Por qué no se pueden indagar y contrastar sus cimientos?
Para el debate hace falta conocer esa doctrina a profundidad, muchos de cuyos manuales y órdenes permanecen bajo el tratamiento de reserva de seguridad nacional. No obstante el secretismo estatal, se conocen instrucciones precisas en las que se edifica la ?moral de combate? de esas fuerzas armadas. Hace pocos días, dentro de varios ejemplos, se descubrió cómo un documento oficial con el que se adiestra para atentar contra la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, advierte en su introducción: ?es de obligatorio conocimiento para nosotros como militares, para poder manejar estas comunidades dentro del ámbito de la guerra política?. En la reseña periodística se lee: ?hay actividades de inteligencia en las comunidades, interceptaciones de los teléfonos de sus dirigentes, rastreos a cuentas y seguimientos en el exterior. Esa labor se hizo en conjunto con el DAS, que entregó monitoreos de Luis Eduardo Guerra 12 días antes de que los asesinaran en San José [a él y a su familia, incluyendo niños]? (http://www.eltiempo.com/justicia/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12766721.html).
No hay que hacerse muchas preguntas para explicarse la razón de masacres, torturas, desapariciones forzadas y otros crímenes de lesa humanidad cometidos por militares y policías contra ese colectivo, uno de los más castigados por el terrorismo de Estado (http://www.cdpsanjose.org/). Pese a la fanfarronada o amenaza gubernamental de prohibirse tocar el tema, tanto para la sociedad civil popular (véase la importante indagación realizada por la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz: http://justiciaypazcolombia.com/El-alma-entre-doctrina-militar-y) como para las organizaciones rebeldes, esta línea roja es totalmente absurda. Santificarla como algo incuestionable es un despropósito, salvo que, por definición y cometido, su tarea de defensa consista en preservar los aparatos de la guerra sucia a fin de que terminen de cumplir sus objetivos en la siguiente fase que se prevé sea de desmovilización de los hoy alzados/as en armas.
¿Las FARC discutirán el tema de la participación política -siguiente en la agenda- sin mencionar y abordar este tema de las doctrinas criminales enquistadas en las fuerzas oficiales? ¿Puede hablarse de derechos y garantías de seguridad -como reza el acuerdo- o de oposición política, sin referirse a esas bases descompuestas de la seguridad nacional, a sus fuentes, alianzas, dispositivos y concepciones criminales?
¿Qué tiene esto que ver con el problema que en este artículo se pretende reflexionar? En primer lugar la referencia a la doctrina militar, indicando un ejemplo de destinatario u objetivo de ese pensamiento criminal que trata a la población como enemigo a destruir. En segundo lugar la reveladora coincidencia, a su vez reveladora de los valores humanos que se contrastan en el más alto cargo del Estado: en el mismo día que Santos atendía en su palacio de gobierno al fascista Capriles, desconocía un mandato de la Corte Constitucional (verhttp://www.corteconstitucional.gov.co/RELATORIA/Autos/2012/A164-12.htm y Sentencia T-1025 de 2007) que señala la obligación del gobierno de retractarse por acusaciones de la Jefatura del Estado, realizadas contra la Comunidad de San José de Apartadó. Cuando ya 32 miembros de esa comunidad se hallaban en Bogotá para el acto oficial el día 29 de mayo, cita a la que Santos se había comprometido, recibieron la noticia de que el presidente no estaría (http://www.justiciaypazcolombia.com/Una-agresion-mas-del-alto-gobierno). De nuevo el mandatario mandó: se escudó en un ministro. Pero para Capriles sí tuvo tiempo: le recibió en persona y no a través de un encargado.
Así como la doctrina militar se ha configurado históricamente mirando hacia el interior, criminalizando una gran parte de la población para actuar  contra ella, también se ha articulado esa visión desde los tiempos de la Guerra Fría, a la estimación de los lazos de la subversión interna con el fantasma del comunismo internacional, hoy reeditado en las propias apreciaciones y actuaciones de las fuerzas armadas oficiales, comprometidas no sólo en la lectura de Venezuela como antagonista o polo en la tensión militar, sino aplicando desde años atrás recursos y trazando objetivos en diversas operaciones militares, de inteligencia y paramilitares, como la reiterada filtración en territorio venezolano de mercenarios o espías.
Para continuar haciéndolo, esa doctrina paranoica del enemigo interno-externo es funcional, semillero de militares y policías con sus correspondientes servidumbres y emolumentos, más si se tiene en cuenta la inmensa cantidad de beneficios que se derivan para ellos de la dependencia de sus instituciones armadas respecto de Estados Unidos e Israel, por nombrar dos de sus socios principales, que tanto proveen medios como fines: en concreto, sumas de dinero y sumas de motivos. De eso trata su doctrina. Creer que son atacados injustamente, que deben defenderse y que por ello bien vale una paga estimable.
