jueves, 8 de marzo de 2012

Solidaridad centroamericana.

CUBA

Nuria Barbosa León, periodista de Granma y Radio Habana Cuba

Una joven de piel morena, rasgos de indígena latinoamericana, hablar pausado y muy bajo, con acento de la zona centroamericana, accedió a ofrecer un diálogo.

--Mi nombre es Dalena Cataví Lozano, tengo 25 años, estudio medicina en el tercer año en la facultad Salvador Allende de la capital cubana.


Hablemos de su procedencia

Vengo de Guatemala, del poblado Pastores, con unos mil habitantes y ubicado en el departamento de Sacatepequez. Mi zona es turística, muy visitada por la arquitectura antigua que guarda. Se le nombra como el territorio de la eterna primavera porque sus estaciones permiten la cosecha de todo tipo de flores, frutos y verduras. Vivo en la región central, mi pueblo queda relativamente cerca de la capital del departamento, cuenta con muchas montañas, un río nombrado Guacalate, conocido por su mística porque se decía que sus aguas eran benditas. En estos tiempos sufre de la contaminación ambiental.

¿Cómo es la población del lugar?

Mi poblado fue fundado por colonizadores españoles pero en él viven muchos indígenas de la etnia quiché que mantienen su cultura y tradición. Visten trajes típicos confeccionados a mano con muchos bordados y colores. Es un traje muy valorado porque su confección demora meses y años. Los colores están atribuidos a la naturaleza y a la historia de cada localidad.

¿En qué laboran la mayoría de los pobladores de su región?

Se dedican a la agricultura y como toda zona rural abunda la pobreza y las malas condiciones de vida.

¿Su familia a qué se dedica?

Mis abuelos vivieron de la agricultura. Mi abuelo cultivaba frutas y verduras y mi abuela, los vendía en el mercado. En la medida de sus posibilidades se preocuparon por una educación a sus hijos. Hablamos que ellos tuvieron entre 12 y 15 hijos. Mi papá se hizo maestro, pudo sacar su carrera con mucho sacrificio alternando el estudio con algún trabajo mal pagado. Ahora es maestro en una escuela primaria. Mi mamá es ama de casa. Mi papá la ayudó a terminar el grado de bachiller pero con ese nivel académico no se consigue empleo fácilmente. Tengo un hermano menor.

¿Cómo sabes de la beca a Cuba?

Una prima que vive alejado de mi casa me informó de la posibilidad de venir a estudiar a Cuba, me propuse luchar por la beca y eso me llevó cuatro años de mi vida. Todo se dificultó porque no había recursos para poner en orden la papelería. También el colegió no emitía un título de bachiller y no me aceptaban una certificación sin ser avalada. Yo no tenía recursos para pagar una universidad en mi país por lo que me aferré a lograr mi propósito de estudiar en Cuba. En esos cuatro años tuve que incorporarme a trabajar porque no pude matricular en una universidad. Por eso yo valoro mucho el poder estar acá y me esfuerzo demasiado para concluir la carrera.

¿Por qué decides estudiar medicina?

En el lugar donde vivo sólo existe un ambulatorio atendido por una enfermera que labora sólo dos horas al día, entre las diez y las doce de la mañana. Yo laboré en una escuela primaria y conocí a muchos niños enfermos sin recibir asistencia médica. Mis niños tenían muchas necesidades. Incluso tuve una alumna que me conmovió, con 10 años enfrentaba la enfermedad de la madre y el cuidado de sus cuatro hermanos. Por supuesto se ausentaba con mucha frecuencia y no lograba rebasar el segundo grado a pesar de estar apta en el aprendizaje. Recuerdo su cara triste al comunicarme de la muerte de su madre. Cinco niños quedaron solos y desamparados. Eso debe cambiar en mi país.

¿Por qué venir a Cuba?

Fue la primera y única puerta que se abrió ante mis aspiraciones de estudiar. En mi pueblo se conoce de la calidad de los médicos, no se puede ocultar la solidaridad y la honestidad con que se trabaja en Cuba, donde el paciente no es una mercancía sino un enfermo. Fui testigo, también, de las consecuencias de un ciclón y conocía a médicos cubanos que no escatimaron esfuerzos para socorrer a la población. No tenían horarios, ni descanso por tal de atender a los necesitados. Yo aprendí de la forma en que trabajaban los médicos cubanos. Ellos solidariamente ayudaron a todos.

¿Qué conocías de Cuba antes de venir?

El nombre y el país lo conocí en clases. En las noticias se mencionaba a Cuba y nunca escuché nada bueno. Soy del criterio que cada país tiene sus virtudes y defectos al igual que las personas. Sin embargo a pesar de todo lo negativo en las noticias siempre hubo una frase para reconocer el nivel educacional de Cuba y la preparación de sus médicos.

¿Cuántos años llevas en Cuba?

