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lunes, 6 de enero de 2014

Democracia y terrorismo de Estado.

COLOMBIA



La propaganda oficial del Estado colombiano reza que « Colombia es la democracia más antigua de Suramérica ».  Evidentemente que lo que no dice la propagando oficial es que es una « democracia de clase », la cual legisla a través de sus instituciones para los sectores en el poder, es decir, la oligarquía, la mafio-oligarquía, y los sectores terratenientes-ganaderos. Eso significa que si hay « democracia », pero para esos sectores en el poder. Y para el resto de las clases –los « excluídos »- practican la dictadura ejercida por esos sectores en el poder en contra de los sectores populares.

Colombiaenmarcha



Colombia, 5 de enero de 2014 ( http://cambiototalrevista.blogspot.com.ar).-

Democracia y Terrorismo de Estado en Colombia

La propaganda oficial del Estado colombiano reza que « Colombia es la democracia más antigua de Suramérica ».

Evidentemente que lo que no dice la propagando oficial es que es una « democracia de clase », la cual legisla a través de sus instituciones para los sectores en el poder, es decir, la oligarquía, la mafio-oligarquía, y los sectores terratenientes-ganaderos. Eso significa que si hay « democracia », pero para esos sectores en el poder. Y para el resto de las clases –los « excluídos »- practican la dictadura ejercida por esos sectores en el poder en contra de los sectores populares.

En la realidad lo que hay es un remedo de « democracia » con un Terrorismo de Estado que ha sumido al pueblo colombiano en la más cruel crisis humanitaria. Ese Terrorismo se aplica de variadas maneras –« combinación de las formas de lucha oligárquicas »- y ello está evidenciado en el momento presente en la persecución de los sectores populares que luchan por construir una democracia real, verdadera, es decir, por la inclusión de las clases populares en el ejercicio del poder y la democracia en Colombia.

Los sectores en el poder legislan para asegurarse ellos la permanencia en el poder y por mantener su nivel de vida a costa de las penalidades de los sectores populares. Desde el Estado se promulgan leyes que favorecen a esos sectores ricos, poderosos (por ejemplo, la exención de impuestos y el no pago de obligaciones para satisfacer demandas del pueblo como la salud, o en la legitimación del despojo de las tierras de los campesinos e indígenas desplazados forzosamente, o la legitimación del robo de terrenos « baldíos » que debeían ser entregado a los campesinos para resarcirlos del despojo por ellos mismos practicado), y contra el pueblo se decretan por ejemplo un alza en el salario mínimo y a renglón seguido se les escamotea esa alza al decretar el alza de combustibles o de otras obligaciones.

Igual cosa sucede con el ejercicio de la « democracia ». Los sectores « enemigos de la Paz » trinan todos los días acusando al gobierno de ser anti-democráticos contra ellos y « obligan » al gobierno a asegurarles la « democracia » -que en realidad significa mayores privilegios para ellos-, en tanto a los sectores populares les receta el Terrorismo de Estado. Este Terrorismo está evidenciado en la persecución y asesinato de líderes sindicales, populares, políticos, y desde luego en la criminalización de la lucha y protesta popular.
Los dirigentes populares son escarmentados al ser sindicados de delitos de opinión y cuando no pueden condenarlos, sencillamente recurren a la eliminación física de esos líderes. Ejemplarizante el caso de Alfredo Correa D´Andreis, profesor universitario, acusado de ser « colaborador de las FARC », y al no poder probar esa especie, el DAS de Jorge Noguera lo pasó en una lista entregado a los narco-paramilitares de « Jorge 40 » para su asesinato, como en efecto sucedió.

El asesinato de líderes de la U.P. –en continuidad de su plan de exterminio-, de la Marcha Patriótica, de líderes campesinos y obreros, son pan de cada día, en una practica a « cuenta gotas » para que el Terrorismo no sea visible a los ojos de la comunidad nacional e internacional, demuestra la realidad de la « democracia de clase » practicada por los sectores en el poder.

La lucha del pueblo colombiano por sus reivindicaciones es enfrentada desde el Estado con plomo, con el exterminio físico de sus líderes, lo cual deberá conllevar al pueblo a la más amplia lucha por construir una Nueva Colombia en paz con justicia social, libertad, democracia popular, independencia y soberanía nacional. Los pasos dados en estos días por los sectores populares deberá redundar en unidad, organización y lucha que quiebre la « democracia de clase » ejercida por la oligarquía y los sectores en el poder y construya una Nueva Institucionalidad en un Nuevo Estado, construído desde sus cimientos.

viernes, 27 de diciembre de 2013

El presidente de Uruguay, José Mujica, recibió el premio mexicano Amalia Solórzano de Cárdenas 2013, que otorga el Centro Lázaro Cárdenas, por su trayectoria a favor de la soberanía nacional de los pueblos, la democracia y la defensa de los derechos humanos.

Mujica

El premio le fue concedido a Mujica a comienzos de año pero frente a la imposibilidad de viajar a México para recibirlo el político mexicano Cauathemoc Cárdenas se trasladó a Montevideo para entregárselo, detalló la Presidencia uruguaya en su página digital.
El reconocimiento se otorga anualmente personas o instituciones que hayan luchado y trabajado a favor de la soberanía nacional de los pueblos, así como la cultura, los derechos humanos y la integración latinoamericana, destacó Cárdenas.
El galardón se instauró con la creación del Centro Lázaro Cárdenas, en 2010 y su consejo directivo, integrado por personalidades de distintos países, es el encargado de designar a las personalidades o instituciones postulantes.
En 2011 la distinción fue entregada al expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula Da Silva y en 2012 la compartieron la mexicana Marta Lamas y el escritor uruguayo Eduardo Galeano.

sábado, 25 de mayo de 2013

La presidente de la Asamblea Nacional de Ecuador, Gabriela Rivadeneira, exaltó el legado del líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, y al expresidente argentino, Néstor Kirchner, durante su discurso que abre los actos de toma de posesión del mandatario Rafael Correa para el período 2013-2017.

Caracas, 24 May. AVN.- 

Durante un vibrante discurso que se extendió por casi una hora la diputada Rivadeneira recordó el sueño del Libertador Simón Bolívar de la ?liberación de esta América india?, para construir sobre ella ?una gran nación unida, una gran nación diversa pero hermanada?.

?Ahora esa utopía de Bolívar es también la utopía de (Salvador) Allende, de (Augusto) Sandino, de Manuel Ugarte, esa utopía de Fidel (Castro), de (Hugo) Chávez y de Néstor (Kirchner)?, resaltó Rivadeneira, reconocimiento que suscitó un largo y sostenido aplauso de los presentes en el hemiciclo.

Recordó que con la ayuda de mandatarios como Chávez y Kirchner, así como Evo Morales de Bolivia, y del propio Rafael Correa se constituyó la  Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

Calificó a estas instituciones como ?columnas vertebrales de una nueva América Latina descolonizada, a diferencia de las viejas instituciones que sólo sirvieron para desintegrar nuestra esperanza?.

Agregó que los nuevos organismos de integración ?son los puntos nodales de la nueva América Bolivariana que estamos construyendo?.

Rivadeneira señaló: ?Nos corresponde a las actuales generaciones revolucionarias no sólo continuar este proceso sino terminarlo de fraguar para que nunca más nuestro continente vuelva a ser colonia de ningún imperio?.

jueves, 9 de mayo de 2013

He escuchado toda clase de cosas acerca de Andrés Felipe Arias.


