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domingo, 20 de julio de 2014

Declaración contra Israel.

opinión

"Con el establecimiento de una relación de opresión, la violencia ya ha comenzado. Nunca en la historia los oprimidos han iniciado la violencia. ... No habría oprimidos si antes no hubiera existido la violencia para establecer su sometimiento." -Paulo Freire

Israel ha desatado una vez más toda la fuerza de su ejército contra la población palestina cautiva, sobre todo en la sitiada Franja de Gaza, en un acto inhumano e ilegal de agresión militar. El actual ataque de Israel contra Gaza hasta el momento ha matado a muchos civiles inocentes, ha causado cientos de heridos y devastado la infraestructura civil, incluido el sector de la salud, que ya estaba gravemente deteriorado.

La capacidad de Israel para poner en marcha este tipo de ataques devastadores con impunidad proviene en gran parte de la vasta cooperación militar internacional y del comercio de armas que Israel mantiene con gobiernos cómplices de todo el mundo. Durante el periodo 2008-2019, EE.UU. proporcionará ayuda militar a Israel por valor de 30.000 millones de dólares, mientras que las ventas militares anuales israelíes al mundo llegan a miles de millones de dólares. En los últimos años los países europeos han exportado armas a Israel por valor de miles de millones de euros y la Unión Europea ha financiado a las empresas militares y a las universidades israelíes con becas de investigación en el ámbito militar por un valor de cientos de millones de euros.

Las economías emergentes, como India, Brasil y Chile, aumentan rápidamente su comercio y cooperación militar con Israel, a pesar de que afirman apoyar los derechos palestinos.

Al importar y exportar armas a Israel y facilitar el desarrollo de la tecnología militar israelí los gobiernos de hecho están enviando un claro mensaje de aprobación de la agresión militar de Israel, incluidos sus crímenes de guerra y posibles crímenes contra la humanidad.

Israel es uno de los principales productores y exportadores de aviones militares no tripulados del mundo. La tecnología militar de Israel, desarrollada para mantener décadas de opresión, se comercializa con la calificación de "probada sobre el terreno" y se exporta a todo el mundo.

El comercio militar con Israel y las relaciones de investigación conjunta en el ámbito militar alientan la impunidad israelí para cometer graves violaciones del derecho internacional y facilitan el afianzamiento del sistema israelí de ocupación, colonización y de negación sistemática de los derechos de los palestinos.

Hacemos un llamado a las Naciones Unidas y los gobiernos de todo el mundo a tomar medidas inmediatas para aplicar a Israel un embargo militar integral y legalmente vinculante, similar al impuesto a Sudáfrica durante el apartheid. Los gobiernos que expresan su solidaridad con el pueblo palestino en Gaza, el más castigado por el militarismo, las atrocidades y la impunidad de Israel, deben comenzar por cortar relaciones militares con Israel. Los palestinos necesitan hoy una solidaridad eficaz y no caridad.

Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz 1980

Rigoberta Menchú Tum, Premio Nobel de la Paz 1992

viernes, 23 de agosto de 2013

Evo manda al carajo a los conquistadores españoles.

BOLIVIA

Agence France Presse
El presidente de Bolivia, Evo Morales, se rehusó este jueves a entregar una ofrenda floral en memoria del español Gerónimo de Osorio, fundador en 1571 de la ciudad central de Cochabamba, y llamó a ?reflexionar esa parte de la historia?.

Morales dijo en un discurso público que se negó a rendir homenaje al fundador español de la Villa de Oropesa, hoy Cochabamba, porque debe debatirse si ese acto fue ?invasión, colonización o conquista?.

?Será Gerónimo de Osorio, será Oropesa, pero ahí está, es símbolo de cómo nos invadieron, cómo llegaron. Si no nos gusta el término de colonización, (o) invasión, tal vez el término es la consolidación de la llegada de los españoles con la cruz adelante y detrás de la cruz, la espada?, abundó.

En presencia de autoridades regionales y militares, Morales aprovechó para rendir homenaje más bien a Alejo Calatayud, un artesano mulato que en 1730 lideró una rebelión contra los españoles por la instauración de las gabelas a los mestizos, al igual que las que cobraban a indígenas.

Calatayud ?es antes de Tupac Katari, antes de los hermanos Katari en Potosí (todos líderes indígenas). Antes de la rebelión indígena, (hay) la rebelión de un obrero, aquí en Cochabamba?, sostuvo Morales.

