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martes, 19 de noviembre de 2013

Gobierno de Libia confirma estado de emergencia en Trípoli.


LIBIA
                                                                                                              Luego de que medios locales informaran extraoficialmente sobre la declaración del estado de emergencia en Trípoli (capital), el Gobierno de Libia confirmó la decisión. A su vez, decretó tres días de luto, tras un ataque de mercenarios, que dejó a 45 personas fallecidas y cientos de heridos.

17/11/2013

Gobierno de Libia declara estado de emergencia en la capital tras un ataque de mercenarios. (Foto: Archivo)

El Gobierno de Libia declaró este domingo estado de emergencia en Trípoli (capital), durante las próximas 48 horas, tras haberse registrado nuevos episodios de violencia, después de que milicias de la ciudad oriental de Misrata entraran en la ciudad.

Previamente, el sábado, la televisora local Al Arabiya informó a través de su cuenta en la red social Twitterque Libia había hecho esta declaración, sin embargo no había información oficial.

Estos hechos de violencia dejaron hasta ahora 45 personas fallecidas y 400 otras heridas, por lo que las autoridades libias también anunciaron tres días de luto.

La decisión presidencial tiene lugar después de que los mercenarios -que antes lucharon contra el Gobierno del fallecido Muammar Al Gaddafi- atacaran este sábado a manifestantes en Trípoli que pedían la salida de los mercenario de la ciudad.

El Ejército libio intervino en estos choques que se saldaron con un muerto y varios heridos, según informó el parlamentario Mohamad Sasi.

El viernes, la capital libia vivió otros enfrentamientos sangrientos en los que perdieron la vida más de 40 personas y más de 300 resultaron heridos.

El primer ministro libio, Ali Zeidan, quien fue secuestrado por las milicias el mes pasado, pidió el sábado la detención de los enfrentamientos en la capital. Los días próximos son ?decisivos en la historia de Libia y en el éxito de la revolución?, adelantó.

Secuestro de funcionario

El número dos de los servicios de inteligencia libios, Moustafa Nuh, fue secuestrado este domingo por unos desconocidos en Trípoli, así lo informó un responsable de los servicios de seguridad, citado por la AFP.

"El vicepresidente de la inteligencia fue secuestrado poco de llegar a Trípoli de un viaje al extranjero", indicó este responsable, bajo condición de anonimato.

Este domingo, la capital vive una jornada de huelga general que se extenderá hasta el próximo martes, en señal de duelo por las 43 personas muertas en la sangrienta manifestación del viernes.

El consejo local de Trípoli hizo el llamado a una huelga general de tres días, durante los cuales se volverá a exigir la marcha de las milicias armadas establecidas en la capital.

viernes, 16 de agosto de 2013

La división de la pluriversidad egipcia y la asfixia de las revoluciones árabes.

EGIPTO

Por Moises Garduño
Rebelión

Al ver las imágenes de ayer en las plazas de An- Nahda y de Rabba al Adawiya en El Cairo llegó a mi mente la definición que Boaventura de Sousa Santos hace de la situación actual en las orillas del Mediterráneo: se trata de una zona en llamas. Y es que la lucha por una vida mejor que se estaba llevando a cabo en las calles de muchos sectores de la sociedad egipcia ha sido desbaratada por las dos fuerzas mejor organizadas del país (pero no por ello las más legítimas o mayoritarias) como lo son el ejército cuya elite es financiada por sus homólogos residentes en Washington, y la hermandad musulmana cuya elite conservadora es financiada por sus pares entre la familia real de Arabia Saudí.
Esta lucha de poder ha puesto a Egipto en el día más difícil de su historia tras la caída de Mubarak. No se trata solo de las acciones de los generales y de las milicias islamistas sino también de la hipocresía de sus patrocinadores. Se trata del objetivo de producir desde el campo del saber el mismo resultado aplicado en los casos de Siria o Iraq. Se trata de mostrar a la opinión pública urbana en general y a los habitantes de las provincias más recónditas en particular que salir a las calles ha sido mala idea en tanto los resultados de la liberación solo provocan muerte, destrucción y violencia sectaria. Se trata de mostrar que ?la revolución causa malestar? y que ?estábamos mejor como estábamos antes?.

