sábado, 29 de marzo de 2014

ELN: Ataques Contra Tanquetas y Oleoductos en Arauca.

COLOMBIA

Frente de Guerra Oriental

El Frente de Guerra Oriental (FGO) comandante en jefe Manuel Vásquez Castaño informa a la opinión pública el resultado de los últimos combates y sabotajes realizados, en el centro oriente de Colombia.

Desde enero de 2014 en ataques contra los oleoductos Caño limón y Bicentenario, se les han hecho 6 abolladuras y 15 voladuras.

El 7 de febrero,  en la vereda Caño Verde, municipio de Tame, unidades del FGO, emboscaron una tanqueta blindada del ejército gubernamental, quedando destruida y muertos sus operadores, además de 3 soldados heridos, que iban en un vehículo blindado, integrante del convoy militar.

El 16 de marzo, a las 6:40 PM, en medio del aeropuerto y el barrio Los Alpes, de Saravena, unidades del FGO emboscaron un camión turbo que trasportaba ejército, que deja 3 soldados muertos y 6 heridos.

El 17 de marzo, a las 11 de la noche, en el sitio La Colorada, de la vereda Barrancones, en Fortul; unidades del FGO emboscaron varias tanquetas del ejército, quedando totalmente destruida una, donde mueren 8 militares y averiada otra tanqueta, en la que 3 militares quedaron heridos.

La política del ELN busca la soberanía de los recursos naturales, propiedad de todos los colombianos, y se opone a la explotación acelerada del petróleo, que sólo beneficia a las multinacionales y a la minoría dominante que le sirve a esos intereses foráneos, mientras mantienen el precio de la gasolina, entre los más caros del mundo.

El saqueo acelerado del petróleo convertirá a Colombia en importador de gasolina en 2020, problema que parece importarles poco al régimen y a las grandes empresas extranjeras, que engordan con el despojo de nuestras riquezas naturales.

¡Colombia para los trabajadores!

¡Ni un paso atrás, liberación o muerte!

¡Ni rendición ni entrega, siempre junto al pueblo!

Mando Político Militar Estratégico del

Frente de Guerra Oriental comandante en jefe Manuel Vásquez Castaño

Ejército de Liberación Nacional de Colombia

Montañas y llanos del oriente colombiano.

Marzo 18 de 2014

OTRO ATAQUE GUERRILLERO.

COLOMBIA

Un ataque realizado por presuntos miembros de las FARC en el departamento colombiano de Amazonas (sur), limítrofe con Brasil, dejaron ayer el saldo de dos militares muertos y el mismo número de heridos, entre ellos un civil, informaron fuentes oficiales. La Sexta División del Ejército Nacional indicó que el ataque se registró en una zona rural  del municipio de Puerto Santander cuando supuestos miembros de la guerrilla colombiana activaron una carga explosiva al paso de una patrulla con militares.

Según el reporte, una mujer y un soldado resultaron heridos tras la explosión y fueron trasladados a Leticia, capital de Amazonas, para ser atendidos en un centro médico. Previamente, el comandante de las fuerzas militares, general Juan Pablo Rodríguez, confirmó la captura de un hombre acusado de ser el jefe de uno de los frentes de la guerrilla de las FARC en el centro del país.

El apresado fue identificado como Carlos Lombana, alias Willintong, jefe del frente Vladimir Steven del grupo guerrillero, quien de acuerdo con información difundida por el Ministerio de Defensa fue detenido el miércoles en el municipio de Mesetas, en el departamento de Meta. Las autoridades militares señalaron a Lombana, de 29 años, como responsable de ?planear y ejecutar ataques terroristas? en los últimos meses en los municipios de La Julia, La Uribe y Mesetas, en Meta.

ELN afirma que destitución de Petro pone en peligro proceso de paz.

