viernes, 20 de diciembre de 2013

Bachelet: "antipolítica" + antipartido = gobierno de los mercados.

CHILE

Por Atilio A. Boron

Si hay algo que puede vaciar de contenido un proyecto democrático es la combinación entre abstencionismo electoral y el rechazo de los partidos políticos. Y esto es precisamente lo que está ocurriendo en Chile a partir del triunfo de Michelle Bachelet en un comicio en el cual quien verdaderamente arrasó fue el abstencionismo, que arañó el 59 por ciento del padrón electoral, mientras que Bachelet apenas obtuvo el apoyo de un 25 por ciento del mismo. No hace falta ser un Premio Nobel de Ciencia Política (plaga por ahora inexistente) para  concluir que la democracia chilena enfrenta una grave crisis de legitimidad: la ?antipolítica?, o sea, la indiferencia ciudadana ante el predominio indiscutido de los grandes intereses privados expresa, de manera categórica, el triunfo ideológico del neoliberalismo en un país en donde no sólo la economía tiene ese signo ideológico sino que también lo asume como su divisa una sociedad que lleva más de cuarenta años de indoctrinamiento en los valores más exacerbados del individualismo burgués.
La apatía ciudadana no es un capricho. Se explica por un hecho bien sencillo: una democracia que durante más de veinte años se desinteresó por la suerte de la ciudadanía (al paso que se desvivía por asegurar las ganancias de los capitalistas) al cabo de un cierto tiempo sólo podía cosechar apatía, desinterés y, en algunos casos, el abierto repudio de amplios sectores de la sociedad.  No sorprende que la última encuesta de Latinobarómetro haya certificado que, interrogada sobre cuál es la forma preferible de gobierno, casi un tercio de la muestra entrevistada en Chile, exactamente el 31 por ciento, declarase preferir un gobierno autoritario o que ?le da lo mismo? cualquier clase de régimen político.  En Venezuela, en cambio, para tomar el caso de un gobierno ferozmente atacado por la prensa hegemónica en la región a causa de sus supuestos ?déficits democráticos?, quienes contestan de la misma manera constituyen apenas el 11 por ciento de los entrevistados. Y como asegura la teoría política, la calidad de una democracia se mide, entre otras cosas, por las creencias políticas de sus ciudadanos. No es este el único indicador en el cual la Venezuela bolivariana supera a casi todos los países de la región, comenzando por Chile.

El triunfo del neoliberalismo y la exaltación de los valores mercantiles se traducen naturalmente en la derrota de la política a manos del mercado; del espacio público subyugado por la esfera de lo privado, dominada por las grandes empresas. A lo anterior súmesele la preocupante declaración que hiciera Bachelet al día siguiente de su victoria cuando dijera (tal como lo reprodujera Página/12 en su edición del 17 de Diciembre) que ?las decisiones las voy a tomar yo, no sólo del gabinete. La coalición que me apoya es una cosa, la constitución del gobierno yo la voy a decidir.?  En otras palabras el peor de los mundos: apatía ciudadana combinada con la desmovilización, o marginación de los partidos políticos y, por añadidura, de movimientos sociales u otras formas de organización, que son la expresión de las aspiraciones, expectativas e intereses de las clases y capas sociales que componen la sociedad chilena. ¿Creerá acaso la futura presidenta que de ese modo podrá avanzar en la reforma de la antidemocrática constitución pinochetista, el regresivo régimen tributario y la educación convertida en un negocio que ofrece pingües ganancias a los empresarios que lucran con ella, para ni hablar de derogar la decimonónica y reaccionaria  legislación laboral que todavía subsiste en Chile? Sin una población re-politizada (como supo ser la del Chile de Salvador Allende) y sin partidos políticos y movimientos sociales que canalicen y potencien las aspiraciones populares la democracia chilena continuará siendo fácil presa de las clases dominantes, de los grandes empresarios que desde dentro y fuera de Chile han venido controlando el estado y los sucesivos gobiernos desde el golpe del 11 de Septiembre de 1973.

      Convendría que, habida cuenta de lo anterior, Bachelet reflexionara sobre lo que más de una vez sentenciara George Soros: ?los ciudadanos votan cada dos años, los mercados votan todos los días.?  Controlar ese nefasto influjo cotidiano de los mercados ?eufemismo para no designar por su nombre al gran capital- será una misión imposible sin sortear la trampa de la ?antipolítica? y sin garantizar que los partidos, sobre todos los de izquierda, jueguen un papel protagónico en su gobierno. De lo contrario, el tránsito desde esa frágil democracia sin ciudadanos hacia una plutocracia desenfrenada será tan acelerado como inevitable.

ALBA y Petrocaribe ponen en marcha su zona económica: Declaración de los Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros.

