jueves, 8 de marzo de 2012

MADRES Y ESPOSAS DE LOS 5 ESPIAS CUBANOS.

CUBA

Dejaron amores por un gran amor


Por Ana Margarita González


La palabra exacta para definirlas pudiera ser heroínas, pero ellas se niegan a los epítetos con la misma dignidad que enfrentan las adversidades forjadas por las circunstancias, a partir de las vidas que otros escogieron.


No son pocas, y sin menguar el aporte de los varones, las mujeres que son tallo, ramas y frutos del árbol genealógico de los Cinco, lideran sus batallas en terreno movedizo, en el más peligroso: el de los sentimientos. Y no hay lágrimas que las subyuguen ni distancias que no puedan acortar. Viven con una esperanza: el abrazo de su hijo, de su padre, de su esposo, de su hermano en el suelo de la Patria.


¿De dónde sacan valor para tan desigual combate? Las madres, hijas, esposas y hermanas de los Cinco pertenecen a la estirpe de otras cubanas que las antecedieron y tuvieron sus enfrentamientos en la lucha armada o de las ideas. Por eso cuando ríen o lloran, cuando sus palabras quedan truncas a mitad del discurso, se nos hacen tan cercanas, tan vívidas, tan humanas.


No han sido bendecidas por los dioses para llevar la corona de sus héroes; las madres formaron hijos capaces de actitudes heroicas, de llevar el altruismo al más alto escalón posible; las mujeres, que en número superior a 20 conforman el citado árbol, viven a la altura de sus hombres. Una virtud que solo la muerte ha arrebatado.


Muchas dudamos de poder asumir tal estatura. La de Mirta, la madre que ya tiene 80 años y se empeña en vivir todos los que hagan falta para esperar el regreso de Tony; la de Irma, crecida aún más en medio de la lucha por la vida que libra Roberto, el otro hijo que la ha acompañado en la ausencia de su Rene; la de Magali, quien en cada gesto proclama aquella frase incólume de ?nunca me van a vencer?.


Si nos ajustamos al Pequeño Larousse, a Adriana le queda exacto el concepto de estoicismo, del ?dominio sobre la propia sensibilidad?, para definir a quien le han cercenado la más sublime aspiración femenina: la maternidad. Todo parece estar dicho, sin embargo, ella reconoce que ?Gerardo no se alejó de mí porque quisiera, se alejó por ese gran amor que siente por la humanidad?.


Olguita ?guapea? no solo por encargo de René, sino porque las pruebas de su amor soportaron la ?huída? del esposo, el reencuentro, la cárcel, la deportación, y se alimentan con palabras y fotos desde la última vez que vio a su amado hace 12 años.


Cada una de estas mujeres que forjan o hacen la vida de nuestros Cinco Héroes merece una crónica, pero los límites que impone el espacio no me permiten ser específica, mas Ivette, la hija de René, la más joven de todas, es insoslayable porque carga la peor de las injusticias: haber sido arrebatada de los brazos de su padre siendo una bebita, comulgar con una vida que ni ella misma entendía, y superar hasta los propios trastornos que todo eso le provocó.


Las mujeres que acompañan a los héroes, las que se suman a sus causas y las engrandecen con ellos, son el rostro visible de la resistencia, del valor, del amor, del humanismo. Y ese es otro aliento para Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René: contar con sus mujeres.

EL PATRIARCADO CRIMINAL.

MEXICO

Cometieron ese crimen contra mí porque somos pobres?, reclama Inés Fernández Ortega
El Estado ofrece disculpa light a tlapaneca víctima de abuso militar
?Es una victoria del pueblo; los soldados ven a las indígenas como botín de guerra?, asegura ONG


?Escúchenme todos, los del gobierno no cumplen?, aseguró Inés Fernández al recibir la disculpa pública del secretario de Gobernación (izquierda), Alejandro PoiréFoto Lenin Ocampo


Por Blanche Petrich
Enviada
Periódico La Jornada
Miércoles 7 de marzo de 2012, p. 5