Esto explica la otra razón de la línea roja de Santos, respecto a sus fuerzas armadas, con doctrina huera incluida: las preserva eficaces en su mortal potencia frente al enemigo interno todavía por derrotar (la deriva de la guerra sucia sistémica lo comprueba, así como su renovada impunidad) y las preserva tan firmes como determinantes en la hipótesis de ser utilizadas en el tablero de un conflicto regional latente, más cuando ese escenario no será definido sólo por Santos y quien le reemplace en su silla presidencial, sino sobre todo en el séquito de intereses que desde Washington se conjugan para mandar en esta parte del mundo. No conviene a sus proyecciones tocar en lo más mínimo el soporte de fuerza. Nada de su material y su doctrina debe ser debatido. Nada serio debe ser expuesto al escrutinio. Al contrario: deben ser bien tratadas, reforzando con inyecciones de presupuesto, con secretismo y con figuradas razones de combate o misiones. Cuando no es el medio ambiente o el narcotráfico, es el libre comercio y el anti-terrorismo. No se cambia en consecuencia al vigilante ni a lo que lo guarnece exitosamente, de lo que depende la presente correlación y la futura coerción. De ahí que Venezuela esté en la mira.
4. ¿Y ahora qué?
Parece un episodio más. Tras este incidente de la visita de Capriles, la canciller Holguín, la ministra de Exteriores colombiana, se apresta a glosar la situación dando otra vez la cara por Santos, restando importancia al hecho y diciendo que volverán las aguas a su normal cauce diplomático en el diálogo entre los dos gobiernos.
El canciller venezolano, Elías Jaua, ha sido claro en la protesta: ?Es sumamente lamentable que un gobierno y un pueblo como el de Venezuela, que están haciendo esfuerzos denodados para que se consiga la paz en Colombia, reciban como respuesta de las instituciones del Estado colombiano el aliento y el estímulo a quienes desean desestabilizar la paz en Venezuela?.
Más por gallardía, compromiso e inteligencia, Cuba y Venezuela seguramente no responderán. No lo harán rompiendo en lo más mínimo con Santos, aunque él, consciente y estudiadamente, haya pasado una importante línea roja. Ese límite no estaba demarcado con frío cálculo. Por eso él asesta un golpe indecoroso, para mandar un mensaje en bruto, abusando no sólo de la confianza y de la coyuntura de penosos días de debilidad o dificultad en Venezuela, sino precisamente profanando la razón de la responsabilidad adquirida altruistamente por Cuba y Venezuela en el proceso de paz. Sabe que igual que la guerrilla, no se pararán de la mesa. Que quien deberá pararse e irse primero será él.
Sin embargo, a futuro es posible tener en cuenta por Venezuela y Cuba más de una respuesta, que no sea la de bajar la cabeza reflexivamente en  nombre del digno deber de acompañar y ayudar a una negociación política del conflicto colombiano.
Es conocida la afición de Santos por los naipes y que en gran medida apuesta a la paz con ese artificio, pero no todo cabe en la lógica del póker o juegos similares. No obstante, la partida histórica, si no fuera por lo desgarradora y sangrante, está más próxima a la simulación que representa el ajedrez. Mientras él juega, otros no juegan. Para otros, incluyendo Cuba, Venezuela, la insurgencia colombiana y una parte de los movimientos sociales, esta contienda es real y es respetable.
A pesar del ardid de Santos con las manos, su truco es otro. Mientras él hace movimientos engañosos y atrae las miradas con amonestaciones dobles, propias de la esquizofrenia, da una recia patada a la mesa. Y luego otra. La visita de Capriles y su acogida, es la última: la demostración de un poder arrogante que sabe provocar y probar la resistencia de las contrapartes.
Santos es inteligente. No se ha equivocado. Deliberadamente da diploma de demócrata y con ellas crédito y gran oxígeno a Capriles, para quien Colombia no es cualquier plaza. Es donde se guarda Uribe y un proyecto remozado, de donde se exportan militares y paramilitares, donde se impulsa o relanza una plataforma contrarrevolucionaria para la región, donde Estados Unidos ordena a sus anchas, donde hay una fuerte colonia  empresarial venezolana en contacto con Miami. Santos no es ingenuo. Prepara otras jugadas. No va a pedir disculpas al Presidente Maduro ni a Venezuela. Sabe a qué juega: planea la derrota de otros, de sus adversarios históricos, no su afirmación en medio de las divergencias.
5. Pensar la beligerancia
Pero incluso el mejor jugador corre riesgos. Uno de esos es hacer recordar, precisamente a quienes se fuerza a olvidar. Santos nos ha ayudado a  recobrar memoria. Y posiblemente lucidez e integridad.
El Comandante Chávez en enero de 2008 puso abiertamente sobre otra mesa histórica elementos para un acertado dictamen ético, político y jurídico referido a la beligerancia de la insurgencia colombiana. Si entonces en plena guerra en Colombia y en afilada tensión con Venezuela, a muchos les pareció improbable el alcance de alegar el estatuto de beligerancia o de fuerza beligerante para la guerrilla colombiana, el ELN y las FARC, ahora, en el 2013, no es lo mismo.
