miércoles, 30 de mayo de 2012

El dirigente histórico de la izquierda uruguaya, Helios Sarthou,

URUGUAY

ha sufrido un infarto cerebral.

por Eduardo Abeleira


Sarthou, patriota uruguayo que en su momento abandonó el Frente Amplio (del que fue uno de sus fundadores), debido a  la traición a los principios en que cayeron varios de sus dirigentes.

Está muy mal.
Ha hecho siempre lo que consideraba correcto y justo.
Su dignidad le marcó el camino, dejando al costado, cargos y ofrecimientos que, hoy, harían que estuviese en la primera línea de los medios de comunicación.
No le importó decir NO, a aquellos que muchos le dicen SI.
Hizo juicios en defensa de los trabajadores en aquellos lugares que nadie se atreve porque el vuelto es no aparecer durante años en las páginas que todos imaginan.
No había conflicto, grande o chico, que eludiera, siempre en defensa de los trabajadores.
El, lo dijo siempre,no defendía empresas y el día que le pregunté cuando y porque había decidido ser abogado, me contestó : " a los siete años decidí que iba a ser abogado para defender a los pobres y a los trabajadores ".
Jamás dejó de lado ese mandato que se impuso.
Solo les pido que no se olviden de este compañero y cuando el sistema nos quiera encandilar con tantos privilegios como cuenta, pensemos que en verdad, son pocos, pero están aquellos que el sistema nunca pudo comprar.
abrazos de alguien que tiene mucho dolor encima y también el compromiso de seguir haciendo lo que pueda, por pequeño que sea, para cambiar este sistema oprobioso para millones de semejantes.

Los paraguayos.

PARAGUAY

Por Osvaldo Bayer

Los conocí en la cárcel, cuando fui a visitarlos aquí en Buenos Aires. Me dieron la mejor impresión. Bien campesinos, con respuestas claras sobrellevando un destino injusto, pensando en sus familias. Hablé largo con ellos. Sí, me di cuenta ahí, en todos sus sentidos, de lo que significa la palabra injusticia.

Se trata de los presos paraguayos, que ya han pasado a la historia de la indignidad humana del ejercicio injusto del poder, es el mismo caso que los presos cubanos que sigue manteniendo Estados Unidos.

Acaba de regresar de Asunción, la capital paraguaya, una delegación de representantes de los organismos de derechos humanos de la Argentina que concurrieron a ese lugar para reunir más información y señalar de viva voz la injusticia increíble que la denominada Justicia paraguaya comete contra esos seis nobles hombres de la tierra.

La delegación argentina estuvo presidida nada menos que por Nora Cortiñas, la Madre de Plaza de Mayo que ha dedicado su vida desde 1976 para luchar por la Justicia con mayúscula. Al regresar, sus declaraciones fueron bien claras. Luego de explicar cuánta corrupción oficial hay en el tratamiento de los presos paraguayos en ese país se refirió a las condiciones en las cuales se los mantiene encarcelados. Dijo, con toda la valentía que caracteriza a esa madre, que ?los fui a ver y debo decir que la cárcel donde están presos es vergonzosa, ni un chiquero donde habitan los chanchos es como ese lugar donde de ninguna manera se puede aherrojar a seres humanos. Me fui avergonzada de ese país hermano?. Y, por supuesto, explicó cómo se ha falseado la verdad para tratar de mantener presos a esos seis dignos representantes del partido Patria Libre. Los seis campesinos, Agustín Acosta, Roque Rodríguez, Simón Bordón, Arístides Vera, Basiliano Cardozo y Gustavo Lezcano, fueron acusados de ser los autores del secuestro de Cecilia Cubas, hija del ex presidente de la Nación Raúl Cubas Grau, el 21 de julio del 2004. El 16 de febrero del 2005 fue encontrado el cadáver de ella. El fiscal general de Estado Germán Latorre acusó a los seis campesinos de haber resuelto la ejecución de la raptada Cecilia Cubas en una reunión realizada en la casa de Regina Rodas. Para esa acusación se sirvió del testimonio del informante policial Dionisio Olazar, que se había infiltrado en al partido Patria Libre. Los acusados rechazaron de plano dicha acusación. A continuación, el juez Pedro Mayor Martínez dictó falta de mérito porque no existía otra prueba que la declaración de ese informante, quien además no aportó ningún otro dato fehaciente. La declaración del juez se puede ver en el film documental Chokokué, de Miriam Paz y Guillermo Cohen. A pesar de ese veredicto, los seis campesinos, conociendo cómo se maneja el Poder Judicial en el Paraguay, resolvieron viajar a la Argentina y presentarse aquí a la Justicia pidiendo asilo político. Pero, por pedido del gobierno paraguayo, son detenidos aquí en la oficina del Cepare donde solicitaron el pedido de asilo. Y fueron extraditados al Paraguay el 2 de diciembre del 2008 y encerrados en la cárcel de Tacumbú. Antes estuvieron cierto tiempo detenidos en una cárcel de aquí, donde tuve oportunidad de visitarlos y reunir datos para su defensa. En Asunción llevan ya cinco años de detención. Por ello, los abogados defensores presentaron un hábeas corpus pidiendo su libertad por haberse excedido el tiempo máximo de prisión preventiva sin condena. Pero este recurso fue rechazado por la Justicia paraguaya con el falso argumento de que no hay pruebas de que hayan estado presos en la Argentina. Una falsedad total, porque el autor de esta nota puede demostrar su visita a la cárcel argentina donde estuvieron presos. Pero no sólo mi testimonio lo puede probar, sino también la documentación de las autoridades argentinas que al parecer no le interesó a la Justicia paraguaya.

