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viernes, 31 de mayo de 2013

Como demostró su primer mandato, el hombre fuerte del régimen estadounidense no está dispuesto a utilizar el capital político necesario para cerrar Guantánamo

Cárcel de Guantánamo

El legado de promesas incumplidas de Obama

por Ramzy Baroud  

6/5/2013

La cárcel de la bahía de Guantánamo es un flagrante testimonio del estado de indecisión política que ha experimentado Estados Unidos desde que el primer día de la presidencia de Barack Obama. Mientras que no parece que su segundo mandato vaya a ocasionar nada del ?cambio? que tan diligentemente había prometido, unos hombres escuálidos siguen sumiéndose en la desesperación más total en el gulag estadounidense de la Base Naval de Guantánamo en Cuba.

Muchas, si no la mayoría, de las 166 personas que están encarceladas actualmente en Guantánamo son inocentes. Lo son incluso según los principios del gobierno estadounidense al tiempo que este continúa violando las Convenciones de Ginebra y las leyes estadounidense referentes a los derechos de los presos en conflictos armados. De hecho, se dictaminó que 86 de los presos de Guantánamo podían quedar en libertad pero la falta de determinación por parte del gobierno [estadounidense], los obstáculos puestos por el Congreso y en general la falta de interés por la dura situación en la que se encuentran estos hombres han convertido Guantánamo en una abominación de los derechos humanos que continua funcionado con normalidad once años después.

En un discurso pronunciado el 1 de agosto de 2007 el entonces senador Obama estableció el marco moral de su punto de vista sobre esta farsa inhumana: ?En los oscuros corredores de Abu Ghraib y en las celdas de Guantánamo hemos puesto en peligro nuestros más preciosos valores?, afirmó. Sin embargo, su conducta años después como presidente no reflejó un deseo inquebrantable de romper con el legado de su predecesor.

El gobierno del expresidente George W. Bush había capitalizado el miedo y la ira producida por los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2011 y establecido el tipo de políticas perjudiciales que no solo minaron la Constitución estadounidense, sino que también suministraron una base para una ilegalidad global. El derecho internacional nunca había estado tan devaluado como en los años de Bush. Incluso hombres a los que se les había encomendado garantizar el cumplimiento de la ley trabajaron diligentemente para minarlo. El exfiscal general Alberto Gonzales, amigo personal de Bush, dominó este arte de la manipulación legal de modo que permitió a sus jefes adornar sus acciones gratuitas con un aire de legitimidad. Guantánamo fue su principal obra de arte.

Pero Obama parecía ser tajante respecto a acabar con la era Guantánamo, aunque esto únicamente ejemplificó el desprecio oficial de Estados Unidos por los derechos humanos y el derecho internacional que los preserva, como ha quedado demostrado desde Abu Ghraib en Iraq a Bagram en Afganistán.

El 22 de enero de 2009 el recién nombrado Obama, armado de un elocuente mandato popular, firmó un decreto presidencial para cerrar en el plazo de un año las Instalaciones de Detención de la Bahía de Guantánamo. Los términos en los que entonces estaba redactado el decreto reflejaban el nuevo ímpetu para reivindicar los dilapidados valores del país o al menos eso parecía. Hoy, sin embargo, suenan a una falsedad familiar, como muchas de las otras muchas promesas de Obama. El objetivo de aquel acto era ?restaurar los principios del proceso debido y los valores institucionales fundamentales que han hecho más grande a este país incluso en medio de la guerra, incluso al tratar con el terrorismo?. En realidad, la perogrullada de Obama era un intento de ponerse al nivel de las expectativas de un público frustrado y de un veredicto del Tribunal Supremo (Hamdan v. Rumsfeld) del 29 de julio de 2006 que otorgaba protección a los presos de Guantánamo según el Artículo Común 3 de la Convención de Ginebra.