Ahora estamos en pleno desarrollo de unas conversaciones de paz avaladas internacionalmente, en las que de hecho las básicas características de esa titularidad de la beligerancia, se han rubricado, son más fehacientes y auténticas, concedida esa condición en la directa interlocución política entre un Estado con delegados plenipotenciarios, y un ejército insurgente con sus respectivos representantes, con quienes ha pactado ese Estado no sólo normas de un proceso político-jurídico sino el papel de garantes, de facilitadores, además de una logística y de un cubrimiento diplomático y de seguridad.
Ha sido dado ya explícitamente un tratamiento que se exterioriza y extiende. Aunque sea limitado el reconocimiento de la parte insurrecta, ya se está en el curso de ese instituto jurídico que vale la pena apuntar. Para tener a la vista que si bien un nivel de esa figura normativa ha sido traspasado por diferentes mecanismos de derecho internacional, como tal la beligerancia en tanto posibilidad jurídica garantista y finalista no ha sido derogada: existe, y se puede hacer valer. Más cuando la parte estatal de un pacto ha sido no sólo desleal ahora en lo político, sino incongruente con los valores elementales, cuando prepara probada y probablemente con otros una embestida que no sólo defrauda la confianza básica de terceros, sino derechos colectivos, de su propio pueblo, al negarse a aplicar el derecho humanitario y en general el derecho de los conflictos armados, y los derechos de otros pueblos, incluyendo su soberanía, de los que se burla un acto consciente como el de Santos, al expresar una voluntad de equiparar a un fascista como regente democrático.
En todo caso, más allá de la reciprocidad política, y por supuesto fuera de toda lógica de retaliación, cabe que otra vez comencemos a reflexionar sobre la beligerancia, no como un estatuto en desuso, sino plenamente vigente, que representa como tal, en primera instancia, un juicio de hecho, y no necesariamente un juicio de valor. La beligerancia, técnicamente, es una categoría jurídica proporcionada que puede reivindicarse, enunciada la entidad y personería ético-jurídica de la guerrilla, su explorada y comprobada dimensión regulativa o de compromiso. Hay hechos irrecusables que revelan capacidades de la insurgencia frente a requisitos clásicos del derecho internacional, en tanto organización político-militar, estando ya habilitada de hecho, existiendo como contraparte, con un cierto dominio territorial, bajo una estructura de mando responsable y con evidente posibilidad y capacidad de control de las prácticas coercitivas (operaciones militares sostenidas y concertadas, y aplicación de instrumentos como el Protocolo II de 1977), términos señalados por el derecho internacional, positivo o consuetudinario.
Debe y puede ser reconocida la insurgencia todavía más en derecho, en función de sus obligaciones y facultades, pero también de cara a los derechos y deberes respecto de la población y terceros. Supone dar el paso que va de lo fáctico-arbitrario a su ordenación, en pos de una confrontación que pueda ser regida con pautas jurídicas más estrictas y equilibradas. No como hasta ahora.
Por esto y por diferentes situaciones homologadas en la horizontalidad básica del trato político, ya verificado, se puede creer que existen las bases para que se discuta nuevamente esta cuestión de la beligerancia, a la luz de otros conceptos y de realidades emergentes, más allá de las categorías jurídicas convencionales, pero incluso con ellas en la mano, al lado de las caracterizaciones de lo fáctico y lo jurídico ya validado.
¿Qué no hay condiciones políticas para ello? Cada vez las hay más. Así como condiciones jurídicas para ese examen y esa declaración, con base en un actualizado ejercicio interpretativo que atiende, por ejemplo, a las finalidades que han sido propuestas para un convenio humanitario y de regulación por la guerrilla, a lo que se ha rehusado insistentemente Santos. ¿Será que lo rechaza por la doctrina militar que es su propia línea roja? ¿Será por sus estimaciones de próximo avance contundente en operaciones de guerra que efectuará mientras dialoga convidados en la mesa unos terceros a los que estafa o afrenta? ¿Será por el rol que debe cumplir de acuerdo a los pactos militares y de seguridad ajustados por los Estados Unidos, que no renuncia a desestabilizar a Venezuela y Cuba? ¿Por el uso de drones y demás en la nueva era bélica?
Si ayer y hoy patea la mesa Santos, puede ser que su gesto escabroso le repercuta mañana: que de los otros lados exista la resolución necesaria  un día, para recordarle que con principios de otros no se juega. Validar a Capriles es aprobar una cadena de ataques viles contra los pueblos y gobiernos de Venezuela y Cuba. La decisión la deben tomar estos dos países, desde sus causas de dignidad y soberanía. No se levanten de la mesa, pero sepan a qué juega quien allí reparte sus cartas y en otro lado credenciales. Una de ellas al fascista Capriles. Entre tanto, 32 víctimas del terrorismo de Estado no perdieron un ápice su vergüenza. Esperaron. Luego levantaron la mirada y con otras miles de colombianas y colombianos, dejaron una constancia y agrandaron su resistencia.
*Carlos Alberto Ruiz para La Pluma, 31 de mayo de 2013

