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jueves, 5 de diciembre de 2013

Mandela: El ex gobernante y ganador del Premio Nobel de la Paz falleció a los 95 años en su hogar en la ciudad de Johannesburgo.

Presidente de Sudáfrica anuncia la muerte de Nelson Mandela
Nelson Mandela. Foto: Getty
Nelson Mandela.
Foto: Getty













El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, anunció esta tarde la muerte del ex mandatario y Premio Nobel de la Paz en 1993, Nelson Mandela.
El otrora gobernante de 95 años falleció en su domicilio en la ciudad de Johannesburgo, acompañado de su familia y sus amigos más cercanos.
Mandela se encontraba en estado crítico hace varios días, hecho que había confirmado su esposa Winnie Madikizela-Mandela quien hace tres semanas  reconoció a la prensa que “se comunica solo a través de gestos del rostro".
Zuma anunció en conferencia de prensa que el ex gobernante “se fue en paz”, agregando que en la nación africana “hemos perdido a un padre”,
"Nuestros pensamientos están con la familia Mandela, con ellos está nuestra gratitud, ellos soportaron mucho para que nuestro pueblo pudiera ser libre", señaló Zuma.
"Nuestros pensamientos están con el pueblo sudafricano que hoy lamenta y llora la pérdida de una persona que más que nadie llevó a encarnar y representar el sentido de una nación", remarcó.
De esta manera presidente sudafricano informó al mundo la muerte de MandelaHaz clic para ver el video en Terra TV
De esta manera presidente sudafricano informó al mundo la muerte de Mandela

domingo, 11 de agosto de 2013

La explotación de los "pueblos originarios", no es pasado, es realidad invisibilizada.

CON SU HABITUAL RONDA DE DECLARACIONES SIN FUERZA REAL, LA ONU LLAMA A CELEBRAR EL DÍA DE LOS PUEBLOS INDIGENAS.




(AW) 9/8/13 Mas de 350 millones de personas siguen siendo víctimas de discriminación y racismo por pertenecer a pueblos originarios. Con la mercantilización de la tierra se ven expulsados de sus territorios ancestrales por la mano “invisible” del mercado, hay que ponerle cara a ese despojo, son banqueros, terratenientes y gobiernos los responsables , los ejecutores. El territorio es la base de la vida, los pueblos  expulsados de él mueren espiritualmente, mueren  su cultura y su concepción del mundo. “Los pueblos indígenas fueron los primeros desaparecidos bajo el mito de la nación blanca”dice Maristella Svampa. La crisis civilizatoria que transitamos nos hace apreciar de otra manera las culturas de los originarios y ver en ellas alternativas válidas para reestructurar nuestro modo de vida.
1-indigenas
   
 En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas
 
Pueblos Indígenas contra la mercantilización de la tierra
09-08-2013
 
 
 
El 9 de agosto se celebra un año más el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, jornada que como la mayoría de estos días internacionales, así declarados generalmente por las Naciones Unidas, pasará prácticamente inadvertida. Posiblemente algún acto en algunas sedes del organismo internacional, quizá alguna declaración de algún alto funcionario y, puede que diversos actos, más o menos folklóricos, en no muchos países del mundo. Y el día pasará.
 
 
 