Más de tres.

¿Qué opinión le merece Cuba en estos momentos?

No es tan mala como me la hicieron imaginar. He conocido a muchas personas, en estos días realizamos pesquizajes en la población para detectar casos de dengue. Tocamos a la puerta y nos reciben con cariño, preguntan de nuestro país, platican y quieren saber de mi cultura. Yo me adapto fácilmente a todo, no sufrí por no tener la tortilla de maíz como plato en las comidas, tampoco veo las carencias porque los cubanos nos dieron uniforme, libros, alojamiento, comida y avituallamiento, todo de gratis. Mis profesores e instructores fueron amables y cariñosos. Fue muy linda la experiencia de tomar el avión y venir a Cuba.

¿Mantienes su cultura y creencias en Cuba?

Nunca nos han prohibido ir a la iglesia, de hecho participamos en todas las actividades de la iglesia. Soy católica y desde que llegamos nos acercamos a la iglesia.





¿Cómo ha sido la relación con otros estudiantes latinoamericanos?

Algo muy agradable e interesante. Conocer a personas de otros países, convivir con ellos diariamente como familias es una experiencia única y emocionante, uno se fijas en la forma en que camina, en cómo habla, en qué cuenta. Todo causa impresión.

¿En qué actividades has participado en Cuba?

Me gustan mucho las galas culturales de la ELAM (Escuela Latinoamericana de Medicina) (*) Yo participé en la parte culinaria para exhibir platos típicos. Otros muchachos bailaban o cantaba. Esa actividad marcaba la identidad de cada país.

¿Cuál será tu futuro al graduarte?

Vine queriendo ser médico obstetra pero me doy cuenta que en la profesión hay otras especialidades que me atraen. Tengo la mentalidad de sea cual sea la especialidad que estudie debo volver a mi pueblo. Quisiera laborar en un consultorio o quizás fundar un hospital. También quiero viajar y vincularme a otras culturas, conocer las llaguitas de cada país y ayudar. Se que hay lugares que están bajo la piedra (como dicen en mi país) Me gustaría llegar allí y brindar mi esfuerzo.

¿Qué les dirías a los cubanos?

Les quiero agradecer por su solidaridad


(*) Escuela Latinoamericana de Medicina: universidad situada en La Habana (Cuba). Se fundó el 1 de marzo de 1999 por iniciativa del presidente cubano Fidel Castro y constituye parte del Programa Integral de Salud que se desarrolla desde octubre de 1998 debido a los desastres naturales causados por los huracanes Mitch y George. En esta universidad se gradúan médicos generales básicos que trabajarán orientados a la atención primaria de salud. La colegiatura y la residencia estudiantil son absolutamente gratuitas según el sistema de becas de Cuba. En la universidad se brindan servicios que garantizan la formación general de los estudiantes como: la incorporación a manifestaciones culturales por países, la práctica del deporte, cursos electivos, literatura docente, etc. Todos los años matriculan aproximadamente 1500 becarios, según las plazas que se conceden por países. Actualmente hay más de 10 000 estudiantes extranjero vinculados a este proyecto, de 55 países y están representadas 104 comunidades originarias de América Latina.
En Cuba hay además 11.000 becarios del proyecto ALBA, el acuerdo de integración del Acuerdo Bolivariano de las Américas formado por Venezuela, Bolivia y Ecuador entre otros.
Datos tomados del sitio web Cubadebate (http://www.cubadebate.cu/noticias/2010/03/16/matricula-de-la-escuela-latinoamericana-de-medicina-en-cuba-llega-a-los-10-000-estudiantes/)

¿Quién está detrás de Yoani Sánchez?

CUBA

CUBA, 26 de febrero de 2012. Yoani Sánchez, famosa bloguera habanera, es un personaje peculiar en el universo de la disidencia cubana. Jamás ningún opositor se ha beneficiado de una exposición mediática tan masiva ni de un reconocimiento internacional de semejante dimensión en tan poco tiempo.

Después de emigrar a Suiza en 2002, decidió regresar a Cuba dos años después, en 2004. En 2007, integró el universo de la oposición en Cuba al crear su blog Generación Y, y se vuelve una acérrima detractora del gobierno de La Habana.

Jamás ningún disidente en Cuba -quizás en el mundo- ha conseguido tantas distinciones internacionales en tan poco tiempo, con una característica particular: han suministrado a Yoani Sánchez suficiente dinero para vivir tranquilamente en Cuba el resto de su vida. En efecto, la bloguera ha sido retribuida a la altura de 250 mil euros en total, es decir un importe equivalente a más de 20 años de salario mínimo en un país como Francia, quinta potencia mundial. El salario mínimo mensual en Cuba es de 420 pesos, es decir 18 dólares o 14 euros, por lo que Yoani Sánchez ha conseguido el equivalente a mil 488 años del salario mínimo cubano por su actividad de opositora.