Morales insistió en que es necesario reflexionar ?si es fundación o es inicio de colonización el 15 de agosto de 1571? y que con el cambio de nombre de Villa de Oropesa a Cochabamba, en una fecha posterior no establecida, se dio ?el inicio de la descolonización?.

El gobernante boliviano, de origen aymara y formación izquierdista, es un fuerte crítico de la colonización española desde fines del siglo XV y reivindica Abya Ayala, nombre dado al continente americano por los indígenas antes de la llegada a América de Cristobal Colón y los europeos, en 1492.


Bolivia: 
Promulgan Ley que deja al Gobierno fijar tasas de interés

El presidente Evo Morales promulgó este miércoles la Ley de Servicios Financieros, luego de un proceso de socialización con los sectores interesados y el debate y la aprobación en el Legislativo. La norma da potestad al gobierno, entre otros temas, para fijar las tasas de interés para vivienda y el sector productivo.

"Antes teníamos una banca que estafaba, usurera, no serán todos, pero recuerdo que hacia llorar a la gente (...), ahora con esta nueva ley nuestra obligación es cuidar al ahorrista y al prestamista. Es una ley que respeta todos los derechos", declaró Morales en Palacio de Gobierno.

La norma tendrá un lapso de 90 días para su implementación, como indica lo establecido en su reglamento.

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora, destacó la promulgación de la Ley que "está orientada a la defensa del usuario y contraria a la anterior Ley de Bancos".

"Hemos planteado que el Estado retome varias acciones en defensa del usuario de los servicios financieros", señaló el Ministro.
Agregó que para consolidar la constitucionalidad, "la ley prevé la creación de una Defensoría del Consumidor Financiero para garantizar el equilibrio entre quienes brindan y quienes consumen el servicio financiero".

Arce remarcó que el espíritu de la nueva Ley es "fomentar y dar mayor participación al micro productor".

El presidente de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (ASOBAN), Kurt Koenigsfest, destacó la importancia de la norma para el desarrollo del país frente a una Ley de Bancos que "había quedado desactualizada".

"Continuaremos trabajando por el desarrollo de Bolivia, estamos a la expectativa de la reglamentación donde se definirán aspectos sensibles", manifestó.
Subrayó el cumplimiento del compromiso del gobierno en la socialización de la Ley, aunque no se mostró del todo satisfecho por las negociaciones alcanzadas. "Logramos una ley no de total consenso pero si de acuerdos importantes", apuntó.

La Ley de Servicios Financieros permite ampliar el período de gracia que otorga la banca para el cobro de créditos emitidos al sector productivo, regula las tasas de interés y el funcionamiento de las casas de empeño que operan a nivel nacional, para evitar abusos en el cobro de tasas de interés, entre otros puntos importantes.

miércoles, 2 de enero de 2013

Una lluvia de insultos fustigó en Israel a ShlomoSand cuando él publicó un libro cuyo título ?Como fue inventado el pueblo judío?* desmonta mitos bíblicos que son cimiento del Estado sionista de Israel.

