viernes, 20 de diciembre de 2013

PARAGUAY Aprueba adhesión de VENEZUELA al Mercosur.

La Cámara de Diputados de Paraguay aprobó este miércoles, de manera definitiva, el protocolo de adhesión de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur), luego de que la víspera las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Relaciones Exteriores de la instancia lo refrendaran.

"Ya definitivamente con este paso el presidente (Horacio) Cartes no tiene que refrendar esta decisión'' y  ''esta discusión llevó alrededor de seis años'' pero ''gracias a las gestiones del presidente Cartes'' esto se solventó, reportó la corresponsal de teleSUR en ese país, Amanda Huerta.

Agregó además que ahora se discute ''revocar la declaracion de persona non grata'' al presidente venezolano, Nicolás Maduro, ''que se hizo en junio de 2012''.

Más temprano, durante el debate, Huerta recogió impresiones de los diputados, como la del parlamentario, José María Ibañez, del Partido Colorado (derecha), quien inisitó ''aceptar el ingreso de Venezuela al Mercosur. No es conveniente para nuestro pueblo permanecer aislado".

Consideró además que es Paraguay el que ''dará un manto de legalidad al Mercosur aceptando a Venezuela''.

"Le haríamos un daño tremendo a la economía nacional si salimos del Mercosur", sentenció el diputado durante la sesión.

En la asamblea extraordinaria de este martes el protocolo había sido aprobado con 29 votos a favor del oficialista Partido Colorado, el Frente Guasú y Avanza País y 10 en contra, así como también hubo cinco ausentes y una abstención.

El presidente paraguayo, Horacio Cartes, había enviado el proyecto de ley al Congreso la semana pasada para resolver un conflicto jurídico que afectó a las relaciones de Paraguay con el Mercosur, deterioradas tras la destitución de Fernando Lugo de la Presidencia paraguaya por medio de un controvertido juicio político en junio de 2012.

Argentina, Brasil y Uruguay excluyeron de forma temporal del Mercosur a Paraguay tras el golpe de Estado parlamentario contra el presidente Lugo.

Los tres países aprovecharon esa ausencia para incorporar a Venezuela, que ahora ostenta la presidencia del bloque, una entrada que el Senado paraguayo bloqueó durante años, puesto que se requería el visto bueno de los Legislativos de todos los países miembros.

Con 17 detenidos termina marcha por juicio contra dirigente mapuche en Angol.

NACION MAPUCHE

Paula | @Paula_delaMaza

Publicado por Erasmo Tauran | La Información es de Sergio Osses
Con al menos 17 detenidos, entre ellos una mujer de avanzada edad, además de varios carabineros lesionados, terminó la marcha realizada este lunes en Angol en apoyo al werkén Daniel Melinao, quien enfrenta juicio como único imputado por la muerte del sargento del GOPE, Hugo Albornoz.

Fue cerca de un millar de comuneros mapuche, provenientes de las provincias de Malleco, Arauco y Cautín, los que se reunieron en el ingreso a la ciudad de Angol para marchar hasta el Tribunal de Garantía donde se desarrollaba la audiencia de juicio oral.

Al llegar a ese lugar, los comuneros intentaron realizar una rogativa mapuche, sin embargo, personal de Fuerzas Especiales frustró sus intenciones y comenzó a despejar la vía pública, iniciándose los enfrentamientos.

Entre los 4 detenidos estaba el jesuita Luis García-Huidobro, quien a través de su cuenta en Twitter denunció que el personal policial detuvo a una mujer mapuche de avanzada edad, a quien separaron de su hija que tiene síndrome de Down.

?Lo único que nos preocupa es una niñita con síndrome de Down que es hija de una ñaña que está aquí detenida y no sabe si quedó con alguien o no?, escribió García-Huidobro en la red social.

Por su parte, el general de la IX Zona de Carabineros, Nabih Soza, calificó de ?graves? los incidentes, afirmando que la institución estaba dando todas las facilidades para la manifestación, pese a que no estaba autorizada. Aseguró que fue un grupo de comuneros el que inició los desórdenes, al lanzar piedras a los uniformados. 

Etnosubversivos mapuches.

NACION MAPUCHE

EL NUEVO ESCENARIO SOCIOPOLÍTICO PARA LA CAUSA MAPUCHE

Análisis de la Coordinadora Arauco Malleko

16 de diciembre de 2013

Estamos frente a un escenario sociopolítico en que una vez más la oligarquía empresarial lleva la iniciativa para mantener el sistema. Debido al ascenso que estaban experimentando las distintas manifestaciones que expresan el descontento de los grupos sociales y que cada vez más se orientan en contra del modelo neoliberal y la clase política que lo sustenta. Así, el empresariado toma la decisión de buscar la mejor salida en el marco del recambio de gobierno y definiendo apoyar abiertamente la propuesta de ?La Nueva Mayoría? encabezada por Michelle Bachelet, lo que ciertamente implicaría dar ciertas concesiones a reformas superficiales que se plantean desde esta coalición. Una situación que parece contrasentido, pero que si se observa con mayor detención veremos que al empresariado y muy en particular a los grupos económicos les conviene mucho más un gobierno concertacionista, como fórmula probada para hacer frente a las protestas sociales que ya se han generalizado.  La definición es hacia una propuesta con políticas de ?consenso?, una alternativa matizada por una serie de condiciones en donde funcionan mecanismos políticos que encausan las reclamaciones y demandas a vías legales e institucionales quedando en los hechos subordinados al sistema, sobre todo en un contexto en que aún existe una constitución de inspiración fascista antidemocrática que impone una serie de trampas, herencia de la dictadura.