Yoani Sánchez está en estrecha relación con la diplomacia estadunidense en Cuba, como señala un cable, clasificado secreto por su contenido sensible, que emana de la Sección de Intereses Norteamericanos (SINA). Michael Parmly, antiguo jefe de la SINA en La Habana, que se reunía regularmente con Yoani Sánchez en su residencia diplomática personal como lo indican los documentos confidenciales de la SINA, hizo partícipe de su preocupación respecto a la publicación de los cables diplomáticos estadunidenses porWikileaks: Me molestaría mucho si las numerosas conversaciones que tuve con Yoani Sánchez fueran publicadas. Ella podría pagar las consecuencias toda la vida. La pregunta que viene inmediatamente en mente es la siguiente: ¿por cuáles razones Yoani Sánchez estaría en peligro si su actuación, como lo afirma, respeta el marco de la legalidad?

En 2009, la prensa occidental mediatizó fuertemente la entrevista que el presidente Barack Obama había concedido a Yoani Sánchez, lo que se consideró como un hecho excepcional. Sánchez también había afirmado haber mandado un cuestionario similar al presidente cubano Raúl Castro y que ése no se había dignado en responder a su solicitud. Sin embargo, los documentos confidenciales de la SINA, publicados por Wikileaks, contradicen esas declaraciones.

Se descubrió que en realidad fue un funcionario de la representación diplomática estadunidense en La Habana quien se encargó de redactar las respuestas a la disidente y no el presidente Obama. Más grave aún,Wikileaks reveló que Sánchez, contrariamente a sus afirmaciones, jamás mandó un cuestionario a Raúl Castro. El jefe de la SINA, Jonathan D. Farrar, confirmó esta realidad en un correo enviado al Departamento de Estado: Ella no esperaba una respuesta de éste, pues confesó que nunca las [preguntas] había mandado al presidente cubano.

La cuenta Twitter de Yoani Sánchez

Además del sitio en Internet Generación Y, Yoani Sánchez dispone también de una cuenta Twitter y reivindica más de 214 mil seguidores (registrados hasta el 12 de febrero de 2012). Sólo 32 de ellos residen en Cuba. Por su lado, la disidente cubana sigue a más de 80 mil personas. En su perfil, Sánchez se presenta del siguiente modo: Blogger, resido en La Habana y cuento mi realidad en trozos de 140 caracteres. Twitteo vía sms sin acceso a la web.

No obstante, la versión de Yoani Sánchez es difícilmente creíble. En efecto, resulta absolutamente imposible seguir a más de 80 mil personas, sólo por sms o a partir de una conexión semanal desde un hotel. Un acceso diario a la red es indispensable para ello.

La popularidad en la red social Twitter depende del número de seguidores. Cuanto más numerosos son, mayor es la exposición de la cuenta. Del mismo modo, existe una fuerte correlación entre el número de personas seguidas y la visibilidad de la propia cuenta. La técnica que consiste en seguir numerosas cuentas se utiliza comúnmente para fines comerciales, así como por la clase política durante las campañas electorales.

El sitio www.followerwonk.com permite analizar el perfil de los seguidores de cualquier miembro de la comunidad Twitter. El estudio del caso Yoani Sánchez es revelador en varios aspectos. Un análisis de los datos de la cuenta Twitter de la bloguera cubana, que se realizó a través del sitio, revela a partir de 2010 una impresionante actividad de la cuenta de Yoani Sánchez. Así, a partir de junio de 2010, Sánchez se ha inscrito en más de 200 cuentas Twitter diferentes cada día, con picos que podían alcanzar 700 cuentas en 24 horas. A menos de pasar horas enteras del día y de la noche en ello -lo que parece altamente improbable- resulta imposible abonarse a tantas cuentas en tan poco tiempo. Parece entonces que ha sido generado mediante un robot informático.

Del mismo modo, se descubre que cerca de 50 mil seguidores de Sánchez son en realidad cuentas fantasmas o inactivas, que crean la ilusión de que la bloguera cubana goza de una gran popularidad en las redes sociales. En efecto, de los 214 mil 63 perfiles de la cuenta @yoanisanchez, 27 mil 12 son huevos (sin foto) y 20 mil revisten las características de cuentas fantasmas con una actividad inexistente en la red (de cero a tres mensajes mandados desde la creación de la cuenta).

Entre las cuentas fantasmas que siguen a Yoani Sánchez en Twitter, 3 mil 363 no tienen a ningún seguidor y 2 mil 897 sólo siguen la cuenta de la bloguera, así como a uno o dos cuentas. Del mismo modo, algunas cuentas presentan características bastante extrañas: no tiene ningún seguidor, sólo siguen a Yoani Sánchez y han emitido más de 2 mil mensajes.