El 29 de febrero de este año comenzó el nuevo juicio que es fácil de demostrar que está plagado de irregularidades. Por ejemplo, el soplón policial dijo que Cecilia Cubas fue asesinada el 24 de diciembre del 2004 y se desdice al declarar que la reunión donde se decidió su muerte fue el 13 de enero del 2005. Y también pueden comprobarse otras graves imprecisiones. No se tuvo en cuenta la declaración de otros testigos. Por ejemplo, la de Regina de Rodas, acusada de que en su casa se realizó la citada reunión donde se resolvió el crimen. Esta testigo denunció a la Justicia que la Fiscalía le había ofrecido medio millón de dólares para que declarara que lo del espía policial era verdad, a lo cual ella se negó.


Los seis campesinos siguen presos. Es hora de que intervengan todos los organismos latinoamericanos de derechos humanos y todas las organizaciones de esos fines para terminar con esta ignominia. La Madre Nora Cortiñas, a quien llamamos Norita, con todo cariño, se emociomó al hacer estas declaraciones. Y agregó: ?Otra injusticia más he podido ver. Pero como finalmente triunfa siempre la Etica veremos libres a los queridos campesinos presos, y despreciados por el pueblo para siempre los jueces y políticos que permiten esto en tierras del sufrido pueblo paraguayo?.

Otro episodio que habla de la falta de conducta democrática es el hecho que denunciamos en una de estas contratapas: la cesantía que sufrió el conocido periodista Herman Schiller, en Radio Ciudad, que depende del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Basta pronunciar la palabra Macri para comprender algo que daña la base democrática que debe tener nuestra Capital de la República. Schiller, a pesar de todas sus denuncias y solicitudes, no obtuvo ninguna explicación a la medida. Pero este hombre de lucha no se da por vencido y prosigue con su denuncia en forma abierta. Y es secundado por decenas de periodistas argentinos y extranjeros. Llama la atención que ninguna radio, de la extensa lista de nuestra ciudad y del país, le haya abierto de inmediato sus puertas a este valioso defensor de la verdadera democracia. Hasta ahora todas miran hacia otro lado y guardan silencio. Por eso, los periodistas que defienden como principio la verdadera libertad de prensa democrática han preparado una concentración para el 7 de junio a las puertas de Radio Ciudad, en la calle Sarmiento entre Montevideo y Paraná, a las 14 horas. A la misma concurrirán representantes de partidos políticos, sindicatos, organizaciones de derechos humanos, escuelas de periodismo y precisamente los oyentes que acompañaron a Schiller en sus profundos programas durante años en Radio Ciudad. Una manera absolutamente democrática de denunciar un gravísimo caso de falta de libertad de prensa. Así el pueblo busca un definitivo respeto por la verdadera democracia.

FARC-EP cumplen 48 años y siguen vivitos y coleando.

COLOMBIA

Redacción ANNCOL

?Las FARC-EP no iniciamos esta guerra, nos fue declarada por la oligarquía que gobierna a Colombia?, dice la insurgencia Colombia en un comunicado enviado a nuestra redacción sobre su 48 aniversario para la Nueva Colombia.
Y agrega:
?Cada vez que el eco de nuestra propuesta de una salida política ha tomado suficiente fuerza para imponer unos diálogos encaminados a la paz, el poder se ha negado a considerar la remoción de las causas que dan lugar al conflicto, cerrando de un portazo violento las posibilidades de reconciliación. El país no olvida que tras cada proceso frustrado ha sobrevenido la promesa de aniquilarnos y la agudización de la guerra a extremos inéditos. Las FARC persistimos porque un inmenso clamor popular de justicia alimenta y acompaña nuestro sacrificio?.

EL MISMO DÍA EN QUE sale el comunicado sobre los 48 años de lucha política-militar, es entrevistado el general Sergio Mantilla, jefe del ejército, por Jineth Bedoya, vice jefa de la redacción de El Tiempo que cubre el orden público y con canales directos a las FF.MM. y la inteligencia militar. Preocupada por los resultados negativos de las FF.MM., la periodista le comenta al general que ?se oyen voces sobre la desmoralización de las tropas. . .  y si ¿están con la moral??
Y el general responde como pueda ante el resultado de los combates con la guerrilla últimamente:
?El Ejército tiene moral, pero hay inquietudes y preocupaciones con las reglas que rigen el combate en Colombia, y estamos encontrando la respuesta en el Gobierno Nacional. (. . . ) Este año hemos perdido cien hombres en el campo de combate, peleando, defendiendo a los colombianos, y es injusto decir que murieron desmoralizados?.


Y AHÍ ESTA LA TRAGEDIA DE COLOMBIA que desde la expulsión del colonialismo español ha sido víctima por la clase política militarista. Siguen cayendo los hijos pobres del pueblo en el campo de batalla, no los hijos de Uribe o Santos.
La guerra no solamente se expresa en los combates militares sino también todos los días a través el modelo neoliberal. Mueren diariamente decenas de niños y ancianos colombianos en enfermedades relacionadas al hambre. Mueren obreros todos los días por que caen de las obras de construcción por que los dueños de las constructoras registran grandes utilidades en vez de instalar un regimiento de protección para los trabajadores, ejemplos que son generalizados en todos los sectores productivos de Colombia.
Pero Santos se ha declarado ?protector de los pobres?, y dice que es antioligarca. Pero la guerrilla rechaza esa afirmación como un desvío del desastre de su política:
?Santos simplemente repite lo que han hecho siempre los de su clase. Nos exige una vez más la entrega y el desarme, a cambio de admitir a medias nuestro ingreso a su podrido régimen político. Sin desmontar ni un ladrillo de su aparato terrorista de dominación. Sin que se afecte en nada su proyecto de país colonial y empobrecido. Como si nosotros pudiéramos a cambio de miserables prebendas personales, volver la espalda al sentir de millones de compatriotas hundidos en la desesperación y la violencia. Como si el destino natural del pueblo colombiano fuera el de trabajar eternamente para el enriquecimiento de una élite privilegiada. Así no vamos a ninguna parte?.