Ciertamente, que un gobierno de Bachelet concita el apoyo del empresariado, sobre todo del capital nacional y transnacional que ha operado sin límites para explotar las riquezas básicas. Situación que ha quedado ampliamente registrada durante todos los gobiernos de la Concertación.  De hecho, un dato no menor que grafica esta opción, es el apoyo económico que han dado ciertos grupos a la campaña de la nueva mayoría.  Por tanto, estamos en presencia de una estrategia aún mayor, que establece una contención de los movimientos sociales y políticos que se oponen al sistema capitalista, en donde, el modelo neoliberal permite la explotación y depredación indiscriminada de los recursos naturales y que para caso de nuestro pueblo Mapuche ha significado un estado total de DOMINACIÓN que restablece un tipo de genocidio que pone en riesgo a muchas comunidades. El actual sistema económico político e ideológico que impera en Chile, está provocando cambios e impactos que están afectando a las comunidades y al pueblo Mapuche en su conjunto; como a nuestras aguas, suelos, montañas, entre otros. Hacia un deterioro irreversible de nuestro kume mongen, rakizuam Mapuche y entorno territorial simbólico y natural. 

Es en este marco, que el empresariado pareciera avenirse a ciertas reformas, eso sí, siempre y cuando se les garantice un clima social estable para que sigan las inversiones que a la fecha han reportado exorbitantes ganancias, como ha quedado registrado durante los periodos en que ha gobernado la Concertación, sobre todo cuando estuvo en la presidencia la Sra. Bachelet.  Periodo en que los grupos económicos obtuvieron las mayores ganancias que se hayan conocido, así se grafica claramente los registros en las utilidades de la banca, las inversiones en la minería, las forestales, las pesqueras y últimamente en el rubro de la energía con las centrales hidroeléctricas, actividades que dan cuenta de un despojo del capital nacional y extranjero que operan a sus anchas en este país.

Ciertamente, que al empresariado le conviene mucho más un gobierno que se presenta como de los ?consensos? que uno de derecha de corte fascista que rememore resabios del pinochetismo, porque un gobierno como el de Piñera prácticamente fue al choque con las demandas sociales y políticas de la ciudadanía, cuestión que no fue apropiada para mantener la estabilidad y la imagen democrática.  Por tanto, un nuevo gobierno de la Concertación ofrece muchas más garantías al empresariado, en tanto cuanto se impone sin tantos problemas en toda su dimensión el sistema capitalista que sólo favorece a unos pocos en desmedro de las mayorías.  Se impone un modelo en que una de sus características es ser de tipo inclusivo, es decir, un capitalismo inclusivo ? al menos eso es lo que se pregona en el discurso ? que ofrece todas las condiciones imaginables para nuevos emprendedores, cuestión que no ha sido menor, en el marco de la intervención al conflicto con los Mapuche, ya que es una fórmula para atraer a ciertos sectores que tienen como intención ?cambiar tierra por plata?, queriendo desperfilar así nuestra causa. El Estado y sus instituciones, permanentemente han impulsado políticas para integrarnos a la economía de mercado, para lo cual se están utilizando estrategias económicas que llaman a la inversión y el emprendimiento, creando incluso pequeñas empresas e industrias que traen consigo graves consecuencias, sobre todo porque están orientadas a la producción capitalista, esto en el marco del capitalismo inclusivo que se pregona, cuestión que es contraria al pensamiento mapuche desde sus fundamentos de desarrollo e integralidad natural y humana. Contraviniendo nuestra espiritualidad y proyección político-económico-cultural tradicional.

La vía que se propone desde La Nueva Mayoría tuvo mucho eco en el empresariado, sobre todo en los grupos económicos que ven garantías para seguir invirtiendo, sabiendo que el Estado  y el gobierno de turno aplicaran diversas formas y mecanismos ?eficaces?, es decir, ya probados para hacer frente a las movilizaciones en que no escapan la represión más brutal y la persecución, el asesinato político, así como la aplicación de la Ley Antiterrorista y el encarcelamiento de los dirigentes, como ha sido el caso con el pueblo Mapuche.  También resulta necesario silenciar las denuncias y reclamaciones, para lo cual opera una gran maquinaria de cooptación acercando las posiciones de cierta izquierda que termina subordinándose a la institucionalidad, un terreno en que los esfuerzos estarán más centrados en buscar reformas a través de mecanismos legislativos limitados como ocurre en el parlamento. Además, las demandas basadas en la recuperación de las tierras son criminalizadas con las leyes que contravienen a un sistema democrático, lo que da cuenta de un tipo de gobierno que opta por defender corporativamente las empresas nacionales y transnacionales que ostentan y devastan los espacios territoriales y significativos para las comunidades.

