miércoles, 24 de octubre de 2012

No hay que llamarse a error: los medios de comunicación simplemente son grandes conglomerados empresariales que tienen intereses económicos y políticos.


BORÓN: “Los monopolios mediáticos son el sustituto de los partidos de derecha”

BORON Atilio
FERNANDO ARELLANO ORTIZ – “ En América Latina los monopolios mediáticos tienen un poder fenomenal que han venido a sustituir a los partidos políticos de la derecha que han caído en el descrédito y que no tienen capacidad de concitar la atención ni la voluntad de los sectores conservadores de la sociedad”.
Así caracteriza el politólogo y científico social argentino Atilio Boron a la denominada canalla mediática.En este sentido, explica, “se cumple aquello que muy bien profetizó Gramsci hace casi un siglo cuando dijo que ante la ausencia de organizaciones de la derecha política, los medios de comunicación, los grandes diarios, asumen la representación de sus intereses y eso se está dando en América Latina”. En prácticamente todos los países de la región los conglomerados mediáticos se han convertido en “operadores políticos”.
La crisis del capitalismo y el triunfo de Chávez
Boron, quien no necesita presentación por ser un importante referente de la teoría política y de las ciencia sociales en Iberoamérica fue uno de los expositores principales del VI Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, el cual tuvo lugar en Buenos Aires entre el 4 y el 6 de octubre.
Tópicos como la crisis estructural del capitalismo, el fenómeno de la manipulación de los monopolios mediáticos y lo que significa para América Latina el triunfo reeleccionista del presidente venezolano Hugo Chávez fueron tratados a profundidad por este destacado politólogo, sociólogo e investigador social, doctorado en Ciencia Política por la Universidad de Harvard y actualmente director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini de la capital argentina.
Para ahondar sobre algunos de estos temas, el OBSERVATORIO SOCIOPOLÍTICO LATINOAMERICANO www.cronicon.net tuvo la oportunidad de entrevistarlo al término de su participación en dicho foro académico internacional.
Hacia un proyecto postcapitalista
En desarrollo de su disertación en el encuentro de la Universidad Popular de Madres de Plaza de Mayo, Boron analizó el contexto de la crisis capitalista.
“Hoy en día –dijo el politólogo- es imposible referirse a la crisis y la salida de la misma sin hablar del petróleo, el agua y de las cuestiones medio ambientales. Esta es una crisis estructural y no producto de una mala administración de los bancos de las hipotecas subprime”.
Recordó que recientemente se plantearon propuestas por parte de dos premios Nobel de Economía para amilanar la debacle capitalista. Una, la esbozada por Paul Krugman que propone revitalizar el gasto público. El problema, dijo Boron, es que los Estados están quebrados y el nivel de endeudamiento de las familias en Estados Unidos equivale al 150% de los ingresos anuales.
“Krugman propone darle crédito al Estado para que estimule la economía. Pero los Estados no tienen dinero porque acudieron a salvar a los bancos”, precisó.
El otro planteamiento es de Amartya Sen, quien analiza la situación del capitalismo como una crisis de confianza y es muy difícil restablecerla entre los ahorristas y los banqueros dados los antecedentes de éstos últimos. Por ello Borón afirma que éstas no dejan de ser “pseudo explicaciones que no terminan de ir al fondo de la cuestión. No explican porqué caen los índices del PBI y suben las bolsas. Ambos índices estarían desvinculados y las bolsas crecen porque los gobiernos inyectaron moneda al sistema financiero”.
La crisis capitalista ha servido para acumular riqueza en muy pocas manos, puesto que “lo que han hecho las democracias capitalistas en el mundo desarrollado es salvar a los banqueros, no a los endeudados, a las víctimas”.
Ejemplificó con las siguientes cifras: mientras el ingreso medio de una familia en Estados Unidos es de 50.000 dólares al año, el de los hispanos 37.000 y el de una familia negra 32.000, el director ejecutivo del Bank of America, rescatado, cobró un salario de 29 millones de dólares.
Es evidente entonces, dijo Boron, que cada vez hay una tendencia más regresiva de acumular riqueza en pocas manos. En treinta años el ingreso de los asalariados se incrementó en un 18% y el de los más ricos se acrecentó en un 238%.
“En el capitalismo desarrollado ha habido una mutación y los gobiernos democráticos se han transformado en plutocracias, gobiernos de ricos”, explicó. Pero además, “el capitalismo se basa en la apropiación selectiva de los recursos”.
Por ello, citando al economista egipcio Samir Amin, este científico social argentino afirma sin ambages que “no hay salida dentro del capitalismo”.
Como alternativa, Boron sostiene que “hoy se puede pensar en un salto hacia un modelo postcapitalista. Hay algo que se puede hacer hasta que aparezcan los sujetos sociales que darán el tiro de gracia al capitalismo. Lo que se puede hacer es desmercantilizar todo lo que el capitalismo ha mercantilizado: la salud, la economía, la educación. Así estaremos en condiciones de ver el amanecer de un mundo más justo y más humano”, puntualizó.
La reelección en Venezuela
Sobre la matriz de opinión que han querido imponer los monopolios mediáticos de la derecha en el sentido de que la reelección del presidente Chávez en Venezuela es un síntoma de que se quiere perpetuar en el poder, el análisis de Borón fue contundente:
“Hay un grado de hipocresía enorme en este tema, porque la misma gente que se preocupa porque Chávez pueda estar 20 años en el gobierno aplaudía fervorosamente a Helmut Kohl que se quedó 18 años en Alemania, o 14 Felipe González en España o 12 Margaret Thatcher en Inglaterra”.
“Hay un argumento racista que dice que somos una raza de corruptos e imbéciles que no podemos dejar que la gente se quede tanto en el poder o hay una conveniencia política, que es lo que pasa, donde ellos tratan de limar las perspectivas de poder de líderes políticos que no son de su agrado. Ahora, si Chávez instaurara una dinastía donde su hijo y su nieto heredan el poder, yo estaría en desacuerdo, pero lo que hace Chávez es decirle al pueblo elija y es el gobernante que a nivel mundial en un período de 13 años convocó a 15 elecciones, de las cuales ganó 14 y perdió una por menos un punto y reconoció rápidamente su derrota. Entonces, no está dicho en ningún lugar serio de la teoría democrática que tiene que haber alternancia de liderazgos, en la medida que ese liderazgo sea ratificado en elecciones limpias y por la soberanía popular”.
La canalla mediática asume representación de intereses de la derecha