No hay ni que decir que la petición de cerrar la cárcel de Guantánamo habría quedado completamente fuera de los cálculos de los medios de comunicación o del gobierno si no hubiera sido por el tenaz trabajo de muchos activistas de derechos humanos que siguen exigiendo al gobierno que haga lo que es correcto. Al menos durante un tiempo, Obama dio todas las muestras de que se estaban llevando a cabo verdaderas acciones al respecto. El 15 de diciembre de 2009 trató de sustituir Guantánamo por otra cárcel de máxima seguridad en Thompson, Illinois, y de trasladar a los presos a Estados Unidos, donde entonces tendrían un proceso debido.

Sin embargo, el Congreso, fortalecido por el ascenso de un grupo de extrema derecha extremista, el Tea Party, no pareció dispuesto a permitir ningún cambio radical respecto a las abominables políticas de Bush. Como demostró su primer mandato, Obama no estaba dispuesto a utilizar el capital político necesario para cerrar Guantánamo.

El 19 de mayo de 2010 llegó un veredicto crucial del Congreso que bloqueaba todo intento de redefinir el estatuto de los presos de Guantánamo o de cerrar la cárcel. El presidente capituló rápidamente especialmente debido a que el interés publico iba disminuyendo y la presión sobre Obama para que cumpliera sus viejas promesas se iba desvaneciendo lentamente. El 7 de marzo de 2011 Obama restituyó los tribunales militares en Guantánamo. Al cabo de dos años desapareció toda esperanza de justicia como si en primer lugar nunca se hubiera firmado el decreto presidencial. El 28 de enero de 2013 se cerró la propia oficina a la que se le había asignado la tarea de cerrar la cárcel de Guantánamo.

En un artículo publicado en Huffington Post con el título de ?Obama?s Guantanamo Is Never Going To Close, So Everyone Might As Well Get Comfortable? [El Guantánamo de Obama no va cerrar nunca, así que todo el mundo puede estar tranquilo] Ryan J. Reilly hizo del 16 de febrero una revelación de lo más elocuente sobre la Base Naval de la Bahía de Guantánamo: ?Cuando empieza el segundo mandato de Obama parece que Guantánamo está echando raíces?, escribió. ?En efecto, partes de la base naval han adquirido la apariencia de un nuevo complejo de viviendas en la playa. Se están construyendo cientos de viviendas en barrios con nombres como Iguana Terrace y Marina Point para albergar a la creciente población de personal militar, contratistas militares y sus familias, que actualmente suman unas 5.000 personas?.

Se está construyendo una industria a expensas de los hombres más inocentes, como si fueran animales en un zoo. Reilly informaba: ?La base ofrece un Starbucks, un Subway, un McDonald?s, un KFC/Taco Bell, un supermercado, un golf (por supuesto), un restaurante que sirve pollo adobado a la jamaicana y un pub irlandés. Una tienda de regalos vende iguanas de peluche y camisetas con estampadas con frases de la Bahía de Guantánamo tipo ?Cerca, pero sin puros??.

Pero ningún texto puede describir verderamente la agonía de estos hombres en Guantánamo, muchos de los cuales llevan más de una década encarcelados sin cargos. A fecha de 19 de abril [de 2013] 63 de estos hombres estaban en huelga de hambre, algunos de ellos desde principios de febrero. Para ellos se trata de su dignidad o de la muerte. Uno de ello es Samir Naji al-Hasan Moqbel, un preso yemení que ha padecido un calvario inenarrable desde 2002. El 14 de abril [de 2013] escribió un artículo que publicó el New York Times titulado ?Gitmo Is Killing Me? [Guantánamo me está matando]:

?[...] El mes pasado, el 15 de marzo, me encontraba enfermo en el hospital de la cárcel y me negué a que me alimentaran. Irrumpió un equipo del E.R.F. (siglas en inglés de Fuerzas de Reacción Extrema), un pelotón de ocho policías militares equipados de antidisturbios. Me ataron las manos y los pies a la cama. Me pusieron a la fuerza una vía intravenosa en la mano. Pasé 26 horas así, atado a la cama. No me permitieron ir al baño en todo este tiempo. Me introdujeron un catéter, lo que fue doloroso, degradante e innecesario. Ni siquiera se me permitió rezar.

