sábado, 9 de febrero de 2013

Los principales partidos de la oposición tunecina decidieron hoy suspender temporalmente su participación en la Asamblea Nacional Constituyente, en respuesta a la muerte del dirigente de izquierda Chukri Bel Aid, asesinado a tiros esta mañana en la capital del país.

Túnez. (EFE).- 

En una rueda de prensa, las dos principales coaliciones de la oposición también exigieron la dimisión del Gobierno y convocaron una huelga general coincidiendo con el día del entierro de Bel Aid.

El anuncio fue realizado por Hama Hamami, líder del Partido de los Obreros Comunistas de Túnez (POCT) y de la plataforma "Frente Popular por los Objetivos de la Revolución", a la que pertenece la agrupación de Bel Aid, el Partido de los Patriotas Demócratas Unificados (PPDU).

Además de la dimisión del Gobierno, Hamami pidió a los partidos de la alianza gubernamental (Enahda, el Takatul y el Consejo Por la República (CPR)), que renuncien a sus puestos de responsabilidad.

El primer ministro, Hamadi Yabali, es dirigente de Enahda mientras que el presidente del país, Monsef Marzuki, es el máximo líder del CPR, y Mustafa Ben Yafar, presidente de la Asamblea Constituyente, es secretario general del Takatul.

En unas declaraciones anteriores a Efe Hamami responsabilizó al Gobierno del asesinato de Bel Aid, por no haber "querido escuchar las advertencias lanzadas por la oposición desde hace un mes"

En la rueda de prensa, los partidos, entre los que se encontraba "Nidá Tunis", del exprimer ministro, Beyi Caid Essebsi, responsabilizaron también al ministro del Interior, Ali Laridi, y al presidente de Enahda, Rachid Ganuchi.

Además, solicitaron la creación de una comisión para solucionar el problema de la violencia política en el país.

Túnez ha sido testigo en los últimos meses de numerosas agresiones contra líderes político y sindicales en distintas localidades del país.

Los dirigentes de la oposición -entre ellos el asesinado Chukri Bel Aid-, culpan a las Ligas de Protección de la Revolución (LPR), compuesta por salafistas y simpatizantes de Enahda, de estar detrás de estos ataques.

El asesinato de Bel Aid ha desatado una ola de protestas en todos el país.

En la capital, miles de personas que se habían concentrado frente a la sede del Ministerio del Interior, en la céntrica avenida Habib Burguiba, fueron dispersadas por las fuerzas antidisturbios que emplearon gases lacrimógenos.

Grupos de manifestantes respondieron con piedras y todavía continúan los enfrentamientos en los alrededores de la avenida, donde las tiendas han cerrado sus puertas y las fuerzas de seguridad han impuesto fuertes medidas de seguridad.

Asimismo, en varias ciudades, entre ellas Sidi Buzid, cuna de la revuelta que el 14 de enero de 2011 acabó con el presidente Zin el Abidín Ben Ali, y Sfax, capital industrial, fueron escenario de protestas contra el Ejecutivo, el ministro del Interior y el partido Enahda.

Policía dispersa a manifestantes en Túnez

los agentes lograron despejar la céntrica avenida Habib Burguiba, donde se encuentra la sede ministerial

Tratan de armar un nuevo gobierno para evitar frenar la rebelión popular.

TÚNEZ

TRAS EL ASESINATO A TIROS DE UNO DE LOS LÍDERES DE LA IZQUIERDA TUNECINA

Tras el asesinato del líder opositor, manifestantes queman documentos de Ennahda, frente a la sede del partido islamista en Gafsa, 
Varios partidos opositores convocaron una huelga general para este 7 de febrero en protesta por el asesinato del líder opositor Chokri Belaid cuya muerte ha desatado violentos disturbios que han dejado un policía muerto. El primer ministro anunció la formación de un nuevo gobierno.

No es seguro que el anuncio este miércoles por parte del primer ministro tunecino, el islamista Hamadi Jebali, de que formará un nuevo gobierno de tecnócratas que no pertenezcan a ningún partido ?hasta que se realicen elecciones, lo antes posible?, aplacará la ira desatada por el asesinato de Chokri Belaid.
Túnez está viviendo la más grave crisis desde el fin de la revolución. El asesinato a balazos en la capital tunecina del líder opositor Chokri Belaid, secretario general del Partido de los Patriotas demócratas, desató una ola de protestas que ha costado hasta ahora la vida de un policía.

Miles de personas salieron a las calles a protestar, en particular en Túnez, y denunciaron al poder islamista acusado de laxismo e incluso de complicidad con este asesinato en medio de un clima de violencia política que reina desde hace unos días. Los disturbios se prolongaron hasta altas horas de la noche.

