sábado, 29 de marzo de 2014

ELN afirma que destitución de Petro pone en peligro proceso de paz.

COLOMBIA

28 MARZO 2014

La acción de Santos pone en peligro la posibilidad de un diálogo con la guerrilla del ELN, señala un comunicado fechado el 20 de marzo y difundido hoy en la capital. (Foto: Archivo)


El Ejército de Liberación Nacional sostuvo en relación al caso de Gustavo Petro, que si esa es la suerte de un alcalde elegido por voto popular, "qué puede esperarse del acatamiento a los eventuales acuerdos suscritos en una mesa de diálogo con la insurgencia" en relación a los Diálogos de Paz.


El Ejército de Liberación Nacional (ELN) afirmó que la destitución del alcalde de Bogotá (Colombia) Gustavo Petro por el presidente Juan Manuel Santos, pone en peligro el proceso de paz en Colombia.

Petro fue destituido e inahabilitado por 15 años por la Procuraduría General de la República y anulado de su cargo por Santos, quien desestimó las medidas cautelares otorgadas al alcalde por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

La decisión de Santos "pone en peligro la posibilidad de un diálogo con la guerrilla del ELN", señala un comunicado fechado el 20 de marzo en las montañas de Colombia y difundido la capital.

"La destitución de Petro confirma la postura retrógrada de la oligarquía colombiana y su solidaridad de clase", sostiene el texto.

El ELN señala que la extrema derecha del presidente demuestra la intolerancia para aceptar en las instituciones posturas críticas y al servicio de los excluidos, alcanzadas por las vías constitucionales.

"Si esa es la suerte de un alcalde elegido por el voto popular, qué puede esperarse del respeto y acatamiento a los eventuales acuerdos suscritos en una mesa de diálogo con la insurgencia" (en alusión a las conversaciones entre el Gobierno y las FARC-EP instaladas en La Habana, Cuba).

Agregan que con esta acción Colombia está desconociendo "de manera flagrante la juridicidad internacional", esas "volteretas del presidente (Santos) le restan seriedad a su magistratura y ponen en entredicho su disponibilidad y capacidad para cumplir acuerdos, tanto en el ámbito internacional, como interno".

Firmemos un cese el fuego, Santos.

COLOMBIA

por el Comandante de las FARC,Timoleón Jiménez

Con relación al más reciente comunicado del Secretariado Nacional de las FARC-EP y los hechos que lo motivaron, se han expresado un sinnúmero de afirmaciones. Pese a que lo que conocemos de primera mano llega siempre por conducto de los grandes medios de comunicación, campeones universales de la falsificación y la argucia, no deja de causarnos impresión la noticia acerca de la nueva avalancha malintencionada contra nosotros.

Tratamos de explicar la situación que produjo la muerte del mayor y el patrullero de la Policía en la zona rural de Tumaco. Y advertimos de antemano cuán grande sería la reacción de ciertos sectores interesados en la ruptura del proceso de paz que adelantamos con el gobierno nacional. El general Palomino, al igual que el candidato presidencial de Uribe, entre otros, encabezaron otra vez la cruzada contra las FARC, invocando con aullidos feroces la guerra total.

Se nos llama cínicos porque expresamos nuestras condolencias a los familiares y compañeros de las víctimas, como si comprender el dolor ajeno y solidarizarse con él fuera una actitud miserable. Nos duele la vida de cada colombiano o extranjero que muere como consecuencia de esta guerra que nunca quisimos fuera desatada. Que primero los matemos y luego enviemos nuestro pésame, como sugieren nuestros detractores, no es exactamente un modo objetivo de mirar las cosas.


Todo el país y el mundo fueron testigos de cómo el Presidente Santos lloró de felicidad tras la muerte de nuestro comandante Alfonso Cano, y a nadie del Establecimiento o los medios se le ocurrió lanzar el más mínimo reproche por ello. Ni siquiera cuando un Obispo católico expresó su desconcierto por el hecho de que en lugar de haberlo detenido, se hubiera procedido a asesinarlo al encontrarlo solo en la noche, casi ciego e inerme a sus más de sesenta años de edad.