- Hoy en el debate de la teoría política se viene hablando de “posdemocracia” para significar el agotamiento de los partidos políticos, la irrupción de los movimientos sociales y la incidencia en la opinión pública de los medios de comunicación. ¿Qué alcance le da usted a este nuevo concepto?
- Yo lo analizo como una expresión de la capitulación del pensamiento burgués que en una determinada fase del desarrollo histórico del capitalismo, fundamentalmente a partir del final de la Primera Guerra mundial, se apropió de una bandera que era la de la democracia y la hizo suya. De alguna manera algunos sectores de la izquierda consintieron ese despojo. ¿Por qué?, bueno, porque estábamos un poco a la defensiva y además el capitalismo había hecho una serie de cambios muy importantes, y por eso fue que la idea de la democracia quedó como si fuera una idea propia de la tradición liberal burguesa a pesar de que nunca hubo un pensador de esta corriente política que hiciera una apología del régimen democrático. Lo estudiaban si a caso a partir de Thorbecke o John Stuart Mill, pero nunca proponían un régimen realmente democrático, eso viene de la tradición socialista y marxista. Se apropiaron de esa idea, la utilizaron durante todo el siglo XX, pero ahora dadas las nuevas contradicciones del capitalismo y el hecho de que las grandes empresas hicieron suya la concepción democrática y la han bastardeado y desvirtuado hasta el punto tal de hacerla irreconocible, se han dado cuenta de que no tiene sentido seguir hablando de democracia. Entonces utilizan el discurso resignado que dice que lo mejor de la vida democrática ya pasó, un poco el análisis de Colin Crouch: lo que queda ahora es el aburrimiento, la resignación, el dominio a cargo de las grandes transnacionales, los mercados secuestraron a la democracia, y por lo tanto tenemos que acostumbrarnos a vivir en un mundo posdemocrático. Nosotros como socialistas y más aún como marxistas no podemos aceptar jamás esa idea. Creo que la democracia es la culminación de un proyecto socialista, de la socialización de la riqueza, de la cultura y del poder. Pero para el pensamiento burgués la democracia es una conveniencia ocasional que duró unos 80 o 90 años, luego de lo cual decidió desembarazarse de ella.
- ¿Aunque es una circunstancia anómala mundial, cómo analiza el fenómeno de la canalla mediática en América Latina si se tiene en cuenta que la propiedad de los grandes medios está concentrado en unos pocos monopolios del gran capital? ¿Pareciera que paulatinamente van perdiendo credibilidad?
- Lo que bien calificas como canalla mediática tiene un poder fenomenal que ha venido a sustituir a los partidos políticos de la derecha que han caído en el descrédito y que no tienen capacidad de concitar la atención ni la voluntad de los sectores conservadores de la sociedad. En este sentido se cumple aquello que muy bien profetizó Gramsci hace casi un siglo cuando dijo que ante la ausencia de organizaciones de la derecha política, los medios de comunicación, los grandes diarios, asumen la representación de sus intereses y eso se está dando en América Latina. En algunos países la derecha conserva una cierta capacidad de expresión orgánica, creo que el caso de Colombia es uno de ellos, pero en la Argentina no, porque en este país no existen dos partidos como el liberal y el conservador colombianos, y lo mismo pasa en Uruguay y Brasil. El caso colombiano revela la sobrevivencia de organizaciones clásicas del siglo XIX de la derecha que se han mantenido incólumes a lo largo de 150 años. Es parte del anacronismo de la vida política colombiana que se expresa a través de dos formaciones políticas decimonónicas, cuando la sociedad colombiana está mucho más evolucionada. Es una sociedad que tiene una capacidad de expresión a través de diferentes organizaciones, movilizaciones e iniciativas populares que no encuentran eco en el carácter absolutamente arcaico del sistema de partidos legales en Colombia.
- Con esa descripción que encaja perfectamente en la realidad política colombiana, qué podríamos hablar entonces de sus medios de comunicación…
- Los medios de comunicación en aquellos países en que los partidos han desaparecido o se han debilitado, son el sustituto funcional de los sectores de la derecha.
- ¿Qué significa para América Latina el triunfo reeleccionista del presidente venezolano Hugo Chávez?
- Significa continuar en una senda que se inició hace trece años, una senada que progresivamente ha logrado algunas derrotas muy importantes del imperialismo norteamericano en la región, entre ellas la más importante, la derrota del proyecto del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), que era la actualización de la Doctrina Monroe para el siglo XXI y eso fue barrido básicamente por la enorme capacidad de Chávez de formar una coalición con presidentes que no siendo propiamente de izquierda eran sensibles a un proyecto progresista como podía ser el caso de Lula en Brasil y Néstor Kirchner en Argentina. O sea, Chávez ha sido de alguna manera el gran mariscal de campo en la batalla contra el imperialismo y es un hombre que tiene la visión geopolítica estratégica continental que nadie más tiene en Suramérica. El otro que la tiene es Fidel, pero él ya no es jefe de Estado, aunque yo siempre digo que el líder cubano es el gran estratega de la lucha por la segunda y definitiva independencia, mientras que Hugo Chávez es el que lleva a los campos de batalla las grandes ideas, con lo cual hemos avanzado mucho. Incluso ahora con el ingreso de Venezuela a Mercosur se ha logrado crear una especie de blindaje contra tentativas de golpe de Estado. De haberse encontrado Venezuela asilada, considerada un Estado paria, habría sido presa muy fácil de la derecha de ese país y del imperio norteamericano. Ahora, no les va a resultar tan fácil.
- ¿No ve algunos nubarrones en el horizonte del proceso revolucionario de Venezuela?
- Yo creo que sí, porque la derecha es muy poderosa en América Latina y tiene capacidad de engañar a la gente. Y los grandes medios de comunicación tiene la capacidad de manipular, engañar, deformar la opinión de la gente, en Colombia lo vemos muy claro. Buena parte de los colombianos compraron el boleto de la Seguridad Democrática con una ingenuidad, como acá en la Argentina compramos el boleto de ganar la guerra de las Malvinas. Hay que tener en cuenta entonces que hay nubarrones en el horizonte porque el imperialismo no se va a quedar de brazos cruzados y va a intentar hacer algo como por ejemplo impulsar una tentativa de sublevación popular, tratar de desestabilizar el gobierno de Chávez y tumbarlo.