COLOMBIA

28 MARZO 2014

La acción de Santos pone en peligro la posibilidad de un diálogo con la guerrilla del ELN, señala un comunicado fechado el 20 de marzo y difundido hoy en la capital. (Foto: Archivo)


El Ejército de Liberación Nacional sostuvo en relación al caso de Gustavo Petro, que si esa es la suerte de un alcalde elegido por voto popular, "qué puede esperarse del acatamiento a los eventuales acuerdos suscritos en una mesa de diálogo con la insurgencia" en relación a los Diálogos de Paz.


El Ejército de Liberación Nacional (ELN) afirmó que la destitución del alcalde de Bogotá (Colombia) Gustavo Petro por el presidente Juan Manuel Santos, pone en peligro el proceso de paz en Colombia.

Petro fue destituido e inahabilitado por 15 años por la Procuraduría General de la República y anulado de su cargo por Santos, quien desestimó las medidas cautelares otorgadas al alcalde por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

La decisión de Santos "pone en peligro la posibilidad de un diálogo con la guerrilla del ELN", señala un comunicado fechado el 20 de marzo en las montañas de Colombia y difundido la capital.

"La destitución de Petro confirma la postura retrógrada de la oligarquía colombiana y su solidaridad de clase", sostiene el texto.

El ELN señala que la extrema derecha del presidente demuestra la intolerancia para aceptar en las instituciones posturas críticas y al servicio de los excluidos, alcanzadas por las vías constitucionales.

"Si esa es la suerte de un alcalde elegido por el voto popular, qué puede esperarse del respeto y acatamiento a los eventuales acuerdos suscritos en una mesa de diálogo con la insurgencia" (en alusión a las conversaciones entre el Gobierno y las FARC-EP instaladas en La Habana, Cuba).

Agregan que con esta acción Colombia está desconociendo "de manera flagrante la juridicidad internacional", esas "volteretas del presidente (Santos) le restan seriedad a su magistratura y ponen en entredicho su disponibilidad y capacidad para cumplir acuerdos, tanto en el ámbito internacional, como interno".

Firmemos un cese el fuego, Santos.

COLOMBIA

por el Comandante de las FARC,Timoleón Jiménez

Con relación al más reciente comunicado del Secretariado Nacional de las FARC-EP y los hechos que lo motivaron, se han expresado un sinnúmero de afirmaciones. Pese a que lo que conocemos de primera mano llega siempre por conducto de los grandes medios de comunicación, campeones universales de la falsificación y la argucia, no deja de causarnos impresión la noticia acerca de la nueva avalancha malintencionada contra nosotros.

Tratamos de explicar la situación que produjo la muerte del mayor y el patrullero de la Policía en la zona rural de Tumaco. Y advertimos de antemano cuán grande sería la reacción de ciertos sectores interesados en la ruptura del proceso de paz que adelantamos con el gobierno nacional. El general Palomino, al igual que el candidato presidencial de Uribe, entre otros, encabezaron otra vez la cruzada contra las FARC, invocando con aullidos feroces la guerra total.

Se nos llama cínicos porque expresamos nuestras condolencias a los familiares y compañeros de las víctimas, como si comprender el dolor ajeno y solidarizarse con él fuera una actitud miserable. Nos duele la vida de cada colombiano o extranjero que muere como consecuencia de esta guerra que nunca quisimos fuera desatada. Que primero los matemos y luego enviemos nuestro pésame, como sugieren nuestros detractores, no es exactamente un modo objetivo de mirar las cosas.


Todo el país y el mundo fueron testigos de cómo el Presidente Santos lloró de felicidad tras la muerte de nuestro comandante Alfonso Cano, y a nadie del Establecimiento o los medios se le ocurrió lanzar el más mínimo reproche por ello. Ni siquiera cuando un Obispo católico expresó su desconcierto por el hecho de que en lugar de haberlo detenido, se hubiera procedido a asesinarlo al encontrarlo solo en la noche, casi ciego e inerme a sus más de sesenta años de edad.

