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miércoles, 23 de abril de 2014

Rubén Villalba, vuelve a prisión.

PARAGUAY- CAMPESINOS DE CURUGUATY



(AW) Luego de que se les concediera la prisión domiciliaria, el pasado martes, junto a otros cuatro campesinos, que resistieron una huelga de hambre de 58 días, tras haber estado 21 meses presos sin juicio alguno, Rubén Villalba vuele a ser detenido por otro hecho, del 2008, que no tenía ningún tipo de continuidad jurídica.
1 Ruben V 
Transcribimos.
"Apresan nuevamente a Rubén Villalba por un proceso del 2008 de una ocupación de tierras, proceso que ni siquiera había tenido continuidad por parte de la justicia. El ensañamiento del Poder Judicial con los campesinos de Curuguaty es inadmisible, se trata del ejercicio del terror de forma impune por parte de un grupo de personas que se blindan y autoprotegen con el ropaje estatal mientras destrozan la vida de los demás. Si estos jueces y juezas crueles, ineptos y parciales siguen decidiendo sobre nuestras vidas y nuestras libertades, la sociedad entera - excepto sus amigos, mandantes o amos- está en una prisión de hecho".
Los presos de Curuguaty vuelven a sus casas

Tras soportar 58 días de , 21 meses de prisión sin juicio alguno;  Arnaldo Quintana, Adalberto Castro, Felipe Benítez Balmori, Néstor Castro y Rubén Villalba; vuelven a sus casas a cumplir prisión domiciliaria.

Los 5 de Curuguaty rumbo a sus casas. Foto: Fátima Garay.
Los 5 de  rumbo a sus casas. Foto: Fátima Garay.
En la mañana de este martes, los 5 presos por el caso Curuguay que estuvieron por 58 días en huelga de hambre, fueron dados de alta y ya partieron rumbo a la ciudad de Curuguaty.
El Tribunal del Guaira, ante la situación crítica de los huelguistas, revisó su sentencia y emitió una resolución el sabado por la noche, otorgando a los huelguistas la medida alternativa que solicitaban.
Los mismos habían pedido obtener prisión domiciliaria hasta que se defina la titularidad de las tierras de Marina Cué. Una de las acusaciones en contra de los mismos es la de invasión de propiedad privada. Las tierras de Marina Cué, sin embargo, son del Estado, y fueron usurpadas por el fallecido político colorado Blas N. Riquelme. La mayoría de los mismos ya tiene 21 meses de prisión, sin haber recibido juicio alguno.
A tempranas horas, Arnaldo Quintana, Adalberto Castro, Felipe Benítez Balmori, Néstor Castro y Rubén Villalba, fueron trasladados del hospital Militar a Tacumbú y luego al Departamento Judicial, donde prepararon su salida y se gestionaron las documentaciones. Ahora están volviendo a sus casas.
Algunas de las personas que estuvieron acompañando a los campesinos, durante la huelga de hambre y el tiempo que estuvieron en prisión, alcanzaron a llegar a tiempo a Tacumbú, y se despidieron de los presos con cánticos y reclamando las tierras de Marina Cué para la reforma agraria.
Rubén Villalba, comentó al periodista de radio Ñanduti, William Domínguez, que llegó a bajar 18 kilos en la huelga de hambre. Los campesinos manifestaron su intención de retomar actividades en la chacra, en las comunidades de Yvy Pyta y Britez Cué, Curuguaty, de donde son oriundos.
El proceso de Curuguaty fue denunciado por varias irregularidades y violaciones del derecho a la defensa y el debido proceso.
Los campesinos preparando su salida en Tacumbú. Foto: William Domínguez.
Los campesinos preparando su salida en Tacumbú. Foto: William Domínguez.

lunes, 17 de febrero de 2014

Los Sin Tierra se reunieron con la presidente tras violenta marcha.

BRASIL

Exigen 100.000 hectáreas, la marcha terminó con 42 heridos

Campesinos del Movimiento de los Sin Tierra (MST) de Brasil se reunieron  con la presidenta, Dilma Rousseff, a la que acusan de atrasar la reforma agraria, tras una tensa manifestación en la víspera que terminó con 42 heridos, denunciaron.

La marcha de los campesinos en Brasilia terminó en violentos incidentes. Foto: AP

BRASILIAAFP14 feb 2014 - El País uy
El MST le reclamó a la presidenta tierras para 100.000 familias que esperan por un lote en precarios campamentos de barracas en todo el país, explicó Alexandre Conceiçao, de la Coordinación Nacional del Movimiento de los Sin Tierra.

"Este será un año de mucha lucha y movilizaciones para que podamos asentar a todas esas familias", dijo Conceiçao a periodistas tras la reunión.

Al respecto, el ministro de Desarrollo Agrario, Pepe Vargas, dijo a la prensa que el gobierno podría entregar tierras a unos 30.000 brasileños este año, y acordaron también que estudiarán la posibilidad de acelerar la entrega de lotes en áreas de nueva irrigación en el noreste del país.

Ante las críticas, el ministro afirmó no conocer "un país en el mundo que en el siglo XXI distribuye esa cantidad de tierras en la reforma agraria".

Los Sin Tierra atribuyeron la decisión de la presidenta a recibirlos a las escenas de violencia registradas en la marcha del miércoles que aglutinó a 16.000 campesinos y dejó 12 agricultores y 30 policías heridos.

Antes, "ella no tenía previsto recibirnos", dijo Conceiçao, cuyo grupo entregó una cesta con alimentos del campo a la presidenta.

Según el dirigente, la marcha del MST fue "pacífica" pero fueron víctimas de "una provocación severa de un grupo de policías", a los que acusó de disparar no sólo balas de goma sino también munición convencional.

Por su parte, el ministro Vargas indicó que el tema no fue tratado con la presidenta, aunque elogió que tras la violencia, el MST enseguida "paró los excesos" y dispersó la marcha.

Los Sin Tierra conmemoran en un congreso en Brasilia los 30 años de su creación, que en 1984 surgió en reclamo de tierras para los desposeídos en un país de gigantes latifundios, que es importante agroexportador mundial pero también líder en la brecha entre ricos y pobres. "Le dijimos a la presidenta que el gobierno está muy equivocado en cuanto al agronegocio, piensa que resuelve los problemas de la agricultura, pero éste apenas concentra tierra, produce un poco de materias primas para ganar dinero y hace un uso abusivo de pesticidas", dijo Conceiçao.

Marcha reprimida.

La policía disparó el miércoles balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar la marcha que reunió a unos 16.000 campesinos Sin Tierra en Brasilia, dejando varios heridos, después de que los manifestantes derrumbaran vallas de protección frente a la Presidencia.

La marcha fue pacífica hasta que un grupo de manifestantes se aproximó más al palacio presidencial, generando tensión.

Hubo enfrentamientos entre policías y manifestantes, y la Policía intentó dispersarlos lanzando balas de goma y gases lacrimógenos.

"Queríamos hacer un acto delante de la Presidencia. Montamos unas barracas como las de nuestros campamentos; cuando la policía nos vio sacando los materiales del autobús se lanzó sobre nosotros, con los gases, con todo", afirmó.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, no estaba en ese momento en el palacio presidencial de Planalto, en un extremo de la plaza donde ocurrió el enfrentamiento.

