viernes, 18 de enero de 2013

Cristina Fernández de Kirchner inicia su visita oficial de tres días tras arribar al aeropuerto de Soekarno-Hatta, donde fue recibida por una delegación de ministros del gobierno de Indonesia y por el embajador argentino en este país.



Cristina llegó al aeropuerto situado al noroeste de la ciudad, que lleva el nombre del primer presidente y vicepresidente de Indonesia, acompañada del canciller Héctor Timerman, del secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, y del ministro de Agricultura, Norberto Yauhar.
La Presidenta fue recibida por el embajador argentino en Indonesia, Javier Sanz de Urquiza, y la embajadora de Indonesia en Argentina, Nurmala Pandajaitan Sjahrir.
En nombre del presidente de Indonesia, Susilo B. Yudhoyono, recibieron a la mandataria argentina en Yakarta el canciller indonesio, Marty Natalegowa; la ministra de Turismo y Economía Recreativa, Mari Elkapangestu; y el gobernador de Yakarta, Joko Widodo.
Cristina llegó al Hotel Shangri-La, ubicado en el centro de Sudiman, distrito de negocios y de otras cadenas de hoteles, a las 10 de la mañana hora de Yakarta (0 hora argentina de hoy), luego de su arribo desde Abu Dhabi (Emiratos Árabes), primera escala de su gira asiática.
Yakarta es la segunda escala de la gira que la Presidenta realiza por Asia desde el domingo 13, cuando llegó a Abu Dhabi (Emiratos Árabes), y que continuará desde hoy y hasta el viernes en Indonesia, para concluir el lunes 21 en Vietnam, escala que incluirá las ciudades de Ho Chi Minh(ex Saigón) y Hanoi.
La agenda de Cristina en Yakarta, en la isla de Java, la más poblada de Indonesia, comenzará el jueves con una reunión privada con su par de Indonesia Susilo B. Yudhoyono, en el Palacio de Gobierno, frente a la Plaza de la Libertad o Plaza Merdeka, donde también está la residencia del Presidente.
En paralelo a la actividad oficial que realiza la Presidenta argentina, se lleva a cabo en Yakarta una intensa agenda de negocios organizada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que acompañó a la capital indonesia a unos 200 empresarios argentinos.
La llegada de Cristina al hotel de Yakarta estuvo marcada por la presencia de decenas de empresarios argentinos, que inician hoy las rondas de negocios con sus pares de Indonesia.
Télam

Desregulación y apoyo a los bancos.


Jack Lew: el candidato a director del Tesoro y el legado de austeridad, desregulación y apoyo a los bancos

Thumbjacklew
Nos acompañan el ex regulador financiero William Black y el periodista de la revista Rolling Stone Matt Taibbi, para analizar minuciosamente la carrera de Jack Lew, el elegido del presidente Obama para reemplazar al Secretario del Tesoro, Timothy Geither. Lew, actual jefe de gabinete de Obama, trabajó para el Citigroup de 2006 a 2008, durante la época de la crisis financiera. Lew apoyó los intentos de desregulación financiera cuando dirigía la Oficina de Administración y Presupuesto, durante la presidencia de Bill Clinton. En ese período, Clinton promulgó dos leyes clave para desregular Wall Street: la Ley de Modernización de Servicios Financieros en el año 1999 y la Ley de Modernización de Productos Básicos a Futuro en el año 2000. Black, criminólogo especializado en delitos de “cuello blanco” y ex regulador financiero, es autor del libro “The Best Way to Rob a Bank is to Own One” (La mejor manera de robar un banco es ser dueño de uno). Taibbi es editor de la revista Rolling Stone y autor del libro "Griftopia: A Story of Bankers, Politicians, and the Most Audacious Power Grab in American History” (Griftopia: Una historia de banqueros, políticos y la toma de poder más audaz de la historia estadounidense).

El rescate financiero en USA.


Nuevo acuerdo por ejecuciones hipotecarias: el rescate financiero y cómo los bancos evitan un juicio penal

Thumbtaibbi
Cuatro años después del enorme rescate financiero que salvó a Wall Street, analizamos el estado del sector financiero, con el periodista de la revista Rolling Stone Matt Taibbi y el ex regulador financiero William Black. En un nuevo artículo para la revista Rolling Stone, Taibbi sostiene que el gobierno no solo rescató Wall Street, sino además mintió en beneficio del sector financiero, al decir que los bancos que no estaban funcionando bien sí lo hacían y al ayudar a los bancos a ocultar cuánto dinero estaban recibiendo. El acercamiento del gobierno a los bancos volvió a ser objeto de análisis esta semana, luego de que se hiciera un acuerdo por 8.5 mil millones de dólares por irregularidades en las indebidas ejecuciones hipotecarias aplicadas a millones de propietarios estadounidenses; entre las irregularidades se cuentan documentación defectuosa, préstamos automáticos y préstamos modificados incorrectamente. El acuerdo pondrá fin a una revisión independiente de todas las ejecuciones hipotecarias, lo que significa que los bancos podrían eludir el pago de miles de millones de dólares por nuevas multas, además de procesamiento penal.