LA INVENCIÓN DEL PUEBLO JUDÍO
Un libro importante de Shlomo Sand

Por Miguel Urbano Rodrigues

Profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Tel Aviv niega que los judíos constituyan un pueblo con un origen común y sustenta que fue una cultura específica y no la descendencia de una comunidad arcaica unida por lazos de sangre el instrumento principal de la fermentación protonacional.
Para él, el ?Estado judaico de Israel? lejos de ser la concretización del sueño nacional de una comunidad étnica con más de 4000 años fue hecho posible por una falsificación de la historia dinamizada en el siglo XIX por intelectuales como Theodor Herzl.
En tanto académicos israelitas insisten en afirmar que los judíos son un pueblo con un ADN propio, Sand, basado en una documentación exhaustiva, ridiculiza esa tesisacientífica.
No hay además puentes biológicos entre los antiguos habitantes de los reinos de Judea y de Israel y los judíos de nuestro tiempo.
El mito étnico contribuyó poderosamente para el imaginario cívico. Sus raíces de sumergen en la Biblia, fuente del monoteísmo hebraico. Tal como la Ilíada, el Antiguo Testamento no es obra de un único autor. Sand define la Biblia como ?biblioteca extraordinaria? que habrá sido escrita entre los siglos VI y II antes de Nuestra Era. El mito principia con la invención del ?pueblo sagrado? a quien fue anunciada la tierra prometida de Canaán.
Carece de cualquier fundamento histórico el interminable viaje de Moisés y de su pueblo rumbo a Tierra Santa y su conquista posterior. Es necesario recordar que el actual territorio de Palestina era entonces parte integrante del Egipto faraónico.
La mitología de los sucesivos exilios, difundida a través de los siglos, acabó por ganar la apariencia de verdad histórica. Pero fue forjada a partir de la Biblia y ampliada por los pioneros del sionismo.
Las expulsiones en masa de judíos por los Asirios son una invención. No hay registro de ellas en fuentes históricas creíbles.
El gran exilio de Babilonia es tan falso como el de las grandes diásporas. Cuando Nabucodonosor tomó Jerusalén destruyó el Templo y expulsó de la ciudad un segmento de las elites. Pero Babilonia era hace mucho la ciudad de residencia, por opción propia, de una numerosa comunidad judaica. Fue ella el núcleo de las creatividades de los rabinos que hablaban arameo e introducían importantes reformas en la religión mosaica. Es importante notar que solamente una pequeña minoría de esa comunidad volvió a Judea cuando el emperador persa Ciro conquistó Jerusalén en el siglo VI de Nuestra Era.
Cuando los centros de la cultura judaica de Babilonia se disgregaron los judíos emigraron para Bagdad y no para la ?Tierra Santa?.
Sand dedica atención especial a los ?Exilios? como mitos fundadores de la identidad étnica.
Las dos ?expulsiones? de los judíos en el periodo Romano, la primera por Tito y la segunda por Adriano, que habrían sido el motor de la gran diáspora, son tema de una reflexión profundadel historiador israelense.