Ni en privado, dentro de los necesarios intercambios que dieron lugar a la iniciación de los diálogos de paz en La Habana, recibimos del señor Presidente la menor muestra de pesar, pese a que los primeros contactos de su gobierno tuvieron lugar precisamente con el Comandante que ordenó matar. Nunca hubiéramos considerado un gesto de cinismo el que lo hubiera hecho, tal vez lo  hubiéramos interpretado como la sincera gallardía de quien se apresta a hablar de paz y reconciliación. La actitud suele ser distinta según se esté a un lado u otro del desangre.

Tras la ruptura del proceso del Caguán, como consecuencia necesaria de la implementación del Plan Colombia definido por los Presidentes Bill Clinton y Andrés Pastrana, y puesto en práctica mucho antes del 20 de febrero de 2002, militares norteamericanos y colombianos desataron todas las formas posibles de violencia contra las FARC y la población de las zonas en donde se ejercía nuestra influencia. Hoy se habla del conflicto como si nada de eso hubiera sucedido.

Ni los horrores del paramilitarismo, desbocado y reconocido social y políticamente en el gobierno de Andrés Pastrana, y acrecentados al extremo del terror de Estado durante la primera administración de Álvaro Uribe, ni los millones de desplazados durante esa etapa, ni la represión generalizada, ni los crímenes y la persecución judicial, ni las millares de ejecuciones bautizadas como falsos positivos, ni la muerte de centenares de muchachas y muchachos de las guerrillas a manos de soldados profesionales que a cambio ganaban un pollo al almuerzo o una licencia, guarda según nuestros críticos la menor relación con el conflicto de hoy.

Así ningún análisis puede ser serio. Las fuerzas militares ejecutan un plan de guerra llamado Espada de Honor II, continuación del Espada de Honor I que fracasó tanto como el Plan Patriota o el Plan Victoria que los precedieron en la intención de aniquilar la insurgencia y la inconformidad. Desde los tiempos de Marquetalia y el Plan Laso, todos estos planes contrainsurgentes han combinado la ofensiva militar con una supuesta acción social marginal y precaria, que les sirve a un tiempo para restar influencia a las guerrillas y construir redes de información para la guerra.

El mayor y el patrullero, en ejercicio de sus tareas oficiales, vestían ropas civiles, lo cual incluso podría ser interpretado como más peligroso aún en una zona de guerra. Al detenerlos, los milicianos pensaron en conducirlos hasta donde un mando responsable que decidiera lo que había qué hacer con ellos, o lo comunicara en consulta a una instancia superior. Sólo procedieron contra ellos al sentirse rodeados por una agresiva operación de fuerzas enemigas.

Lo que pasó por sus mentes en esos momentos difíciles no es un misterio. El enemigo venía a arrebatarles por la fuerza los prisioneros. ¿Cómo actuarían militares, policías o guardianes en una hipotética situación semejante? ¿Por qué no es salvaje matar con una ráfaga de fusil, como a Alfonso Cano, y en cambio sí lo es si no se emplean armas de fuego, en un momento en que emplearlas pone en peligro la propia vida?

Sea cual sea la respuesta, si los milicianos tuviesen que responder por la comisión de un delito, tendrían que hacerlo ante la juridicidad guerrillera, de acuerdo con nuestros reglamentos. En ningún caso procedería su entrega a las autoridades enemigas. Así vemos las cosas nosotros, en concordancia con las propias normas del derecho de guerra. Muchos expertos nos darían la razón. El problema en realidad es de otra naturaleza, es político, responde a intereses de momento.

El fin de semana pasado murieron ocho policías en el helicóptero afectado por el minado activado por guerrilleros del 33 Frente de las FARC en Sardinata, Norte de Santander. El hecho ni siquiera mereció un titular de prensa, simplemente porque el Ministerio de Defensa sabe que no puede usar en contra nuestra una acción militar que desprestigia la Fuerza de Tarea Vulcano y pone en ascuas la arrogante presencia militar en el Catatumbo.