[...]Durante una de las sesiones de alimentación forzosa, la enfermera me introdujo el tubo unos 40 centímetros en el estómago y me hizo más daño del habitual al hacerlo deprisa. Le pedí al intérprete que preguntara al médico si lo estaba haciendo correctamente o no. Era tan doloroso que les supliqué que dejaran de alimentarme. La enfermera se negó a dejar de alimentarme. Cuando estaban terminando se derramó parte de la ?comida? en mi ropa. Les pedí que me cambiaran, pero el guardia se negó a permitir que me aferrara a ese último resquicio de mi dignidad?.

El 12 de abril las autoridades penitenciarias de Guantánamo acabaron por la fuerza con la protesta de los presos y los metieron en celadas de aislamiento. La cantidad de presos en huelga de hambre aumenta cada día.

?Solo espero que debido al dolor que estamos sufriendo los ojos del mundo miren otra vez hacia Guantánamo antes de que sea demasiado tarde?, escribió Moqbel, que tiene ahora 35 años y su única esperanza es volver a Yemen y crear una familia.

The Palestine Chronicle. Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Pentágono solicita más de US$ 450 millones para mantenimiento de cárcel de Guantánamo


Caracas, 23 May. AVN.- El Departamento de Defensa de los Estados Unidos solicitó este miércoles al Congreso de su país un presupuesto superior a los 450 millones de dólares para el mantenimiento y remodelación de la cárcel de Guantánamo, ubicada ilegalmente en territorio cubano, a pesar de las protestas por el cierre de la prisión.
La solicitud de fondos, que deja de lado la promesa del presidente estadounidense, Barack Obama, de clausurar el recinto carcelario, presuntamente será para modernizar las oficinas militares, conectar un cable submarino de fibra óptica desde Florida, al sur de EEUU, y mantener completamente operativa la instalación, reseñó Telesur que cita al diario USA Today.

El diario estadounidense publicó que solamente las labores de remodelación requerirán 200 millones de dólares y podrían tardar un década, puesto que el Pentágono deberá trasladar a la base los trabajadores y materiales necesarios, tomando en consideración que las viviendas son limitadas en ese territorio ocupado ilegalmente en Cuba desde 1903.

Entretanto, 79 millones de dólares serían destinados a las operaciones de detención, otros 20 millones para costear comisiones militares, 40 millones para el cable de fibra óptica y casi 100 millones para gastos de operación y mantenimiento.

Actualmente Washington destina cerca de 180 millones de dólares anuales al centro de detención y el sistema judicial marcial de la base naval. Recientemente fue aprobado unos 50 millones para mejorar los campamentos militares, construir un comedor y más dormitorios.

Según datos del Departamento de Defensa, la cárcel tiene un gasto anual de 903.614 dólares por recluso; cifra superior al asignado a los penales estadounidenses de máxima seguridad, los cuales gastan al año alrededor de 70.000 dólares por cada interno.

El Pentágono tiene en Guantánamo una nómina de 1.300 soldados y personas que trabajan como intérpretes, cocineros, asesores culturales y psiquiatras. La principal tarea de los 848 oficiales es controlar a los cerca de 170 presos, que actualmente están detenidos en este recinto, cada tres minutos como mínimo y por esa tarea cobran un sueldo promedio de 2.900 dólares al mes.

La solicitud de fondos por parte del Departamento de Defensa para Guantánamo, se da en medio de una huelga de hambre que llevan a cabo un centenar de prisioneros desde el 6 de febrero en protesta por las torturas, la profanación del Corán (libro sagrado musulmán) y la confiscación de objetos personales, así como su continuidad en la cárcel sin cargos formales en su contra,.

Ante la huelga, Obama retomó en abril su promesa de cerrar la cárcel, cuestión que se contradice con la actuación del Pentágono.

La cárcel fue creada en 2002 por la administración del entonces presidente, George W. Bush, bajo el argumento de recluir en el lugar a detenidos que habrían cometido supuestos actos de terrorismo. En su mayoría, los detenidos han sido encerrados sin acusación formal ni el debido proceso judicial.

AVN 23/05/2013 

viernes, 18 de enero de 2013

Exige coraje el ir a una zona de guerra por voluntad propia, armado con un micrófono y una cámara, como periodista.