En la historia colonial no ha habido peor estrategia contra una revolución que la división de sus participantes. Este término, ?división?, es muy diferente al de ?pluriversidad?, la cual siempre ha acompañado a los movimientos de emancipación social en las calles y otros espacios públicos de Egipto y del resto de Oriente Medio, y con la cual se han llegado a experimentar diversas prácticas anarquistas muy útiles a la hora de organizar y tomar decisiones en la protesta. Sin embargo, los críticos de lo plural, que piensan que por el simple hecho de ser muchos el resultado de los experimentos será negativo y conflictivo, han hecho lo posible para seguir promulgando que las sociedades en Oriente Medio, además inmersas en un proceso de revolución, no dejan de ser complejas, peligrosas y necesitadas de una mano dura para gobernarlas y controlarlas para evitar el caos, todo esto para beneficio de propios intereses geopolíticos de corto y largo plazo.

La cruel y cruda lucha que presenciamos hoy en Egipto, y que busca la estabilidad con toques de queda, la democracia con balas y la justicia con bombas humanas, no hace más que retroceder la reconciliación social tras los enormes pasos que había dado la juventud egipcia en Midan Tahrir hace un par de años. De hecho, al mirar con atención, la plaza de Tahrir ha dejado de ser el principal punto de reunión para las propuestas, debates y discusiones de miles de musulmanes, árabes, coptos, nubios, universitarios, sindicalistas, obreros, campesinos, entre muchos otros, para pasar a escenarios como el de la plaza de Rabba al Adawiya donde el rojo ya no es el color de las pancartas sino el de la sangre que tiñe las muertes de gente con nula experiencia en el campo político y acostumbrada a ser movilizada bajo alguna influencia ideológica, ya sea de corte nacionalista y patriótica como un militar o de corte islamista radical como en el caso de un salafista.

Cuando una revolución como la egipcia, sin líderes ni grandes ideologías, se enfrenta a la lucha de tiranos contra tiranos entonces siempre pierde la pluriversidad comunitaria. Se da pie a pensar que quien verdaderamente manda es aquel que tiene más balas en su pistola y aquel que puede ejercer una fuerza totalizadora apelando a la defensa de la democracia. Así es de paradójico el asunto pues hoy presenciamos fuego en las iglesias, fuego en las mezquitas, fuego en los barrios de Ciudad Nasr y fuego en las sedes del gobierno. Así es de paradójico cuando se quiere apagar el fuego con el fuego, resultando en un incendio más grande dentro de este Mediterráneo en llamas que no hace más que consumirse lentamente en beneficio de los que no gobiernan pero reinan desde afuera.

La división sectaria es una vieja estrategia contra revolucionaria que sin embargo se nutre de la desinformación y el radicalismo. La división sectaria ha sido la herramienta más efectiva contra el cambio de conciencia generacional entre los jóvenes de la región que aspiran a una condición digna de vida que descentralice su historia de la historia europea y la trascienda para mostrarnos sus propios marcos y parámetros de desarrollo poscapitalista, poscolonial y posneoliberal. Las elites que se mueven dentro del aparato del Estado, militares, islamistas, nasseristas, mubarakistas, entre otro, han sido tan débiles contra la protesta pública que ha sido solo la lucha entre ellas lo que ha sido capaz de detener el avance de la pluriversidad comunitaria a la cual no se le pudo enfrentar con balas por su carácter pacífico. Esa debilidad mostrada por las elites ahora la han canalizado como fortaleza pero no contra la sociedad sino contra ellas mismas dando pie a un conflicto que, esperando equivocarme rotundamente, llevará a un conflicto más agudo a lo largo del país siendo las provincias el campo más fértil para la división sectaria.