Al otro extremo de la plaza, la Corte Suprema suspendió la sesión ante el gran número de manifestantes. "No ha habido intento de invasión del edificio de la Corte, pero ante el gran número de manifestantes la seguridad aconsejó suspender la sesión", dijo una portavoz de la institución a la AFP.

Tras el enfrentamiento, los manifestantes comenzaron a dispersarse y se dirigían hacia el Congreso, vecino al palacio presidencial.

El saldo final de esta marcha fue de 42 heridos: 12 campesinos y 30 policías que intentaban contener la protesta.

Una ley más dura

El senador opositor Eunicio Oliveira, titular de la comisión para la sanción de una ley antiterrorista, afirmó que es "necesario" que el Congreso apruebe la norma. "No puede ser que nuestro país no tenga una ley antiterrorista; hace dos años que se está debatiendo el tema", sostuvo.

sábado, 8 de febrero de 2014

El alto tribunal ordena investigar por primera vez una matanza de 1981.

El Supremo de El Salvador cuestiona la ley de amnistía

por Juan José Dalton 

6 FEB 2014 


Soldados salvadoreños arrastran cadáveres de campesinos tras una operación en San Antonio Abad en 1982. / UPI

El 25 de julio de 1981, una patrulla de 20 soldados del Ejército salvadoreño llegó al pueblo de San Francisco Angulo. Eran sobre las once de la mañana. Sin mediar palabra, asesinaron a 45 personas. En 2005, familiares de las víctimas comenzaron a exigir justicia y que se supiera la verdad de lo ocurrido. La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de El Salvador lanzó el miércoles un rayo de esperanza sobre la causa al ordenar a la Fiscalía General investigar quiénes ordenaron y cometieron los asesinatos.

Durante la guerra civil salvadoreña, entre 1980 y 1992, se produjeron este tipo de carnicerías que respondían a una táctica de contrainsurgencia conocida como tierra arrasada. Se trataba de ?quitarle el agua al pez?, es decir, quitarle a la guerrilla la base social de apoyo.

Hay registro de masacres, como las de El Mozote y la de Río Sumpul, en las que fueron asesinadas un millar de personas en cada una. Los registros del Informe de la Comisión de la Verdad, auspiciado por la ONU, dan cuenta de tales atrocidades de lesa humanidad, que nunca han sido investigadas judicialmente en El Salvador: lo impide una ley de amnistía promulgada en 1993, durante el Gobierno de Alfredo Cristiani.

La sentencia de amparo emitida por la Sala de lo Constitucional es ahora favorable a los familiares de las víctimas: Higinio Ponce Ruiz, Ina de los Ángeles Arias de Rodríguez, Miguel Romero y Blanca Nohemy, quienes exigen desde 2005 saber la verdad. Aunque hubo exhumaciones de más de 40 cadáveres de las víctimas, la Sala de lo Constitucional considera ?que el Fiscal General de la República vulneró los derechos de acceso a la jurisdicción y a conocer la verdad de los hechos, al no investigar oficiosamente el homicidio colectivo ocurrido en el cantón San Francisco Angulo, y haber dilatado injustificadamente el inicio de tal actividad investigativa, la cual hasta la fecha no ha sido seria, exhaustiva, diligente ni concluyente?.

Claudia Interiano, en representación de los familiares y del Centro para la Promoción de los Derechos Humanos Madelaine Lagadec, considera que ?el fallo es un hecho sin precedentes en El Salvador, porque es la primera vez que se habla que se ha violentado un derecho constitucional, que es el acceso a la jurisdicción, y dentro de este, por primera vez se estaría diciendo que se ha violado el derecho a la verdad?.

Interiano explica que la actual Corte Suprema de Justicia (CSJ) abre las puertas para que los familiares de víctimas y supervivientes de la conocida como masacre de Tecolucareciban reparación emocional, psicológica y física. ?Se daría un paso más para sanar a la sociedad salvadoreña?, recalca la activista.

Sectores sociales ligados a grupos que velan por los derechos humanos y el Estado de derecho en El Salvador han demandado ante la Sala de lo Constitucional la anulación de la ley de amnistía de 1993. La sala ha admitido la demanda hecha el año pasado y hay expectativa de que resuelva a favor. Este fallo para investigar la masacre de Tecolucacamina en ese sentido, asevera Interiano.

sábado, 11 de enero de 2014

Saludos desde Argentina a la rebelión Zapatista: 20 años de Autonomía y Dignidad.

MEXICO-ARGENTINA

Hermanos y hermanas zapatistas, compañerxs:

Hace 20 años, en el apogeo de la oscura noche neoliberal, nos sorprendimos con el levantamiento zapatista en Chiapas, México. Los movimientos sociales y populares y los proyectos de izquierda de Argentina estábamos en un proceso de reflujo, luego de la derrota que infligiera la dictadura militar a una generación de militantes revolucionarixs que con sus aciertos y errores intentó cambiar este país. Aquellos años nos encontraban a la defensiva frente al avance de las reformas neoliberales que producían el despojo de los bienes comunes y la privatización de las empresas públicas, la salud y la educación, provocando cada vez más pobreza y desocupación. El ?fin de la historia? y de las luchas sociales era el relato hegemónico. Pero no nos habían vencido, sectores populares y trabajadores resistíamos las embestidas neoliberales, como por ejemplo en el Santiagueñazo de 1993 o los paros y movilizaciones de trabajadores, con la creación de centros culturales y organizaciones territoriales en diversos barrios populares y los incipientes movimientos campesinos e indígenas que se estaban reorganizando en distintas provincias del país.

La alegre rebeldía zapatista, armada de fuego y de palabras, con su digno grito del ?Ya Basta!? vino a mostrar que la lucha y la historia, o más bien que la historia de las luchas, seguía vigente y que era necesario animarse a la rebeldía, que la dignidad de los y las de abajo no se encontraba derrotada como nos querían hacer creer los voceros del neoliberalismo y también los conversos de la ?política real? del posibilismo. El zapatismo vino a reafirmar que era posible ser rebelde, que era necesario luchar radicalmente contra todo sistema de opresión. El zapatismo vino a expresar una nueva voz que sirvió como referencia en la búsqueda que distintos movimientos populares y grupos militantes teníamos sobre las formas de hacer política y de construir proyectos alternativos, desde las cuales la izquierda tradicional no nos contenía en nuestras rebeldías y nuestros sueños.

Otra forma de hacer política, alejada de las vanguardias iluminadas y anclada en la realidades y rebeldías cotidianas de los sujetos populares, aparecía con fuerza en el ?mandar obedeciendo? zapatista. Así, muchos militantes y organizaciones fuimos encontrando puntos de confluencia con estas ideas, las hicimos propias o las pusimos en diálogo con nuestros proyectos, integrándolas al acervo de nuestras luchas cotidianas.

Movimientos de trabajadores desocupados, colectivos estudiantiles, trabajadores organizados desde las bases, fábricas recuperadas, asambleas populares, bachilleratos populares, cooperativas autogestionadas, colectivos de jóvenes y mujeres, centros culturales y organizaciones territoriales, movimientos campesinos e indígenas, escuchábamos la palabra zapatista y la llevábamos a nuestros corazones para aprender y para crear nuevas formas de hacer política, para luchar por el cambio social desde abajo y por abajo.