Ni en privado, dentro de los necesarios intercambios que dieron lugar a la iniciación de los diálogos de paz en La Habana, recibimos del señor Presidente la menor muestra de pesar, pese a que los primeros contactos de su gobierno tuvieron lugar precisamente con el Comandante que ordenó matar. Nunca hubiéramos considerado un gesto de cinismo el que lo hubiera hecho, tal vez lo  hubiéramos interpretado como la sincera gallardía de quien se apresta a hablar de paz y reconciliación. La actitud suele ser distinta según se esté a un lado u otro del desangre.

Tras la ruptura del proceso del Caguán, como consecuencia necesaria de la implementación del Plan Colombia definido por los Presidentes Bill Clinton y Andrés Pastrana, y puesto en práctica mucho antes del 20 de febrero de 2002, militares norteamericanos y colombianos desataron todas las formas posibles de violencia contra las FARC y la población de las zonas en donde se ejercía nuestra influencia. Hoy se habla del conflicto como si nada de eso hubiera sucedido.

Ni los horrores del paramilitarismo, desbocado y reconocido social y políticamente en el gobierno de Andrés Pastrana, y acrecentados al extremo del terror de Estado durante la primera administración de Álvaro Uribe, ni los millones de desplazados durante esa etapa, ni la represión generalizada, ni los crímenes y la persecución judicial, ni las millares de ejecuciones bautizadas como falsos positivos, ni la muerte de centenares de muchachas y muchachos de las guerrillas a manos de soldados profesionales que a cambio ganaban un pollo al almuerzo o una licencia, guarda según nuestros críticos la menor relación con el conflicto de hoy.

Así ningún análisis puede ser serio. Las fuerzas militares ejecutan un plan de guerra llamado Espada de Honor II, continuación del Espada de Honor I que fracasó tanto como el Plan Patriota o el Plan Victoria que los precedieron en la intención de aniquilar la insurgencia y la inconformidad. Desde los tiempos de Marquetalia y el Plan Laso, todos estos planes contrainsurgentes han combinado la ofensiva militar con una supuesta acción social marginal y precaria, que les sirve a un tiempo para restar influencia a las guerrillas y construir redes de información para la guerra.

El mayor y el patrullero, en ejercicio de sus tareas oficiales, vestían ropas civiles, lo cual incluso podría ser interpretado como más peligroso aún en una zona de guerra. Al detenerlos, los milicianos pensaron en conducirlos hasta donde un mando responsable que decidiera lo que había qué hacer con ellos, o lo comunicara en consulta a una instancia superior. Sólo procedieron contra ellos al sentirse rodeados por una agresiva operación de fuerzas enemigas.

Lo que pasó por sus mentes en esos momentos difíciles no es un misterio. El enemigo venía a arrebatarles por la fuerza los prisioneros. ¿Cómo actuarían militares, policías o guardianes en una hipotética situación semejante? ¿Por qué no es salvaje matar con una ráfaga de fusil, como a Alfonso Cano, y en cambio sí lo es si no se emplean armas de fuego, en un momento en que emplearlas pone en peligro la propia vida?

Sea cual sea la respuesta, si los milicianos tuviesen que responder por la comisión de un delito, tendrían que hacerlo ante la juridicidad guerrillera, de acuerdo con nuestros reglamentos. En ningún caso procedería su entrega a las autoridades enemigas. Así vemos las cosas nosotros, en concordancia con las propias normas del derecho de guerra. Muchos expertos nos darían la razón. El problema en realidad es de otra naturaleza, es político, responde a intereses de momento.

El fin de semana pasado murieron ocho policías en el helicóptero afectado por el minado activado por guerrilleros del 33 Frente de las FARC en Sardinata, Norte de Santander. El hecho ni siquiera mereció un titular de prensa, simplemente porque el Ministerio de Defensa sabe que no puede usar en contra nuestra una acción militar que desprestigia la Fuerza de Tarea Vulcano y pone en ascuas la arrogante presencia militar en el Catatumbo.