Andrés Felipe Arias, otra víctima de Juan Manuel Santos

Parte 1
Ricardo Puentes Melo
Ricardo Puentes Melo
Por Ricardo Puentes Melo
Mayo 09 de 2013
Y la mayoría son malas. Hace un par de días, cuando le negaron la libertad por tercera vez, aduciendo peligrosidad extrema para la sociedad, confirmé de nuevo en que aquí la justicia es manejada por un monipodio de mangantes que se arrastran por las magnas instituciones, y que tienen sus cómplices indolentes en lo que llamamos la gran prensa nacional.
Porque la gran conquista perversa de la izquierda narcotraficante y sicaria no ha sido solamente infiltrar casi todas las instituciones y asociaciones de ciudadanos, sino que ha llegado a controlar los medios de comunicación para mantener en la ignorancia y la estupidez colectiva a quienes se arremolinan en imaginarios zocos para deleitarse con la desgracia ajena, un ruin pasatiempo alimentado durante décadas por los medios que han urdido pacientemente la destrucción de nuestros valores por medio de narconovelas, realities infestados de meretrices, drogadictos y homosexuales, y hasta programas infantiles donde se les enseña a los infantes que deben empezar su sexualidad lo más pronto posible porque para eso están los congresistas que legalizan el aborto; que estar a la moda es convertirse en juguete sexual de los depravados que les toca como maestros, jueces, fiscales, columnistas de opinión, médicos, ministros, congresistas y gobernantes.
Esa misma maquinaria propagandística, controlada por la familia del presidente Santos, ha hecho de Andrés Felipe Arias una especie de monstruo digno de ser cortado a pedazos por robarse –eso dicen- el dinero de los pobres para entregárselo a los ricos, sus iguales de clase.
Consultando con algunos periodistas amigos pude darme cuenta de que lo único que tenían contra Arias era una ojeriza enfermiza y unas órdenes de sus jefes para hundir la reputación del ex ministro en el fango más nauseabundo que pudieran inventarse. Cosa que lograron con bastante éxito. Hasta personas cercanas a mis afectos comentaron, tan pronto se supo de la tercera negativa para dejarlo ir a casa con sus pequeños hijos y su esposa, que “ese ladrón debería pudrirse en la calle.. eso le pasa por robar a los pobres campesinos”.
Tanta indolencia e ignorancia solo puede ser posible en este caldo de cultivo creado por corruptos como Juan Manuel Santos, quien con total desfachatez ha eludido la cárcel que se merece por cometer infamias como la que infligió, en compañía del almirante Echandía (su amigo del alma y de fechorías) al Almirante Arango Bacci.
Desde hace mucho nos enteramos de que Juan Manuel Santos estuvo detrás del montaje contra Andrés Felipe Arias. Santos planeó todo con sumo cuidado y contó con la complicidad de Nohemí Sanín para cortarle el camino seguro a la presidencia como heredero natural de Álvaro Uribe Vélez.
Fue Juan Manuel Santos quien armó la tramoya de desprestigio usando todo el poder que tiene sobre los medios, controlados por su familia. No por nada es la revista Semana, Caracol y El Tiempo quienes dan inicio a este horror que aún no termina para Arias. Todo, para cumplir el fatuo sueño de Santos de convertirse en presidente de Colombia solo por la gloria y el poder que tal cosa conlleva.  En esto sirvieron como criados los periodistas Daniel Coronell, Alejandro Santos, Vicky Dávila y otros que se fueron sumando a la camarilla santista.
Andrés Felipe Arias y su esposa. Ellos y sus pequeños hijos son víctimas de este gobierno
Andrés Felipe Arias y su esposa. Ellos y sus pequeños hijos son víctimas de este gobierno
Andrés Felipe Arias es inocente. Jamás se robó un solo peso ni su campaña fue financiada por quienes fueron beneficiarios del programa Agro Ingreso Seguro. Tampoco es cierto que la compra de su apartamento haya sido gracias a desfalcos, torcidos y vacunas.
Veamos el asunto punto por punto.
Agro Ingreso Seguro. Este programa fue producto de una política de Estado, orientado a mejorar la productividad y la competitividad de todo el sector agropecuario colombiano. Pequeños, medianos y grandes empresarios del campo eran su público objetivo. Para la puesta en marcha del programa se contó con el trabajo estrecho entre el gobierno y el Congreso.
Para la época se seguía discutiendo y negociando el TLC con Estados Unidos, pero el ministro Arias no estuvo dispuesto a condicionar la implementación de AIS a una eventual aprobación o no del mismo. ¿La razón? Porque todos los países del mundo tienen programas agrícolas en donde se derraman borbotones de ayudas y subsidios a todos sus agricultores,  y Colombia no podía exponerse a un proceso de competencia internacional en este sector, como viene sucediendo con los actores de libre comercio, sin tener un soporte de este estilo, porque estaríamos jugando en una cancha completamente desnivelada. En esos días Estados Unidos entraba con un 40% de subsidio, y así era muy difícil competir. Por eso se creó el programa. Y el Congreso estuvo de acuerdo en que se haría con TLC o sin TLC con Estados Unidos.
Ese tipo de apoyo siempre estuvo abierto todo el sector agropecuario, a todo tipo de productores, aunque siempre llegó en una mayor proporción a los más pequeños y medianos. Tanto que el 99% de los beneficiarios fueron pequeños y medianos productores, mientras que el 1% eran grandes empresarios del campo que generan empleo.
La satanización que hizo la prensa focalizó su centro de matoneo en ese punto, en que no era justo incluir a los grandes empresarios del campo en ese programa. Sin embargo, el programa no excluía al empresario del campo, y en realidad no tenía por qué excluirlo.
Y ahí empieza el fiscal del caso a mentir. El fiscal aseguró a los jueces que ese programa AIS estaba diseñado para desplazados y para pequeños productores, y que era muy claro que los grandes empresarios no deberían acceder a él. Esa falsedad es tan burda que nadie podrá encontrar ninguna norma que excluya, ni prohíba el acceso de grandes y medianos productores a AIS. Tan cierto es esto, que el hoy ministro de Agricultura y líder de los ataques contra Agro Ingreso Seguro, fue beneficiario del programa siendo un gran empresario.
Los argumentos para que el grande empresario no fuera excluido son conceptual y teóricamente diáfanos: el empresario del campo genera empleo, seguridad alimentaria, flujos de divisas por las exportaciones que hace, y debe competir con las importaciones o los mercados internacionales subsidiados.  Pero, insistimos, con todas las razones a favor de no excluir al grande. AIS le llegó más a pequeños y medianos.
El éxito del programa se mide en cifras. Hubo aumento en un millón de hectáreas, eso es un aumento del 20% en la frontera agrícola colombiana, En otras palabras, el ministerio de Andrés Felipe Arias recuperó el millón de hectáreas que se perdió en la década de los noventas; la productividad promedio del sector aumentó cerca del 13%,  llegaron a producirse cerca de cinco millones más de toneladas de alimentos al final del periodo del gobierno de Uribe con respecto a cuando éste comenzó. Sucedió una reactivación extraordinaria del campo, logrando inflaciones de alimentos de 1 ó 2% a pesar de una complejísima coyuntura internacional de precios de alimentos al alza. La crisis mundial apenas tocó a Colombia, y esto se le debe en gran parte a la gestión de Arias.
Para quienes no lo entiendan, el 1 ó 2% de inflación significa un alza pírrica en los precios de los alimentos, algo que obviamente favoreció muchísimo a los estratos más pobres de Colombia.
Juan Camilo Restrepo y Agro Ingreso Seguro. Cómo lo mencionamos en otro artículo
Juan Camilo Restrepo, usufructúa AIS en secreto, pero en público lo difama
Juan Camilo Restrepo, usufructúa AIS en secreto, pero en público lo difama
(http://www.periodismosinfronteras.com/negocios-juan-camilo-restrepo.html), el hoy ministro de Agricultura y férreo opositor de AIS, Juan Camilo Restrepo, fue beneficiario del programa que él tanto ha criticado, Agroingreso Seguro, por un crédito de $110.000.000, obteniendo un incentivo Rural –ICR (No. 08-12418) que fue aplicado el 27 de mayo de 2009, por un valor de $23.235.340.
Restrepo accediól programa para la compra de equipos para su ganadería de leche en Ubaté, más exactamente en la cuenca de Fuquene y Cucunuba, donde se destruyeron humedales y fuentes de agua para beneficiar el inmenso hato ganadero del ministro y su familia.
No nos explicamos por qué, si al ministro Juan Camilo Restrepo le pareció tan corrupto,  politizado y arbitrario el programa, por qué –repito- accedió a éste. ¿Tal vez porque él mismo tiene la certeza de que AIS no tenía ningún sesgo político, como lo afirma hoy, después de que se embolsilló el dineral? ,
Si enemigos radicales del gobierno de Uribe, como Juan Camilo Restrepo, pudieron acceder al programa, eso habla muy bien de AIS.
La emboscada a Arias. Obviamente, como en Colombia no faltan los ladrones y deshonestos, unas personas que actuaron de mala fe, y tal vez asesoradas por quienes querían ponerle freno a Andrés Felipe Arias, aplicaron la modalidad de subdividir o fraccionar sus proyectos para acceder a más recursos de los que la norma permitía.
Aunque esto sólo sucedió en uno de los diez módulos que tenía el programa, es decir, en el módulo de riego (porque había otros módulos de crédito subsidiado, de subsidios a la tasa de interés, y de asistencia técnica de apoyos a diferentes tipos de empresas y proyectos). Pero, en uno solo de esos módulos, las familias Vives Lacouture, Lacouture Dangond, Lacouture Pinedo, Dávila Fernández de Soto, Dávila Abondando, accedieron ilegalmente al auxilio para once proyectos originales, una pequeña fracción de un solo módulo de todo el programa. Es decir, estamos hablando de cerca de trece mil millones de pesos sobre un total de 1.5 billones que se irrigaron durante toda la administración en Agro Ingreso seguro, o sea el 1%.