Aunque esta es, en gran medida, la tónica general de los días internacionales, en esta ocasión se hace necesario, junto a muchas organizaciones y pueblos indígenas del planeta, salirse del guión políticamente correcto (expresiones de parabienes y de buenas intenciones y deseos) y ejercer el derecho a la denuncia radical. Los pueblos indígenas, más de 350 millones de personas en el mundo, siguen un año más sufriendo la discriminación y el racismo; continúan siendo violados la práctica totalidad de sus derechos como personas y como pueblos; y se les persigue, detiene y asesina. Además, son criminalizados por sus justas protestas y demandas ante estas situaciones, dando lugar a nuevas persecuciones y a más represión por parte de gobiernos y poderes económicos que consideran, entre otras cuestiones, que la tierra está para ser explotada al máximo posible y sus recursos para ser comercializados sin control alguno. Y esto último conlleva la misma consideración para quienes la habitan y para quienes tienen otras concepciones sobre ella: se les explota, se les expulsa de sus territorios y se reconocen sus derechos solo en la retórica de los discursos. Si son un obstáculo para los intereses políticos y económicos dominantes, se les elimina.
No vamos a remontarnos en este día a los siglos de dominación, a la cantidad enorme de pueblos desaparecidos, a los millones de personas muertas en el pasado. Sin embargo, denunciamos con fuerza y determinación que esas situaciones no son casos únicamente del pasado, aunque la escasa memoria histórica de muchos tampoco quiera recordarlos. Al contrario, afirmamos que hoy, día internacional incluido, esas situaciones se siguen produciendo en demasiados puntos del planeta y que los gobiernos, en la inmensa mayoría de los casos, no solo no hacen nada para evitarlo, sino que son cómplices de los responsables últimos de estas actuaciones de violación continuada de los derechos.
Podríamos dejar esta denuncia en lo etéreo, sin señalar culpables. Esto, tal y como ocurre en la crisis actual que vivimos en los países periféricos europeos, donde sus verdaderos responsables tratan de hacernos creer, cuando aluden a los mercados, a las burbujas o a otros eufemismos, que no hay culpables identificables. Sin embargo, ocultan que esos mercados están dirigidos por los consejos de administración de las grandes empresas y entidades bancarias y financieras que, junto a la complicidad de la mayoría de la clase política, están usando la crisis como excusa para retrotraernos en el tiempo a sociedades sin derechos sociales, políticos, laborales, sin derecho, en suma, a una vida digna.
Pero esos poderes, los mismos que señalamos como responsables de la crisis, lo son también de la violación continuada de los derechos humanos individuales y colectivos de los pueblos indígenas, como parte de un engranaje más del sistema dominante. Los mismos consejos de administración que presionan para el recorte y privatización de las pensiones, para el despido masivo de personas de sus puestos de trabajo, para la precarización de la vida laboral y de la propia existencia humana; esas élites económicas y financieras, son las que dictan las nuevas condiciones de mercados y explotación de la minería a cielo abierto con enorme daño a la naturaleza y a la salud de las personas, los mismos que dan cobertura para la explotación petrolera incontrolada en selvas y desiertos, los mismos que construyen hidroeléctricas allá donde la rentabilidad de la explotación posterior les reportará enormes beneficios aunque esto suponga la expulsión de comunidades de sus históricos territorios. Y todo esto y mucho más está ocurriendo hoy en día en las tierras indígenas. Como decíamos anteriormente, esos poderes económicos, además cuentan con la complicidad de la mayoría de los sistemas políticos, ya hablemos de sus más directos servidores, como son los gobiernos locales o de las grandes estructuras internacionales.
Tanto unos como otros encuentran en la mercantilización de la tierra uno de los últimos paradigmas de la obtención rápida y fácil de grandes y jugosos beneficios. Por esta razón los últimos años han sido intensos en la entrada de intereses económicos y empresariales en los territorios indígenas. Por eso, es en este campo en el que se libran los últimos ataques al proceso de supervivencia de estos pueblos. Diariamente en las redes sociales (y en algunos pocos medios masivos de comunicación) circulan casos de violaciones de los derechos indígenas por parte de transnacionales que abren nuevos frentes de conflicto y represión. Y, por eso en este camino los pueblos y organizaciones indígenas se erigen, una vez más, en su mayor obstáculo por la defensa consciente de sus derechos a la tierra, al territorio y a su identidad como pueblos. Son conscientes de que ésta última no es más que una consecuencia natural de la vida en el territorio y, por tanto, la pérdida de éste acarrea la práctica desaparición física y cultural de su existencia como pueblos sobre este planeta.
Por lo tanto, resumiendo y uniendo la situación de épocas pasadas y de la actual, nos hacemos eco de las palabras de la socióloga argentina Maristella Svampa, cuando recientemente decía: “los indígenas son los primeros desaparecidos de nuestra historia, fueron invisibilizados bajo la generalización del mito de la nación blanca y es necesario quebrar con esa narrativa dominante. Sin embargo, la cuestión indígena en 2013 hay que leerla desde la memoria larga, la realidad del despojo, la confiscación de los territorios, la persecución y criminalización a través de la expansión de la frontera del extractivismo y la política de acaparamiento de tierras”.
Precisamente en este contexto, los pueblos y organizaciones indígenas llevan muchos años luchando, además de por sus derechos, por el ejercicio de los mismos. Pero también planteando la existencia de alternativas reales al modelo dominante; es decir, alternativas que son viables no solo para ellos, sino también para las sociedades no indígenas. Y si en la que hasta recientemente se identificaba como sociedad dominante, es decir la nuestra, la occidental, la misma que hoy está inmersa en la crisis civilizatoria (política, social, económica, ecológica, de valores...), dejáramos de mirarnos el ombligo, posiblemente tendríamos que reconocer que hay muchos elementos propios de otros pueblos que plantean la posibilidad verdadera de opciones al sistema dominante. A modo de ejemplo evidente, hoy en día en América Latina junto con los movimientos campesinos, urbanos, de mujeres, etc., estos pueblos demuestran que se pueden dar pasos más allá de la teoría, prácticos, que permiten avanzar hacia nuevas sociedades y muchos de los procesos políticos, económicos y sociales que allí se están originando nos prueban, en parte, esta afirmación.
Por todo lo anteriormente dicho, aprovechando la celebración de ese Día Internacional de los Pueblos Indígenas, señalamos que, al igual que a los poderes económicos y a la mayoría de la clase política dominante les une su interés por mantener y reforzar este sistema que garantiza sus privilegios, a los pueblos, indígenas y no indígenas, nos une el interés por acabar con él y construir, desde la diversidad, otras sociedades más justas y equitativas. Sociedades que respeten la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, y también la igualdad de derechos entre pueblos, así como la relación armónica de éstos con la naturaleza. Al fin y al cabo, solo tenemos una tierra y el modelo capitalista dominante está acabando con ella; y luego, ¿qué dejaremos a las generaciones venideras?. Debemos pretender construir sociedades en las que la brecha de la desigualdad, que cada día se amplia más, se estreche hasta que pueda cerrarse; así no tendremos que sentir la vergüenza y la indignación como seres humanos por la constatación diaria del despilfarro de unos/as pocos/as a costa del empobrecimiento de las mayorías.
Jesus González Pazos. Miembro de Mugarik Gabe