Así pasó también con los militares que fallecieron en el helicóptero derribado el 22 de febrero en La Uribe, Meta. No son muertos que puedan ser atribuidos gratuitamente a vileza de las FARC-EP, son en consecuencia muertos de menor categoría, de los que no cabe siquiera informar a la población colombiana o mundial. Después de todo, la propaganda oficial habla de un Ejército que gana la guerra, y esos hechos lo ponen en duda, es mejor ocultarlos.

Cuando por obra de un bombardeo aéreo a una unidad guerrillera sorprendida a altas horas de la noche en la oscuridad de la selva, se produce la muerte de una o dos decenas de combatientes, el ministro de defensa lanza llamas por sus fauces al comunicar exultante el resultado. Aunque se trate de colombianos, de gente pobre del pueblo. No hablemos de no permitir impunidades por  hechos de guerra. Firmemos un cese el fuego, Santos, y hagamos la paz posible.

TIMOLEÓN JIMÉNEZ

JEFE DEL ESTADO MAYOR CENTRAL DE LAS FARC-EP

26 de marzo de 2014.

Asesino en Irak, verdugo en Guantánamo y difamador de Venezuela: conozca a John Kelly.

ESTADOS UNIDOS

por JEAN-GUY ALLARD 
25 marzo 2014

Guerra contra el terrorismo, lucha contra el narcotráfico, ayuda humanitaria, cooperación militar: todos los pretextos usados por el Comando Sur norteamericano para resforzar su presencia a lo largo del América Latina se cayeron de un solo golpe, cuando el General John Kelly, ante el Congreso de EEUU, agredió a la nación de Hugo Chávez al contribuir groseramente a la campaña internacional de desinformación contra Venezuela con mentiras entre las más violentas oídas en esta presunta ?crisis?.

En una reciente intervención en el Congreso reportada repetidamente, con una evidente satisfacción, por la ?Voz de América? (VOA), la radio de propaganda del gobierno norteamericano, Kelly fue hasta hablar del ?abismo? frente el cual se encontraba la nación sudamericana. Insistió que Venezuela se hallaba al borde de una verdadera catástrofe ?en términos económicos y de democracia?.

Con la complicidad de las agencias de prensa internacionales que retomaron sus declaraciones como palabra de Evangelio, y apoyándose sobre el pretendido  prestigio del uniforme de US Marine que viste, el veterano oficial,  alineó una larga serie de ?observaciones? que, al analizarse con minucia, se revelan pura ciencia ficción para consumo de clientes de MacDonald?s.

Interrogado sobre la eventualidad de que EE.UU. imponga sanciones ?a militares implicados en violaciones de derechos humanos en ese país? (sic), Kelly señaló que ?mientras más se pueda restringir su libertad de movimiento o sus cuentas bancarias? más podría influirse en la manera en que ellos enfoquen el futuro de Venezuela.

VERDUGO EN JEFE DEL CAMPO DE GUANTANAMO

Mientras hablaba de derechos dumanos, el alto oficial del Pentágono omitió recordar que es el más alto responsable del campo de concentración de Guantánamo ? en territorio cubano ocupado ? la siniestra instalación donde se mantiene  presos en condiciones infra humanas desde años, torturando, llevando al suicidio, y últimamente, sometiendo a una alimentación forzada a decenas de ?sospechosos? nunca condenados por un tribunal de justicia.

En sus numerosos recorridos ? ampliamente publicizados por las distintas embajadas yanquis ? en América Latina, John Kelly, no deja de elogiar la supuesta ?misión? del Comando Sur que dirige. Constantemente repite ante prensa  que ?la principal prioridad? de sus tropas es ?la lucha contra el narcotráfico?, una tarea que se reveló en el curso de los años un inmenso fracaso en un continente donde la actividad criminal no deja de extenderse.