Así pasó también con los militares que fallecieron en el helicóptero derribado el 22 de febrero en La Uribe, Meta. No son muertos que puedan ser atribuidos gratuitamente a vileza de las FARC-EP, son en consecuencia muertos de menor categoría, de los que no cabe siquiera informar a la población colombiana o mundial. Después de todo, la propaganda oficial habla de un Ejército que gana la guerra, y esos hechos lo ponen en duda, es mejor ocultarlos.

Cuando por obra de un bombardeo aéreo a una unidad guerrillera sorprendida a altas horas de la noche en la oscuridad de la selva, se produce la muerte de una o dos decenas de combatientes, el ministro de defensa lanza llamas por sus fauces al comunicar exultante el resultado. Aunque se trate de colombianos, de gente pobre del pueblo. No hablemos de no permitir impunidades por  hechos de guerra. Firmemos un cese el fuego, Santos, y hagamos la paz posible.

TIMOLEÓN JIMÉNEZ

JEFE DEL ESTADO MAYOR CENTRAL DE LAS FARC-EP

26 de marzo de 2014.

Asesino en Irak, verdugo en Guantánamo y difamador de Venezuela: conozca a John Kelly.

ESTADOS UNIDOS

por JEAN-GUY ALLARD 
25 marzo 2014

Guerra contra el terrorismo, lucha contra el narcotráfico, ayuda humanitaria, cooperación militar: todos los pretextos usados por el Comando Sur norteamericano para resforzar su presencia a lo largo del América Latina se cayeron de un solo golpe, cuando el General John Kelly, ante el Congreso de EEUU, agredió a la nación de Hugo Chávez al contribuir groseramente a la campaña internacional de desinformación contra Venezuela con mentiras entre las más violentas oídas en esta presunta ?crisis?.

En una reciente intervención en el Congreso reportada repetidamente, con una evidente satisfacción, por la ?Voz de América? (VOA), la radio de propaganda del gobierno norteamericano, Kelly fue hasta hablar del ?abismo? frente el cual se encontraba la nación sudamericana. Insistió que Venezuela se hallaba al borde de una verdadera catástrofe ?en términos económicos y de democracia?.

Con la complicidad de las agencias de prensa internacionales que retomaron sus declaraciones como palabra de Evangelio, y apoyándose sobre el pretendido  prestigio del uniforme de US Marine que viste, el veterano oficial,  alineó una larga serie de ?observaciones? que, al analizarse con minucia, se revelan pura ciencia ficción para consumo de clientes de MacDonald?s.

Interrogado sobre la eventualidad de que EE.UU. imponga sanciones ?a militares implicados en violaciones de derechos humanos en ese país? (sic), Kelly señaló que ?mientras más se pueda restringir su libertad de movimiento o sus cuentas bancarias? más podría influirse en la manera en que ellos enfoquen el futuro de Venezuela.

VERDUGO EN JEFE DEL CAMPO DE GUANTANAMO

Mientras hablaba de derechos dumanos, el alto oficial del Pentágono omitió recordar que es el más alto responsable del campo de concentración de Guantánamo ? en territorio cubano ocupado ? la siniestra instalación donde se mantiene  presos en condiciones infra humanas desde años, torturando, llevando al suicidio, y últimamente, sometiendo a una alimentación forzada a decenas de ?sospechosos? nunca condenados por un tribunal de justicia.

En sus numerosos recorridos ? ampliamente publicizados por las distintas embajadas yanquis ? en América Latina, John Kelly, no deja de elogiar la supuesta ?misión? del Comando Sur que dirige. Constantemente repite ante prensa  que ?la principal prioridad? de sus tropas es ?la lucha contra el narcotráfico?, una tarea que se reveló en el curso de los años un inmenso fracaso en un continente donde la actividad criminal no deja de extenderse.

En varios países, subsidia cuerpos de policía represivos bajo pretextos humanitarios de ayuda a la reinserción social, distribuyendo equipos, vehículos de todos tipos y potentes armas cuando no recorre en nombre de la cooperación militar las naciones del continente más adquiridas donde exhibe o disimula su personal y sus instalaciones.