El ex presidente de EE.UU, George Bush, y el ex primer ministro del Reino Unido, Tony Blair, son culpables de crímenes de guerra y tienen que pagar la responsabilidad por sus delitos de acuerdo con la ley.


Bush y Blair, culpables de crímenes de guerra, no podrán evitar su castigo

RTActualidad –  Está es al menos la opinión de Francis Boyle, profesor de Derecho Internacional en la Universidad de Illinois, que compartió su postura al respecto con la cadena iraní Press TV.
“Seguiremos persiguiendo a Bush y Blair por crímenes contra la paz, crímenes de guerra y torturas”, apuntó Boyle. En noviembre de 2011, el Tribunal de Delitos de Guerra de Kuala Lumpur, en el que Boyle encabezaba el equipo de la acusación, reconoció a los ex mandatarios de EE.UU. y Gran Bretaña como culpables de crímenes contra la paz y la humanidad y de genocidio por el papel que jugaron en la guerra contra Irak, iniciada por EE.UU. en 2003. Y en mayo de 2012 el mismo tribunal consideró a Bush , a Dick Cheney, ex vicepresidente de EE.UU., y a Donald Rumsfeld, ex ministro norteamericano de Defensa, culpables de torturas. Las ruedas de la justicia están girando lentamente, pero están girando”.
El jurista explicó que ambos políticos fueron reconocidos culpables de crímenes contra la Paz de Núremberg. De acuerdo con lo estipulado en los Principios del Tribunal de Núremberg, la planificación, preparación o la realización de una guerra o la incitación a esta en violación de los tratados o de los acuerdos internacionales, se consideran crímenes que se castigan de acuerdo con la legislación internacional.
En septiembre de este año el sudafricano Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz, señaló que Bush y Blair deberían comparecer ante la Corte Penal Internacional en La Haya por desencadenar la guerra de Irak. Boyl destacó que están haciendo los esfuerzos necesarios para llevar el caso a La Haya.
Asimismo, señaló que intentaron capturar a Bush en Suiza, pero “sus abogados le aconsejaron que no fuera allí”. Asimismo intentaron hacerlo en Canadá en tres ocasiones, pero “lamentablemente, Canadá protegió a Bush”. No obstante, el jurista se mostró esperanzado, señalando que “las ruedas de la justicia están girando. Lentamente, pero están girando”.

Se podría decir que América Latina y el mundo entero estaban esperando como nunca antes los resultados de las elecciones en Venezuela.