miércoles, 24 de octubre de 2012

Se podría decir que América Latina y el mundo entero estaban esperando como nunca antes los resultados de las elecciones en Venezuela.


VICKY PELÁEZ: La victoria de Chávez agudiza el choque ideológico en el mundo

VICKY PELÁEZ - RIA Novosti -Cosas diré también harto notables / de gente que a ningún rey obedecen, / temerarias empresas memorables / que celebrarse con razón merecen (Alonso de Ercilla y Zuñiga, “La Araucana”, canto I)
VICKY PELÁEZ – RIA Novosti – El presidente Lukashenko de la lejana Bielorrusia, ubicada en el otro extremo del mundo, confesó que no durmió toda la noche pendiente del voto del pueblo venezolano. Y no era para menos, pues se trataba del enfrentamiento de dos modelos de desarrollo.
Uno neoliberal representado por Henrique Capriles Radonski y respaldado por el inmenso y avasallador poder de las transnacionales y de sus mercenarios de los medios de comunicación globalizados, y el otro nacional progresista liderado por Hugo Chávez basado solamente en el apoyo popular y la simpatía internacional de los que creen en otros caminos de desarrollo.
En realidad, las elecciones en Venezuela han marcado el inicio de un duelo internacional entre el neoliberalismo en decadencia pero conservando la supremacía militar y financiera a base del artificialmente creado y ya ficticio poder del dólar y de otro lado unos tímidos, no claramente definidos y al mismo tiempo pujantes proyectos de desarrollo basados en la justicia social, solidaridad e integración de los pueblos, como es el modelo venezolano “Socialismo al Siglo XXI”. Las diarias y multitudinarias protestas y huelgas en Europa también están señalando que las estructuras y los pilares del sistema neoliberal han agotado sus posibilidades sin que surja aún una sólida alternativa para desprenderse del pasado.
Venezuela en este aspecto se ha convertido en un pionero en este Siglo XXI. En las condiciones de una sofisticada, bien remunerada y cínica guerra mediática internacional que sin tapujos los llamaban “dictador” , “aliado incondicional de los enemigos de Estados Unidos”, el pueblo bolivariano mostró su voluntad eligiendo a Hugo Chávez para el tercer mandato presidencial 2013-2019 con el 55,26% de votos frente al 44,13% de Henrique Capriles Radonski.
Ni las suculentas remesas del Norte a la oposición, ni el diario bombardeo de la opinión pública con la propaganda contra el que definían “autoritario presidente que está despilfarrando los recursos naturales del país”, ni los informes de los “especialistas” nacionales y extranjeros que advertían sobre una “galopante inflación en el país que está por hundir la economía nacional”, pudieron cambiar la decisión popular de reelegir a Chávez.
Se equivocaron todos los “iluminados” globalizadores quienes, como el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, daban por descontado que ya llegó “la hora de Capriles” para poner punto final al “delirio mesiánico del “dictador de construir un socialismo utópico”. Tampoco le ayudaron a Capriles las 500.000 llamadas a su favor que hacían cada noche desde Miami unos robots a los usuarios venezolanos.
A la vez la declaración del ex presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter asegurando que el sistema electoral venezolano era uno de los mejores en el mundo y mucho mejor que el de Norteamérica, neutralizó a los que trataban de insinuar la posibilidad del manipuleo del voto por los chavistas. Realmente da pena el rol de Mario Vargas Llosa en ese intento.
Los globalizadores desestimaron la capacidad del pueblo que percibió que detrás de la candidatura de Henrique Capriles no sólo estaba la derecha internacional sino todo un proyecto colonial. No en vano el candidato de oposición prometió que al llegar al poder reduciría el Estado, privatizaría el petróleo, disminuiría drásticamente los programas sociales, mandaría a los médicos cubanos a su tierra y se mandaría al trasto el armamento ruso.
No cabe duda que al escuchar estas promesas, el pueblo se acordó que desde 1920 cuando Estados Unidos desalojó a los británicos de Venezuela y hasta la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999, este país se había convertido en su segundo proveedor de petróleo después de Canadá, recibiendo por un millón 700,000 barriles diarios, solamente el 1 por ciento de regalías, es decir el oro negro prácticamente no había estado aportando ganancia al Estado nacional.