Ayutla de los Libres, Gro. Tenía 24 años cuando tres soldados del 48 Batallón de Infantería con sede en Cruz Grande, Guerrero, agredieron sexualmente a Inés Fernández Ortega en la cocina de su casa, en la comunidad de Barranca Tecuani, municipio de Ayutla. Hoy, con sus 34 años, curtida ya no sólo en la lucha social de su organización sino en las grandes ligas del derecho internacional, aún monolingüe ?sólo habla me?phaa (tlapaneco)?, pudo escuchar de boca del secretario de Gobernación, Alejandro Poiré, en representación del presidente Felipe Calderón:

?A usted, a su esposo Prisciliano Sierra y a sus hijos Noemí, Ana Luz, Colosio y Nélida, les ofrezco las más sentidas y sinceras disculpas por los hechos ocurridos hace casi una década en los que resultaron gravemente lesionados sus derechos?. Fue la única frase en el discurso de Poiré en la que no la tuteó. Nunca mencionó a los militares. Jamás aludió que el ?lamentable hecho? fue un ataque sexual.

La respiración de Inés Fernández se agitó; estrujó un pañuelo que tenía en la mano. Aguantaba.

Como lo había expresado antes en su discurso Abel Barrera, de Tlachinollan: ?Inés, señora que vale mucho, sólo tu corazón sabe lo que esta disculpa significa?. Y había aludido al revés de la moneda del Estado, que hoy se mostraba contrito y generoso, pero que durante 10 años ?te llamaron mujer mentirosa y dudaron de tu palabra?.

Momentos antes, Inés Fernández había estado de pie frente al micrófono sin dar tregua a los funcionarios de los tres niveles de gobierno que se habían dado cita en los portales del ayuntamiento de Ayutla de los Libres para dar cumplimiento a uno de los 16 resolutivos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que en octubre del 2010 había declarado culpable al Estado mexicano por las violaciones de Inés y Valentina Rosendo, en hechos separados, por elementos del Ejército.

?Escúchenme todos, hombres, mujeres y niños: los del gobierno, aunque te digan que están de tu lado, no van a cumplir, no les hagan caso?.

Instantes antes de recibir una disculpa por parte del Estado mexicano, Inés Fernández volvió a sentir el latigazo de la discriminación racial. ¿Cómo pretendía esta mujer morena, con la cola de caballo despeinada y sandalias de hule, subir al estrado donde se estrechaban ya las manos el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré; la procuradora general, Marisela Morales, y el gobernador, Angel Aguirre? Los militares de guayabera blanca y armas mal disimuladas le cerraron el paso. Nadie les advirtió que ella era la pieza central en el acto público que se celebraba en los portales del palacio municipal.

Por eso cuando le tocó hacer uso del micrófono estaba indignada. Y ese coraje dictó sus palabras:

El gobernador Ángel Aguirre, político con tablas, sólo sonreía como si estuviera recibiendo flores cuando Inés le echaba en cara desatenciones e incumplimientos: ?Cometieron ese crimen contra mí porque somos pobres. Y no sólo contra mí sino contra otras personas?. Y seguía: ?El gobernador, aunque está aquí presente, no va a cumplir. Yo por eso tuve que ir a buscar justicia a otro lado, porque aquí no me atendieron. Que hoy nos diga qué puede hacer y qué no puede hacer?.

Y enumeraba los hechos de una agresión que continúa; los retenes, los interrogatorios, el asesinato de su hermano Lorenzo como represalia a su denuncia penal, los cateos ilegales, el robo de sus cosechas, las órdenes de los sucesivos presidentes municipales de no entregar recursos a Barranca Tecuani o a Barranca Bejuco, mientras Inés y Valentina Rosendo, víctima de hechos similares, no desistieran de sus denuncias penales.

?El gobierno no nos deja organizar. Los soldados siguen sin dejarnos mover libremente en nuestras comunidades. Siempre andan cerca, de civil, no necesariamente uniformados. En este momento se encuentran entre nosotros?.