La construcción de autonomía, de poder popular y de cambio social que realizamos distintos movimientos populares en la Argentina de los noventa hasta nuestros días no puede entenderse sin las voces, los silencios y la experiencia de construcción de autonomía y dignidad zapatista. Una experiencia que, si bien sabemos que no puede trasladarse automáticamente a otras latitudes, constituye un ejemplo de resistencia -a la vez que de creación de alternativas- al sistema mundo capitalista, patriarcal y colonial que nos oprime.

La construcción de experiencias políticas radicales en diferentes territorios de la Argentina; la multiplicación de prácticas prefigurativas de nuevas relaciones políticas, económicas y sociales en la salud, la educación, la producción autogestionada y cooperativa, la cultura y el arte, la construcción de esos hombres nuevos y mujeres nuevas que decía el Che, que creamos y sostenemos diversos movimientos sociales y organizaciones políticas son, en parte, inspiradas y enriquecidas por la experiencia zapatista.

Por todo ello, hoy saludamos este nuevo aniversario del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional que lleva también treinta años de lucha y de alegre rebeldía, diez de ellos en la clandestinidad.

Porque los ?territorios insurgentes? zapatistas donde estos hermanos y compañeros experimentan nuevas formas de producir, de gobernar, de educar y de sanar, son territorios hermanos de los barrios populares argentinos, las fábricas recuperadas y las comunidades campesinas e indígenas.

Las luchas zapatistas y nuestras luchas se encuentran hermanadas en nuevas formas de producir y de vivir, descentrados del Estado como forma de organizarse y luchando frontalmente contra el capitalismo, el colonialismo, el patriarcado y toda forma de opresión. El zapatismo nos muestra 20 años después del primero de enero de 1994 que no sólo otro mundo es posible, sino que este mundo donde quepan muchos mundos ya ha comenzado a construirse hace rato y está en todas y todos nosotros hacerlo realidad cada día y con cada lucha.


¡Salud hermanos y hermanas zapatistas por estos 20 años de alegre rebeldía!

¡Que la lucha y la dignidad nos siga uniendo en estas diversas latitudes y geografías de las resistencias desde abajo y por abajo para el cambio social!

Fraternalmente,

Asamblea Autoconvocados de San Carlos ? Mendoza
Asamblea Popular por el Agua - Mendoza
Agrupación Domingo Menna
Agrupados Hip Hop
Asociación de los Trabajadores Ambulantes y Vendedores Informales ? ATAVI-JUJUY
Bachillerato Popular Agustín Tosco - Santa Teresita
Bachillerato Popular La Grieta
Biblioteca Inti Huasi

Biblioteca Popular Tupac Amaru

Campaña Nacional de la Consulta Popular por la Soberanía sobre los Bienes Comunes

Cátedra Abierta Americanista de la Universidad de Buenos Aires
Central de los Trabajadores Argentinos - Tucumán.

Centro Cultural Casa Joven

Centro Cultural y Comunitario La Toma
Colectiva Feminista Las Bartolinas

Colectivo desde el Pie

Coordinadora Antirrepresiva del Oeste

Corriente de Organizaciones de Base - La Brecha

Enbuscadel@s Guerrer@s de la Paz

Espacio Amplio ? CTA Lomas de Zamora

Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía

Foro Social Mundial - Tucumán

Frente Popular Darío Santillán

Marea Popular

Movimiento de Izquierda Revolucionaria - MIR

Movimiento en Defensa de la Pacha - Punta Querandí
Movimiento Popular La Dignidad
Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social- MULCS
Movimiento Torre
Ñanderoga - Nuestra Casa
Olla Popular de Troilo y Corrientes
Organización de Comunidades de Pueblos Originarios - ORCOPO

Organización Horizontal Proyecto Uno

Organización Popular Fogoneros

Permahabitante

Pro Eco - Grupo Ecologista

Radio Libre 963 ? Santa Teresita

Red de Investigadores en Genocidio y Política Indígena

Resumen Latinoamericano

sábado, 23 de noviembre de 2013

Detener la guerra sucia en Guerrero.

MEXICO


Por Gerardo Peláez Ramos
21/11/13


En el centro de Atoyac de Álvarez, cabecera municipal en la Costa Grande de Guerrero, cuando encabezaban una protesta de cafetaleros, la tarde del sábado 16 de noviembre del año en curso, fueron asesinados Juan Lucena Ríos y José Luis Sotelo Martínez, dirigentes campesinos de la comunidad serrana de El Paraíso de ese municipio. Estos líderes fueron ajusticiados luego de anunciar la decisión de constituir una policía comunitaria para hacer frente a la inseguridad que impera en el poblado. De este modo, continúan las ejecuciones de líderes agrarios, indígenas y populares en la entidad federativa que gobierna por segunda ocasión Ángel Heladio Aguirre Rivero, quien se transformó de figueroísta en "militante" del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Los homicidios políticos no cesan, al mismo tiempo que tampoco son presentados con vida algunos desaparecidos y permanecen en prisión cuadros de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias - Policía Comunitaria (CRAC - PC).

Considerando el número de líderes del movimiento social ejecutados durante la gestión gubernativa de Layo Aguirre, no cabe sino una clara conclusión: en el estado de Guerrero renace la guerra sucia de las décadas de los años 60, 70 y 80 del siglo pasado, bajo los gobiernos federales de Gustavo Díaz Ordaz, Luis Echeverría Álvarez y José López Portillo y los gobiernos locales de Raymundo Abarca Alarcón (Atoyac, copreros y cívicos), Caritino Maldonado Pérez, Israel Nogueda Otero y Rubén Figueroa Figueroa (estos dos últimos ejecutores del terror contra el movimiento de masas, la guerrilla y la población en general). El arribo del neoliberalismo no representó ningún progreso en materia de derechos humanos, pues siguió el trato violento a las luchas campesinas, indígenas, estudiantiles y populares durante los ejercicios gubernamentales de Alejandro Cervantes Delgado, José Francisco Ruiz Massieu (exterminador de perredistas), Rubén Figueroa Alcocer (Aguas Blancas), Ángel Aguirre Rivero (El Charco), René Juárez Cisneros, Zeferino Torreblanca Galindo y nuevamente Layo Aguirre (Ayotzinapa).

Lo novedoso de la acción represiva en el estado de Guerrero a lo largo del segundo mandato de Ángel Heladio Aguirre Rivero (2011-), es el carácter selectivo de la liquidación física de dirigentes del movimiento social, y al margen de la intervención evidente, clara y pública de los órganos de seguridad del Estado. Los sicarios parecen ser miembros de los grupos paramilitares y guardias blancas, lo que no excluye la represión masiva tradicional como ocurrió el 12 de noviembre de 2011 en Chilpancingo, cuando cayeron los estudiantes normalistas Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús.

Los asesinatos abundan desde la llegada de Ángel Aguirre a la gubernatura del estado del litoral del Pacífico. El 18 de abril de 2011, sicarios al servicio de un conocido cacique local ejecutaron en el lugar conocido como "Puerto de la Mosca", entre las comunidades de La Morena y La Barranca, en la sierra del municipio petatleco, al líder de la Organización Campesina Ecologista de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán (OCESP), Javier Torres Cruz, en la Costa Grande. El 12 de enero de 2013 fue ajusticiado Andrés Rosales Aguirre, El Bigotes, constructor del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en el municipio de Cutzamala de Pinzón, en la región de Tierra Caliente de Guerrero.