Los jóvenes aprenden en las escuelas que ?la nación judaica? fue exiliada por los Romanos después de la destrucción del II Templo por Tito, y posteriormente, por Adriano en 132. Por si sólo el texto fantasioso de Flavio Josefo, que da testimonio de la revuelta de los zelotas, quita credibilidad de esa versión, hoy oficial.
Según él, los romanos masacraron entonces 1100000 judíos y aprendieron a 97 000. Eso en una época que la población total de Galilea era según los demógrafos actuales muy inferior al medio millón.
Las excavaciones arqueológicas de las últimas décadas en Jerusalén y en Cisjordania crearon además problemas insuperables a los universitarios sionistas que ?explican? la historia del pueblo judío tomando el Torah y la palabra de los Patriarcas como referencias infalibles. Los desmentidos de la arqueología perturbaron a los historiadores. Quedó probado que Jericó era apenas poco más que una aldea sin las poderosas murallas que la Biblia cita. Las revelaciones sobre las ciudades de Canaán alarmaron también a los rabinos. La arqueología moderna sepultó el discurso de la antropología social religiosa.
En Jerusalén no fueron siquiera encontrados vestigios de las grandiosas construcciones que según el Libro la transformaron en el siglo X, Antes de Nuestra Era, la época dorada de David y Salomón, en la ciudad monumental del ?pueblo de Dios? que deslumbraba a cuantos la conocían. Ni palacios, ni murallas, ni cerámica de calidad.
El desenvolvimiento de la tecnología del carbono 14 permitió una conclusión. Los grandes edificios de la región Norte no fueron construidos en la época de Salomón.
?No existe en realidad ningún vestigio ?escribe ShlomoSand- de la existencia de ese rey legendario cuya riqueza es descrita por la Biblia en términos que hacen de él casi un equivalente de los poderosos reinos de Babilonia y de Persia?. Si una entidad política existió en Judea del siglo X antes de Nuestra Era, acredita el historiador, solamente podría ser unamicrorealeza tribal y Jerusalén apenas una pequeña ciudad fortificada.
Es también significativo que ningún documento egipcio refiera a la ?conquista? por los judíos de Canaán, territorio que entonces pertenecía al faraón.
EL SILENCIO SOBRE LAS CONVERSIONES
La historiografía oficial israelita, al erigir en dogma la pureza de la raza, atribuye a las sucesivas diásporas la formación de comunidades judaicas en decenas de países.
La Declaración de Independencia del Israel afirma que, obligados a ello, los judíos se esforzaron a los largo de los siglos por regresar al país de sus antepasados. Se trata de una mentira que falsifica groseramente la Historia.
La gran diáspora es ficcional, como las demás. Después de la destrucción de Jerusalén y la construcción de Aelia Capitolina solamente una pequeña minoría de la población fue expulsada. La aplastante mayoría permaneció en el país.
¿Cuál es el origen entonces de los antepasados de unos 12 millones de judíos hoy existentes fuera de Israel?
En la respuesta a esta pregunta, el libro de ShlomoSand, destruyó simultáneamente el mito de la pureza de la raza, esto es de la etnicidad judaica.
Una abundante documentación reunida por historiadores de prestigio mundial revela que en los primeros siglos de Nuestra Era hubo masivas conversiones al judaísmo en Europa, en Asía y África.
Tres de ellas fueron particularmente importantes e incomodan a los teólogos israelitas.
El Corán establece que Mahoma encontró en Medina, en la fuga de la Meca, grandes tribus judaicas con las cuales entro en conflicto, acabando por expulsarlas. Pero no aclara que en el extremo Sur de la Península Arábiga, en el actual Yemen, el reino de Hymar adoptó el judaísmo como religión oficial. Cabe decir que llegó para quedarse. En el siglo VII el Islam se implantó en la región pero, transcurridos trece siglos, cuando se formó el Estado de Israel, decenas de millares de yemenitas hablaban el árabe, pero continuaban profesando la religión judaica. La mayoría emigró para Israel donde, además, es discriminada.
En el Imperio Romano, el judaísmo también creo raíces. El tema mereció la atención del historiador DiónCassius y del poeta Juvenal.
En la Cirenaica, la revuelta de los judíos de la ciudad de Cirene exigió la movilización de varias legiones para combatirla.
Pero fue sobre todo en el extremo occidental de África que hubo conversiones en masa a la religión rabínica. Una parte ponderable de las poblaciones bereberes se adhirió al judaísmo y a ellas se debe su introducción en el Al Andalus.
Fueron esos magrebinos los que difundieron en la Península el judaísmo, los pioneros de los sefarditas que, después de la expulsión de España y Portugal, se exiliaron en diferentes países europeos, en África musulmana y en Turquía.
Más importantes por sus consecuencias fue la conversión al judaísmos de los Khazars, un pueblo nómada turcófono, emparentados con los hunos, que viniendo delAltai, se fijó en el siglo IV en las estepas del bajo Volga.
Los Khazars, que toleraban bien el cristianismo, construyeron un poderoso estado judaico, aliado de Bizancio en las luchas del imperio Romano de Oriente contra los Persas Sassanidas.
Ese olvidado imperio medieval ocupaba un área enorme, del Volga a Crimea y del Don al actualUzbekistán. Desapareció de la Historia en el Siglo XIII cuando los Mongoles invadieron Europa destruyendo todo por donde pasaban. Millares de Khazars, huyendo de las Hordas de BatuKhan, se dispersaron por Europa Oriental. Su principal herencia cultural fue inesperada. Grandes historiadores medievalistas como Renan y Marc Bloch y el escritor húngaro-ingles Arthur Koestler identifican en los kahzars a los antepasados de los asquenazíes cuyas comunidades en Polonia, en Rusia y en Rumanía vendrían a desempeñar un papel crucial en la colonización judaica de Palestina.
UN ESTADO NEOFASCISTA
Según NathanBirbaum, el intelectual judío que invento en 1891 el concepto de sionismo, es la biología y no la lengua y la cultura quien explica la formación de las naciones.
Para él la raza es todo. Y el pueblo judío habría sido casi el único en preservar la pureza de la sangre a través de los milenios.
Murió sin comprender que esa tesis racista, al prevalecer, apagaría el mito del pueblo sagrado electo por Dios.
Porque los judíos son un pueblo hijo de una cadena de mestizajes. Lo que les confiere una identidad propia y una cultura y la fidelidad a una tradición religiosa enraizada es la falsificación de la Historia.
En los pasaportes del estado Judaico de Israel no es aceptada la nacionalidad de israelita. Los ciudadanos de pleno derecho escriben ?judío?. Los palestinos deben escribir ?árabe?, nacionalidad inexistente.
Ser cristiano, budista, mazdeista, musulmán, o hindú resulta de una opción religiosa, no es una nacionalidad. El judaísmo tampoco es una nacionalidad.
En Israel no hay casamiento civil. Para los judíos es obligatorio el casamiento religioso, aunque sean ateos.
Esta aberración es inseparable de muchas otras en un Estado confesional, etnocracia liberal construida sobre mitos, un Estado que cambió el yiddish, hablado por los pioneros del ?regreso a Tierra Santa?, por el sagrado hebraico de los rabinos, desconocido del pueblo de Judea que se expresaba en arameo, la lengua en que la Biblia fue redactada en Babilonia y no en Jerusalén.
El ?Estado del Pueblo Judío? se asume como democrático. Pero la realidad niega la ley fundamental aprobada por el Knesset. No puede ser democrático un Estado que trata como parias de nuevo tipo al 20% de la población del país, un Estado nacido del monstruoso genocidio en tierra ajena, un Estado cuya práctica presenta matices neofascistas.
El libro de ShlalomSand sobre la invención del Pueblo Judío es, además de un lúcido ensayo histórico, un acto de coraje. Aconsejo su lectura a todos aquellos para quien el trazo de la frontera de la opción de izquierda pasa hoy por la solidaridad con el pueblo mártir de Palestina y la condena al sionismo.
Vila Nova de Gaia, 31 de Diciembre de 2012