Al opinar sobre el periodo electoral propiamente tal, no está de más indicar que en estas últimas elecciones ningún candidato visitó las cárceles para saber de la situación de los Presos Políticos Mapuche.  Esta observación la hacemos, no con el afán de situar la lucha Mapuche en el quehacer político imperante, sino como una forma de graficar una situación de invisibilidad de la causa Mapuche, en donde queda demostrada la fuerza que tiene el discurso oficial para desvirtuar y desperfilar nuestra lucha,  a tal punto que en este país las demandas del pueblo Mapuche no son abordadas seriamente por ningún sector político.  Este es un diagnostico que hacemos desde la prisión política los Mapuche autonomistas que hemos sido perseguidos y encarcelados durante la concertación, y hemos estado prisioneros durante todo el periodo en que estuvo la derecha en el poder.

En esta ocasión, no hubo un tratamiento serio respecto del conflicto de nuestro pueblo con el Estado chileno y que dice relación con las históricas demandas de territorio y autonomía.  Ni siquiera respecto de si se abordaran los distintos procesos de recuperación de tierras que llevan adelante las comunidades.  Esta situación pareciera una paradoja, pero es la realidad, es parte del escenario que se va configurando con unas elecciones en las que solo se mantienen los intereses de los grupos dominantes, en un marco en que no se tocan los temas de fondo y menos aquellos de orden estructural porque implicaría develar las legítimas demandas de los sectores más desposeídos y golpeados por el sistema. Tampoco observamos algo significativo de parte de las candidaturas que se presentaron detractoras y alternativas  al modelo neoliberal, más allá de rescatar las denuncias sobre las violaciones a los derechos humanos que se cometen en contra de los Mapuche. Porque la defensa irrestricta que se hace de éste sistema de dominación por parte de la clase dirigente, imposibilita cualquier tipo de iniciativa para abordar los temas más importantes para los oprimidos. En este sentido, podemos afirmar que son los grupos económicos y la derecha económica y política en este país, quienes dominan prácticamente todas las esferas socio políticas del Estado. Así quedó demostrado en la dinámica y contenido que tuvo las últimas elecciones. Sin duda, es la oligarquía histórica la que mantiene el poder económico, la situación estructural e ideológica para seguir explotando y depredando las riquezas básicas. Entonces, con un nuevo gobierno de la Sra. Bachelet la situación no cambiará sustancialmente, manteniéndose el modelo neoliberal el cual, por cierto, ha sido muy bien administrado por los sucesivos gobiernos de la concertación. Gobiernos, que supuestamente representan a la ?Mayoría? y  una clase política a su favor, que hacen creer a la gente que tienen diferencias, pero que en la práctica representan más de lo mismo. Así se mantendrá un quehacer político desde el sistema, que a su vez cuenta con el apoyo mayoritario de los medios de comunicación de masas, que están a favor de los poderosos, sosteniéndose así un discurso que va en contra de las justas demandas de los oprimidos.



Los grupos económicos ya celebran por cómo terminará esta elección presidencial, porque las dos candidatas representan a la derecha económica de este país, son las  caras de una misma moneda, defensoras de un modelo de desarrollo económico que afecta a los más desposeídos. Sin embargo, que esta forma de gobernar llamada ?democrática? es una modalidad que está entrando en una deslegitimación evidente, en cuanto a la representación del país se refiere, así está quedando demostrado con la alta abstención de votantes por las opciones señaladas. Es una abstención que pasó a ser indiferencia, a una verdadera forma de protesta a las formas de hacer política desde la clase dirigente. Al respecto, podemos deducir que la gente se abstiene de votar porque está cansada de que les mientan una y otra vez con ?ofertones electorales? y engaños, a su vez de que no quieren participar porque hay mayor conciencia de la serie de trampas que existen en cuanto a los mecanismos que definen la representación, partiendo por las trampas constitucionales. Por lo tanto, con ésta abstención el proceso de vuelve ilegítimo, de ahí la preocupación de ambas candidaturas, sobre todo de La Nueva Mayoría de que la gente vaya a votar, porque un gobierno con escasa votación pasaría a ser en los hechos ilegítimo en cuanto a representatividad y sostenimiento, cuestionándose así todo el andamiaje del poder. En este escenario, se puede afirmar que el nuevo gobierno de Bachelet será ilegítimo, porque no tiene el respaldo suficiente y más bien representará la decadencia de la clase política que siempre se pone al servicio del poder económico. Es por esta razón que el Movimiento Mapuche Autónomo da por superado el hecho de participar en las elecciones, porque por esta vía no se resuelven nuestras demandas.

En cuanto a la izquierda en Chile, ésta se encuentra muy debilitada, al menos la que participa del proceso eleccionario, que ha optado por participar en el esquema de hacer política dentro del sistema, una situación que posee límites y pone trabas a los cambios que se demandan desde los diversos sectores sociales golpeados por el sistema de dominación. Nos enfrentamos a un nuevo gobierno de la Sra. Bachelet, quién gobernará con los mismos personeros de la Concertación, más el Partido Comunista que irá en esta ocasión como vagón de cola.  Sin duda, que para el Movimiento Mapuche Autónomo este será un nuevo gobierno que representa la continuidad, es decir, más de lo mismo, y como se trata de un tipo de administración que estará al servicio de los grupos económicos continuaran las políticas que pretenden desmovilizar a nuestro pueblo, como son las políticas sociales de corte asistencialistas y las medidas de represión que han violentado permanentemente a las comunidades en lucha.  Tal vez, una característica nueva sea que se pondrá mayor énfasis en dotar de recursos económicos a planes y programas que fomenten diversos emprendimientos de tipo capitalistas que surjan desde la realidad Mapuche. Al respecto debemos indicar que ya se está promoviendo las condiciones para prácticamente ?cambiar tierra por plata?, una idea que surge desde la derecha para fortalecer el modelo en la región.  A su vez, también observaremos como se da luz verde a nuevas iniciativas de parte de las forestales para que las comunidades y/o ciertos sectores de éstas se involucren en la explotación de los bosques a cambio de escuálidos ofrecimientos económicos. Es en este cuadro que se seguirá desenvolviendo nuestra lucha, aquella que tiene como horizonte principal la recuperación del territorio y la autonomía, cuestiones que para nosotros son de suma importancia para defender la totalidad de nuestro mundo Mapuche, desde una perspectiva integral, es decir, económica, política, social y cultural.