Un dramática foto tomada en Iraq por Zoriah Miller.

¿SE RECORDARÁ DE ZORIAH  MILLER?

El pasado de John Kelly y su ascensión en la jerarquía militar imperial revela, sin embargo, a un hombre deprovisto de escrúpulos humanitarios lo que lo llevó a ejecutar las tareas más sangrientas en nombre del poder imperial.
Kelly fue oficial de combate en Bagdad y Tikrit en 2003 y luego en Fallouja in 2004 donde se ?distinguió? por su eficiencia letal.

En 2009, Kelly alcanzó el tope de sus aventuras de asesino de élite cuando dirigió las operaciones de 25 000 soldados norteamericanos en Iraq en medio de amplias misiones de ?limpieza? que dejaban sobre el terreno a decenas de víctimas civiles de todas las edades.

Un incidente confirma el carácter sucio de su trabajo de sicario jefe del Nobel de la Paz en el mundo árabe.

El 26 de junio de este año, Zoriah Miller, una fotógrafa freelance  tomó imágenes de marines muertos en un ataque suicidio y las puso en su sitio de Internet.

Informado, Kelly le hizo prohibir todo acceso a las zonas del territorio iraquí ocupadas por sus tropas y luego pidió al Pentágono que fuese excluída de todas las instalaciones militares norteamericanas en el mundo.
Recompensa por su fanatismo integral, Kelly se desempeñó a partir de 2011 como asesor militar superior en la Secretaría de Defensa antes de verse confiar el puesto de jefe del Comando Sur, responsable de la presencia militar norteamericana en América Latina y el Caribe, con base en Miami.

?LOS TENEMOS VIGILADOS?

Cuentista profesional además de matón uniformado, a Kelly le encanta su tarea propagandística  al referirse  a la supuesta ?presencia iraní en Latinoamérica?, un plato que sus compatriotas ? en sus rachas anti islámicas  ? se tragan con delicia.

El general observa por supuesto a iraníes ?especialmente en países como Venezuela? aunque confiesa que ?no representan una amenaza real?.

?Pero los tenemos vigilados?, agrega con fervor en una cándida admisión del trabajo de injerencia y de espionaje desarrollado en territorio venezolano por su gente.

Kelly es el promotor del concepto descabellado de la presencia de  personas vinculadas con la milicia chií libanesa de Hizbulá que, naturalmente, actúan en Venezuela, Argentina, Brasil y ?la frontera con Paraguay? (sic).
Cuando no se dedica a la injerencia,  Kelly disfruta en Coral Gables (Miami) de  una mansión llamada Casa Sur  que cuesta 160 000 dólares al año en alquiler y aún mucho  más en salarios del personal y abastecimiento.

Conmemoran aniversario 55 de los Órganos de la Seguridad del Estado.

CUBA

El pueblo, principal protagonista de las victorias

Autor: Lissy Rodríguez 

26 de marzo de 2014

    Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente cubano, recibió la placa de reconocimiento enviada a Fidel y Raúl. Foto: Juvenal Balán
El líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, recibió la placa de reconocimiento por el aniversario 55 de los Órganos de la Seguridad del Estado, al igual que el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, y el General de Cuerpo de Ejército Abelardo Colomé Ibarra, ministro del Interior.

El acto político cultural, desarrollado en el capitalino teatro Karl Marx, estuvo presidido por Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, quien recibió el reconocimiento enviado a Fidel y Raúl. Además, se encontraban Ramiro Valdés Menéndez y el General de Cuerpo de Ejército Abelardo Colomé Ibarra, ministro del Interior.

El coronel Osvaldo Hernández Castillo, jefe del Organismo Político de la Dirección General de la Contrainteligencia, dio lectura a la carta de felicitación del Ministro del Interior, quien resaltó la importancia del arribo a este aniversario en medio del combate contra el delito, las ilegalidades y las indisciplinas sociales, y las tareas dirigidas a la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Expresó que resulta indispensable fortalecer los sistemas de trabajo, perfeccionar el enfrentamiento operativo, la atención de los colaboradores, incrementar la motivación de las fuerzas, así como diversificar el trabajo político ideológico.

