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viernes, 20 de diciembre de 2013

Entrevista con Yule Anzueta y Lorena Sánchez Andrade, líderes campesinos colombianos.

COLOMBIA

El gobierno de Santos tiene un proyecto para hacer desaparecer al campesinado.

por Carlos Aznárez

Yule Anzueta y Lorena Sánchez en la redacción de Resumen Latinoamericano en Buenos Aires
Recientemente estuvieron en Buenos Aires, cumpliendo una gira informativa Yule Anzueta y Lorena Sánchez Andrade, Representantes de la Mesa de Intermediación y Acuerdo (MIA) del Movimiento Campesino colombiano. Ambos, junto con otros dirigentes, fueron los referentes fundamentales del exitoso Paro Nacional Agrario, realizado durante todo un mes.

Anzueta ha sido vocero de la MIA en el departamento de Putumayo, mientras que Lorena Sánchez, es lidereza de la Asociación de Trabajadores Campesinos del Huila.

Resumen Latinoamericano los entrevistó para su programa radial, y esto es lo que manifestaron.

-¿Cuál es el balance que se hace en Colombia del Paro Nacional Agrario?
Lorena Sánchez Andrade:  Iniciamos el paro el 19 de agosto y culminó exactamente un mes después, el 19 de septiembre. Vimos como necesario que surja ese espacio como un órgano articulador de las organizaciones agrarias pero también para interlocutar con el gobierno. Además, nos permitió adelantar el dialogo para la negociación de un pliego que se presentó el pasado 11 de agosto. Se trata de un texto que resume la problemática agraria en 6 puntos  y que fue presentado en todas las regiones del país.



-¿Qué buscan lograr concretamente con esta gira que vienen realizando?

Lorena: Esta gira tiene que ver mucho con el tema de visibilizar la problemática colombiana del sector campesino, pero también denunciar la violación a los Derechos Humanos, la constante persecución política que existe en nuestro país. Buscamos, además, generar puentes de comunicación, y afianzar la solidaridad entre países y el apoyo hacia ese proceso de paz que se adelanta en La Habana, entre las FARC y el gobierno Santos.
-Es indudable que al igual que el uribismo, la escalada represiva del gobierno Santos se ha ensañado con el movimiento campesino.

Yule Anzueta: Creo que en Colombia es muy difícil reclamar  derechos. Venimos de una  situación grave, sobre todo en los últimos años, donde al tema de los paramilitares y la represión, se sumaron más de 5 millones de  desplazados. Por eso no es sencillo poder protestar, pero los campesinos, al ver que no tenemos otra opción, prácticamente lo hacemos como un acto de resistencia y sobrevivencia.

Hay un proyecto para hacer desaparecer al campesinado, nosotros lo entendemos así, porque toda la arremetida del sistema neoliberal en Colombia ha terminado entregando todos los servicios públicos, nuestro territorio, los recursos naturales. Entonces, lo que hicimos en el marco del Paro Agrario es realmente salir a decir: no queremos desaparecer, estamos resistiendo.

-¿Hacen un balance positivo de lo que fue el Paro agrario?

Yule: A pesar de la situación que está viviendo el pueblo colombiano, de todas esas masacres por hablar y por reclamar, el campesinado colombiano logra en el marco del Paro, convocar y poder poner a soñar a la gente, al pueblo colombiano, a decirle que si es posible la formación social, que sí es posible construir una Patria distinta a la que estamos viviendo. Creo que logramos instalar la problemática agraria otra vez en discusión en el país y yo diría que a nivel internacional. Hasta ese momento, estaba un poco archivada, y nadie quería hablar de eso. A pesar de que no hemos logrado avances con el Gobierno Nacional, sí pudimos hacer que otros sectores participen. En el marco del Paro la gente se solidarizó con nuestro proceso, pero también nos hizo ver que estamos un poco divididos. Entonces, una de las tareas del momento es lograr construir un proceso unitario que nos permita trabajar entre todos una propuesta para hacerle frente a esa crisis que está viviendo el campesinado y el pueblo colombiano.


-Permanentemente el gobierno de Juan Manuel Santos insiste en que el actual gobierno colombiano es el que más ha hecho por el campesinado, repartición de tierras y regreso a desplazados. ¿Cómo lo ven ustedes?



Lorena: Hay dos discursos, el institucional que es el que muestra que Colombia es el país de las maravillas y que no existe desigualdad social, pero contrasta con la realidad que vivimos día a día en el territorio.Nosotros somos dirigentes de base de organizaciones muy locales, y lo que vivimos en el día a día es cómo se agudiza la crisis social y económica, cómo el campesinado en este momento no tiene acceso a vías terciarias, no hay garantías para poder acceder a créditos. El campesinado no tiene los títulos de propiedades de esas tierras, los que las poseen y tratan de acceder a un préstamo bancario, les ponen miles de obstáculos. Si con mucha suerte se lo otorgan, luego no pueden pagar las cuotas y les terminan quitado sus tierras.O sea, no hay garantías para comercializar y es ilógico que Colombia firme un tratado de libre comercio cuando ni siquiera tenemos canales para sacar  a la venta nuestros productos. Estamos en total desigualdad para poder competir, ya que traen productos a muy bajo costo  desde países donde el campesinado cuenta con todas las garantías. 