El mundo vino a salvar Haití e hizo un desastre.


A tres años del terremoto, cómo el mundo vino a salvar Haití e hizo un desastre

Thumbhaiti
Tres años después del terrible terremoto en Haití, nos acompaña Jonathan Katz, autor del libro "The Big Truck That Went By: How the World Came to Save Haiti and Left Behind a Disaster” (El paso de un gran camión: cómo el mundo vino a salvar Haití e hizo un desastre). El terremoto que se produjo el 12 de enero de 2010, finalmente dejó un saldo de unas 300.000 personas y más de 1,5 millones de personas sin hogar, en el que ya era el país más pobre del hemisferio occidental. Una epidemia de cólera, de la cual se responsabiliza ampliamente a las fuerzas internacionales de la ONU, acabó con la vida de ocho mil personas y dejó más de medio millón de enfermos. Hoy, a pesar de las promesas de miles de millones de dólares en ayuda internacional, la reconstrucción apenas empezó y casi 400.000 personas todavía viven hacinadas en campamentos. Después de trabajar durante cuatro años en Haití, Katz nos acompaña para analizar dónde fallaron los intentos de reconstrucción.

Exige coraje el ir a una zona de guerra por voluntad propia, armado con un micrófono y una cámara, como periodista.


John Brennan, Sami al-Hajj y la tortura de Guantánamo

Amy Goodman
 Eso es lo que se disponía a hacer en diciembre de 2001 el camarógrafo de Al-Jazeera Sami al-Hajj al ingresar a Afganistán desde Pakistán para cubrir las operaciones militares que desarrollaba Estados Unidos en el lugar. Si bien a su compañero de trabajo se le permitió el ingreso, al-Hajj fue arrestado en lo que se convertiría en una angustiosa y escalofriante odisea que duraría casi siete años. La mayor parte de ese tiempo la pasaría como el prisionero número 345, único periodista detenido en la prisión de Guantánamo. Cabe aclarar que nunca se presentaron cargos en su contra. Al-Hajj se encuentra en libertad en este momento, de regreso a su puesto de trabajo en Al-Jazeera y junto a su familia. Sus recuerdos de los horrores vividos durante el período de detención bajo custodia de Estados Unidos deberían ocupar un lugar central en las deliberaciones que se llevarán a cabo próximamente de cara a la confirmación del nombramiento de John Brennan, elegido por Obama como nuevo Director de la CIA. Han pasado once años desde la apertura de la prisión de Guantánamo y cuatro años desde que el Presidente Obama prometió clausurarla en el correr del siguiente año.
Baher Azmy, director legal del Centro por los Derechos Constitucionales habla sobre la importancia de que Sami al-Hajj pueda relatar ahora lo sucedido. “La historia de al-Hajj habla con mucha elocuencia acerca de lo que han sufrido cientos de detenidos que no pueden contar su historia. Al-Hajj habla con mucha elocuencia, pero quien lo escucha debe tener en cuenta que no se trata de un caso excepcional. Dejando de lado el hecho de que su caso fue reivindicado por tratarse de un periodista de Al-Jazeera, la brutalidad que padeció en Afganistán, el hecho de que se le impidiera ingresar por motivos políticos o por haber caído como víctima de un cazador de recompensas, la arbitrariedad de su detención en Guantánamo y la brutalidad con la que fue tratado allí, es una historia que podrían repetir cientos de veces personas que poseen voces más suaves o menos elocuentes que la suya.”
Estuve con Sami al-Hajj el mes pasado en la sede de Al-Jazeera en Doha, Qatar. Actualmente dirige la oficina de derechos humanos y libertades públicas de la red. Alto y distinguido con su túnica blanca, vestimenta común para los hombres en Qatar, al-Hajj me contó, en su mejor inglés, lo que tuvo que resistir.
“Me llevaron al aeropuerto de Kandahar junto a otras personas. Pasamos cinco meses en Kandahar. Y allí en Kandahar comenzaron a interrogarme, me preguntaron todo acerca de mí, desde el comienzo, desde que nací hasta que me arrestaron.” Con grilletes y encapuchado lo empujaron del avión de transporte, cayó y se quebró la rótula contra el asfalto. A pesar de eso, igual lo obligaron a caminar hacia un edificio donde había gente gritando. Lo ubicaron en el centro de un círculo formado por soldados estadounidenses que le apuntaban a la cabeza.
Quienes lo interrogaban creían que había filmado la última entrevista conocida con Osama bin Laden. Sami Al-Hajj afirma haberles dicho: "Les dije: ‘No soy la persona que filmó a Osama bin Laden porque en ese momento yo estaba en Doha. Mi pasaporte dice eso, y los pasajes también dicen eso. No soy la persona que buscan. Y no tendría miedo de decir que filmé a Osama bin Laden. Es mi trabajo, es lo que hago. Si en este momento tuviera la oportunidad de filmar a Osama bin Laden, lo haría sin remordimientos porque es mi trabajo.” Al-Hajj dice que sus captores reconocieron que tenían al camarógrafo equivocado y prometieron liberarlo. Sin embargo, permaneció en una prisión bajo custodia de Estados Unidos en Kandahar durante cinco meses.
El 13 de junio de 2002, le colocaron grilletes, lo encapucharon y lo llevaron en avión, según piensa, junto a otras 40 personas, a Guantánamo. Durante el viaje, se les negó comida, agua y acceso a los baños. Además, se los golpeaba si intentaban dormir. En Guantánamo, continuaron los interrogatorios.
“Me dijeron que mi historia estaba limpia, que no tenía nada, pero dijeron: ‘Ahora estás en Guantánamo y esperamos la decisión que tome el Pentágono para liberarte. Hasta que llegue ese momento, queremos que tengas paciencia y que cooperes con nuestra gente.’”
Quedó claro lo que sus captores querían decir con "cooperar": "Me dijeron: ‘Tenemos entendido que quieres estar de nuestro lado, trabajar con nosotros’. Y empezaron a ofrecerme la nacionalidad estadounidense y hacerse cargo de cuidar a mi familia si trabajaba con ellos en la CIA. Debía continuar con mi trabajo en Al-Jazeera y enviarles información acerca del vínculo entre Al-Jazeera y al-Qaida y los terroristas y algunas personas de Medio Oriente. Por supuesto que me negué a hacerlo. Les dije: ‘Soy periodista y moriré siendo periodista.’"
Sami al-Hajj afirma haber sido torturado en repetidas oportunidades. Finalmente, inició una huelga de hambre de más de 400 días y, como respuesta, fue dolorosa y violentamente alimentado a la fuerza. No limpiaban los tubos entre prisionero y prisionero, por lo que estaban cubiertos de sangre.
John Brennan fue director del Centro Nacional para la Lucha contra el Terrorismo durante la presidencia de George W. Bush y se dice que fue la primera elección del Presidente Obama para dirigir la CIA. Brennan dejó de ser considerado para el cargo debido a las quejas existentes respecto a que había apoyado públicamente las políticas de la CIA conocidas como “técnicas avanzadas de interrogatorio” y “rendición extraordinaria”. Ahora que están por comenzar las audiencias para su confirmación como director de la CIA en el Senado, es importante pensar en el significado real de las expresiones “interrogatorio avanzado” y “rendición”. Es importante tener presente la historia de Sami al-Hajj.