Afirmamos que el futuro gobierno seguirá en la misma dirección que los gobiernos que le antecedieron, incluyendo el de derecha, así lo demuestra la conformación del equipo político y sobre todo el económico que respalda y conforma ?La Nueva Mayoría?, el que está constituido mayoritariamente por especialistas en el modelo neoliberal, cuestión que sienta un grave precedente para que se continúe con los procesos de inversión de capitales nacionales y transnacionales en el territorio ancestral Mapuche, situación que pone en serio riesgo a las comunidades en cuanto a las reservas de agua y tierras, esto considerando las nuevas arremetidas de empresas en los rubros energéticos con las hidroeléctricas y la actividad minera.

Además, es necesario señalar que durante los cuatro periodos de gobiernos de la Concertación y uno de la Alianza, el balance en materia de política indígena es condenable. Sobre todo porque se ha impuesto un discurso durante todos los gobiernos  para calificar y asumir al pueblo nación Mapuche como el enemigo interno del Estado, un discurso asumido por los gobiernos de turno y su clase política, así por como los grupos de poder económico y todo el entramado político, jurídico y policial, más un sector importante de la prensa. Lo cual ha favorecido para la aplicación de la Ley Antiterrorista y todo el trato vejatorio y humillante de tipo racista en contra de nuestra nación. Esto, en un marco en que la preocupación de los gobiernos ha sido resguardar y proteger los intereses de los grupos económicos, colonos y clase política, en contra de las comunidades Mapuche. Prácticas que se ven facilitadas porque aún el Estado chileno no ha reconocido constitucionalmente al pueblo Mapuche, ni tampoco se ha reconocido como un Estado plurinacional, lo cual ciertamente favorece la mantención de medidas represivas y opresión.

Por lo tanto, estaremos frente a un gobierno que nuevamente estará al servicio de las grandes corporaciones, los que confrontaran con los grupos y sectores más vulnerables del pueblo chileno en general, y con nuestro pueblo Mapuche en particular.

Un gobierno que administrará  nuevamente con una constitución pinochetista, la que por su forma y fondo es ilegítima, injusta y antidemocrática y que sirve como marco jurídico y político para seguir sometiendo al pueblo chileno y a nuestra nación.  Esto explica porque ni la derecha, ni los sectores más neoliberales de la concertación se resisten a modificar y sólo se abren a un cierto ?debate? para que esta sea remozada, más bien, perfeccionada.  Es por esta razón que no creemos que en el parlamento se obtengan resultados importantes para la causa Mapuche, ni siquiera respecto de acciones de mayor justicia en materia de reconocimiento y respeto a los derechos humanos.  De hecho, no habrá legislación a favor de las comunidades sobre todo en un contexto en que seguirá un estado de confrontación impuesta por los procesos de inversión.

Es este contexto que se nos avizora con el nuevo gobierno en el poder, por lo cual no nos queda otro camino que mantener la resistencia al sistema capitalista y a toda su expresión política e ideológica que actúe en su defensa, situación que nos pone en abierta confrontación con un gobierno neoliberal y que esté al servicio del empresariado, como de seguro será la administración de Michelle Bachelet.

Sin duda, que para el Movimiento Mapuche Autónomo, este será un escenario socio político complejo y difícil, con un tipo de gobierno ya conocido, porque fresca está en nuestra memoria, no sólo la nula voluntad para afrontar nuestras legitimas e históricas demandas por el territorio y la autonomía, sino por la serie de hechos que grafican la fuerte represión y criminalización de parte del Estado chileno, lo que ha implicado persecución, cárcel y muerte por nuestras posiciones en favor de la causa Mapuche.  Por lo mismo es que no podemos soslayar el hecho de que fue la Concertación y más específicamente el gobierno de Bachelet, el contexto en que se asesinó a nuestros Weichafe Matías Catrileo y Mendoza Collío, se aplicó la Ley Antiterrorista que permitió perseguir y condenar a los más destacados militantes y dirigentes de la causa Mapuche, los que hoy aún cumplen largas condenas en las cárceles del Estado chileno.