La resistencia contra el tirano pudo haber sido pacífica en Tahrir porque había un rostro que, aunque descrito diferente por los diversos componentes de la protesta, se percibía como el responsable de la indignación de la gente en la plaza. Pero cuando los tiranos tiran tiros para todos lados y los rostros del autoritarismo no solo se multiplican sino que al pelear entre ellos acaban con el tejido social, lo plural corre el riesgo de volverse sectario para justificar la labor epistemológica de Occidente y la mano dura de sus aliados los cuales no dudarán en jalar el gatillo que no jalaron cuando el pacifismo reinaba en las calles por el simple hecho de que aquel pacifismo se convirtió en un enfrentamiento desde el nacimiento de términos tan absurdos como el de ?golpe de estado democrático? que confundieron a miles de personas que pasaron de manifestantes contra el dictador a espectadores de la lucha entre dictadores.

Al Sisi, Mursi, Obama y Abdalá bin Abdelaziz son los viejos rostros que manejan el futuro de una nación joven y diversa dispuesta a mantener su revolución, pero la diferencia entre hoy y la primera ola de la tawra es que el pan, la justicia y la dignidad ahora serán buscados no por los medios y repertorios de los jóvenes egipcios sino por los viejos lobos que quieren que las revoluciones árabes dejen de respirar y que las aguas del Mediterráneo, aunque en llamas, vuelvan a estar tranquilas.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Las FARC acusan al ejército de hacer simulacros de acciones militares y así sindicarlas por ser "violador de la tregua unilateral"

COLOMBIA

por Bloque Occidental Comandante Alfonso Cano de las FARC-EP


Integrantes de las FARC, Iván Márquez y Ricardo Téllez. 

El Bloque Occidental Comandante Alfonso Cano de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia ? Ejército del Pueblo, FARC-EP, comunica a la opinión pública nacional e internacional:

1. El día 20 de noviembre de 2012, unidades de la Fuerza de Tarea Apolo del Ejército, en el marco del llamado Plan Espada de Honor, realizaron un simulacro de combates en la zona rural del corregimiento de Huasanó municipio de Caloto Cauca, en inmediaciones de la población civil, haciéndolo pasar como un combate con las FARC EP.

2. Ninguna unidad de combate de las FARC EP ni de Milicias Bolivarianas operaron en esa área en esa fecha. Se trató de una peligrosa pantomima del ejército que afortunadamente no pasó a mayores. La comunidad puede dar testimonio.

3. A partir de este hecho el alto mando militar inició una campaña de propaganda febril por todos los medios de comunicación, responsabilizando a las FARC-EP de dicha acción, argumentando que las unidades del 6º Frente habían incumplido el cese de acciones ofensivas y de acciones de sabotaje con el que toda nuestra organización se ha comprometido en la geografía nacional, como muestra de buena voluntad para el desarrollo de los diálogos con el gobierno nacional en La Habana, Cuba.

Por lo anterior, manifestamos:

1. Que esta estrategia de armar shows mediáticos y falsos positivos televisivos es de vieja usanza por parte del ejército en la región. Por esta razón ni los campesinos ni los indígenas del Cauca le dan un ápice de credibilidad.

2. Manifestamos nuestro total acatamiento al cese unilateral de acciones ofensivas ordenado por el Secretariado del Estado Mayor central de las FARC EP, a la vez que hacemos claridad que nuestro cese al fuego está referido específicamente a las acciones ofensivas contra la fuerza pública y los actos de sabotaje contra la infraestructura pública o privada. Si la fuerza pública pretende atacar a nuestras unidades guerrilleras, éstas se encuentran en su legítimo derecho a la defensa, y actuarán de conformidad con éste principio.

3. Ratificamos nuestro compromiso con la lucha por la paz y la justicia social. Como muestra de transparencia.

4. solicitamos la verificación de nuestra actuación en el presente caso, a las organizaciones agrarias, étnicas, sociales y de derechos humanos nacionales e internacionales.

BLOQUE OCCIDENTAL COMANDANTE ALFONSO CANO.

Montañas del Suroccidente Colombiano, Noviembre 23 de 2012

domingo, 15 de abril de 2012

Hace solo un año, los sirios vivían en paz.

SIRIA

¿Quién es responsable de los crímenes en Siria?


