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viernes, 3 de enero de 2014

Más allá de las consideraciones sobre la legalidad de los llamados grupos de autodefensa o policías comunitarias, lo cierto e indiscutible es que esas organizaciones existen y actúan.

MEXICOGrupos de autodefensa y paramilitarismo

Por Miguel Ángel Ferrer
 Se trata de una especie de milicias
armadas populares de carácter local. Fueron naciendo para proteger a sus
propias comunidades del accionar de las diversas expresiones de la llamada
delincuencia organizada: narcotráfico, secuestros, extorsiones, tala
clandestina, abigeato, venta de protección, robo, despojo y asesinato.

Son varias las entidades mexicanas en las que se conoce, en mayor o menor
medida, la presencia y desarrollo de esos grupos de autodefensa: Michoacán,
Guerrero y Jalisco. Pero es muy probable que ya haya gérmenes de esa
modalidad de autodefensa ciudadana y popular en otras entidades, regiones y
localidades del país.

Esta forma de autodefensa ciudadana y popular es fruto de la incapacidad
del Estado para proteger a los ciudadanos de las citadas y crecientes
actividades delictivas Pero, desde luego, ese mismo Estado no puede ver con
buenos ojos la creación y desarrollo de grupos armados, por más legítimas y
explicables que sean sus razones para existir.

Y hasta ahora, el Estado ha oscilado entre la pura y simple condena de los
grupos de autodefensa, los exhortos a su disolución y los intentos no muy
firmes y ocasionales de la represión policiaca, judicial y hasta militar.

También hasta ahora ninguna de esas acciones prefigura la limitación o
desaparición de aquellas milicias populares. Al contrario: cada día son más
frecuentes las noticias sobre nuevos grupos de autodefensa y la extensión y
fortalecimiento de los ya existentes y conocidos.

Como parte de los esfuerzos del Estado para combatir a las policías
comunitarias, se puso en marcha una calumniosa campaña mediática para
acusar a esos grupos de autodefensa de encontrarse ligados al narcotráfico
y a otras variadas expresiones de la delincuencia organizada. Ligados o
infiltrados o financiados o influidos o incluso generados por ésta.

Sin negar, desde luego, que tales acusaciones pueden tener alguna base,
pensar que esta sería la explicación del nacimiento y desarrollo de las
policías comunitarias implicaría cerrar los ojos ante el desbordamiento de
la delincuencia organizada y ante la incapacidad estatal para combatirla,
frenarla y reducirla.

La utilización y amplia difusión de esa campaña mediática descalificadora
de las policías comunitarias no resuelve el problema de su justificada
existencia y crecimiento. Como tampoco resuelve el problema del
desbordamiento de las mencionadas expresiones de la delincuencia
organizada. Frente a ambos asuntos el Estado se muestra incompetente,
omiso, rebasado.

Y si bien es cierto que es explicable y justificable la existencia y
crecimiento de los grupos armados de autodefensa, a nadie y menos que a
nadie al Estado se le debería escapar que, al influjo de diversos fenómenos
e influencias sociales, políticos, económicos y hasta culturales, los
grupos armados ciudadanos pueden derivar en organizaciones paramilitares
desligadas o renegadas de su justificado origen.

Caudillos y gobiernos locales, grupos empresariales, organizaciones de
delincuentes, organismos de inteligencia nacionales y extranjeros y muchas
fuerzas políticas más pueden verse tentados a crear o comandar sus propios
grupos paramilitares en procura de sus legítimos o ilegítimos intereses
particulares.

Y frente a esta situación potencialmente catastrófica, el Estado sólo
acierta a echar más leña al fuego del evidente deterioro del país con
reformas legales, discursos y campañas mediáticas que a nadie convencen y
que nada resuelven.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Melissa Sepúlveda, nueva presidenta de la Fech.

CHILE
 

"Bachelet gobernará con inestabilidad política".

25 Noviembre 2013

por Rubén Andino Maldonado- Clarín,Chile

La recién electa presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), Melissa Sepúlveda Alvarado (23), no votó en las elecciones presidenciales y parlamentarias porque cree que la institucionalidad política impide a la ciudadanía ejercer sus derechos -mediante una democracia participativa-, preservar el medioambiente y recuperar los recursos naturales en beneficio del conjunto de la sociedad. Es partidaria de una Asamblea Constituyente, pero sólo si el proceso para llegar a ella permite que se representen los intereses del movimiento popular.