En la televisión tunecina, varios dirigentes políticos reiteraron su deseo de retirarse de la Asamblea Nacional Constituyente cuyos trabajos de redacción de la Constitución están retrasados. Otros políticos pidieron simple y llanamente la disolución de la Asamblea. Es muy probable que miles de personas vuelvan a manifestarse este viernes durante las exequias de Chokri Belaïd.

Desde hacía meses, la coalición de laicos de izquierda y de islamistas de Ennahda no lograba ponerse de acuerdo para designar a los principales ministros. Por otro lado, no se ha logrado un compromiso sobre la futura Constitución, que bloquea la organización de nuevas elecciones.

Por su parte, cuatro formaciones opositoras tunecinas -el Frente Popular (izquierda), el Partido Republicano, Al Masar y Nidaa Tunes (centro)- lanzaron un llamado a la huelga general el jueves y decidieron suspender su participación en la Asamblea Nacional Constituyente.

La esposa del opositor declaró a una radio local que su marido recibió el impacto de dos balas cuando salía de su casa y el hermano del político acusó a Ennahda de ser responsable del asesinato. Chokri Belaid,de 48 años, líder de la oposición de izquierda y muy crítico con el gobierno actual, se había unido a una coalición de partidos, el Frente Popular, que plantea una alternativa al poder.

El 2 de febrero, Belaid había acusado a los ?mercenarios? de Ennahda de atacar a una manifestación de partidarios suyos. La víspera de su muerte, denunció las ?tentativas de desmantelar el Estado y crear milicias para aterrorizar a los ciudadanos y arrastrar al país hacia una espiral de violencia?.

Túnez anuncia nuevo gobierno tras el asesinato de un líder opositor

El Ejecutivo declaró la celebración de elecciones lo antes posible. Miles de tunecinos tomaron las calles. Líderes del mundo condenaron el crimen.


Una multitud encolerizada se lanzó a la calle para repudiar el crimen.
Túnez. El primer ministro de Túnez, Hamadi Yabali, prometió la formación de un nuevo Ejecutivo integrado por tecnócratas para la celebración de elecciones lo antes posible, tras el asesinato ayer del líder opositor de izquierda, que derivó en multitudinarias protestas en varias ciudades del país africano que reclamaron la dimisión del gobierno islamista.

En un discurso a la nación pronunciado pocas horas después del asesinato de Chukri Bel Aid, Yabali aseguró que la misión del nuevo Ejecutivo será salir ?de esta situación excepcional lo antes posible?.

Luego de expresar sus condolencias por la muerte de Bel Aid, que murió por lo tiros recibidos cuando salía de su casa, el premier tunecino anunció la formación de ?un gobierno nacional de capacidades que no pertenezca a ningún partido?.

Su misión se limitará a ?dirigir los asuntos del país hasta la celebración de elecciones en el menor tiempo posible?.

El primer ministro no dio fechas ni nombres sobre el nuevo Ejecutivo, pero dijo que el gabinete podría ser reducido. Asimismo, adelantó que el jefe del gobierno y los ministros no se presentarán a las elecciones, de las que precisó que contarán con una amplia supervisión internacional.

Sobre el asesinato del dirigente opositor, Yabali aseguró que ?es un crimen repugnante que todo el pueblo condena? y destacó que ocurre en un ?difícil momento histórico?.

Reacción inmediata. El anuncio de Yabali se produjo horas después de que los principales partidos de la oposición exigieran la dimisión del gobierno y del presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, y de que miles de personas salieran a las calles en una decena de ciudades.


En la capital, la policía disolvió con contundencia a los varios miles de ciudadanos que confluyeron frente al Ministerio del Interior al grito de ?gobierno, vete?. Un agente antidisturbios murió anoche en choques con los manifestantes.

En Sidi Buzid, cuna de las movilizaciones que dieron lugar a la llamada Primavera Árabe, miles de personas repudiaron el asesinato del dirigente del Partido de los Patriotas Demócratas Unificados.

Paralelamente, los principales partidos de la oposición anunciaron su retirada temporal de la Asamblea Nacional Constituyente.

Además de pedir la dimisión del Ejecutivo, la oposición llamó a una huelga general en coincidencia con la celebración del funeral de Bel Aid.

El líder opositor murió asesinado de al menos dos disparos en la cabeza cuando abandonaba su casa en la capital. El hombre que disparó contra el dirigente huyó junto con un cómplice en una moto.