El Ministro hizo un llamado a mantener la cohesión con el Partido, las instituciones del Estado, el Gobierno, las organizaciones de masas, la Contraloría General de la República, la fiscalía y los tribunales, y la vinculación con el pueblo, a quien llamó el ?principal protagonista de nuestras victorias?.

En el acto estaban presentes, en calidad de invitados, los Héroes de la República de Cuba René González Sehwerert y Fernando González Llort, y también familiares de los Cinco Héroes presos en cárceles de Estados Unidos.

Centrales sindicales paraguayas proponen al Gobierno una agenda de debate.

PARAGUAY

Viernes 28 de Marzo de 2014

El pasado 26 de marzo se cumplió una huelga general en todo el país (Foto: Archivo)


El mandatario paraguayo, Horacio Cartes, enfrentó esta semana su primera huelga general en los siete meses que lleva en la silla presidencial. Sindicatos, maestros, campesinos, estudiantes, organizaciones civiles y políticas participaron en el paro nacional.

Las siete centrales sindicales de Paraguay se reunieron este jueves con una delegación del Ejecutivo nacional, encabezada por el vicepresidente de la República, Juan Afara, con miras a crear una agenda de debate que busque satisfacer las demandas de los trabajadores y evitar una nueva huelga general, como la celebrada el pasado miércoles.

El titular del Sindicato de Trabajadores, Bernardo Rojas, comentó que la reunión fue ?una toma de contacto en el que hemos pedido que se constituya una mesa temática, donde se se traten, de forma separada, asuntos como la generación de empleo decente, la política salarial y de seguridad social?, entre otros.

Asimismo, Rojas reconoció que el Vicepresidente se comprometió a comunicar el resultado de la reunión al mandatario Horacio Cartes, motivo por el cual espera que en los próximos días los sindicatos tengan una respuesta y se de inicio a un diálogo formal con el Gobierno.

En ese sentido, el vicepresidente Afara pidió hasta dos días para poder consultar el asunto con el jefe de Estado, quien enfrenta su primera huelga general en los siete meses que lleva en la silla presidencial.

Por ello, de prevé que el segundo contacto se dé la próxima semana, tomando en consideración que las centrales pidieron mesas separadas para debatir, de forma individual, cada tema, demanda o reclamo laboral.

Además, el Sindicato exigió al Ejecutivo cese las amenazas vertidas de plantear a la Justicia la declaración de ilegalidad de la huelga efectuada, así como el descuento de sueldos a los trabajadores que respalden la medida de protesta.

Adicionalmente, Rojas recordó que todos los reclamos tienen absoluta prioridad, aunque pidió una decisión urgente para el aumento del salario mínimo en 25 por ciento, algo rechazado, en primera instancia, por el Vicepresidente en sus declaraciones.

Estuvieron ausentes en esta primera cita la Federación Nacional Campesina, la central Corriente Sindical Clasista y la Coordinación de Organizaciones Campesinas e Indígenas. Sin embargo, el Gobierno invitó a representantes de pequeños grupos de labriegos de posición moderada.

Sindicatos, maestros, campesinos, estudiantes, organizaciones civiles y políticas participaron el miércoles 26 de marzo en un paro nacional que afectó parte del país y que se cumplió en un 80 por ciento, según organizaciones sindicales.

Una visión sobre la situación venezolana desde los EEUU.

VENEZUELA

REVUELTA DE RICOS 

Artículo del economista estadounidense Mark Weisbrot, para el periódico inglés The Guardian, este jueves, donde describe la situación vivida en Venezuela, que contrasta abiertamente con su propia percepción previa, resultado de su exposición a piezas informativas de medios de comunicación de habla inglesa. 

En el texto denuncia la falsedad de la información del secretario de Estado de EEUU, John Kerry, quien ha dicho que el gobierno venezolano lleva adelante una supuesta "campaña de terror" en contra de la población, aún cuando la realidad demuestra que esta campaña es realizada por sectores de la ultraderecha radical de la oposición con apoyo de Estados Unidos. 