POR NADIA KHOST
Traducido por Guillermo F. Parodi


 Ignoraban todo sobre el armamentos que descubría el ejército en los escondrijos de las milicias o cuando entraba desde Turquía o el Líbano. Nunca habían visto los obuses, los fusiles y metralletas de todas las clases, las bombas ensordecedoras, los obuses antitanque, los revólveres, los aparatos de espionaje, los catalejos de visión nocturna, las cargas explosivas, los chalecos antibalas.


Refugiados sirios en la frontera con Turquia



¡Ahora, sabemos que la muerte puede provenir de garrafas de gas, o de bidones de aceite! ¡Sabemos que cada uno de entre nosotros puede morir en una explosión o en un ataque de las bandas armadas si su nombre figura en su lista de la gente que debe eliminarse! A pesar de eso, el Consejo de los Derechos Humanos de Ginebra se niega a reconocer que lo que pasa aquí es la eliminación de nuestra seguridad, la abolición de nuestro ritmo de vida normal. ¡Y va a buscar los acusados entre las víctimas! Ahora bien, nosotros los que vivimos en Siria, y no en un país occidental, conocemos la verdad que Occidente y sus instituciones ?humanitarias? no quieren conocer. Tenemos in mente dos imágenes. La imagen --mostrada una única vez en la televisión siria-- de una familia, en Baba Amro, alrededor de una mesa servida, se veían los padres, los niños, los tíos tal como habían sido asesinados; sobre la pared, sus asesinos habían escrito, con la sangre de las víctimas, el nombre de la brigada que había financiado el crimen. La otra imagen es la de una mujer que vive en Duma, (un suburbio de Damasco) que relataba que las milicias habían conducido a un joven amarrado a la plaza pública, y obligado la gente, señalando su metralleta, a asistir a su ejecución. Y que el día siguiente, de la misma manera, habían matado a otros. El mismo día, Ayman y Fahd Arbini - en compañía de Zaher Qweider de Al-Qaïda ? dispararon simultáneamente, obuses RPG sobre la iglesia de Arbin, (suburbio de Damasco) y sobre el colegio islámico. Estos crímenes tuvieron lugar en zonas bajo control de las bandas armadas. ¿En qué proyecto se inscribe este terrorismo? ¿Quién es responsable de estos crímenes?

Uno de los criminales detenidos en Baba Amro relató - como contando una historia banal - que mató y violó mujeres. Que jeques del consejo militar le habían comunicado vía fetua que el asesinato y la violación eran legales. No es asombroso: los jeques wahhabitas de Arabia Saudíta que llaman de sus partidarios al Yihad contra el Gobierno sirio, así como Kardawi, el jeque de Al-Jazeera, pronuncian fetuas legalizando el asesinato de alauitas, cristianos, drusos y sunitas favorables al Gobierno. Las bandas armadas que realizan estas fetuas reciben dinero de Qatar y Arabia Saudita, así como drogas que el ejército sirio confisca en cantidades con las armas. Formaban parte del botín encontrado a Baba Amro: distintos armas y divisas occidentales e israelíes, pasaportes - entre los cuales un ?pasaporte para el paraíso? - , material de comunicación sofisticado. Estos jeques no conocen la recomendación formulada, al principio del Islam, por el Califa Omar bin el Khattab: ?No maten mujeres ni niños ni ancianos, no corten árboles, y dejan los monjes en sus conventos.? Estas fetuas explicarían porqué, el 7 de marzo de 2012, un hombre ha dicho, sin dolor ni remordimiento, que mató a cincuenta hombres y violó a decenas de mujeres. Es lo que comúnmente solemos llamar conquista. Las bandas armadas ?conquistaron? las mujeres y el dinero de las víctimas, pillaron a las instituciones públicas, volado las ambulancias y los coches de los municipios y particulares. Ayer, un ciudadano de Homs se quejaba de un francotirador que había conquistado las calles que controlaba desde el alto su terraza. Entre los muertos, había un niño de 11 años, Malek el Aktaa. ¿Cuál es el objetivo de este terrorismo? Quebrar a la sociedad siria, infligir pérdidas al ejército, dividir Siria, paralizar la producción agrícola, industrial y artesanal. Resumidamente, destruir la estructura del Estado. En los barrios que controlaban, las bandas armadas impidieron a los niños ir a la escuela, a los estudiantes ir a rendir sus exámenes universitarios. Mataron a obreros que se encaminaban a sus fábricas, impidieron a los campesinos ir a sembrar sus tierras y a las centrales eléctricas de abastecerse, asesinaron hombres de negocios y a profesores universitarios. Destruyeron la vida allí donde se instalaron. El 11 de marzo de 2012, secuestraron al político Mosbah Al Chaar a Homs, y asesinaron al campeón de boxeo Ghiath Tayfour en Alepo, como habían asesinado a un campeón de natación y habían hecho saltar un puente en la región de Al Ghab.