VICKY PELÁEZ: La victoria de Chávez agudiza el choque ideológico en el mundo

VICKY PELÁEZ - RIA Novosti -Cosas diré también harto notables / de gente que a ningún rey obedecen, / temerarias empresas memorables / que celebrarse con razón merecen (Alonso de Ercilla y Zuñiga, “La Araucana”, canto I)
VICKY PELÁEZ – RIA Novosti – El presidente Lukashenko de la lejana Bielorrusia, ubicada en el otro extremo del mundo, confesó que no durmió toda la noche pendiente del voto del pueblo venezolano. Y no era para menos, pues se trataba del enfrentamiento de dos modelos de desarrollo.
Uno neoliberal representado por Henrique Capriles Radonski y respaldado por el inmenso y avasallador poder de las transnacionales y de sus mercenarios de los medios de comunicación globalizados, y el otro nacional progresista liderado por Hugo Chávez basado solamente en el apoyo popular y la simpatía internacional de los que creen en otros caminos de desarrollo.
En realidad, las elecciones en Venezuela han marcado el inicio de un duelo internacional entre el neoliberalismo en decadencia pero conservando la supremacía militar y financiera a base del artificialmente creado y ya ficticio poder del dólar y de otro lado unos tímidos, no claramente definidos y al mismo tiempo pujantes proyectos de desarrollo basados en la justicia social, solidaridad e integración de los pueblos, como es el modelo venezolano “Socialismo al Siglo XXI”. Las diarias y multitudinarias protestas y huelgas en Europa también están señalando que las estructuras y los pilares del sistema neoliberal han agotado sus posibilidades sin que surja aún una sólida alternativa para desprenderse del pasado.
Venezuela en este aspecto se ha convertido en un pionero en este Siglo XXI. En las condiciones de una sofisticada, bien remunerada y cínica guerra mediática internacional que sin tapujos los llamaban “dictador” , “aliado incondicional de los enemigos de Estados Unidos”, el pueblo bolivariano mostró su voluntad eligiendo a Hugo Chávez para el tercer mandato presidencial 2013-2019 con el 55,26% de votos frente al 44,13% de Henrique Capriles Radonski.
Ni las suculentas remesas del Norte a la oposición, ni el diario bombardeo de la opinión pública con la propaganda contra el que definían “autoritario presidente que está despilfarrando los recursos naturales del país”, ni los informes de los “especialistas” nacionales y extranjeros que advertían sobre una “galopante inflación en el país que está por hundir la economía nacional”, pudieron cambiar la decisión popular de reelegir a Chávez.
Se equivocaron todos los “iluminados” globalizadores quienes, como el Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, daban por descontado que ya llegó “la hora de Capriles” para poner punto final al “delirio mesiánico del “dictador de construir un socialismo utópico”. Tampoco le ayudaron a Capriles las 500.000 llamadas a su favor que hacían cada noche desde Miami unos robots a los usuarios venezolanos.
A la vez la declaración del ex presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter asegurando que el sistema electoral venezolano era uno de los mejores en el mundo y mucho mejor que el de Norteamérica, neutralizó a los que trataban de insinuar la posibilidad del manipuleo del voto por los chavistas. Realmente da pena el rol de Mario Vargas Llosa en ese intento.
Los globalizadores desestimaron la capacidad del pueblo que percibió que detrás de la candidatura de Henrique Capriles no sólo estaba la derecha internacional sino todo un proyecto colonial. No en vano el candidato de oposición prometió que al llegar al poder reduciría el Estado, privatizaría el petróleo, disminuiría drásticamente los programas sociales, mandaría a los médicos cubanos a su tierra y se mandaría al trasto el armamento ruso.
No cabe duda que al escuchar estas promesas, el pueblo se acordó que desde 1920 cuando Estados Unidos desalojó a los británicos de Venezuela y hasta la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999, este país se había convertido en su segundo proveedor de petróleo después de Canadá, recibiendo por un millón 700,000 barriles diarios, solamente el 1 por ciento de regalías, es decir el oro negro prácticamente no había estado aportando ganancia al Estado nacional.
Todo esto cambió en los años 2000, y es la verdadera razón del odio a Chávez. Con las nuevas leyes bolivarianas se elevaron las regalías al 33 por ciento lo que ayudó a disminuir la pobreza del 70 por ciento en 1999 al 22 por ciento en 2012 y la extrema pobreza del 35 al 7 por ciento. Hugo Chávez en realidad ha sido un precursor del Siglo XXI que percibió y puso en práctica la idea de un filósofo de la Universidad de Harvard, Roberto Magabeira Unger sobre la necesidad de rebeldía para cambiar la sociedad.
En una de sus intervenciones en 2001, este profesor declaró que “es falso de que un país puede prosperar por una política de buen comportamiento, ninguna nación prosperó así en el mundo, mucho menos Estados Unidos que fue el más rebelde de todos. Latinoamérica debe abandonar la fantasía de salvarse por obediencia y comprender la necesidad de salvarse por rebeldía”.
El programa bolivariano es en realidad una muestra de esta rebeldía que reivindica el rol del Estado en el desarrollo socioeconómico del país apoyando en la elevación del rol creativo del hombre en la sociedad con la ayuda de la riqueza energética venezolana para sustentar amplias reformas sociales para el beneficio de la mayoría del pueblo. Precisamente, a la incorporación popular al poder no gustaba a la oposición que defiende los intereses de la minoría compuesta por los empresarios tanto nacionales como extranjeros.
El verdadero rostro de esta oposición y sus propósitos se perciben claramente al revisar en YouTube el golpe de Estado de 2002 donde se ve a Henrique Capriles Radonski formando parte de una turba y atacando con un palo, junto con un grupo de sus partidarios y destruyendo un carro de la misión diplomática cubana.
Ahora todo esto quedó atrás, Venezuela inicia la profundización de las reformas bolivarianas bajo la consigna: “Chávez al gobierno y el pueblo al poder”. Es un camino difícil pues requiere el desarrollo y profundización de nuevas formas de la propiedad social en condiciones cuando según el economista venezolano Hugo Álvarez, el sector privado ocupa el rol predominante en la economía nacional – 70 por ciento frente al 30 por ciento del sector estatal.
El futuro de una nueva Venezuela con el más alto grado de inclusión social, redistribución de la renta y desmercantilización de las necesidades sociales va a depender mucho de la capacidad de la economía social para ganar espacios a la economía de la propiedad privada. El rol del Estado atento permanentemente a la crítica del pueblo y el aumento del rol popular en las decisiones del gobierno son vitales para dar un paso adelante hacia una sociedad más equitativa, justa y cada vez más desburocratizada.
Por supuesto, es una tarea harto difícil, precisamente cuando la oposición se está reagrupando con el apoyo externo y preparándose para nuevas batallas contra el proyecto bolivariano. Europa también está clamando que en una democracia nadie puede estar tantos años en el poder como lo está haciendo Hugo Chávez. Paradójicamente los europeos no se dan cuenta que en uno de sus países, llamado Islandia, su político Olafur Ragnar Grimsson está presidiendo el país desde 1994, es decir ya está 18 años dirigiendo el país y nadie le incrimina por esto.
En esta lucha contra el proyecto bolivariano, los que menos duermen son los norteamericanos. Justamente coincidiendo con las elecciones venezolanas, el Departamento de Defensa lanzó el “Western Hemisphere Defense Policy Statement” orientado hacia la mayor integración de las fuerzas armadas del Hemisferio Occidental, dicen que es para ser más inter operativos y lograr mayor participación en el desarrollo de la economía y la democracia en el continente, haciendo énfasis especial en la promoción de los programas: “Nuevo Horizonte” y “Más Allá del Nuevo Horizonte”. Para esto Leon Panetta, Secretario de Defensa visitó varios países latinoamericanos, firmó tratados y asistió a la Décima Conferencia de los Ministros de Guerra de la Américas que se llevó a efecto en Punta del Este, Uruguay. Pero esto ya es tema de otra columna.