martes, 5 de marzo de 2013

La intervención completa de Henning Mankell en el Foro de Davos.

ESPECIAL  CRISIS EUROPEA
¿HAY VIDA EN DAVOS?

El 24 de enero, el escritor sueco Henning Mankell participó en el Foro Económico Mundial en Davos con un discurso sobre Africa y la codicia. El texto completo



Henning Mankell (1948)Crédito foto: EFE
Davos, enero de 2013

Queridos amigos,

Dado que me he pasado la vida contando historias acerca de los seres humanos, sus vidas y su tiempo en la tierra, me gustaría comenzar esta sesión contándoles también este relato. Quiero que sigan con la imaginación a un país del sudeste de África, donde he vivido durante muchos años, Mozambique. Hace veinticinco años esta nación estaba desgarrada por una brutal guerra civil. Los mercenarios, que al principio estaban organizados y pagados por el régimen blanco de lo que entonces era Rhodesia del Sur, aterrorizó al gobierno legal. Más tarde, la parte sur de Rhodesia fue tomada por el régimen del apartheid en Sudáfrica. Durante esta guerra larga y dura visité las zonas del norte del país, en la provincia de Cabo Delgado, cerca de la frontera con Tanzania. Un día me introduje por un camino que conducía a un pequeño pueblo, y vi a un hombre joven que venía hacia mí. Ya a cierta distancia noté que estaba muy delgado y que caminaba despacio, de una manera casi antinatural, diría. Cuando nos acercamos más pude ver que sus ropas eran harapos. Pero luego me di cuenta de algo que nunca olvidaré mientras viva. Miré sus pies: no tenía zapatos. En su lugar había pintado unas sandalias. En los pies. Había usado los colores de la tierra y de las raíces para reemplazar sus zapatos. De esa forma había llegado a conservar su dignidad. Nunca olvidaré a ese muchacho que en ese momento tendría unos 15 años. ¿Qué fue de él? No lo sé. Lo más probable es que nunca haya tenido la oportunidad de crecer. Murió joven. Fue obligado a morir joven. Pero yo siempre lo llevo conmigo. Porque él tenía dos historias para contarme. La primera es la de cómo se las arregló para mantener su dignidad. Aunque su vida se vio atormentada por el hambre y la pobreza. Pero también por el temor a que los bandidos armados que podían venir en la noche lo mataran a él y a su familia. La otra historia es sobre el hecho de que él me aconsejó que, si alguna vez yo tuviera que hacerlo, también debía pintarme zapatos en los pies. El ser humano tiene una capacidad notable para soportar y mantener su dignidad de maneras que no contemplamos posibles.