El informe de la Comisión de los observadores árabes - que visitaron los lugares donde estos acontecimientos se produjeron y encontraron a las víctimas - informó que el mandato de la Liga Árabe enviado a Siria no mencionaba las bandas armadas. Y que estas bandas atacaban a los civiles y las instituciones públicas y privadas, obligando el ejército regular a replicar. La Liga Árabe, dirigida hoy por Qatar y Arabia Saudí, esperaba que Siria se negase a recibir a la Comisión de los observadores. Luego imaginó que el informe redactado por los observadores iría en el sentido de su proyecto de legalizar una intervención militar. Pero la atrocidad de los crímenes, el ardor de las víctimas que expresan su dolor, y la conciencia política de los sirios, permitió a las personas honradas de la Comisión transmitiesen la verdad. Es por eso que la Liga Árabe, más tarde, descartó el informe y exigió la dimisión del jefe de misión, este hombre leal que rechazó el cheque en blanco propuesto por Qatar.

¿Por qué entonces los dirigentes occidentales y las instituciones internacionales no aprobaron ese informe redactado por especialistas en seguridad y militares que documentaban los acontecimientos tales como ocurrían en el mismo lugar? Prefirieron adoptar lo que elabora minuciosamente la " Organización siria de los derechos humanos", con sede en Londres; una organización representada por un único individuo que pertenece a los Hermanos Musulmanes, que sólo inventa las "informaciones" difundidas sobre pedido. El problema no reside solamente en el hecho de que estos dirigentes occidentales que sostienen la guerra contra Siria no quieren reconocer que son los verdaderos autores de los crímenes y violaciones de los derechos humanos. El fondo del problema es que están ejecutando una estrategia encaminada a destruir el Estado Sirio. ¡Esto pone de manifiesto que los políticos occidentales se convirtieron en vasallos ciegos del proyecto sionista estadounidense! Y que Sarkozy y Bernard Henri Lévy en Francia consiguieron enterrar la política de la Francia frente a los Árabes instaurada por Gaulle. Cuando oímos al Alain Juppé, no nos recuerda de ninguna manera al General de Gaulle. Tenemos más bien la impresión de escuchar a Oliva-Roget que ordenó el bombardeo de Damasco en 1945. Esta es la razón por la que, nos parece que la carta del Laulan a Juppé - recordándole que la guerra contra Siria no sirve los intereses de Francia - sugiera también que la dignidad de Francia suponga que no se convierta en vasallo del proyecto sionista estadounidense.