En este momento, nosotros creemos que Gobierno tiene un discurso totalmente fuera del contexto real de Colombia. Porque el campesinado se encuentra padeciendo altos índices de pobreza, de miseria, donde no hay educación y no podemos acceder a la salud. Si se da la circunstancia de que en algún sitio contamos con un centro de salud, entonces no tenemos ni siquiera una jeringa o  un algodón, y es el propio usuario quien tiene que suministrarlo. Hemos tenidos compañeros que se han muerto por no poder llegar hasta  los centros de salud debido a la distancia que los separa de sus viviendas.

-Frente a este estado de cosas, resistir parece casi una obligación.

Lorena: Así es. Lo que hay en este momento es un resurgir de toda esa fuerza, de toda esa rabia acumulada de un campesinado que ve reducida nuestra población a menos de la mitad. Las políticas del Gobierno  tratan de borrarnos del territorio con leyes que prohíben el intercambio de semillas nativas, comercializar la leche cruda al campesino que tiene una o dos vaquitas. Prohibir a aquel que tiene una mina artesanal en su finca sacar sus dos gramitos de oro cada semana para comprar carne. Eso lo catalogan como un delito y le imponen ocho años de cárcel.  O sea, es una política realmente nefasta que  lo que pretende es terminar con el campesinado para que intervengan todas esas multinacionales que viene por los bienes naturales, por el agua.  Nosotros tenemos muy claro que la guerra va a ser por el agua.
Tenemos un país tan diverso en toda su riqueza natural, que realmente los ojos de Estados Unidos y sus transnacionales ya están centrados en Colombia porque en este momento es un lugar geoestratégico en todo el sentido de la palabra. En toda sus posición geográfica pero también en toda su riqueza natural, sobre todo en agua. Tenemos 16 mil ríos de agua dulce, además de las lagunas y los humedales. Existe toda una variedad de climas, oro, plata, coltán. Por todo eso, el enemigo, que es el sistema capitalista, ya nos ha colocado en la mira.  
Hay informes que afirman que ya estamos vendidos a las transnacionales hasta el 2023. El río Magdalena pertenece ya a una empresa China. La gente empezó a darse cuenta y a asumir que la defensa de la vida es la del territorio. Tal situación nos lleva a reaccionar sobre el papel que jugamos nosotros en la construcción de un sistema de gobierno diferente, incluyente, un sistema donde el ser humano sea lo primordial y no sea esté el capital por encima del ser humano sino por el contrario, al servicio de los hombres y mujeres que habitamos Colombia.

-¿Cuál es, específicamente la lucha que vienen dando las mujeres campesinas, cuya situación de vulnerabilidad siempre tiene un valor agregado?
Lorena: En este momento creo que las mujeres estamos rompiendo un paradigma. Embestimos contra los esquemas cuadriculados del patriarcado, heredados del propio sistema capitalista  y que señalan que el hombre es el que impone. Ese argumento ya está empezando a cambiar también desde las organizaciones de base.

El hecho de que hoy yo esté aquí significa que a la mujer ya se le ha dado un espacio, no es una concesión ni un regalo, si no que lo hemos ganado a través de la lucha y del sacrificio de muchas mujeres que hoy ya no están con nosotras. Como esa mujer viene jugando un papel protagónico, entiende que también hace parte de un conjunto y  que puede aportar a la transformación de la realidad de nuestro país.

Más allá de que el 22 de noviembre más de 40 mil mujeres salimos a marchar exigiendo al Gobierno una paz con justicia social, somos conscientes de que también hay una violencia física y una de características económicas, ejercida o generada desde un sistema que te cierra la posibilidad de tener la posibilidad de crecer como persona, como mujer. De esa violencia se habla poco en Colombia. El hecho de que te cierren la puerta de un trabajo porque has cumplido poco más de 30 años o porque tengas hijos, es violencia. El hecho de que no pueda darle a mis hijos una educación también es violencia.

El Gobierno ha manejado el tema de género de tal forma que te hace enfrentar con tu compañero, pero realmente la razón de ser de esa situación específica es cómo yo, junto con mi compañero empiezo a pelear contra un sistema generador de desigualdades, y no a luchar en contra del hombre. Nos quieren exponer en ese tema de confrontar con la misma clase y nosotros tenemos claro que se trata de una lucha de clases y que pertenecemos a una clase.  Sabemos que hay mujeres y hombres pobres y que hay mujeres y hombres ricos y contra ellos es la pelea.



-¿Creen que los avances producidos en las negociaciones de paz en La Habana, ayudan a producir cambios sustanciales s en el territorio?.

Yule:  Las organizaciones sociales y populares de Colombia somos realmente quien exigimos al Gobierno colombiano que la salida al conflicto social armado que vive el país es a través del dialogo. Valoramos muchísimo y vemos con muy buenos ojos que se haya logrado avanzar en dos puntos tan importantes que para nosotros prácticamente son el origen del conflicto colombiano.
El primer punto que es el tema agrario que tiene que ver con la desigualdad, con la concentración de la tierra, que se hayan logrado poner de acuerdo en eso es muy valioso. Pero vemos también que es una mínima participación la que nos han dado. Nosotros queremos participar en La Habana como organizaciones sociales para poder contribuir a esa construcción de la paz. Es cierto que de alguna manera hemos podido  participar en los foros, e incidido con algunas propuestas que han servido de elemento de insumo para el proceso de acuerdo que está avanzando.

