domingo, 15 de septiembre de 2013

CRECE LA SOLIDARIDAD CON LOS MAESTROS DE LA CAPITAL MEXICANA.

MÉXICO

En Oaxaca, las protestas más importantes después del desalojo policiaco en el Distrito Federal

Marchas y bloqueos en 9 estados en apoyo a maestros de la CNTE


Después del desalojo de la Plaza de la Constitución, la Policía Federal cercó a los profesores en la esquina del Eje Central y 16 de Septiembre. Los iban liberando cuando se identificaban como mentoresFoto Francisco Olvera
De los corresponsales

Sábado 14 de septiembre de 2013
Las protestas contra la reforma educativa que tuvieron lugar ayer en los estados se iniciaron con el cierre de vialidades que conducen a la ciudad de Tlaxcala, continuaron con el bloqueo de los accesos al aeropuerto de Minatitlán y al parque industrial de Orizaba, en Veracruz; concluyeron con movilizaciones de solidaridad a la gremial después del desalojo de integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en el Zócalo de la ciudad de México.

Las protestas más representativas, después del operativo de la Policía Federal (PF) ocurrieron en Oaxaca, donde diversas organizaciones, simpatizantes de la sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y normalistas realizaron diversas acciones de inconformidad.

Hubo momentos de tensión cuando integrantes de agrupaciones afiliadas al Frente Único de Lucha hacia la Reconstrucción de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (FUL-APPO) retiraron las vallas colocadas en torno al Palacio de Gobierno y comenzaron a golpear las puertas para tratar de ingresar.

Los manifestantes colocaron las vallas en las cuatro esquinas de la plaza central del Zócalo; minutos después integrantes del Frente Popular Revolucionario retuvieron varios autobuses del transporte urbano, con los que cercaron el centro histórico.

Los policías que resguardaban el recinto alcanzaron a cerrar las puertas y a detener a un profesor, lo que provocó un conato de bronca; los inconformes retuvieron a los comandantes Guillermo Luna y Pedro Cruz, a quienes minutos después liberaron al tiempo que los agentes dejaban en libertad al mentor.

Otro contingente del FUL-APPO tomó las instalaciones de la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión, y Radio Universidad, perteneciente a la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca. También bloquearon la carretera federal 190, Oaxaca-Istmo, y miembros de la Coordinadora Estudiantil Normalista del Estado impidieron la circulación en la carretera federal 175 Oaxaca-Puerto Escondido.

En tanto, profesores agremiados al Sindicato de Maestros del Estado de México se apostaron en el kilómetro 31 de la carretera federal México-Texcoco para exigir que se frene la represión perpetrada por la PF. En Pachuca, Hidalgo, integrantes de la CNTE realizaron una marcha para expresar su inconformidad por el desalojo.

En Chiapas, el magisterio agrupado en la sección 7 del SNTE, que desde el 28 de agosto pasado mantiene un paro de labores y un plantón en el centro de Tuxtla Gutiérrez se declaró en alerta máxima tras el desalojo en la capital del país. Acordaron unilateralmente replegarse hacia la avenida y la calle Centrales para no obstaculizar la ceremonia del Grito de Independencia.

Decenas de maestros bajacalifornianos protestaron en Mexicali y Tijuana en repudio a las medidas represivas del gobierno de Enrique Peña Nieto para acallar la inconformidad por la reforma educativa.

Desde las 10 de la mañana de este viernes, cientos de docentes adscritos al subsistema de enseñanza básica pública en Tlaxcala cerraron los tres principales accesos a la capital del estado, en demanda de la abrogación de la reforma educativa promulgada por el presidente Peña Nieto.

Contingentes de miembros y simpatizantes de la CNTE y del autodenominado Digno Movimiento de Bases Magisteriales de Tlaxcala bloquearon las carreteras federal Tlaxcala-Puebla, la autopista a México, en el tramo San Martín Texmelucan-El Molinito, y la vía corta Santa Ana Chiautempan-Puebla.

En Veracruz, maestros bloquearon el acceso al aeropuerto de Minatitlán, en el sur de la entidad, provocando que algunos pasajeros no pudieran abordar sus vuelos en el horario que tenían programado.

FUENTE: LA JORNADA

"Fue un trabajo profesional, pero hubo infiltrados entre los maestros", afirma un cínico Secretario de la Gobernación.

MÉXICO

Justifica Osorio Chong la acción policial
Gustavo Castillo García

14 de septiembre de 2013
El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, aseguró estar convencido de que el diálogo es el camino para resolver los problemas con los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE); sin embargo, señaló que el operativo policiaco emprendido para desalojarlos del Zócalo capitalino se puso en marcha porque se les había explicado que en ese lugar se realizaría la fiesta más importante de los mexicanos, como es la ceremonia del Grito de Indepenencia, y no dieron respuesta para irse a otro sitio.