Hamis al Gaddafi, hijo menor del difunto líder libio, habría muerto este sábado después de ser herido y detenido en el pueblo libio Bani Walid, uno de los últimos bastiones leales a Muammar Gaddafi, según informó la cadena Al Arabiya.


Hamis al Gaddafi, hijo menor del líder libio, muere en combate

JamisINSURGENTE.ORG –El vice primer ministro de Libia, Mustafá Abushagur confirmó la información a través de su cuenta de Twitter. Según él, el cadáver de Hamis Gaddafi se encuentra en este momento en un hospital de la ciudad de Misurata.
Anteriormente la agencia egipcia Mena informó de que Hamis resultó herido y capturado en Bani Walid y llevado posteriormente al hospital. El año pasado el Consejo Nacional de Transición libio ya había confirmado las informaciones sobre la muerte de Hamis, comandante de la brigada de élite que lleva su nombre, por un ataque aéreo de la OTAN.
El joven, de 28 años, se graduó de una escuela militar en Trípoli y después cursó estudios en la Academia Militar Frunze de Moscú. Como jefe militar participó en la represión de las manifestaciones que estallaron el 17 de febrero en Libia.
Este mismo viernes las autoridades libias han prendido al ex portavoz de Muammar Gaddafi, Musa Ibrahim. Lograron detenerle en un punto de control a 80 km al sureste de Trípoli, en la ciudad de Tarhouna, exactamente un año después de que muriera a manos de los rebeldes su antiguo jefe y ex líder libio. El viceprimer ministro actual del país, Mustafa Abushagur, confirmó la noticia en su cuenta de Twitter.
“El delincuente Musa Ibrahim fue detenido y está actualmente en camino hacia Trípoli”, dijo
A UN AÑO DE LA INVASIÓN IMPERIALISTA Y ASESINATO DE MUAMAR EL GADAFI
Pasado un año después del ´triunfo´ de la revolución libia que finalizó con el linchamiento y asesinato del mandatario del país, Muammar Gaddafi, Libia está todavía muy lejos de la paz.
Hace un año las imágenes del asesinato del ex líder libio Muammar Gaddafi fueron difundidas durante varios días como un trofeo por los medios de comunicación estadounidenses. Los líderes occidentales aplaudieron la muerte del coronel. La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, dijo al respecto riéndose: “Venimos, vimos y él murió”. Durante casi cuatro días el cuerpo de Gaddafi fue expuesto en un refrigerador industrial en la ciudad de Misurata.
Restricciones en lugar de libertades
Estas imágenes debían dar paso a un nuevo futuro para Libia: una apertura de puertas a otra época, tan deseada por aquellos manifestantes que durante varios meses exigían un cambio en el poder y el respeto a los derechos humanos
Sin embargo, cuando todos los rebeldes esperaban que llegara la libertad de expresión con la muerte del coronel, en Libia prohibieron criticar a la revolución que lo derrocó. Una paradoja total respecto a lo que tanto se anhelaba y que es solo una muestra del caos en el que está sumido el país. Las libertades se han coartado tanto que incluso muchos grupos sociales temen por sus vidas.
Los conflictos internos están desgarrando el país
“Vimos como derrotaron totalmente la ciudad de Tawergha con 30.000 habitantes.
Había muchos libios negros. Vimos a los integrantes de las brigadas de Misurata, que según ellos mismos dicen, se dedican a eliminar a gente negra. Una ideología ‘maravillosamente humanitaria’ y ‘ibertadora’. Con este pretexto derrotaron la ciudad, ellos estaban persiguiendo a la gente de Tawengha”. Así describe el activista y periodista Sukant Chandan la triste realidad de la época postgaddafista. Por otro lado, los enfrentamientos entre las tribus, cuyo número asciende a 140, se están incrementando.
La mayoría de estos grupos están inmersos en relaciones hostiles, lo que sumado a los cerca 20 millones de armas que circulan en Libia después de las batallas contra el ex líder libio, convierte a estas etnias en un polvorín.
El eco de la guerra civil, que ha enemistado a varias regiones del país, parece formar parte de la vida cotidiana de Libia en la actualidad. En diferentes localidades crece el número de grupos islamistas radicales, que buscan aprovecharse de la dubitativa política gubernamental. Bengasi, Misurata, Zintan y Trípoli son solo algunas ciudades en las que la población arma a sus propios ejércitos. Esta medida parece ser la única forma para sobrevivir en un país caótico en el que, cada vez más, cada grupo debe defender lo suyo.