CUMBRE DEL ALBA

Por Inés Guzmán


Los jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Bolivariana (ALBA) y de Petrocaribe aprobaron hoy en Caracas la puesta en marcha de una zona económica común, con aspiraciones de crecer y de ampliarse a otros mecanismos como el Mercosur y la Comunidad del Caribe (Caricom).

Al leer la declaración final de la cumbre, el anfitrión, el presidente venezolano Nicolás Maduro, defendió la iniciativa como "una de las cosas más importantes que quizá se estén fundando en este momento en nuestra América".

El mandatario contrastó esa zona común con los tratados de libre comercio impulsados por el "imperialismo" y dijo que buscará el "desarrollo compartido, realmente equitativo, justo, complementario".

"Es la única forma de ir superando las llamadas asimetrías (...) inequidades, desigualdades producto de los procesos históricos, de los tamaños de nuestras economías", dijo.

"O nos desarrollamos todos o no habrá desarrollo para nadie", agregó el mandatario venezolano.

Maduro se comprometió a posicionar la iniciativa como uno de los puntos fuertes de la cumbre de presidentes del Mercosur que se celebrará en enero en Caracas, bajo la presidencia temporal de Venezuela.

La creación de la zona común fue uno de los temas centrales de la II Cumbre Extraordinaria ALBA-TCP-Petrocaribe realizada este martes en la capital venezolana y marcada por homenajes al Libertador Simón Bolivar en el aniversario 183 de su muerte.

La apuesta busca desarrollar el llamado Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) como una plataforma de integración que tenga en cuenta las diferencias entre los países y ponga énfasis en la cooperación y la complementariedad, un rasgo que según los mandatarios contrasta con la apertura exigida en los acuerdos de libre comercio impulsados por potencias como Estados Unidos.

De concretarse finalmente, la zona económica reunirá a importantes productores regionales de petróleo, como Venezuela y Ecuador, junto con países centroamericanos e islas caribeñas muy vulnerables a las fluctuaciones en los precios internacionales del crudo.

El comunicado de cierre señaló que la nueva zona apunta a "consolidar y ampliar un nuevo modelo de relacionamiento económico para fortalecer y diversificar el aparato productivo y el intercambio comercial".

Para ello, los mandatarios decidieron designar una autoridad rectora que estará a cargo de Ecuador, país que afirmó aceptar "con gusto" la tarea, y que contará además con Jamaica, Dominica, Nicaragua y Venezuela.

Los gobernantes pidieron a esa autoridad contactar "a la mayor brevedad y de manera conjunta al Mercosur", con el objetivo de informar oficialmente el interés de iniciar conversaciones para constituir la zona económica.

Durante la cumbre, los jefes de Estado y de Gobierno adoptaron además un plan de acción conjunta junto a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para avanzar en la erradicación del hambre y la pobreza a nivel regional.

Maduro destacó ese punto como fundamental "para seguir avanzando en la seguridad y la soberanía alimentaria de nuestro pueblo".

Entre otros de los puntos abordados, los mandatarios consensuaron una propuesta preliminar para establecer un tratado constitutivo del ALBA, aunque Maduro indicó que al texto "aún le falta trabajo".

"El espíritu está aprobado. Falta ahora darle forma. Le falta más trabajo a este tema", dijo.

Además, instruyeron a los diferentes órganos de los mecanismos para que presenten diversos estudios en materia de integración aérea, datos sobre el patrón empresarial de los países miembros y estadísticas, entre otros.

"La idea solo de tener esta área económica que aglutine a la mayoría de países de la región garantiza que nuestras empresas puedan ampliar sus horizontes de negocios", dijo en su intervención el presidente dominicano, Danilo Medina.

Medina acaparó buena parte de las miradas durante la cumbre junto con su par haitiano, Michel Martelly, tras acordar la conformación de una comisión de alto nivel para tratar asuntos bilaterales, en medio de un enfriamiento de las relaciones tras el fallo de la justicia dominicana sobre la nacionalidad de los hijos de inmigrantes indocumentados.

El presidente dominicano agradeció la intermediación de Maduro para lograr la puesta en marcha de la comisión, a la que acompañarán Venezuela, la Comunidad del Caribe (Caricom), la ONU y la Unión Europea.

La ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) está integrada por Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, Dominica, Antigua y Barbuda y Venezuela, a los que se ha sumado Santa Lucía.

Petrocaribe, por su parte, es un mecanismo de integración petrolera conformado por Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Surinam y Venezuela. EFE

¿Cuál es la verdadera fuerza de las Farc hoy?