El 3 de junio de este año fueron hallados los cadáveres del ingeniero Arturo Hernández Cardona y los activistas Ángel Román Ramírez y Rafael Banderas Román, de la Unidad Popular de Iguala (UPI) y el PRD, en la región norte del estado de Guerrero, después de ser salvajemente torturados y con el tiro de gracia. El 5 de agosto de 2013 fueron encontrados los cadáveres de Raymundo Velázquez Flores y dos de sus camaradas de la Liga Agraria Revolucionaria del Sur Emiliano Zapata (LARSEZ) y secretario general en Guerrero del Partido Comunista de México (PCM), en el municipio de Coyuca de Benítez. El 19 de octubre retropróximo, Rocío Mesino Mesino, lideresa de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), fue ejecutada en el puente de la comunidad de Mexcaltepec, municipio de Atoyac de Álvarez. El 10 de noviembre pasado fueron acribillados el líder de la Organización Popular de Productores de la Costa Grande (OPPCG) y militante del PCM, Luis Olivares Enríquez, y su esposa, Ana Lilia Gatica Rómulo, en la colonia Fuerte Emiliano Zapata, de Coyuca de Benítez.

Cabe resaltar que los crímenes políticos del periodo de Zeferino Torreblanca Galindo no han sido esclarecidos y, en consecuencia, los autores de los mismos siguen sin ser procesados y sentenciados, incluido el asesinato del conocido político perredista Armando Chavarría Barrera ocurrido el 20 de agosto de 2009. El 13 de febrero del mismo año fueron secuestrados Raúl Lucas Lucia y Manuel Ponce Rosas, Presidente y Secretario, respectivamente, de la Organización para el Futuro del Pueblo Mixteco (OFPM), cuyos cadáveres fueron localizados el 20 de ese mes de 2009 en el municipio de Ayutla de los Libres, en la Costa Chica del estado multicitado.

En la madrugada del 8 de diciembre de 2011 fueron desaparecidos Marcial Bautista Valle y Eva Alarcón Ortiz, presidente y secretario general de la OCESP, respectivamente, cuando viajaban en autobús de Petatlán, Guerrero, a la capital del país, para asistir a una reunión del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD). Pese a la demanda de organizaciones guerrerenses, nacionales, latinoamericanas y europeas para alcanzar su presentación con vida, hasta la fecha este propósito no se ha podido concretar.

Además de los asesinatos y desapariciones, la prisión política está presente en la entidad que gobierna Ángel Heladio Aguirre Rivero. Así, están encarcelados Gonzalo Molina y Nestora Salgado, líderes de la CRAC-PC, como otros dirigentes campesinos e indígenas.

Le asiste la razón a La Jornada, cuando plantea en su editorial del 18 de noviembre anterior "Homicidios en guerrero: ¿nueva guerra sucia?": "Por los antecedentes regionales y por las características de los homicidios señalados, es claro que el fenómeno no forma parte de la continuada violencia causada por el descontrol de la delincuencia organizada en el país, violencia que no ha cesado en lo que va de la presente administración federal, pese a las políticas de comunicación social orientadas a minimizarla a ojos de la opinión pública.

"Da la impresión, en cambio, de que los inveterados cacicazgos guerrerenses y otros poderes fácticos han decidido emprender una nueva guerra sucia contra las expresiones de resistencia y organización popular locales. La incapacidad de las corporaciones oficiales de seguridad pública de garantizar la vida de las víctimas, y el hecho de que los asesinos gocen hasta ahora de impunidad, obliga a preguntarse si en esa alianza no participan estamentos del poder público.

"Sea como fuere, a las viejas condiciones de marginación, desigualdad y pobreza, a los conflictos agrarios, a los efectos del estancamiento económico actual y al paso de los meteoros que anegaron buena parte del estado en octubre pasado ha de agregarse una nueva ofensiva criminal de sectores no identificados en contra de las organizaciones populares que han sido y son el único instrumento de defensa de comunidades y regiones para hacer frente a la crisis, al abandono oficial, a la devastación causada por fenómenos naturales y a la creciente inseguridad causada por los enfrentamientos entre bandas delictivas y las fuerzas del orden".

Los gobiernos del centro y de la entidad no pueden prestar oídos sordos a los reclamos de las organizaciones representativas de campesinos, indígenas, estudiantes, maestros, trabajadores asalariados y colonos que son muy claros y precisos: localización, enjuiciamiento y condena de los matones a sueldo de terratenientes, acaparadores, caciques, empresas mineras, madereras y constructoras de grandes presas; presentación con vida de los desaparecidos, y liberación inmediata e incondicional de los presos políticos de las organizaciones sociales del estado. Guerrero no tiene por qué ser conocido sólo por las bárbaras masacres de los gobiernos priistas y "perredistas", por los asesinatos de luchadores sociales y por la desaparición y encarcelamiento de militantes del movimiento campesino, indígena y popular. Por su papel en la Guerra de Independencia, en la Reforma y en la Revolución mexicana de 1910-1917, el pueblo de Guerrero merece otro presente y otro futuro.

martes, 19 de noviembre de 2013

Asesinan a balazos a dos dirigentes campesinos en Atoyac, Guerrero

MÉXICO
Crimen político, dicen familiares; hoy iban a anunciar la creación de la policía comunitaria

También presidían movimientos en favor de cafetaleros y por la reconstrucción del pueblo El Paraíso

17/11/2013

Dos dirigentes campesinos de la comunidad El Paraíso fueron asesinados la tarde de este sábado en pleno centro de Atoyac de Álvarez, en la Costa Grande, cuando encabezaban una protesta de cafetaleros y a un día de que anunciaran la creación de la policía comunitaria en ese poblado, informó un familiar de las víctimas.

A las 14:20 horas Juan Lucena Ríos y José Luis Sotelo Martínez, que presidían el movimiento, iban llegando en su camioneta, en medio de la gente, cuando un hombre ya los esperaba y entonces disparó cuatro balazos certeros a cada uno, dijo.

En el lugar del crimen había dos policías municipales que aun cuando se percataron de la presencia del asesino no hicieron nada.

Los cuerpos fueron trasladados a El Paraíso por sus familiares, quienes se opusieron a que les practicaran la autopsia de ley.

?Ellos eran los principales dirigentes de El Paraíso ?poblado cercano a La Pintada? que es la comunidad más grande de la sierra y el corazón de la zona cafetalera de Atoyac: eran dirigentes naturales?, agregó la fuente.

Recordó que los atacados encabezaban tres movimientos: ?el primero sobre el problema de la inseguridad, el segundo tiene que ver con el tema del café y la falta de apoyo a los productores, por lo que buscaban mejores precios en el mercado luego de que la tormenta tropical Manuel y el huracán Ingrid echaron a perder las cosechas de café y otros productos. El tercer asunto era el de la reconstrucción de El Paraíso, que cuenta con más de 6 mil habitantes, debido a que protección civil consideró que debe reubicarse o desplazarse y ellos no estaban de acuerdo?.