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2012 Amy Goodman

Dos de los principales candidatos a dirigir la política exterior durante el segundo mandato del presidente Obama tienen sus raíces políticas en la guerra de Vietnam.


Un nuevo libro revela los crímenes cometidos en Vietnam, guerra en la que estuvieron Kerry y Hagel

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 Si dicha candidatura se confirma, Chuck Hagel se convertirá en el primer veterano de la guerra de Vietnam que dirija el Pentágono. Por su parte, John Kerry estará al frente del Departamento de Estado, después de convertirse en uno de los veteranos más destacados que se opuso a la guerra de Vietnam, después de prestar servicio. Si bien Vietnam quedó muy atrás en sus vidas, Kerry y Hagel ahora tendrán que hacer frente a la guerra más larga de la historia de EE.UU.: Afganistán. Nos acompaña Nick Turse, editor en jefe del sitio web TomDispatch.com y autor del nuevo libro "Kill Anything That Moves: The Real American War in Vietnam" (Maten todo lo que se mueva: la verdadera guerra estadounidense en Vietnam). El título fue tomado de una orden dada a las fuerzas estadounidenses que asesinaron a más de 500 civiles vietnamitas en la tristemente célebre masacre de My Lay en 1968. A partir de entrevistas realizadas en Vietnam y de una cantidad de documentos del gobierno de Estados Unidos que hasta ahora no se conocían —entre ellos investigaciones internas de las fuerzas armadas sobre presuntos crímenes de guerra en Vietnam— Turse sostiene que las atrocidades cometidas por Estados Unidos en Vietnam no fueron incidentes aislados, sino "el resultado inevitable de políticas deliberadas que se dictaban desde los más altos rangos de las fuerzas armadas".

Las armas son un negocio en Norteamérica.


El lobby a favor de las armas de fuego aporta $12 mil millones de dólares a la NRA

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A lo largo de su historia, la Asociación Nacional del Rifle (NRA) se ha mostrado como un organismo defensor de los derechos del propietario de armas de fuego, conforme a la Segunda Enmienda constitucional. Sin embargo, según una investigación reciente, el grupo depende del aporte de $ 12 mil millones de dólares al año de la industria de armas de fuego, compuesta por fabricantes y vendedores de armas de fuego y municiones. Desde el año 2005, la NRA ha recibido la suma de $ 38,9 millones de dólares proveniente de decenas de grandes empresas de la industria armamentista, entre ellas Beretta USA, Glock, y Sturm, Ruger & Co., según un estudio realizado en 2011 por el Centro de Políticas contra la Violencia. Hablamos con el periodista de investigación Peter Stone, cuyo último artículo publicado por el sitio de noticias The Huffington Post se titula "La cruzada de la NRA contra el control de las armas de fuego refleja los vínculos financieros que tiene con la industria armamentista".