John Brennan, Sami al-Hajj y la tortura de Guantánamo

Amy Goodman
 Eso es lo que se disponía a hacer en diciembre de 2001 el camarógrafo de Al-Jazeera Sami al-Hajj al ingresar a Afganistán desde Pakistán para cubrir las operaciones militares que desarrollaba Estados Unidos en el lugar. Si bien a su compañero de trabajo se le permitió el ingreso, al-Hajj fue arrestado en lo que se convertiría en una angustiosa y escalofriante odisea que duraría casi siete años. La mayor parte de ese tiempo la pasaría como el prisionero número 345, único periodista detenido en la prisión de Guantánamo. Cabe aclarar que nunca se presentaron cargos en su contra. Al-Hajj se encuentra en libertad en este momento, de regreso a su puesto de trabajo en Al-Jazeera y junto a su familia. Sus recuerdos de los horrores vividos durante el período de detención bajo custodia de Estados Unidos deberían ocupar un lugar central en las deliberaciones que se llevarán a cabo próximamente de cara a la confirmación del nombramiento de John Brennan, elegido por Obama como nuevo Director de la CIA. Han pasado once años desde la apertura de la prisión de Guantánamo y cuatro años desde que el Presidente Obama prometió clausurarla en el correr del siguiente año.
Baher Azmy, director legal del Centro por los Derechos Constitucionales habla sobre la importancia de que Sami al-Hajj pueda relatar ahora lo sucedido. “La historia de al-Hajj habla con mucha elocuencia acerca de lo que han sufrido cientos de detenidos que no pueden contar su historia. Al-Hajj habla con mucha elocuencia, pero quien lo escucha debe tener en cuenta que no se trata de un caso excepcional. Dejando de lado el hecho de que su caso fue reivindicado por tratarse de un periodista de Al-Jazeera, la brutalidad que padeció en Afganistán, el hecho de que se le impidiera ingresar por motivos políticos o por haber caído como víctima de un cazador de recompensas, la arbitrariedad de su detención en Guantánamo y la brutalidad con la que fue tratado allí, es una historia que podrían repetir cientos de veces personas que poseen voces más suaves o menos elocuentes que la suya.”
Estuve con Sami al-Hajj el mes pasado en la sede de Al-Jazeera en Doha, Qatar. Actualmente dirige la oficina de derechos humanos y libertades públicas de la red. Alto y distinguido con su túnica blanca, vestimenta común para los hombres en Qatar, al-Hajj me contó, en su mejor inglés, lo que tuvo que resistir.
“Me llevaron al aeropuerto de Kandahar junto a otras personas. Pasamos cinco meses en Kandahar. Y allí en Kandahar comenzaron a interrogarme, me preguntaron todo acerca de mí, desde el comienzo, desde que nací hasta que me arrestaron.” Con grilletes y encapuchado lo empujaron del avión de transporte, cayó y se quebró la rótula contra el asfalto. A pesar de eso, igual lo obligaron a caminar hacia un edificio donde había gente gritando. Lo ubicaron en el centro de un círculo formado por soldados estadounidenses que le apuntaban a la cabeza.
Quienes lo interrogaban creían que había filmado la última entrevista conocida con Osama bin Laden. Sami Al-Hajj afirma haberles dicho: "Les dije: ‘No soy la persona que filmó a Osama bin Laden porque en ese momento yo estaba en Doha. Mi pasaporte dice eso, y los pasajes también dicen eso. No soy la persona que buscan. Y no tendría miedo de decir que filmé a Osama bin Laden. Es mi trabajo, es lo que hago. Si en este momento tuviera la oportunidad de filmar a Osama bin Laden, lo haría sin remordimientos porque es mi trabajo.” Al-Hajj dice que sus captores reconocieron que tenían al camarógrafo equivocado y prometieron liberarlo. Sin embargo, permaneció en una prisión bajo custodia de Estados Unidos en Kandahar durante cinco meses.
El 13 de junio de 2002, le colocaron grilletes, lo encapucharon y lo llevaron en avión, según piensa, junto a otras 40 personas, a Guantánamo. Durante el viaje, se les negó comida, agua y acceso a los baños. Además, se los golpeaba si intentaban dormir. En Guantánamo, continuaron los interrogatorios.
“Me dijeron que mi historia estaba limpia, que no tenía nada, pero dijeron: ‘Ahora estás en Guantánamo y esperamos la decisión que tome el Pentágono para liberarte. Hasta que llegue ese momento, queremos que tengas paciencia y que cooperes con nuestra gente.’”
Quedó claro lo que sus captores querían decir con "cooperar": "Me dijeron: ‘Tenemos entendido que quieres estar de nuestro lado, trabajar con nosotros’. Y empezaron a ofrecerme la nacionalidad estadounidense y hacerse cargo de cuidar a mi familia si trabajaba con ellos en la CIA. Debía continuar con mi trabajo en Al-Jazeera y enviarles información acerca del vínculo entre Al-Jazeera y al-Qaida y los terroristas y algunas personas de Medio Oriente. Por supuesto que me negué a hacerlo. Les dije: ‘Soy periodista y moriré siendo periodista.’"
Sami al-Hajj afirma haber sido torturado en repetidas oportunidades. Finalmente, inició una huelga de hambre de más de 400 días y, como respuesta, fue dolorosa y violentamente alimentado a la fuerza. No limpiaban los tubos entre prisionero y prisionero, por lo que estaban cubiertos de sangre.
John Brennan fue director del Centro Nacional para la Lucha contra el Terrorismo durante la presidencia de George W. Bush y se dice que fue la primera elección del Presidente Obama para dirigir la CIA. Brennan dejó de ser considerado para el cargo debido a las quejas existentes respecto a que había apoyado públicamente las políticas de la CIA conocidas como “técnicas avanzadas de interrogatorio” y “rendición extraordinaria”. Ahora que están por comenzar las audiencias para su confirmación como director de la CIA en el Senado, es importante pensar en el significado real de las expresiones “interrogatorio avanzado” y “rendición”. Es importante tener presente la historia de Sami al-Hajj.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2012 Amy Goodman