Sin embargo, el proyecto más importante era la integración de la policía comunitaria, que contaría con cien elementos. Por eso resulta extraño que los hayan asesinado en este contexto; les pasó lo mismo que a Rocío Mesino (lideresa de la Organización Campesina de la Sierra del Sur, el 19 de octubre pasado), luego de que una semana antes había anunciado que se integraría la policía comunitaria en Atoyac.

Se trató de un crimen político, similar al que se cometió el domingo pasado contra Luis Olivares Enríquez, dirigente de la Unión de Popular de Productores de la Costa Grande, con un asesino solitario?, precisó.

?Los narcos te rocían de balazos, y aquí sólo fue un asesino, aparentemente. Es un crimen político que viene desde los grupos de poder en el gobierno, que están fuera de control?, insistió la fuente.

Es claro el móvil del crimen porque ?como ha pasado con otros luchadores sociales, la ejecución es la forma más fácil de deshacerse de ellos. Ellos eran los líderes de la comunidad, y son los que movían todo?.

Los compañeros, añadió, habían convocado justamente este domingo por la mañana a los pobladores de El Paraíso, donde se anunciaría la creación de la policía comunitaria, que sería independiente de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias y de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero, aunque en su momento los asesoraron.

Recordó que hace más de un mes a Sotelo Martínez le secuestraron a su hija de 27 años: entonces la gente se armó, eran unos 300 hombres que fueron a rescatarla. Eso motivó a la gente a crear la policía comunitaria para hacer frente a la inseguridad.


La Jornada

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Sin duda el candidato con más probabilidad de asumir la presidencia en Honduras el 27 de enero de 2014 es una mujer; Xiomara Castro de Zelaya.

La candidata presidencial
del Partido Libertad y Refundación, Xiomara Castro de Zelaya en encuentro con
las mujeres de LIBRE


POR Dick
Emanuelsson. Cámara: Tomy Morales
TEGUCIGALPA 
 El pasado miércoles se convocó en un lapso de solo doce horas a un evento entre la candidata presidencial del Partido Libertad y Refundación y las mujeres del partido LIBRE en Tegucigalpa. Llegaron centenares para colmar el aula en uno de los más grandes hoteles de la capital hondureña. Mujeres campesinas de la Vía Campesina formaron un anillo de seguridad de honor y de bienvenida a la candidata presidencial.Cada evento político que ésta mujer realiza en el territorio nacional debe ser sentido como un balde de agua fría para la oligarquía hondureña. Llegan miles y miles de hondureños, desde los más humildes campesinos, obreros, desempleados, amas de casa, jóvenes hasta profesionales y empresarios.De las aldeas y pueblos más alejados, muchos sin acceso de luz, se agrupan miles de campesinos que vienen de toda la región para ver y escuchar a la mujer que ha inyectado mucha esperanza y expectativa.En Puerto Lempira, departramento de Gracias a Dios, a la orilla del Mar Caribe, se reune con población campesina negra y indígena miskita
En Santa Rosa de Copan, interminable cantidad de habitantes.
En santa Bárbara, el 29 de octubre. Lluvia tropicalCuentan los reporteros de los medios antigolpistas como Radio y TV-Globo o Cholusat Sur, que en los eventos más recientes en los departamentos como Santa Bárbara o Francisco Morazán han llegado miles de campesinos y han sido literalmente empapados por las lluvias tropicales, ya que estamos en pleno invierno de los meses de octubre y noviembre. En uno de esos actos el lunes pasado, estuvieron 3.500 campesinos que no se movieron durante una hora que duró la lluvia tropical. Cuando salió el sol nuevamente pudieron ver los periodistas que los campesinos estuvieron en el mismo lugar, empapados pero ansiosos para escuchar a la candidata del brazo político que nació el 2011 de las luchas incansables del Frente Nacional de Resistencia Popular. El pueblo no solo quería hacer resistencia contra un estado que solo ha dado, como dicen los ?Resistentes?, muerte, terror y hambre sino tener una herramienta para la toma del poder político.Convocatoria a una Asamblea ConstituyenteEl mensaje de la mujer que nació el 30 de septiembre de 1959 es la Convocatoria a una Asamblea Constituyente, que creará la nueva base de la nueva república, única posibilidad para quitar la base de un estado corrupto e injusto. Para llegar a ese Estado, la candidata de Libre dice que no quiere tomar venganza contra aquellos sectores que derrocó la democracia y la institucionalidad el 28 de junio de 2009 sino promueve la reconciliación entre todos los hondureños. Habla de un Pacto Social con todos los sectores de la nación centroamericana.
Una joven mujer de Vía Campesina que hacia parte del  anillo de seguridad de honor y de bienvenidaa la candidata presidencial.

La dirección de la campaña electoral de Xiomara ha realizado la campaña inteligentemente de punto de vista táctico. Mientras el candidato del establecimiento, el ex presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández (JOH) la confronta personalmente y con una soberbia y con un tono amenazante, rodeado de muchos militares en su fondo de la publicidad, Xiomara propone proyectos políticos y económicos. Mientras JOH la denigra, llamándola ?la ama de casa?, Xiomara invita al pueblo-pueblo humilde pero también a los empresarios para que participen en el Pacto Social. Mientras las fachadas, llamadas ONG´s del Partido Nacional arremeten contra Libre y Xiomara en publicidad política pagada en todos los medios, pero sobre en la televisión, que ?Libre te va a robar las remesas, como en Venezuela, que envía tus familiares desde Estados Unidos?, Xiomara propone en el nuevo programa de gobierno un nuevo modelo económico que quitará las raíces para la migración hondureña hacia el Vecino del Norte, un camino que quita la vida de miles de ?mojados? cada año.

¿Qué hacer con el aparato golpista?Es sin duda la favorita para la presidencia cuando el pueblo hondureño va a las urnas el 24 de noviembre. Solo hay un pero: ¿Qué va a hacer el aparato golpista, la logia fascista que todavía esta intacto y quizás es más fuerte que nunca con el aporte militar-económico del Pentágono?Son más las bases militares estadounidenses en el territorio del Libertador Francisco Morazán. Son muchos más los aviones, helicópteros y tanquetas que el 28 de junio de 2009. Tienen más armas, más comandos contrainsurgentes que bajo la batuta de los asesores del Ejército de Colombia han estrenado recientemente.Y ya han entrado en acción, comenzando la guerra sucia, allanando las casas de líderes de Libre y de la Resistencia hondureña, hechos ampliamente divulgados en los medios como Globo y Cholusat Sur.
Como durante el golpe de estado 2009, será el Ejército que se encarga del suministro de las urnas, papeletas y escaneres electorales a las casi 10.000 mesas receptoras de votos del Tribunal Supremo Electoral. ¿?Ahora o nunca???Es ahora o nunca?, dicen los líderes de Libre&Resistencia, citando al legendario líder obrero y comunista, Luís Morel.Es ahora cuando la correlación de fuerza determina si el bipartidismo esta agonizando o puede recuperar su fuerza. Es ahora cuando podemos ver si el pueblo tiene un grado de organización suficiente para enfrentar e impedir un nuevo golpe de estado para consolidar el trabajo político y organizativo acumulado durante cuatro años y medio.Xiomara propone un nuevo modelo económico, el socialismo democrático. Hasta ahora, dice, solo hemos copiado otros modelos, pero del norte, el salvaje modelo neoliberal. El 24 de noviembre veremos si el país puede tomar un nuevo rumbo.

jueves, 31 de octubre de 2013

Miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta erradicaban cultivos ilegales de coca y fueron emboscados.