Nacida en Concepción, Melissa Sepúlveda cursa el cuarto año de medicina y milita en el Frente de Estudiantes Libertarios (FEL). Tiene dos hermanas, Denisse, que cursa un doctorado en bioquímica en la Universidad de Chile, y Belén, seleccionada nacional de vóleibol, que cursa tercero medio en el Colegio Almondale, de San Pedro de la Paz, donde también estudió Melissa. Su padre, Danilo Sepúlveda, ex jugador de fútbol de Deportes Concepción, es un pequeño empresario de la construcción.

La lista ?Luchar?, que ella encabezó en la Fech, es una alianza de colectivos de Izquierda radical. Triunfó con el 31.5%. El segundo lugar fue para la lista ?Crear Izquierda Amplia? (23.1%), de la Izquierda Autónoma, a la que pertenecen los dos antecesores de Melissa Sepúlveda en la presidencia de la Fech, Andrés Fielbaum y Gabriel Boric. Tercera fue la lista ?Adelante? (16.3%), de la JS y las JJ.CC. Otras listas con votación significativa fueron la izquierdista ?Vamos? (10.9%), la ?Centro Derecha Universitaria? (7%) y la satírica ?Amarillar? (6.2%).

¿Cómo se produjo su compromiso con el movimiento estudiantil?

?El movimiento estudiantil de 2011 significó un proceso de reflexión profunda. Tuvimos la posibilidad de ir más allá de nuestra cotidianidad y empezar a pensar qué pasa en Chile. Fue una oportunidad para entender que se requiere un compromiso serio con las transformaciones que el país necesita. Como estudiante del área de la salud, me toca observar las difíciles condiciones en los hospitales o consultorios de salud; ver todos los días un sistema decadente e indigno, que no se condice con la enorme riqueza acumulada por unos pocos en Chile?.

BLOQUE MULTISECTORIAL

¿Cuáles son las bases políticas y programáticas de la lista ?Luchar??

?Desde 2011 existe una coordinadora programática compuesta por diversas organizaciones políticas, colectivos y estudiantes independientes de una Izquierda de clara intención revolucionaria y con una vocación de transformación profunda. La lista ?Luchar? estuvo compuesta, entre otros, por la Unión Nacional Estudiantil (UNE), el Frente de Estudiantes Libertarios (FEL), la Izquierda Comunista, el Frente de Acción Socialista y el Colectivo Raíz, del Instituto de Comunicación e Imagen. Este conglomerado se posiciona como una alternativa unitaria, de colectivos capaces de trabajar juntos y de abandonar prácticas de aislamiento y sectarismo que pesan desde hace años en la Izquierda.

Pensamos que pequeñas reformas del sistema educacional no constituyen solución para los problemas que existen. Esto no solo en la educación, sino también en casi todos los aspectos de la vida social. Nuestra propuesta tiene como objetivo la construcción de un movimiento multisectorial y unitario, que vincule el problema de la educación al conjunto de las desigualdades profundas, propias del modelo económico y político actual?.

Pero también postularon otras listas con posiciones parecidas a las de ustedes?

?Nuestra principal característica es una estrategia dirigida a la constitución de un bloque multisectorial que se oriente a extender la unidad de todos los que buscamos ser alternativa al sistema. Buscamos fortalecer los vínculos entre organizaciones sociales para alcanzar, ojalá el próximo año, una unidad programática que nos permita entendernos, dentro de un mismo bloque histórico, sobre la recuperación de los derechos sociales. Nos referimos a la unidad de trabajadores, pobladores, organizaciones vecinales, ambientalistas, luchadores contra la privatización de los recursos naturales y contra las semillas transgénicas, defensores de las aguas y de todas las demandas que buscan responder a la crisis generada por un modelo económico, político y social creado en dictadura y profundizado en democracia.

Tenemos muchos puntos de convergencia con otras listas en la Fech. Eso nos permitirá avanzar. Debemos conseguir la transformación profunda de la Universidad de Chile, que sólo tiene 8% de financiamiento estatal; esto la obliga a subsistir con la venta de servicios. Esta realidad condiciona el proyecto académico al mercado, la lleva a formar profesionales lejanos de los problemas que aquejan a la sociedad, y a realizar programas de investigación y extensión que no responden a las necesidades de la mayoría ciudadana. La transformación de la universidad es una deuda pendiente que esperamos abordar fortaleciendo procesos de democratización interna, para avanzar hacia un cogobierno en el que participen académicos, funcionarios y estudiantes; construyendo en conjunto un proyecto de universidad coherente con el interés público?.