Fortunato Prisciliano Sierra, su marido, que nunca dejó de apoyarla pese al estigma que suele caer sobre las mujeres violadas, y Abel Barrera, líder de la organización Tlachinollan, que siempre sostuvo su lucha por la justicia, la miraban henchidos de orgullo. Rompiendo el ánimo solemne y protocolario que las autoridades quisieron imponer, desde la sillería estallaban los aplausos y el apoyo de delegaciones que llegaron a presenciar el momento: campesinos de Atoyac, de Xochistlahuaca, estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, reclamando justicia por los dos compañeros asesinados en diciembre, opositores a la presa de La Parota.

En el extremo del estrado, el único representante de las fuerzas armadas, el director de Derechos Humanos de la Secretaría de la Defensa, general Rafael Cázares Anaya, no pronunció palabra ni cruzó saludo alguno con la víctima que era objeto de desagravio. De hecho, en ninguno de los discursos de los funcionarios ?la procuradora Marisela Morales, Poiré y el gobernador Aguirre? se mencionó que los perpetradores de la agresión sexual fueron integrantes de la institución castrense.

Poiré, incómodo, no encontraba dónde poner las manos. La procuradora exhibía el semblante maquillado e impávido que la caracteriza. El alcalde de Ayutla, Armando García Rendón, pedía auxilio con la mirada cuando la señora Fernández ilustraba la negligencia y las promesas incumplidas, recordando su compromiso de hace tres años de poner alumbrado público en la comunidad de Inés. Barranca Tecuani sigue a oscuras, sin maestros en las escuelas, sin caminos pavimentados, sin casas con piso.

La agraviada no respondió con algún gesto de reconocimiento a las palabras de Poiré, que tampoco supo imprimir emoción a su discurso:

?Muy estimada Inés Fernández, hace una década fuiste víctima del ataque de un desleal (en realidad fueron tres los agresores, ya identificados, de quienes se tienen retratos hablados pero no las muestras de ADN porque el Ministerio Público local, en el curso de la investigación penal, las destruyó). Quiero decirte que tienes razón, no entiendo tu lengua, pero sí entiendo tu lucha. No te pido que hoy confíes, porque apenas se van cumpliendo los compromisos. Pero si seguimos caminando juntos verás que iremos avanzando.?

No hubo el tradicional abrazo. Inés no lo concedió.

A su vez, Obtilia Eugenio Manuel, presidenta de la Organización del Pueblo Indígena Me?phaa, amiga y traductora de Inés, ofreció el contexto histórico de la lucha popular y la represión en esta región de la Costa Chica, desde la masacre de El Charco, donde fueron asesinados 11 mixtecos en 1998, la esterilización forzada de medio centenar de hombres de estos pueblos, el secuestro y asesinato de los líderes Manuel Ponce y Raúl Lucas, detenciones ilegales y otras violaciones no denunciadas, ?porque los militares ven a la mujer como un botín de guerra?.

?Esta disculpa pública a Inés ?concluyó Obtulia? es una victoria del pueblo organizado.?

¿Es importante que el presidente Santos visite Cuba?

COLOMBIA-CUBA

Por Tito Taralo. 

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ratificó ayer al llegar a Cuba el interés de su país de estrechar vínculos con la nación antillana y mejorar las relaciones diplomáticas. El mandatario aseveró además su interés por seguir profundizando los nexos con Venezuela.