El segundo punto, sobre la participación política, tiene unos avances muy positivos sobre todo para la participación política en las organizaciones sociales de los partidos de oposición, se puede vislumbrar la  posibilidad  de que en Colombia exista una verdadera democracia. Vemos muy positivo esto, pero también nos preocupa mucho porque una cosa es lo que se está avanzando en La Habana  pero otra cosa es lo que estamos viviendo en Colombia.

El pueblo colombiano sigue soportando estar en medio de una guerra total, siguen habiendo personas desplazadas, asesinatos, paramilitares, hay persecución a las organizaciones sociales  por ejercer el derecho a exigir, a protestar. Entonces también nos preocupa mucho eso.

Por otro lado, ahora se está cursando en el Congreso una ley que  permite entregarles las tierras baldías nuevamente a los empresarios del país,  a las multinacionales.

Además, mientras se avanza en acuerdos por la participación política, se le quite la posibilidad a Piedad Córdoba para que participe en el proceso electoral, inhabilitándola por 18 años.

Realmente no sabemos si lo que se ha avanzado allá  se convierta en realidad. Porque lo que han acordado, tanto las FARC como el Gobierno, es que hasta que no firmen el acuerdo total, ninguno de los acuerdos parciales se va a implementar.

Seguramente esa también es una de las tareas nuestras y por eso quisimos salirnos de allá, de Colombia, y poder venir a buscar esa solidaridad, esos lazos de hermandad con nuestros hermanos argentinos, de Paraguay, de Brasil, de toda Latinoamérica para que entre todos podamos unirnos para exigir la paz de Colombia. Porque nosotros decimos que la paz de Colombia es la paz del continente.    

-¿Hay expectativas en campesinado ante la aparición de movimientos políticos y sociales como la Marcha Patriótica, el Congreso de los Pueblos, la resurrección de la Unión Patriótica después de haber sido diezmada por el paramilitarismo, la candidatura de Aída Abella?



Lorena: Lo que hemos generado desde el sector agrario con el Paro y este avance político de movimientos sociales y populares,  alienta la construcción de un espacio de unidad, que se dará en 2014 a través de una Cumbre Nacional Agraria Campesina y Popular. La estamos planteando con el ánimo de crear ese escenario, donde partidos políticos, organizaciones, y otros sectores, podamos ponernos de acuerdo al menos en un pliego común, en un Pliego Nacional. Para nosotros sería muy bueno tener esa oportunidad de ofrecerle al país una alternativa.

Creo que el país en estos momentos necesita otra forma de hacer la política, la gente está cansada de que en el poder estén siempre los mismos. Sabemos que el poder está minado y lleno de corrupción, de paramilitarismo y narcotráfico. En este momento hay 197 senadores y parlamentarios (desde 1995 al 2003) investigados por parapolítica. Es denigrante para el pueblo colombiano tener una clase dirigente corrupta, sucia y deshonesta.

Nosotros coincidimos en que la política tiene que hacerse realmente con la participación de todas las mayorías. Por eso creemos que es un momento histórico para nuestro país y que vale mucho la pena detenernos un poco en el tiempo y mirar hacia atrás. Memorizar cómo  la UP (Unión Patriótica) fue exterminada y cómo el mismo Gobierno acepta y reconoce además que fue una masacre total donde más de 5 mil dirigentes fueron asesinados, desaparecidos, exiliados, como es el caso de la compañera Aída Abella. Actualmente, la UP entra a ser referencial con su candidata, la compañera Aída, que realmente es una de las cartas que tiene la izquierda para jugar.

Debemos ser conscientes de que no podemos dejar pasar este momento porque es la oportunidad de nosotros de derrocar un sistema de gobierno que viene desde hace más de 200 años en esas prácticas sucias  de la política. Queremos que la gente entienda que la política no es simplemente ir a votar sino que se trata de concebir en la construcción  colectiva, cuanto tienen para aportarle a este país, desde el indígena hasta el joven, la campesina, el campesino, el estudiante.    

¿Quién nos garantiza a nosotros que los Acuerdos que se hagan en Cuba se van a cumplir? Nadie, por supuesto. El Gobierno no los va a hacer porque es lo que ha ocurrido en estos últimos 50 años, en que hemos estado movilizándonos, con pliegos firmados que tendrían que haber sido convalidados y no ocurrió asi. Mucho menos lo harán ahora con la insurgencia.

-¿El remedio puede ser una asamblea Constituyente?
Lorena: Lo que nosotros estamos promoviendo para que eso se cumpla es poder refundar un nuevo pacto social en nuestro país y eso tiene que ver con una constituyente nacional.  Esa es una de las tareas del Movimiento Campesino, del movimiento popular como la Marcha Patriótica que apuesta a una nueva forma de hacer la política. Somos nosotros, realizando 100 constituyentes por sectores, por organizaciones, y que todo el conjunto de la sociedad  se reúna a  construir las propuestas que quiere para ese nuevo país. Eso se resume o concluye en mandatos. Entonces los mandatos serán insumos para esa gran constituyente nacional que también traerá de insumo  los acuerdos de La Habana.