domingo, 15 de abril de 2012

EE UU excluye a Cuba de la Cumbre pero tiene déficit de democracia

CUMBRE DE LAS AMÉRICAS

DIME DE LO QUE PRESUMES Y TE DIRÉ DE LO QUE CARECES.


En la próxima Cumbre de las Américas en Colombia no estará Cuba, excluida por Washington. Tampoco Ecuador, por solidaridad con la isla discriminada. El imperio presume de democracia, pero la suya es muy deficitaria.

por EMILIO MARÍN


El argumento de la exclusión cubana es que su gobierno, socialista, no cumpliría con el target de democracia, según la Cláusula Democrática Interamericana. Esta fue votada por la OEA el 11 de setiembre de 2001, en llamativa coincidencia con la ?guerra antiterrorista? que la administración Bush comenzaría contra los ?oscuros rincones del planeta?.

En realidad muchos de los firmantes de esa declaración interamericana no cumplen con una plataforma mínima de sus 28 artículos, casos muy evidentes de Colombia, México, Chile, Haití y Honduras, por diversos motivos.

Para poner sólo un ejemplo, el régimen de Juan Manuel Santos, el anfitrión de la VI Cumbre de las Américas, recibió ayer un aplazo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por los numerosos crímenes de ?falsos positivos? (jóvenes pobres asesinados y vestidos como guerrilleros de las FARC para hacer propaganda y que los militares ganen ascensos y premios).



Los 10.000 muertos por el narcotráfico en México, por otro lado, llamaron hasta la atención del Papa Benedicto XVI en su visita de marzo pasado. Pero a los organizadores de la Cumbre en Cartagena de Indias no se les pasó por la cabeza hacerle algún problema a Felipe Calderón.

La democracia de Cuba es de otro contenido y forma. Con candidatos que surgen no del Partido Comunista sino de las reuniones y asambleas de los barrios e instituciones del país. Con campañas donde se gastan dos pesos y no centenares de millones de dólares, como ocurre en este momento con la interna de los republicanos en Estados Unidos. Con niños pioneros que cuidan las urnas, donde no hay fraudes ni boletas introducidas de antemano o en cantidades según voluntad del político de turno, o contadas de diferente forma según sean de un color o de otro.