¿Qué es el ser humano? Esa es, quizá, la pregunta a la que he dedicado la mayor parte de mi tiempo como escritor. ¿Qué significa vivir en esta época? ¿Qué significa para un ser humano en busca de algo que pueda dar algún tipo de sentido al breve tiempo que pasamos en esta tierra? ¿Hay un significado después de todo? ¿O es la vida de un ser humano tan misteriosa como el hecho de que la luz de las estrellas que veo aquí en Davos por la noche viajó durante un período de tiempo mayor que el que nuestra Tierra lleva existiendo?

Como autor creo haber encontrado una respuesta. Y eso me lleva a la segunda historia que quiero compartir con ustedes aquí hoy. Parte del tiempo que paso en Maputo, capital de Mozambique, lo hago en el único teatro profesional que hay en el país, el Teatro Avenida. Allí trabajo como director y dramaturgo. A veces, durante nuestros ensayos, hace mucho calor. No hay un aire acondicionado que funcione. Esto significa que uno debe aprovechar cualquier oportunidad para salir al aire libre, con la esperanza de que una brisa refrescante lo alivie. En la calle, afuera del teatro, hay un pequeño banco. De vez en cuando hay un poco de sombra en ese banco. En los países templados se comparte el agua, así como cualquier sombra con hermanas y hermanos. Un día, un par de años atrás, cuando yo salí de la sala había dos ancianos africanos sentados en ese banco. Noté que si sólo se movían ellos un poquito, habría espacio suficiente para que pudiera sentarme a la sombra también. Así que allí estábamos, dos ancianos negros y un hombre algo más joven blanco. Me encanta escuchar a escondidas así que presté atención a lo que estaban hablando. Entendí que lo hacían sobre un tercer hombre que acababa de morir. Uno de los hombres sentado en el banquillo, dijo: - Yo estaba en su lugar y empezó a contarme una historia sorprendente acerca de algo que había ocurrido cuando era un niño. Pero era una historia muy larga y se hizo tarde así que le dije que estaría de vuelta al día siguiente para que pudiera escuchar el final de la historia. Pero cuando llegó el día después, él había muerto.

Todo estaba tranquilo en el banco. Me dije a mí mismo que no me iría hasta haber oído lo que el otro tenía para decir. Por fin, después de lo que parecieron horas, dijo algo que tampoco olvidaré mientras viva: - No es esa una buena manera de morir antes de que haya terminado de contar su historia.

En ese momento entendí lo que es un ser humano. Se nos denomina Homo Sapiens, el hombre sabio, pero como realmente debería llamársenos es Homo narrans, el hombre narrador de historias. Porque lo que nos separa de otras criaturas es la notable capacidad de hablar y escuchar. Les puedo contar yo sobre mis sueños, mi ansiedad y mi ira y me pueden decir el vuestro. Mi gato no puede sentarse con otros gatos y hablar acerca de sus sueños y su esperanza en el futuro. Creo, o estoy convencido, que esta capacidad de usar palabras y escuchar las palabras de otras personas, salvará a la humanidad a largo plazo, cuando hayamos dejado el mundo irracional que vivimos en la actualidad. Con una nueva técnica veo la posibilidad de que más personas hagan oír su voz y la posibilidad de que escuchen. Mientras tanto, debemos considerar esta nueva técnica de manera crítica. Yo soy muy escéptico acerca de Twitter, por ejemplo, que está, básicamente, construido en el hecho de que está prohibido profundizar sobre cualquier pensamiento. En cambio la gente se anima a compartir sus pensamientos superficiales y fragmentados que no nos hace más sabios ni vamos a conocer a los demás seres humanos de una manera significativa. Yo, que a menudo escribo libros gruesos, historias largas, me he dado cuenta que hay un anhelo hoy después de esas historias que demandan nuestra atención por más de unos breves momentos. No creo que las imágenes en vivo, cine, televisión, Youtube, completamente hayan asumido el papel de la novela y el libro en nuestra sociedad. Si pensara así ya no seguiría escribiendo y dejaría mi pluma simbólica aquí y ahora.