Con un gobierno de continuidad no nos queda otro camino que seguir luchando, porque seguiremos viviendo bajo una realidad llena de injusticias, lo que ha sido una constante por ya décadas y que con los gobiernos ?democráticos? de la Concertación se ha agudizado producto de que se han mantenido políticas de Estado en favor de los poderosos que arremeten permanentemente en contra de nuestro pueblo. Porque la continuidad está expresada claramente en la mantención de un modelo de desarrollo económico que en nuestro territorio ancestral ahoga a las comunidades Mapuche, expresión de aquello son la invasión forestal y otros procesos de inversión que como las hidroeléctricas y las mineras continúan con el despojo por desposesión de nuestros espacios territoriales.

Está en nuestro horizonte un nuevo escenario de lucha para el conjunto de nuestro pueblo nación, es un proceso que está en marcha y que ya partió en base a la defensa y recuperación de nuestros derechos fundamentales y esto a pesar de que el estado trate de frenar el movimiento con más asistencialismo, cooptación de dirigentes, prácticas de clientelismo político y las medidas represivas que buscan desmovilizar a las organizaciones más consecuentes con la línea y los principios de la autonomía y la liberación.

En efecto, consideramos significativo que la derecha fascista sea derrotada en las elecciones, pero este ánimo rápidamente se diluye cuando observamos que una nueva derecha regirá el Estado chileno, en un contexto en que resulta más complejo y difícil mostrar las contradicciones fascistas cuando los ?demócratas? levantan discursos llenos de promesas de cambio.  Con la derecha empresarial en el gobierno el asunto era claro en relación a la definición de nuestro enemigo histórico. Ahora habrá que establecer nuevos diagnósticos y elaborar más ideológica y políticamente para esclarecer el nuevo contexto sociopolítico.

Por lo anterior, es que afirmamos categóricamente que la lucha Mapuche autonomista continuará, haciendo frente a la explotación y depredación del Wallmapu, a la represión constante (criminalización y persecución política), haciendo frente a la nula voluntad política de devolución de las tierras Mapuche reivindicadas, que favorecen así procesos de inversión capitalista en nuestro territorio ancestral, destruyendo de esta forma nuestra cultura y espiritualidad.

Es por lo anterior que, desde nuestras definiciones de Mapuche autonomistas anticapitalistas, seguiremos en la senda de la resistencia y la reconstrucción nacional haciendo frente con diversas formas de lucha al nuevo gobierno, mientras que se administre para los poderosos y en la medida en que se siga con la política de guerra contra nuestro pueblo.

Frente a los fuertes procesos de inversión capitalistas en el Wallmapu y a su defensa irrestricta por parte del gobierno de turno, antepondremos EL WEYCHAN, como la autoconvocatoria para la resistencia de todo nuestro pueblo, creando las condiciones políticas e ideológicas para la Liberación Nacional Mapuche.

Mientras sigamos viviendo en la opresión y la injusticia
nuestro pueblo tiene el derecho a la rebelión.

Porque ?seguimos viviendo en el banquillo de los acusados
en el juzgado de indios de la modernidad?, expoliados territorialmente
y bajo un sistema de dominación.

LA RESISTENCIA MAPUCHE CONTINUARÁ

Nuestros antiguos dijeron que volverá la memoria y tronaran
de nuevo las fuerzas volcánicas de la revolución en el Wallmapu.

Por territorio y autonomía
Feyentun ? Newuentuaiw
Weuwaiñ pu peñi pu lamgen

Hector LLaitul Carrillanca
Weichafe, PPM
Vocero Político CAM

Bachelet: "antipolítica" + antipartido = gobierno de los mercados.

CHILE

Por Atilio A. Boron

Si hay algo que puede vaciar de contenido un proyecto democrático es la combinación entre abstencionismo electoral y el rechazo de los partidos políticos. Y esto es precisamente lo que está ocurriendo en Chile a partir del triunfo de Michelle Bachelet en un comicio en el cual quien verdaderamente arrasó fue el abstencionismo, que arañó el 59 por ciento del padrón electoral, mientras que Bachelet apenas obtuvo el apoyo de un 25 por ciento del mismo. No hace falta ser un Premio Nobel de Ciencia Política (plaga por ahora inexistente) para  concluir que la democracia chilena enfrenta una grave crisis de legitimidad: la ?antipolítica?, o sea, la indiferencia ciudadana ante el predominio indiscutido de los grandes intereses privados expresa, de manera categórica, el triunfo ideológico del neoliberalismo en un país en donde no sólo la economía tiene ese signo ideológico sino que también lo asume como su divisa una sociedad que lleva más de cuarenta años de indoctrinamiento en los valores más exacerbados del individualismo burgués.
La apatía ciudadana no es un capricho. Se explica por un hecho bien sencillo: una democracia que durante más de veinte años se desinteresó por la suerte de la ciudadanía (al paso que se desvivía por asegurar las ganancias de los capitalistas) al cabo de un cierto tiempo sólo podía cosechar apatía, desinterés y, en algunos casos, el abierto repudio de amplios sectores de la sociedad.  No sorprende que la última encuesta de Latinobarómetro haya certificado que, interrogada sobre cuál es la forma preferible de gobierno, casi un tercio de la muestra entrevistada en Chile, exactamente el 31 por ciento, declarase preferir un gobierno autoritario o que ?le da lo mismo? cualquier clase de régimen político.  En Venezuela, en cambio, para tomar el caso de un gobierno ferozmente atacado por la prensa hegemónica en la región a causa de sus supuestos ?déficits democráticos?, quienes contestan de la misma manera constituyen apenas el 11 por ciento de los entrevistados. Y como asegura la teoría política, la calidad de una democracia se mide, entre otras cosas, por las creencias políticas de sus ciudadanos. No es este el único indicador en el cual la Venezuela bolivariana supera a casi todos los países de la región, comenzando por Chile.