Todo esto cambió en los años 2000, y es la verdadera razón del odio a Chávez. Con las nuevas leyes bolivarianas se elevaron las regalías al 33 por ciento lo que ayudó a disminuir la pobreza del 70 por ciento en 1999 al 22 por ciento en 2012 y la extrema pobreza del 35 al 7 por ciento. Hugo Chávez en realidad ha sido un precursor del Siglo XXI que percibió y puso en práctica la idea de un filósofo de la Universidad de Harvard, Roberto Magabeira Unger sobre la necesidad de rebeldía para cambiar la sociedad.
En una de sus intervenciones en 2001, este profesor declaró que “es falso de que un país puede prosperar por una política de buen comportamiento, ninguna nación prosperó así en el mundo, mucho menos Estados Unidos que fue el más rebelde de todos. Latinoamérica debe abandonar la fantasía de salvarse por obediencia y comprender la necesidad de salvarse por rebeldía”.
El programa bolivariano es en realidad una muestra de esta rebeldía que reivindica el rol del Estado en el desarrollo socioeconómico del país apoyando en la elevación del rol creativo del hombre en la sociedad con la ayuda de la riqueza energética venezolana para sustentar amplias reformas sociales para el beneficio de la mayoría del pueblo. Precisamente, a la incorporación popular al poder no gustaba a la oposición que defiende los intereses de la minoría compuesta por los empresarios tanto nacionales como extranjeros.
El verdadero rostro de esta oposición y sus propósitos se perciben claramente al revisar en YouTube el golpe de Estado de 2002 donde se ve a Henrique Capriles Radonski formando parte de una turba y atacando con un palo, junto con un grupo de sus partidarios y destruyendo un carro de la misión diplomática cubana.
Ahora todo esto quedó atrás, Venezuela inicia la profundización de las reformas bolivarianas bajo la consigna: “Chávez al gobierno y el pueblo al poder”. Es un camino difícil pues requiere el desarrollo y profundización de nuevas formas de la propiedad social en condiciones cuando según el economista venezolano Hugo Álvarez, el sector privado ocupa el rol predominante en la economía nacional – 70 por ciento frente al 30 por ciento del sector estatal.
El futuro de una nueva Venezuela con el más alto grado de inclusión social, redistribución de la renta y desmercantilización de las necesidades sociales va a depender mucho de la capacidad de la economía social para ganar espacios a la economía de la propiedad privada. El rol del Estado atento permanentemente a la crítica del pueblo y el aumento del rol popular en las decisiones del gobierno son vitales para dar un paso adelante hacia una sociedad más equitativa, justa y cada vez más desburocratizada.
Por supuesto, es una tarea harto difícil, precisamente cuando la oposición se está reagrupando con el apoyo externo y preparándose para nuevas batallas contra el proyecto bolivariano. Europa también está clamando que en una democracia nadie puede estar tantos años en el poder como lo está haciendo Hugo Chávez. Paradójicamente los europeos no se dan cuenta que en uno de sus países, llamado Islandia, su político Olafur Ragnar Grimsson está presidiendo el país desde 1994, es decir ya está 18 años dirigiendo el país y nadie le incrimina por esto.
En esta lucha contra el proyecto bolivariano, los que menos duermen son los norteamericanos. Justamente coincidiendo con las elecciones venezolanas, el Departamento de Defensa lanzó el “Western Hemisphere Defense Policy Statement” orientado hacia la mayor integración de las fuerzas armadas del Hemisferio Occidental, dicen que es para ser más inter operativos y lograr mayor participación en el desarrollo de la economía y la democracia en el continente, haciendo énfasis especial en la promoción de los programas: “Nuevo Horizonte” y “Más Allá del Nuevo Horizonte”. Para esto Leon Panetta, Secretario de Defensa visitó varios países latinoamericanos, firmó tratados y asistió a la Décima Conferencia de los Ministros de Guerra de la Américas que se llevó a efecto en Punta del Este, Uruguay. Pero esto ya es tema de otra columna.