Durante una conferencia de prensa en el salón Juárez de la Secretaría de Gobernación, el funcionario dijo que la operación policiaca para retirar a los maestros en plantón, fue una operación profesional y apegada a los protocolos de los derechos humanos, la Policía Federal intervino para liberar el Zócalo capitalino.

Según Osorio Chong y el comisionado nacional de seguridad, Manuel Mondragón, grupos ajenos a la CNTE infiltraron el movimiento magisterial, y eran los que portaban armas, tanques de gas que utilizaban como sopletes y rompieron las banquetas del Centro Histórico para agredir a los policías federales porque sabían que iban desarmados.

Osorio dijo a los periodistas que desde un principio, cuando los maestros arribaron al Distrito Federal, hace ya varias semanas, en reiteradas ocasiones se les dijo que la reforma en materia educativa no tiene marcha atrás, que es benéfica para los niños del país, así como en cuanto a la capacitación que con ella se brindará a los docentes.

Acerca del desalojo, Osorio puntualizó que en virtud de los preparativos de los festejos septembrinos, era imprescindible llevar a cabo la acción policiaca, y dijo que desde el jueves pasado ya se les había indicado a los profesores, que en acuerdo con el Gobierno del Distrito Federal podrían instalar su campamento en el Monumento a la Revolución y abandonar el Zócalo.


Miguel Ángel Osorio Chong, durante la conferencia de prensa que ofreció ayer
Sin embargo, puntualizó, no hubo respuesta a los plantea­mientos de la autoridad y que aunque la disposición al diálogo del gobierno federal se mantiene abierta no cedería a los reclamos de una minoría, la cual dijo, lleva ocho días sin contestar a los ofrecimientos del gobierno federal y el de Oaxaca, los ­cuales plantearon mejorar la infraestructura en la que laboran en sus comunidades.

Consideró que a los profesores se les dio tiempo suficiente para que se movieran a otro sitio, al no hacerlo, dijo, la Policía Federal intervino para liberar el Zócalo capitalino y mencionó que en todo momento estuvo presente en el operativo personal de las comisiones de Derechos Humanos nacional y del Distrito Federal, así como notarios públicos que verificaron lo ocurrido.

Aseguró que en el gobierno federal están conscientes de que en esta transformación se seguirán presentando resistencias, pero dijo que debe prevalecer la con­vivencia pacífica y que las diferencias se resuelvan con diálogo, y señaló que el encargado de continuar las negociaciones con los docentes es el subsecretario Luis Miranda.

Puntualizó que desde hace varios días, cuando los integrantes de la CNTE pretendieron blo­quear Periférico y Paseo de la Re­forma el gobierno capitalino ya decidió que no se permitirá más este tipo de situaciones y que en caso de que las autoridades capitalinas lo soliciten el gobierno federal lo apoyará porque hay límites y no se puede rebasar los derechos de los demás.

El comisionado Nacional de Seguridad (CNS), Manuel Mondragón y Kalb, precisó que en este operativo fueron detenidas 31 personas, las cuales aseguró, no son profesores, y dijo que fueron enviadas al cuartel que la Policía Federal tiene en la delegación Iztapalapa, conocido como el centro de mando, donde hay permanentemente un agente del Ministerio Público Federal.

Represión en México.

Crónica del desalojo de una nación

México, DF.  Humean en el Zócalo capitalino montones de ropa abandonada, zapatos sin su par, ollas con el arroz derramado, medicinas, credenciales de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, sillas y anafres aún encendidos. Pasaron dos horas y media desde el plazo que fijó el gobierno federal como ultimátum para que los profesores disidentes desalojaran el lugar ?las 2 de la tarde del 13 de septiembre- y las cuadrillas de limpieza del gobierno local ya entran por la avenida 20 de Noviembre. Los policías federales se toman fotografías unos a otros frente al panorama de carpas destruidas y sonríen. La imagen de lo que consideran su victoria. Un pelotón grita su lema: ?Servir y proteger al pueblo?, como en una película gringa. Mientras, las persecuciones y enfrentamientos se suceden en las calles del primer cuadro del centro histórico y en el Palacio de Bellas Artes.