Líderes europeos, estadounidenses y de Naciones Unidas condenaron el asesinato que provoca temores por el rumbo de la violencia política en Túnez a dos años de la caída del presidente Zine el Abidine Ben Ali.



Decenas de ciudadanos salieron a las calles de Túnez a protestar por la muerte del líder opositor Chukri Bel Aid, secretario general del Partido de los Patriotas Demócratas Unificados, asesinado cuando salía de su casa.


El primer ministro tunecino, Hamadi Yabali, prometió la formación de un nuevo Ejecutivo para la celebración de elecciones lo antes posible. Yabali dijo que se formará ?un gobierno nacional de capacidades que no pertenezca a ningún partido? y anunció el cambio en todos los ministerios. 



Túnez se debate entre un gobierno tecnócrata y nuevas elecciones

El partido del primer ministro tunecino rechaza disolver el Gobierno ante la petición de dimisión de los partidos de la oposición



Túnez (EFE/Reuters).- El partido islamista que gobierna Túnez, Ennahda, rechazó el jueves la propuesta del primer ministro Hamdi Jebali de disolver el Gobierno e instalar un gabinete de tecnócratas en un intento de restaurar la calma tras el asesinato de un líder de la oposición.

"El primer ministro no pidió la opinión de su partido", dijo Abdelhamid Jelassi, vicepresidente de Ennahda.

"Nosotros, en Ennahda, creemos que Túnez necesita un gobierno político ahora. Continuaremos hablando con otros partidos sobre la formación de un gobierno de coalición".

Jebali anunció el miércoles que iba a disolver el Gobierno después de que el destacado político laico de la oposición, Chokri Belaid, fuera abatido a las puertas de su casa en Túnez, lo que desató protestas en las calles de todo el país.

El influyente sindicato Unión General de Trabajadores Tunecinos (UGTT) y otros partidos políticos responderán hoy a la promesa lanzada del primer ministro tunecino, Hamadi Yabali, de crear un gobierno tecnócrata y reducido para celebrar elecciones lo antes posible.



La UGTT tiene previsto ofrecer hoy una rueda de prensa tras las reuniones mantenidas anoche por sus líderes sobre la crisis institucional en la que se encuentra el país, agravada por el asesinato ayer del líder opositor Chukri Bel Aid.

La oposición había pedido la dimisión del Gobierno tras la muerte de Bel Aid, dirigente del Partido de los Patriotas Demócratas Unificado y coordinador de la plataforma de izquierda Frente Popular, que desató una oleada de protestas en todo el país.

Ante las protestas, Yabali prometió la formación de un nuevo Ejecutivo para salir de la "situación extraordinaria" en la que se ha sumido el país, escenario de intermitentes oleadas de violencia y protesta en distintas zonas del país desde hace meses.

El momento coincide, asimismo, con una crisis interna de Gobierno, después de que los dos socios de Al Nahda, partido mayoritario en el Ejecutivo y en la Asamblea Constitucional, amenazaran con dimitir si no se les concedían mayores prerrogativas.

En Túnez capital, un agente antidisturbios murió como consecuencia de una pedrada recibida en el pecho durante los enfrentamientos que estallaron con algunos grupos de manifestantes.

La oposición, que antes del anuncio de Yabali pidió su dimisión y la de todo el Ejecutivo, convocó una huelga general en todo el país coincidiendo con el entierro del activista político, que fue tiroteado ayer por la mañana cuando salía de su casa.

Según declaraciones de un hermano del finado, recogidas por la agencia oficial tunecina, TAP, el entierro tendrá lugar mañana viernes.


Asesinado a tiros Bel Aid, dirigente opositor tunecino

El tiroteo a izquierdista Chukri Bel Aid ha provocado disturbios | Seis sedes del partido gubernamental han sido quemadas

06/02/2013 


La mujer de Chukri Bel Aid llora junto al activista por los derechos humanos y abogado Mokhtar Trifi la muerte a tiros del líder opositor AFP / Fethi Belaid

Túnez/Estrasburgo (Agencias).- El líder opositor de Túnez, Chukri Bel Aid, murió hoy asesinado a tiros cuando salía de su casa en un barrio de la capital tunecina. El secretario general del Partido de los Patriotas Demócratas Unificados (PPDU), falleció en una clínica de Túnez, a la que fue trasladado tras recibir dos disparos.

"Mi hermano ha sido asesinado y estoy desesperado y muy triste", ha declarado el hermano de la víctima. La esposa de Belaid ha confirmado a Radio Mosaique que su marido sufrió al menos dos disparos cuando salía de su vivienda en un suburbio de Túnez.