En varios países, subsidia cuerpos de policía represivos bajo pretextos humanitarios de ayuda a la reinserción social, distribuyendo equipos, vehículos de todos tipos y potentes armas cuando no recorre en nombre de la cooperación militar las naciones del continente más adquiridas donde exhibe o disimula su personal y sus instalaciones.


Un dramática foto tomada en Iraq por Zoriah Miller.

¿SE RECORDARÁ DE ZORIAH  MILLER?

El pasado de John Kelly y su ascensión en la jerarquía militar imperial revela, sin embargo, a un hombre deprovisto de escrúpulos humanitarios lo que lo llevó a ejecutar las tareas más sangrientas en nombre del poder imperial.
Kelly fue oficial de combate en Bagdad y Tikrit en 2003 y luego en Fallouja in 2004 donde se ?distinguió? por su eficiencia letal.

En 2009, Kelly alcanzó el tope de sus aventuras de asesino de élite cuando dirigió las operaciones de 25 000 soldados norteamericanos en Iraq en medio de amplias misiones de ?limpieza? que dejaban sobre el terreno a decenas de víctimas civiles de todas las edades.

Un incidente confirma el carácter sucio de su trabajo de sicario jefe del Nobel de la Paz en el mundo árabe.

El 26 de junio de este año, Zoriah Miller, una fotógrafa freelance  tomó imágenes de marines muertos en un ataque suicidio y las puso en su sitio de Internet.

Informado, Kelly le hizo prohibir todo acceso a las zonas del territorio iraquí ocupadas por sus tropas y luego pidió al Pentágono que fuese excluída de todas las instalaciones militares norteamericanas en el mundo.
Recompensa por su fanatismo integral, Kelly se desempeñó a partir de 2011 como asesor militar superior en la Secretaría de Defensa antes de verse confiar el puesto de jefe del Comando Sur, responsable de la presencia militar norteamericana en América Latina y el Caribe, con base en Miami.

?LOS TENEMOS VIGILADOS?

Cuentista profesional además de matón uniformado, a Kelly le encanta su tarea propagandística  al referirse  a la supuesta ?presencia iraní en Latinoamérica?, un plato que sus compatriotas ? en sus rachas anti islámicas  ? se tragan con delicia.

El general observa por supuesto a iraníes ?especialmente en países como Venezuela? aunque confiesa que ?no representan una amenaza real?.

?Pero los tenemos vigilados?, agrega con fervor en una cándida admisión del trabajo de injerencia y de espionaje desarrollado en territorio venezolano por su gente.

Kelly es el promotor del concepto descabellado de la presencia de  personas vinculadas con la milicia chií libanesa de Hizbulá que, naturalmente, actúan en Venezuela, Argentina, Brasil y ?la frontera con Paraguay? (sic).
Cuando no se dedica a la injerencia,  Kelly disfruta en Coral Gables (Miami) de  una mansión llamada Casa Sur  que cuesta 160 000 dólares al año en alquiler y aún mucho  más en salarios del personal y abastecimiento.

Conmemoran aniversario 55 de los Órganos de la Seguridad del Estado.

CUBA

El pueblo, principal protagonista de las victorias

Autor: Lissy Rodríguez 

26 de marzo de 2014

    Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente cubano, recibió la placa de reconocimiento enviada a Fidel y Raúl. Foto: Juvenal Balán
El líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, recibió la placa de reconocimiento por el aniversario 55 de los Órganos de la Seguridad del Estado, al igual que el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, y el General de Cuerpo de Ejército Abelardo Colomé Ibarra, ministro del Interior.

El acto político cultural, desarrollado en el capitalino teatro Karl Marx, estuvo presidido por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, quien recibió el reconocimiento enviado a Fidel y Raúl. Además, se encontraban Ramiro Valdés Menéndez y el General de Cuerpo de Ejército Abelardo Colomé Ibarra, ministro del Interior.