Sin embargo, se observa mucha fragmentación entre quienes proponen un cambio profundo del sistema?

?El panorama político chileno se está reconfigurando. Hoy tenemos un Partido Comunista que viró hacia la derecha y es parte de la Nueva Mayoría. Ese vacío político buscan llenarlo los partidos Igualdad y Humanista, como también otros sectores de Izquierda. Este fenómeno es resultado de la movilización y presión social, que hoy permite que hablemos de la renacionalización del cobre y otros recursos naturales, de educación gratuita, de terminar con las AFPs, de abolir el sistema electoral binominal, etc. Este debate se hace desde una postura anticapitalista, como la que se pudo reconocer en las candidaturas presidenciales de Roxana Miranda o Marcel Claude. Aunque a veces tengamos propuestas o tácticas diferentes, estamos aprendiendo a trabajar juntos?.

FUERZA DE LA MOVILIZACION

¿Cuáles cambios se pueden hacer con la actual estructura institucional?

?Hoy el gobierno tiene un gran poder y existe la posibilidad de abordar muchos de los problemas desde el Ejecutivo. Pero las buenas intenciones de Michelle Bachelet y de los partidos Comunista o Socialista valen muy poco. Para saber lo que realmente quieren, tenemos que esperar a ver cómo actúan.

Lo cierto es que existe un cerco institucional que impide realizar las transformaciones. La primera duda se refiere a si el nuevo gobierno logrará en el Congreso los quórums necesarios para los cambios dentro de la institucionalidad. El movimiento estudiantil siempre ha evitado la ?parlamentarización? del conflicto, porque la lenta tramitación de las leyes debilita la fuerza movilizadora de la sociedad. Esa fuerza es nuestra herramienta para garantizar que se haga lo que demandamos.

Dentro de la coalición Nueva Mayoría, la única postura que podría acercarse a nuestros planteamientos es la del PC, que dentro de ese bloque es minoritaria. La vieja Concertación, que consolidó el modelo neoliberal en Chile, sigue siendo la que hegemoniza la Nueva Mayoría.

La ?revolución pingüina? nos enseñó mucho respecto a los intereses involucrados en el negocio educativo. No solamente de la derecha, también de la Concertación. Arrebatarles esos privilegios será obra de la movilización y de la capacidad de presión del movimiento social.

Hay tres demandas del movimiento estudiantil que son ampliamente apoyadas por la sociedad y que podrían resolverse dentro de las atribuciones del Ejecutivo: concretar la gratuidad efectiva de la educación en todos sus niveles; avanzar hacia una democratización de los centros de estudio superiores, con activa participación de todos los estamentos de la comunidad universitaria; y redefinir el contenido y objetivos de la educación superior, teniendo a la vista cual es el país que queremos. El conocimiento que se genere en las universidades debe estar orientado a responder a las necesidades del país y vincularse de manera estrecha a los territorios donde desarrollan su trabajo las universidades?.

ARTICULAR UN NUEVO MODELO EDUCATIVO

Pero hay un modelo educativo privatizador que se expresa desde la educación parvularia hasta la superior?

?El resultado educativo del estudiante está condicionado desde su nacimiento. Las diferencias socioeconómicas y el nivel cultural de los padres también son aspectos que mide la PSU, junto a otros sesgos de género, socioeconómicos o étnicos. El movimiento estudiantil discute todo el proceso educativo y su relación con la sociedad. En Chile la educación es un nicho de negocios y las instituciones educativas del sector público intentan salvarse con la lógica del autofinanciamiento.

Las universidades públicas han sido desmanteladas con el uso de bonos, becas y otras formas de traspaso de recursos fiscales a privados. Esos fondos debieran destinarse a fortalecer la educación pública. Ha quedado al descubierto que se lucra con recursos que son de todos los chilenos. La articulación que buscamos los estudiantes es en todos los niveles: con profesores, padres, apoderados, trabajadores y otros sectores sociales, para pensar en conjunto el nuevo modelo educativo?.

¿Cómo ve la articulación entre estudiantes universitarios y secundarios?