A continuación, el comunicado de las FARC-EP:
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COMUNCADO:
FARC-EP: 48 AÑOS DE LUCHA ARMADA REBELDE
Los cuarenta y ocho años de lucha que cumplimos las FARC-EP este 27 de mayo son la mejor demostración de que un pueblo consciente, organizado y disciplinado no puede ser vencido ni siquiera por los más poderosos enemigos. Desde Marquetalia a la fecha, las crecientes y cada vez más entrenadas fuerzas armadas colombianas han estado tras nosotros en una feroz actividad predadora, contando a su vez con la asesoría militar del Pentágono y la ayuda financiera de los Estados Unidos. Cada uno de los  sucesivos gobiernos oligárquicos que ha prometido vencernos, ha visto frustrados sus propósitos y dejado en cambio tras de sí un país ensangrentado.
Las clases dominantes colombianas poseen muy mala memoria cuando se trata de recordar sus crímenes, a los que endilgan además un nombre emblemático a fin de hacer desaparecer sus culpas. A la primera matanza generalizada por el despojo de las mejores tierras, promovida en la cuarta década del siglo pasado, le pusieron el nombre de La Violencia, expresión mágica que sirvió para ocultar a terratenientes, empresarios, gamonales, generales y agentes norteamericanos y locales de la guerra fría, verdaderos azuzadores y ejecutores de la aterradora mortandad que les permitió enriquecerse bajo la institucionalidad del estado de sitio. 




CINCUENTA AÑOS DESPUÉS INVENTARON la historia de una disputa territorial por el control de los cultivos ilícitos entre distintos actores armados. De ese modo, cubriendo a unos y otros con el mote de los violentos, pretendieron disimular la configuración de un modelo de acumulación de capital fundado en el despojo violento de la propiedad agraria y en el abierto desconocimiento de las condiciones de trabajo conquistadas en el pasado por la fuerza de trabajo nacional. El terror paramilitar desplazó millones de campesinos y golpeó de manera despiadada al movimiento sindical colombiano. Siempre ha estado inspirado desde el poder y sirviendo a sus intereses. 
No puede mirarse en Colombia el fenómeno del narcotráfico y las mafias como una trágica desgracia que cayó quizás por obra de qué pecado sobre el país, y menos ir imputándole la responsabilidad por todos los males que nos aquejan. Con ese discurso se oculta que los dineros del narcotráfico se convierten en tierras, inundan la banca, las finanzas, las inversiones productivas y especulativas, la hotelería, la construcción y la contratación pública, resultando funcionales y hasta necesarios en el juego de captación y circulación de grandes capitales que caracteriza al capitalismo neoliberal de hoy. Igual pasa en Centroamérica y Méjico.
Por lo mismo, mafias y paramilitarismo hacen parte del modelo violento de acumulación y terror que caracteriza la actual fase neoliberal del capitalismo. Nada tienen que ver con la lucha popular, se hallan al servicio de sus más encarnizados enemigos. Pretender como se hace hoy que el conflicto armado colombiano hunde sus raíces en el narcotráfico desconoce una realidad incontrastable. Desvía la atención hacia el lado equivocado. Las distintas etapas de la guerra contra las drogas implementada con el Plan Colombia han puesto de presente su propósito de clase. Golpear a las FARC envuelve la persecución a todas las luchas del pueblo colombiano. 
Los verdaderos responsables de toda la infamia padecida por Colombia son los propietarios del capital y de la tierra, que siglo tras siglo reservan a los de su linaje el derecho exclusivo a ampliar aún más sus fortunas y gobernar el país, a costa del trabajo y el sudor de la inmensa mayoría de compatriotas desposeídos y violentados por soñar con cambiar el orden de cosas heredado. Mediante una fachada de democracia formal, mal esconden el verdadero carácter del régimen político impuesto. Ellos implementaron en nuestro país la práctica del terrorismo para defender a sangre y fuego sus privilegios. Pero llaman terroristas a quienes buscan justicia.



A enseñar a leer y escribir donde el Estado falló.
EN LA ACTUALIDAD DIRIGE LOS DESTINOS del país un típico representante de esa élite extranjerizada e indolente. Juan Manuel Santos practica como el mejor, aquello de llamar por eufemismos a las cosas a fin de transformarlas en algo distinto. Bautizó el llamado Plan de Desarrollo de su administración con el nombre de Prosperidad para todos, cuando éste está concebido, de principio a fin, para el beneficio de los poderosos capitales transnacionales y los sectores de la economía local que orbitan como satélites en torno a él. Y aunque afirma haberse convertido en un traidor a su clase, sus medidas de gobierno apuntan a enriquecerla mucho más. 
Suele decir que aspira a convertirse en el Presidente que consiguió pacificar el país y se declara amigo de buscar una salida política a la confrontación. Pero ni uno solo de sus actos de gobierno ha demostrado algún propósito de atenuar las causas generadoras del conflicto. Su ley de víctimas y restitución de tierras conmueve por su inoperancia, a la par que crecen los crímenes contra campesinos y organizaciones que aspiran a recobrar sus tierras. Ha hecho carrera en los medios la existencia de un supuesto ejército anti restitución, el cual no ha sido golpeado de ningún modo por los comandantes de Ejército y Policía que con tanto ahínco combaten las guerrillas. 
La supuesta inversión legal de la carga de la prueba a favor de los despojados fue convertida en su decreto reglamentario en un simple respaldo estatal a la búsqueda de pruebas, burlándose frontalmente del significado de las palabras. Y ya fue demostrado en el Congreso de la República que las abultadas cifras sobre restitución en realidad correspondían a viejos programas alternos del Ministerio de Agricultura que nada tenían que ver con ellas. Ha sido tan desafortunado el curso de esta ley que difícilmente va a servirles a los titulares de grandes proyectos agropecuarios para poner en regla la propiedad de las tierras a la que aspiraban. 
NO SE ENTIENDE CÓMO PUEDE HABLAR DE PAZ un gobierno que ha hecho de la convivencia de las bandas criminales con la Policía y el Ejército la renovación de la vieja actividad paramilitar. Y que continúa adelante y con mayor sevicia la ocupación militar de inmensas regiones del país destinadas a ser entregadas en condiciones leoninas a inversionistas extranjeros, al costo de desterrar a las comunidades indígenas, afro descendientes, campesinas y mineras que las han poseído y explotado ancestralmente. Un gobierno que con tal de facilitar fuentes de energía baratas al capital extranjero no vacila en atentar contra ecosistemas como el río Magdalena. 