Esos dos puntos importantes de su agenda apenas ocultan otros motivos que llevó al presidente de Colombia a la gran isla antillana. Entre ellos está la amenaza de boicot a la reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA) de los países que conforman la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) de no asistir a la reunión que se realizará en el próximo abril en Cartagena. Eso podría arrastrar al bochorno a la organización que impulsó Estados Unidos para el continente americano. Además de esto, otra organización viene haciendo sombra a la OEA, la Unión de Naciones de Sudamérica (UNASUR) que viene creciendo y resolviendo conflictos en países sudamericanos con mejor performance que la OEA. Véase el caso del enfrentamiento entre Colombia y Venezuela, apenas asumió el presidente Santos y compáreselo con el golpe de Estado de Honduras en donde la OEA no pudo contener a los golpistas ni las operaciones que realizaron los halcones norteamericanos desde las sombras.
En esta oportunidad, países sudamericanos y centroamericanos amenazan con pegar el faltazo a la reunión si no es invitada Cuba. Recordemos los esfuerzos que realizó Estados Unidos en la década del 60 para expulsar a la isla de la organización. Por su parte, La Habana declaró que no volvería a la OEA pero la ocasión es buena para medir fuerzas.
Tal vez Santos viaja a Cuba para invitarlos a la reunión y enemistarse con Washington. Tal vez suceda lo contrario y Santos, ese hombre de buena familia, de la aristocracia colombiana, de los viejos conservadores que describió el magnífico Gabriel García Márquez en sus novelas, vaya a entrevistarse con Raúl Castro para disculparse por no invitarlo.
De todas maneras, el viaje de Santos a Cuba debe ser visto como un triunfo de los pueblos americanos en contra de la opulencia de Estados Unidos y de los viejos conservadores.
Sin embargo, no es tiempo de quedarse de brazos cruzados. El imperio contraataca. Ayer, en su informe anual ?anti-drogas?, los norteamericanos estimaron que la mayor proporción de tráfico de drogas desde América latina a Estados Unidos es a través de ¿Venezuela? Algo muy raro por cierto, ya que cualquiera podría estimar que la gran frontera entre México y Estados Unidos es objeto de una importante ruta de la droga. Más si se observa la perdida guerra contra el narcotráfico en el país mesoamericano. Otro que fue de la partida, fue Bolivia a quien Washington acusa de que no es suficiente el control de los cultivos que viene realizando con éxito el gobierno de Evo Morales.
Por esto, latinoamericanos es necesario estar alertas y bien informados.

8 de marzo sinónimo de participación y luchas de las mujeres .

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA, LUCHADORA, COMBATIENTE

VENEZUELA

Para la Vicepresidenta del INAMUJER, Judith López Guevara, la fecha constituye un homenaje a todas las mujeres del mundo, específicamente a esa constante lucha por ser cada día mejor y ser participe de las transformaciones que surgen en la sociedad, además es una reivindicación a ese trabajo incansable contra la discriminación social.

  POR Lucía Berbeo 


El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, fecha en que se celebra la lucha por su participación igualitaria en el mundo del trabajo y en la sociedad en general. Su proclamación se dio luego de la propuesta de la dirigente comunista alemana Clara Zetkin, integrante del Sindicato Internacional de Obreras de la Confección, que propuso celebrar anualmente un día de acción universal por los derechos de paz y progreso social de todas las féminas.  



Esta fecha comenzó a rememorarse a partir de 1911, pero su continuidad se interrumpió abruptamente por los acontecimientos mundiales de la época y fue retomada después de la II Guerra Mundial, bajo el impulso de la Federación Democrática Internacional de Mujeres. 



Entre los antecedentes más emblemáticos está la participación femenina durante la Revolución Francesa en 1789; también la protesta de mujeres trabajadoras en la industria textil en Estados Unidos que ocuparon una fábrica en New York en 1908, pidiendo que la jornada de trabajo habitual fuera de 10 en lugar de 16 horas diarias, además se rebelaron por las inhumanas condiciones en que desempeñaban su labores y como respuesta los propietarios de la fábrica incendiaron el edificio, lo cual originó la calcinación de 140 obreras en su mayoría inmigrantes italianas y judías.



En Venezuela durante el Gobierno de Medina Angarita en 1944 se comenzó a conmemorar esta fecha en todo el país con la participación masiva de las mujeres, quienes llevan sus consignas, destacan sus metas de lucha, además de la igualdad de oportunidades y hacen un llamado para seguir trabajando todos juntos por una sociedad mejor y más justa.