COLOMBIA 

En un detallado y minucioso informe denominado El estado del conflicto en Colombia durante el año 2013, realizado por la Fundación Paz y Reconciliación, el analista Ariel Ávila y su equipo investigativo, en el capítulo que concierne a las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP), logran dilucidar con datos fácticos cómo se encuentra esa guerrilla en el presente, en medio de una negociación de paz en La Habana.

Así las cosas, el documento revela que las Farc hoy tienen poco más de 11 mil combatientes, nueve mil menos de los que salieron campantes después del fracaso del proceso de paz del Caguán. No obstante, según este estudio, se calcula que entre miembros del Partido comunista Clandestino, el Movimiento Bolivariano, milicianos y personas que en cierto grado son colaboradores; esta guerrilla no contaría con 11 mil seguidores sino con 40 mil. Un dato que está bastante lejos de los 9 mil guerrilleros que la fuerza pública piensa que debe combatir, seducir y terminar.

Este movimiento guerrillero se encuentra repartido en 11 regiones y 242 municipios de Colombia. Los cuales se han dividido en 20 compañías móviles, 21 columnas guerrilleras y 4 frentes urbanos que se mueven clandestinamente en las ciudades de Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla. Para obtener todo el control estratégico, las Farc crearon cinco grandes Bloques Guerrilleros, dos Comandos Conjuntos y un Bloque Móvil.

Respecto de los golpes obtenidos por la Fuerza Pública entre enero y septiembre de 2013 se presentaron 815 desmovilizaciones; así mismo las capturas fueron 1927, casi 100 menos que el año inmediatamente anterior. Lo que si aumentó un poco fueron las bajas, de las cuales se tiene el registro de 361 abatidos en los primeros nueve meses del año en curso. Mientras que en la otra orilla, el Estado puso exactamente 288 muertos y la considerable suma de 1991 heridos causados por la arremetida de esta guerrilla que no ha dado su brazo a torcer a pesar de encontrarse en plenos diálogos de paz. De hecho las acciones armadas que protagonizaron tuvieron el mismo promedio que las del año 2011, cuando apenas comenzaron los diálogos; este año se contabilizaron 2075 ataques.

En los corrillos de los medios de comunicación y de los analistas de la guerra se comenzó a fraguar la hipótesis de una supuesta división entre las Farc por el proceso de paz. Se llegó a pensar que el Bloque Oriental y el Bloque Sur no estaban del todo convencidos de la dejación de armas y por ello estaban actuando como rueda suelta, saboteando las negociaciones de sus superiores en Cuba. Sin embargo, dentro de la tregua navideña del año 2012 y ahora en la de 2013, fueron los grupos que más han respetado dichas condiciones. No por ello estos dos bloques han dejado de ser los más efectivos, por fuera de esa tregua fueron los que más actuaron, incluso, causando más de 200 atentados contra la infraestructura energética y petrolera del país.

En gracia de discusión, según el informe, arremeter contra la empresa privada que extrae petróleo y energía ha sido el gran objetivo durante  los últimos años para las Farc. Durante el año 2013 la infraestructura energética del país sufrió 65 atentados directos, mientras que otros 170 golpes de pequeño y alto impacto fueron realizados contra oleoductos y demás estructuras del ?oro negro?. Tal vez por ello el país hoy cuenta con 14 grandes estructuras militares creadas para mantener a salvo las miles de torres de energía y los diferentes oleoductos a lo largo y ancho del territorio nacional. Además, desde el año 2002 hasta la fecha fueron creadas 17 brigadas móviles para resguardar las más de 130 compañías energéticas y petroleras que trabajan en suelo colombiano.

Pero la estrategia armamentista del Estado, parece ser no ha sido la mejor. Se ha tapado la cabeza pero descubierto los pies. Verbigracia: ?en Arauca por ejemplo el 81% del total de la tropa del departamento custodia la infraestructura energética y sólo un 19% combate?, revela el documento, lo cual le ha dado un poderío guerrerista a la guerrilla en dicha zona del país. A su vez, las Farc ha impulsado un plan de extorsiones que han logrado intimidar a los empresarios extranjeros. El objetivo de las ?vacunas? no son las compañías como tal, sino sus contratistas los cuales se encuentran desprovistos de cualquier seguridad. Se cita el caso, por ejemplo, de la compañía argentina Pluspetrol que ante tanto acoso a sus y trabajadores decidió abandonar el país.

Resulta paradójico creer que una guerrilla con apenas 11 mil hombres, o los 9 mil que registra el propio Estado, ejerza tanto poder en las políticas de Colombia si se tiene en cuenta que actualmente -entre mujeres y hombres- el país cuenta con al menos 500 mil miembros inscritos en la su Fuerza Pública. Más del 1 % de la población Colombiana, dice el documento. ?Al analizar las diferentes regiones donde opera, se podría concluir que las FARC nunca estuvieron tan debilitadas como se dijo en el segundo mandato de Álvaro Uribe? logra concluir este valioso estudio de Paz y reconciliación.