BOLIVIA

Bolivia confirma presencia de narcos en ataque cocaleros en Apolo

El sábado 19 de octubre, una patrulla de la Fuerza
de Tarea Conjunta boliviana ingresó a la localidad de Apolo y, según el
Gobierno, fue víctima de una ?emboscada? de campesinos locales y presuntos
narcotraficantes ?extranjeros? que les dispararon.

El Gobierno de Bolivia reveló este domingo el
hallazgo de pruebas que confirman la presencia de narcotraficantes en la región
de Apolo, al norte de La Paz (capital), donde hace ocho días se produjo un
atentado contra una patrulla de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), que cerró
con tres oficiales y un médico civil muertos, además de 29 heridos de bala.

Durante una conferencia de prensa, el viceministro
de Gobierno, Jorge Pérez, destacó que las autoridades ?han encontrado cuatro
fosas de maceración de cocaína? y con ello ?se confirma que lo sucedido? fue
?planificado por personas vinculadas al narcotráfico?.

Por su parte, Leopoldo Ramos, quien encabeza la
comisión de fiscales que investiga el caso, señaló que ?por la forma de
ejecución, para el Ministerio Público es probable que quienes victimaron en
Miraflores serían personas entrenadas por Sendero Luminoso?.

Por el hecho, sucedido cuando una patrulla de la
Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) efectuaba tareas de erradicación de cultivos
ilegales de coca en Miraflores, localidad contigua a Apolo -a 450 kilómetros al
norte de La Paz, cerca de la frontera con Perú-, un juez de instrucción ordenó
ayer la prisión preventiva de ocho sospechosos.

Un día después del ataque, el Ejecutivo boliviano
solicitó apoyo a Perú, porque sospechaba que en el hecho habían intervenido
narcotraficantes peruanos. Una de las medidas incluía el cierre de parte de la
frontera común, aunque luego Lima aclaró que ofrecerían su mayuor apoyo, pero
que no cerrarían la frontera porque no hay pasos fronterizos en esa zona.

En tanto, el juez instructor mixto de Apolo, Daniel
Guarachi, ordenó prisión preventiva de ocho sospechosos de haber asesinado al
subteniente del Ejército Oscar Gironda, el policía Jhonny Quispe, el suboficial
de la Armada Jhonny Yujra y el médico Michael Olivares.

El fiscal reveló que entre las pruebas con que
cuenta el Ministerio Público figuran ?grabaciones de las emisiones de Radio
Madidi, donde los dirigentes convocan a la población a la resistencia armada
para la defensa de la coca, que por supuesto es ilegal cuando está destinada a
las actividades ilícitas?.

Ramos señaló que esas grabaciones, registradas
desde enero, son parte de la evidencia del ataque, que, a su juicio, es ?una
secuencia sistemática, de preparación, planificación y difusión de la
resistencia violenta que prepararon grupos irregulares?.

El jefe de los fiscales indicó también que el
pasado 13 de octubre un grupo de personas realizó un plenario y aprobó una
resolución advirtiendo al Gobierno que los cocaleros estaban armados para
resistir la erradicación de cultivos ilegales.

El ataque se produjo el sábado 19 de octubre,
cuando una patrulla de la FTC ingresó a Apolo y, según el gobierno, fue víctima
de una ?emboscada? de campesinos locales y presuntos narcotraficantes
?extranjeros? que les dispararon.

lunes, 28 de octubre de 2013

Modificación de la Ley de Defensa Nacional en Paraguay. Militarización y negocios transnacionales.

PARAGUAY

Por Ariel Aloi, miembro del Secretariado de la Organización para la Liberación Argentina-OLA

No puede pasar inadvertido para el cono sur americano y sus pueblos, la modificación de la Ley de Defensa Nacional en Paraguay. El Presidente Horacio Cartes logró el aval mayoritario del Senado para poder utilizar a las fuerzas armadas ante ?cualquier forma de agresión externa e interna que ponga en peligro la soberanía, la independencia y la integridad territorial del país".

La militarización de amplias zonas del territorio -de un país sumido en la pobreza- es la realidad cotidiana que deben padecer los campesinos y el mundo popular.En nombre de la ?seguridad? y la ?mayor presencia? del Estado se ha encubierto una cantidad de asesinatos a dirigentes campesinos, represión sostenida y presos políticos. Pero existe una inmensa brecha entre la aplicación del concepto de ?seguridad? y los beneficiarios de la misma. El desvelo de Cartes y de los sectores mayoritarios en el parlamento paraguayo es la ?seguridad? de los inversionistas y las empresas extranjeras. Monsanto no es considerada una transnacional criminal, pero sí lo es la organización que mayor resistencia ha presentado a las políticas antipopulares y antinacionales: el EPP.

En Paraguay se asiste a una militarización plena de la sociedad, extensiva y con especial foco en el norte. La aprobación en la modificación de la Ley de Defensa Nacional es la legalización de la criminalización de la protesta, los asesinatos, el apresamiento de dirigentes políticos y sociales y la persecución a los epepistas. Es observable la intención de desbaratar cualquier tipo de resistencia (sea política, social o militar) que devele los altos niveles de indignación que genera la injusticia social.Que la pobreza ascienda a casi un 50% de la sociedad (CEPAL, 2012) no se considera un crimen. Tampoco la desnutrición, el desempleo ni la indigencia de un 28% de los habitantes. De este modo el Gobierno paraguayo da un peligroso paso de ilegalización de la protesta y la rebelión, y una legalización y cobertura parlamentaria en la protección de los oligarcas y negocios de empresas extranjeras sobre suelo paraguayo.

¿Es posible garantizar independencia, soberanía e integridad territorial con un país convertido en plataforma de negocios de la nefasta oligarquía y los intereses transnacionales? A Cartes y sus secuaces ya no les basta la brutalidad de los asesinatos y represiones feroces de sus antecesores, ni la entrega sistemática de la tierra y los bienes comunes. Ahora quieren las manos libres, bajo el paraguas de la institucionalidad, para mancharlas de sangre de miles de campesinos y pobres: con la ?seguridad? a las agresiones externas e internas, se pasa con una aplanadora a la doctrina de la seguridad digna y humana.

Los revolucionarios y patriotas argentinos damos nuestros aliento cercano y hermano a los combatientes revolucionarios, a los campesinos resistentes, a los presos políticos, a los reprimidos y en particular a cada luchador epepista que sueña y trabaja por un Paraguay libre, soberano y socialista.

jueves, 26 de septiembre de 2013

El retorno triunfal del campesinado colombiano.

Colombia

Raúl Zibechi    


Cinco décadas de guerra empeoraron las cosas. Los terratenientes acaparan cada vez más tierras, expulsando y expropiando por la fuerza a los campesinos. El paro agrario que comenzó en agosto fue el Ya Basta de un sector que no aguanta más.

?Estamos ante los dolores de parto de una nueva criatura que lleva gestándose 50 años?, escribe Alfredo Molano Bravo, sociólogo, escritor y uno de los más lúcidos y comprometidos periodistas de Colombia[1]. Sostiene que lo que está sucediendo, las masivas movilizaciones en el campo y las ciudades, ?no es otra cosa que las demandas represadas, y reprimidas a balazos, durante muchos años?.