Podrá gustar o no la democracia cubana, pero no se puede mentir con que no existe. La visita del Papa, cubierta por centenares de periodistas de todo el mundo, corroboró que allí se ejercitan los derechos fundamentales del hombre. El que no cumple con la ley internacional es el mal vecino, que la mantiene bloqueada en forma total desde febrero de 1962.

En la última votación de Naciones Unidas sobre el bloqueo, en octubre del año pasado, 186 países sufragaron por Cuba, sólo dos por mantener ese cerco económico y comercial (EE UU e Israel) con abstenciones de Palau, Islas Marshall y Micronesia.

Una elemental norma de democracia diría que con ese resultado el bloqueador debería reconocer la abrumadora mayoría en su contra. No. El imperio, que dice ser la representación de una extraña democracia, entiende que dos votos valen más que 186. Dos pesan más que el mundo. ¿Y hablan de ?democracia? para dejar a la isla socialista afuera de la cita de Cartagena de Indias?

Muy bien Rafael Correa que se mantuvo en su postura de febrero pasado: si dejan afuera a Cuba los países del ALBA debían boicotear la reunión.


Una gran cárcel

La Casa Blanca sostiene que Cuba ?es una gran cárcel?. Es al revés.

Un artículo de Jean-Guy Allard (26 de Octubre de 2011, ?Estados Unidos sigue rompiendo récord de encarcelamientos?), sostiene: ?de acuerdo con las cifras de la Oficina de Estadísticas de Justicia (BJS, por sus siglas en inglés), cerca de 2.300.000 adultos se encuentran encarcelados en EE.UU. en penitenciarias federales, prisiones estatales y cárceles de los condados ?los tres tipos de centros de detención existentes? al final del año 2009. Más trágico aún, cerca del triple de este número, es decir, unos 7.000.000 de adultos, están en libertad condicional o bajo alguna forma de supervisión correccional?.

El destino carcelario discrimina por el color de la piel, porque los afroamericanos son el 12 por ciento de la población total del país, pero casi el 40 por ciento del total de prisioneros.

A principios de 2010, por cada 100 000 norteamericanos, 743 se encontraban encarcelados, una tasa que supera en 7 veces la media de los países occidentales. Buscando sacar plusvalía de esos muros, muchos de esos presos producen en las cárceles, varias de éstas privadas, para empresas norteamericanas y multinacionales.

Si esa es la situación de los presos estadounidenses, peor la pasan los presos políticos, caso de los Cinco Cubanos detenidos en EE UU desde setiembre de 1998. Sin probar en ningún caso la acusación de conspiración para cometer espionaje, esos muchachos fueron condenados a 4 cadenas perpetuas y 77 años de prisión. Ese fue el veredicto luego de un juicio nada imparcial celebrado en Miami, la capital de los círculos más furibundos (y en varios casos terroristas) contra la isla donde se pasean personajes como Luis Posada Carriles.

Y debe ser peor aún la vida de los centenares de presos acusados de pertenecer a Al Qaeda, recluidos desde enero de 2002 en la cárcel de Guantánamo, que EE UU usurpa a Cuba. Alguna vez Jacobo Timerman publicó ?Prisionero sin nombre, celda sin número?, referido a los campos clandestinos de exterminio de la dictadura videlista. Guantánamo es algo parecido, en el sentido que los presos sufren torturas y muchos se suicidan ante la larguísima perspectiva sin causa ni juez ni defensor.

Ayer se conoció que, al cabo de diez años de prisión, el argelino Djamel Ameziane, encerrado en la Base Naval de Guantánamo, recibió la buena noticia de que Comisión Interamericana de Derechos Humanos impugnó por primera vez al gobierno de EE UU por su caso. Que tenga un juicio imparcial y pueda recuperar la libertad, eso ya es otra cosa. El y otros 170 prisioneros de ese lugar deberán aguardar más tiempo, quizás años, para dejar de penar.


¿Qué democracia?