Pero en esta nueva constituyente tendrá que estar las FARC, ELN, EPL, las mujeres, los indígenas, que estén todos los sectores y toda la sociedad colombiana en su conjunto.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Colombia: Hoy se cumplen 14 días luego que iniciara el Paro Nacional Agrario y Popular.

Colombia Resiste I El Paro Nacional continúa y se fortalece

Por: Julio Pulido : Oficina Prensa Marcha Patriótica (Alianza de Medios y Periodistas por la Paz)

Han sido dos semanas en las que el campesinado colombiano ha ganado terreno como sujeto político y nos ha recordado que el campo necesita una reingeniería urgente. Dos semanas en que un día se niega y al otro se reconoce  una movilización nacional que ha puesto en jaque las carreteras del país. Dos semanas en que los excesos de las fuerzas militares han pisoteado el derecho a la movilización. Dos semanas en que el vandalismo infiltrado, muy ?oportuno?, dio pie a la militarización de nuestras ciudades.

Hoy completamos dos semanas de paro y según algunos medios han quedado en el pasado, luego que Juan Manuel Santos visitara e iniciara procesos de diálogo con representantes campesinos de parte de las movilizaciones de Boyacá, Cundinamarca y Nariño.

Sin embargo la realidad parece transitar una vía distinta a las alocuciones de medios y periodistas. En dos ruedas de prensa convocadas por la Coordinación nacional de Organizaciones y Movimientos Sociales y Políticos de Colombia, conformada por cerca de 60 organizaciones y plataformas como la Marcha Patriótica y el Congreso de los Pueblos, se ha afirmado: ?El paro continúa y se fortalece?

El pasado viernes 30 de septiembre, la Coordinación nacional de Organizaciones y Movimientos Sociales y Políticos de Colombia en la primera rueda de prensa, hizo público un comunicado donde reiteraban que ?el paro es nacional agrario y popular? y que en él confluyen diversos sectores sociales -transportadores, sector salud, madres comunitarias, la Mesa Amplia Nacional Estudiantil y el  sector Agrario(MIA y CNA)-  que han presentado pliegos de peticiones al gobierno nacional los cuales no han tenido respuesta alguna del Gobierno Santos.  

?Todos los sectores sociales que estamos en Paro Nacional hemos estado dispuestos al diálogo y  llegar a acuerdos, sin tener ninguna respuesta clara del gobierno Santos, por el contrario se ha negado el Paro y por lo tanto no reconoce las peticiones justas que hacemos los sectores. Con los sectores que estamos en la coordinación no han establecido ni un contacto para dialogar, por ello el Paro se mantiene y sigue creciendo? expresó Ricardo Herrera del Coordinador Nacional Agrario (CNA)

En esa misma rueda de prensa se rechazó el señalamiento ?que hace el presidente Santos contra la Marcha Patriótica y en general contra todo el movimiento que hoy protesta en Colombia? y se añade ?de acuerdo al balance que hemos hecho desde todas las organizaciones y comunidades en Paro no fuimos nosotros los causantes ni protagonistas de los desmanes y violencia. Claramente la violencia es originada desde el Estado, los cientos de videos y fotografías son muestras claras de la actitud violenta y hostil del ESMAD e incluso de las fuerzas militares en todo el país. Acá se quiere criminalizar a la juventud y a los estudiantes, que han demostrado voluntad de diálogo y de construcción de propuesta. Asistimos a un Estado de Sitio sin declararse oficialmente?  Leer todo el comunicado  

Hoy, luego que el fin de semana tuviera lugar en Bogotá la reunión de las organizaciones agrupadas en la Coordinación Nacional de Organizaciones y Movimientos Sociales y Políticas, se volvió a escuchar en rueda de prensa que el paro se mantiene y fortalece.

Tarcisio Rivera de la CUT, Ricardo Herrera del Coordinador Nacional Agrario (CNA) y Heberto Díaz de la Mesa Nacional Agraria de Interlocución y acuerdo (MIA) anunciaron que nuevos sectores (MANE y FECODE) se suman a un paro que no sólo es agrario sino de salud, de transportadores y de la educación.

De esta manera, anunciaron un cacerolazo nacional para el próximo miércoles 4 de septiembre donde ?con ollas, tapas, bubucelas y consignas los colombianos dirán una vez más: yo apoyo el paro Nacional.? A su vez,  demandarán del Gobierno Nacional la apertura de negociación y soluciones a los pliegos agrarios, salud, educación y minero, ?el miércoles demostraremos que el paro está vivo. Hacemos un llamado al cese de la represión contra la movilización social y hacemos un llamado al Gobierno a no infiltrar las marchas para provocar el vandalismo y luego echarnos la culpa?

Frente a la información que hace eco en algunos medios de que el paro nacional ha parado porque el Gobierno está dialogando con los sectores en conflicto se dijo: ?Santos está negociando sólo con una parte de quienes estamos en paro, ni con el CNA, ni con la MIA, ni con los transportadores, ni con los trabajadores de la salud se ha sentado a negociar, nosotros que representamos más del 70% de la movilización y nos mantenemos en por lo menos 14 departamentos lo seguimos esperando para negociar?