El triunfo del neoliberalismo y la exaltación de los valores mercantiles se traducen naturalmente en la derrota de la política a manos del mercado; del espacio público subyugado por la esfera de lo privado, dominada por las grandes empresas. A lo anterior súmesele la preocupante declaración que hiciera Bachelet al día siguiente de su victoria cuando dijera (tal como lo reprodujera Página/12 en su edición del 17 de Diciembre) que ?las decisiones las voy a tomar yo, no sólo del gabinete. La coalición que me apoya es una cosa, la constitución del gobierno yo la voy a decidir.?  En otras palabras el peor de los mundos: apatía ciudadana combinada con la desmovilización, o marginación de los partidos políticos y, por añadidura, de movimientos sociales u otras formas de organización, que son la expresión de las aspiraciones, expectativas e intereses de las clases y capas sociales que componen la sociedad chilena. ¿Creerá acaso la futura presidenta que de ese modo podrá avanzar en la reforma de la antidemocrática constitución pinochetista, el regresivo régimen tributario y la educación convertida en un negocio que ofrece pingües ganancias a los empresarios que lucran con ella, para ni hablar de derogar la decimonónica y reaccionaria  legislación laboral que todavía subsiste en Chile? Sin una población re-politizada (como supo ser la del Chile de Salvador Allende) y sin partidos políticos y movimientos sociales que canalicen y potencien las aspiraciones populares la democracia chilena continuará siendo fácil presa de las clases dominantes, de los grandes empresarios que desde dentro y fuera de Chile han venido controlando el estado y los sucesivos gobiernos desde el golpe del 11 de Septiembre de 1973.

      Convendría que, habida cuenta de lo anterior, Bachelet reflexionara sobre lo que más de una vez sentenciara George Soros: ?los ciudadanos votan cada dos años, los mercados votan todos los días.?  Controlar ese nefasto influjo cotidiano de los mercados ?eufemismo para no designar por su nombre al gran capital- será una misión imposible sin sortear la trampa de la ?antipolítica? y sin garantizar que los partidos, sobre todos los de izquierda, jueguen un papel protagónico en su gobierno. De lo contrario, el tránsito desde esa frágil democracia sin ciudadanos hacia una plutocracia desenfrenada será tan acelerado como inevitable.

ALBA y Petrocaribe ponen en marcha su zona económica: Declaración de los Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros.

CUMBRE DEL ALBA

Por Inés Guzmán


Los jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Bolivariana (ALBA) y de Petrocaribe aprobaron hoy en Caracas la puesta en marcha de una zona económica común, con aspiraciones de crecer y de ampliarse a otros mecanismos como el Mercosur y la Comunidad del Caribe (Caricom).

Al leer la declaración final de la cumbre, el anfitrión, el presidente venezolano Nicolás Maduro, defendió la iniciativa como "una de las cosas más importantes que quizá se estén fundando en este momento en nuestra América".

El mandatario contrastó esa zona común con los tratados de libre comercio impulsados por el "imperialismo" y dijo que buscará el "desarrollo compartido, realmente equitativo, justo, complementario".

"Es la única forma de ir superando las llamadas asimetrías (...) inequidades, desigualdades producto de los procesos históricos, de los tamaños de nuestras economías", dijo.

"O nos desarrollamos todos o no habrá desarrollo para nadie", agregó el mandatario venezolano.

Maduro se comprometió a posicionar la iniciativa como uno de los puntos fuertes de la cumbre de presidentes del Mercosur que se celebrará en enero en Caracas, bajo la presidencia temporal de Venezuela.

La creación de la zona común fue uno de los temas centrales de la II Cumbre Extraordinaria ALBA-TCP-Petrocaribe realizada este martes en la capital venezolana y marcada por homenajes al Libertador Simón Bolivar en el aniversario 183 de su muerte.

La apuesta busca desarrollar el llamado Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) como una plataforma de integración que tenga en cuenta las diferencias entre los países y ponga énfasis en la cooperación y la complementariedad, un rasgo que según los mandatarios contrasta con la apertura exigida en los acuerdos de libre comercio impulsados por potencias como Estados Unidos.

De concretarse finalmente, la zona económica reunirá a importantes productores regionales de petróleo, como Venezuela y Ecuador, junto con países centroamericanos e islas caribeñas muy vulnerables a las fluctuaciones en los precios internacionales del crudo.

El comunicado de cierre señaló que la nueva zona apunta a "consolidar y ampliar un nuevo modelo de relacionamiento económico para fortalecer y diversificar el aparato productivo y el intercambio comercial".

Para ello, los mandatarios decidieron designar una autoridad rectora que estará a cargo de Ecuador, país que afirmó aceptar "con gusto" la tarea, y que contará además con Jamaica, Dominica, Nicaragua y Venezuela.

Los gobernantes pidieron a esa autoridad contactar "a la mayor brevedad y de manera conjunta al Mercosur", con el objetivo de informar oficialmente el interés de iniciar conversaciones para constituir la zona económica.