La muerte de Bel Aid ha generado concentraciones espontáneas de seguidores que se han enfrentado a las fuerzas antidisturbios que intentan dispersar a las miles de personas que están confluyendo en la céntrica avenida Habib Burguiba.

Según constató Efe, la Policía está empleando gases lacrimógenos contra los manifestantes, que han respondido lanzado piedras a las fuerzas de seguridad.


Los enfrentamientos han tenido lugar en la avenida Habib Burguiba, donde se encuentra la sede del Ministerio de Interior, y la calle Mohamed V, que desemboca en esta arteria capitalina.

Poco después de conocerse la muerte de Bel Aid, varios miles de personas han ido concentrándose en la céntrica avenida, símbolo del levantamiento que acabó con el régimen del presidente Zin el Abidín Ben Ali, para exigir la dimisión del ministro de Interior, Ali Laridi, y del Gobierno, que ha llamado a la calma y a la unidad de todos los tunecinos.

Además, miles de tunecinos han salido hoy a la calle en más de diez ciudades del país para protestar contra el Gobierno.

Gafsa, Sfax, Susa, Monastir, Siliana, El Kef , Sidi Busid, Kebili y Medenin, han sido escenarios de protestas contra el Gobierno, encabezado por el partido islamista Al Nahda, según indicaron a Efe fuentes del Partido de los Patriotas Demócratas Unificados (PPDU), liderado por Bel Aid.

Las fuentes agregaron que al menos seis sedes del gubernamental Al Nahda han sido quemadas, aunque de momento este extremo no ha podido ser confirmado por otras fuentes.

El partido de Bel Aid, abogado y antiguo activista en la clandestinidad en las ciudades industriales y mineras del país, es la segunda agrupación de la plataforma de izquierda "Frente Popular por los Objetivos de la Revolución", dirigida por Hama Hamami, líder del Partido de los Obreros Comunistas de Túnez (POCT).

Tras la alianza opositora dirigida por Nidá Tunis, del exprimer ministro Beyi Caid Essebsi, el Frente Popular está considerado como la segunda fuerza de la oposición.

El presidente de Túnez lamenta el asesinato

El presidente de Túnez, Moncef Marzouki, lamentó hoy en un discurso en el Parlamento Europeo (PE) el asesinato del líder opositor Chukri Bel Aid, y dijo que le proceso de democratización en su país "es complejo, lento y difícil".

Pese a las dificultades del proceso de transición, Marzouki señaló que "la revolución seguirá siendo pacífica, sin recurrir a las armas", al tiempo que afirmó que pedirá al pueblo de Túnez "que mantenga la calma, que no cedan a provocaciones".

La oposición tunecina deja la Asamblea Constituyente y llama a la huelga

Túnez vive intensas protestas tras el asesinato de el izquierdista Bel Aid | Los manifestantes responsabilizan al partido del Gobierno de su muerte

Contundente huelga general por el asesinato de un líder opositor y contra la violencia política.

TÚNEZ

El paro es convocado por los partidos de la oposición y la Unión General de Trabajadores Tunecinos en coincidencia con el entierro Chukri Bel Aid. 

Una huelga general de adhesión casi absoluta paralizó hoy a Túnez en repudio por el asesinato del político opositor Chukri Bel Aid, a quien miles de personas acudieron a darle un último adiós en un multitudinario e indignado cortejo fúnebre que culminó en represión policial.

El Gobierno declaró jornada de luto nacional y todos los diarios rindieron homenaje al difunto líder del Partido de los Patriotas Demócratas Unificado y coordinador de la plataforma de izquierda Frente Popular.

En el centro de la ciudad se multiplicó la presencia de los cuerpos de seguridad, y la policía lanzó gases lacrimógenos para impedir que distintos grupos de manifestantes se concentraran en distintos puntos de Túnez después del multitudinario sepelio.



Chukri Bel Aid, asesinado a balazos: una provocación abierta contra el pueblo de Túnez

Luego de dos días de serios enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad y de la caída del gobierno, los partidos de la oposición, primero, y la Unión General de Trabajadores Tunecinos (UGTT), después, convocaron a una huelga general en coincidencia con el entierro de Bel Aid hoy.

Bancos, comercios, supermercados, bares y restaurantes  cerraron sus puertas siguiendo la convocatoria, en tanto el transporte casi no funcionó y la parálisis del país fue casi absoluta.

La principal c
entral sindical del país acusó al Gobierno de la "propagación de la violencia política y social" y consideró el de Bel Aid como el primer asesinato político de la transición tunecina.