A continuación el texto: 

Las imágenes forjan la realidad, lo que da a la televisión, los videos y hasta a las fotografías un poder con el que pueden cavar profundo en la mente de las personas, incluso sin que ellas se den cuenta.  

Pensé que también yo era inmune a los repetitivos retratos de Venezuela como estado fallido en medio de una rebelión popular. Pero no estaba preparado para lo que vi en Caracas este mes: qué poco de la vida cotidiana parecía estar afectado por las protestas, la normalidad que reina en la gran mayoría de la ciudad. También yo había sido engañado por la imaginería mediática. 

Grandes medios han reportado que los pobres en Venezuela no se han unido a las protestas de la oposición de derecha, pero esto es un eufemismo: no es solamente que los pobres se abstienen ? en Caracas, son casi todos excepto pocas áreas como Altamira, donde pequeños grupos de manifestantes se meten en batallas nocturnas con las fuerzas de seguridad, lanzan piedras y bombas incendiarias y corren del gas lacrimógeno. 



Caminando desde el barrio de clase trabajadora Sabana Grande hasta el centro de la ciudad, no hay señales de que Venezuela esté al borde de una "crisis" que requiera la intervención de la Organización de Estados Americanos (OEA), a pesar de lo que John Kerry diga. El Metro también trabajaba muy bien, aunque no pude bajarme en la estación Altamira, donde los rebeldes habían puesto su base de operaciones hasta que los sacaron esta semana. 

Logré ver las barricadas por primera vez en Los Palos Grandes, área de clase alta donde los manifestantes sí tienen apoyo popular y los vecinos gritarán a cualquiera que trate de remover las barricadas ? algo arriesgado de intentar (al menos cuatro personas aparentemente han sido asesinadas a tiros de franco tiradores por hacerlo). Pero incluso aquí en las barricadas, la vida era bastante normal, excepto por algún tráfico fuerte.  

El fin de semana, Parque del Este estaba lleno de familias y corredores sudando en un calor de 32 grados ? antes de Chávez, había que pagar para entrar y los habitantes, según me dijeron, estaban decepcionados porque a los menos acomodados se les permitía entrar de gratis. Los restaurantes sigue n llenos en la noche. 

Viajar ayuda a verificar la realidad un poco más, por supuesto, y yo visité Caracas principalmente para obtener información en el área económica. Pero vine escéptico respecto al cuento, reportado a diario en los medios, de que el desabastecimiento de productos básicos [como en Chile en 1973] era la razón para las protestas. La gente a la que la escasez le crea más molestias es, por supuesto, los pobres y las clases trabajadoras. Pero los habitantes de Los Palos Grandes y Altamira, donde vi verdaderas protestas, tienen sirvientes que hacen cola para lo que necesitan y tienen el ingreso y el espacio para acumular algo de existencias. 

Esta gente no está sufriendo ? les está yendo muy bien. Sus ingresos han aumentado a buen paso desde que el gobierno de Chávez tomó control de la industria petrolera hace una década. Incluso tienen un gran apoyo del gobierno: cualquiera con una tarjeta de crédito (excepto pobres y millones de la clase trabajadora) tiene derecho a $3.000 por año [para gastos en el exterior], a una tasa de cambio subsidiada. Después, pueden vender los dólares seis veces más caros de lo que pagaron, en lo que suma un subsidio anual multimillonario en dólares para los privilegiados ? y todavía estos son los que abastecen la base y a las tropas de la sedición. También otorgan dólares para estudiantes, tratamientos médicos, jubilados, etc. 

La naturaleza de clase de esta lucha siempre ha sido cruda e irrefutable, ahora más que nunca. Caminando entre las masas que fueron a las ceremonias por el aniversario de la muerte de Chávez, el 5 de marzo, se veía un mar de venezolanos de la clase trabajadora, decenas de miles de ellos. No había ropas caras o zapatos de $ 300. Qué contraste con las masas descontentas de Los Palos Grandes, que tenían camionetas todoterreno Grand Cherokee de $ 40.000 portando el eslogan del momento: SOS VENEZUELA. 