Suele decirse que la política internacional de un país es la prolongación, con matices, de su política doméstica.

Si es así, de los desastres humanitarios causados por las guerras de EE UU contra Serbia, Afganistán, Irak y Libia debería suponerse que la política interior estadounidense tiene un mal insuperable. En vez de maltratar a sus propios afroamericanos y latinos, los militares norteamericanos (muchas veces con efectivos de ese origen étnico) torturan y balean a afganos e iraquíes pobres entre los pobres.

Con aquel criterio expuesto, Cuba saldría ganando por goleada. Si en el exterior operó gratuitamente de la vista a 2.2 millones de personas en el Tercer Mundo y alfabetizó a 5.8 millones, como reseñó Raúl Castro al darle la bienvenida a Benedicto, ¿qué no hizo por sus propios pobladores cubanos? ?La caridad empieza por casa?, pero Cuba comparte con la humanidad, con los balances antedichos e irrefutables de la ?Operación Milagro? y el programa alfabetizador ?Yo sí puedo?. Ambos son gratuitos.

El sistema capitalista norteamericano saquea a las economías del mundo, sobre todo en tiempos de crisis como éste, y a algunos países los bombardea e invade. Los misiles letales que dirige contra objetivos civiles en aquellas guerras de conquista, ¿son un modelo de democracia? En cambio La Habana exporta médicos, enfermeros y maestros, que salvan vidas y ayudan a la gente a leer. ¡Menuda diferencia!

No vaya a creerse que sólo los pobladores de otros países sufren las consecuencias del militarismo de la administración Obama; mejor no imaginar cuán más graves pueden ser si ganan Mitt Rommey u otro de los republicanos cavernícolas. Tanto los sospechosos extranjeros como los ciudadanos estadounidenses pueden ser detenidos indefinidamente, según la Ley de Autorización de Defensa Nacional, firmada por Obama el 31 de diciembre de 2011.

Su excusa fue que debió suscribirla porque en el mismo paquete iba la partida de gastos de ?Defensa? para este año, de 662.000 millones de dólares.

No se crea que sólo los morochos del Bronx o Harlem son perseguidos por la policía neoyorquina por el delito de ?portación de rostro?, similar al que purgan cada fin de semana los muchachos de barrios del conurbano bonaerense, Córdoba, Rosario, etc. También los jóvenes de clase media, que nutrieron inicialmente a ?Ocupa Wall Street?, han tenido muchísimos problemas con la policía. Desde su aparición, en setiembre de 2011, los ?Ocupa Wall Street? han sufrido 6.000 detenciones a manos de la policía, golpes en los desalojos, gas pimienta a los ojos, arrasadas sus carpas y bibliotecas.

Las agencias de espionaje de EE UU han concebido su última criatura: un centro de información que intercepta, almacena y analiza todas las llamadas telefónicas, los mensajes de texto, las páginas web y las búsquedas en Google hechas en EEUU y el mundo. Según la revista Wired, en artículo de James Bamford, ese centro de Operaciones está montado por la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) y se llama Utah Data Center. Es el mayor centro de interceptación de las comunicaciones del mundo.

¿Y estos tipos son los que van a la VI Cumbre, sin Cuba, a dar lecciones de democracia a los demás?

martes, 7 de febrero de 2012

La alianza de Brasil y Cuba.

BRASIL

Dilma Rousseff, ?¿Vamos a hablar de derechos humanos? 
hablemos de la situación en Brasil, en EE.UU., en Guantánamo.?
01/02/12

Dilma Rousseff en Cuba
Credito: Cubadebate
Febrero 01 de 2012.-En su primera visita a La Habana como presidenta de Brasil, Dilma Rousseff fue recibida ayer por Raúl Castro en el Palacio de la Revolución, donde hablaron de la agenda bilateral, que incluyó la firma de nueve acuerdos. La mandataria enfatizó que se encontraba en la isla por amistad y por el deseo de cooperar con el gobierno y el pueblo cubano. Destacaron el excelente estado de las relaciones entre ambos países y subrayaron que Brasil se convirtió en el segundo socio de Cuba en América latina, según reportó el diario oficial cubano Granma. El encuentro entre Rousseff y Fidel Castro, retirado del poder desde 2006 por una enfermedad, se produjo después de la reunión con el menor de los hermanos Castro. Las fuentes brasileñas no precisaron los temas que trataron Rousseff y el líder de la Revolución ni la duración de esa entrevista. Más tarde, la presidenta brasileña recorrió los trabajos de ampliación del puerto de Mariel, ubicado a 50 kilómetros de La Habana, donde se realizan obras en la estación portuaria, con el apoyo de empresarios y el gobierno brasileño, que financian el 80 por ciento de las reformas.