Esta operación destinada a crear una popularidad ficticia vía Twitter es imposible de realizar sin acceso a Internet. Necesita también un apoyo tecnológico así como un presupuesto consecuente. Según una investigación que realizó el diario ?La Jornada?, titulada El ciberacarreo, la nueva estrategia de los políticos en Twitter, sobre operaciones que implicaban a candidatos presidenciales mexicanos, numerosas empresas de Estados Unidos, Asia y América Latina ofrecen este servicio de popularidad ficticia (ciberacarreo) a precios elevados. ?Por un ejército de 25 mil seguidores inventados en Twitter -dice el periódico- se pagan hasta 2 mil dólares, y por 500 perfiles manejados por 50 personas se pueden gastar entre 12 mil y 15 mil dólares?.

Yoani Sánchez emite un promedio de 9.3 mensajes al día. En 2011, la bloguera publicó un promedio de 400 mensajes al mes. El precio de un mensaje en Cuba es de un peso convertible (CUC), lo que representa un total de 400 CUC mensuales. El salario mínimo en Cuba es de 420 pesos cubanos, es decir alrededor de 16 CUC. Cada mes Yoani Sánchez gasta el equivalente de dos años de salario mínimo en Cuba. Así, la bloguera gasta en Cuba una suma que corresponde, si fuera francesa, a 25 mil euros mensuales en Twitter, es decir 300 mil euros anuales.

¿De dónde proceden los recursos necesarios a estas actividades?

Otras preguntas surgen de modo inevitable. ¿Cómo Yoani Sánchez puede seguir a más de 80 mil cuentas sin un acceso permanente a Internet? ¿Cómo ha podido abonarse a cerca de 200 cuentas diferentes diarias como promedio desde junio de 2010, con picos que superan las 700 cuentas? ¿Cuántas personas siguen realmente las actividades de la opositora cubana en la red social? ¿Quién financia la creación de las cuentas ficticias? ¿Con qué objetivo? ¿Cuáles son los intereses que se esconden detrás de la figura de Yoani Sánchez?

FUENTE: LA JORNADA (MEXICO)

XXI Feria Internacional del Libro de La Habana.

CUBA

Poder vivir en Cuba

Jóvenes, intelectuales, profesores y gente de a pie que comparten la idea ?hermosa y participativa del socialismo? presentan un libro surgido de un ejercicio de debate público basado en la educación popular.

Miriela Fernández

Foto: ventanadecuba2.blogcip.cu

Cartel del taller Vivir la Revolución
La Habana, Cuba. Como pocas presentaciones de la XXI edición de la Feria Internacional del Libro, la de Poder vivir en Cuba. Diálogo y propuesta a partir del ciclo taller Vivir la Revolución a 50 años de su triunfo, prefirió salir de la habitual sede de la fortaleza de La Cabaña y reencontrar a su público en la salita del Centro de Investigación Cultural Juan Marinello, donde dos años antes tuvo lugar la iniciativa que le diera vida a ese texto.

El lanzamiento devino una continuidad de aquellos encuentros, a los que se retornó desde una perspectiva dialógica y crítica en busca, sobre todo, de sus potencialidades para la actuación en el contexto cubano actual, así como de las que ofrece hojear el libro y ser parte del debate esparcido en sus 167 páginas.

Fue al cumplirse el 50 aniversario de la revolución que un grupo de jóvenes ideó conmemorar la fecha con una expedición a lo vivido a partir de 1959 para, junto al acto de repasar la historia reciente, repensar una práctica política dentro del socialismo, más coherente con los sentidos de estos tiempos. De esa forma, surgió el taller Vivir la Revolución, que se realizó durante diez sesiones de trabajo y que, según Elena Socarrás, directora del Centro Juan Marinello, ?aunque tuvo cuestionamientos, logró navegar por todas las aguas por su nivel de compromiso con Cuba?.

El mensaje del cartel de identidad ?Hagamos nuestra la Revolución?, convertido posteriormente en el rostro del libro, para muchos y muchas de los participantes sintetizó el propósito del taller: una manera de ?hacer la Nuestra?.

?Lo hicimos pensando en nuestro momento histórico, desde la metodología, el contenido y toda la práctica del taller?, dice el joven profesor de Derecho, Julio Fernández, uno de los coordinadores.

?Apostábamos a ser una voz mínima que levantara las voces de muchas otras personas que coinciden con que en Cuba hay diversas formas de entender la revolución, de entender el socialismo. A la vez que existe una contrarrevolución andando, nosotros queremos levantar una idea reedificante, hermosa, participativa del socialismo?, agrega Fernández.