Mientras tanto, el ministro de Interior, Ali Laridi, llamó a la calma y aseguró en la televisión pública que la Policía "está en estado de alerta", según informa la agencia de noticias EFE.

Desde el miércoles se llevaron a cabo protestas en más de una decena de ciudades en todo el país, incluida la capital, y en muchas de ellas las protestas derivaron en enfrentamientos entre los agentes antidisturbios y los participantes.

Paralelamente, la televisión estatal realizó una amplia cobertura del sepelio de Bel Aid, cuyo cuerpo fue trasladado a la Casa de la Cultura del barrio en el que nació (Yebel Yulud).



Bancos, comercios, supermercados, bares y restaurantes  cerraron sus puertas siguiendo la convocatoria, en tanto el transporte casi no funciona por lo que la parálisis del país es casi absoluta
Personalidades políticas, sindicales y de la cultura, así como miles de ciudadanos, se concentraron en los alrededores del lugar entre gritos de condena al asesinato y de peticiones para que dimita el Gobierno, al que la oposición y la UGTT responsabilizan de la violencia política.

Los accesos al Parlamento, a la sede del Ministerio de Interior y los de algunas embajadas como la francesa fueron cerrados, así como en la sede de la Asamblea Nacional Constituyente y en la de Interior se reforzó la alambrada de seguridad que los rodea.

Tras cinco horas de un cortejo que, entre permanentes gritos de rechazo a la violencia y lemas antigubernamentales, se desplazó desde Yebel Yulud hasta el cementerio de El Yelez, los restos del líder asesinado fueron enterrados a las 16:30 hora local (12:30 hora argentina).

Los enfrentamientos de hoy empezaron poco después en las proximidades del ministerio del interior sobre la avenida Habib Burguiba, en la avenida de Cartago y en las plazas del Reloj y de Barcelona, todas en la capital del país.

Mientras tanto, continúa la incertidumbre sobre la formación de un nuevo Gobierno prometido por el primer ministro, Hamadi Yabali, y rechazado por todo el arco político tunecino.

Yabali insistió hoy en su decisión de nombrar un Gobierno de tecnócratas, a pesar del rechazo mostrado ayer hasta por su propio partido, Al Nahda, principal agrupación de la coalición gubernamental.

"Me mantengo firme en mi decisión de formar un gobierno tecnócrata", dijo Yabali en una breve declaración recogida por la agencia estatal tunecina, TAP.

Aseguró también que no acudirá a la Asamblea Nacional Constituyente para la aprobación del nuevo Ejecutivo, que según Yabali "casi está listo".

Cerca de 50 diputados opositores anunciaron ayer que suspendían temporalmente su representación y se retiraron de la sesión extraordinaria que celebraba la Asamblea Nacional Constituyente, convocada para discutir la crisis.

Según dijo a la agencia estatal TAP el diputado Al Munyi al Rajui, del Bloque Democrático, su retirada responde a que la Asamblea se encuentra dominada por la "lógica de la mayoría" y porque trascendió las funciones para la que fue elegida.

Por su parte, el Comité Ejecutivo del principal partido de la alianza gubernamental, Ennahda, continúa sus deliberaciones tras mostrar su rechazo a la propuesta de Yabali (miembro de esa fuerza política) de formar un Gobierno de tecnócratas para celebrar elecciones lo antes posible.

Según los dirigentes del partido, que insistieron en que no creen que un gobierno tecnócrata sea la solución para salir de la crisis, Yabali no consultó ni con la agrupación ni con sus socios políticos en el Ejecutivo antes de lanzar su iniciativa la noche del miércoles en un discurso a la nación.

El entierro del opositor tunecino se convierte en un clamor contra el Gobierno.

TÚNEZ


Los manifestantes responsabilizan al Ejecutivo y a Enahda de la violencia política, cuya última víctima ha sido Bel Aid

08/02/2013 - 


Miles de personas han acudido al funeral de Chukri Bel Aid en Túnez AP / Amine Landoulsi


Miguel Albarracín. Túnez. (EFE).- El multitudinario entierro del político opositor tunecino Chukri Bel Aid, asesinado el pasado miércoles, se convirtió en Túnez capital y en numerosas ciudades del país en un clamor popular contra la violencia política y el Gobierno de transición.

Desde primeras horas de la mañana, miles de personas se acercaron al Centro Cultural del barrio de Yebel Yulud, de donde salió el féretro de Bel Aid a las 11.30, hora local (10.30 GMT), y siguieron el cortejo fúnebre hasta el cementerio de El Yelez, donde fue enterrado cinco horas después.