Evidentemente, nada justifica ese engaño. Pero de ahí a culpar a Andrés Felipe Arias por eso, no hay más que un cuidadoso entramado que buscaba precisamente ese objetivo.
En medio de una intensa campaña política muy fuerte, donde a Arias le estaba yendo de maravilla, Juan Manuel Santos vio peligrar sus aspiraciones de poder, tras del cual había conseguido llegar hasta el círculo cercano de Álvaro Uribe fingiendo ser un combatiente de las tesis de la Seguridad Democrática, cuando en realidad no era más que un traidor disfrazado que infiltró las filas uribistas para, cual caballo de Troya, desparramar el Socialismo del Siglo XXI, el más puro chavismo castrista en Colombia. (verhttp://www.periodismosinfronteras.com/santos-la-hiena.html)
Entonces, Arias estaba en la cúspide. Era el seguro sucesor de Uribe en la presidencia y, como estaba ganando la consulta del Partido conservador, se le vino encima toda la maquinaria santista dispuesta a aplastarlo.
Daniel Coronell en medio de su esposa y del antiguo guerrillero y secuestrador León Valencia
Daniel Coronell en medio de su esposa y del antiguo guerrillero y secuestrador León Valencia. Todos estrenando premio de periodismo
Lo primero que trataron de insinuar, usando al periodista a sueldo, Daniel Coronell, es que Arias se había enriquecido con el programa.  La fiscalía le realizó el estudio patrimonial más infame que se pueda imaginar y lo único que le encontraron es que el ex ministro Arias tenía una moto en la universidad. Cierto, él tuvo una DT 125 y luego pudo comprarse con mucho esfuerzo un Hyundai modelo 2003. Ese carro lo tuvo hasta que fue Director de Política Macroeconómica en Minagricultura, cuando no podía andar solo debido a los enemigos del gobierno.
También le encontraron unos “extraños” movimientos de moneda que hizo en 2008, de veintitantos millones de pesos, pero luego descubrieron que esos “extraños movimientos” no eran otra cosa que el pago del seguro de Global Education que Arias había comprado cuando nació su hija Eloísa que se compra a través de Correval. Eso no era más que un seguro que se compra para garantizar la educación universitaria de los hijos. Siendo ya ministro de Agricultura es tonto pensar que él no iba a poder pagar eso.
Así que, como la Fiscalía no encontró ningún tipo de anomalía patrimonial, Coronell y demás rosario de propagandistas al servicio de Santos, dijeron que seguramente el programa AIS había servido para financiar su campaña. Entonces, Arias demostró que de todas esas personas que habían engañado al ministerio, ninguno le había dado ni un solo centavo a su campaña. Ninguno, y ninguno lo conocía.
Andrés Felipe Arias sí dijo que hubo dos personas beneficiarias del programa que, de buena fe, trataron de aportar a su campaña. Pero el ex ministro se percató a tiempo y regresó de inmediato el dinero.
Entonces, afanados porque Arias avanzaba a pasos agigantados hacia la Presidencia, sus contrincantes hicieron llegar a la Fiscalía un modelo de carta de agradecimiento que los asesores de Arias habían diseñado para dar las gracias a los aportantes, tanto a quienes les recibían como a los que no. El ex ministro demostró que la carta era modelo para todos, y que él le agradecía a todos. Y aportó otra prueba: los cheques devueltos, el dinero que regresaron, que no quisieron aceptar.
Andrés Felipe Arias fue absuelto por el Consejo Nacional Electoral. No se encontró ninguna de las anomalías que Daniel Coronell denunció en la revista Semana, cuyo director y patrón es el sobrino del entonces agazapado candidato Juan Manuel Santos. ¡Qué coincidencias, no?!!
Tanto Daniel Coronell como sus pares, haciéndole el favor al narcoterrorismo perafaniano, nunca bajaron a Arias de todos los sinónimos de ‘paramilitar, narco, asesino, corrupto’. Le estaban cobrando muy caro su férrea postura en contra de la mafia narcoguerrillera de las FARC, cuyos miembros hoy amigos del gobierno de Santos. La izquierda asesina sabía ya que Arias sería un obstáculo para la impunidad que desde entonces buscaban tramitar con su camarada Santos.
Entretanto, Daniel Coronell seguía infiltrando la campaña de Arias y se nutría de mentiras para armar unas historias llenas de histerismo y locura. A Coronell le dolió en el alma que el Consejo Nacional Electoral exonerara a Arias. Como a la Fiscalía no le quedaba nada para hundir a Arias, el entonces Fiscal Guillermo Mendoza Diago esconde malévolamente un informe de la Policía Judicial que prueba la inocencia del ex ministro.  Llega Viviane Aleyda Morales de Lucio a la Fiscalía y es ella la que arranca, cual aplanadora narcoguerrillera del M19, y se dispone a reducir al silencio a Andrés Felipe Arias.
Viviane Aleyda Morales también conoce el informe de Policía Judicial donde se prueba que AIS tenía todos los controles, todos los filtros posibles, y que los ministros no tenían nada que ver con el engañó que sufrieron por parte de las familias arriba mencionadas. Pero la Morales también engaveta el informe.
Sin embargo, el diario El Colombiano publicó copia del informe dos días antes de la audiencia, y Viviane Aleyda Morales no tuvo más remedio que aportarlo al expediente. La inocencia de Andrés Felipe Arias queda probada: Él no tiene nada que ver con lo que hicieron las familias tramposas.
La jugarreta de Viviane Aleyda Morales. Viéndose perdida, la Fiscal samperista sabe que debe cumplir con la misión de sacar del
Viviane Aleyda Morales y su concubino el guerrillero Carlos Alonso Lucio. Los observa otro guerrillero  "cristianizado" del M19, Eduardo Chávez
Viviane Aleyda Morales y su concubino el guerrillero Carlos Alonso Lucio. Los observa otro guerrillero “cristianizado” del M19, Eduardo Chávez
camino a Andrés Felipe Arias, y entonces ella y su equipo de malhechores se inventan la jugarreta que hoy tiene preso al ex ministro. Dijo la Fiscalía que el delito del Ministerio fue haber suscrito los convenios de ciencia y tecnología con el IICA, que es el organismo multilateral inscrito en la OEA. Así como la FAO es el brazo agrícola de la ONU, el IICA es el organismo multilateral del Sistema Interamericano que se encarga de temas agrícolas y de alimentación y rurales.
Sabiendo la Fiscal Morales, concubina del guerrillero Carlos Alonso Lucio, que tenía una pequeña oportunidad de destrozar al seguro reemplazo de Uribe, sale a los medios a decir que el delito de Andrés Felipe Arias no era el de los auxilios a los Dávila y demás, sino el haber celebrado ese convenio con el IICA.
Lo macondiano de la aseveración de la samperista Viviane Aleyda, no es tanto la acusación contra Arias de celebración de contratos sin lleno de requisitos, sino el haber celebrado los convenios con el IICA que fue la entidad que operó el programa AIS. No solamente lo acusa de celebración indebida de contratos sino que la Morales dijo que Arias ¡cometió un peculado con el IICA…!!!
“Peculado” extrañísimo porque el ministro Arias no le dio dinero a IICA sino que, al contrario, convenció a la entidad de que aportara al programa, cosa que efectivamente sucedió.
Cuando Andrés Felipe Arias pregunta que con qué persona del IICA se cometió el peculado, la fiscal Morales le contesta que con nadie en especial, sino que con la entidad IICA, en abstracto. La Fiscal tuvo la desfachatez de implicar nada menos que a una entidad de la OEA en el supuesto delito pero, obviamente, el único vinculado al proceso debía ser Arias.
Esto da como para una cursi y surrealista historia de Univisión. Para la Fiscal Morales fue sencillo lanzar esa acusación y, acto seguido, decir sin rubor alguno que, gracias a esa ‘celebración ilegal de contratos’ es que fue posible que las familias aquellas hicieran trampa.. Y ¡zas!, le clava a Andrés Felipe Arias el cargo por ‘peculado’ a favor de los tramposos.
Catalina Serrano, la esposa de Andrés Felipe Arias.
Catalina Serrano, la esposa de Andrés Felipe Arias.
Esa fue la jugarreta de Viviane Aleyda Morales, la del proceso 8.000, la que exoneró a Samper por los dineros del narcotráfico en su campaña, la que colocó la Fiscalía General de la Nación al servicio del antiguo terrorista Lucio, la que asesoró paramilitares. Esos son los delitos que se le imputan a Andrés Felipe Arias.
Desbaratando el burdo montaje. Las canalladas en contra de Arias son sencillas de desbaratar. Primero, esos convenios con el IICA se celebraron así porque esa ha sido la manera en que el Ministerio de Agricultura los ha celebrado históricamente. Hay cerca de 140 convenios idénticos sólo desde 1993, y si nos vamos más hacia atrás, podremos encontrar otros 200 convenios, todos idénticos. Ha sido una tradición inveterada en el Ministerio el celebrar convenios con el IICA, una entidad muy seria.
El programa Agro Ingreso Seguro comprobó que era supremamente beneficioso para el agro colombiano, sin importar si se era pequeño, mediano o grande productor. Tan cierto es esto, que el actual ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, critica en los medios a AIS, pero  sigue invitando al sector a participar en Agro Ingreso Seguro.
Para no cansarlos más, dejemos aquí la historia con la promesa de una pronta y segunda parte llena de muchas más sorpresas.
Baste decirles que si Andrés Felipe Arias debe estar en la cárcel, eso significa que todos los ministros de Agricultura vivos también deberían irse para la Picota.
Todos, incluyendo al actual Ministro Juan Camilo Restrepo, quien ratificó el convenio con IICA, el mismo convenio que tiene tras las rejas a Andrés Felipe Arias.
¡Qué horror de gobierno..! ¡Qué espanto de justicia..! ¡Qué asco de periodismo cómplice!