En lo que se refiere a Venezuela, John Kerry sabe de qué lado de la guerra de clases está. La semana pasada, justo cuando me iba, el Secretario de Estado de Estados Unidos duplicó su descarga de retórica contra el gobierno, acusando al presidente Nicolás Maduro de fomentar una "campaña de terror contra su propio pueblo". Kerry también amenazó con invocar la Carta Democrática Interamericana de la OEA contra Venezuela, así como de aplicar sanciones.

Alardear sobre la Carta Democrática contra Venezuela es casi como amenazar a Vladimir Putin con un voto de la ONU sobre la secesión en Crimea. Quizás Kerry no se dio cuenta, pero apenas unos días antes de sus amenazas, la OEA votó una resolución que Washington introdujo contra Venezuela y le dio la vuelta, declarando la "solidaridad" del organismo regional con el gobierno de Maduro. Veintinueve países la aprobaron y sólo los gobiernos de derecha de Panamá y Canadá se aliaron con Estados Unidos contra ella. 

El artículo 21 de la Carta Democrática de la OEA aplica ante la "interrupción inconstitucional del orden democrático de un Estado miembro" (como el golpe militar de 2009 en Honduras, al cual Washington ayudó a legitimar, o el golpe militar de 2002 en Venezuela, que tuvo aún más colaboración del gobierno estadounidense).  

Debido a este voto reciente, la OEA podría invocar la Carta Democrática más en contra del gobierno de Estados Unidos, por las muertes que causan sus drones a ciudadanos estadounidenses sin juicio, de lo que podría hacerlo contra Venezuela. 

La retórica de "campaña de terror" de Kerry está igualmente divorciada de la realidad y como era de esperarse provocó una respuesta equivalente del canciller de Venezuela, que llamó "asesino" a Kerry.  

Esta es la verdad sobre las acusaciones de Kerry: desde que comenzaron las protestas en Venezuela, resulta quemás personas han muerto de la mano de los manifestantes que de las fuerzas de seguridad. De acuerdo a las muertes reportadas por el CEPR (Centro de Investigación en Economía y Política) durante el último mes, además de los asesinados por tratar de remover las barricadas puestas por los manifestantes, por lo menos siete aparentemente han muerto debido a las obstrucciones creadas por los manifestantes ? incluyendo un motorizado que se degolló con una guaya colocada en la carretera ? y cinco oficiales de la Guardia Nacional han sido asesinados. 

Respecto a la violencia por parte de cuerpos de seguridad, presuntamente tres personas podrían haber sido asesinadas por la Guardia Nacional u otras fuerzas de seguridad ? incluyendo dos manifestantes y un activista que apoyaba al gobierno. Algunas personas acusan al gobierno de otras tres muertes por civiles armados; en un país con un promedio de más de 65 homicidios por día, es completamente posible que esta gente actuara por su cuenta. 

Un total de 21 miembros de las fuerzas de seguridad están bajo arresto por supuestos abusos, incluyendo por algunos de los asesinatos. Esto no es una "campaña de terror". 

Al mismo tiempo, es difícil encontrar una denuncia seria sobre la violencia opositora entre los más importantes líderes de la oposición. Según datos de encuestas, las protestas son rechazadas en gran medida en Venezuela, aunque se ven mejor afuera cuando son promovidas como "protestas pacíficas" por gente como Kerry. Las encuestas también sugieren que la mayoría de los venezolanos ven estos disturbios como lo que son: un intento de derrocar un gobierno elegido. 

La política interna de la postura de Kerry es bastante simple. Por un lado, tienes el lobby cubano-americano de la derecha de la Florida y sus aliados neoconservadores gritando a favor del derrocamiento. A la izquierda de la extrema derecha, bueno, no hay nada. A esta Casa Blanca le importa muy poco América Latina y no hay consecuencias electorales por hacer que la mayoría de los gobiernos del hemisferio se molesten con Washington. 