A pesar de la lluvia y de los gases lacrimógenos lanzados por las fuerzas antidisturbios a la entrada del cementerio contra grupos de jóvenes que quemaron varios vehículos, la multitud permaneció esperando a Chukri Bel Aid, para darle el último adiós mientras entonaban el himno nacional de Túnez y pedían la caída del Ejecutivo.

"El pueblo quiere la caída del régimen", "Queremos pan, queremos agua, no queremos a (Rachid) Ganuchi", líder del partido gubernamental, el islamista Enahda, o "Ganuchi, asesino", fueron algunos de los gritos repetidos por quienes participaron en el sepelio.

Según unas declaraciones del portavoz del Ministerio de Interior, Jaled Trush a la televisión estatal, la Policía se vio obligada a actuar contra un "grupo de violentos que han intentado atacar varios vehículos y comercios".

El principal sindicato del país, la Unión General de Trabajadores Tunecinos (UGTT), y los partidos de la oposición convocaron hoy una jornada de huelga general coincidiendo con el entierro de Bel Aid.

Estas agrupaciones responsabilizan al Ejecutivo y a Enahda de la violencia política, cuya última víctima ha sido Bel Aid, líder del Partido de los Patriotas Demócratas Unificado y coordinador de la plataforma de izquierda Frente Popular.

Varias fuentes locales y medios tunecinos han informado también de concentraciones en solidaridad con el activista asesinado en varias ciudades del país.

La jornada fue declarada día de luto nacional y todos los diarios han amanecido hoy rindiendo homenaje al difunto líder opositor, cuyo activismo político comenzó en sus años de estudiante en la facultad de Derecho.

Bancos, comercios, supermercados, bares y restaurantes han cerrado sus puertas en respuesta a la convocatoria de huelga general, en una jornada en la que también ha destacado el silencio de los representantes del gobierno, que no han hecho declaraciones públicas ni han estado presentes en la ceremonia.

Ante la ola de indignación que estalló en el país tras conocerse el asesinato de Bel Aid, el primer ministro tunecino, Hamadi Yabali (a la sazón miembro de Enahda), prometió la noche del miércoles en un discurso a la nación la creación de un Gobierno tecnócrata para salir de la crisis y celebrar elecciones lo antes posible.

Sin embargo, desde entonces, y después de que los dirigentes de Enahda desacreditaran al primer ministro y lo acusaran de no haber consultado con el partido ni con los socios del gobierno antes de anunciar su propuesta, se sigue sin saber la suerte que correrá el ejecutivo.

Incluso algunos simpatizantes y votantes de Enahda que participaron en el funeral han mostrado su indignación con el partido por su actuación en los últimos meses y durante la crisis.

"Este asesinato no tenía que haber ocurrido, es el colofón de una escalada de violencia", dijo a Efe Abderrahim Sherif para quien "el partido no ha permitido a Yabali solucionar la crisis y ha dejado el país sumido en la incertidumbre".

En el centro de la ciudad la presencia de las fuerzas de seguridad se ha multiplicado por temor a manifestaciones violentas, y los accesos del Parlamento, de la sede del ministerio del Interior y los de algunas embajadas, como la francesa, han sido cerrados.

Asimismo, en la sede de la Asamblea Nacional Constituyente y en la sede de Interior se ha reforzado la alambrada de espino que los rodea.

Misiones diplomáticas, como la española, han pedido a los ciudadanos que eviten las zonas del centro donde se suelen producir enfrentamientos entre manifestantes y agentes antidisturbios.

En el muro blanco del Centro Cultural de Yebel Yulud, un graffiti negro de un bigote y un lunar recuerda a Bel Aid, a quien los medios tunecinos han querido recordar como un hombre de diálogo que creía en un Túnez plural.

MAS repudia cantos xenófobos de militares en Chile.

CHILE-BOLIVIA

La Paz, 7 Feb. (Prensa Diputado Jorge Medina).- El subjefe de la bancada nacional del MAS-IPSP en la Cámara de Diputados, Jorge Medina, repudió este jueves las ofensas inferidas por militares chilenos hacia los pueblos de Bolivia, Perú y Argentina con sus cánticos xenófobos.

El legislador señaló que estas situaciones no deben ser desapercibidas, por lo que instó a la Cancillería a llevar las acciones que correspondan, dado que este es un asunto que debe ser manejado a nivel del Órgano Ejecutivo.

?Repudiamos este tipo de expresiones de la tropa militar de Chile, pues son una muestra más de la intolerancia que aún existe en ese país. Seguramente las autoridades del Ejecutivo están tomando cartas en el asunto, por lo que apoyamos cualquier acción que emprendan al respecto?, anunció.