La aviación colombiana, receptor de millones de dólares mientras el pueblo tiene hambre.
En procura de salvar la responsabilidad del régimen político y sus personeros en la actividad criminal contra el movimiento popular, el Presidente vocifera acerca de una supuesta mano negra, enemiga de la paz y la reconciliación, que se dedica a asesinar a diestra y siniestra. Al hacerlo confiere existencia tangible a una actividad terrorista supuestamente anónima y omnipresente, capaz de disciplinar a los opositores mediante el miedo y la muerte. Dicha fuerza escapa a cualquier control judicial, político o social y exculpa a su gobierno de cualquier crítica por violación de los derechos humanos. A eso precisamente se le conoce como terrorismo de Estado. 
Sin el menor sonrojo, con la argumentación fácil de trabajar el camino hacia la paz, este gobierno promueve de manera transitoria en la Constitución un marco legal bajo cuya excusa introduce la impunidad para militares y policías involucrados en crímenes horrendos, bajo la absurda pretensión de obrar de modo correspondiente con el tratamiento conferido a los alzados.
Como quien dice, aquí en Colombia no ha pasado nada. En otra de sus reformas intenta introducir la santificación del fuero militar de impunidad, a fin de dotar a su aparato oficial de exterminio de todas las garantías para su exculpación por las atrocidades cometidas y por cometer. 
PESE A QUE AL OBTENER LA APROBACIÓN de su Plan de Prosperidad para todos anunció que destinaría más de veinticinco billones de pesos para la reparación de los daños ocasionados por las catástrofes invernales, a las que llamó maldita niña, los habitantes de Gramalote en Norte de Santander van a completar dos años esperando la ayuda prometida. Del mismo modo ocurre con los cientos de miles de damnificados que ven como las aguas arrastran de nuevo lo poco que les habían dejado. De su  locomotora de vivienda y ciudades amables queda la promesa de regalar cien mil viviendas a los pobres. Cabe imaginar el entorno, el tamaño y calidad de ellas.





Recién celebró la entrada en vigencia del TLC con los Estados Unidos, al que se sumarán los firmados con la Unión Europea y Corea del Sur, ya anunciaba un acuerdo semejante con China. La desindustrialización del país, el aumento del desempleo y la informalidad, la invasión de mercancías extranjeras de bajo costo, la ruina de las actividades agropecuarias, la dilapidación de nuestra biodiversidad, cultura y conocimientos ancestrales de las comunidades autóctonas, hacen parte del precio que tendremos que pagar los colombianos distintos a los poderosos monopolios inversionistas que supuestamente conseguirán penetrar los gigantes mercados del extranjero.
Algo está claro en los actos del gobierno continuista de Santos, que al reñir con su antecesor pretende posicionarse como progresista sin diferenciarse en la realidad de él. Su mayor preocupación la constituye servir en bandeja el país al gran capital transnacional para que se apodere de los tres sectores de nuestra economía, a la par que entregar a inversionistas privados la mayor parte de los servicios y deberes a cargo del Estado. Como neoliberal confeso, el Presidente hace parte de quienes consideran que al permitir la acumulación excesiva de riqueza en una pequeña élite, la fortuna rodará finalmente hasta llegar a los más necesitados.
ES POR ELLO QUE NINGUNA de sus reformas ha apuntado a algo que no sea la facilitación de las condiciones de inversión y explotación para los monopolios transnacionales. Desde la ley del primer empleo, la sostenibilidad fiscal, el régimen de regalías, los planes para la educación superior y la salud, hasta las proyectadas reformas de tierras, pensiones y tributaria, todas lesionan gravemente las condiciones económicas de los colombianos del montón, pese a ser presentadas como la redención para ellos. También ello explica la sumisión y el aplauso del gobierno colombiano ante el accionar violento del imperialismo en diferentes lugares del mundo.
Todo lo cual conduce a comprender su culto a la guerra. A nadie que esté en desacuerdo con el proyecto de país que el imperio y los de su clase conciben, se le deben garantizar sus derechos a opinar y proponer opciones políticas. La gran prensa y los aparatos formales e informales de terror cumplen con el papel de destruir cualquier esfuerzo de organización de los de abajo. La manifiesta hostilidad de la fuerza pública y el bloque de poder en pleno contra la reciente experiencia de la llamada Marcha Patriótica que ya comienza a cargar sus primeros muertos, pone de presente la ruindad de la democracia colombiana y la vigencia indiscutible de la lucha armada de su pueblo. 
Frente a lo cual sorprende la actitud de la denominada izquierda democrática que no vacila en alinearse del lado del poder. El vice  presidente Angelino, que aún no alcanza a comprender por qué fue elevado a esa inútil posición, se cree de verdad gobierno y condena antes que él cualquier manifestación auténtica del movimiento popular, al que exige comportarse como esperan los de arriba. Traidor a su clase, simple anzuelo para la cooptación y la conciliación de los sectores medios y el sindicalismo venal, despreciado tras usado, todavía cree tener derecho a representar a los trabajadores. La misma actitud de toda esa izquierda vergonzante que rodea a Santos.