?¿Vamos a hablar de derechos humanos? Entonces vamos a comenzar a hablar de derechos humanos en Brasil, Estados Unidos y la situación en Guantánamo?, dijo Rousseff, enviándole un tiro por elevación al gobierno norteamericano. Agregó que el mundo precisa comprometerse en general con la defensa de los derechos humanos y advirtió que no es posible convertir esas políticas en un arma de interés político e ideológico. Su canciller, Antonio de Aguiar Patriota, había adelantado el domingo que Rousseff no se manifestaría públicamente sobre la situación de los derechos humanos durante esta visita al país caribeño. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores habían señalado que la visita de Rousseff era prioritariamente por cuestiones de intercambio económico, en especial, relacionados con las áreas de técnica, científica y tecnológica, sobre todo aquellos rubros vinculados con la agricultura, seguridad alimentaria, salud y producción de medicamentos. Por otra parte, la pre-sidenta ratificó que su gobierno había dado el visto bueno para que la bloguera cubana opositora, Yoani Sánchez, viajara a Brasil en febrero. Y advirtió que los demás pasos no son de competencia del gobierno brasileño. La semana pasada, la Cancillería brasileña anunció que había concedido visa de turista a Sánchez, quien aspira a viajar a Brasil para asistir el 10 de febrero al estreno del documental Conexión Cuba-Honduras, donde participó como entrevistada.

Después de que Rousseff depositara una ofrenda floral ante el monumento a José Martí y antes de que se reuniera con Raúl, la mandataria expresó su enérgico rechazo ?en la conversación que mantuvo con la prensa brasileña? al bloqueo comercial que Estados Unidos mantiene sobre la isla. ?La mejor forma para que Brasil ayude a Cuba es contribuir para que se ponga fin a este proceso que, a mi juicio, conduce a más pobreza de las poblaciones que sufren el tema del bloqueo, el tema del embargo, del impedimento del comercio?, señaló.

Ambos gobiernos se mostraron interesados en profundizar su intercambio en materia de turismo, por lo que los presidentes firmaron un acuerdo para estimular la competitividad de precios y calidad de servicio entre las empresas aéreas, según reportó la ABR. En salud, por su parte, la cooperación apuntará a fortalecer la Red Cubana de Bancos de Leche Humana, intensificar la investigación sobre tratamientos de cáncer y ampliar los estudios y monitoreo del control de calidad de medicamentos, tanto en Cuba como en Brasil.

El gobierno cubano busca aprovechar el conocimiento de científicos brasileños en el área agrícola para capacitar especialistas en nuevos procesos tecnológicos desarrollados por la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) en el combate de plagas. Otro proyecto brasileño de cooperación con la isla tiene que ver con la concesión de créditos por 400 millones de dólares para la compra de alimentos. Autoridades cubanas informaron a Patriota que la idea es transformar la región del puerto de Mariel en un centro industrial que incluya la construcción de una fábrica de vidrios. El intercambio comercial entre Cuba y Brasil sumó el año pasado 642 millones de dólares. ?Nosotros creemos que es fundamental que sean creadas aquí condiciones de estabilidad para el de-sarrollo del pueblo cubano?, subrayó Rousseff. La mandataria abandonará la isla hoy por la mañana para continuar su viaje protocolar rumbo a Haití (ver recuadro). Se espera que allí se reúna con su par Michel Martelly para conversar sobre la creciente migración de haitianos a Brasil y la disminución de tropas que este país dirige en la isla, desde 2004, a partir del establecimiento de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (Minustah).