Durante la cumbre, los jefes de Estado y de Gobierno adoptaron además un plan de acción conjunta junto a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para avanzar en la erradicación del hambre y la pobreza a nivel regional.

Maduro destacó ese punto como fundamental "para seguir avanzando en la seguridad y la soberanía alimentaria de nuestro pueblo".

Entre otros de los puntos abordados, los mandatarios consensuaron una propuesta preliminar para establecer un tratado constitutivo del ALBA, aunque Maduro indicó que al texto "aún le falta trabajo".

"El espíritu está aprobado. Falta ahora darle forma. Le falta más trabajo a este tema", dijo.

Además, instruyeron a los diferentes órganos de los mecanismos para que presenten diversos estudios en materia de integración aérea, datos sobre el patrón empresarial de los países miembros y estadísticas, entre otros.

"La idea solo de tener esta área económica que aglutine a la mayoría de países de la región garantiza que nuestras empresas puedan ampliar sus horizontes de negocios", dijo en su intervención el presidente dominicano, Danilo Medina.

Medina acaparó buena parte de las miradas durante la cumbre junto con su par haitiano, Michel Martelly, tras acordar la conformación de una comisión de alto nivel para tratar asuntos bilaterales, en medio de un enfriamiento de las relaciones tras el fallo de la justicia dominicana sobre la nacionalidad de los hijos de inmigrantes indocumentados.

El presidente dominicano agradeció la intermediación de Maduro para lograr la puesta en marcha de la comisión, a la que acompañarán Venezuela, la Comunidad del Caribe (Caricom), la ONU y la Unión Europea.

La ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) está integrada por Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y las Granadinas, Dominica, Antigua y Barbuda y Venezuela, a los que se ha sumado Santa Lucía.

Petrocaribe, por su parte, es un mecanismo de integración petrolera conformado por Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Surinam y Venezuela. EFE

¿Cuál es la verdadera fuerza de las Farc hoy?

COLOMBIA 

En un detallado y minucioso informe denominado El estado del conflicto en Colombia durante el año 2013, realizado por la Fundación Paz y Reconciliación, el analista Ariel Ávila y su equipo investigativo, en el capítulo que concierne a las Fuerzas Revolucionarias de Colombia (FARC-EP), logran dilucidar con datos fácticos cómo se encuentra esa guerrilla en el presente, en medio de una negociación de paz en La Habana.

Así las cosas, el documento revela que las Farc hoy tienen poco más de 11 mil combatientes, nueve mil menos de los que salieron campantes después del fracaso del proceso de paz del Caguán. No obstante, según este estudio, se calcula que entre miembros del Partido comunista Clandestino, el Movimiento Bolivariano, milicianos y personas que en cierto grado son colaboradores; esta guerrilla no contaría con 11 mil seguidores sino con 40 mil. Un dato que está bastante lejos de los 9 mil guerrilleros que la fuerza pública piensa que debe combatir, seducir y terminar.

Este movimiento guerrillero se encuentra repartido en 11 regiones y 242 municipios de Colombia. Los cuales se han dividido en 20 compañías móviles, 21 columnas guerrilleras y 4 frentes urbanos que se mueven clandestinamente en las ciudades de Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla. Para obtener todo el control estratégico, las Farc crearon cinco grandes Bloques Guerrilleros, dos Comandos Conjuntos y un Bloque Móvil.

Respecto de los golpes obtenidos por la Fuerza Pública entre enero y septiembre de 2013 se presentaron 815 desmovilizaciones; así mismo las capturas fueron 1927, casi 100 menos que el año inmediatamente anterior. Lo que si aumentó un poco fueron las bajas, de las cuales se tiene el registro de 361 abatidos en los primeros nueve meses del año en curso. Mientras que en la otra orilla, el Estado puso exactamente 288 muertos y la considerable suma de 1991 heridos causados por la arremetida de esta guerrilla que no ha dado su brazo a torcer a pesar de encontrarse en plenos diálogos de paz. De hecho las acciones armadas que protagonizaron tuvieron el mismo promedio que las del año 2011, cuando apenas comenzaron los diálogos; este año se contabilizaron 2075 ataques.

En los corrillos de los medios de comunicación y de los analistas de la guerra se comenzó a fraguar la hipótesis de una supuesta división entre las Farc por el proceso de paz. Se llegó a pensar que el Bloque Oriental y el Bloque Sur no estaban del todo convencidos de la dejación de armas y por ello estaban actuando como rueda suelta, saboteando las negociaciones de sus superiores en Cuba. Sin embargo, dentro de la tregua navideña del año 2012 y ahora en la de 2013, fueron los grupos que más han respetado dichas condiciones. No por ello estos dos bloques han dejado de ser los más efectivos, por fuera de esa tregua fueron los que más actuaron, incluso, causando más de 200 atentados contra la infraestructura energética y petrolera del país.

En gracia de discusión, según el informe, arremeter contra la empresa privada que extrae petróleo y energía ha sido el gran objetivo durante  los últimos años para las Farc. Durante el año 2013 la infraestructura energética del país sufrió 65 atentados directos, mientras que otros 170 golpes de pequeño y alto impacto fueron realizados contra oleoductos y demás estructuras del ?oro negro?. Tal vez por ello el país hoy cuenta con 14 grandes estructuras militares creadas para mantener a salvo las miles de torres de energía y los diferentes oleoductos a lo largo y ancho del territorio nacional. Además, desde el año 2002 hasta la fecha fueron creadas 17 brigadas móviles para resguardar las más de 130 compañías energéticas y petroleras que trabajan en suelo colombiano.