*El informe de la Fundación Paz y reconciliación se puede descargar completo en la página web www.pares.com.co

Fuente: ANNCOL

Por un movimiento de movimientos.

COLOMBIA

Que el 10 de enero se unan todas las protestas. 


por Horacio Duque Giraldo

18 Diciembre 2013 

La oligarquía colombiana y su infraestructura política fascista no se esperaban la reacción popular a propósito de la arbitraria destitucion del Alcalde Gustavo Petro y el sabotaje deliberado al Plan de Desarrollo Bogotá Humana que avanza en sus propósitos de reforma social, política y ambiental. Les salio el tiro por la culata (Marta Ruiz dixit).

Calcularon mal. Pensaron aprovechar las vacaciones de fin de año para dar un golpe en seco sin que se diera la explosión popular presenciada en los días recientes. Tres gigantescas asambleas (lunes, martes y viernes) en la Plaza de Bolivar, con millones de tele videntes y de activistas en las redes sociales acompañándolas, han sido un demoledor terremoto contra el Estado plutocrático dominante.

Pocas veces en la historia de la nación han ocurrido movilizaciones similares a las de la última semana en apoyo de Petro, las cuales no ocurren aisladas de la potente protesta desplegada por diversos movimientos sociales en los años recientes contra el modelo neoliberal y sus trágicas consecuencias en las condiciones de vida de millones de personas.

Miles de estudiantes, campesinos, camioneros, trabajadores mineros, ambientalistas, usuarios del sistema de salud, víctimas de la violencia, educadores, madres  comunitarias, han sido protagonistas de una sostenida rebelión demandando por sus derechos, la paz, derechos democráticos y contra la corrupción de los politiqueros tradicionales asentados en las corporaciones legislativa y en los enclaves  estratégicos de la administración estatal en todos sus niveles.

Por cuenta de los paros, protestas, bloqueos de vías y marchas multitudinarias, Colombia ha encontrado nuevas formas del ejercicio político para disputarle el poder a las élites oligárquicas que configuran un bloque de dominación autoritario y violento, al margen del viciado y corrupto sistema electoral, legislativo, judicial y gerencial.

Las expresiones de rechazo hacia el golpe propinado a Petro desde la Procuraduría, se ha convertido en un catalizador de todos los movimientos contra el neo liberalismo. Hay un "movimiento de movimientos" que alcanza niveles revolucionarios propiciando la unidad de la verdadera izquierda nacional. El campo progresista y avanzado está concurriendo en una gran alianza política que suma Verdes-progresistas, comunistas, Unión Patriótica y movimientos sociales (agrarios, obreros, estudiantiles y cívicos).

Petro ha convocado la movilización permanente de toda la ciudadanía en las siguientes 3 semana proyectándose la fecha del 10 de enero para reunir en Bogotá el mayor número de colombianos en un acto trascendental que reconfigure el cuadro político perfilado y monopolizado por el bloque de poder. Se trata de acumular más fuerzas para que la dinámica social de con una correlación de fuerzas que coloque a la defensiva al fachismo uribista, por cierto muy golpeado por el fracaso de su candidato presidencial.

El poder constituyente ha mostrado su rostro en millones de seres humanos y requiere ser apalancado en una estrategia muy eficaz de acceso a los comandos centrales de la dirección política de la sociedad para hacer de la democracia participativa y protagónica una realidad. Es preciso que nos sacudamos la fantasía ideológica montada por la derecha respecto de las supuestas ventajas de su mentirosa democracia liberal institucionalista.

Es preciso planificar, organizar y ejecutar miles de tareas para que el 10 de enero sea otra vibrante batalla popular por la paz y la democracia.

fuente: ANNCOL

Líder campesina colombiana recibe amenazas de muerte.

COLOMBIA

Dirigente campesina del Catatumbo colombiano recibe amenazas. (Foto: Prensa latina)

La Asociación Campesina del Catatumbo colombiano (Ascamcat) denunció este miércoles que la dirigente Olga Lucía Quintero ha recibido constantes amenazas y un grupo de sicarios irrumpieron en su hogar recientemente y se llevaron una caja de seguridad con varias memorias extraíbles, dos discos duros y un computador.

La Asociación Campesina del Catatumbo (noreste) colombiano (Ascamcat) denunció este miércoles que una de sus voceras, Olga Lucía Quintero, ha recibido constantes amenazas y su vivienda fue atacada por un grupo de sicarios quienes se llevaron memorias extraíbles y un computador antes de salir de la residencia.