@ricardopuentesm

sábado, 13 de abril de 2013

Venezuela, Maduro y después.

JORNADA ELECTORAL




(AW) A pocas horas del 14 de abril, como jornada electoral en Venezuela y a no muchas horas de la muerte de Hugo Chavez importa saber qué rumbo tomará este proceso que revolucionó América Latina, que pateó el tablero o al menos fue dolor de cabeza para el imperio y sus socios. Alguien recordaba que luego del golpe de Estado de abril de 2002 dijo Chavez: váyanse a sus casas a dormir, ya he vuelto. Volverá con maduro? Las consignas del pueblo prometen: Chávez, te lo juro, mi voto es por Maduro o Con Chávez y Maduro el pueblo está seguro. Pero no puede negarse que hay posiciones encontradas, irreconciliables por lo tanto algunos aceptarán los resultados electorales y otros darán pelea. Aquí una nota de Guillermo Almeyra, politologo e historiador.
--Por Guillermo Almeyra

Nicolás Maduro muy probablemente será elegido el domingo presidente de la República Bolivariana de Venezuela porque la oposición de derecha y ultraderecha, que jamás le ganó a Hugo Chávez, no está en condiciones de ganarle a su fantasma que está apoyando a su heredero. Pero si de algo se puede estar seguro es de que Washington y esa oposición no aceptarán el resultado de las urnas, como no aceptaron el crecimiento de la influencia política de Jorge Eliécer Gaitán en Colombia, ni el gobierno de Jacobo Arbenz en Guatemala, ni la mayoría peronista en los 50 y en los 70, ni la revolución cubana, ni el gobierno de João Goulart en Brasil, ni a Salvador Allende en Chile. Donde no pueden ganar en las urnas esas fuerzas buscan siempre la salida anticonstitucional y no vacilan ante los golpes militares, los genocidios y las invasiones abiertas o disfrazadas, como la de Castillo Armas, desde Honduras, en Guatemala o la de Bahía de los Cochinos, en Cuba, desde Honduras, Nicaragua y Estados Unidos.
Ante la revolución bolivariana, en este período postchavista surge pues la alternativa: o profundizar política y socialmente el proceso y las movilizaciones para afirmarse y enfrentar los intentos reaccionarios que vendrán o, en cambio, institucionalizar el chavismo que Chávez se encargaba a cada rato de modificar y hasta subvertir, lo cual implica tender lazos a sectores de la oposición y a Washington y mantener controlados los movimientos sociales. En cierta medida, se reproduce la discusión en la Unidad Popular chilena entre el "avanzar para consolidar" y el "consolidar para avanzar",negociando con la democracia cristiana, frenando las iniciativas de los trabajadores y reforzando las instituciones política que, como se sabe, favoreció el tancazo y después el golpe de Pinochet.
Maduro, que es un revolucionario pero no un socialista pues espera todo del Estado, no tiene ni el prestigio ni la capacidad ni el olfato político de Chávez, quien quería construir un Estado moderno y a la vez combatir al Estado capitalista. Además, en el aparato estatal y en las fuerzas armadas, hay posiciones bolivarianas y chavistas pero conservadoras y hay fuerzas que buscan disminuir la tensión tomando contacto con el enemigo y hasta haciéndole concesiones en el marco del capitalismo de Estado venezolano. El Partido Socialista Unificado de Venezuela no es, además, un partido socialista sino un aparato electoral, entiende por socialismo una serie de medidas democráticas y distribucionistas que dejan intacto al sistema y no intenta construir el socialismo siguiendo un programa de transformaciones decididas por los trabajadores y logradas gracias a la participación decisiva y al poder de los mismos en las empresas y en el territorio. En la dirección del aparato estatal chavista, por último, abundan los que quieren subordinar los gérmenes de poder popular, como las comunas o las misiones, a los gobernadores o a las fuerzas armadas (y cortan así el aflujo de savia popular al aparato de la revolución bolivariana, dejando de paso a "las bases" en un pasivo papel de manifestantes o votantes.
Esas son las grietas que intentarán utilizar los "escuálidos" dentro de sus planes golpistas y como parte de la preparación de los mismos: buscarán entrar en los sectores "blandos", establecer lazos con la boliburguesía y con los conservadores y burócratas, tal como advirtió Hugo Chávez, que los veía como trabas al avance del proceso y como minas potenciales en el camino de éste. El golpe que ellos preparan no consistirá sólo en una conspiración cívicomilitar preparada por una campaña de prensa a nivel nacional y mundial ni en la compra de algún sector reaccionario de las fuerzas armadas. Será antes que nada una acción política, una campaña de inteligencia y desestabilización económica, de división del aparato chavista, de inducción a una parte del mismo a congelar su fuerza real, que es la conciencia y la participación de las masas.
En lo inmediato, la economía de Venezuela, que depende por completo de la renta petrolera, no presenta problemas graves y la fuga de capitales podrá ser en buena medida controlada ya que la inmensa mayoría de las divisas provienen de PDVSA, que es estatal. Un sector conservador del gobierno se hará eco de la campaña chovinista de la derecha y pensará que le conviene reforzarse reduciendo los aportes venezolanos a Cuba y el ALBA y los esfuerzos en pro de la integración latinoamericana para distribuir creyendo que "hay que poder orden" antes que nada mediante el aparato estatal. Eso podría llevarlo a ver la delincuencia como un problema puramente policial y represivo y a considerar las huelgas y reivindicaciones obreras y los gérmenes de poder popular desorden y despilfarro. Otro, por el contrario, más chavista y más radical, insistirá en los planes del Comandante desaparecido. La lucha entre ellos será sorda y estará cubierta por declaraciones chavistas. Lo determinante para dividir las aguas, sin embargo, no será la retórica chavista (la burocracia y Stalin declamaban su fidelidad al leninismo mientras lo enterraban) sino las medidas que propongan y, fundamentalmente, su apoyo en la juventud, las mujeres, la autoorganización de los trabajadores, el control de éstos sobre el territorio, la delincuencia local y sus cómplices burocráticos, los aparatos estatales represivos o corrompibles.
La juventud, las mujeres, el pueblo que habrán votado por Maduro no pueden delegar el poder en éste, cualquiera sea su lealtad a Chávez y su sinceridad. Cuando los obreros tomaron por asalto las armerías de Buenos Aires y aplastaron un golpe sangriento, Perón salió al balcón del palacio y rogó " ¡muchachos, dejen que este partido lo juego yo!". Meses después huía antes otro golpe. Moraleja: Si no se quiere perder no hay que dejar que el Directyor Técnico juegue solo.
Es muy poco el tiempo transcurrido desde la muerte de Hugo Chávez como para saber qué puede ir sucediendo ahora con la Revolución Bolivariana. Las nuevas elecciones ya están a la vuelta de la esquina, el 14 de abril. Hacer hipótesis sobre qué pueda suceder allí no es el objetivo principal de este escrito. En todo caso, lo que nos interesa fundamentalmente es ver qué pasa a mediano plazo, qué escenarios pueden irse dibujando para más allá de esa fecha puntual. En otros términos, independientemente de los resultados de la próxima justa electoral, la cuestión básica estriba en ver para dónde se dirigirá todo el proceso en curso: ¿sigue la revolución? ¿En qué términos sigue? ¿Se viene abajo? ¿Todo depende sólo de una elección?
Si se dijera tajantemente que, de no ganar el movimiento bolivariano con Nicolás Maduro como candidato este 14 de abril, la revolución termina, eso ya indicaría un terrible peligro: no sólo por la presunta derrota en las urnas y lo que ello traería aparejado, sino porque se estaría reduciendo la revolución a un mero proceso electoral. Y, por supuesto, es de esperarse que la revolución sea infinitamente más que eso.
En relación a estas próximas elecciones, todo indica que el movimiento bolivariano seguramente volverá a ganar. La presencia de Chávez aún es enorme en el panorama venezolano, para bien de unos y para mal de otros. Su figura, sin dudas, ya pasó al lugar de mito legendario. Como todo mito, por tanto, es intocable. Quizá eso debiera considerarse desde la perspectiva del socialismo, para revisar la construcción de lo que efectivamente está teniendo lugar en Venezuela. "Si continuamos personalizando el proceso revolucionario bolivariano nada más que en la singularidad extraordinaria de Hugo Chávez, no estaremos contribuyendo a que éste se mantenga en el tiempo y en el espacio, puesto que la prédica constante de nuestro Comandante estuvo siempre relacionada con la construcción y fortalecimiento del
Poder Popular como único medio para hacer la revolución bolivariana socialista en Venezuela", afirmó correctamente Homar Garcés.
Es decir, el culto a la personalidad -cosa que se criticó profundamente en relación a muchas de las pasadas experiencias socialistas del siglo XX- no pareciera dar muestras de terminar. Por el contrario, casi se evidencia como garantía de la sobrevivencia de la revolución. Incluso, más allá que no se lo haya implementado finalmente, hasta se llegó a pensar en su embalsamamiento.
Como mito que ya es, igual que cualquier nueva "deidad" de las que se fueron construyendo durante el siglo XX (Mahatma Ghandi, Juan Domingo Perón, el Che Guevara, John Lennon, Diego Maradona), la figura de Chávez definitivamente ayudará a ganar procesos electorales a quien se presente en su nombre. "Aquí vengo a cumplir su orden (...) No soy Chávez, pero soy su hijo y todos juntos el pueblo somos Chávez", dijo Nicolás Maduro al momento de firmar su inscripción como candidato presidencial del PSUV, llamando a votar por él como lo hizo el propio Hugo Chávez el 8 de diciembre pasado en Caracas antes de partir a Cuba para un nuevo tratamiento de su dolencia, nombrándolo de esa manera su virtual "heredero". ¿Puede el socialismo permitirse "herederos"? ¿No era eso patrimonio de las monarquías?