?Santos ha llamado a generar un pacto nacional por el campo, nosotros no hemos sido llamados, si el Gobierno está interesado que nos diga para qué y cómo es la metodología, nosotros seguimos esperándolo para discutir nuestros pliegos y mientras no lo haga pues seguiremos en paro?
El acuerdo de Santos con los campesinos no frena las protestas en Colombia

El Gobierno firma un acta con habitantes de Nariño (sur del país) tras 14 días de bloqueos

Elizabeth Reyes L. Bogotá 3 SEP 2013 

Protesta en La Calera (Cundinamarca, Colombia). / EITAN ABRAMOVICH (AFP)

El Gobierno de Juan Manuel Santos logró los primeros acuerdos con los campesinos tras 14 días de una protesta nacional que se ha convertido en la mayor agitación social de este periodo presidencial. El domingo, el ministro del Interior, Fernando Carrillo, firmó un acta con las etnias indígenas pastos y quillacingas, que habitan en Nariño (al sur del país y en límites con Ecuador). En ella, el Gobierno se comprometió a comprar 40.000 litros diarios de leche a  los productores de este departamento durante los próximos 15 meses y logró que levantaran los bloqueos en la zona.

Sin embargo, esta es apenas una solución momentánea al problema de la falta de rentabilidad en la producción de leche, que se tratará a fondo a partir del 12 de septiembre. La mesa nacional que el Gobierno instalará con los líderes de la protesta intentará hacer realidad el Gran Pacto Agrario y buscará reconstruir el agro colombiano, un sector abandonado por décadas y donde además se ha concentrado el conflicto armado.

?No lograremos construir un país justo si no enfrentamos el abandono del campo, la falta de política agropecuaria. Por eso creo que están dadas las condiciones, el país está listo (para) construir entre todos una política que realmente le sirva al campo colombiano?, dijo Santos a los indígenas en Nariño, reconociendo que las soluciones hasta ahora han sido ?pañitos de agua tibia?, como se le dice en Colombia a medidas de corto plazo.

Atrás quedó aquel discurso de hace unas semanas en el que afirmó que ?el tal paro nacional agrario no existe?. Hoy sigue congregando a diversos sectores agrarios como los paperos, arroceros y cafeteros, que insisten en temas como el alto precio de los fertilizantes y del transporte de sus productos, el contrabando y el impacto de los tratados de libre comercio.

Mientras disminuye la tensión en Nariño y Boyacá (centro), donde se concentran cultivadores de papa y cebolla, Huila, un departamento cafetero al suroeste donde hay cerca de 35 bloqueos en diferentes vías, ha vivido más protestas. Un grupo de encapuchados quemó este lunes una camioneta blindada de la Unidad Nacional de Protección, un organismo del Gobierno encargado de brindar seguridad a líderes en riesgo. El domingo en la tarde, en este mismo lugar, los manifestantes también prendieron fuego a un pequeño autobús. Los bloqueos en esta zona del país han provocado desabastecimiento de gasolina y alimentos. También persisten bloqueos en el norte del Valle y el sur de Cauca.

En Bogotá, por su parte, avanzan las investigaciones para tratar de identificar a los responsables de los actos vandálicos ocurridos en cuatro localidades de la ciudad el pasado jueves, y por los que Santos ordenó militarizar las calles. La policía ha difundido un cartel con las fotografías de 48 jóvenes involucrados, de los que diez ya se han entregado voluntariamente.

El alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, ha insistido en que los desmanes no fueron espontáneos, sino protagonizados por jóvenes pagados por desmovilizados de la banda criminal Los Paisas. Sin embargo, Rodolfo Escobedo, experto en crimen organizado, afirma que ni en Bogotá ni en ninguna otra ciudad colombiana hay grupos de este tipo. ?No es que sean bandas criminales, sino estructuras delincuenciales que manejan el expendio de drogas y tienen tensiones fuertes con la policía?, señala.

Precisamente en Bogotá y otras ciudades, más de 50 organizaciones sociales y políticas han convocado para este jueves a un gran cacerolazo para apoyar a la protesta campesina y las peticiones de los estudiantes representados en la Mesa Ampliada Nacional Estudiantil y de los trabajadores de la salud. 

Los camioneros, que también están en paro desde hace dos semanas, anunciaron que seguirán protestando hasta que el Gobierno acceda a bajar 2.000 pesos (unos mil dólares) el precio del aceite combustible para motores (ACPM), algo que de momento ha descartado el ministro de Minas y Energía, Federico Rengifo. Este aseguró que el 50% del ACPM que se consume en Colombia es importado, algo que paga el Estado.

Un sector de los camioneros se iría a paro, pero sin bloqueos

martes 3 septiembre 2013

Una parte del sector transportador decidió entrar en paro, para que el Gobierno baje el precio de los combustibles.
(Foto: Colprensa/ VANGUARDIA LIBERAL)


Mientras el Gobierno trata de conjurar el paro nacional agrario, aparece la advertencia de los camioneros de que no moverán sus carros, lo que afectaría el transporte de carga en el país.