En las dos historias que les he contado, me han acompañado en viajes simbólicos a África. Naturalmente, yo podría haber elegido historias de mi propio país, o por lo menos de nuestra parte del mundo. Pero ya que he vivido más de la mitad de mi vida con un pie en la arena y otro en la nieve, y dado que este movimiento tiene un impacto tan grande en mí como autor contando historias de África, fue una elección muy consciente. Suelo decir que mi experiencia africana me ha convertido en un mejor europeo. Significa que puedo considerar a Europa desde la distancia y con una perspectiva diferente al igual que el pintor que se aleja de su caballete. Desde este alejamiento puedo ver los puntos fuertes de la política y la cultura europea, pero también puedo ver los débiles, las grietas en la pared. Por ejemplo, la forma de tratar a los refugiados y cómo los callamos. Pero mi experiencia africana también me ha enseñado mucho más sobre las condiciones de ser un ser humano en nuestro tiempo. Me he acercado al conocimiento de los pueblos africanos. Hay tantas cosas que podríamos aprender si tan sólo nos preocupáramos por escuchar.

Mi crítica más importante hoy en día en contra de Europa y el mundo occidental todo, es que, me parece, hemos perdido por completo nuestra capacidad para escuchar. Nos hemos convertido en un continente donde todo el mundo habla constantemente. Lo único que importa son nuestras propias palabras, no lo que otros tienen para decir. En lugar de ayudar a África en su desarrollo con una apertura humilde y curiosa, hemos empacado nuestras maletas con respuestas y soluciones a diferentes problemas. Nuestras maletas deberían haber estado llenas de preguntas. Es un signo de pobreza que nosotros, los occidentales creamos que la gente en África no puede enseñarnos nada. Lo sé con convicción. Podría quedarme aquí hasta tarde esta noche o hasta que las vacas regresan al establo, como decimos en Suecia, y le dará ejemplos de lo que quiero decir. Pero por desgracia no tenemos tanto tiempo.

Quiero decir que sólo hay un gran problema en el continente africano hoy y es la pobreza. Pero voy a parar aquí porque tal afirmación puede ser fácilmente malinterpretada. El continente africano es fundamentalmente un continente muy rico. Muchos de los más buscados minerales y de los más raros del mundo, se pueden encontrar solamente en África. La diversidad agrícola es magnífica. El continente africano empobreció en la era colonial y por las consecuencias de lo que significaba deshacerse de esa opresión. Lo que empezó con el comercio de esclavos, donde muchos países árabes son tan culpables como el mundo occidental, culminó con el Congreso de Berlín en la década de 1880 y la lucha por África. En Berlín se dividió África y no fue hasta hace 20 años, con la abolición del apartheid, que África comenzó a liberarse de sus cadenas. Digo "comenzó", porque la pobreza en África ha sido opresiva y tomará bastante tiempo para deshacerse de ella. Para ayudar a África en sus propios términos, debe ser considerada como un pago por el patrimonio diabólico que el colonialismo dejó atrás.

Cuando digo que la pobreza es el único problema, lo que realmente quiero decir es que todos los otros problemas están directa o indirectamente relacionados con esta desventaja económica. Podemos discutir la atención de la salud, la educación, el desempleo, la sociedad civil frágil o la débil situación de las mujeres con mucha responsabilidad y sin influencia real en las instituciones políticas. Están todos de una manera u otra relacionados con la pobreza.

Tampoco debemos olvidar que los refugiados que llegan a Europa procedentes de África y de otros lugares vienen aquí con la esperanza de un futuro mejor. Su petición puede ser fácilmente resumida: - ¡Venimos aquí, porque ustedes estuvieron allí!