Un rotativo local difundió que dos personas fueron las que irrumpieron en la casa de Quintero portando armas cortas y mientras buscaban a la representante gremial amordazaron a la niñera de su hija.

Detalló también que antes de salir de la residencia se llevaron una caja de seguridad con varias memorias extraíbles, dos discos duros y un  computador.

"Advertimos a la comunidad nacional e internacional que esta situación es parte de una campaña de acoso estatal, persecución política y amedrentamiento contra los dirigentes de la Asociación Campesina del Catatumbo", indica el diario.

Añade que "constituye una retaliación tanto por la movilización campesina de los meses de junio a agosto de este año, como por las posiciones asumidas por los voceros de los campesinos en la Mesa de Interlocución y Acuerdo del Catatumbo, que han denunciado la intransigencia y autoritarismo del Gobierno frente a las reivindicaciones del campesinado".

Quinterio fue una de las representantes campesinas que participó en el paro realizado en la región norteña el pasado junio y que dejó un saldo de cuatro muertos y centenares de heridos.

La sindicalista afirmó a la prensa recientemente que los dirigentes continuaban recibiendo amenazas pese a que se había suscrito un acuerdo.

''En estos últimos meses varios de nuestros voceros han sido víctimas de hostigamientos y empadronamientos. Hemos planteado que lo que nos llegue a pasar va a repercutir en reacciones de la comunidad'', subrayó.

El Gobierno argentino protestó hoy ante la Organización Internacional de Comercio (OMC) por las medidas antidumping impuestas por la Unión Europea a los productores argentinos de biodiesel.

ue contra argentina por el biodiesel

“Argentina pidió consultas ante la OMC”, indicó este jueves John Clancy, portavoz del comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht, en declaraciones a la agencia internacional de noticias AFP.
La Unión Europea impuso a fines de noviembre un arancel a las importaciones de biodiesel argentino de un 24,6 por ciento luego de que una investigación llevada a cabo por el Ejecutivo europeo revelara que los productores argentinos se vendieron por debajo del “verdadero costo” de producción en el mercado europeo.
Argentina, primer productor mundial de biodiesel fabricado con aceite de soja, había exportado en 2012 un total de 1,6 millones de toneladas, el 90 por ciento para el mercado europeo.
La medida de la UE frenó en seco las exportaciones hacia el bloque europeo lo que puso en dificultades a los productores del sector obligando al gobierno argentino a apoyar a la industria del biodiesel.
Argentina había anunciado en octubre que protestaría ante el Órgano de Solución de Diferencias de la OMC tan pronto entren en vigor estas medidas antidumping.
“La medida adoptada por la UE, de claro corte proteccionista, implica en los hechos el cierre del mercado europeo para un producto argentino cuyas exportaciones a dicho destino tuvieron como pico máximo el año 2011, con envíos por 1.847 millones de dólares”, había indicado la cancillería el 22 de octubre.

Entrevista con Yule Anzueta y Lorena Sánchez Andrade, líderes campesinos colombianos.

COLOMBIA

El gobierno de Santos tiene un proyecto para hacer desaparecer al campesinado.

por Carlos Aznárez

Yule Anzueta y Lorena Sánchez en la redacción de Resumen Latinoamericano en Buenos Aires
Recientemente estuvieron en Buenos Aires, cumpliendo una gira informativa Yule Anzueta y Lorena Sánchez Andrade, Representantes de la Mesa de Intermediación y Acuerdo (MIA) del Movimiento Campesino colombiano. Ambos, junto con otros dirigentes, fueron los referentes fundamentales del exitoso Paro Nacional Agrario, realizado durante todo un mes.

Anzueta ha sido vocero de la MIA en el departamento de Putumayo, mientras que Lorena Sánchez, es lidereza de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Huila.

Resumen Latinoamericano los entrevistó para su programa radial, y esto es lo que manifestaron.

-¿Cuál es el balance que se hace en Colombia del Paro Nacional Agrario?
Lorena Sánchez Andrade:  Iniciamos el paro el 19 de agosto y culminó exactamente un mes después, el 19 de septiembre. Vimos como necesario que surja ese espacio como un órgano articulador de las organizaciones agrarias pero también para interlocutar con el gobierno. Además, nos permitió adelantar el dialogo para la negociación de un pliego que se presentó el pasado 11 de agosto. Se trata de un texto que resume la problemática agraria en 6 puntos  y que fue presentado en todas las regiones del país.



-¿Qué buscan lograr concretamente con esta gira que vienen realizando?