Antes del plazo fijado para el desalojo, algunos profesores se retiran. Otros permanecen en el plantón  y comienzan a salir cuando los policías federales lanzan gases lacrimógenos. En las calles de alrededor del Zócalo -5 de mayo, Isabel La Católica, 16 de Septiembre- contingentes policiacos se distribuyeron cuadra por cuadra, avanzando y replegando a los últimos grupos de manifestantes, jóvenes la inmensa mayoría, que lanzan algunas piedras, palos y tuercas con resortera a los uniformados. Mientras, grupos de curiosos se asoman por las puertas y ventanas, grabando con sus teléfonos y tomando fotografías; algunos lanzan chistes y se fotografian frente al contingente policiaco.



?Relájense, vamos a cubrirle la espaldas a los compañeros?, grita el jefe de uno de los cuerpos policiacos, mientras su contingente avanza golpeado sus escudos rítmicamente, cargando palos, tubos metálicos, macanas y extinguidores. Algunas veces con groserías y otras con el argumento de ?es por su propia seguridad?, tratan de correr a los que observan los movimientos; hombres, mujeres, jóvenes, que buscan inútilmente salidas. Un policía, en la parte de atrás de un contingente, graba con su tableta iPad el avance que empuja a los grupos de manifestantes hacia el Eje Central.

Hacia el Zócalo se ve humo. Huele a gasolina, y los restos de las vallas y barricadas que montó el magisterio horas antes arden todavía, junto con algunos enseres de las carpas de los profesores. Un huarache verde con una flor de tela se consume junto a un frasco de medicamentos genéricos. Los botes que los profesores usan para pedir cooperación están rotos y vacíos. Algunos policías federales hurgan entre los papeles que quedaron tirados, particularmente entre los que tienen logos de la Coordinadora.

Grupos de pepenadores aparecen en el Zócalo; empiezan a recoger y clasificar los cartones y plásticos en sus carritos. Un policía aparece y da órdenes a un civil: ?Esos de los carros se tienen que salir?. Agrupamientos de hombres y mujeres se forman al grito de ?Pelotón uno?, y comienzan el retiro de los escombros: vallas, sillas, papeles, carpas. Un policía federal levanta una valla y se para sobre un montón de escombros para posar para los fotógrafos. Otro unformado, con mucha menos estatura que sus compañeros, levanta los garrafones de agua y, con el mismo líquido, apaga las pequeñas fogatas que todavía humean por aquí y por allá. ?No se separen, comando?, grita otro,



Los carros del departamento de limpia del Distrito Federal aparecen por 20 de Noviembre. Deben limpiar el trabajo sucio, literal. Mientras nuevas filas de policías salen por la calle Moneda y se forman frente a la Catedral. ?Para la madrugada esto ya va a estar limpio?, asegura un comandante al que sus subordinados festinan y le piden que les tome una fotografía. Dos jóvenes mujeres solitarias aparecen para gritarle de frente a la policía que ?son una vergüenza?, y un hombre de mediana edad se para, retador, frente a las filas de uniformados con dos carteles contra la reforma educativa. Los efectivos federales sonríen.

?La instrucción fue trabajar hasta que terminemos de limpiar. Trabajaremos horas extras?, informa un joven mientras jala los plásticos que, apenas tres horas antes, formaron el mar de viviendas improvisadas en las que más de 35 mil profesores, la mayoría de Oaxaca, llegaron desde el 19 de agosto a protestar contra la reforma educativa. ?Tenemos instrucciones de no dar declaraciones?, sentencia una mujer, que momentos después caerá sobre un montón de escombros humeantes. Un señor completamente canoso, con sonajas de conchas en los pies, toca un silbato a ritmo de las danzas mexicatiahuin.

Trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad, sin el uniforme pero con un gafete casi escondido debajo de la camisa, se ocupan de desmontar los ?diablitos? que los profesores se procuraron para tener energía eléctrica. Portan solamente guantes de carnaza para hacer su tarea, ?pero es seguro porque está seco, el problema es si empieza a llover?, declara uno de ellos, mientras  comienza a chispear y los helicópteros policiacos pasan una y otra vez por el cielo gris.


La bandera ondea a media asta en la Catedral, por los Niños Héroes, pero en el centro del Zócalo ni siquiera está la bandera. Una decena de militares, en el techo del Palacio Nacional, siguen los movimientos que tratan de borrar los restos del campamento. Un policía pasa, apresurado, cargando un bolso grande de mujer. Grúas y camiones de mudanzas acarrean una camioneta con planta de luz y las estructuras metálicas de las carpas ?muchas de las cuales están quemadas. Un cartel que cuelga de un poste reza: ?Recibimos apoyo y víveres. Los insultos son para Peña?.