Dejemos de pues lado los términos que siguen que habitualmente se usan traicionando su sentido: ?los derechos humanos, los revolucionarios, el ejército sirio libre, la defensa de los ciudadanos sirios?. Los dirigentes occidentales deben saber que las ?revoluciones?, suponen un programa político nacional, que es la causa que abrazan hombres de gran envergadura, de pensadores y de poetas. Una causa basada en la honradez a la Patria, que nace de esta Patria; y no una causa iniciada por una decisión externa. Como la historia de las luchas arabo-israelíes que se caracterizan por ser guerras de agresión israelíes, uno de los primeros principios de los revolucionarios patrióticas es no recibir ayudas o armas israelíes. Y de respetar los principios fundamentales que les imponen no olvidar que el enemigo no es la confesión de enfrente, sino que el enemigo, el agresor es Israel, así como el imperialismo Occidental que vela por la seguridad de Israel y se burla de la de los árabes. Los dirigentes occidentales saben estas verdades, pero dedican sus esfuerzos al fraccionamiento de los países árabes y al embargo contra Irán; su proyecto contempla Rusia, China, y los países de la antigua Unión Soviética. ¡Han infringido leyes del derecho internacional, infiltrando sus agentes secretos en Homs, donde dirigieron la guerra del ?Emirato islámico de Baba Amro?, con las bandas salafistas y de Al Qaeda! Intentaron por tres veces, en el Consejo de Seguridad, autorizar la injerencia en Siria. Pero el hecho de que la aviación israelí bombardee a Gaza, que haya matado, solo el día 10 de marzo, diez y ocho personas entre ellos varios niños, y que los colonos israelíes destruyan los monumentos palestinos islámicos y cristianos, y judaícen la Jerusalén histórica, todo eso no atrajo su más mínima atención.

Estos dramas nos permiten concluir que la política occidental no refleja solamente un hundimiento moral adoptando la mentira y las falsedades, sino también un hundimiento político y la ceguera del pensamiento. Esta política conspira contra Siria. Un país que se distingue por un tejido social donde se mezclan en una unidad nacional las religiones, las confesiones y las ?etnias?. Un país que se distinguía hasta hace poco por una seguridad raramente encontrada en Occidente, y por una cultura humana orgullosa de lo que aportaron las grandes revoluciones a la humanidad. Un país que traduce las obras de la literatura mundial, que escucha la música clásica como escucha la música local, y cuyas mujeres participan en la vida productiva y pública que el pueblo pretende mejorar. La política occidental utiliza en su guerra, la diplomacia, los medios de comunicación, las organizaciones internacionales, y las armas sofisticadas; se basa en regímenes despóticos que no tienen Constitución ni Parlamento, que acogen en su territorio bases militares estadounidenses, y que matan a los manifestantes en Bahrein y en Qatif en Arabia Saudí.

¿Cómo explicar la colaboración del Occidente con combatientes de Al Qaeda que figuran en las listas del terrorismo internacional, y que Qatar y Arabia Saudí financian para su guerra contra Siria? ¿Cómo explicar la fingida ignorancia occidental de la posición de los cristianos sirios presentes en el frente de la escena para defender la estructura social, y que condenan la intervención sionista occidental? ¿Por qué Occidente no escucha al Patriarca maronita del Líbano, pero sí a las bandas takfiristas que asesinan a los cristianos sirios, y atacan sus monasterios e iglesias, que los musulmanes respetan y honran? Al Zawahiri (líder de Al Qaeda) reivindicó los atentados de Damasco y Alepo. Informes oficiales dan prueba de encuentros entre los servicios secretos franceses y británicos con los combatientes libios de Al Qaeda. Los sirios se enteraron de que los servicios secretos franceses y británicos se encontraban en Baba Amro junto con las bandas de Al Qaeda. Los medios de comunicación sirios abstuvieron mostrar en televisión a estos infiltrados extranjeros, dejando así enfriar la cólera experimentada frente a este atropello occidental a su soberanía. La sabiduría siria prefirió el control de la situación en Baba Amro, a tal exposición. Cientos de hombres armados se volvieron al ejército sirio cuando la protección occidental se retiró. Esto confirma la responsabilidad del Occidente en los crímenes que cometen las bandas armadas. Y no se trata solamente de los asesinatos y retiradas, sino también de la destrucción de los equipamientos básicos cuyo precio pueblo sirio paga: la explosión de los oleoductos y gaseoductos, de los pilnes eléctricos, de las estaciones de agua, el incendio de las escuelas, la destrucción de los hospitales, el saqueo de los edificios públicos [por las bandas armadas]. Afirmamos pues que el Occidente se burla de la protección de los cristianos, de los monasterios e iglesias, ya que los cristianos son patriotas, rechazamos la injerencia y condenamos la conspiración sionista occidental, no se les escapa que los pretendidos ?revolucionarios? son bandas de criminales, y que las sanciones europeas tienen por objeto vengarse del pueblo sirio, cuyos cristianos son parte integral. ¿Raro que estas verdades no llegan a los ministerios de relaciones exteriores occidentales?