Lorena: Esta gira tiene que ver mucho con el tema de visibilizar la problemática colombiana del sector campesino, pero también denunciar la violación a los Derechos Humanos, la constante persecución política que existe en nuestro país. Buscamos, además, generar puentes de comunicación, y afianzar la solidaridad entre países y el apoyo hacia ese proceso de paz que se adelanta en La Habana, entre las FARC y el gobierno Santos.
-Es indudable que al igual que el uribismo, la escalada represiva del gobierno Santos se ha ensañado con el movimiento campesino.

Yule Anzueta: Creo que en Colombia es muy difícil reclamar  derechos. Venimos de una  situación grave, sobre todo en los últimos años, donde al tema de los paramilitares y la represión, se sumaron más de 5 millones de  desplazados. Por eso no es sencillo poder protestar, pero los campesinos, al ver que no tenemos otra opción, prácticamente lo hacemos como un acto de resistencia y sobrevivencia.

Hay un proyecto para hacer desaparecer al campesinado, nosotros lo entendemos así, porque toda la arremetida del sistema neoliberal en Colombia ha terminado entregando todos los servicios públicos, nuestro territorio, los recursos naturales. Entonces, lo que hicimos en el marco del Paro Agrario es realmente salir a decir: no queremos desaparecer, estamos resistiendo.

-¿Hacen un balance positivo de lo que fue el Paro agrario?

Yule: A pesar de la situación que está viviendo el pueblo colombiano, de todas esas masacres por hablar y por reclamar, el campesinado colombiano logra en el marco del Paro, convocar y poder poner a soñar a la gente, al pueblo colombiano, a decirle que si es posible la formación social, que sí es posible construir una Patria distinta a la que estamos viviendo. Creo que logramos instalar la problemática agraria otra vez en discusión en el país y yo diría que a nivel internacional. Hasta ese momento, estaba un poco archivada, y nadie quería hablar de eso. A pesar de que no hemos logrado avances con el Gobierno Nacional, sí pudimos hacer que otros sectores participen. En el marco del Paro la gente se solidarizó con nuestro proceso, pero también nos hizo ver que estamos un poco divididos. Entonces, una de las tareas del momento es lograr construir un proceso unitario que nos permita trabajar entre todos una propuesta para hacerle frente a esa crisis que está viviendo el campesinado y el pueblo colombiano.


-Permanentemente el gobierno de Juan Manuel Santos insiste en que el actual gobierno colombiano es el que más ha hecho por el campesinado, repartición de tierras y regreso a desplazados. ¿Cómo lo ven ustedes?



Lorena: Hay dos discursos, el institucional que es el que muestra que Colombia es el país de las maravillas y que no existe desigualdad social, pero contrasta con la realidad que vivimos día a día en el territorio.Nosotros somos dirigentes de base de organizaciones muy locales, y lo que vivimos en el día a día es cómo se agudiza la crisis social y económica, cómo el campesinado en este momento no tiene acceso a vías terciarias, no hay garantías para poder acceder a créditos. El campesinado no tiene los títulos de propiedades de esas tierras, los que las poseen y tratan de acceder a un préstamo bancario, les ponen miles de obstáculos. Si con mucha suerte se lo otorgan, luego no pueden pagar las cuotas y les terminan quitado sus tierras.O sea, no hay garantías para comercializar y es ilógico que Colombia firme un tratado de libre comercio cuando ni siquiera tenemos canales para sacar  a la venta nuestros productos. Estamos en total desigualdad para poder competir, ya que traen productos a muy bajo costo  desde países donde el campesinado cuenta con todas las garantías. 

En este momento, nosotros creemos que Gobierno tiene un discurso totalmente fuera del contexto real de Colombia. Porque el campesinado se encuentra padeciendo altos índices de pobreza, de miseria, donde no hay educación y no podemos acceder a la salud. Si se da la circunstancia de que en algún sitio contamos con un centro de salud, entonces no tenemos ni siquiera una jeringa o  un algodón, y es el propio usuario quien tiene que suministrarlo. Hemos tenidos compañeros que se han muerto por no poder llegar hasta  los centros de salud debido a la distancia que los separa de sus viviendas.

-Frente a este estado de cosas, resistir parece casi una obligación.