?Los deseos nacieron de experiencias particulares en las que nos habíamos involucrado, pero habíamos chocado con algunos obstáculos, limitaciones. Por tanto, no quisimos quedarnos ahí. De los diez coordinadores, cinco habíamos participado en los talleres de educación popular del Centro Memorial Martin Luther King. Tuvimos como padrinos a personas de mucha experiencia en la educación popular de esa institución y de la Cátedra Gramsci del Centro Juan Marinello. La mística interna fue la educación popular. Ella toda es la mística del socialismo y queríamos que nuestras discusiones sobre socialismo se entendieran desde una nueva sensibilidad, con otro discurso, con otras prácticas, con mayor flexibilidad. Nosotros también estábamos haciendo revolución y socialismo.?

Encuestas realizadas por los integrantes de la coordinación en diversos grupos sociales, laborales, profesionales que les eran cercanos permitieron conformar el diseño del taller, pues tras esta indagación se sucedían levantamientos sobre las problemáticas de Cuba más discutidas en estos espacios. También se sumaron las preocupaciones cotidianas, compartidas por los jóvenes que idearon los encuentros.

?Por eso tratamos de ir de lo más general a lo particular. Hablamos de todo el sistema político en Cuba; del sistema de propiedad, sus contradicciones, siempre pensando en el socialismo; analizamos ámbitos de la diversidad; las aéreas de discriminación racial, de género y otras; el problema migratorio. Discutimos qué creíamos nosotros que era la revolución, conceptual, científica y vivencialmente para poder organizarnos. Nos preguntamos qué pensamos los que venimos aquí, los cubanos y las cubanas sobre la revolución, la nación, el socialismo, y eso sirvió como punto de partida?, explica Julio y luego añade que la intención de los debates era absorber a ?gente que no quiere seguir en el mismo discurso centralizado, de las mismas verdades que ya se han dicho. Queríamos que nuestra voz juvenil, sin que fuera la única, reuniera a todas las voces posibles, y para ellos teníamos teóricos de cualquier edad, lo mismo intelectuales como el sociólogo Juan Valdés Paz o el historiador Fernando Martínez Heredia, que estudiantes universitarios?.

?En ningún momento nos reñimos con un discurso generacional?, apunta, ?este taller no podía ser incoherente en su práctica con lo que estábamos diciendo, por tanto, no podía basarse ni en la discriminación, ni en la indiferencia, ni en el freno a la diversidad. No era un taller para una generación, pero evidentemente tenía todo nuestro discurso, nuestras ganas, nuestra sensibilidad, nuestra obsesiones de jóvenes?.

Sin embargo, el propio coordinador evalúa como una limitación el hecho de que el público más participativo fuera académico: ?Es un problema que tiene toda la izquierda en el mundo, el discurso socialista que quiera ser diferente. Pero tenemos el libro para mayor alcance. Nosotros después del taller queríamos hacer una universidad popular, llevar esto a otras partes, no quedarnos en La Habana, en la universidad, porque no se trata de un taller para pensadores, sino para todo el mundo. De todas formas, no lo hicimos a puertas cerradas, vino quien quiso?.

Para la psicóloga Llanisca Lugo, otra de las coordinadoras, el taller ?fue como tomar el té unos minutos de la tarde, mientras la vida sigue. Hay otros espacios actuales en los que realmente pones y devuelves mucho de lo que reflexionaste en aquellos días. El taller en sí mismo no era un fin, sino un espacio al servicio de personas y proyectos con ideas a debatir?.

?Sirvió para abrir y conectar otras puertas y experiencias, y muchos de los que estuvimos allí le debemos no sólo el encuentro con un ideario construido y recreado durante la historia de la revolución cubana y las diversas prácticas que lo expresan, sino el hecho de conocer esos proyectos concretos en los que fuimos involucrándonos. Además colocó en el imaginario de muchos de los presentes la educación popular como concepción político-pedagógica que debe acompañar las transformaciones que protagonicemos en Cuba?.

En consonancia con estas palabras, durante la presentación del libro otras voces hablaron del significado de ?Vivir la Revolución? como lugar de congragación de diferentes colectivos y de renacimiento, al propiciar la conformación de nuevos grupos que podrán funcionar también a partir del legado de esta iniciativa con visos de autonomía y autogestión:

?Nosotros tuvimos un punto de partida institucional, pero fue sólo un pie forzado porque asumimos la invención cada día, la lucha contra los dogmatismos, contra las limitaciones internas. Autogestionamos muchas cosas, aunque si teníamos el apoyo moral y a veces material de varias instituciones. Y eso sirvió para que la gente aprendiera que hay otra manera de hacer las cosas?, subraya Julio.

Un mensaje similar al público que casi desborda la sala dejó una mujer al rememorar fragmentos de una letra escuchada al cantautor Carlos Varela: ?Que vivir no es sólo ir y venir de vuelta. Dime para qué sirven tantos sueños escondidos tras las puertas??