?Es una relación fundamental, porque se refiere a la continuidad del proceso educativo y a que empecemos a hablar más allá del financiamiento, del copago y de la existencia o no de colegios subvencionados. Debemos comenzar a meternos en los contenidos del proyecto educativo y su relación con la sociedad. La crisis del modelo de educación tiene muchas aristas, algunas de la cuales también se asocian con otros aspectos como la salud pública. La Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces) ha denunciado, por ejemplo, el sobrediagnóstico y medicación del déficit atencional por presiones que vienen desde el interior de los establecimientos escolares?.

¿Cómo interpreta que las dos principales federaciones de estudiantes universitarias, la Fech y la Federación de la Universidad Católica, serán dirigidas por mujeres?

?Es saludable que las mujeres comencemos a ocupar un espacio en la política. Sin embargo, el feminismo no solo es cosa de mujeres. Se refiere a sujetos, mujeres u hombres, que buscan romper el sistema patriarcal. Hay discriminaciones concretas que afectan a las mujeres, como los salarios inferiores, que las Isapres cobren más a las mujeres en edad fértil, que nosotras no podamos decidir sobre nuestro propio cuerpo. Las mujeres son víctimas preferentes de la precarización laboral y contra ellas se cometen abusos de toda clase. Los medios de comunicación proyectan una imagen de inferioridad de las mujeres y se las cosifica a través de la publicidad?.

AUTOGOBIERNO POPULAR

¿Cómo se podrían procesar las diferencias dentro del movimiento popular?

?El desafío principal para 2014 es la unidad, que tendrá que hacerse desde un programa y propuestas concretas. Hasta ahora bastó con hablar de educación pública, gratuita y de calidad, consignas o ideas generales que nos permitieron desestabilizar y deslegitimar el modelo educativo mercantil. Ahora nos vamos a enfrentar a un escenario en el cual tendremos que afinar el discurso del movimiento social con más profundidad y consistencia en las ideas.

Desde los poderosos habrá respuestas parciales, que no tocarán los pilares del neoliberalismo y ello constituye una dificultad para nosotros. Por eso tenemos que pensar cuáles serán y cómo se harán las transformaciones. En Chile debe haber cambios, y Michelle Bachelet tendrá que gobernar un país con creciente inestabilidad política?.

¿Cree que las ideas que usted defiende podrían gobernar el país en el futuro?

?Creo en el autogobierno popular, y ese es el horizonte al que debemos aspirar. A un sistema que distribuya la riqueza del país de manera más equitativa. Tenemos que transformarnos en protagonistas de nuestras propias vidas. El Estado ha sido históricamente una herramienta de dominación que se ha usado para defender los privilegios de una minoría. Yo creo que la organización de una sociedad nueva debe fundarse en la construcción de pilares nuevos. Hablar de control social en salud y educación es fundamental, por ejemplo. Estos procesos tienen que darse en relación con las comunidades y considerando cada realidad en concreto. Bajo esta mirada, la educación no puede verse como una fábrica de sujetos funcionales al sistema?.

RUBEN ANDINO MALDONADO

Publicado en ?Punto Final?, edición Nº 794, 22 de noviembre, 2013

Chile: Partido Igualdad llama a no votar en segunda vuelta y plantea una Constituyente desde abajo



Organización y base social en unidad de clase, es la convicción que pretende instaurar el Partido de Roxana Miranda convocando una Constitución del pueblo. ?Démonos el gusto de, por primera vez, ejercer soberanía. ¿Por qué no si ya tenemos una elite política podrida, añeja y hedionda??

Esta mañana la ex candidata presidencial, Roxana Miranda junto a su Partido Igualdad, hicieron un llamado nacional de no votar este 15 de diciembre, afirmando que quien salga de las dos ?representantes del capitalismo? sólo será una autoridad completamente deslegitimada.

?Cuando la Nueva Pillería y la derecha popular se reúnan en su 20 por ciento, nosotros vamos a estar iniciando el mismo día el Proceso Constituyente Social?, afirmó Miranda. Dicho proceso pretende reunir a las bases y a todos quienes estén interesados, en la construcción de una nueva Constitución en manos del pueblo.

Ante la consulta de si dicho acto concluirá en una carta con destino al parlamento, la respuesta de Miranda fue tajante, ?para hacer un proceso soberano democrático no se necesita ni del Presidente ni de los señores parlamentarios, se necesita solamente de la soberanía popular y la voluntad del pueblo a ejercer lo que nos corresponde por derecho.?