viernes, 13 de julio de 2012

Movimiento #YoSoy132 denuncia la concentración de riquezas en México.


MUNDO-ESTUDIANTES

El colectivo estudiantil realizó este jueves la denominada Cadena Nacional por una Democracia Real. Durante este evento, los jóvenes denunciaron a 3 empresas mexicanas por concentrar las riquezas del país.
Varios integrantes del Movimiento se apostaron frente a las oficinas de Televisa, el Banco Nacional de México (Banamex) y Teléfonos de México (Telmex), en el casco histórico de la ciudad.

Al comienzo de la jornada, los jóvenes realizaron una cadena humana frente a las instalaciones de Televisa. Luego leyeron un documento que explicaba y denunciaba el surgimiento de la televisión privada en el norteño país.

Posteriormente, los activistas se dirigieron a las oficinas del Banamex. Allí, los manifestantes señalaron a los banqueros como un "obstáculo" para consolidar una democracia real.

A continuación, los integrantes del Movimiento #YoSoy132  marcharon hacia las oficinas de Telmex donde criticaron la privatización de esa empresa.

Asimismo, manifestaron que esa compañía es un ejemplo de que la privatización de empresas mexicanas no mejoró la economía del país.

Por último, la llamada Cadena Nacional por una Democracia Real concluyó frente al Palacio Nacional de México. En ese lugar, los activistas leyeron un documento llamado "Saldos del neoliberalismo".

El texto daba cuenta del incremento en la cantidad de personas en situación de pobreza desde 1980 hasta 2012 y la pérdida durante ese periodo del 82 por ciento del poder adquisitivo de los ciudadanos.

Esta jornada del Movimiento #YoSoy132 forma parte de su campaña "6 días para salvar a México". La próxima actividad de esta iniciativa será este viernes con una movilización desde la Universidad Chapingo a San Salvador Atenco. (PÚLSAR)