Este miércoles se difundió en la internet un video de los marines de Chile que al momento de su marcha por las calles de una ciudad chilena cantaban: ?Argentinos mataré, bolivianos fusilaré y peruanos degollaré?.

Tales expresiones causaron malestar en los Gobiernos de los países aludidos, que expresaron su repudio y obligaron a las autoridades chilenas dar la máxima sanción a los responsables. 


Soldados chilenos trotan entonando cantos xenófobos.

Las heridas abiertas del siglo XIX.

CHILE

POR Pablo Portales

El Estado chileno sigue liado con sus tres triunfos militares del siglo XIX: Perú, Bolivia y Arauco (o Wallmapu). La avidez por conseguir la condición de "país moderno y desarrollado", anunciada desde los 90, poco se aviene con la incapacidad de superar los conflictos decimonónicos con sus vecinos del norte y con el pueblo mapuche del sur.

Los gobiernos o se resisten o no saben cómo asumir las cuestiones pendientes que se arrastran desde hace más de un siglo y medio: se refugian en tratados suscritos tras la victoria armada, o en el predominio militar por un armamentismo ininterrumpido durante los últimos 40 años, o en el respaldo (y temor) de una sociedad con un arraigado sentimiento de superioridad y desprecio hacia los pueblos derrotados.

El Estado chileno, en 25 años en guerras de conquista se hizo con  los territorios  boliviano (Antofagasta), peruano (Tarapacá) y mapuche (al sur del río Bío Bío). Chile, con ninguno de los vencidos de entonces,  ha podido consolidar una paz firme, ni amistad sincera, ni confianza mutua.

Con Perú ha imperado la distancia, una paz hecha de silencios, recientemente acariciada con dinero chileno y personal de servicio doméstico peruano. Sin embargo, el Estado peruano ha demostrado habilidad para llevar a Chile ante un Tribunal internacional con el fin de definir límites marítimos que Chile creía zanjados.

Falta sinceridad y sobra temor entre Chile y Perú. Prevalecen las características propias de la no amistad. En el sustrato de ese silencio sospechoso continúan humeando las brasas de la odiosa experiencia decimonónica y que de cuando e vez se atizan con textos escolares o periodísticos o con actos y actitudes de menosprecio y racismo, ante lo cual no hay tratado ni inversión que valga.

Con Bolivia ha imperado la arrogancia y el cinismo. Chile no sólo le arrebató la provincia de Antofagasta, sino el Pacífico. Lo internó a la fuerza, como a un prisionero, dictándole cadena perpetua: un país sin vista al mar, según un Tratado de Paz y Amistad (1904) conseguido bajo ocupación militar del litoral en litigio.

Sin relaciones de estado plenas desde hace 35 años, el gobierno de Michelle Bachelet aceptó conversar con Bolivia sobre la mediterraneidad. Un acto de reconocimiento que el gobierno de Sebastián Piñera niega, volviendo a sentenciar: los tratados son intangibles, no hay nada pendiente. Entre tanto, el gobierno de Evo Morales busca como arrastrar a Chile a un tribunal internacional que revise la validez de un tratado que trajo una paz seca, sin vida y una amistad irreconocible entre ambos estados.

Con el pueblo mapuche ha imperado la violencia armada, la del despojo de tierras y la del trato humillante. Aquí nunca ha habido ni paz ni amistad. El Estado chileno, tras la conquista del Wallmapu con el Ejército de la Guerra del Pacífico, ignora y castiga. Las treguas son invadidas por las culpas de la elite winka: la deuda con el pueblo mapuche.

Ésta elite se resiste a reconocer que Chile es una realidad plurinacional y pluricultural. No está dispuesta a reconocer constitucionalmente la categoría de pueblo indígena, diferente a pueblo chileno y, por lo tanto, con derechos diferenciados. Vive con la expectativa que los mapuche dejarán de ser mapuche o lo sean en forma residual, reducida, folclórica.

El pueblo mapuche, a su manera, reivindica, lucha y resiste. El Estado chileno se lía y se sube a las cumbres de seguridad, manda policías, endurece leyes, acaricia la más preciada, la ley antiterrorista, legada por la dictadura. El Ministro del Interior desafía y se plantea enfrentar a "un enemigo poderoso con apoyos comunicacionales e internacionales". ¿El "enemigo interno"? Figura a eliminar física y políticamente, acuñada por las dictaduras de seguridad nacional. ¿Un lapsus o un estado de confusión o de ofuscación?