El esquema del Partido Igualdad para el día 15 consistirá en asambleas a lo largo del país, donde se abordarán los siguientes temas: lo que queremos, lo que no queremos y cuál es la sociedad del buen vivir que vamos a impulsar. ?Convocamos a la ACES, a la Fech, a los trabajadores, los sindicatos, a la gente del mar, juntas de vecinos y a todo el mundo que quiera ser parte de la elaboración de esta Nueva Constitución desde abajo. El diseño de la Constitución va a depender de todos y no de algunos grupos.?

Para Isabel Salgado, vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), el llamado es algo que aún debe analizarse, mas desde ya enfatiza la mirada crítica que ha tenido la ACES ante el proceso de Asamblea Constituyente. ?Nosotros creemos que falta todavía, no tienen que ser solamente las organizaciones sociales y políticas las que planteen el sistema sino que debe ser toda la sociedad la que lo cuestione, quiera transformarlo y participar de ello. El proceso de movilización y concientización aún está emergente.?

Por su parte Marcel Claude, otro ex candidato presidencial del Partido Humanista, también se sumó al llamado de no votar en segunda vuelta, tal como había expresado a inicios de su campaña. El representante del Movimiento Todos a la Moneda hizo hincapié en los problemas de representatividad que se divisan para la democracia chilena, mientras que Jorge Ramírez, jefe de campaña, puntualizó a radio Bío Bío que ambas candidatas en carrera ?representan el sistema político y económico que nosotros pretendemos cambiar?.

Por María Jesús Ibáñez C.

viernes, 8 de febrero de 2013

Tiempos de larga duración.

LATINOAMERICA




(AW)- En tiempos de crisis económicas, de cumbres y foros mundiales, como la recientemente realizada I Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), surge inexorable la necesidad de la conformación de fuertes regionalismos, pero también de identidades integradoras como fueron las luchas que marcaron historia desde las primeras colonizaciones. Theotonio dos Santos expresa a modo de ejemplo e impulso, la integración de los pueblos ancestrales que fueron divididos por el poder colonizador. "Pero se sabe también que 'la maldita abundancia fácil' del continente americano, a decir de un comprometido historiador argentino, fue la gran tentación para expoliar y dividir". Convencido de que la integración es de largo aliento, el autor concluye: "...por la participación de un Estado de base popular en la atención de las necesidades humanas".

whipala


por Theotonio dos Santos, profesor emérito de la Universidad Federal Fluminense, Presidente de la Cátedra UNESCO-ONU sobre Economía Global y Desarrollo Sostenible