Lorena: Así es. Lo que hay en este momento es un resurgir de toda esa fuerza, de toda esa rabia acumulada de un campesinado que ve reducida nuestra población a menos de la mitad. Las políticas del Gobierno  tratan de borrarnos del territorio con leyes que prohíben el intercambio de semillas nativas, comercializar la leche cruda al campesino que tiene una o dos vaquitas. Prohibir a aquel que tiene una mina artesanal en su finca sacar sus dos gramitos de oro cada semana para comprar carne. Eso lo catalogan como un delito y le imponen ocho años de cárcel.  O sea, es una política realmente nefasta que  lo que pretende es terminar con el campesinado para que intervengan todas esas multinacionales que viene por los bienes naturales, por el agua.  Nosotros tenemos muy claro que la guerra va a ser por el agua.
Tenemos un país tan diverso en toda su riqueza natural, que realmente los ojos de Estados Unidos y sus transnacionales ya están centrados en Colombia porque en este momento es un lugar geoestratégico en todo el sentido de la palabra. En toda sus posición geográfica pero también en toda su riqueza natural, sobre todo en agua. Tenemos 16 mil ríos de agua dulce, además de las lagunas y los humedales. Existe toda una variedad de climas, oro, plata, coltán. Por todo eso, el enemigo, que es el sistema capitalista, ya nos ha colocado en la mira.  
Hay informes que afirman que ya estamos vendidos a las transnacionales hasta el 2023. El río Magdalena pertenece ya a una empresa China. La gente empezó a darse cuenta y a asumir que la defensa de la vida es la del territorio. Tal situación nos lleva a reaccionar sobre el papel que jugamos nosotros en la construcción de un sistema de gobierno diferente, incluyente, un sistema donde el ser humano sea lo primordial y no sea esté el capital por encima del ser humano sino por el contrario, al servicio de los hombres y mujeres que habitamos Colombia.

-¿Cuál es, específicamente la lucha que vienen dando las mujeres campesinas, cuya situación de vulnerabilidad siempre tiene un valor agregado?
Lorena: En este momento creo que las mujeres estamos rompiendo un paradigma. Embestimos contra los esquemas cuadriculados del patriarcado, heredados del propio sistema capitalista  y que señalan que el hombre es el que impone. Ese argumento ya está empezando a cambiar también desde las organizaciones de base.

El hecho de que hoy yo esté aquí significa que a la mujer ya se le ha dado un espacio, no es una concesión ni un regalo, si no que lo hemos ganado a través de la lucha y del sacrificio de muchas mujeres que hoy ya no están con nosotras. Como esa mujer viene jugando un papel protagónico, entiende que también hace parte de un conjunto y  que puede aportar a la transformación de la realidad de nuestro país.

Más allá de que el 22 de noviembre más de 40 mil mujeres salimos a marchar exigiendo al Gobierno una paz con justicia social, somos conscientes de que también hay una violencia física y una de características económicas, ejercida o generada desde un sistema que te cierra la posibilidad de tener la posibilidad de crecer como persona, como mujer. De esa violencia se habla poco en Colombia. El hecho de que te cierren la puerta de un trabajo porque has cumplido poco más de 30 años o porque tengas hijos, es violencia. El hecho de que no pueda darle a mis hijos una educación también es violencia.

El Gobierno ha manejado el tema de género de tal forma que te hace enfrentar con tu compañero, pero realmente la razón de ser de esa situación específica es cómo yo, junto con mi compañero empiezo a pelear contra un sistema generador de desigualdades, y no a luchar en contra del hombre. Nos quieren exponer en ese tema de confrontar con la misma clase y nosotros tenemos claro que se trata de una lucha de clases y que pertenecemos a una clase.  Sabemos que hay mujeres y hombres pobres y que hay mujeres y hombres ricos y contra ellos es la pelea.



-¿Creen que los avances producidos en las negociaciones de paz en La Habana, ayudan a producir cambios sustanciales s en el territorio?.

Yule:  Las organizaciones sociales y populares de Colombia somos realmente quien exigimos al Gobierno colombiano que la salida al conflicto social armado que vive el país es a través del dialogo. Valoramos muchísimo y vemos con muy buenos ojos que se haya logrado avanzar en dos puntos tan importantes que para nosotros prácticamente son el origen del conflicto colombiano.
El primer punto que es el tema agrario que tiene que ver con la desigualdad, con la concentración de la tierra, que se hayan logrado poner de acuerdo en eso es muy valioso. Pero vemos también que es una mínima participación la que nos han dado. Nosotros queremos participar en La Habana como organizaciones sociales para poder contribuir a esa construcción de la paz. Es cierto que de alguna manera hemos podido  participar en los foros, e incidido con algunas propuestas que han servido de elemento de insumo para el proceso de acuerdo que está avanzando.

El segundo punto, sobre la participación política, tiene unos avances muy positivos sobre todo para la participación política en las organizaciones sociales de los partidos de oposición, se puede vislumbrar la  posibilidad  de que en Colombia exista una verdadera democracia. Vemos muy positivo esto, pero también nos preocupa mucho porque una cosa es lo que se está avanzando en La Habana  pero otra cosa es lo que estamos viviendo en Colombia.

El pueblo colombiano sigue soportando estar en medio de una guerra total, siguen habiendo personas desplazadas, asesinatos, paramilitares, hay persecución a las organizaciones sociales  por ejercer el derecho a exigir, a protestar. Entonces también nos preocupa mucho eso.