Las cuadrillas de limpieza apresuran su trabajo. Suenan los mazos, que golpean los gruesos calvos que sostuvieron las lonas. Algunos policías de seguridad privada deambulan por el lugar. Camino al Eje Central, se repite la escena: las típicas tlayudas oaxaqueñas a medio comer, un bolso femenino, un zapato, una calceta, montones de cobijas, medio pollo rostizado, piedras y plásticos están regados por las calles.

Otra vez aparecen por diversos puntos grupos de curiosos. Un hombre, disfrazado de Miguel Hidalgo, posa frente a los policías que resguardan la entrada a la plancha principal de la ciudad. Los flashes y las bromas se suceden. ?Por la calle 20 de Noviembre se puede salir?, afirma un hombre.

En Cinco de Mayo y Palma sigue en pie una barricada solitaria. El taquero de ?La torta loca? limpia su trompo para instalar los tacos al pastor. Los dependientes comienzan a abrir los negocios, adornados ya con piezas verde, blanco y rojo, mientras en Eje Central, los granaderos de la capital persiguen a los manifestantes hacia la Alameda. ?Para el Monumento a la Revolución?, se pasan la voz  algunos de los últimos manifestantes.

Se prenden los foquitos tricolores. La ciudad es verde, blanco y rojo. La fiesta patria está por empezar, mientras los maestros se reúnen en el Monumento a la Revolución, donde deciden los pasos siguientes.

Operativo en el Zócalo contra los maestros que desde hace cinco meses protestan por la reforma educativa.

MÉXICO

Arrasa la policía el plantón de la CNTE

Detención de un activista durante el operativo de la Policía Federal, ayer en la Plaza de la Constitución

Por Laura Poy, Arturo Jiménez, Fabiola Martínez, Gabriela Romero y Ángel Bolaños

Sábado 14 de septiembre de 2013,
Una fuerza de más de 3 mil policías federales se desplegó la tarde de ayer para ocupar la Plaza de la Constitución y de ese modo terminar con el plantón que a lo largo de cinco meses mantuvieron maestros de varias entidades en rechazo a la reforma educativa.

Como resultado del operativo hay un saldo preliminar de 32 personas detenidas, un número indeterminado de profesores lesionados por las fuerzas del orden, y al menos 15 policías con heridas leves, a decir de Manuel Mondragón, comisionado nacional de seguridad.

La tensión se inició la madrugada de este viernes, cuando aún miles de mentores pernoctaban en la plancha, y los asistentes a la asamblea  plenaria del magisterio de Oaxaca conocieron del ultimátum lanzado la tarde del jueves por la Secretaría de Gobernación para desalojar el Zócalo.



Desde las primeras horas de ayer, la decisión estaba tomada, pues el gobierno federal lanzó la advertencia a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), a la que instó a presentar una respuesta clara la misma noche del 12 de septiembre.

Sin embargo, en las primeras horas de este viernes, algunos delegados sectoriales y regional de Oaxaca mantenían la idea de no retirarse de la plaza y resistir, pese a que otros sectores impulsaban el retiro por voluntad propia.

El debate fue largo y acalorado, se prolongó por más de 10 horas ante la resistencia de un grupo minoritario de representantes a desalojar la plaza a fin de mantener la dignidad y no retirarnos. La orientación de Rubén Núñez Ginés fue la consulta a las bases.

Las horas trascurrían y los numerosos secretarios generales sectoriales y regionales aún desconocían la información. Hasta las 5 de la mañana se les convocó a una asamblea al auditorio del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), a fin de iniciar una discusión.

Y fue hasta las 8.40 de la mañana cuando Núñez Ginés dio el aviso a sus bases. El emisor de la advertencia del gobierno federal fue el subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda, contaría después el dirigente.

En un clima ya de nerviosismo los educadores decidieron irse en marcha del SME hacia el Zócalo. Un grupo mantuvo la decisión de reforzar el campamento, o sea, no ceder y resistir hasta el límite de nuestras fuerzas.

Ahí llegaron a informar a sus compañeros de la situación de alerta. La plaza cambió por completo en unos cuantos minutos. Primero, se inició el éxodo de buena parte del contingente. Luego, los docentes que decidieron atrincherarse y armaron barricadas con vallas de metal, lonas, plásticos y cartón, al tiempo que comenzaron a armarse de tubos, palos, piedras y botellas para responder al embate, mientras tres helicópteros de la Policía Federal sobrevolaban el Zócalo.