En cualquier caso las instrucciones dadas por la oposición externa son: ¡no miren canales de televisión sirios, ni la cadena al-Dounia, no voten por la Constitución! Parece que los Clinton, Juppé y Cameron no quieran ver tampoco los entierros de millares de soldados y funcionarios del ejército a los que las bandas armadas mataron [4]; ni ver los honores rendidos a estos mártires por los lugareños. ¿No vieron tampoco que millones de sirios invadieron las plazas, manifestando así su repudio por la conspiración del Occidente sionista contra Siria? ¿No vieron el nivel de conciencia político que distingue al pueblo sirio? ¿No oyeron el clamor de las mujeres, con velo o sin él, y su protesta por la injerencia extranjera en los asuntos internos de Siria? No lo ven, ya que solo los que tienen la conciencia despierta, y que son libres, pueden ser sensibles por los dolores humanos, y apreciar la dignidad nacional siria. ¿Puede concebirse que los ?partidarios de la democracia? no hayan percibido la dignidad nacional siria? ¿Es concebible que los ?defensores de la democracia? no hayan notado que la nueva Constitución prohíbe los partidos basados en una base religiosa o étnica, y que garantiza el respeto de las libertades personales y religiosas? ¿No se notó el gran debate nacional? ¿En qué otro país se discutió un proyecto de Constitución en reuniones, en los centros culturales, en la universidad, en la televisión, en reuniones? Vi un ejemplar de la Constitución entre las manos de colegiales y estudiantes universitarios; la gente expresó su dictamen, y en el Parlamento se manifestaron los políticos en desacuerdo con el artículo 3 (de la Constitución).

Pero la cuestión no es la de los derechos humanos ya que, si fuera el caso, Juppé, Cameron y la Sra. Clinton deberían haber reaccionado frente a la agresión permanente al pueblo palestino, y el menosprecio de Israel por a las decisiones internacionales que prohíben la judaización de los territorios ocupados y la metamorfosis de sus características. Hubieran debido condenar los crímenes que cometió Israel en el Líbano, y meditar sobre las violaciones de los derechos del Hombre en Libia.

La ?comunidad internacional? debería haber examinado las declaraciones de los oficiales israelíes que amenazan con bombardear las instalaciones nucleares iraníes, y juzgarlos por amenazas de guerra. Pero la lógica se desvaneció. No condena al Estado de Israel, que posee bombas atómicas, que se niega a dejar visitar sus instalaciones nucleares. Israel amenaza a Irán que no posee armas nucleares, que acepta hacer visitar sus instalaciones nucleares. Mientras que el Organismo Internacional de la Energía Atómica comunica los nombres de los científicos iraníes, lo que facilita su asesinato?

Se vio al Presidente Obama comportarse como un dócil colegial delante de Netanyahu, garantizando el ?derecho de Israel a defender su seguridad?, (esta seguridad se extiende de Israel a Egipto, Libia e Irán!) y garantizando su compromiso a asegurar la supremacía militar de Israel. Así vimos, a nivel simbólico, la concordancia entre el proyecto occidental y el proyecto sionista. Esta es la razón por la que el Sr. Juppé apenas difiere a la Sra. Clinton. Su arrogancia no deja de recordar la de un gobernador durante el período de ocupación. Estos acontecimientos permitieron sacar a la luz una vez más la influencia sionista en el partido comunista y el partido socialista francés. ¿No es irónico que Bernard Henri Lévy, el sionista, se defina como socialista? ¡Y que cite a Marx en su libro sobre sus misiones en la invasión de Libia donde se declaró ?fiel a su judaísmo y su sionismo?! ¿El partido comunista francés no notó lo que es el sistema político de Arabia y Qatar, y lo que son las bandas takfiristes utilizadas en la guerra contra Siria? Por tanto, Occidente no colabora sino con los que tienen vínculos con Israel y que privilegian la seguridad de este último, sobre la seguridad nacional árabe. ¡Esta es la razón por la que Basma Kodmani reconoció que ?Israel es una necesidad?! Algunos miembros del Consejo de Estambul garantizaron que establecerán vínculos con Israel. En esta concordancia, se inscribe la colaboración de los servicios secretos israelíes, qataris, y saudíes, así como las bandas armadas provistas de armas israelíes descubiertas en escondrijos en Duma, en el suburbio de Damasco, y en Baba Amro. Este Consejo, apoyado por Juppé y Clinton, cometió lo que el pueblo sirio no perdona: el hecho de facilitar la injerencia extranjera política y militar en Siria, de tener vínculos con Israel y el sionismo. En este clima, paradójicamente Occidente acusa a las víctimas de los crímenes que él mismo cometió por medio de sus bandas armadas. ¡Por eso no nos asombra que vean a AbdelKarim Belhaj, a Al Mahdi Harati, a Al Zawahiri, al emir de Qatar, y al rey Saudí como tantos ?revolucionarios demócratas?, y que borre de su memoria al Che Guevara y a Manolis Glezos!