Con este artículo pretendemos demostrar una tesis central: la integración suramericana -que se convirtió en el principal objetivo de la actual política externa brasileña- es más que una cuestión económica, la integración es un fenómeno de larga duración, expresión de un destino histórico. El continente americano, antes de la llegada truculenta de Cristóbal Colón, albergaba una población de cincuenta a setenta millones de habitantes que estaban relativamente integrados, sobre todo a través de las conquistas Aztecas en el sur de América del Norte y del avance del imperio Inca en la región Andina. Hoy sabemos también que la región amazónica comprendía cerca de cinco millones de habitantes y había una alta comunicación de estos imperios en su interior, entre ellos y entre los pueblos que no estaban incorporados a ellos.
La violenta colonización española y portuguesa (además de las incursiones de otros centros imperiales europeos) buscó administrar esta vastísima región articulándola demográfica, económica, social y culturalmente bajo una dirección única, a la vez que reorientó sus economías hacia el mercado mundial en expansión del siglo XV al XVIII bajo la égida del capitalismo comercial-manufacturero. En las regiones de menor densidad habitadas por poblaciones originarias, asistimos al fenómeno del comercio de esclavos, traídos de África en condiciones infrahumanas.
La lucha por la liberación de las Américas rompió esta dimensión continental. Las colonias inglesas consiguieron su liberación en el siglo XVIII, inspiradas en una ideología liberal y republicana que vino a revolucionar el mundo a finales del siglo, a través de la Revolución Francesa y su expansión por toda Europa y sus colonias, particularmente en el Caribe. La onda democrática por ella desencadenada llegó a la América española y portuguesa bajo la forma de la invasión napoleónica que condujo a la gesta independentista que cumple ahora 200 años. A pesar de iniciarse en los cabildos de las colonias españolas, ella recorrió toda la región con una concepción unitaria de la cual Bolívar fue el intérprete máximo. En Brasil con la llegada de la corte portuguesa en 1808 se mantuvo la unidad en torno al príncipe portugués que declaró la independencia.
No debemos olvidar las variadas rebeliones indígenas como la tentativa de Tupac Amaru de reconstruir el imperio Inca o las revueltas afro-americanas bajo la forma de los quilombos, cuya expresión más representativa fue la de Zumbi de los Palmares. No faltaron tampoco brotes de rebeldía contra la colonización o incluso propuestas independentistas lideradas por una ya poderosa oligarquía local (Tiradentes).
Dos proyectos
América Latina surgió unida, pero se dejó dividir por los intereses de las oligarquías exportadoras locales, de la expansión británica sobre el comercio de la región y en función de los intereses de Estados Unidos recién formados. El conjunto de estas fuerzas vino a fortalecer las articulaciones regionales orientadas hacia el comercio y apoyadas en el liberalismo económico.
La región se dividió así entre dos grandes doctrinas. De un lado, el bolivarismo buscó preservar la unidad continental en la búsqueda de la formación de una gran nación, por lo menos suramericana. Del otro lado, la doctrina Monroe buscó alejar la presencia británica y europea en general bajo la consigna de "América para los americanos".
De un lado, Bolívar fue derrotado, pero el bolivarismo continuó desarrollándose como expresión de esta historia secular y multidimensional (hoy día, los descubrimientos arqueológicos de la ciudad sagrada de Caral nos remiten a una civilización altamente desarrollada hace cinco mil años, cuya continuidad es realmente impresionante al ser preservada, aunque secretamente, por sus descendientes indígenas actuales).
Del otro lado, Estados Unidos no pudieron ser fieles a su pretensión pan-americana. Cumpliendo la previsión de Bolívar, según la cual los Estados Unidos estaban destinados a confrontar a América Latina, invadió México en la mitad del siglo XIX y se apropió de la mitad de su territorio; realizó varias intervenciones militares en Centroamérica y en el Caribe (la participación de Estados Unidos en la guerra de independencia de Puerto Rico y Cuba dio origen a la incorporación de Puerto Rico como una colonia y, al fracasar la ocupación de Cuba, al establecimiento de la base militar de Guantánamo, la mayor de sus miles de bases militares esparcidas por el mundo).
El mismo papel desempeñó la construcción del canal de Panamá que separó esta región de Colombia y tantas otras intervenciones brutales en la región que fueron desplazándose inclusive a América del Sur en la medida en que las ambiciones imperialistas de Estados Unidos se fueron ampliando. Fue así como Estados Unidos tuvo que renunciar en la práctica a su doctrina panamericana convirtiéndose en el monstruo que Martí, Hostos, Mella, Sandino y otros tantos pensadores latinoamericanos identificaron.
Nuestras oligarquías exportadoras o aquellas ligadas al capital internacional perciben a Estados Unidos como un aliado casi incondicional pero los pueblos de la región se sienten mucho más identificados con la visión bolivariana. Así también se sienten los nuevos empresarios, sobre todo industriales, inclinados al mercado interno de la región. Continúan actuando así las fuerzas que aspiran a una mayor integración de la región. Fueron ellas las que, en 1947, se unieron en torno a la idea de formar en las Naciones Unidas una Comisión Económica de América Latina (CEPAL), a la que se opuso inútilmente el gobierno estadounidense. La CEPAL no solamente sirvió de base para iniciativas diplomáticas sino que se convirtió en el centro de un pensamiento alternativo que se diferenciaba teórica y doctrinariamente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial. Fue bajo su inspiración que se creó la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) en 1960. Iniciativa a la que Estados Unidos responde con la creación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con la Alianza para el Progreso, la USAID y otras iniciativas diplomáticas y de seguridad (contra insurgencia).
A partir de este momento podemos contar una historia muy interesante de la resistencia latinoamericana más o menos radical. Varios estudios nos cuentan buena parte de esta historia al presentar de manera didáctica los antecedentes y las perspectivas de un esfuerzo integracionista regional que avanza a pasos agigantados a pesar de la tentativa sistemática de un pensamiento dependiente y subordinado que insiste en ignorar todos estos pasos que forman una interesantísima acumulación de experiencias que ganó una intensidad extremadamente rica estos últimos años, que en parte es consecuencia de la pérdida de hegemonía de Estados Unidos sobre la economía mundial. Es así que asistimos, inclusive, a una presencia constante de otras regiones antes totalmente ausentes de nuestra historia como la de China, que se está convirtiendo en el principal socio comercial e incluso inversor de casi todos países de la región.
Brasil y América Latina