Muchas de las intervenciones tuvieron como denominador común la mención de la importancia que el libro Poder vivir en Cuba tiene entre en la esfera pública cubana como testimonio, herramienta y aliciente para la capacidad transformadora de cada lector. Por ello, no es casual que el texto esté escrito en primera persona del singular. Un yo, desde su identidad, reflexiona sobre su entorno para tomar partido, o sea, para participar activamente en la construcción junto a otros de un proyecto colectivo.

En ese sentido, el joven abogado señala: ?Creemos en el socialismo y no en edulcorar las palabras para que la gente crea en él, sino en socializar el poder para que la gente rehaga el socialismo en Cuba?.

Casi al finalizar la presentación del texto, un profesor de arte, participante en los encuentros, habla de la creencia en lo humano para hacer su revolución: ?Este fue un taller vivencial y convivencial que nos permite vivir nuestro proceso como un proyecto espiritual. Muchas veces se habla de la izquierda y no se menciona la espiritualidad de una revolución y de una sociedad, como la nuestra. Al principio del triunfo revolucionario algún barbudo dijo, vamos a empezar, que hemos perdido 50 años. Quizás podamos decir lo mismo, de otra manera. Vamos a empezar, que hemos ganado 50 años?.

FUENTE; Desinformémonos (México)

Ex tupamaros denunciados.

URUGUAY

Ocho ex guerrilleros tupamaros fueron denunciados penalmente por el hijo de un coronel asesinado en 1972, en la primera denuncia judicial de ese tipo en Uruguay. El denunciante es hijo del coronel Artigas Alvarez,  asesinado a balazos el 25 de junio de 1972 a la salida de su casa en Montevideo, reportó el diario El País, que no precisó la fecha ?reciente? de la presentación judicial. Según la denuncia, Alvarez fue ejecutado por dos guerrilleros y los otros seis colaboraron en el operativo. Uno de los denunciados como ejecutor, José Rodríguez, reconoció en 2007, en un programa de televisión, que mató a Alvarez, según consignó la agencia DPA. Entre los acusados hay personas fallecidas y otras que ya estuvieron presas tras haber sido sometidas a juicios de validez cuestionada en tribunales militares, como el propio Rodríguez, que ahora reside fuera de Uruguay. Alvarez era hermano de Gregorio Alvarez, el ex dictador.

Haití y la injerencia extranjera.

HAITÍ

BASTA DE INJERENCIA

                                          BASTA DE OCUPACIÓN

                                          BASTA DE NEOCOLONIZACIÓN


Para empezar, me gustaría recordar a Antonio Gramsci cuando planteaba: ?hace falta atraer violentamente la atención sobre el presente tal como es si se quiere transformarlo?.


Lo hago porque, a mi entender, este pensamiento de Gramsci adquiere toda su certeza cuando luego de 8 (ocho) largos años de ocupación de Haití por la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH) marcados por actos aberrantes: represión contra pobres; despilfarro de un dineral (más de 800 millones de dólares norteamericanos por año); violaciones sexuales a menores y mayores; epidemia de cólera (más de 7.000 muertos y más de 500.000 afectados por esta epidemia introducida en Haití por los soldados de Nepal miembros de la MINUSTAH); impunidad para los responsables de abusos sexuales; intromisión en asuntos internos del país como, por ejemplo, la abierta y escandalosa manipulación de las últimas elecciones (2010-2011); etc., todo sigue igual o peor.

Además, a pesar de todas esas injusticias y del feroz rechazo de la MINUSTAH por parte de la inmensa mayoría del pueblo haitiano, se sigue rehusando -de manera obstinada-  reflexionar seriamente sobre los graves daños causados. Situación lamentable, pues a esta altura no existe duda alguna que los que enviaron supuestamente para defender en Haití los DD.HH., son justamente los primeros en violarlos al pisotear de diversas formas y todos los días sin remordimiento alguno la dignidad de un pueblo. Reducir la reflexión a un planteo basado únicamente en la piedad y la caridad, apelando a sofismas que son claramente insultos a la inteligencia humana sobre todo cuando los miembros de la MINUSTAH pretenden defender la decisión de mantener dicha ocupación pero denominándola Misión Humanitaria, es caer en lo absurdo y lo grotesco. Es intentar elevar a categoría científica un análisis que es simplemente un reduccionismo totalmente subjetivo. Ni siquiera sería propio de planteos derivados de lo que se suele llamar ?sentido común?, ya que los datos que desmienten los planteos de la ONU son abundantes y más que evidentes.

Es aún más triste y doloroso, cuando algunos gobiernos latinoamericanos que saben por su propia historia lo que representan las violaciones a los DD.HH., a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos, han avalado el tutelaje impuesto por la ONU a partir de una decisión norteamericana, y lo peor es que han aceptado enviar tropas para integrar la MINUSTAH. Entonces, en vez de efectuar una mirada lúcida y atraer violentamente la atención sobre una realidad marcada por una división social injusta e inhumana y una ingerencia sin límite por parte de las grandes potencias encabezadas por los EE.UU. en Haití, prefieren contribuir a través de la MINUSTAH a la destrucción del primer pueblo realmente libre del continente. En consecuencia, Gramsci tenía razón; pues resulta muy difícil ante tantos abusos y engaños contener la indignación, la bronca y hasta la rabia para criticar y luchar para poner fin a este despreciable comportamiento de la ONU.