¿Es posible cambiar la estrategia occidental para disipar el peligro de un incendio de Oriente Próximo? El punto luminoso es que potencias que tienen estrategias diferentes, intentan, con fuerza y cortesía, estabilizar las relaciones internacionales; son grandes potencias económicas con intereses, una visión, y una estructura. El discurso pronunciado por Putin el 10 de febrero de 2007 en la 43ª Conferencia sobre la seguridad en Munich, así como su último artículo, ponen de manifiesto que Rusia ya no es el país que  Occidente violó salvajemente después del hundimiento de la Unión Soviética. Forma parte actualmente de la unión del BRICS, bien decidida al establecimiento de nuevas relaciones internacionales. En esta unión, muchos pueblos ven la liberación del yugo del mundo unipolar, la salida del caos, y de la denegación del derecho humano e internacional. Leemos la esperanza en la llamada de Theodorakis señalando a Rusia para salir de la crisis. Su llamada plasmada en  ?La verdad sobre Grecia? denuncia la estrategia diseñada por el FMI: ?no es ya el Estado-nación que progresa sino  los bancos?. Es necesario poner esta idea con otras palabras: ?son los bancos y la guerra los que fabrican la miseria del pueblo y matan las identidades nacionales?. Da prueba la palabra de Sarkozy a la delegación del Consejo de transición Libio: ?debemos enseñar a vivir al  pueblo griego?. Los bancos occidentales no sólo desnudan al pueblo, sino que lo humillan. ¡Que no habíamos descubierto antes que Rusia, China, Irán Brasil, Sudáfrica, y América Latina, son espacios humanos y económicos, que pueden reemplazar a Occidente!

La sangre de las víctimas con la que los libios de Al Qaeda escribieron sobre la pared de la familia asesinada, ?de Misrata vinimos para liberar Siria?, y las ruinas de Baba Amro - allí donde los servicios secretos franceses y británicos dirigieron la guerra dibujan un cuadro que reúne Al-Qaeda, los jeques despóticos del petróleo (que prohíben a la mujer conducir), las bandas de mercenarios, los dirigentes occidentales, los servicios secretos occidentales, los regímenes cortadores de cabezas saudíes, y el oportunista qatari. ¡Un cuadro muy significativo, que no permite a los dar a los sirios lecciones sobre los derechos humanos o sobre la democracia! ¡Pero que impone juzgar a los dirigentes de Occidente y del Golfo que planearon y financiaron los crímenes en Siria!

Dr Nadia Khost, Damasco, 11 de marzo de 2012
Traducido del árabe por Anis El ABED 
Fuente: http://www.silviacattori.net/article2975.html

Dra. Nadia Khost, escritora siria? autora de numerosas obras, ensayos, y novelas cortas sobre historia, arquitectura, conservación y la protección del patrimonio de la Civilización Árabe?vive en Damasco.

Guillermo F. Parodi.  Escritor, profesor universitario y miembro del Observatorio Internacional de la Deuda. Forma parte de los colectivos de traductores de Rebelión y Tlaxcala. Esta traducción es copyleft.