Ante lo que significa la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, se consultó a la Vicepresidenta del INAMUJER, Judith López Guevara, quien manifestó que la fecha constituye un homenaje a todas las mujeres del mundo, específicamente a esa constante lucha por ser cada día mejor y ser participe de las transformaciones que surgen en la sociedad, además es una reivindicación a ese trabajo incansable contra la discriminación social. ?El 8 de marzo tenemos que recordar lo que las mujeres sufrieron para lograr ese día, siempre hay que recordarlo ante el gran número de mujeres que fallecieron buscando ser reconocidos sus derechos?.



Hoy en día, se han dado progresos notables ya que en el siglo pasado tuvo lugar una ampliación sin precedentes de los derechos jurídicos de las mujeres, convirtiéndose sus avances en una de las revoluciones sociales más profundas que se hayan visto en el mundo. Un ejemplo de ello, es que las mujeres pueden votar, ya es un derecho prácticamente universal y ahora son elegidas para conducir gobiernos, de igual manera son parlamentarias, militares, ministras, embajadoras, además de ocupar cargos en profesiones que antes  eran impensables para ser asumidas por ellas.



En Venezuela el rol protagónico de la mujer ha sido significativo, pues para la Vicepresidenta del INAMUJER, Judith López Guevara, desde la llegada del Comandante Presidente de la República, Hugo Chávez Frías, se ha ido intensificando y profundizando avances significativos con el fin de consolidar la igualdad y equidad de género, visibilizándola a partir de la Carta Magna, dando pie a un auge en la protección de sus derechos.



?Hoy día el Proceso Bolivariano le ha dado visibilización, de hecho está constitucionalmente, ya tenemos la Ley de Igualdad de Oportunidades para la Mujer, la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y actualmente tenemos tribunales de género, fiscalías, Casas de la Mujer, institutos estadales, municipales y está disponible el número telefónico 0800-MUJERES, las 24 horas del día, todo el año?.



Aunado a ello, se creó el Instituto Nacional de la Mujer, primer organismo que se encarga de ejecutar las políticas públicas y la defensa permanente de los derechos de la mujer, a fin de propiciar su acceso a la justicia e igualdad social sin discriminación.



Así mismo, recordó que el INAMUJER cumplirá trece años de fundado el próximo 25 de octubre,  y es un ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género, el cual es dirigido por la titular Nancy Pérez Sierra, quien también tiene a su cargo el Banco de la Mujer y la Misión Madres del Barrio, que se encargan de velar por el bienestar y la defensa de los derechos de la población femenina en todo el país.



Al ser consultada sobre el tributo que le rindió a las mujeres el MINMUJER, a través del INAMUJER con la publicación ?Mujeres en Revolución?, expresó la Vicepresidenta Judith López Guevara, que se quiso rendir honor y gloria a las heroínas de Catia, a las guerrilleras caídas en las masacres de Cantaura, Yumare, a las estudiantes asesinadas el 27 de febrero de 1989 y el 4 de febrero de 1992, pues forjaron las bases de la Revolución Bolivariana y Socialista que hoy se lleva adelante en el país.



?Al dedicar esta publicación a estas encomiables mujeres, le estamos rindiendo un homenaje a las heroínas de todos los días, a esas valientes que están desarrollando un liderazgo social desde el seno de las organizaciones de base que conforman el Poder Popular y que han asumido la defensa de esta Revolución Bolivariana?.





Mujeres revolucionarias



Las mujeres son la vanguardia del proceso de cambios que se vive en Venezuela y que busca la justicia y la igualdad social. Bajo esa premisa el país se suma a la celebración del Día Internacional de la Mujer. Si en el pasado fueron anónimas para el sistema político, desde la llegada del presidente Hugo Chávez al poder en 1999, miles de ellas se levantaron y decidieron participar activamente en la defensa de sus derechos.



Durante estos trece años el Jefe de Estado ha instado a las féminas a participar de manera protagónica en todos estos procesos. ?La mujer es vital en la construcción de la patria socialista. Les invito a seguir batallando por una patria libre, sigan ustedes asumiendo el papel de vanguardia y salven a la patria con su amor, pasión, inteligencia y agudeza?, expresó el mandatario en su oportunidad.