A estos choques de carácter local se suman las dificultades a nivel nacional. Ahora las autoridades buscan una manera de frenar la insubordinación en varios puntos del territorio libio como, por ejemplo, en uno de los últimos baluartes gaddafistas: la ciudad de Bani Walid.
Soldados de EE.UU. pisarán el suelo libio
La actitud de las autoridades libias se explica por el apoyo estadounidense que reciben. Así, el Departamento de Estado norteamericano y el Pentágono están incrementando sus esfuerzos para combatir a los extremistas islámistas en suelo libio.
El mes pasado, el Gobierno de Obama recibió la aprobación del Congreso para “redirigir” unos 8 millones de dólares para formar las tropas de élite destinadas a Libia. A todos los argumentos que EE.UU. pudiera esgrimir para estar presente en suelo libio, se suma además el reciente caso de la muerte de su embajador en la ciudad de Bengasi. “Vamos a descubrir quién lo ha hecho y lo vamos a cazar.
Porque una de las cosas que dije durante mi presidencia es que si alguien se mete con los estadounidenses iremos a por él”, prometió el presidente Obama después de que se produjera el ataque contra el consulado estadounidense en Bengasi. Las nuevas acciones impulsadas por EE.UU. en Libia tienen el supuesto propósito de solucionar los problemas de la población de este país.
Sin embargo, de cara a las elecciones presidenciales en EE.UU., podrían estarse buscando unos objetivos distintos a los anunciados por la Casa Blanca. ¿Podría ser un intento del Gobierno estadounidense para allanar el camino a Obama hacia la reelección?

El intelectual y lingüista estadounidense Noam Chomsky denunció que las campañas de los partidos demócrata y republicano, de cara a las elecciones presidenciales en su país, evitan temas “cruciales” y revela posiciones de ambas toldas que tendrían una consecuencia común: empeorar el problema ambiental.


Chomsky: propuestas de Romney y Obama agravan crisis ambiental

Obama RomneyAVN –
En su artículo denominado Temas que Romney y Obama evitan, publicado en el diario Últimas Noticias, apunta que en las campañas políticas se abordan mal o no abordan temas cruciales y alertó en su texto sobre el “desastre ambiental” y una “guerra nuclear”.
En La página de Chomsky, el filósofo cita un reportaje en The New York Times, de Justin Gillis, en el que advierten que el derretimiento del hielo del mar Ártico es mucho más veloz ello y adelantaría el completo deshielo (durante verano) para el 2020, cuando se estimaba que ocurriría en el 2050.
Gilis añade que los gobiernos no han respondido con urgencia para limitar las emisiones de gases de invernadero y han planeado la explotación de minerales recientemente accesibles en el Ártico, además de la performación para extraer más petróleo, lo que Chomsky considera como “acelerar la catástrofe”.
“Esta reacción demuestra una extraordinaria disposición a sacrificar las vidas de nuestros hijos y nietos a cambio de ganancia a corto plazo. O, quizá, una igualmente notable disposición a cerrar los ojos para no ver el inminente peligro”, apunta el intelectual.
Además, dice que mientras en el 2008 las plataformas partidistas todavía dedicaban atención a la forma de abordar el cambio climático, actualmente “el tema casi ha desaparecido” y critica la demanda de los republicanos de abrir el refugio ártico de Alaska a la perforación.
En tanto, revela que los demócratas apenas reconocen la existencia del problema y recomiendan trabajar en un acuerdo para establecer límites a las emisiones “con otras potencias emergentes”.
Destaca que el candidato republicano Mitt Romney declara apoyar el debate y la investigación en este campo pero no la acción “excepto para agravar más los problemas”, mientras que Obama se inclina por el uso de tecnologías para conseguir 100 años de independencia energética sin preguntarse “cómo luciría el mundo después de un siglo de tales prácticas”.
Ante ese escenario el Chomsky concluye: “Así que hay diferencias entre los partidos: sobre cuán entusiastamente los ratones deberían marchar hacia el precipicio”.
También, critica la discusión en la campaña electoral sobre el tema del enriquecimiento de uranio en Irán, cuando en ese país no se ha determinado la existencia de armas nucleares y cuando una docena de países (incuido Israel) tienen capacidad para desarrollarlas.
“Lo inexistente en el debate es la forma obvia de mitigar o poner fin a cualquier amenaza que pudiera creerse representa Irán: Establecer una zona libre de armas nucleares en la región”, dijo tras alertar sobre la posibilidad de una guerra devastadora si no hay un activismo público a gran escala con este fin.