Alfonso Cano, Jacobo Arenas y Manuel Marulanda en Casa Verde, que fue bombardeada el 9 de diciembre de 1989, el día cuando el pueblo de Colombia fue a las urnas para elegir representantes a una asamblea constituyente. Así mostró el estado colombiano su voluntad de paz, rompiendo "El Acuerdo de Cese de Fuego" entre las FARC y el gobierno colombiano, que fue firmado en mayo de 1984 en La Uribe. Ya han pasado más años y el estado esta en el mismo callejón sin salida de la guerra.

LAS FARC-EP NO INICIAMOS ESTA GUERRA, nos fue declarada por la oligarquía que gobierna a Colombia. Cada vez que el eco de nuestra propuesta de una salida política ha tomado suficiente fuerza para imponer unos diálogos encaminados a la paz, el poder se ha negado a considerar la remoción de las causas que dan lugar al conflicto, cerrando de un portazo violento las posibilidades de reconciliación. El país no olvida que tras cada proceso frustrado ha sobrevenido la promesa de aniquilarnos y la agudización de la guerra a extremos inéditos. Las FARC persistimos porque un inmenso clamor popular de justicia alimenta y acompaña nuestro sacrificio.
Santos simplemente repite lo que han hecho siempre los de su clase. Nos exige una vez más la entrega y el desarme, a cambio de admitir a medias nuestro ingreso a su podrido régimen político. Sin desmontar ni un ladrillo de su aparato terrorista de dominación. Sin que se afecte en nada su proyecto de país colonial y empobrecido. Como si nosotros pudiéramos a cambio de miserables prebendas personales, volver la espalda al sentir de millones de compatriotas hundidos en la desesperación y la violencia. Como si el destino natural del pueblo colombiano fuera el de trabajar eternamente para el enriquecimiento de una élite privilegiada. Así no vamos a ninguna parte. 
Las FARC-EP, a los 48 años de lucha armada rebelde, reiteramos al pueblo de Colombia nuestro juramento de vencer. Jamás nos sumaremos a la campaña por legitimar y honrar el capitalismo y el terror de Estado que se hacen llamar democracia en nuestro país.  Sabemos que no estamos solos, hasta nosotros llega el rumor de inmensas masas humanas que avanzan inconformes y decididas, por encima de las amenazas y la represión, exigiendo cambios profundos. Se trata de un clamor universal. Por la conservación del planeta y nuestra especie, por darle a los hombres y mujeres un sentido diferente al de vulgar capital humano, por una paz efectiva y justa. 
Los más recientes efectos del libre comercio son las desgracias de los pueblos de Irak, Palestina, Afganistán, Libia, Egipto, Túnez, Honduras, y Méjico, para no hablar de España o Grecia. Destrucción, muerte y horror tejidos con los más bellos discursos sobre las virtudes de la democracia de mercado. Saqueo y miedo garantizado por la amenaza militar de la OTAN y los marines. A los pueblos se los aplasta sino sirven a los planes imperiales. Un saludo de solidaridad a todos ellos. Y gloria eterna a la resistencia de los pueblos de Irán, Siria, Corea del Norte, Cuba y Venezuela, asediados, dignos y triunfantes frente a la brutal agresión imperialista.
Todos los hombres y pueblos seremos algún día hermanos. 


¡Con Bolívar! ¡Con Manuel! ¡Con el pueblo!... ¡ Al poder!
¡Contra el Imperialismo! ? ¡Por la Patria!
¡Contra la oligarquía! ? ¡ Por el Pueblo!
¡Somos FARC! ? ¡Ejército del Pueblo!
Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, 27 de mayo de 2012.

LAS FARC DIERON A CONOCER UN VIDEO DONDE APARECE EL PERIODISTA FRANCÉS.

COLOMBIA

Además de la prueba de vida del periodista francés, las FARC entregaron otra cinta en el que uno de los comandantes del Frente 15 de la guerrilla colombiana detalla el momento de la captura. 


Entrevistado por uno de sus compañeros, el comandante guerrillero conocido como "Colacho Mendoza" relató cómo el periodista francés Roméo Langlois terminó como prisionero. El reportero de France 24 y Le Figaro, desapareció el sábado 28 de abril en medio de una emboscada del Frente 15 de las FARC. Cubría un operativo antidrogas con el Ejército de Colombia cuando fueron sorprendidos por la banda armada. En el episodio, murieron cuatro militares y otros ocho resultaron heridos. Langlois recibió un disparo en su brazo izquierdo, eso es lo último que se sabía de él hasta la difusión, este lunes 28 de mayo, de una prueba de vida.


El guerrillero aseguró que Langlois se entregó alzando los brazos en medio del conflicto. "Ya estaba herido y como con cualquier rendido dentro de la confrontación, por principios propios, nosotros respetamos su integridad física y sus derechos y allí pasa a ser un prisionero nuestro", declaró.


Se enteraron de que era extranjero cuando lo capturaron "y entendió que no había otra opción, que no había otra salida, le tocaba dejarse capturar o morir en la pelea. El proceso de rendición se da porque fue herido en un brazo y había perdido capacidad de movimiento y determina entregarse para salvar su vida y se rinde", reveló.


El guerrillero agregó que un enfermero de las FARC le practicó los primeros auxilios y fue evacuado de la zona de riesgo.


Horas antes de que se difundiera este testimonio, la cadena de noticias Telesur transmitió una prueba de vida del reportero secuestrado. Aparentemente en buen estado de salud, y con una toalla alrededor de la cintura, el corresponsal de la cadena France 24, fue grabado en un campamento de la guerrilla en medio de la selva. En esas imágenes, las primeras que se conocen desde que Langlois cayó en poder de las FARC, se le ve con un vendaje en el brazo. "Uno sabe a qué se expone cuando hace este tipo de actividades, (pero) la verdad yo no pensaba que se iba a poner tan tremendo. Íbamos como a hacer un par horas (de trabajo). Ellos iban a registrar un laboratorio yo iba a hacer un par de tomas", dijo el periodista en el video.