Desde el 19 de agosto el paro agrario nacional que movilizó a miles de campesinos en todo el país confluyó con las demandas de camioneros, cafeteros, pequeños y medianos mineros y de un amplio conjunto de productores de alimentos que atraviesan una profunda crisis que los está forzando a abandonar tierras y cultivos que han sostenido con mucho esfuerzo.

Lo nuevo no es sólo la confluencia de demandas y protestas sino también la articulación de actores a través de la Mesa Agropecuaria y Popular de Interlocución y Acuerdos (MIA). Sectores que habitualmente no tienen vínculos ni relaciones fluidas, fueron capaces de acordar demandas y establecer jornadas de protesta comunes.

La respuesta inicial del gobierno de Juan Manuel Santos fue la represión. Un comunicado de la Cumbre Nacional Agraria, Campesina y Popular destaca que en los últimos meses la represión causó doce muertos, cuatro desaparecidos, 660 casos de violaciones de derechos humanos, 262 detenciones arbitrarias, 485 heridos y 21 por armas de fuego, 52 casos de amenazas y hostigamiento a dirigentes sociales y 51 ataques indiscriminados a la población[2].

La persistencia de la movilización a lo largo de casi cuatro semanas y la inutilidad de la represión para detenerla, convencieron al presidente de la necesidad de negociar un ?Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural? puesto en escena el 12 de setiembre que no incluyó a todos los protagonistas. Antes de dar ese paso, Santos se vio forzado a reestructurar su gabinete, lo que revela la profundidad del impacto que tuvieron las movilizaciones sociales, las mayores que conoció Colombia en varias décadas.

Todos contra el TLC

El periodista viajaba en autobús por la carretera que lleva de Cali hasta Popayán, una inmensa llanura saturada de cultivos de caña. En cierto momento, cuando transitaban por la zona de lomas donde despuntan cultivos campesinos,  el bus frena en seco. La descripción de Molano no tiene desperdicio: ?Miré por la ventanilla y vi que de las lomas que dan al occidente bajaban saltando cercas cientos de campesinos negros. Gritaban y agitaban largos garrotes?.

Del otro lado de la carretera la escena era similar: ?No había salido de mi asombro, cuando vi que del lado opuesto llegaban otros tantos indígenas con la misma actitud, aunque un poco menos nerviosos, seguramente por la práctica que tienen de tomarse la carretera Panamericana. Mezcladas las corrientes, atravesaron los vehículos, les desinflaron las llantas y nos ordenaron a todos los nerviosos y obedientes pasajeros que nos bajáramos porque ´la joda va para largo´?[3].

La descripción desvela lo impensable. Los negros vienen de regiones mineras ?donde se explota el oro con batea desde hace cuatro siglos?, donde unos años atrás les construyeron una hidroeléctrica que les quitó tierras y minas. ?Ahora, las retroexcavadoras explotan lechos de quebradas y los paramilitares vuelven a rondar sembrando el terror para que las comunidades terminen por aceptar la entrada de las grandes mineras?.

Los indígenas nasa se volcaron a la carretera en demanda de tierras para sus resguardos (territorios autónomos), por precios para sus productos, exigen créditos y desmontar los monopolios agrícolas, caminos para sacar sus cosechas, la desmilitarización de las regiones y por ?libertad de comercio para sus semillas ancestrales?, algo que hoy está penado con cárcel gracias al TLC.

Lo más notable del relato es la mezcla de corrientes, del movimiento indio con el afro, algo que raras veces ha sucedido en este continente, pero que tiene un precedente en esas mismas tierras: en octubre de 2008 la Minga por la Vida (marcha de 20 mil nasa del Cali a Bogotá) coincidió con la huelga de doce mil cortadores de caña, casi todos afrodescendientes. Ahora esa confluencia se multiplicó.

César Pachón, vocero de cultivadores de papa y cebolla de Boyacá, departamento cercano a Bogotá, explica los motivos que los llevaron al paro el 19 de agosto. ?Participamos en el paro papero del 7 de mayo. También habíamos hecho uno con los cebolleros, el 16 de noviembre de 2011. Desistimos de los paros anteriores por promesas del gobierno que nunca cumplió. Ahora vamos a resistir?[4].

Pachón representa a Dignidad papera y Dignidad cebollera de Boyacá. Se trata de 110 mil familias que dependen de cultivos de papa y unas 17 mil de la cebolla. Cuando le preguntan por las causas del paro, no duda: ?Los efectos desastrosos de los tratados de libre comercio que aprobaron los dos últimos gobiernos, los altos precios de los insumos que encarecen la producción, la ausencia de una política agropecuaria que proteja a los pequeños y medianos cultivadores frente a la libertad absoluta de importaciones?.

En detalle, explica la ruina de los pequeños productores: ?Producir una carga de 100 kilos de papa cuesta 70 a 75 mil pesos. La vendemos a 25 mil. La producción de una carga de cebolla está en 65 mil pesos y se vende a 10 mil. Desde que empezó la política de apertura económica nos ha tocado salir de lo que habíamos conseguido durante toda una vida. Yo vendí la casa y la finca de mi familia y ahora lo único que me queda es un carro ¿Cómo voy a pagar las deudas y comprar los insumos para los cultivos? Y esto que me pasa a mí, nos pasa a todos?.

Luis Gonzaga Cadavid, de Dignidad cafetera del departamento de Caldas, explica que las 36 mil familias cafeteras de la región ?están inconformes con las políticas del gobierno y de la Federación Nacional de Cafeteros?, tanto por los precios como por ?la manera antidemocrática como se toman las decisiones en el sector?. En febrero iniciaron un paro porque el precio del café cayó más de la mitad.

Tienen cuatro demandas: control de precios e insumos que son monopolizados por cuatro multinacionales; control a la explotación minera en zonas cafeteras ya que la entrega de títulos mineros amenaza su existencia; democratizar la Federación; y flexibilizar el pago de las deudas con la banca.
La confluencia de actores es asombrosa. Cafeteros, paperos, cacaoteros, arroceros, lecheros, cebolleros, frijoleros, productores de cereales y leguminosas, paneleros (fabricantes de azúcar), citricultores, floricultores y cerealeros. Pequeños y medianos productores no representados por las grandes federaciones patronales y agrupados ahora bajo el paraguas de Dignidad Agropecuaria Nacional.  

Torcer el rumbo 

A ese enorme universo deben sumarse los camioneros y los mineros. El paro minero se había iniciado el 17 de julio con un pliego de nueve  condiciones entre las que destacan ?el reconocimiento oficial de la minería artesanal pequeña y mediana?, que se defina un nuevo código de minas, el cese de los operativos policiales y militares, el respeto a las comunidades afro e indígenas y congelar la entrega de títulos a las multinacionales mineras.
Después de 48 días de paro y protestas de 58 mil mineros de 18 departamentos, el gobierno y la Confederación Nacional de Mineros de Colombia (Conalminercol) llegaron a un acuerdo que entre otros puntos reconoce ?zonas de trabajo para los pequeños y medianos mineros? que se formalizarán a través de una ley que en los hechos les permite ?mantener el derecho al trabajo?[5].