Poco antes de las 12 horas, y ante la inminencia de un desalojo, el Gobierno del Distrito Federal solicitó a los empleados de sus oficinas centrales, ubicadas frente a la Plaza de la Constitución, salir de los inmuebles, así como una de las sedes de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. Además se pidió a los comerciantes de la zona centro bajar su cortina, mientras que suspendieron servicio las estaciones del Metro Pino Suárez, Zócalo, Allende, Bellas Artes, Juárez, Balderas, San Juan de Letrán y Salto del Agua.

El primer ultimátum de la administración peñista fue al mediodía; el segundo y definitivo, a las cuatro de la tarde. La mayoría se replegó antes del avance de la Policía Federal. El secretario general de la sección 22 (Oaxaca), Rubén Núñez Ginés, fue quien encabezó el repliegue de sus bases sobre la avenida 20 de Noviembre, por lo que minutos antes de cumplirse el plazo indicó que ya se retiraban.

De diversos puntos de la plancha y en las callles 20 de Noviembre, Moneda, Madero y 5 de Mayo se levantaron llamas de las fogatas que prendieron en unos minutos.

Las bases andaban desperdigadas por las calles aledañas y las bocacalles. Uno de los mayores grupos se concentró en la esquina de 20 de Noviembre y Venustiano Carranza, donde instalaron una barricada, e incluso atravesaron un retroexcavadora para intentar impedir el paso de los cuerpos policiacos.



En un tenso día, más de 3 mil agentes federales sacaron de la Plaza de la Constitución a los docentes con apoyo de granaderos de la capital. En el momento del desalojo quedaban unos 4 mil educadores en el lugar, debido a que desde la mañana comenzó un retiro constante. Por la noche, los mentores comenzaron a reagruparse en el Monumento a la Revolución 



Eran cerca de las 14 horas cuando integrantes de la dirección política de la sección 22 de Oaxaca informaron que se realizaría un último intento de dialogar con las autoridades federales y capitalinas.

La dirigencia se trasladó a esa esquina, adonde acudieron el secretario de Gobierno del Distrito Federal, Héctor Serrano; el comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo, y el secretario de Gobierno de Oaxaca, Alfonso Gómez Sandoval. El acuerdo fue otorgar dos horas más de plazo, aunque los mentores solicitaron cinco.

Encuentro urgente

Con un nuevo ultimátum, la dirigencia seccional convocó a una reunión urgente de representantes regionales, quienes, pese a la insistencia del secretario de Organización, Francisco Villalobos, de mantener un liderazgo responsable y cuidar a los compañeros, determinaron ?los pocos que aún quedaban en la plancha? permanecer y resistir todo lo que se pueda.

Desde las 15 horas los profesores comenzaron a reforzar las barricadas y a mantener encendidas las fogatas. Decenas se organizaron en pequeños grupos portando palos y tubos para esperar la llegada de los uniformados.

Concluido el plazo, y sin que la totalidad de ellos y de manifestantes que ahí se concentraban, entre los que se incluían decenas de jóvenes que portaban camisetas negras y paliacates que les cubrían el rostro, hubieran abandonado la plaza, a las 16:15 inició el operativo de desalojo, el cual no tardó más de cinco minutos en liberar la explanada.

Sólo pequeños grupos de cinco u ocho educadores se quedaron en el Zócalo para intentar alguna resistencia a los policías federales que avanzaron en pocos minutos por toda la explanada. Ante la presencia de las fuerzas de seguridad, decenas de maestros corrieron hacia 20 de Noviembre.

En las bocalles que van de esa avenida hacia Izazaga y Eje Central, se dieron diversos enfrentamientos entre manifestantes y policías federales, mientras que el contingente mayoritario de los mentores intentaba llegar al Monumento a la Revolución.

En ese trayecto un grupo de al menos 250 educadores, entre quienes se encontraban los dirigentes de Oaxaca, Núñez Ginés, de Michoacán, Juan José Ortega Madrigal, y del Distrito Federal, Francisco Bravo, fueron encapsulados por fuerzas federales, ante un enfrentamiento con un grupo de anarquistas en la esquina de Eje Central y 16 de Septiembre.

Durante casi media hora mantuvieron concentrados a los profesores en una acera, mientras los dirigentes fueron trasladados en una camioneta de la Policía Federal en la que se dijo también se encontraba el subsecretario de Gobierno de la Secretaría de Gobernación, Luis Enrique Miranda Nava.

Los integrantes de la comisión de negociación del magisterio fueron conducidos al Palacio de Covián, donde sostuvieron un breve encuentro con Miranda Nava, quien les solicitó conminar a sus bases a cesar las movilizaciones a fin de que continúe el dialogo el martes próximo.