"Desgraciado de nosotros si no cumplimos con los postulados del mejor hombre que hemos tenido..., Hugo Rafael Chávez Frías", afirmó categórico el jefe de Estado Mayor Presidencial, mayor general Jacinto Pérez Arcay, quien fuera maestro del ahora desaparecido presidente Chávez en la Academia Militar, y uno de sus personajes más cercanos.
Alguien escribió por allí: "Para quienes vamos a votar por Maduro: El 14 de abril es un día simbólico, cae domingo, igual que el 14 de abril de 2002. En la madrugada de ese día, Chávez volvía a Miraflores, luego del Golpe de Estado del 11 de abril. Acuérdense que nos dijo: "Váyanse a sus casas a dormir, yo he vuelto". Con el triunfo de Maduro, ese 14 de abril, Chávez volvería a este mundo para continuar su revolución". No cabe ninguna duda que la apelación a la presencia espiritual del comandante abarca buena parte -por no decir casi toda- de la escena electoral venezolana. Competir contra eso, al menos ahora a un mes de su desaparición física, es virtualmente imposible. Ello puede ser una cierta cuota de seguridad para el proceso bolivariano, porque es muy probable que el candidato dejado por el comandante no tenga mayores problemas en imponerse. Incluso no sería nada improbable que gane con una diferencia grande, mayor incluso a la que en vida sacara Chávez. La lealtad al líder ("Chávez, te lo juro, mi voto es por Maduro", "Con Chávez y Maduro el pueblo está seguro" son las consignas) en principio augura un triunfo cómodo. En estos momentos la diferencia porcentual con el candidato opositor, Henrique Capriles, es de 14 puntos.
El respeto casi reverencial y, a su modo, el amor que la figura del ilustre desaparecido evocan, tienen un valor incalculable, realmente difícil de valorar en perspectiva aún. "Elijan a Nicolás Maduro como Presidente de la República. Yo se los pido de corazón", dijo Chávez ya moribundo. Esa invocación tiene una valía casi mágica. Si ha habido disputas en lo interno del PSUV para decidir los pasos a seguir ya sin la presencia del comandante, es evidente que se consensuó y se llegó a acuerdos que permitieron cumplir con lo dicho por el líder. De momento, al menos para estas elecciones, la figura de Chávez sigue siendo la de gran aglutinador. Por ahora, su imagen sigue siendo el principal sostén de la revolución. En otros términos: funciona como ídolo cohesionador. Sólo para mostrarlo con un ejemplo desde la Psicología Social: en Argentina, luego de dos presidencias igualmente populares como la de Chávez, el general Juan Domingo Perón fue quitado de escena con un sangriento golpe de Estado. Luego de eso, por años fue factor clave de la política argentina, aún en el exilio. Cuando décadas después estaba por regresar a su país al levantársele su proscripción, quien funcionaba como su "delegado" o "representante" político -de hecho: candidato a las elecciones presidenciales que posteriormente ganaría- era llamado "el tío". Expresión popular, espontánea, de lo más auténtica, que sin mayores tapujos dejaba ver la dinámica en juego: si Héctor Cámpora era el "tío", los "sobrinos", ¿qué padre tenían? Algo similar sucede en Venezuela.
II
No se puede explicar la marcha de los movimientos políticos por puras razones subjetivas, psicológicas. Desde luego que no; pero tampoco puede decirse que ellas no existan. ¿Por qué el culto a la personalidad que vemos repetirse tan a menudo, y curiosamente, en las experiencias socialistas que, se suponen, deberían superar esas "lacras"? -Venezuela no es la excepción- ¿Será que la magnitud del cambio en juego es tan fenomenalmente grande que para ello se hace necesaria la presencia de estos "grandes hombres", los "mejores", según decía el maestro de Chávez, para poder movilizar esas transformaciones? ¿Pero no era el socialismo una búsqueda de construir una sociedad de iguales, de conferir poder al pueblo, a la gran masa siempre postergada? Evidentemente, los "tíos", pero más aún: los "¿padres?", no dejan de ser necesarios para motorizar a las grandes mayorías. Al menos aún hoy. Si en un futuro eso será innecesario, lejos estamos ahora de poder decirlo.
Definitivamente Hugo Chávez no "está de moda": ¡es ya una huella indeleble en la humanidad! Es natural que en nuestra cultura latinoamericana nadie hable mal del muerto ("era tan bueno el pobrecito"); de todos modos, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, tenía razón cuando anticipó que solo la historia podrá decir cuán indeleble o cuán superficial es la huella de Chávez (y no la historia de un par de semanas). Pero no cabe la menor duda que Venezuela, y en buena medida Latinoamérica, o incluso el movimiento popular del mundo, tiene una historia antes de Chávez, y tendrá una historia después de su desaparición. Hubo ya quien lo erigió casi como santo: "San Hugo de América, Patrono de nuestra Patria Grande, latinoamericana-caribeña", se permitió nombrarlo un grupo de importantes intelectuales y activistas políticos de Nicaragua.
La pregunta fundamental en juego es, sin la presencia física de Chávez: ¿cómo seguirá esta historia? Las mejoras conseguidas ¿se mantendrán?, ¿se profundizarán? ¿O la reacción de derecha hará lo imposible por eliminarlas?
Que con los casi 15 años de su presidencia Venezuela cambió, y mucho, está absolutamente fuera de discusión. De hecho el representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD-, Niky Fabiancic, informó recientemente que la república caribeña se encuentra hoy ubicada entre los primeros países del mundo con mayor índice de desarrollo humano, incluso superando a Brasil, Colombia y Ecuador en la región latinoamericana. Desde fines de 2003 hasta mediados de 2008, Venezuela logró 23 períodos trimestrales de crecimiento consecutivo. El record se rompió por el impacto de la crisis mundial, pero la economía retomó la senda a partir del segundo trimestre de 2010. En 2011 ya obtuvo un crecimiento de 4,2 % y en 2012 de 5,5 %. Contrariamente a lo que pasa en otros país del área, guiados por las recetas neoliberales, el desempleo bajó a menos de la mitad (del 15 al 7 %) en una década y media, y la pobreza extrema a casi una cuarta parte (del 26 al 7 %). La informalidad laboral descendió del 54 al 43 % (con leyes de protección laboral para los trabajadores formales que antes no existían), y la tasa de desempleo pasó de un 15,2 % en 1998 a un 6,4 % en 2012, con la creación de más de 4 millones de empleos. El salario mínimo fue teniendo sucesivos aumentos, para ser en este momento uno de los más elevados de toda Latinoamérica. En este período el PIB por habitante pasó de 4.100 dólares en 1999 a 10.810 dólares en 2011. Las mejoras en las condiciones de vida de la población son indiscutibles; durante todo el período presidencial de Chávez los gastos sociales aumentaron en un 60,6 %.
Es por todo esto, y por muchas más mejoras en los niveles de vida de la gran masa de venezolanos, que Chávez ganó 15 de las 16 elecciones en que se presentó en estos años, y siempre inobjetablemente, con diferencias por arriba del 10 % en relación a sus contrincantes. Sólo para enumerar algunos de los numerosos logros de su gestión, podría mencionarse que aproximadamente un millón y medio de personas aprendieron a leer y escribir gracias a la campaña de alfabetización denominada Misión Robinson I; la tasa de escolarización en la enseñanza secundaria pasó de un 53,6 % en 2000 a un 73,3 % en 2011; las Misiones Ribas y Sucre permitieron a decenas de miles de jóvenes adultos emprender estudios universitarios, pasando el número de estudiantes de 895.000 en 2000 a 2,3 millones en 2011, con la creación de nuevas universidades. Igualmente la tasa de mortalidad infantil pasó de un 19,1 por mil en 1999 a un 10 por mil en 2012, o sea una reducción de un 49 %. Un logro particularmente destacado fue que de 1999 a 2011, la tasa de pobreza pasó de un 42,8 % a un 26,5 % y la tasa de extrema pobreza de un 16,6 % en 1999 a un 7 % en 2011. Junto a ello, es de destacar que la tasa de desnutrición infantil se redujo en un 40 % desde 1999. También es de destacar que desde 1999 el gobierno entregó más de un millón de hectáreas de tierras a los pueblos aborígenes del país. Desde 1999 la tasa de calorías que consumen los venezolanos aumentó en un 50 % gracias a la Misión Alimentación que creó una cadena de distribución de 22.000 almacenes de alimentos con precios populares (MERCAL, Casas de Alimentación, Red PDVAL), donde se subvencionan los productos a la altura de un 30 %. El consumo de carne aumentó en un 75 % desde 1999; es por todo ello que la tasa de desnutrición pasó de un 21 % en 1998 a menos del 3 % en 2012. Según la FAO, Venezuela es el país de América Latina y del Caribe más avanzado en la erradicación del hambre.
Los efectos positivos de la Revolución Bolivariana también se sienten fuera de Venezuela. Más allá de la interesada crítica que la derecha pueda abrir al respecto indicando que "Chávez dilapidaba la entrada de petrodólares", no caben dudas que la solidaridad internacional como norma fue parte de la presencia venezolana en estos años. La empresa Petrocaribe, por ejemplo, permite a 18 países de América Latina y del Caribe, o sea 90 millones de personas, adquirir petróleo subvencionado a la altura del 40 % al 60 %, asegurando de ese modo su abastecimiento energético. Y la creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América -el ALBA- entre Cuba y Venezuela, a la que posteriormente se fueron sumando otros países con gobiernos progresistas en la región, asentó las bases de una alianza integradora basada en la cooperación y la solidaridad, rechazando la injerencia de Washington y promoviendo una actitud de hermandad interregional. Fue por eso que ante la muerte de Chávez, Fidel Castro manifestó apesadumbrado: "Perdimos nuestro mejor amigo". De hecho Venezuela ofrece un apoyo directo al continente americano más importante que Estados Unidos. En 2007, el gobierno de la Revolución dedicó más de 8.800 millones de dólares a donaciones, financiamientos y ayuda energética contra sólo 3.000 millones otorgados por la Casa Blanca. Y más aún: brinda también ayuda a las comunidades desfavorecidas de Estados Unidos, proporcionándoles combustible con tarifas subvencionadas.