Las FARC anunciaron que la entrega del rehén francés se concretará el próximo miércoles 30 de mayo. La operación humanitaria que se realizará por vía terrestre y acuática, según se definió en una reunión en la que participaron miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), de los Gobiernos de Colombia y Francia y de Colombianos por la Paz. Por lo tanto, se descarta la participación de Brasil, usual proveedor de helicópteros para colaborar en las liberaciones.

CARTA ABIERTA DEL ELN COLOMBIANO.

COLOMBIA

Comandante del ELN, Rodríguez Bautista


Señora gobernadora del Valle, señores gobernadores de Cauca y Nariño, señoras alcaldesas y alcaldes de dichos departamentos, reunidos en Villa rica Cauca el pasado 11 de mayo de los Corrientes; señoras y señores participantes en la Minga por la vida, el territorio y la paz, realizada en Caloto y Villa Rica, departamento del Cauca, los días 9, 10 y 11 de mayo de 2012; compatriotas luchadoras y luchadores por la paz de Colombia:


El Ejercito de liberación Nacional, les envía un saludo respetuoso y expresa su sincero deseo porque sigan incansables sus esfuerzos en el camino de la paz en el que ustedes y muchos otros colombianos y colombianas nos empeñamos.


Como fuerza guerrillera colombiana respondemos solícitos a su convocatoria, para que trabajemos por crear un solo torrente por la paz y en ese espíritu nos sentimos interpretados, porque igual que ustedes estamos convencidos que el camino para Colombia ES la paz y NO la guerra.


En el empeño de compartirles nuestros esfuerzos por la paz, nos permitimos expresarles lo siguiente:


Un poco de historia


En 1991, es decir, hace 21 años, junto a otros compañeros guerrilleros de la entonces Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, ocupamos sin violencia la Embajada Venezolana en Bogotá, para presionar al gobierno del presidente Cesar Gaviria a desarrollar diálogos por la paz de Colombia.


Desde entonces jamás hemos dejado de desarrollar diversos tipo de esfuerzos en la búsqueda de la paz, incluidas mesas de dialogo con los gobiernos de Cesar Gaviria, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe, pero desafortunadamente, nos hemos encontrado con una posición cerrada e intransigente de parte de todos ellos, porque consideran que la paz es sinónimo de rendición, desmovilización y entrega de armas por parte de la insurgencia.


Hemos planteado con meridiana claridad, la urgencia de resolver el conflicto social y armado mediante una salida política, en la que participe toda la sociedad, la insurgencia y el gobierno, considerando que la paz es un derecho constitucional de todas y todos los colombianos y nadie los puede reemplazar en ese histórico propósito, asunto que rebasa el criterio de que la paz es asunto de una discusión o una mesa de dialogo solamente.


Consecuentes con lo anterior, hace varios años, nos empeñamos en plantear con diversos sectores sociales, una Convención Nacional, que nacida de todas y todos, desembocara en una Asamblea Nacional Constituyente que legitimara la voluntad del pueblo y la nación para enrumbarse a la paz y la reconciliación que todos queremos y nos merecemos. Pero clase gobernante no solo desestimó este esfuerzo sino que se opuso a él.

Conscientes del grave deterioro de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, que padece Colombia en esta guerra fratricida, planteamos públicamente la urgencia de HUMANIZAR EL CONFLICTO mientras este finalizaba y en ese sentido asumimos los retos de ello para cumplir tan importante asunto; sin embargo nunca se obtuvo de la contraparte, una consideración al respecto Los siguientes asuntos reafirman nuestra disposición y flexibilidad en la búsqueda de un proceso de paz, serio estable y duradero para Colombia:


1- Pusimos en libertad de forma unilateral y sin condiciones medio centenar de militares y policías, hechos prisioneros en diferentes combates.

2- Hemos decretado treguas unilaterales, como muestras de flexibilidad para atemperar el ambiente y las hemos cumplido plenamente.

3- Hemos planteado nuestra disposición a un cese bilateral del fuego y las hostilidades, para el inicio de un proceso de diálogos por la paz de Colombia.

4- Hemos sido reiterativos en nuestro compromiso de respetar el Derecho Internacional Humanitario, estando abiertos a discutir asuntos particulares del conflicto interno colombiano.


Hemos manifestado nuestra entera disposición, para discutir todos los temas polémicos del conflicto social armado colombiano y buscar soluciones, en el marco de la bilateralidad entre las partes, con la participación de la sociedad colombiana sin exclusiones. En todo este esfuerzo de mas de 20 años, hemos realizado un sin número de eventos y actividades de diverso tipo, en los que han sido muy importante el decidido respaldo de importantes sectores sociales colombianos, de las iglesias católica y protestante a nivel nacional internacional, así como de un numeroso grupo de gobiernos y países entre quienes se han destacado Cuba, Venezuela, Méjico, Noruega, Suiza, Alemania, España entre otros.


Nuestra agenda de discusiones y planteamientos siempre ha sido pública y de cara al país porque no tenemos ningún tema secreto ni vedado, ya que son asuntos de carácter social y político, del interés de todas y todos los luchadores por la paz de Colombia.


Todos estos esfuerzos, encabezados por la comandancia de nuestra organización, han sido ignorados o presentados a la opinión pública por el establecimiento, de manera tendenciosa y distorsionada, para generar animadversión, rechazo o para ganar adeptos, aprovechando su monopolio sobre las grandes Medios de Información, tal como lo hace con todos los acontecimiento que no favorecen su imagen y sus políticas.


Presente y futuro


Estamos de acuerdo con ustedes, que el futuro de Colombia no es la guerra, como hoy se empeñan en demostrarlo sus agenciadores, que la han convertido en uno de sus más jugosos negocios, encontrando a todos los luchadores populares en el pretexto para incrementarla.