Pero, desgraciadamente, esto no es todo. Existe otro aspecto de la tragedia haitiana que ha de retener la atención: la errónea posición política asumida por varios cros/as




progresistas y antiimperialistas de la región al estimar que el pueblo haitiano no posee todavía las herramientas que siempre hacen falta para solucionar esos tipos de problemas. En este sentido, consideran que como el pueblo haitiano está derrotado, y que hay un vacío político en referencia a una supuesta ausencia de fuerzas políticas populares capaces de llevar adelante una lucha real por el cambio social, lo más importante por el momento es impulsar o aceptar cualquier tipo de gobierno para que el pueblo pueda ?respirar? un poco. Lo que significa claramente, según esa posición, que en la actualidad la lucha por el triunfo revolucionario en Haití es imposible, es simplemente una ilusión. Y esto es grave, porque con esta visión, estos cros/as, a pesar de su buena fe y voluntad, nos alejan de la única vía capaz de poner fin a tantas injusticias. Sin quererlo, apoyan la tesis elaborada por las grandes potencias que afirma que el pueblo haitiano es un pueblo fallido, derrotado y débil, merecedor únicamente de piedad. Asimismo, el paternalismo político se manifiesta o encuentra cierta ?justificación? tanto desde la derecha como así también desde la izquierda.

Esta situación se nota claramente cuando el actual presidente Michel Joseph Martelly, luego de sus viajes a Cuba, Venezuela y Nicaragua y expresando algunos elogios hacia los principales dirigentes del ALBA por su ayuda concreta y efectiva a Haití, ha despertado cierta ?expectativa? entre esos cros/as.

En Haití, inclusive, algunos militantes del campo popular piensan que habría que tomarle la palabra al presidente para poder desbordarlo por izquierda. Se trata de un gravísimo error de apreciación. Pues se olvidan que Martelly ha sido y es un fiel representante de la dictadura de la familia Duvalier, es decir del sector más reaccionario de los reaccionarios y genocidas haitianos. Apoyó y participó de manera ferviente del primer golpe de Estado contra el presidente Aristide (1991-1994). Su llegada a la presidencia en mayo último pasado fue decidida por la llamada ?comunidad internacional? dominada por los EE.UU. que controló las elecciones más vergonzosas y escandalosas jamás realizadas en Haití. Todo lo que hace su equipo de gobierno apunta a una recomposición de los sectores más reaccionarios, alejados de manera directa del poder desde 1990 salvo durante los períodos que duraron los golpes de Estado.

Esto es así, porque desde sus primeros días como Presidente, Martelly está reorganizando el aparato de Seguridad e Informaciones tal como existía durante el régimen dictatorial duvalierista. Hace falta recordar que dicho aparato ha sido un instrumento clave para la realización del golpe contra el presidente Aristide en setiembre de 1991 luego de 7 meses en el poder. Golpe que costó al país más de 5.000 muertos, según los informes de algunos organismos de DD.HH. de Haití y del propio Aristide. El actual presidente ha colocado en puestos de mando de la Seguridad a antiguos oficiales de las Fuerzas Armadas, policías, paramilitares y miembros de escuadrones de la muerte, acusados de violaciones a los DD.HH. Restauró el tristemente famoso Servicio de Inteligencia Nacional (SIN). Un servicio que, como todos lo saben en Haití, era una unidad de espionaje de las Fuerzas Armadas creada y financiada por la CIA norteamericana durante el año 1986 bajo la Junta Militar que gobernó al país desde la fuga del dictador en 1986 hasta 1990.