Fuera de las críticas que se puedan -y deban- hacer al nunca definido Socialismo del siglo XXI (más una consigna que una realidad concreta), sin dudas estos años dieron muestra de una definida vocación popular con el proceso que abrió Chávez. Quizá no fue la revolución socialista que se soñaba décadas atrás, en el marco de la Guerra Fría, cuando eran otras las esperanzas. Ahora, quizá, esas esperanzas siguen siendo las mismas, pero las formas han cambiado. Ante el retroceso fenomenal del campo popular a partir del triunfo omnímodo del gran capital que tuvo como símbolo la caída del Muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética, los discursos contestatarios salieron de escena. Por eso la llegada de un personaje como Hugo Chávez -un militar nacionalista- produjo tantas expectativas. Quizá años atrás, cuando tal como él mismo lo dijo en más de una oportunidad: "se dedicaba a perseguir guerrilleros en el monte", su figura no hubiera concitado la atención de la izquierda. Pero sin dudas su estilo y su proyecto ganaron amplias masas de población en Venezuela, y pasó a ser el personaje que fue.
III
Que fue polémico y contradictorio, no caben dudas. "Chávez, católico convencido, atribuye sus hados benéficos al escapulario de más de cien años que lleva desde niño, heredado de un bisabuelo materno, el coronel Pedro Pérez Delgado, que es uno de sus héroes tutelares", lo describió alguna vez Gabriel García Márquez. De todos modos para la derecha, tanto la de su país natal como para la internacional, su figura pasó a ser mala palabra, demonizada, aborrecida. Si es verdad que la CIA terminó inoculándole un cáncer, no es el punto (podría ser, ¿por qué no?); lo cierto es que representó el regreso de las ideas de socialismo que por años habían sido anatematizadas.
Esto, por supuesto, debe ser matizado. En el medio de la marea neoliberal y privatizadora que cruzó el globo en estos últimos años, volver a hablar de socialismo tuvo una importancia decisiva. En Venezuela no se está construyendo un modelo socialista, pero ante el triunfo tan virulento del capitalismo salvaje a escala planetaria, el proceso bolivariano (ante todo nacionalista, antiimperialista y con pretensiones de capitalismo con rostro humano, aunque no socialista) fue una bocanada de aire fresco, de esperanza. De todos modos, las injusticias estructurales permanecen. Permanecieron en los años de gobierno de Hugo Chávez, manteniendo el rentismo petrolero y la economía de mercado. "Cada devaluación nos echa en cara la gran dependencia estructural de nuestra economía de la renta del petróleo, pues nuestro aparato industrial, productivo, que está en manos de la burguesía, nunca ha podido convertirse en una verdadera fuente de riqueza. Si nuestra economía capitalista tuviera una seria y verdadera burguesía que se esmerara en ingeniarse la más eficiente combinación de los factores productivos para producir riqueza, entonces tendríamos una economía que, por un lado, no necesitaría importar la ingente cantidad de productos que requiere nuestra sociedad para cubrir sus necesidades y, por otro, tendríamos un aparato industrial que al generar cuantiosas riquezas le reportaría una importante porción de ingresos al Estado por concepto de pago de impuestos que irían a financiar el gasto público, como ocurre en la mayoría de las economías capitalistas que, a diferencia de la venezolana, no dependen de la renta internacional que genera un medio de producción no producido como lo es el petróleo. (...) Pero las preguntas que ahora debemos hacernos en nuestro proceso revolucionario hacia el socialismo, son más difíciles y complejas que antes: ¿seguiremos repitiendo la misma historia en el tratamiento paliativo de la enfermedad rentista de nuestra economía, de nuestra sociedad y de nuestra cultura? ¿Qué debemos hacer de forma distinta para enfrentar el rentismo petrolero ahora bajo las banderas del socialismo bolivariano? ¿Acaso seguirá intacto ese arremetimiento contra los más desposeídos que conlleva toda devaluación en Venezuela? ¿Frente a qué estamos?
¿Se trata de la transición de un capitalismo rentista a un socialismo rentístico? ¿Se puede hablar de socialismo rentista o es eso una gran contradicción?, se preguntaba Heiber Barreto Sánchez, preguntas que hacemos nuestras también. ¿Hacia un socialismo petrolero?
Que la Revolución Bolivariana es socialista y se plantea la expropiación de los medios de producción desde una plataforma revolucionaria con control obrero de la producción y milicias populares como garantía de la construcción del poder popular, tal vez no. En ese sentido está más cerca de lo que fue el movimiento peronista en Argentina que de la revolución cubana. La lucha de clases fue algo casi abominado en el discurso de Chávez y de la gran mayoría de funcionarios del proceso bolivariano. Desde la izquierda crítica, ello se indicó en infinidad de oportunidades: "Que la "Revolución Bolivariana" de socialista solo tiene el adjetivo puede decirlo, con conocimiento de causa, el acaudalado Wilmer Ruperti, capitán de la marina mercante hace apenas veinte años, convertido en el principal transportista naviero de Venezuela. O el teniente Arne Chacón, hermano de Jesse Chacón, ex ministro de relaciones interiores y ahora de telecomunicaciones. El teniente Chacón compró a crédito la mitad del Banco Baninvest, con su sueldo de oficial como único patrimonio. Y a propósito de bancos privados, éstos experimentan un crecimiento del 43 %, mientras el techo del sector industrial está por debajo del 10 %, según el Ministerio de Finanzas. Un reciente negocio muy lucrativo: los bonos de la deuda argentina, comprados por el gobierno de Chávez, fueron de inmediato puestos en mano de los bancos privados que percibieron ganancias máximas en el mercado internacional en un tiempo record", escribió un informado periodista que me pidió expresamente el anonimato. Es decir: el proceso que inauguró Hugo Chávez definitivamente abrió puertas, despertó esperanzas. Sin repetir los modelos del socialismo marxista clásico, levantó grandes expectativas para el campo popular; de hecho, a su modo populista y contradictorio (citando al mismo tiempo la Biblia y al Che Guevara) repartió la renta petrolera de su país de un modo muchísimo más equitativo a lo que nunca antes se había hecho en Venezuela. Las grandes mayorías, por siempre olvidadas y excluidas, comenzaron a sentirse partícipes de su destino, comenzaron a contar en la política de su país, fueron reconocidas como personas, pudieron entrar -esto vale como símbolo- por vez primera al Teatro Teresa Carreño (símbolo histórico del "buen gusto" de la aristocracia vernácula, donde jamás llegaba ningún "pobre").
Ahora bien: el proceso bolivariano empezó con Chávez, y en muy buena medida se mantuvo gracias a él. Retomamos entonces la pregunta que nos hacíamos más arriba: sin Chávez, ¿qué pasará ahora?
IV
Como mínimo podrían apuntarse tres escenarios.
Por un lado, la derecha política nacional -asesorada, financiada, adoctrinada y en muy buena parta dirigida por la Casa Blanca-, con el beneplácito de todas las fuerzas de derecha del mundo, ven ahora la posibilidad de golpear, dado que no está la figura aglutinadora de Chávez. Probablemente, más allá de la declaración formal, no estén esperando ganar las elecciones el 14 de abril. Rivalizar en las urnas hoy, a un mes de fallecido el comandante y con todo el peso espiritual que eso pueda significar, posiblemente no haga esperar a las fuerzas del MUD (Mesa de Unidad Democrática) un cómodo triunfo. O ni siquiera un triunfo. La posibilidad de planes desestabilizadores por parte de la CIA no hay que descartarlos. En círculos bolivarianos se llegó a hablar, por ejemplo, de un atentado del gobierno estadounidense (como operación secreta de inteligencia, obviamente) contra el candidato Capriles Radonski, para convertirlo en un mártir de la lucha antichavista y crear un clima de inestabilidad, de ingobernabilidad, en el entendido que "a río revuelto ganancia de pescadores". Más allá de lo cuestionable de este tipo de ideas, más cercanas a la ciencia-ficción y a visiones conspirativas/confabulacionistas, no son de descartar maniobras violentas promovidas desde los sectores más reaccionarios. De todos modos, el análisis de situación lleva a pensar que en esta justa electoral volverá a ganar el chavismo (ganará la imagen de Chávez, dicho en otros términos).
Si eventualmente ganara Capriles, es más que cantado el proceso de reversión de los logros obtenidos por la revolución. Es difícil precisar si, en tal caso, se desataría una cacería de brujas. Por supuesto que hay sectores en la derecha venezolana así como en Washington que alentarían políticas revanchistas. Esto es: un descabezamiento masivo de los avances del movimiento bolivariano. De momento puede decirse que eso no sería nada fácil para estos sectores conservadores y reaccionarios, porque existe un pueblo organizado y fervoroso defensor de lo que ya se incorporó como derechos propios, como batallas ganadas, y que no estaría dispuesto a perder. Además, hoy por hoy las Fuerzas Armadas juegan un papel de cierta garantía del proceso bolivariano. La imagen de Chávez es, sin dudas, un elemento que cohesiona a los militares venezolanos, y ya han dado muestra de su voluntad constitucionalista y, de algún modo, popular. Se podría decir que son Fuerzas Armadas al servicio de un proyecto antiimperialista y popular, ya no formadas en la lógica de la contrainsurgencia y la Doctrina de Seguridad Nacional como sucedió años atrás con todos los militares latinoamericanos, en el medio de la Guerra Fría.