Para sostener esa guerra, contra si mismos, los mas de 46 millones de colombianos pagamos cada año 120 dólares independientemente de nuestra condición económica y social; En el resto del continente sus habitantes pagan solo 17 dólares al año por razones de defensa.


La alta militarización del país, hace que exista un militar p cada 100 habitantes, mientras en el resto del continente hay uno por cada 300 habitantes.


El mal llamado presupuesto para la defensa de Colombia en 2012 se estimó en más de 23 billones para gastos de la guerra y algunos funcionarios lo consideraron insuficiente.


Debido entre otras razones, a que una gruesa suma de dinero de tan alto presupuesto destinado a la guerra, es para engordar las arcas personales de quienes la agencian, no podemos soñar que a ellos les interese la paz. Esta tiene que ser llevada a cabo por quienes la padecemos.


Cundo hablamos de paz nos identificamos con ustedes cuando plantean:


?Queremos una paz democrática. Una paz con cambios en la vida política y económica. Queremos una paz con paz. No porque pretendamos resolver en una mesa de diálogo político todos los problemas del país. Sino porque la única opción realista es acompañar el fin del conflicto armado con transformaciones importantes en las condiciones políticas y sociales de la vida nacional. El alcance de esas transformaciones no puede ser decidido en un espacio cerrado entre los actores armados, sino y precisamente en un espacio amplio y plural de la sociedad colombiana, donde todos los actores políticos, económicos, militares, acuerden un nuevo pacto político que permita a la sociedad vivir sin guerra y al movimiento popular luchar por la realización de sus derechos políticos, económicos, sociales y culturales sin temor a la muerte, al señalamiento o el desplazamiento.?


?La paz del país? demanda la adopción de una estrategia de impulso a programas de desarrollo rural integral como única alternativa sustentable para la sustitución de cultivos de uso ilícito, uno de los factores generadores de mayor violencia e inseguridad en distintas regiones de Colombia?.


Señoras y señores, el ELN seguirá luchando por la paz igual que lo hacen ustedes y desea mantener en tal sentido una comunicación fluida con ese propósito, deseamos finalmente lo siguiente:


El gobierno del presidente Santos, fiel al pensamiento de su clase en el poder, no solo no quiere la paz, sino que se siente propietario y único responsable de definir como y cuando se pueden iniciar diálogos de paz en Colombia. Este contrasentido, como ya ustedes lo han planteado, viola un mandato constitucional que debe impugnarse por ilegal y absurdo, porque la llave de la paz la tienen todos los colombianos y colombianas, no solo como derecho constitucional sino como perspectiva de vida, de futuro y ello nos otorga la potestad de luchar por alcanzarla.


Lo anterior deja ver el gran esfuerzo que debemos hacer todos los amantes de la paz para concretarla y desde nuestras filas les proponemos a ustedes y a todos los colombianos y colombianas que asumamos esfuerzos permanentes, convertidos en un plan especifico, para concretar dos objetivos:


A- crear una organización  nacional con el propósito de alcanzar la paz y que en ella tengan cabida todas y todos los colombianos que nos identificamos con dicho objetivo, en los términos que ustedes lo han planteado,

B- Que trabajamos por CONSTRUIR UN NUEVO GOBIERNO, que represente a todas las expresiones sociales y políticas del país y tenga como objetivo principal, alcanzar la paz para Colombia, como la manera de lograr el gran sueño de todas y todos, sin que hoy  desestimemos los esfuerzos

y exigencias al actual gobierno, para buscar la paz, a pesar de las barreras que encontramos para ello.


La paz de Colombia debemos buscarla no solo dentro de las fronteras, mas allá de ellas, muchos pueblos, naciones y gobiernos, la apoyan y respaldan, porque esta guerra también los afecta a ellos, en particular a los pueblos y gobiernos del continente, porque quienes la agencian y promueven la usan como pretexto para amenazar y socavar la paz de la región y el proceso democrático que está impidiendo que la gran potencia del Norte sea el amo y señor en la tierras que Bolívar y tantos otros soñaron en verla unida y al servicio de la humanidad.


Es por ello que tenemos la seguridad, que todos los que luchamos por tan noble causa vamos a contar con el respaldo de muchos gobiernos y pueblos hermanos del continente y de otras partes del mundo que anhelan como nosotros; justicia y equidad social, democracia, soberanía, reconciliación y paz para Colombia.


Desde las montañas colombianas:


Colombia para los trabajadores.

Ni un paso atrás Liberación o Muerte

Por el Comando Central del ELN

Nicolás Rodríguez Bautista

Primer comandante

Mayo 26 de 2012

Cuba se queja de una campaña mediática.

CUBA

Cuando la guerra mediática se convierte en infamia.

Por Percy Francisco Alvarado Godoy.

Es cierto, varias contrarrevolucionarias han desviado su oficio por el solo hecho de que en ellas prima la apetencia desmesurada por el dinero USA. Hay algunas, como Damaris Moya Portieles que, de haber vivido en la Grecia antigua, hubiera desbancado de la fama al trágico Eurípides, por la fácil capacidad que posee esta señora para fabricar desventuras, aflicciones, calamidades y todo tipo de adversidades, sobre la base del más vil embuste. 


Contrarrevolucionaria Damaris Moya Portieles

Su enfebrecida tendencia a crear espectáculos que conmueven a incautos, ha sido su forma de actuar dentro del mundillo de la contrarrevolución interna, para sobredimensionarse deliberadamente del resto de sus competidoras  en la búsqueda de dinero fácil. No puede ser de otra manera. Ella carece de las "habilidades" y el posicionamiento mediático de la aristocrática Yoani, de la pendenciera Sarah Marta Fonseca, de la "experiencia" de Marta Beatriz Roque Cabello, de las malicias manipuladoras de Berta Soler, entre otras. De esta forma, solo le queda invetar sus tragedias y actuarlas ella misma.