Y es que la Vicepresidenta del INAMUJER, Judith López Guevara, reconoce que el Gobierno Revolucionario ha desarrollado múltiples políticas para reivindicar la importancia de las mujeres venezolanas en la construcción del país, al protegerlas y proveerles más oportunidades de desarrollo para que sigan consolidándose y sean reconocidas en cada una de las labores que desempeñan en la sociedad.



Finalmente, este 8 de marzo las mujeres trabajadoras, indígenas, milicianas, campesinas, y amas de casa, se reunirán para expresar sus consignas de lucha y para destacar sus logros a través de la Revolución Bolivariana con una marcha multitudinaria que saldrá desde la avenida San Martín y culminará en la Plaza Caracas de la ciudad capital.

La revolución y las mujeres: Una reflexión desde Guatemala


POR PATRICIA CASTILLO HUERTAS  


Ana Silvia Monzón, en su escrito Entre Silencios y Olvidos afirma que ?Recuperar, elaborar y difundir la memoria tiene un sentido vital y político que ha impulsado a las mujeres a superar el silencio y el olvido de las distintas memorias que hasta ahora conforman las culturas patriarcales y que generalmente, relegan el espacio para la expresión de esa memoria?..esta condición de retener, traer al presente y hacer permanente el recuerdo está indudablemente determinada por relaciones de poder que dictan quién recuerda, qué recuerda y qué se registra de esos recuerdos?.y entonces tiene sentido la pregunta ¿se permite recordar a las mujeres? ¿se ha dado valor a los recuerdos de las mujeres??. 

La respuesta es clara y compleja.  Clara porque ahora ya sabemos que la historia ha sido contada desde quienes ejercen el poder, por lo tanto las mujeres hemos sido excluidas sistemáticamente de ese recuerdo colectivo, que es la historia.

Sin embargo la respuesta se vuelve compleja cuando a partir de la vocación insumisa del feminismo militante, nos negamos a pedir permiso para recordar y perdemos el interés en que se nos valore desde la perspectiva patriarcal, oficial e institucionalizada, reconociéndonos sujetas de esa historia; con derecho a recordar e interpretar los procesos de los que hemos sido parte, desde la autonomía de nuestras propias vidas.  Lo que implica el reto de reescribir la historia, articulando el pensamiento y la acción revolucionaria de las mujeres a lo largo de todas las épocas, en las distintas latitudes y desde las diversas culturas.  Así la tarea se vuelve compleja, colectiva y permanente.

Es por ello que realizar esta actividad, es parte de un compromiso autoasumido que nos honra, reviviendo la memoria y aporte de Rosa Luxemburgo, quien junto con Clara Zetkin y Alejandra Kolontay se constituye en una de las más profundas pensadoras, activistas y organizadoras de la lucha revolucionaria, en los albores del Siglo XX.

Siglo que no sin razón se ha llamado el Siglo de las Mujeres, precisamente por la irrupción de las mujeres en la acción política, en la vida económica y en las transformaciones sociales, en las que las mujeres, especialmente las feministas radicales cuestionan de fondo las causas estructurales que sustentan la hegemonía patriarcal, racista y capitalista impuesta al conjunto de las sociedades y culturas.

Paradójicamente esta exclusión, nos ha posibilitado a las mujeres una extraordinaria libertad de pensamiento que hoy se traduce en la articulación de un amplio movimiento feminista que desde diversas experiencias y posiciones es parte de los movimientos sociales más radicales del Siglo XX y lo que va del Siglo XXI. 

Tomo prestada la definición que hace Eli Bartra, quien precisa que el feminismo ?es la lucha consciente y organizada de las mujeres contra el sistema opresor y explotador que vivimos: subvierte todas las esferas posibles, públicas y privadas de ese sistema que no solamente es clasista, sino también sexista y racista, que explota y oprime de múltiples maneras a todos los grupos fuera de las esferas de poder?.  Desde esta perspectiva, vamos descubriendo a través de los hechos, que la lucha de las mujeres y el avance con relación al ejercicio pleno de nuestros derechos y realización humana, está intrínsecamente ligada a los procesos revolucionarios. 