Quizás Kerry piensa que la economía de Venezuela colapsará y que eso llevará a algunos de los venezolanos no ricos a las calles contra el gobierno. Pero la situación económica en realidad se está estabilizando ? la inflación mensual bajó en febrero y el dólar del mercado paralelo ha bajado drásticamente ante las noticias de que el gobierno está introduciendo una nueva tasa de cambio basada en el mercado. Los bonos soberanos de Venezuela tuvieron un rendimiento de 11,5% desde el 11 de febrero (el día que comenzaron las protestas) al 13 de marzo, el más alto rendimiento según el índice de bonos de mercados emergentes de Bloomberg. La escasez probablemente bajará en las próximas semanas y meses. 

Por supuesto, esto es exactamente el principal problema de la oposición: la próxima elección será dentro de un año y medio y para esa fecha, la escasez económica y la inflación que han aumentado tanto en los últimos 15 meses se habrán aliviado.  

En este sentido, la oposición posiblemente perderá las elecciones legislativas, así como ha perdido cada elección en los últimos 15 años. Pero su actual estrategia insurreccional no está ayudando a su propia causa: parece que han dividido a la oposición y unido a los chavistas. 

El único lugar donde la oposición parece estar ganando amplio apoyo es en Washington. 

*Publicado en The Guardian, el jueves 20 de marzo de 2014.

Violentos de derecha destrozaron 11 centros de salud gratuitos en Venezuela.

VENEZUELA

Los vándalos incendiaron un módulo del centro de salud Barrio Adentro en el estado Lara (noroeste). (Foto: UN)


El ministro de Salud, Francisco Armada, aseguró que los grupos violentos de la extrema derecha se han enzañado contra los centros de salud que implementó el Gobierno revolucionario para dignificar al pueblo. Por otra parte, también atacaron una sede del Consejo Nacional Electoral.


Desde el pasado 12 de febrero, fecha de inicio de las protestas de la extrema derecha de Venezuela, 11 centros de salud han sido destrozados por los grupos violentos que intentan derrocar mediante un golpe de Estado suave.

El ministro de Salud, Francisco Armada, rechazó los destrozos, pues afectan a la población que, gracias a la Revolución Bolivariana, ha dignificado su derecho a la salud gratuita y de calidad. ?Pensamos que esto no hace más que perturbar el funcionamiento del sistema de salud y no tiene sentido".

Entre los destrozos registrados, destaca el ataque de una banda integrada por más de 40 encapuchados a una Sala de Rehabilitación Integral (SRI) de la Misión Barrio Adentro en San Cristóbal (Táchira, occidente). Por la inacción ante ese tipo de hechos delictivos fue detenido y condenado a un año de prisión el alcalde de ese municipio, Daniel Ceballos, producto de las denuncias del pueblo.

"(Los grupos violentos) Decidieron arremeter contra las instalaciones de esta sala que presta servicio de rehabilitación a los pacientes que se encuentran recluidos en el Hospital Antituberculoso de San Cristóbal", denunció el ministro Armada. La Misión Barrio Adentro es un proyecto social iniciado por el Comandante Hugo Chávez, quien puso servicios de salud de calidad al alcance de los menos favorecidos.

En ese contexto, recordó que es el segundo ataque que ocurre en esa entidad a un centro de salud. El primero se registró el pasado 13 de febrero, cuando lanzaron 10 bombas molotov contra la Dirección de Salud Ambiental y Contraloría Sanitaria del Ministerio de Salud y ocasionaron daños al personal que allí labora.

Ataques al CNE

Por otra parte la rectora del Consejo Nacional Electoral (CNE), Socorro Hernández, informó que grupos violentos incendiaron la sede del máximo organismo comicial en Maracaibo (Zulia, noroccidente).

El hecho ocurrió el pasado martes 25 de marzo y todavía se realizan las investigaciones pertinentes. Pese a que que no presentan riesgos de pérdidas de datos en esa región, reubicarán la sede del ente, pues los daños ocasionados superan el 60 por ciento e impiden la operatividad.

Las protestas violentas que ejecuta la derecha con el objetivo de derrocar al presidente Nicolás Maduro ha dejado un saldo de 36 fallecidos y centenares de heridos, además de multimillonarias pérdidas materiales.