Por otra parte, la posición política e ideológica de Martelly es clara. Además, nadie en Haití, sin pecar de mala fe, puede poner en duda que hasta ahora el verdadero poder se encuentra fundamentalmente entre las manos del ex presidente norteamericano Bill Clinton. Desde su instalación como Jefe de Estado, la verdadera política que se desarrolla es la venta de todo o lo poco que queda de Haití, y la multiplicación de las instalaciones de zonas francas. Su política exterior se define como una especie de venta al por mayor. Instrucción ha sido pasada por el nuevo Ministro de Relaciones Exteriores, el empresario mafioso Laurent Lamothe, a todas las representaciones diplomáticas en el exterior: promocionar las ventajas que ofrece Haití y buscar inversionistas. De hecho, la intención de Lamothe es: transformar todas las Embajadas, todos los Consulados en puestos de venta. Tienen que ser eficientes agentes comerciales. Es decir, es el neoliberalismo en su máxima expresión. Cabe recalcar que luego de la renuncia del Primer ministro Gary Conille el 25 de febrero pasado, Martelly designó a Lamothe como su reemplazante. La decisión depende ahora del Parlamento. Lo demás (los viajes a Cuba, Venezuela, Nicaragua, y las palabrerías sin convicción ideológica alguna de parte de Martelly) es puro engaño para ganar tiempo e intentar negociar con cierto chantaje a los norteamericanos, franceses y canadienses para obtener un poco más de divisas y su bendición y apoyo para volver con las Fuerzas Armadas Haitianas disueltas desde 1995 por Aristide con el consentimiento de los norteamericanos. No existe la magia, menos aún en política. Tampoco es un pobre ?pragmático? que busca por todos los medios cómo solucionar los acuciantes problemas de la población tal como lo quieren presentar sus aduladores. Esto es falso, ya que muchos de sus ministros, consejeros, etc., ya han hecho y están haciendo varios y suculentos negocios. Nada ha cambiado bajo el cielo haitiano, y menos todavía con el retorno en fuerza de algunos viejos ?tontons macoutes? (los miembros de la milicia criminal de los Duvalier) y varios de sus hijos. El dictador Jean-Claude Duvalier de retorno desde el año pasado acompaña a Martelly a distintos actos oficiales. Su hijo mayor está entre los asesores de Martelly. El presidente considera al propio dictador como un asesor válido. No podemos olvidar que Martelly declaró en Davos en enero último pasado que amnistiará a Duvalier, bajo el pretexto que hay que obrar a favor de la reconciliación nacional.

Y como si todo fuera poco en el drama que nos toca enfrentar, en varias oportunidades, el comportamiento de Martelly desde mayo de 2011 hasta la fecha, ha presentado distintos signos de demencia. La insalubridad mental de Martelly evocada por distintos medios, no es una exageración como tampoco invención o complot para llegar a su destitución. Esos signos son por todos conocidos desde la época en la que Martelly dirigía su grupo musical. ?Sweet Micky?, nombre artístico de Martelly, ese personaje grosero, grotesco, arrogante y vulgar, que dejaba mucho que desear durante muchas de sus presentaciones mediante gestos y palabras de una obscenidad sin parangón, sigue actuando de la misma manera. Desde su asunción, ha insultado públicamente a periodistas con gestos vulgares e injurias, como así también a diputados y senadores. Ha querido boxear a más de uno que ha respondido a esos insultos. Éste es el personaje que la ?comunidad internacional? escogió para ser presidente de la República de Haití.

En consecuencia, ya es tiempo para exigir:

                                  ¡¡BASTA DE INJERENCIA!!

                                  ¡¡BASTA DE OCUPACIÓN!!

                                  ¡¡BASTA DE NEOCOLONIZACIÓN!!


                                                                                    Henry Boisrolin

                                          Coordinador del Comité Democrático Haitiano en Argentina

Venezuela deportó a Colombia a un presunto jefe del ELN.

COLOMBIA


Un presunto jefe de la guerrilla del ELN fue entregado este sábado a la Policía colombiana por autoridades venezolanas, que lo capturaron el viernes en una operación conjunta.

El sujeto, identificado como Deiler Enrique Santiago, fue capturado en un hotel de Ciudad Ojeda, estado Zulia, y este sábado fue recibido por la Policía en el aeropuerto de Riohacha, capital del departamento colombiano de La Guajira.
Santiago, alias "Caliche" o "Carlos Morón", es sindicado de pertenecer a la llamada

Dirección Nacional del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y tenía un puesto de suplente en el Comando Central (COCE, cúpula de mando) del grupo.
Fuentes policiales indicaron que "Caliche" tiene en su contra siete órdenes de captura por los cargos de homicidio, secuestro extorsivo, rebelión y terrorismo. "Era cercano a los miembros del COCE, a "Gabino" (Nicolás Rodríguez, máximo jefe del ELN), a "Antonio García" (Herlinto Chamorro), "Pablo Beltrán" (Israel Ramírez) y "Ramiro Vargas" (Rafael Sierra)", dijo el subdirector de la Policía, general José Roberto León. "Caliche" es acusado de dirigir el frente "Seis de Diciembre" del ELN, que opera en varias regiones del Caribe colombiano. 

El ELN libera a los once trabajadores de una petrolera que había secuestrado.

COLOMBIA
Bogotá, 6 mar (EFE).- La guerrilla colombiana del ELN ha puesto en libertad a once trabajadores y transportistas de una firma petrolera que había secuestrado la semana pasada, ha informado el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
El grupo fue entregado a una misión del CICR en el departamento regional de Arauca, fronterizo con Venezuela y con fuerte presencia del ELN, poco antes del mediodía (17.00 GMT), ha confirmado  la asesora de comunicación del organismo humanitario, María Cristina Rivera.