Poco después de las 18, cuando poco más de 3 mil maestros disidentes comenzaron a reagruparse en el Monumento a la Revolución, Francisco Villalobos informó que nos vamos a reorganizar en esta plaza, porque la resistencia magisterial no ha sido derrotada.

Al arribo de la dirigencia nacional de la CNTE al lugar, se informó que este sábado también acudirían nuevamente a la SG para una reunión de balance y conocer con precisión el número de lesionados y diversas incidencias, reunión que, dijeron, está prevista para las 10 horas.

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, justificaron, en mensajes separados, la acción policial.

Hasta el cierre de esta edición, los mentores continuaban la instalación de su campamento en el Monumento a la Revolución, y la elaboración de listas de heridos y probables detenidos, la cual estimaron algunos docentes en más de cien.


En cinco minutos borraron el campamento de la CNTE

Tres mil 600 agentes contra un contingente completamente diezmado
Fabiola Martínez, Laura Poy y Arturo Jiménez

En cinco minutos, la Policía Federal (PF) tomó el control del Zócalo capitalino y los pocos maestros que para las 4 de la tarde con 15 minutos permanecían sobre la plancha, corrieron veloces para escapar de las hileras de uniformados que ingresaron a trote por un costado de Palacio Nacional. Para el operativo de recuperación de la Plaza de la Constitución fueron enviados 3 mil 600 integrantes de la PF. 
Cuando a las 4 de la tarde venció el ultimátum que dieron los gobiernos federal y capitalino para que el Zócalo fuera despejado, algunos profesores ?no más de 30 en cada esquina de la plancha? tomaron palos y tubos, pero la fuerza policial no les dio oportunidad de nada.

Los policías, armados con toletes, escudos, chalecos antibalas, cascos, rodilleras y espinilleras, así como dispositivos para lanzar gases lacrimógenos, ingresaron por la calle Moneda y avanzaron por el frente de la Catedral, seguidos por dos tanquetas antimotines. De manera simultánea, otra hilera de elementos policiales aparecía en Brasil y Monte de Piedad para formar, con destino a la plaza, una pinza humana de arrastre.

En plena carrera, un joven hizo un alto para lanzar una piedra y atrás de él, dos más arrojaron los palos que traían en la mano. No más. La prioridad era huir.

¡Despejen, váyanse, lárguense!, gritaban furiosos los mandos, al frente del contingente de uniformados.

Maestros, reporteros, fotógrafos, camarógrafos y uno que otro transeúnte atrapado en la zona fueron replegados a las calles aledañas que para ese momento sólo conducían a otras vallas, las de escudos y toletes de federales asignados a la tarea de limpiar el primer cuadro del centro de la capital.

El objetivo era uno y lo tenían claro: arrasar con lo que se les pusiera enfrente, personas o cosas. La vanguardia de los federales amedrentaba a los civiles, al tiempo que formaban huecos o pasillos para que otra parte de la tropa policial destruyera carpas y lo que quedaba del campamento del magisterio disidente; blandían los palos y tubos que encontraban a su paso o con las manos arrancaban los lazos, cables y lonas; pisaban y pateaban los restos de alimentos, ollas, anafres, huacales y botellones de agua que no se pudieron llevar los maestros.

Al fondo, mientras la periferia de la plaza ya estaba ocupada por policías, apenas se alcanzaba a ver el Palacio Nacional. Una fuerte humareda de plásticos y carpas invadió el área, combinada con los polvos de los extintores que accionaron los uniformados para apagar las pocas flamas que persistían bajo las dos carpas más grandes de la CNTE.

Los policías fueron puestos, en estricto orden, alineados frente a los portales que están a un lado del palacio del Ayuntamiento, en el ala oeste del Zócalo, para avanzar hacia la calle 20 de Noviembre, mientras una de las tanquetas hidrantes iniciaba un recorrido justo frente al balcón central de Palacio Nacional. El sobrevuelo de los helicópteros no cesó.

La Comisión Nacional de Seguridad informó que recuperó con saldo blanco la Plaza de la Constitución que permanecía tomada por integrantes de la CNTE. La acción estuvo dirigida desde el búnker de la PF por el titular de la CNS, Manuel Mondragón, quien aseveró que el desalojo fue necesario al no presentarse la salida voluntaria de todos los manifestantes.

El operativo estuvo basado, dijo, en inteligencia y estrategia, en estricto apego a los derechos humanos, con un saldo preliminar de 29 personas detenidas por agredir ?aseveró? a 11 federales de gravedad?.