“La teología de la Liberación en el nuevo escenario político y religioso".


Teólogo Juan José Tamayo: El Vaticano continúa reprimiendo la Teología de la Liberación

Teólogo Juan José Tamayo,ENRIC LLOPIS / REBELION – “La Teología de la Liberación deviene una cuestión conflictiva y vetada por la cúpula del Vaticano, así como por las jerarquías estatales de la iglesia católica; desde su génesis en la década de los 70, se ha producido una represión sistemática de todos los teólogos críticos con el sistema político y económico”, ha afirmado el teólogo Juan José Tamayo en Valencia, durante una conferencia (“La teología de la Liberación en el nuevo escenario político y religioso) organizada por Xarxa Cristiana y el Fórum de Debats de la Universitat de València.
Teólogo crítico vinculado a la Teología de la Liberación, Tamayo dirige la cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Ignacio Ellacuría de la Universidad Carlos III de Madrid; es, asimismo, secretario general y fundador de la progresista Asociación de Teólogos Juan XXIII. Entre sus numerosos libros, destacan “Otra teología es posible; pluralismo religioso, interculturalidad y feminismo”; “Leonardo Boff: ecología mística y liberación”; “Juan Pablo II y Benedicto XVI, del neoconservadurismo al integrismo” e “Invitación a la utopía”.
En relación con el título de la conferencia, el ponente se ha mostrado rotundo: “Sí puede ponerse en práctica hoy una teología de la liberación en los países del Norte, pues nos hallamos en un contexto propicio, marcado por una crisis múltiple (económica, política, ética, ecológica y alimentaria) que sufren los sectores más vulnerables de la sociedad, a pesar de que ellos no la han creado”. Ha añadido Tamayo que la Teología de la Liberación continúa siendo “la respuesta del cristianismo a la situación de explotación que vive el tercer mundo y, cada vez más, el llamado mundo rico”; ahora bien, “la Teología de la Liberación nunca ha de ser rígida, sino que se debe ir construyendo de acuerdo con los procesos históricos; ha de ir elaborándose; por eso, me gusta decir que se trata de una teología de calle, no de sacristía; un modo de pensar crítico sobre la sociedad, con el fin de transformarla”.
Entre el 7 y el 11 de octubre se ha celebrado en Unisinos (Sao Leopoldo, Brasil) el Congreso Internacional de Teología Latinoamericana de la Liberación, con la presencia de más de 700 personas, tres generaciones de teólogos críticos y algunas de las grandes personalidades de esta corriente de pensamiento, como Jon Sobrino y Gustavo Gutiérrez. El congreso coincide con el 50 aniversario del Concilio Vaticano II y con otras efemérides también significativas; en concreto, la publicación de los libros “Teología de la Liberación: perspectivas”, de Gustavo Gutiérrez; “Jesucristo Liberador”, de Leonardo Boff; “De la sociedad a la teología”, por parte de Juan Luis Segundo; y, más vinculado al marxismo, “Teoría desde la praxis de la liberación”, de Hugo Assmann.
Precisamente sobre los teólogos, comunidades de base y sacerdotes populares (muchos de ellos herederos del ideario del Concilio Vaticano II) ha pesado históricamente el estigma de la censura, recuerda Juan José Tamayo. Uno de los papas que más obras incluyó en el Índice de Libros Prohibidos fue Pío X (más de 150 libros). Pero desde que desapareció el Índice -aunque no la censura de facto, en 1966- hasta hoy, más de 500 libros (sobre todo, de autores vinculados a la Teología de la Liberación y el Concilio Vaticano II) han sido vetados por la cúpula eclesiástica.
En el estado español, subraya Tamayo, todos los gobiernos de la democracia han sido “rehenes” de la iglesia católica; “ha habido una clara sumisión del poder político al eclesiástico, algo que no tiene ninguna justificación constitucional ni evangélica; y lo peor han sido las consecuencias de esta subordinación: se ha limitado las posibilidades de avanzar hacia un verdadero estado laico, pero también hacia un posicionamiento de la iglesia al lado de los marginados; en otras palabras, la transición democrática, con todas sus notorias limitaciones, tiene aún una mayor: no se ha producido unatransición religiosa”. “Supongo que las razones de esta supeditación son de índole electoral, es decir, las grandes bolsas de votos que moviliza la iglesia católica; Hay en esto, además, algo decisivo que no debe olvidarse: la jerarquía católica defiende un proyecto político absolutamente terreno, y lo hace con resultados extraordinarios; de hecho, es la única institución oficial que no sólo no ha visto dañados sus privilegios, sino que los ha aumentado; así resulta difícil ser sensible a las dificultades de los marginados”.
Aunque se destaque poco, el estado español ha contado también con su teología de la liberación, pero, a juicio de Tamayo, “mucho más vivida y experimentada que teóricamente elaborada; por ejemplo, en la década de los 50 del siglo pasado, con los movimientos apostólicos especializados. También algunos sectores de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) practicaron la Teología de la Liberación”. El problema, explica el autor de “Invitación a la utopía”, radica en que la teología moderna llega a España con mucho retraso, en la década de los 70; se incorpora entonces la modernidad teológica pero no sus límites, unos límites que sí aborda la Teología de la Liberación. “Hoy, de lleno en la crisis, hay posibilidades de impulsar una teología que combine los dos aspectos”, concluye Juan José Tamayo.
En América Latina también el contexto difiere en mucho de aquél en el que emergió, en la década de los 70, la Teología de la Liberación: dictaduras, pobreza estructural, gran analfabetismo, movimientos de liberación y guerrillas, desarrollo de la “pedagogía del oprimido”. Hoy, pueden distinguirse tres grandes tendencias religiosas y teológicas en América Latina: neoconservadores sometidos al Vaticano (“Es muy difícil encontrar obispos de diócesis importantes, vinculados a la Teología de la Liberación; estos han sido sustituidos por ortodoxos cercanos a Roma y alejados de los pobres y excluidos”, explica Tamayo); en segundo lugar, la Teología de la Liberación, de la que beben las comunidades cristianas de base y que, pese a mantenerse vivas y activas, se ven afectadas por la creciente secularización.
Y la tercera de las tendencias, que gana adeptos todos los días en el continente: la denominada “Teología de la Prosperidad”, como fórmula alternativa a la Teología de la Liberación. Se trata, en palabras de Tamayo, de una propuesta en la que “Dios viene a ser un propietario y en la que se habla de la salvación en un lenguaje bancario”; una propuesta, en fin, coherente con el libre mercado. Sin embargo, en América Latina emergen también nuevos sujetos de cambio y que dan lugar a nuevas teologías. No rompen con la teología de la liberación, más bien la complementan y actualizan. Son las teologías feministas, indígenas, de los afrodescendientes, campesinas, ecológicas (de la mano de Leonardo Boff), económicas (vinculadas a los movimientos sociales alternativos) y del pluralismo religioso.
A diferencia de Europa (donde a los clérigos disidentes se les acusaba de “contestatarios”), en América Latina se recogió e interpretó de manera creativa el mensaje del Concilio Vaticano II (en un discurso de noviembre de 1962, Juan XXIII afirmó que la iglesia en los países del Sur es “de todos y para todos, especialmente para los pobres”). “Nacen, entroncando con el mensaje conciliar, una red de comunidades eclesiales de base, como lugar de encuentro entre pobres y excluidos de América Latina que también son creyentes; entienden la fe como elemento liberador, como motor de lucha contra la pobreza”, subraya el teólogo.
Muchos de los obispos latinoamericanos presentes en el concilio Vaticano II se desjerarquizan y comunitarizan; 400 obispos se reúnen en Medellín (1968) con el fin de que la iglesia pase de ser colonial y de conquista , a un instrumento para la liberación de los pobres; una nueva manera de hacer teología dirigida a los empobrecidos (con los que se comparten experiencias y a los que se acompaña en la marginación), se opone a la teología hegemónica, entendida –en gran medida-como cuerpo dogmático que parte de cuestiones ajenas a los problemas de las clases populares, como la revelación divina. “Es esta una gran utopía, un lugar en construcción y un avanzar hacia otro mundo posible”, subraya Juan José Tamayo. Y necesaria, aún hoy, también en occidente.