Ahora bien: si se considera que perdiendo Maduro y el PSUV las próximas elecciones la revolución podría revertirse, eso deja ver una debilidad estructural altamente preocupante: un proceso revolucionario que intenta transformar de raíz una sociedad no puede asentarse solamente en este mecanismo de las democracias formales. ¿Puede hacerse realmente un cambio con los mismos instrumentos que se denuncian, a los que se combate? La revolución socialista está llamada a superar la estrechez de las democracias representativas del libre mercado. ¿Qué hay, si no, "con la construcción y fortalecimiento del Poder Popular como único medio para hacer la revolución bolivariana socialista en Venezuela" que se proclamaba más arriba? De todos modos, sabiendo de lo limitado de esta forma, es imprescindible para mantener lo avanzado en estos años lograr el triunfo de Nicolás Maduro en las urnas este 14 de abril. Si no, el proceso en curso muy probablemente pueda venirse abajo. Si gana el candidato de la derecha, ¿quién garantizaría la continuidad de la revolución: el chavismo como oposición parlamentaria en la Asamblea Nacional, las Fuerzas Armadas, el pueblo organizado en el PSUV? Este partido, fuera de sus rimbombantes cartas de presentación, no constituye en modo alguno una vanguardia, no es una herramienta revolucionaria realmente reconocida por las masas. Más allá de las encendidas declaraciones (que tienen más de pirotecnia verbal que de hechos sociales concretos) que "todos somos Chávez", ¿está realmente el pueblo organizado para defender -armas en la mano quizá- la revolución?
Como se decía más arriba, la derecha política sabe que es muy difícil un triunfo en estas elecciones. Para su visión, retratada en lo que un economista como Ángel García Banchs puede expresar, en buena medida se espera un derrumbe del proceso. Su pronóstico post elecciones es "Una devaluación (oficial o ingeniada) del bolívar, no menor a un 40-50%; mayor escasez de divisas y bienes; mayor inflación, sobre todo por la devaluación y los ajustes de precios rezagados; recortes del gasto público y, en particular, del "gasto social" y la Misión Vivienda, la cual poco a poco desaparecería, al ser fiscalmente insostenible; una caída del poder de compra del salario respecto a la canasta de bienes nacionales y la de bienes importados; contracción del consumo, en la inversión pública y privada y, por tanto, también, del producto y el empleo nacional; incremento de la morosidad de la banca, y una contracción real del crédito bancario, y de las ganancias del sector; un mayor malestar social; un alza del endeudamiento en bolívares y divisas y un incremento considerable de los desembolsos para el pago de deuda vieja; una enorme conflictividad económica, política y social; protestas frecuentes contra el gobierno, sobre todo del sector del chavismo chantajeado por promesas incumplidas, viviendas no construidas, asignaciones/misiones disminuidas, la inflación, la escasez, el desempleo y menores ingresos reales; un empeoramiento de la crisis de bienes públicos (la inseguridad, salud, educación, crisis eléctrica, etc.)". Más allá de la saña visceral ("odio de clase", se podría decir) con que algunos esperan este agorero panorama, es real que la economía presenta problemas estructurales que, sea quien fuere el ganador este 14 de abril, habrá que considerar seriamente. Las devaluaciones nunca son buena noticia para los bolsillos populares.
En la eventualidad de una derrota electoral del movimiento bolivariano en estas elecciones, es más probable que se marche hacia una sociedad polarizada, divida tajantemente entre "chavistas" y "antichavistas" (¿no hace recordar eso a la división "peronistas" y "antiperonistas" de la Argentina?), donde difícilmente se puedan profundizar los logros del gobierno de Chávez, creándose un dinámica de fuerte conflictividad. Si eso lleva a una guerra civil es imposible predecirlo ahora; pero no es descartable.
Otro escenario, quizá el que buena parte de la izquierda desearía, es la profundización de la organización popular de base, con una radicalización socialista de las medidas iniciadas por Chávez en sus años de gobierno, poniendo al rojo vivo la lucha de clases y logrando finalmente el nacimiento de un proyecto socialista más claro. Esto implicaría el retroceso de la así llamada boliburguesía dentro del aparato chavista, con el triunfo de los sectores populares más a la izquierda y el alejamiento de todos los cuadros con pensamiento y actitudes capitalistas, disfrazados de izquierda con una fachada populista, que son en realidad quienes hace tiempo vienen gestionando el proceso a la sombra de Chávez. Esto implicaría quizá dejar de ser la "revolución bonita", pacífica y sin enfrentamientos, para abrir un proceso de aceleración de marcha hacia el socialismo. Este, de todos modos, es el escenario menos posible. La revolución hace buen tiempo ha perdido el empuje de los primeros años. Llenar plazas con miles y miles de simpatizantes con franelas rojas no es, necesariamente, la revolución. Son actos masivos, sin dudas, multitudinarios, de gente que agradece a su líder -y por quien lloró desconsoladamente su muerte- pero que no significan aún la nueva sociedad. El verdadero Poder Popular, con una dirigencia colectiva ya no centrada en la figura omnímoda de una sola persona, sería lo único que puede afianzar la Revolución Bolivariana, aunque este es el escenario menos posible. Ya en vida de Chávez ese viraje y profundización parece haber quedado descartado. Con Maduro en la presidencia se abre el interrogante de cómo evolucionará el proceso.
El tercer escenario, y que lamentablemente se ve como más posible, es el del avance de la que se dio en llamar la "derecha endógena". Es difícil saber con exactitud el grado de confrontación en la interna del movimiento bolivariano. Por supuesto, ello no se hace evidente ahora, o no de un modo escandaloso al menos. Está claro que los sectores más a la izquierda han ido perdiendo presencia en la estructura gubernamental, y por cómo se ve el panorama, difícilmente puedan recuperar terreno, y mucho menos imponerse, tanto en la dirección del Estado como del PSUV. En este momento está clara la jugada con el actual presidente encargado, pues aparece como candidato de unidad que representa a todas las fuerzas chavistas. Maduro, seguramente habiéndose negociado cuotas de poder entre bambalinas en las filas de la dirección del PSUV y a quien se va a apoyar masivamente ahora, pues así lo decidió Chávez en vida y por lo tanto es la mejor garantía de triunfo en las urnas, no es el comandante. Ello significa que, de ganar y quedar como presidente constitucional, deberá seguir defendiéndose de los ataques de la derecha tradicional y de Washington; pero también está en el medio del estamento de "nuevos ricos" que fueron secuestrando el proceso (¿Chávez no lo sabía? Eso es difícil de creer...) Esos sectores de "empresarios bolivarianos", de burócratas de profesión, el "partido militar" y todo lo que representa este movimiento nacionalista de socialismo petrolero llamado Revolución Bolivariana, parece el sector más preparado para tomar la estafeta.
Es más fácil creer que el proceso pueda encaminarse en lo político hacia una Argentina peronista (más populista que popular, sin tocar los resortes básicos de la propiedad, y con interminables pugnas internas dentro del movimiento peronista), o una Nicaragua danielista (es decir: con un sector de empresarios sandinistas que mantienen un discurso presuntamente confrontativo con el imperio en términos políticos, pero cobrando los beneficios económicos de la tristemente célebre "piñata" post derrota electoral en 1990), que hacia un proyecto de transformación revolucionaria, de profundización de las expropiaciones y de construcción de alternativas reales de democracia de base.
Por supuesto que ahora la mejor noticia sería el triunfo de Nicolás Maduro, con el más amplio margen sobre su contrincante Henrique Capriles. De ganar, la tendencia que ha llevado el proceso bolivariano hace pensar como más posible un capitalismo con bastantes beneficios a través de programas sociales (más cercanos al asistencialismo que a la opción socialista de poder popular) que a una depuración de cuadros "boliburgueses" y una radicalización hacia la izquierda.
De todos modos, alienta saber que el pueblo venezolano ya despertó y abrió los ojos. Fue ese pueblo el primero en reaccionar a los planes de capitalismo salvaje que tejieron los organismos financieros internacionales, cuando aquella histórica reacción de 1989 llamada Caracazo. Fue ese mismo pueblo el que se movilizó en forma espontánea para rescatar a su líder cuando la intentona de golpe de Estado contra Chávez en abril de 1992; y fue también ese mismo pueblo el que superó dos paros petroleros impuestos por la derecha internacional, evitando el colapso del país. La derecha que maneja el Partido Socialista Unido de Venezuela, más allá de un discurso de compromiso y un disfraz de presunto revolucionarismo, no pareciera tener ideales socialistas. ¿Los tendrá el pueblo, ese que se sintió conmovido por la partida de su adorado conductor? Esperemos que sí. Ahí está la única garantía de poder seguir dándole vida a un proyecto de transformación real Desde Latinoamérica confiamos que así sea, y en lo que se pueda, daremos nuestro granito de arena.El Tribunal Supremo apoya la ley india de patentes y falla en contra de Novartis