Fuente: *ShlomoSand,«Comment le PeupleJuiffut Inventé»,Flammarion,Paris,2010
Traducción: Jazmín Padilla

jueves, 8 de marzo de 2012

Manifiesto por la paz, hasta la última gota de nuestros sueños.

Colombia

Existe en el corazón de América un refugio humano abrazado a tres cordilleras, arrullado por exuberantes valles, frondosas selvas, y bañado por dos océanos. Manantiales y caudalosos ríos convierten las tierras en prodigios de fertilidad, culminando al sur en la Amazonía: lo que convierte a Colombia en objeto de grandes codicias. Y desde ahí empieza el martirio de un pueblo: desde la cartografía de la codicia de un puñado. Colombia, a pesar de tenerlo todo para hacer posible la vida digna de la totalidad de sus 48 millones de habitantes, padece una élite continuadora de la violencia colonial, que se atornilla en el poder local ofertando las riquezas del país al poder transnacional, condenando al pueblo a una sangrienta historia de despojos.


Hemos olvidado ya cuántas generaciones no han conocido jamás un asomo de paz, ni voluntad de los gobernantes para permitir que sobre este suelo habite por fin una democracia real, no una pantomima macabra de rituales de urnas que pierden su sustancia democrática ante el exterminio contra la oposición política. A fuerza de represión incesante para apagar el germen de la dignidad, los gobernantes han pretendido forzarnos a enterrar en las profundidades del dolor nuestros gritos de apabullada humanidad.


1. Hacemos de la empatía social el primer paso hacia una verdadera paz

Nosotros hemos decidido conjugar el sentir de nuestro pueblo a la primera persona del plural, porque somos pluralidad, y porque hacemos de la empatía social el primer paso hacia una verdadera paz: el sentir  de nuestro pueblo clama justicia en la voz de sus desterrados, despojados, empobrecidos, marginados, desaparecidos, encarcelados, amordazados, torturados, asesinados. Y nosotros decidimos ser ?nosotros? también con nuestros presos y muertos: porque si bien la violencia de una intolerante élite ha pretendido borrar sus ideas y sus sueños eliminándolos físicamente o separándolos de nosotros mediante rejas abyectas, en nosotros siguen vivas sus ansias de justicia y dignidad.
2. Terror que configura el latifundio a favor del gran capital

El 68% de los colombianos vivimos en la pobreza, ocho millones de nosotros deambulamos por las calles en la indigencia. Más de 5 millones hemos sido desplazados violentamente por las fuerzas represivas oficiales o paramilitares que colaboran fielmente con el regimiento militar. Hemos sido sometidos al terror que configura el latifundio a favor del gran capital transnacional, en detrimento de nuestras condiciones de sobrevivencia y dignidad, en detrimento de la soberanía alimentaria, y de la paz. Masacres, bombardeos, aspersiones y envenenamientos del suelo y del agua, preceden nuestras enlutadas marchas de destierro forzado. Nosotros los campesinos, los afrodescendientes, los indígenas que hemos intentado vivir en los suelos de nuestros ancestros, hemos sido exiliados. 
Reventamos de dolor porque ya se ha rebasado el límite de resignación al sufrimiento. Cuando protestamos sufrimos exterminio, o somos sometidos al ostracismo y al silencio que impone el terror estatal. 
3. Abrir los espacios de tolerancia a la reivindicación social, para hablar de paz