El presidente de la Asociación Colombiana de Camioneros, ACC, Pedro Aguilar, anunció que los transportadores de carga afiliados a su organización determinaron no mover sus camiones, como protesta por los altos costos de los combustibles en Colombia.

Los camioneros se encuentran en paro desde el 19 de agosto, pero según dijo Aguilar, debido a que no han hecho bloqueos no han sido visibilizados. Ahora llegarán a sus lugares de origen y no saldrán, afectando así el transporte nacional de carga.

Aunque advirtieron que no bloquearán vías, se especula que al parar sus camiones al lado de las vías ocasionarían problemas de movilidad en las principales vías del país.

Los camioneros le solicitan al presidente Juan Manuel Santos bajar los precios de los combustibles, debido a que están trabajando a pérdida, por los altos precios y las alzas mensuales.

Aunque los combustibles no tuvieron ningún alza para septiembre, los camioneros piden que se bajen los actuales precios.

Es posible que se realice una reunión entre los líderes camioneros y la ministra de Transporte, Cecilia Álvarez, para tratar de encontrar un arreglo y evitar bloqueos y el paro de las actividades de los transportadores de carga, lo cual nuevamente afectaría la economía nacional.

Los más afectados

Después de cumplirse 15 días del paro agrario, la práctica de bloquear vías como forma de protesta se agudizó en departamentos como Caquetá, Huila y Putumayo.

La situación más grave se presenta en Florencia, Caquetá, en donde más de 800 toneladas de basuras están represadas, debido a que las únicas tres vías de comunicación de la capital del Caquetá permanecen bloqueadas. Además del transporte, el comercio también está paralizado.

Para este lunes se esperaba que la mesa de diálogo regional o local se reuniera con los voceros de los campesinos, con el fin de buscar una salida pacífica a la situación.

María Susana Portela, alcaldesa de Florencia, calificó la situación de ?difícil?, debido a la situación sanitaria que se presenta, por la imposibilidad de depositar las basuras en el relleno sanitario de la ciudad.

Portela decretó la emergencia sanitaria, y con eso habilitó un lugar dentro de la ciudad para comenzar a depositar las basuras.

La mandataria local sostuvo que se está presentando desabastecimiento en las plazas de mercado, aunque este domingo logró gestionar con los  ministerios del Interior y de Defensa el ingreso en un avión Hércules, con 29 toneladas de productos.

En Huila y Putumayo

De otro lado, en Huila, el fin de semana se presentaron nuevos taponamientos en las vías que comunican a ese departamento con Caquetá, Putumayo y Cauca, situación que ha agravado el desabastecimiento en esta región. Los alcaldes de los municipios de Garzón y Pitalito continuaban tratando de conversar con los manifestantes, para llegar a un acuerdo que permita levantar los bloqueos y facilitar el ingreso de camiones con alimentos, gas y gasolina, porque en Garzón, Pitalito, La Plata y el sur del departamento no hay combustibles.

En Putumayo, voceros de la Mesa Departamental Campesina aseguraron que si el Gobierno Nacional no se sienta a negociar con ellos dentro de  un plazo de 24 horas, agudizarán las medidas de presión como bloqueos de vías en Mocoa.

El bloqueo continúa entre Mocoa y Pitalito (Huila), Pasto (Nariño) y Puerto Asís. En esta zona del país comenzaron a escasear alimentos y combustibles.

Entretanto, en Nariño el bloqueo persiste en sectores como Panoyes y Remolinos, sobre la vía Panamericana, y en los municipios de Buesaco y San Pedro de Cartago, en donde productores de la región del Macizo Colombiano, entre ellos cafeteros, exigen la instalación de una mesa departamental con presencia de funcionarios del Gobierno Nacional.

Situación en Boyacá

Las autoridades reportaron que la movilidad es normal en todas las vías del departamento, pero las empresas de transporte intermunicipal han restringido su servicio en el horario nocturno, particularmente entre las cinco de la tarde y las cuatro de la mañana, debido al ataque a piedra contra un bus de servicio público, cuyo conductor murió como consecuencia de los impactos.

?Es imposible bajar los precios: Minminas?

El ministro de Minas y Energía, Federico Rengifo, insitió en que es imposible realizar una baja en los precios del Acpm, debido a que el 50% del combustible es importado. 

El Ministro dijo además que el precio del Diesel y la gasolina no son los más altos de la región, tal y como denuncian los transportadores. 

Esta misma petición de bajar los precios de los combustibles lo había hecho el presidente del Senado, Juan Fernando Cristo, a quien el ministro le respondió que no era posible, ya que se afectaría el presupuesto nacional. 

miércoles, 27 de junio de 2012

Morales expresa su confianza en que campesinado no permitirá golpe de Estado en Bolivia.

El presidente Evo Morales (ABI)

La Paz, 26 jun (ABI).- El presidente Evo Morales expresó su confianza en que el campesinado boliviano repelerá, fiel a su tradición democrática, cualquier intento de golpe de Estado, durante un discurso alusivo al 33 aniversario de la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesino de Bolivia (Csutcb), verificado el martes por la noche en La Paz.