Ejemplo de ello fue el 8 de marzo de 1917, cuando en la barriada obrera de Viborg, en Rusia las mujeres obreras de las fábricas textiles iniciaron la huelga que encendería la chispa de la huelga general que desembocó en la revolución de 1917.  Vale decir que la huelga fue autoconvocada por las mujeres, a pesar de que la dirigencia revolucionaria dudaba de su pertinencia.

En nuestro país en otro octubre, en 1944, las movilizaciones populares, entre ellas la marcha de las mujeres de luto, en las que la profesora María Chinchilla cayera abatida por la caballería del dictador Ubico, cambiaron la correlación de fuerzas y crearon condiciones para que el 20 de octubre fuera derrocada la dictadura y se diera paso a un profundo proceso de transformaciones revolucionarias, entre ellas la reforma agraria, la reforma educativa y la institucionalización de la seguridad social.

En medio de acalorados debates en el Congreso, fue aprobado el voto para las mujeres alfabetas, como resultado de la amplia organización y movilización de las mismas mujeres, a pesar de la oposición de muchos dirigentes políticos, que afirmaban que esta decisión podría poner en peligro a la misma revolución, atribuyendo a las mujeres una tendencia religiosa y conservadora por naturaleza, en argumentos esgrimidos por el Secretario General del Partido Guatemalteco del Trabajo.  En la práctica mujeres como Consuelo Pereira, Esther de Urrutia, María Jerez, Dora Franco, Laura Pineda, Marta Delfina Vásquez, Otilia Ordóñez, Julia Urrutia, Atala Valenzuela y una lista interminable de mujeres demostraron que por el contrario, las feministas no sólo contribuyeron a profundizar los logros de la revolución, sino que más tarde, fueron capaces de estar en la primera línea de lucha, cuando la intervención norteamericana y la oligarquía impusieron de nuevo las dictaduras militares y los gobiernos antipopulares, en nuestro país.

Nuevas generaciones de mujeres estuvimos presentes en más de 40 años de lucha popular y revolucionaria; desde las calles, las huelgas y las ocupaciones de tierras hasta las montañas y selvas de nuestro país.  Esta etapa de nuestra vivencia, individual y colectiva igual que la de nuestras ancestras del 44, está todavía poco visibilizada e insuficientemente reconocida por la sociedad, por las mismas mujeres e interesadamente ignorada por el poder patriarcal.

La firma de los Acuerdos de Paz, marca un parteaguas histórico para las mujeres en nuestro país. Particularmente el Acuerdo Socioeconómico y Situación Agraria, el de Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, Derechos Humanos y Esclarecimiento Histórico, Reasentamiento de la Población Desarraigada y el de Incorporación de la URNG a la Legalidad, en los cuales se precisan compromisos específicos que de cumplirse íntegramente, tendrían importantes repercusiones con relación a la situación, posición y condición de las mujeres.

Para las mujeres revolucionarias también significó un antes y un después; que perfila de manera muy significativa las características de nuestra participación durante la guerra popular revolucionaria y las condiciones que vislumbramos en medio de la ?nueva legalidad? a la cual nos incorporábamos.

Repetidas veces hemos señalado que la participación política de las mujeres dentro de las organizaciones revolucionarias y en general dentro del proceso revolucionario ha sido un derecho que hemos tenido que conquistar desafiando los obstáculos que nos imponía una sociedad patriarcal, profundamente conservadora y opresiva.  Durante la guerra no hubo ninguna tarea que no pudiéramos realizar, en la militancia revolucionaria conocimos nuestros derechos y en la práctica fuimos construyendo relaciones más igualitarias y solidarias con nuestros compañeros.  También vivimos expresiones de discriminación y violencia machista dentro de nuestras organizaciones; unas veces estas situaciones fueron abordadas, otras se asumieron como incidentes que se producen dentro de cualquier colectividad humana y otras quedaron ocultas en el silencio, como cosa privada o ignorada.