Los camioneros paralizaron unos 250 mil vehículos desde el 19 de agosto para que se respete una tabla de fletes que los propietarios de mercancías pagan por debajo de lo estipulado. Las movilizaciones fueron apoyadas por la Central Única de Trabajadores (CUT), Coordinación Nacional Agraria (CNA), Asociación de Camioneros de Colombia (ACC), Alianza por el Derecho a la Salud (ANSA), Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (MANE) y Asociación de Trabajadores Hospitalarios, entre otros[6].

Convocaron un ?cacerolazo nacional? en apoyo a los sectores en conflicto y jornadas de protesta para el 11 y 12 de setiembre cuando se realizó la Cumbre Nacional Agraria, Campesina y Popular. En realidad los movimientos comenzaron en febrero con la protesta de 130 mil caficultores, que fue un serio aviso no tenido en cuenta por el gobierno. En junio la protesta de miles de campesinos incendió el Catatumbo (Norte de Santander), zona fronteriza con Venezuela donde rechazan la ?erradicación no concertada de cultivos de coca?[7].

En agosto se produjo la confluencia de todos los sectores que venían elevando sus quejas y demandas sin obtener respuestas. Presionado, el gobierno decidió negociar por separado con cada sector, hizo concesiones, firmó acuerdos y consiguió que se despejaran las rutas del país. No será fácil que cumpla, como lo saben los caficultores que vieron sus acuerdos incumplidos desde marzo pasado.

Héctor Mondragón, economista y asesor de movimientos campesinos e indígenas, establece cinco razones para comprender la crisis que azota a la economía agropecuaria y que está en la base de la actual oleada de protestas. La primera es el TLC con Estados Unidos que permite la importación de productos agrícolas subsidiados, establece normas de propiedad intelectual injustas que ?atacan el derecho del agricultor productor a reproducir sus semillas?[8].

En Colombia y en el mundo está circulando un documental titulado ?9.70?, de la realizadora Victoria Solano, donde analiza la resolución 970 aprobada en la firma del TLC en el  que  se impide a los campesinos reservar parte de su cosecha para la próxima siembra. En base a esa resolución en el municipio arrocero Campoalegre, departamento de Huila, se incautaron y destruyeron toneladas de arroz[9].

El segundo problema para Mondragón es ?la destrucción de la institucionalidad agropecuaria? ya que Colombia necesita ?una poderosa institución de crédito agropecuario? de carácter estatal para planificar el mercado agropecuario, garantizar precios mínimos y evitar que los  campesinos se endeuden pagando altos intereses.

Por último destaca el acaparamiento de la tierra. ?Más de 16 millones de hectáreas aptas para la agricultura están desperdiciadas en manos de grandes propietarios, ocasionando que Colombia tenga los precios  más altos de la tierra e toda América Latina?, señala Mondragón. Más grave aún es que la guerra provocó ?un acelerado proceso de despojo o traspaso de tierras ya cultivadas por los campesinos?.  

Los derechos del campesinado 

Desde 1990 en que se produjo la apertura económica, la producción de maíz cayó de 700 mil a 200 mil hectáreas; el trigo de 60 a sólo cinco mil; el arroz de riego de 330 mil a 140 mil hectáreas; desde 2010 la papa cayó de 150 a 90 mil hectáreas y el frijol se redujo a la mitad[10]. Nadie puede dudar de la profunda crisis que afecta a las familias campesinas.

Sin embargo, el nudo del problema agraria está en otro lugar. El pliego de demandas del paro campesino, sector que representa el 32% de la población del país, señala en su punto tercero: ?Exigimos reconocimiento a la territorialidad campesina, de afrodescendientes e indígenas?. Exigen, por tanto, ?la delimitación y constitución inmediata de las Zonas de Reserva Campesina (ZRC)?[11].

Las ZRC fueron creadas en 1994 a través de la ley 160 que promueve ?la regulación, limitación y ordenamiento de la propiedad rural, la eliminación de su concentración y el acaparamiento de tierras baldías, así como fomentar la pequeña propiedad campesina y prevenir la descomposición de la economía campesina del colono?[12]. En suma, la ley buscaba defender al campesino frente a la voracidad de los terratenientes.

Hasta el momento se han creado seis ZRC, en zonas que se encuentran ?en los límites de la frontera agropecuaria, en regiones altamente afectadas por la dinámica de la confrontación armada y ausentes de la presencia estatal?[13]. La mayoría fue solicitada de forma directa por procesos de organización campesina, como alternativa a la dinámica de violencia. Desde la llegada de Álvaro Uribe al gobierno, en 2002, la creación de esas zonas fue bloqueada.
Aunque la legalidad juega a favor de los campesinos, las ZRC son ?vilipendiadas por los militares, terratenientes y gamonales?, como señala Alfredo Molano. Es, entonces, un problema político, de poder, de relación de fuerzas. Por eso la Declaración Política de la Cumbre nacional, Agraria, Campesina y Popular reunida el 12 de setiembre en la Universidad Nacional en Bogotá, señala: ?Luchamos por el reconocimiento político del campesinado?[14].
Se trata de inversión social en la población rural y, en paralelo, de garantías reales para el ejercicio de sus derechos políticos. Un reciente estudio del  Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP), uno de los más prestigiosos centros de estudios del país, coincide en que el Estado tiene una ?deuda histórica? con los campesinos y que ?ha fracasado en asegurar un satisfactorio reconocimiento político del campesinado?[15].

Es el sector que ha sufrido los más altos niveles de victimización y violación de los derechos humanos en las cinco décadas de guerra.
El CINEP incluye entre los campesinos a pueblos indígenas, comunidades negras, mujeres y jóvenes rurales quienes padecen ?desvalorización y déficit en la representación política antigua y estructural.?

A ellos se suman las víctimas del conflicto armado, los desplazados, y los nuevos afectados por el TLC, pequeños y medianos propietarios. Un reciente informe de Human Rights Watch señala que el conflicto armado ?ha forzado a más de 4,8 millones de colombianos a abandonar sus hogares?, siendo el país con más desplazados del mundo, que se han visto forzados a abandonar seis millones de hectáreas que fueron usurpadas por terratenientes[16].
Con estas tremendas asimetrías de poder y representación en el Estado, se cerró el primer capítulo de lo que podemos llamar como el retorno triunfal del campesinado. El 12 de setiembre miles de delegados asistieron a la Cumbre Agraria. El mismo día el gobierno convocó el Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural, dominada por la presencia de la Sociedad de Agricultores Colombianos (SAC) que propone la agricultura a gran escala y está muy lejos de las necesidades campesinas.

La mayoría de los grupos campesinos no asistieron o se retiraron de la reunión, entre otras cosas porque, como dijo un papicultor de Boyacá, el gobierno insiste en no modificar el TLC. Mientras el gobierno cosechó algunos éxitos a corto plazo, al negociar por separado con los diversos sectores y desactivar así la protesta, los campesinos pueden considerarse los grandes vencedores de este pulso.

Colocaron sus demandas en lugar destacado de la agenda política y gestaron la primera crisis de gobierno en décadas. Buena parte de la población entendió que está en juego la soberanía alimentaria y que el TLC la vulnera. Establecieron una potente confluencia entre los principales actores rurales, movilizándose de forma pacífica, sin crear un aparato que los hegemonice desde arriba. Su voz estará en las negociaciones de La Habana aunque ellos no formen parte de la cita.