    "Si ahora intentan algunos  grupos estoy seguro que estas confederaciones seguirán derrotando cualquier intento de golpe de Estado", afirmó el mandatario durante una alocución en la Plaza Villarroel de La Paz, donde el campesinado y los trabajadores bolivianos confirmaron su respaldo al proceso de cambio que impulsa en Bolivia y en momentos en que un motín policial, por mejoras salariales, tomaba contornos de conspiración.

    Acompañado por el vicepresidente Alvaro García Linera, Morales recibió, durante este acto de multitudes, el espaldarazo de la Csutcb y representantes de las organizaciones e indígenas y sociales que contiene.

    El mandatario denunció que agazapada tras la demanda policial se esconde una tentativa de golpe de Estado.

    Morales recordó, en términos de elogio, la tradición antidictatorial de la Csutcb.

    "Sus movilizaciones eran para derrocar los golpes de Estado, sus movilizaciones, sus convocatorias eran para derrotar la dictadura militar. Esa es nuestra Confederación Sindical Única" de Trabajadores Campesinos de Bolivia, sostuvo.

    También destacó el gesto de la Central Obrera Boliviana por "haber convocado a la unidad del movimiento campesino".

FUENTE: ABI


Mineros se declaran en estado de emergencia en defensa del proceso democrático

    La Paz, 26 jun (ABI).- La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) informó el martes que declaró "estado de emergencia" en ese sector, considerado la vanguardia del proletariado boliviano, en defensa de la democracia y en rechazo a los intentos de golpe denunciados en los últimos días bajo la sombra de la movilización de los policías de baja graduación.

    En una multitudinaria concentración que se realizó en la Plaza Villarroel de La Paz, en homenaje al 33 aniversario de la fundación de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), el dirigente minero dijo que esa decisión fue asumida por el  Comité Ejecutivo de la Federación y comunicada a los 62 sindicatos afiliados en todo el país.

    El principal dirigente minero aclaró que su sector, ni ninguna otra organización, está en contra de la demanda "legítima" de los policías, pero cuestionó la presencia de "infiltrados" en esa movilización, que quieren desestabilizar al gobierno y a la democracia.

    Informó que la declaratoria de emergencia fue enviada a todos los sindicatos de la minería nacionalizada para que estén atentos ante cualquier convocatoria de movilización hacia la ciudad de la Paz.

    "Estamos plenamente de acuerdo en que la demanda salarial de los compañeros policías es justa, la respaldamos, es por eso que les pedimos a las autoridades de gobierno en cargados solucionar el darle pronta solución a este problema", complementó.

  Insistió en su desacuerdo con "la actitud poco sincera de algunos de los policías" que después de presentar un pliego de cuatro puntos y de firmar un acuerdo con el Gobierno, "poco a poco hayan aumentado hasta 21 puntos, lo que crea mucha susceptibilidad".

    "No vamos permitir de ninguna manera que avancen los aprestos golpistas, estamos dispuestos a enfrentarnos para defender el proceso democrático que le ha costado mucho sacrificio y sangre a los trabajadores y al pueblo. Los 
mineros estamos dispuesto a encabezar la lucha en defensa de la democracia", subrayó 

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lunes, 16 de abril de 2012

Cambios en Juan Manuel Santos.

Los más y los menos del "nuevo" lenguaje de Juan Manuel Santos
por Carlos Aznárez
Director de Resumen Latinoamericano


El mundo sigue al revés, como bien lo planteó Eduardo Galeano en su libro hace unos años. Y tan al revés está, que muchas veces cuesta distinguir entre el discurso del ultraderechista presidente colombiano Juan Manuel Santos y el de algún mandatario de los países pertenecientes al ALBA. Algo de eso ocurrió durante el cierre del Foro que se realizó en Cartagena previo a la devaluada "Cumbre de las Américas" o en el propio encuentro de presidentes.  
No se asusten, no se trata de comparar a los mensajes de un dinosaurio, hijo de la criminal burguesía colombiana y la de un presidente con planteos revolucionarios, ya que uno de los dos, finge, engaña, se mimetiza como el camaleón, oculta las cartas y trata de parecer lo que no es. El otro, por supuesto, representa los intereses populares y con sus más y sus menos, porque no hay procesos perfectos, intentará seguir remando contra-corriente para impulsar planteos emancipatorios.

En el caso de Santos, es evidente que, como otros jerarcas latinoamericanos que se identifican con la derecha más rancia, oligárquica y pro-imperialista, se han dado cuenta que los vientos que soplan en el continente no les son muy favorables. Es por eso,  que en aras de no quedarse fuera del tablero, inventam un discurso en el que no creen, e intentan edulcorar las atrocidades cometidas contra sus pueblos.

Ejemplos en este sentido, sobran. Allí está el genocida militar que preside Guatemala, Otto Pérez Molina, quien fue partícipe junto con su colega Ríos Montt de innumerables masacres contra el campesinado indígena durante los años 70-80. El mismo sujeto al que no le tembló el pulso para digitar la política de tierra arrasada que dejó más de 150 mil guatemaltecos muertos, hoy nos habla de "legalizar el consumo de drogas para terminar con el narcotráfico", o de "preservar el medio ambiente". ¿Quién puede creerle a este personaje que debería ser juzgado internacionalmente por haber cometido crímenes de lesa humanidad, si efectivamente  el TPI no fuera un Tribunal monitoreado por Washington, y el ex fiscal Moreno Ocampo no se hubiera convertido en un perrito faldero de la política imperial.