Por otro lado, ahora se está cursando en el Congreso una ley que  permite entregarles las tierras baldías nuevamente a los empresarios del país,  a las multinacionales.

Además, mientras se avanza en acuerdos por la participación política, se le quite la posibilidad a Piedad Córdoba para que participe en el proceso electoral, inhabilitándola por 18 años.

Realmente no sabemos si lo que se ha avanzado allá  se convierta en realidad. Porque lo que han acordado, tanto las FARC como el Gobierno, es que hasta que no firmen el acuerdo total, ninguno de los acuerdos parciales se va a implementar.

Seguramente esa también es una de las tareas nuestras y por eso quisimos salirnos de allá, de Colombia, y poder venir a buscar esa solidaridad, esos lazos de hermandad con nuestros hermanos argentinos, de Paraguay, de Brasil, de toda Latinoamérica para que entre todos podamos unirnos para exigir la paz de Colombia. Porque nosotros decimos que la paz de Colombia es la paz del continente.    

-¿Hay expectativas en campesinado ante la aparición de movimientos políticos y sociales como la Marcha Patriótica, el Congreso de los Pueblos, la resurrección de la Unión Patriótica después de haber sido diezmada por el paramilitarismo, la candidatura de Aída Abella?



Lorena: Lo que hemos generado desde el sector agrario con el Paro y este avance político de movimientos sociales y populares,  alienta la construcción de un espacio de unidad, que se dará en 2014 a través de una Cumbre Nacional Agraria Campesina y Popular. La estamos planteando con el ánimo de crear ese escenario, donde partidos políticos, organizaciones, y otros sectores, podamos ponernos de acuerdo al menos en un pliego común, en un Pliego Nacional. Para nosotros sería muy bueno tener esa oportunidad de ofrecerle al país una alternativa.

Creo que el país en estos momentos necesita otra forma de hacer la política, la gente está cansada de que en el poder estén siempre los mismos. Sabemos que el poder está minado y lleno de corrupción, de paramilitarismo y narcotráfico. En este momento hay 197 senadores y parlamentarios (desde 1995 al 2003) investigados por parapolítica. Es denigrante para el pueblo colombiano tener una clase dirigente corrupta, sucia y deshonesta.

Nosotros coincidimos en que la política tiene que hacerse realmente con la participación de todas las mayorías. Por eso creemos que es un momento histórico para nuestro país y que vale mucho la pena detenernos un poco en el tiempo y mirar hacia atrás. Memorizar cómo  la UP (Unión Patriótica) fue exterminada y cómo el mismo Gobierno acepta y reconoce además que fue una masacre total donde más de 5 mil dirigentes fueron asesinados, desaparecidos, exiliados, como es el caso de la compañera Aída Abella. Actualmente, la UP entra a ser referencial con su candidata, la compañera Aída, que realmente es una de las cartas que tiene la izquierda para jugar.

Debemos ser conscientes de que no podemos dejar pasar este momento porque es la oportunidad de nosotros de derrocar un sistema de gobierno que viene desde hace más de 200 años en esas prácticas sucias  de la política. Queremos que la gente entienda que la política no es simplemente ir a votar sino que se trata de concebir en la construcción  colectiva, cuanto tienen para aportarle a este país, desde el indígena hasta el joven, la campesina, el campesino, el estudiante.    

¿Quién nos garantiza a nosotros que los Acuerdos que se hagan en Cuba se van a cumplir? Nadie, por supuesto. El Gobierno no los va a hacer porque es lo que ha ocurrido en estos últimos 50 años, en que hemos estado movilizándonos, con pliegos firmados que tendrían que haber sido convalidados y no ocurrió asi. Mucho menos lo harán ahora con la insurgencia.

-¿El remedio puede ser una asamblea Constituyente?
Lorena: Lo que nosotros estamos promoviendo para que eso se cumpla es poder refundar un nuevo pacto social en nuestro país y eso tiene que ver con una constituyente nacional.  Esa es una de las tareas del Movimiento Campesino, del movimiento popular como la Marcha Patriótica que apuesta a una nueva forma de hacer la política. Somos nosotros, realizando 100 constituyentes por sectores, por organizaciones, y que todo el conjunto de la sociedad  se reúna a  construir las propuestas que quiere para ese nuevo país. Eso se resume o concluye en mandatos. Entonces los mandatos serán insumos para esa gran constituyente nacional que también traerá de insumo  los acuerdos de La Habana.

Pero en esta nueva constituyente tendrá que estar las FARC, ELN, EPL, las mujeres, los indígenas, que estén todos los sectores y toda la sociedad colombiana en su conjunto.