Somos ocho mil presos políticos a quienes se nos violentan todos los derechos humanos, ocho mil que gritamos en medio de la indiferencia de esta sociedad amordazada y empujada a la alienación, que gritamos bajo las torturas aberrantes que la dignidad no se arranca como se nos arrancan las uñas, que las rejas no impiden que los sueños existan. La institución carcelaria que denunciamos como campo de exterminio de la reivindicación social, llega incluso a denegarnos la asistencia médica como forma de tortura, empujándonos a la muerte. La organización social, el pensamiento crítico, el estudio de la historia y la sociedad colombiana han sido proscritos; a los defensores de los derechos humanos, a los sindicalistas, a los intelectuales críticos, a los artistas comprometidos con su entorno, a los ambientalistas, a los líderes comunitarios, a los campesinos, se nos considera criminales y ?terroristas?.

Somos defensores de la paz, y se nos acalla por no estar de acuerdo con que decenas de miles de niños mueran anualmente en Colombia por desnutrición, falta de agua potable y enfermedades curables; por reclamar una educación gratuita que se piense para la soberanía, por reclamar que la salud sea un derecho y no una mercancía, por alzar nuestras voces contra el saqueo de nuestros recursos. Hay una guerra estatal contra el pensamiento y la empatía: nos asesinan las fuerzas represivas oficiales o las paraestatales sin que hayamos siquiera empuñado las armas. Infinitas voces yacen en las fosas comunes, otras tantas quedan esparcidas en el pavimento entre los charcos de sangre que dejan los sicarios pagados para eliminar la voz disidente.
4. La guerra de la que no se habla: la guerra sucia

Los civiles estamos siendo diezmados por la guerra sucia: el terrorismo de estado es también parte de la guerra, esa parte que nunca se nombra en los mass-media y que sin embargo representa el raudal más caudaloso del baño de sangre. La llave de la paz es exigir que cese la práctica estatal de exterminar la participación política civil, porque al verse esta participación política arrinconada de manera sistemática, los medios de reivindicación social devienen armados.

No somos ?la democracia más antigua de América Latina? porque no la hemos conocido. Se nos obliga a callar para que seamos cómplices de la sanguinaria ?Seguridad?, que no es otra cosa que la seguridad para que ejerzan el saqueo las transnacionales sin tener que escuchar la justa reivindicación popular; una ?seguridad? que se traduce en violación de la soberanía alimentaria para las mayorías.
5. Intervencionismo de EEUU apuntala la guerra y es peligro regional

Los mismos que han convertido a una parte de los empobrecidos de Colombia en carne de cañón para proteger los intereses de las transnacionales y de una minoría criolla, permiten la instalación de la amenaza imperialista contra nuestros hermanos de la región. Hemos sido condenados a renunciar a la soberanía que heredamos de las campañas libertadoras del siglo XIX, y asistimos a la instalación de bases militares estadounidenses, desde donde se imponen las doctrinas de apisonamiento de los derechos humanos y el manejo del narcotráfico como una herramienta más de dominación. Los estadounidenses gozan de total impunidad para los crímenes que cometan en Colombia, en virtud de la inmunidad que les es otorgada por el estado colombiano. Los EEUU justifican su intervencionismo bajo el pretexto de la ?lucha contra el narcotráfico?, cuando en realidad éste fortalece sus mismas arcas y asimismo a un gobierno y a sus estructuras narcoparamilitares, a la par que criminalizan al campesino cultivador de la hoja de Coca a sabiendas que ésta no es cocaína.
6. La paz no es degradar en extremo al opositor        

Son los mismos gobernantes que posan exhibiendo manos cortadas y lanzan carcajadas de júbilo al lado de cadáveres, los que pretenden convertirnos a todos en aplaudidores del exterminio. Son los mismos gobernantes que han puesto tarifas a la vida, impulsando los mal llamados ?falsos positivos? que no son otra cosa que asesinatos de civiles para implementar los montajes militaro-mediáticos para la guerra sicológica: usando los cadáveres para el exhibicionismo necrofílico que busca degradar al opositor al presentarlo en bolsas negras, como pedazo de carne. Nosotros decimos que las y los colombianos no son pedazos de carne, y rechazamos dicha estrategia del terror estatal que enferma a la sociedad entera, degradando la ética. 
Se alza el clamor por una paz con justicia social para las mayorías: una paz que nazca del debate conjunto.
7. Negociación política, cambios estructurales, cuestionar el modelo económico