Pero la estrategia armamentista del Estado, parece ser no ha sido la mejor. Se ha tapado la cabeza pero descubierto los pies. Verbigracia: ?en Arauca por ejemplo el 81% del total de la tropa del departamento custodia la infraestructura energética y sólo un 19% combate?, revela el documento, lo cual le ha dado un poderío guerrerista a la guerrilla en dicha zona del país. A su vez, las Farc ha impulsado un plan de extorsiones que han logrado intimidar a los empresarios extranjeros. El objetivo de las ?vacunas? no son las compañías como tal, sino sus contratistas los cuales se encuentran desprovistos de cualquier seguridad. Se cita el caso, por ejemplo, de la compañía argentina Pluspetrol que ante tanto acoso a sus y trabajadores decidió abandonar el país.

Resulta paradójico creer que una guerrilla con apenas 11 mil hombres, o los 9 mil que registra el propio Estado, ejerza tanto poder en las políticas de Colombia si se tiene en cuenta que actualmente -entre mujeres y hombres- el país cuenta con al menos 500 mil miembros inscritos en la su Fuerza Pública. Más del 1 % de la población Colombiana, dice el documento. ?Al analizar las diferentes regiones donde opera, se podría concluir que las FARC nunca estuvieron tan debilitadas como se dijo en el segundo mandato de Álvaro Uribe? logra concluir este valioso estudio de Paz y reconciliación.

*El informe de la Fundación Paz y reconciliación se puede descargar completo en la página web www.pares.com.co

Fuente: ANNCOL

Por un movimiento de movimientos.

COLOMBIA

Que el 10 de enero se unan todas las protestas. 


por Horacio Duque Giraldo

18 Diciembre 2013 

La oligarquía colombiana y su infraestructura política fascista no se esperaban la reacción popular a propósito de la arbitraria destitucion del Alcalde Gustavo Petro y el sabotaje deliberado al Plan de Desarrollo Bogotá Humana que avanza en sus propósitos de reforma social, política y ambiental. Les salio el tiro por la culata (Marta Ruiz dixit).

Calcularon mal. Pensaron aprovechar las vacaciones de fin de año para dar un golpe en seco sin que se diera la explosión popular presenciada en los días recientes. Tres gigantescas asambleas (lunes, martes y viernes) en la Plaza de Bolivar, con millones de tele videntes y de activistas en las redes sociales acompañándolas, han sido un demoledor terremoto contra el Estado plutocrático dominante.

Pocas veces en la historia de la nación han ocurrido movilizaciones similares a las de la última semana en apoyo de Petro, las cuales no ocurren aisladas de la potente protesta desplegada por diversos movimientos sociales en los años recientes contra el modelo neoliberal y sus trágicas consecuencias en las condiciones de vida de millones de personas.

Miles de estudiantes, campesinos, camioneros, trabajadores mineros, ambientalistas, usuarios del sistema de salud, víctimas de la violencia, educadores, madres  comunitarias, han sido protagonistas de una sostenida rebelión demandando por sus derechos, la paz, derechos democráticos y contra la corrupción de los politiqueros tradicionales asentados en las corporaciones legislativa y en los enclaves  estratégicos de la administración estatal en todos sus niveles.

Por cuenta de los paros, protestas, bloqueos de vías y marchas multitudinarias, Colombia ha encontrado nuevas formas del ejercicio político para disputarle el poder a las élites oligárquicas que configuran un bloque de dominación autoritario y violento, al margen del viciado y corrupto sistema electoral, legislativo, judicial y gerencial.

Las expresiones de rechazo hacia el golpe propinado a Petro desde la Procuraduría, se ha convertido en un catalizador de todos los movimientos contra el neo liberalismo. Hay un "movimiento de movimientos" que alcanza niveles revolucionarios propiciando la unidad de la verdadera izquierda nacional. El campo progresista y avanzado está concurriendo en una gran alianza política que suma Verdes-progresistas, comunistas, Unión Patriótica y movimientos sociales (agrarios, obreros, estudiantiles y cívicos).

Petro ha convocado la movilización permanente de toda la ciudadanía en las siguientes 3 semana proyectándose la fecha del 10 de enero para reunir en Bogotá el mayor número de colombianos en un acto trascendental que reconfigure el cuadro político perfilado y monopolizado por el bloque de poder. Se trata de acumular más fuerzas para que la dinámica social de con una correlación de fuerzas que coloque a la defensiva al fachismo uribista, por cierto muy golpeado por el fracaso de su candidato presidencial.

El poder constituyente ha mostrado su rostro en millones de seres humanos y requiere ser apalancado en una estrategia muy eficaz de acceso a los comandos centrales de la dirección política de la sociedad para hacer de la democracia participativa y protagónica una realidad. Es preciso que nos sacudamos la fantasía ideológica montada por la derecha respecto de las supuestas ventajas de su mentirosa democracia liberal institucionalista.

Es preciso planificar, organizar y ejecutar miles de tareas para que el 10 de enero sea otra vibrante batalla popular por la paz y la democracia.

fuente: ANNCOL