Tras haber aparecido en público este sábado en el Hotel Nacional de La Habana junto al ex vicepresidente venezolano Elías Jaua y haber ejercido su derecho al voto ayer domingo, el líder histórico de la Revolución Cubana publica este lunes 22 de octubre en varios medios de prensa de Cuba un comentario en el que ridiculiza a lo que él llama “el gallinero mediático imperialista”, que días atrás especuló sobre su estado de salud.


Fidel se burla de sus “sepultureros” del “gallinero mediático imperialista”

JUAN ANTONIO BORREGO –
“¡Aves de mal agüero! No recuerdo siquiera qué es un dolor de cabeza”, escribe Fidel en el diario Granma, órgano que además publica un dossier de fotos suyas, que según él mismo, son la mejor constancia de cuan mentirosos resultaron los reportes de algunos medios de Occidente sobre su condición física.
Con sombrero de yarey y camisa a cuadros color rojo, Fidel aparece fotografiado mientras camina por sí solo, lee un ejemplar del diario Granma correspondiente a la edición del pasado viernes 19 de octubre y observa plantaciones en exteriores.
“Aunque muchas personas en el mundo son engañadas por los órganos de información, casi todos en manos de los privilegiados y ricos, que publican estas estupideces, los pueblos creen cada vez menos en ellas. A nadie le gusta que lo engañen; hasta el más incorregible mentiroso, espera que le digan la verdad”, asegura Fidel en el artículo.
En otra parte de su texto explica que dejó de publicar sus Reflexiones porque “porque ciertamente no es mi papel ocupar las páginas de nuestra prensa, consagrada a otras tareas que requiere el país”