La creciente incorporación de Brasil en este frente latinoamericano, tan despreciada históricamente por nuestra oligarquía, es un factor decisivo para viabilizar este proyecto histórico. Toda la región espera de Brasil que asuma un liderazgo histórico a favor de la integración regional. Una parte significativa de la población brasileña ya adhirió a esta idea y el gobierno Lula da Silva consiguió concretar esta meta histórica con la creación de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), el apoyo al Banco del Sur y el asumir posiciones políticas siempre favorables a los intereses regionales.
El gobierno Dilma Rousseff viene dando continuidad a estos cambios, buscando darles mayor eficiencia y eficacia. La Constitución brasileña ya había consagrado nuestra definición estratégica por una relación privilegiada con América Latina, seguida de África. Caminamos así hacia una política de Estado a favor de la integración regional así como fortalecemos nuestra decisión histórica de ejercer un papel unificador de las dos orillas del Atlántico Sur.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil está buscando definir con mayor precisión lo que llama como las prioridades de nuestra política de integración. Él define la relación con la Argentina y, consecuentemente, con el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) como prioridad "A". Le sigue, como prioridad "B", la integración de América del Sur, que tiene como su máxima expresión a la UNASUR, en pleno proceso de institucionalización. Así también debería priorizar el Banco del Sur, pero éste viene sufriendo la oposición del capital financiero nacional e incluso de los bancos públicos de inversión del país que aspiran a financiar directamente las inversiones, sobre todo para infraestructura de la región. En tercer lugar, encontramos la integración de Latinoamérica y el Caribe en su conjunto, que encuentra en la CELAC su expresión máxima y que podría dar pasos significativos con el restablecimiento de la hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en México, pues le será muy difícil abandonar, en esta coyuntura, la postura programática histórica de este partido a favor de la unidad latinoamericana. Se debe tomar en cuenta que los problemas emigratorios con los Estados Unidos y las dificultades registradas en las relaciones comerciales preferenciales con ese país y, finalmente, las dificultades surgidas de la demanda estadounidense de las drogas y la acción singular de la DEA en el "combate" al tráfico de drogas, todo esto lleva al PRI a la necesidad de rever su desvío derechista hacia el neoliberalismo que le desplazó del poder.
Se abre pues un contexto cada vez más favorable para la integración regional. Falta, sin embargo, que nuestras universidades y nuestra enseñanza en general tomen en serio su papel en la creación de una conciencia regional. De la gran prensa podemos esperar poco. Ella es propiedad de las más retrógradas oligarquías regionales, que se oponen radicalmente a la integración regional y al avance de ésta, a toda costa. La oligarquía tradicional y la oligarquía financiera, que tienen especial interés en la dispersión de los intereses regionales a favor de los centros de poder financiero mundial, se parecen muy claramente a las oligarquías regionales que, en las puertas de la independencia de la región, continuaban atrapadas en la sumisión a los imperios ibéricos. Estos sectores económicos están cada vez más ausentes de las necesidades de la población de sus países y tienden a perder liderazgo ante un enfrentamiento serio con ellos.
Es hora que las fuerzas progresistas de la región se unan para promover un nuevo estilo de desarrollo socioeconómico, ecológicamente sostenible, con profundo sentido social y humano. Para esto, además de los avances políticos y económicos, tienen que crear y articular una prensa escrita, hablada y virtual que cuide de los intereses de la región y de sus pueblos. El ejemplo de la Telesur ha demostrado la utilidad de esta propuesta, a pesar del poco apoyo que ha recibido de gobiernos como el brasileño.
Establecer un gran frente
Las tareas son cada vez más complejas, pero esto es una consecuencia de los avances que hemos tenido. Pues, mientras avanzamos moderadamente en la integración de las zonas de predominio de políticas de altas concesiones a nuestro pasado colonial y a la decadente ofensiva neoliberal, vemos que la propia CEPAL reconoce los resultados positivos alcanzados por la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). La unión de los países de orientación socialista en la región, inspirados sobre todo en la cooperación y la solidaridad, presenta una ventaja derivada de la unidad política de estos países y del peso de sus políticas públicas en todos los campos.
Para espanto de los economicistas "realistas", apoyados en el individualismo posesivo del siglo XVIII, son los "idealistas" y románticos colectivistas los que presentan mejores resultados. Ellos no aprendieron nada de la victoria del Socialismo sobre el Nazismo en la Segunda Guerra Mundial, que afectó tan intensamente las políticas económicas de la posguerra, ni del Movimiento de Liberación Nacional anti-colonial y anti imperialista. Regresaron en los años 70 del siglo pasado con su carga reaccionaria a favor del "libre" mercado y del llamado "Estado mínimo" y con el canto de sirena del "equilibrio" de los fundamentos del mercado como el gran objetivo económico.
Tras reinar por 30 años entraron en una crisis definitiva: el legado de sus políticas fue un Estado deudor máximo, sumergido en una crisis fiscal colosal para defender la supervivencia de una esfera financiera especulativa que vive a costa de la transferencia de recursos públicos; nos entregaron un mundo de crisis económicas y de déficits comerciales, fiscales y de anarquía monetaria.
Si no dejamos que nos tomen las reservas financieras que acumulamos los últimos años y aplicamos nuestros recursos a la creación de un poderoso mercado regional, sustentado por políticas industriales que reestructuren nuestra participación en la división internacional del trabajo, al lado de las zonas emergentes en el mundo, estaremos listos para dar un salto civilizatorio que nos coloque al frente de la articulación de una nueva economía mundial. Esta afirmación tendría que complementarse con nuevos estudios sobre los cambios civilizatorios que se imponen en el mundo contemporáneo.
Ellos crearon, por lo tanto, las condiciones para establecer un gran frente, similar al que se creó a partir de 1935 contra el fascismo y por la participación de un Estado de base popular en la atención de las necesidades humanas. Las interacciones regionales son una parte esencial de este cambio político al esparcir por todo el mundo una nueva fase de desarrollo científico y tecnológico en la cual las nuevas naciones podrán ejercer un papel cada vez más activo. La promesa de los BRICS de convertirse en polos económicos cada vez más importantes se hace realidad cada día.
Y una América Latina unida podrá hacer mucho más. Si las oligarquías no están dispuestas a cumplir este papel, los sectores populares no dudarán un sólo instante en asumirlo. Esta es la tarea fundamental para transformar en realidad el sueño histórico de nuestros antepasados.