Un hecho, empero, es cierto. La actual guerra ideológica contra Cuba ha tomado en los últimos meses una dirección particularmente falaz en términos mediáticos: un supuesto incremento de campañas sobre el acoso sexual a ?opositoras? en diferentes oportunidades, a lo que se han sumado inventadas agresiones contra menores, incluyendo golpizas y amenazas de agresión sexual contra las mismas en los centros de detención temporal a las que han sido conducidas, luego de armar sus provocaciones callejeras.

Este tipo de manipulaciones, totalmente inciertas, han sido el arma para detractar sobre Cuba, para vender una falsa imagen de sufrimiento, en un marketing siniestro elaborado por sus jefes de Miami y de la SINA. Mientras más se exacerbe esta campaña, los beneficios del discurso político de la contrarrevolución depara no solo dividendos a los enemigos de Cuba, sino también a las actrices "vejadas" y "asediadas" por imaginarios violadores y sádicos de la policía cubana.

Varias de estas contrarrevolucionarias han asumido de maravillas su papel de víctimas, destacándose entre las mismas la propia Damaris Moya Portieles, Vivian Peña Hernández, Yris Tamara Aguilera, Sara Martha Fonseca, Ivonne Malleza, Leidi Muñoz Rodríguez, Yasmín Conyedo, entre las más locuaces e ingeniosas en eso de fabricar agresiones.

Después, se ha estructurado un grupo de "comunicadores" que transmiten a Miami, fundamentalmente a Radio Martí, los inventados manoseos contra "las opositoras", sabedores de que la denuncia rápida y oportuna, aunque sea una falacia, les deparara protagonismo y un poco de dinero sucio. En este rol se han destacado  los mercenarios internos como Oswaldo Payá, José Daniel Ferrer, Darsi Ferrer, Yoani Sánchez, Andy Sierra Álvarez, Guillermo Fariñas, Eliécer Ávila, Antúnez, Elizardo Sánchez  Santa Cruz, Raúl Luis del Risco, entre otros.

Diariamente, la vil emisora de la contrarevolución transmite mentiras sobre maltratos a menores, entre los cuales se ha promocionado mediáticamente a la hija de José Daniel Ferrer,  Martha Beatriz Ferrer Cantillo.

Volviendo a nuestra vedette, Damaris Moya Portieles, cabe significar que la misma le "rompió la tapa al pomo", como dicen los cubanos, en esta oportunidad. El blog contrarrevolucionario Payo Libre se hizo eco de sus quejas y "preocupaciones", sobre una supuesta amenaza sexual contra su hija de cinco años de edad, Lázara Yorgelys Contreras Moya, quien, según Damaris, "teme que abusen sexualmente de ella."

Hace dos días lanzó la falaz mentira, basándose en el hecho absurdo e inexistente de que un funcionario policial hizo alusiones a que su niña fue ofendida sexualmente por este representante de la ley, mientras ella se encontraba detenida el pasado 2 de mayo. A partir de ese momento, Damaris, comenzó a inventar su actual tragedia: por decisión propia decidió que la menor se ausentara de la escuela a partir de ese momento. Valieron de poco los reclamos de la directora de la Escuela Primaria "Pepito Tey", conminándola a que enviara a la niña al centro escolar.

Damaris, quien reside en calle C #163, entre Prolongación de Marta Abreu y Callejón de Esperanza, en el reparto Virginia, en  la ciudad de Santa Clara, se negó a aceptar la recomendación de la autoridad escolar.

Su inventada experiencia, la relató igualmente al blog de la organización  provocadora Movimiento Rosa Parks, de la siguiente manera: "Me golpearon salvajemente y me arrastraron por los pelos  y a empujones hasta la patrulla de la policía, me introdujeron en ella y me llevaron detenida para la unidad de instrucción penal, nada de esto es nuevo, todo lo  contrario, ocurre con mucha frecuencia, además  se llevaron de la misma forma a varios hermanos de los que se encontraban en la vigilia, si los hechos narrados hasta el momento fueron lo principal, quizás ni lo estuviera escribiendo, pero lo doloroso es lo que contaré a continuación" (...) "Recuerdo que se encontraba de oficial de  guardia superior el oficial Eric Francis Aquino Yera, altamente peligroso por sus instintos depredadores, este militar ordenó a dos supuestos presos comunes, que comenzaran a gritarme desde otra celda que iban a violar sexualmente a mi niña de cinco años de edad. No puedo olvidar aquellas palabras obscenas con que me describían todo lo que le harían a mi inocente bebe por delante y por detrás, cuando protesté: Les grité puercos y abusadores y más me gritaban."

Este relato, del cual ha sido comprobada su falsedad, coloca a Damaris en tela de juicio por sus valores éticos y su intento de fabricar un show mediático haciendo uso de una menor, a la que priva de asistir a su escuela de forma deliberada y contraviniendo la legislación existente en nuestra Patria.

En Cuba los niños son privilegiados y la Revolución dedica incontables recursos para su educación. No es la primera vez, como en este caso, que la maquinaria mediática anticubana calumnia a nuestro país. Han manipulado descaradamente la vinculación de niños y jóvenes a las tareas de trabajo, aduciendo que se les obligaba a trabajar cuando existía el sistema de becas en en el campo.


Otro sucio argumento es  publicar que en Cuba se promueve el turismo sexual y la prostitución infantil, cuando se sabe que la propia Constitución la proscribe y ha colocado  la Revolución a la mujer en un privilegiado lugar de respeto al que es merecedora.

El insano rejuego mediático para mentir sobre la realidad cubana por parte de los medios enemigos de nuestro proceso revolucionario carece de ética y es, esencialmente, repudiable. 

Quienes se prestan a esta manipulación merecen también el desprecio de nuestro pueblo.