Para mí, el tema más importante es el analfabetismo. Cuando la gente me pregunta si es posible comprar mis libros en Mozambique puedo contestar de dos maneras. Puedo decir la verdad, y destacar que es posible comprar mis libros en Mozambique o puedo hacer como el filósofo griego Sócrates y responder, como el abogado del diablo: ¿Por qué es posible comprar mis libros en Mozambique?, sólo para comenzar una discusión. Para mí, el único libro realmente importante en Mozambique es el del ABC. Con más de la mitad de la población analfabeta nos acercamos a uno de los temas principales de la pobreza. El analfabetismo en Mozambique también debe considerarse desde un punto de vista global. Es una vergüenza que todavía en 2013 obliguen a los niños a comenzar la vida sin las herramientas más importantes que necesitarían para sobrevivir: la capacidad de leer y escribir. Desde esa perspectiva, el analfabetismo es una plaga que deberíamos haber podido erradicar antes como lo hicimos con la viruela. Pero permitimos que continúe el analfabetismo para atormentar a la gente. Las personas nacen con el analfabetismo y se ven obligadas a morir sin saber lo que se siente al leer una oración. El veredicto de la historia será muy pesado sobre nosotros porque no hemos resuelto esto de una vez por todas. Tenemos el dinero, tenemos la logística, pero todavía la gente no sabe lo que se siente al leer y escribir. Es una vergüenza para nosotros que permitamos que esto continúe.

Como escritor, pero sobre todo como un intelectual consciente, tengo una responsabilidad. La realidad que me rodea me afecta de muchas maneras. La humanidad no es sólo la narración de historias de animales, también es un animal político. No hay mayor amenaza para la democracia que tantos hombres y mujeres jóvenes digan: - No estamos interesados en la política. Entonces, es importante aclarar que siempre vivimos en un contexto político. Nadie puede esconderse de este hecho. Y la democracia, que todos creemos, nos exige una participación o de lo contrario morirá. En una democracia representativa les damos mucha responsabilidad a los que elegimos. Pero nosotros no les podemos dar toda la responsabilidad. Si hacemos eso, y perdón por mi lenguaje brutal, cortamos la garganta de la democracia y le imposibilitamos respirar. Un ser humano puede vivir con un respirador, la democracia no.

Para mí, la realidad política es una cuestión de solidaridad. Muchas personas imaginan que la solidaridad es sobre todo acerca de las emociones. Vemos el resultado de un devastador incendio en una fábrica de explotación de Asia, un tsunami o una guerra civil, y queremos ayudar. Eso es correcto, deberíamos hacerlo. Pero la solidaridad es mucho más. Principalmente se trata de solidaridad de sentido común. Acerca de sabiduría política. Si yo quiero que mis hijos tengan un futuro mejor, lo que también hay que pensar es que los demás niños deben tener la misma oportunidad. De lo contrario ninguno de ellos tendrá un futuro. Como seres humanos siempre tenemos que tomar una decisión. Supongamos que estoy sentado en casa escuchando música. De repente, oigo que alguien está pidiendo ayuda en la calle. Entonces puedo hacer las siguientes selecciones: puedo subir el volumen de forma que ya no puede oír a la persona en la calle. O puedo abrir una ventana y ver si hay algo que yo pudiera hacer. Y luego hacerlo. La acción habla más que las palabras, nunca al revés. La solidaridad puede ser predicada, pero es la acción política lo que realmente muestra el significado de la solidaridad.

He hablado mucho sobre la pobreza. Sabemos que vivimos en un mundo en el que no sólo estamos conectados por Internet. Además, las transacciones financieras son cada vez más restringidas. En unas pocas fracciones de segundo, miles de millones de dólares o euros u otras monedas pueden ser mágicamente transferidos de un continente a otro. Nadie puede controlar estas operaciones financieras. Al mismo tiempo, debemos darnos cuenta de que vivimos en una época donde los valores más básicos se han alterado por completo. Cuando yo crecía, la codicia era considerada como uno de los pecados cardinales. Y la generosidad es una virtud. Así era. Pero de repente, en cuestión de pocas décadas, esto ha cambiado. Hoy la codicia casi se ha convertido en una virtud y ser generoso es casi como ser estúpido. No hay que pensar que un hombre como Madoff en Estados Unidos, todos estos banqueros codiciosos, traficantes de armas, narcotraficantes y hombres involucrados en el tráfico, están en todas partes. Su codicia y la brutalidad también parecen no tener límites. Hay un gran riesgo de que nuestras sociedades se desgarren por la desintegración de los valores éticos y una vista bastante decente de la igualdad en nuestras sociedades.