Nosotras cambiamos, pero la sociedad y el entorno político al que nos incorporamos por el contrario, no sólo había fortalecido su naturaleza patriarcal, sino además había incorporado las concepciones y prácticas contrainsurgentes, militares y antidemocráticas; exacerbando las expresiones machistas más violentas contra las mujeres.

Para las mujeres revolucionarias nuestra participación política en las nuevas condiciones era un reto, no siempre compartido por nuestros compañeros.  En estas nuevas condiciones, muy pronto experimentamos que también dentro de la izquierda partidaria prevalecía la desigualdad, la exclusión, la discriminación y la violencia de género.  Unas veces expresadas abiertamente, otras de manera más sutil pero siempre de manera institucionalizada; es decir a través de estructuras, mecanismos de funcionamiento, disposiciones y decisiones orgánicas.

Esta situación nos ha llevado a cuestionar de fondo el sistema político patriarcal y redefinir los términos de nuestra participación como mujeres, reconstituyendo la autonomía de nuestro pensamiento, organización y acción, para encontrarnos como parte del movimiento feminista y de mujeres en nuestra diversidad, ratificando que nuestra lucha es una lucha antisistémica, frente al sistema patriarcal, racista y neoliberal.

Colombia no invitará a Cuba a la próxima Cumbre de las Américas al no haber logrado el consenso de los participantes, según el presidente colombiano, Juan Manuel Santos..L

COLOMBIA-CUBA

08/03/2012 


Santos y Castro, durante su reunión en La Habana. (Andres Piscov/AFP)

LA HABANA-. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha hecho el anuncio antes de partir de La Habana, donde se ha reunido con su homólogo cubano, Raúl Castro, a quien ha agradecido su "comprensión" en este asunto y su "manifestación generosa de no querer crear un problema ni para la Cumbre ni para Colombia".

"Como hemos dicho desde un principio este es un tema que requiere de un consenso que infortunadamente no hemos logrado encontrar", ha argumentado Santos, para añadir que "en estas circunstancias (...) es muy difícil extender una invitación" a Cuba.
La iniciativa de Ecuador y de los otros países integrantes del ALBA para que Cuba participara en la VI Cumbre de las Américas planteaba un difícil dilema para el Gobierno de Colombia, anfitrión de la reunión, pues Estados Unidos se niega a que se invite a Cuba.

El mandatario de Colombia ha mostrado su deseo de que la situación de Cuba sea discutida "de manera constructiva" en la Cumbre de Cartagena de Indias de abril.

"Es un tema que lleva mucho años sin solucionarse y hacemos votos para que esta incómoda situación no se repita en el caso de la próxima Cumbre", que tendrá lugar en Panamá.

América Latina: 54 % de trabajadoras agrícolas bajo la línea de pobreza


LATINOAMÉRICA-MUJERES

La FAO informó que las mujeres representan el 20 % de la fuerza laboral agrícola en América Latina y el Caribe. Sin embargo, cuentan con peores condiciones que los hombres en el acceso a los recursos y en las remuneraciones.
Según la Organizaciónde Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), 54 % de las trabajadoras agrícolas de América Latina y Caribe se ubicaban en 2010 bajo la línea de pobreza.
La FAO indicó que "en los últimos 15 años el empleo de las mujeres rurales ha venido aumentando". Sin embargo, la entidad apuntó que "las características del mercado de trabajo en las áreas rurales explican en parte las condiciones de pobreza".
La entidad explicó que en "América Latina y el Caribe 58 millones de mujeres viven en zonas rurales". De ellas, 17 millones son parte de la población económicamente activa.
Además, 4 millones y medio de esas mujeres rurales son  productoras agropecuarias.
En un libro reciente junto a la Organización Mundial del Trabajo (OIT),la FAO señaló que "el rasgo común de la inserción laboral de las mujeres es el empleo temporal y su débil presencia en el trabajo permanente".(PÚLSAR)