martes, 5 de junio de 2012

Indignados paraguayos exigen aprobación de demandas populares.


PARAGUAY-INDIGNADOS

El movimiento convocó a los ciudadanos paraguayos a concentrarse nuevamente este martes en una capitalina plaza pública frente a la sede del Parlamento para exponer sus reclamos.
Audios disponibles:
Osvaldo Marín, indignado paraguayo. (denostar) - 16 seg. (127 Kb.)
María Herrera, indignada paraguaya. (concientes) - 18 seg. (148 Kb.)

Los activistas se movilizarán el mismo día en que el Senado paraguayo tratará el reclamo por la eliminación de las denominadas listas sábanas.
Estas listas obligan a los electores a votar por todos los candidatos de un partido. Por tal motivo, los manifestantes exigen el voto directo a los aspirantes.
Según los representantes de la organización "La Gran Marcha", perteneciente al movimiento de indignados paraguayos, concretar este reclamo depende de la presión popular.
Por otra parte, la Asociación de Abogados de Paraguay, que también integra el movimiento, realizará este lunes una audiencia pública para reclamar el cese en sus cargos de 7 integrantes de la Corte Suprema de Justicia.
La entidad de abogados denuncia a los magistrados por corrupción, falta de idoneidad y pérdida de la honorabilidad exigida por la Constitución de la República.
El movimiento de indignados se movilizó con éxito semanas atrás al conseguir que la Cámara de Diputados suspendiera una aumento de 35 millones de dólares en las nóminas del Tribunal Superior de Justicia Electoral.
Desde el pasado 25 de mayo, los activistas convocan a distintos sectores de la sociedad civil paraguaya a lo que denominan el "after office revolucionario". (PÚLSAR)