Pero en lo que hace a  Juan Manuel Santos, este falso disfraz de cordero que utiliza para diferenciarse de Alvaro Uribe Vélez, su compañero de partido y (ayer nomás) de gobierno, es mucho menos soportable. Santos, hay que decirlo, para quienes parecen haber perdido la memoria en el continente, fue ese ministro de Defensa de Uribe, que ordenaba -lo mismo que ahora-, operaciones militares devastadoras contra el campesinado colombiano, con la excusa de "aniquilar a la guerrilla". Es también la espada principal de la política que la poderosa burguesía colombiana, desarrolla para conservar sus riquezas, y ha defendido (igual que Uribe) la criminal hermandad entre el Ejército de su país y los estamentos del paramilitarismo. En realidad, Santos es el artífice de una estrategia que asegura a las Aguilas Negras u otras células de los denominados "paracos", el abastecimiento de armas, equipos, y sobre todo, impunidad, provista por los legales uniformados de las tres armas. 

Santos habla, desde su nueva máscara, de "unidad latinoamericana" y de su "agradecida fraternidad con los pueblos indígenas", mientras que sigue  facilitando las operaciones encubiertas de los soldados gringos desde las nueve bases que el imperio ha instalado en territorio colombiano, y avanza decididamente en la concreción de nuevos acuerdos militares bilaterales con Washington, con la vista puesta en agredir a la Revolución Bolivariana de Venezuela.  En cuanto a los maltratados indígenas colombianos, sólo basta con revisar lo que han sido las últimas acciones violentas producidas contra algunas de sus comunidades por parte del paramilitarismo, o los bombardeos que el Ejército instrumentó en zonas habitadas por diversas etnias, a las que se acusa de encubrir a las FARC o al ELN. Ni qué decir de todos los palos en la rueda que su gobierno puso a la hora de impedir la entrega unilateral por parte de las FARC de los prisioneros de guerra que estaban en sus manos. Alcanza y sobra, con mencionar los bombardeos masivos ocurridos hace dos semanas donde fueron asesinados alrededor de 70 presuntos guerrilleros, o los cientos de casos de  "falsos positivos", que es como se conoce a los crímenes de estudiantes o campesinos haciéndolos pasar por insurgentes armados.

Santos es también, a no olvidarlo, el obediente alumno de la política imperial, que se prestó a no cursar la invitación a Cuba a la Cumbre de las Américas, para satisfacer así al mandato impuesto por Obama.
Sin embargo, a pesar de todas estas "medallas" en su contra, Santos simula sentirse cómodo en estos Foros internacionales donde lo más lógico es que se lo repudiara. Mostró la presencia de cada uno de los mandatarios que concurrieron a la Cumbre de las Américas, como un éxito personal de su estrategia. En los encuentros de Cartagena coqueteó a más no poder con el tandem Obama-Hillary Clinton, y fue premiado con un TLC que ajusta aún más la cuerda al cuello de la soberanía colombiana. Aprovechó los espacios de oratoria, para dejar en claro que va a seguir machacando a su pueblo, apelando a la solución militar contra la insurgencia y contra cualquier estamento de la sociedad civil que se le oponga. En declaraciones a la prensa reafirmó que no permitirá la visita de delegaciones humanitarias a las cárceles donde se hacinan 9.500 presos políticos, y volvió a desechar, por último, cualquier salida de negociación política, como lo exigen las organizaciones populares de la sociedad colombiana. De esta manera sigue dando pie para que ejército y paramilitares amenacen de muerte o directamente secuestren y asesinen a los dirigentes sindicales, estudiantiles y de derechos humanos.
De todas maneras, su poderío y ambiciones futuras, así como las de su titiritero Obama, sufrieron varios tropezones en esta Cumbre que armó a su medida. La ausencia digna de Rafael Correa, Hugo Chávez y Daniel Ortega en la misma, la decisión unánime de los países del ALBA en no asistir a ninguna otra Cumbre donde no esté presente Cuba, lo que derivó en la no existencia de un documento final del encuentro, y el reclamo unitario por la soberanía en Malvinas, conspiraron para afearle el día a quienes siguen pensando que los pueblos latinoamericanos son su propiedad.
Pero además, para sumar más dolores de cabeza, el presidente colombiano tendrá que enfrentar el próximo fin de semana una gigantesca manifestación de la totalidad de las fuerzas populares colombianas, quienes a través de la Marcha Patriótica y de la constitución unitaria del Consejo Patriótico, comenzarán a recorrer el camino de la liberación definitiva de Colombia de la prepotencia local derechista y del imperialismo norteamericano. Allí estarán los hombres y mujeres de la Colombia rebelde, insurgente y emancipatoria, que se han decidido a desenmascarar a un presidente que cuando era ministro de Defensa ambicionaba hacer de su país la Israel de América Latina, y ahora, se conforma con ser un portaviones norteamericano de la agresión imperial.