La solución política es el clamor del pueblo colombiano: implementar cambios estructurales de fondo que eliminen las condiciones de despojo, desigualdad y exclusión que han dado lugar a las múltiples formas de resistencia. Urge una verdadera reforma agraria, urge la cesación de la práctica estatal de exterminar la oposición política, el desmonte de la estrategia paramilitar, la cesación de la entrega del país en concesiones a multinacionales (el 40% del país está hoy pedido por multinacionales mineras), el fin del sometimiento a la bota estadounidense. Se trata de replantear el modelo de desarrollo de la sociedad colombiana: el ser una economía dependiente, concebida como una bodega de recursos, con un desarrollo endógeno nulo, es el gen de la guerra.

No se trata de una negociación superficial, ni de negociar prebendas a la ?reinserción? para los insurgentes, que lo único que haría sería reinsertar a miles de mujeres y hombres a la pesadilla del hambre que crece a diario en los cinturones de miseria de las ciudades. Tampoco se trata de negociar una ?reinserción? para avalar que luego miles de ?reinsertados? sufran el exterminio estando inermes, como ya ha sucedido más de una vez en la historia de Colombia. Apelamos a la responsabilidad social e histórica: no queremos avalar otro genocidio descomunal, ni podemos pretender que el campesino despojado se resigne a la indignidad.
8. Redefinir las partes en conflicto con una visión integral, para caminar hacia la paz

La paz no es un acuerdo solamente entre el gobierno y las guerrillas, porque las partes en este conflicto van más allá de esa definición estrecha que lo único que busca es quitarle su carácter esencialmente social y económico al conflicto: las partes somos todos los colombianos; también consideramos parte del conflicto a las transnacionales que se benefician del despojo fomentando masacres y desplazamientos poblacionales; a los Estados Unidos que constantemente intervienen en nuestros asuntos. Uno de los puntos medulares del problema es el negocio gigantesco que el complejo militar-industrial estadounidense y europeo tiene con el gobierno colombiano: la compra de aparatos de destrucción es financiada por el erario público, y por una creciente deuda externa que se le endosa de manera ilegítima a todo el pueblo colombiano.
9. Por la paz con justicia social hasta la última gota de nuestros sueños

No creemos en acuerdos que se basen sólo en la entrega de armas, porque lo que sustentaría una verdadera paz en Colombia sería que los codiciosos depusieran su codicia, cesaran la depredación de los recursos de Colombia a costa del despojo y genocidio contra sus gentes. Para la paz haría falta que el latifundio, las transnacionales, el estamento militar, desactivaran su herramienta paramilitar; y que cesaran definitivamente las pretensiones del fuero penal militar y demás artimañas del lúgubre aparato de impunidad que perpetúa el horror. El gasto militar es descomunal: más de 12.000 millones de dólares anuales; para la paz reclamamos que esta suma sea invertida en salud, educación, vivienda, desarrollo endógeno.

Queremos poder participar en el debate político amplio, en la construcción social sin ser asesinados; queremos que cese el exterminio contra la reivindicación social, que sean liberados los presos políticos, que cese la desaparición forzada? Son algunos pasos.

Nuestra intención es acercarles al sueño de un pueblo, que a fuerza de terrores se ha tardado en nacer. Hacemos un llamado a la opinión pública internacional para que se solidarice con el pueblo colombiano, y lo acompañe en un proceso de negociación política del conflicto social y armado. Entendemos que el conflicto es ante todo social, y deviene armado ante la intolerancia política del estado, y que la guerra en Colombia tiene su principal factor de durabilidad en la alimentación que los Estados Unidos suplen a los aparatos del estado.

En el corazón de América, al son de tambores, de gaitas, acordeones, el alma de un pueblo danza; custodia en la policromía de su piel milenios de historia; guarda recónditos saberes susurrados por las selvas. Un pueblo llora sobre las tumbas desparramadas en su latitud silente. Latiendo está Colombia con una geografía repleta de cantarinas cascadas, de multitud de verdes; se enrisca, se extiende, se oculta selvática, se asoma abisal y oceánica; nada en ella es avaricia, es toda abundancia; su pueblo clama por vivir dignamente en el paraíso que unos pocos pretenden atesorar: ?¡POR LA PAZ, HASTA LA ÚLTIMA GOTA DE NUESTROS SUEÑOS!?

Febrero 2012, desde la empatía esencial, equipo de colaboradores de La Pluma