¡Queridos amigos!

Todo lo que he hablado hoy aquí da una idea bastante buena de qué tipo de historias yo creo son importantes para escribir. Pero eso no quiere decir que escribo manifiestos políticos en forma de novelas u obras de teatro o guiones de cine. Estoy totalmente de acuerdo con el gran dramaturgo alemán Bertolt Brecht que destacó el punto que primero hay que entretener y divertir a la audiencia, entonces luego podría haber seriedad.

Escribo sobre el hombre que cuenta cuentos y escribo acerca de una raza humana que está evolucionando. A la larga supongo que este mundo horrible que vivimos hoy en día, con una brecha cada vez mayor entre ricos y pobres, es algo que podemos luchar y cambiar. Si yo no creyera que no he dedicado mi vida a la escritura, no podría estar aquí.

Este monólogo se convertirá ahora en un diálogo. Permítanme terminar con un proverbio africano que me gusta mucho: ?¿Por qué un ser humano tiene dos orejas pero solamente una lengua? Simplemente porque debemos escuchar el doble de lo que hablamos?.  Por lo tanto, creo que este es un buen momento para parar.

(Traducción: Lala Toutonian) 

miércoles, 14 de marzo de 2012

Revista Convivencia: Visita del Papa a Cuba debe incluir a todos.

LA HABANA, 12 Mar. 12 (ACI/EWTN Noticias).-La revista Convivencia afirmó en su último número de enero/febrero que la próxima visita del Papa Benedicto XVI a Cuba debe permitir la unidad de todos los representantes de la nación, en donde no se excluya a nadie por pensar distinto.

En el último número de la publicación dirigida por Dagoberto Valdez desde Pinar del Río, se señala que repiten el editorial de la pasada edición, porque mantiene aún su plena validez ante el viaje del Papa.

En el texto titulado "La visita del Papa a Cuba: Expectativas y posibilidades", la revista Convivencia expone 10 puntos que considera importantes tener en cuenta para este acontecimiento.

El primero es "La Caridad nos une. La unidad es inclusión" en el que señalan que "esa unidad no es unanimidad o unidad alrededor de una sola opción" y no puede ser tampoco "uniformidad en el pensar, el sentir, en el creer ni en el optar y actuar".

Una segunda expectativa es "El espíritu que promueva los cambios estructurales, pacíficos y graduales" que "sí son una necesidad urgente del pueblo que el Papa visita y de la Iglesia que lo recibe".

La revista también se refiere a "la promoción de la soberanía ciudadana y de un diálogo nacional incluyente y acerca de temas esenciales" que apunten a "la reconstrucción de una sociedad civil sana".

El cuarto punto es la "reconstrucción del tejido soberano de la sociedad civil", mientras que el quinto es "la despenalización de la discrepancia" para una Cuba en donde se respete la "diversidad que es natural".

La libertad religiosa, la reconciliación nacional y la apertura al mundo son otras expectativas que analiza Convivencia, para pasar luego a la "transición del miedo a la esperanza y de la esperanza a la reconstrucción del país".

Como último punto refieren que "los cubanos y cubanas somos y debemos ser los protagonistas de nuestra propia historia personal y social".

La revista, que propone en su último editorial una serie de cambios económicos y sociales para Cuba, señala luego que "la visita de todo líder religioso es siempre un llamado y un estímulo general para todos los que deseen escucharlo y aceptar sus sabias sugerencias y consejos".

"Por eso la visita de Su Santidad el Papa Benedicto XVI puede ser un magnífico catalizador de este proceso gradual, pero irreversible, en que cada cubano y cubana debemos asumir nuestra responsabilizas, nuestro protagonismo social e histórico para realizar entre todos, sin exclusión ni violencia, los cambios que solo los cubanos debemos hacer para los cubanos".

La última edición de la revista sugiere además una serie de cambios políticos y sociales como "cultivar la amistad cívica", "el cambio de hábitat cívico: principio y fundamento de todo cambio político o económico", "un cambio económico lo más humano posible", además de una serie de cambios en la mentalidad de los cubanos para hacer posible que Cuba avance.