El coronel Osvaldo Hernández Castillo, jefe del Organismo Político de la Dirección General de la Contrainteligencia, dio lectura a la carta de felicitación del Ministro del Interior, quien resaltó la importancia del arribo a este aniversario en medio del combate contra el delito, las ilegalidades y las indisciplinas sociales, y las tareas dirigidas a la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Expresó que resulta indispensable fortalecer los sistemas de trabajo, perfeccionar el enfrentamiento operativo, la atención de los colaboradores, incrementar la motivación de las fuerzas, así como diversificar el trabajo político ideológico.

El Ministro hizo un llamado a mantener la cohesión con el Partido, las instituciones del Estado, el Gobierno, las organizaciones de masas, la Contraloría General de la República, la fiscalía y los tribunales, y la vinculación con el pueblo, a quien llamó el ?principal protagonista de nuestras victorias?.

En el acto estaban presentes, en calidad de invitados, los Héroes de la República de Cuba René González Sehwerert y Fernando González Llort, y también familiares de los Cinco Héroes presos en cárceles de Estados Unidos.

Centrales sindicales paraguayas proponen al Gobierno una agenda de debate.

PARAGUAY

Viernes 28 de Marzo de 2014

El pasado 26 de marzo se cumplió una huelga general en todo el país (Foto: Archivo)


El mandatario paraguayo, Horacio Cartes, enfrentó esta semana su primera huelga general en los siete meses que lleva en la silla presidencial. Sindicatos, maestros, campesinos, estudiantes, organizaciones civiles y políticas participaron en el paro nacional.

Las siete centrales sindicales de Paraguay se reunieron este jueves con una delegación del Ejecutivo nacional, encabezada por el vicepresidente de la República, Juan Afara, con miras a crear una agenda de debate que busque satisfacer las demandas de los trabajadores y evitar una nueva huelga general, como la celebrada el pasado miércoles.

El titular del Sindicato de Trabajadores, Bernardo Rojas, comentó que la reunión fue ?una toma de contacto en el que hemos pedido que se constituya una mesa temática, donde se se traten, de forma separada, asuntos como la generación de empleo decente, la política salarial y de seguridad social?, entre otros.

Asimismo, Rojas reconoció que el Vicepresidente se comprometió a comunicar el resultado de la reunión al mandatario Horacio Cartes, motivo por el cual espera que en los próximos días los sindicatos tengan una respuesta y se de inicio a un diálogo formal con el Gobierno.

En ese sentido, el vicepresidente Afara pidió hasta dos días para poder consultar el asunto con el jefe de Estado, quien enfrenta su primera huelga general en los siete meses que lleva en la silla presidencial.

Por ello, de prevé que el segundo contacto se dé la próxima semana, tomando en consideración que las centrales pidieron mesas separadas para debatir, de forma individual, cada tema, demanda o reclamo laboral.

Además, el Sindicato exigió al Ejecutivo cese las amenazas vertidas de plantear a la Justicia la declaración de ilegalidad de la huelga efectuada, así como el descuento de sueldos a los trabajadores que respalden la medida de protesta.

Adicionalmente, Rojas recordó que todos los reclamos tienen absoluta prioridad, aunque pidió una decisión urgente para el aumento del salario mínimo en 25 por ciento, algo rechazado, en primera instancia, por el Vicepresidente en sus declaraciones.

Estuvieron ausentes en esta primera cita la Federación Nacional Campesina, la central Corriente Sindical Clasista y la Coordinación de Organizaciones Campesinas e Indígenas. Sin embargo, el Gobierno invitó a representantes de pequeños grupos de labriegos de posición moderada.

Sindicatos, maestros, campesinos, estudiantes, organizaciones civiles y políticas participaron el miércoles 26 de marzo en un paro nacional que afectó parte del país y que se cumplió en un 80 por ciento, según organizaciones sindicales.