Menos de una hora después del ingreso por Moneda ya no había nadie en la plaza, así que pudo ingresar otra hilera, esta vez de 20 camiones de la Secretaría de Obras del gobierno capitalino, para iniciar los trabajos de limpieza.

fuente: La Jornada

El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon aseguró “si los análisis científicos confirmaran que se utilizaron armas químicas, eso sería una grave violación, una abominable violación del derecho internacional” en una entrevista a un canal francés.

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“Pienso que la comunidad internacional debería tomar medidas firmes y necesarias para hacer lo necesario con el fin de que un crimen semejante no se reproduzca nunca más, y para llevar a sus autores ante la Justicia”, agregó.
Por otra parte, señaló que “su uso por quien sea, en no importa qué circunstancia ni con qué razón, tiene que ser condenado y llevado ante la Justicia”.
En relación a la aceptación del gobierno sirio a desmantelar su armamento químico bajo supervisión internacional, el funcionario de las Naciones Unidas argumentó que “es importante que cumpla con su promesa de una manera sincera y exacta”.
“Creo que el informe será un informe abrumador de que se usaron armas químicas aunque no lo puedo decir públicamente en este momento hasta que no lo reciba”, concluyó.

Este sábado en Ginebra, Estados Unidos y Rusia llegaron a un acuerdo para desmantelar el arsenal químico en Siria que obliga a Damasco a presentar una lista de sus armas en el plazo de una semana y prevé una resolución de la ONU, con posibilidad de recurrir a la fuerza, en caso de que el régimen incumpla sus compromisos.

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El acuerdo dice: “expresan su determinación conjunta para garantizar la destrucción del programa de armas químicas sirio cuanto antes y del modo más seguro”.
El secretario de Estado norteamericano John Kerry, tras tres días de negociaciones con su homólogo ruso Serguei Lavrov en Ginebra expuso que: “Logramos realizar una estimación compartida sobre la cantidad y el tipo de armas químicas que posee el régimen de Asad y nos hemos comprometido a que la comunidad internacional tome el control de esas armas”.
“Ahora el mundo espera que el régimen de Asad esté a la altura de sus promesas”.
“Los inspectores de armamento tendrán que estar en Siria como máximo en noviembre con el fin de retirar las armas químicas a mediados de 2014”.
Lavrov agregó que: “el Consejo de Seguridad de la ONU reaccionará si Siria no cumple sus compromisos. En caso de que no se respeten las exigencias [de la Convención para la Prohibición de las Armas Químicas] o de utilización de armas químicas por parte de quienquiera que sea, el Consejo de Seguridad de la ONU tomará medidas en el marco del capítulo 7  de la carta de las Naciones Unidas sobre el recurso a la fuerza”.
“Rusia y Estados Unidos confirmaron su voluntad de una  solución pacífica para Siria”.
Poco antes de que se anunciara este acuerdo, el presidente estadounidense Barack Obama había dicho estar dispuesto a dar una oportunidad a los esfuerzos diplomáticos pero llamó a la comunidad internacional a estar lista para actuar si fracasa esa iniciativa: “Necesitamos ver acciones concretas que demuestren que Asad habla en serio sobre el dejar de lado sus armas químicas”.
El ministro de Relaciones Exteriores francés, Laurent Fabius calificó el acuerdo de “paso importante  para el desmantelamiento de las armas químicas sirias”.
“El proyecto de acuerdo constituye un progreso importante. Su país tomaría en cuenta el informe de los expertos de la ONU sobre el ataque del 21 de agosto cerca de Damasco para posicionarse  al respecto”.
Se prevé que el lunes se conozcan las conclusiones de ese informe.
Las conversaciones en Ginebra querían evitar una posible intervención militar de Estados Unidos y Francia como castigo a la masacre cometida con armas químicas el 21 de agosto, atribuida por los estadounidenses al régimen de Asad.
Washington y Moscú también tienen la intención de relanzar planes para lograr un acuerdo de transición política entre Asad y la oposición, en particular con la organización de una conferencia internacional sobre Siria.
Tras una reunión en la que participó también el emisario de Naciones Unidas y de la Liga Árabe para Siria, Lakhdar Brahimi, Lavrov reafirmó el compromiso de Rusia a favor de una conferencia de paz y pidió que “todos los grupos de la sociedad siria estén representados”.
Según  afirmó en su edición del viernes, The Wall Street Journal: “el régimen sirio empezó a diseminar su arsenal químico en cincuenta lugares diferentes para complicar las labores de control”.

sábado, 14 de septiembre de 2013

La educación sexual pro gay obligatoria.