Chile aspira a ser un país moderno, desarrollado, pero vive sus principales conflictos como si para el mundo moderno y desarrollado del siglo XXI, las guerras militares ganadas en el siglo XIX fueran fuente de legitimidad suficiente para mantener los vacíos, las injusticias y las odiosidades que esas guerras generaron.

Etnosubversivos mapuches.

NACION MAPUCHE

Guerreros civilizadores, en las raíces de la aniquilación del pueblo mapuche

, 07 de Enero de 2013 

por Rafael Luis Gumucio Rivas/ Clarín

Ninguna persona bien nacida puede restarse a la condenación del asesinato de una pareja de ancianos, consumidos por las llamas. Personalmente, profeso la no violencia activa, por consiguiente, rechazo toda forma de brutalidad. Pero nunca he podido aceptar la aplicación de la ley antiterrorista, verdadero engendro de una dictadura inicua, canallesca y criminal. Esta ley, no sólo atropella los derechos humanos, sino que también es la antítesis de cualquier forma de contención democrática. Nuestro país ostenta el campeonato mundial de leyes liberticidas: responder con terrorismo de Estado a hechos, por cierto, repudiables, me parece inaceptable.

El conflicto mapuche tiene raíces mucho más profundas y se remontan a la llamada ?pacificación de la Araucanía?. En Chile, la historia se enseña en base a textos redactados por historiadores racistas, como es el caso, por ejemplo, de Francisco Antonio Encina, exaltando a personajes criminales como Cornelio Saavedra, general responsable, en el siglo XIX, de la aniquilación del pueblo mapuche. Los chilenos ?de a pie? ignoran las bestiales torturas que el ejército chileno aplicó a este pueblo originario; sólo podríamos compararlo con aquellas que el ejército francés aplicó en Argelia y, posteriormente, los esbirros de Augusto Pinochet en Chile.

Valdría la pena que se leyera el libro Guerreros civilizadores, de Carmen Mc Evoy, Edit. U. Diego Portales, donde explica, profundamente, la ideología que subyace en la sociedad chilena, en el período de la Guerra del Pacífico, que coincide con la llamada ?pacificación de la Araucanía?. La idea era ?civilizar? a pueblos que el ejército chileno y su gobierno consideraban inferiores. Por ejemplo, veían a Bolivia como una despreciable nación indígena, a Perú y, sobre todo, a Lima, como una mujer a la cual había que civilizar con métodos como la violación, el estupro y el robo; durante años, Chile ocupó Lima, prolongando el conflicto bélico y haciendo muy difícil la salida pacífica.

El pueblo mapuche era mirado, además, como un objeto de civilización, no muy distinto de peruanos y bolivianos, salvo el hecho de que Alonso de Ercilla y, posteriormente los héroes de la independencia, hayan difundido la idea de la ?bravura? de Lautaro, Galvarino y Caupolicán que, en el siglo XIX, para el ejército pacificador, estaba alcoholizado y degenerado.

La deuda de sangre, hasta ahora, no ha sido saldada: ni el Estado, ni el ejército nunca han reconocido la ignominia contra ese pueblo - algo parecido ocurre con los detenidos desaparecidos de la era Pinochet -.

Salvo algunas políticas aplicadas por José Aylwin, durante el primer gobierno de la Concertación, los gestores del duopolio no han dejado estupidez por hacer con respecto al tratamiento de las relaciones entre el Estado de Chile y el pueblo mapuche. Michelle Bachelet, a través de su ministro José Antonio Viera-Gallo, se limitó a comprar tierras a los latifundistas, a un alto precio, y entregárselas a los comuneros mapuches. El gobierno de Sebastián Piñera está eligiendo el peor camino - la represión ? que lleva, finalmente, a la militarización de la región ? y, para más remate, el candidato de la UDI, Laurence Golborne, pide que se reemplacen las balas de fogueo, por las de plomo, algo así como ?cazar indios?.

En Canadá, un país civilizado, ha resuelto correctamente el tema de los pueblos originarios, definiéndose como un país multicultural, multiétnico, y con un federalismo asimétrico ? reconociendo tierras bajo la dirección indígena -. Cuando viví en Ottawa, pude comprobar cómo existía hasta una línea aérea Inuit (esquimales).

En Chile debiéramos tener un porcentaje determinado de parlamentarios de las etnias originales, como también un federalismo asimétrico, que posibilite la existencia de alcaldes, cores e intendentes, procedentes de las comunidades indígenas. La Constitución debe reconocer a los mapuches como una nación, y el Estado debe negociar con ellos como tal.

Rafael Luis Gumucio Rivas - 07/01/2013