sábado, 6 de abril de 2013

El Papa Francisco envió una donación de 50 mil dólares para ayudar a los damnificados por el trágico temporal que sufrió la ciudad de Buenos Aires y La Plata, según informó hoy la agencia AICA en su cuenta de Twitter.



En un mensaje enviado esta semana, el Papa expresó que “se sentía profundamente apenado por el trágico temporal que dejó 51 muertos”  y alentó a las instituciones civiles y eclesiásticas, así como a las personas de buena voluntad, a “prestar con caridad y espíritu de solidaridad cristiana la necesaria ayuda a cuantos han perdido sus hogares o sus bienes personales”.

jueves, 7 de marzo de 2013

Por primera vez la muerte de un Presidente venezolano produce en el mundo tan enorme impacto. La primera lectura de este fenómeno es que Chávez –como Castro con Cuba- ha sido más importante que su país.


Hugo Martini
CARTA
Cuando se apague este momento de duelo Venezuela volverá a ser lo que era: la sexta potencia petrolera, un país con enormes bolsones de pobreza y una clase dirigente alternativa que no puede responder la pregunta de cómo fue posible el triunfo de Chávez en 1998.
Esta dirigencia política tradicional, mimetizada ahora en otros nombres, desde Acción Democrática al COPEI, debería preguntarse qué es lo que hicieron con el mismo país y con las mismas reservas de crudo, desde la firma en 1958 delPacto de Punto Fijo cuando decidieron, “democráticamente”, alternarse entre ellos en el poder.
Desde ese año –hasta la llegada de Chávez- gobernaron Venezuela como si la fiesta del poder fuera interminable, sin importarles el respeto por las instituciones –que ahora reclaman-, ni la educación pública, ni la pobreza de la mayoría, ni los niveles pavorosos de corrupción del sistema.
Es probable que la memoria de Chávez perdure en muchos que se beneficiaron con su política, pero él, personalmente, fue un personaje menor, imposible de comparar con Fidel. La “dimensión política” del Presidente muerto se expresa en la declaración –textual- que le hizo a un periodista de El País de Madrid: “Yo soy el candidato de los que rayan con una chapita de cerveza los Mercedes Benz”.
No es necesario que la política sea solemne –a veces el exceso de formas la desnaturaliza- pero es y debería ser considerada, una acción humana seria. Chávez imaginaba, en cambio, que la política era una ópera bufa y él un personaje central de esa representación.
No comprendió nunca que el líder al que admiraba –Fidel- ha sido esencialmente serio y coherente, aunque no se compartan sus ideas. Cuando en enero de 1959 bajó de Sierra Maestra decidido a derrocar a Batista y a enfrentar a los Estados Unidos, lo hizo en serio. Sus actos seguían a sus discursos: la Cuba de Castro nunca hizo negocios y nunca ganó fortunas con aquellos a quienes enfrentaba. En cambio, ahora, el mejor cliente y el socio privilegiado para el petróleo de la Venezuela que deja el Comandante Chávez, son los Estados Unidos.
Para poner en contexto la comparación Castro-Chávez hay un libro que vale la pena recordar. En el XVIII Brumario de Luis Bonaparte, Marx indica que los hechos y personajes históricos siempre se repiten, la primera vez como tragedia, la segunda como farsa. El Comandante fue la farsa de la tragedia de Fidel, de la misma manera que Napoleón III fue como una copia falsa del Buonaparte originario.
Es curioso como el proceso político venezolano tiene tantos parecidos con otros, principalmente en Latinoamérica. Porque el problema de ahora en adelante no es Chávez, sino las opciones políticas que pueda ofrecer en ese país la alternativa opositora. Cámbiense el nombre de Chávez por otro y los nombres de la dirigencia política alternativa y empecemos a mirar, en serio, el cuadro político argentino.

martes, 22 de enero de 2013

BENEDICTO XVI: LA IDENTIDAD CATÓLICA. VIGILANCIA CRÍTICA.


NOTICIAS GLOBALES, Año XVI. Número 1071, 05/13. Gacetilla n° 1186. Buenos Aires, 21 enero 2013
1186) BENEDICTO XVI: LA IDENTIDAD CATÓLICA. VIGILANCIA CRÍTICA. Fuentes: Propias; web vatican.va; VIS, 21-01-13. Por Juan C. Sanahuja
En el ámbito del desarrollo y la promoción humana: vigilancia crítica ante proyectos de los organismos internacionales. Se deben rechazar los financiamientos y las colaboraciones que, directa o indirectamente, favorezcan acciones o proyectos en contraste con la antropología cristiana.
De funcionaria de Caritas Internacional a directiva de la cultura de la muerte
El 19 de enero, Benedicto XVI, al recibir en audiencia a los participantes en la asamblea plenaria del Pontificio Consejo “Cor Unum” -cuyo presidente es el Cardenal Robert Sarah-, volvió a insistir en la identidad católica de las instituciones de caridady en el “no” de la Iglesia “a filosofías como la de género” (Vid. NG 1181), recordando que “la fe también proporciona el criterio correcto para evaluar las expresiones de caridad, en el contexto actual”.
El que trabaja en los organismos de caridad, debe orientarse por la fe
El Santo Padre afirmó que “el cristiano, especialmente el que trabaja en los organismos de caridad, debe orientarse por los principios de la fe, por la cual nos adherimos al ‘punto de vista de Dios’, a su proyecto para nosotros. Esta nueva visión del mundo y de la humanidad que ofrece la fe también proporciona el criterio correcto para evaluar las expresiones de caridad, en el contexto actual”, (Texto en castellano, VIS, 21-01-13).
Más adelante, el Santo Padre continuó diciendo: “Por desgracia, sobre nuestro tiempo también se abaten sombras que oscurecen el plan de Dios. Me refiero, sobre todo, a una trágica reducción antropológica que replantea el antiguo materialismo hedonista, al que se suma, además, un ‘prometeísmo tecnológico’ De la unión entre una visión materialista del hombre y el gran desarrollo de la tecnología emerge una antropología de fondo ateo. (…) En la perspectiva de un hombre privado de su alma y por lo tanto de una relación personal con el Creador, lo que es técnicamente posible se convierte en moralmente lícito, todo experimento es aceptable, cualquier política demográfica consentida y cualquier manipulación legitimada. La amenaza más peligrosa de esta corriente de pensamiento es, de hecho, la absolutización del hombre: el hombre quiere ser ab-solutus, liberado de toda atadura y de cualquier constitución natural”.
Vigilancia crítica
Benedicto XVI recordó más adelante un principio básico de la moral cristiana: con ningún motivo se puede colaborar con el mal; y dijo: “La fe y el sano discernimiento cristiano nos llevan, por tanto, a prestar una atención profética a esta problemática ética y a la mentalidad subyacente. La justa colaboración con las instancias internacionales en el ámbito del desarrollo y la promoción humana, no deben hacer que cerremos los ojos frente a estas graves ideologías y los pastores de la Iglesia (...) tienen el deber de advertir de estos desvíos tanto a los fieles católicos como a todos las personas de buena voluntad y de recta razón. Se trata, de hecho, de una deriva negativa para el hombre, aunque se disfrace de buenos sentimientos en nombre de un supuesto progreso, o de presuntos derechos o de presunto humanismo. Frente a esta reducción antropológica: ¿Cuál es la tarea de todos los cristianos, y especialmente de quienes se dedican a las actividades de caridad, y por tanto están estrechamente relacionado con muchos otros actores sociales? Ciertamente tenemos que ejercer una vigilancia crítica y, a veces, recusar financiamientos y colaboraciones que, directa o indirectamente, favorezcan acciones o proyectos en contraste con la antropología cristiana”.
Reafirmación del matrimonio como alianza de un hombre con una mujer
La Iglesia reafirma su gran sí a la dignidad y la belleza del matrimonio como una expresión de la alianza fiel y fructífera entre el hombre y la mujer, y su no a filosofías como la de género, (…)  por el hecho de que la reciprocidad entre hombres y mujeres es una expresión de belleza natural del Creador”.
De funcionaria vaticana a directiva de la cultura de la muerte
Como ejemplo de la necesidad de las palabras del Santo Padre, vale lo ocurrido con Caritas Internacional. A principios de 2011, la Secretaría de Estado del Vaticano objetó la reelección de la secretaria general de Caritas Internacional, Lesley-Anne Knight. En ese momento, el Cardenal Sarah, Presidente del Pontificio Consejo Cor Unum, declaró: “Somos competentes a la hora de organizarnos, pero carecemos de capacidad para coordinar el trabajo y reforzar nuestra identidad católica”. Es decir, Lesley-Anne Knight, no aseguraba la identidad católica de Caritas Internacional.
El tiempo dio la razón a la Santa Sede. Knight, británica, nacida en Zimbawe, ex-funcionaria de OXFAM y de la Oficina del Alto Comisionado para los Refugiados de la ONUdirectora internacional del CAFOD (la Caritas de Inglaterra y Gales), ha sido nombrada este año directora ejecutiva (CEO) de The Elders (vid. NG 990991).
The Elders, como informamos, es una organización, ahora presidida por el obispo anglicano Desmond Tutu, que promueve la aceptación social y jurídica de la homosexualidad; el aborto y la esterilización y la reingeniería de las religiones impulsando, por ejemplo, la ordenación de mujeres y de homosexuales. En pocas palabras, un grupo de “notables” al servicio de lareingeniería social anticristiana del Nuevo Orden Mundial. FIN, 21-01-13


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NOTICIAS GLOBALES es un boletín de noticias sobre temas que se relacionan con la PROMOCIÓN Y DEFENSA DE LA VIDA HUMANA Y LA FAMILIA. Editor: Pbro. Dr. Juan Claudio Sanahuja;