NOTICIAS GLOBALES, Año XVI. Número 1087, 21/13. Gacetilla n° 1202. Buenos Aires, 13 septiembre 2013
1202) ALEMANIA-USA-SUECIA: A LA CAZA DE LOS PADRES DE FAMILIA. Fuentes: Propias; Life Site y referencias en el texto. Por Juan C. Sanahuja
Educar a los hijos según las propias convicciones morales: otra forma de martirio silencioso. La educación sexual pro gay obligatoria. Alemania: la policía secuestra chicos. Obama: homosexuales, sí; familias cristianas, no. Suecia: exilio y secuestro de menores
Una vez más, la familia de Dirk y Petra Wunderlich sufrió el totalitarismo del gobierno alemán, que sigue aplicando una ley del Tercer Reich para perseguir a los homeschoolers. Los homeschoolers son las familias que, para evitar que sus hijos sean pervertidos por la enseñanza estatal, los educan en su casa.
Según el informe de la Home School Legal Defense Association, esta vez, la casa de los Wunderlich, cerca de Darmstadt, fue asaltada por 20 funcionarios policiales, asistentes sociales, y agentes de la Jugendamt que, con un ariete, voltearon la puerta y secuestraron a sus 4 hijos, de entre 7 y 14 años. En esta ocasión, los Wunderlich pueden perder la relación con sus hijos, ya que ellos estaban a su cargo, pero bajo la custodia del Estado, desde hace unos años.
Según los comunicados de prensa, como continuaban educando en casa a sus hijos, el juez de familia de Darmstadt, Koenig, el 28 de agosto, dio la orden “incautación inmediata de los hijos de Dirk y Petra Wunderlich, por “la falta de cooperación de los padres con las autoridades para enviar a los niños a la escuela”. El juez también autorizó “el uso de la fuerza contra los niños”, debido a que éstos “podrían haber adoptado las opiniones de sus padres", y no se podía esperar cooperación ni de los padres ni de los hijos. Los chicos fueron llevados a lugares desconocidos, y sus padres no saben cuándo podrán volver a verlos.
En 2009, la familia Wunderlich, se trasladó a Francia buscando libertad para educar a los chicos. Por pedido de la policía alemana, la policía francesa secuestró a los niños de la casa de Dominique Chanal en St. Leonard, en la que estaba toda la familia, con la excusa de que los chicos estaban abandonados.
Obama: homosexuales, sí; familias cristianas, no.
Mientras tanto, en Estados Unidos, debido a la intervención del Departamento de Justicia del gobierno de Obama en 2012, se revocó el asilo concedido en 2010 a la familia alemana evangélica de Uwe y Hannelore Romeike, refugiados justamente para poder llevar adelante su opción a educar a sus hijos en su casa, y así evitar la educación sexual inmoral, obligatoria en Alemania
Los argumentos del Departamento de Justicia para anular el asilo concedido a los Romeike, fueron que la sociedad alemana es “tolerante, plural y abierta”, y que los niños pertenecientes a las “sociedades paralelas, religiosas o filosóficas” deben ser educados en esos “valores”.
En octubre, los Romeike presentarán su caso ante la Corte Suprema de Estados Unidos.
Como informamos, la razón por la que en Alemania muchas familias cristianas optan por el homeschooling, es para que sus hijos no sean pervertidos por la educación sexual pro gay. El gobierno de Obama otorga asilo, casi automático, a los gays de aquellos países en los que hay leyes que no reconocen social o políticamente a los homosexuales. Por eso, Life Site titulaba con ironía que los Romeike deberían haber fingido ser gays.
Suecia: exilio y secuestro de menores
En Suecia, también el homeschooling es un delito. Por eso, después de sufrir, durante años, multas y amenazas de perder la patria potestad, el presidente de la asociación sueca de homeschoolers, se exilió en una isla finlandesa.
En marzo de 2012, Jonas Himmelstrand, su familia, y otras familias suecas, se establecieron en la isla finlandesa de Aland, en donde tienen libertad para educar a sus hijos. En declaraciones a la prensa, dijeron que sentían un "gran alivio", y agregaron, "sólo ahora estamos empezando a comprender el grado de presión bajo el que hemos vivido durante muchos años."
En mayo de 2013, el Tribunal Supremo de Suecia rechazó una apelación desesperada de Christer y Annie Johansson, padres de Domenic Johansson, que fue arrancado de los brazos de su madre, minutos antes de despegar para la India, país de nacimiento de Annie.
La familia Johanssonhomeschoolers, sufrió incontables humillaciones durante cuatro años, entre ellas varias pericias psiquiátricas, para poder sacar a su hijo de Suecia. Tenían a su favor una sentencia del Tribunal de su Distrito de junio de 2012, que los consideró capaces de educar a su hijo. El caso aún está por resolverse. FIN, 13-09-13