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jueves, 29 de agosto de 2013

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, durante un discurso desde el Estado de Miranda, intentó hacer una analogía religiosa, pero se equivocó mal.

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“Hay que meterse escuela por escuela, niño por niño, liceo por liceo, comunidad por comunidad. Meternos allí, multiplicarnos, asícomo Cristo multiplicó los penes…”,  rápidamente pidió disculpas: “Perdón, los peces y los panes. ¿Me perdonan la expresión?”.
“Así como Cristo multiplicó los panes y los peces, hay que multiplicar el arte”, completó Maduro.
Las repercusiones no se hicieron esperar y en Twitter, estallaron los comentarios irónicos sobre el error ‘divino’ del presidente venezolano.

viernes, 21 de junio de 2013

Mejor conocida por su nombre en latín “Evangelium Vitae”, la encíclica menciona claramente la maldad del aborto.

Posted: 20 Jun 2013 09:09 AM PDT
20 de junio de 2013 (Notifam) – Cientos de miles de personas se dieron cita en Plaza San Pedro y en la calle que lleva al Vaticano, este pasado domingo para acompañar al Papa a celebrar la Misa que conmemoraba la famosa encíclica “El Evangelio de la Vida” escrita por el Papa Juan Pablo II en 1995.
 En ella el Papa Juan Pablo II escribió: “Por tanto, con la autoridad que Cristo confirió a Pedro y a sus Sucesores… declaro que el aborto directo, es decir, querido como fin o como medio, es siempre un desorden moral grave, en cuanto eliminación deliberada de un ser humano inocente.”
Precedida por un intenso día de actividades, incluidas una Catequesis sobre la vida, oración y adoración, un peregrinaje a la tumba de San Pedro y una vigilia a la luz de las velas el sábado anterior, la Misa del Domingo dio por concluido el día de Evangelium Vitae.
“Frecuentemente, lo sabemos por experiencia propia, la humanidad no elige la vida, no abraza el “Evangelio de la Vida”, sino que se deja guiar por ideologías y lógicas que ponen obstáculos a la vida, que no la respetan”, dijo el Papa Francisco en su homilía.
La encíclica Evangelium Vitae hablaba también de “ideologías” que trataban de “justificar y encubrir los atentados más atroces contra la persona”.
Estas ideologías, dijo el Papa Francisco, “provienen del egoísmo, de los propios intereses, de la ambición, el poder, el placer, y no provienen del amor, de buscar el bien para el otro”.
Añadió: “Es la constante ilusión de querer construir una ciudad de hombres sin Dios, sin la vida y sin el amor de Dios, una nueva Torre de Babel. Es pensar que el negar a Dios, ell Mensaje de Cristo, el mensaje del Evangelio de la Vida, lleva a la libertad y a la plena realización del hombre. El resultado es que al Dios Vivo lo sustituyen con ídolos humanos y pasajeros que ofrecen la embriaguez de un momento de libertad, pero que al final solo llevan a nuevas esclavitudes y a la muerte”.
Al concluir la Misa, el Papa Francisco agradeció a los movimientos pro-vida del mundo diciendo: “Agradezco de todo corazón a todos aquellos que vinieron de Roma y de muchas otras partes de Italia y del mundo, particularmente a las familias y todos los que trabajan más directamente en la promoción y la defensa de la vida”.

martes, 10 de abril de 2012

EL NUEVO MANDATO ABORTISTA DE OBAMA.

Padre Shenan J. Boquet
Presidente de Human Life International

Durante su histórica visita a Cuba, el Papa Benedicto XVI, el Vicario de Cristo, pidió un cambio ante un atrincherado sistema político que socava la dignidad de la persona humana. Movido por el amor hacia el pueblo de Dios, el Santo Padre simplemente proclamó lo que la Iglesia ha dicho durante generaciones: Jesús vino para que tengamos vida y vida en abundancia (véase Juan 10:10).

Al reflexionar sobre sus declaraciones proféticas, pensé en la invitación que el Beato Juan Pablo II le hizo al pueblo polaco en junio de 1979. Ambos hombres, llenos de celo apostólico y fe inquebrantable, les pidieron a sus hermanos y hermanas efectuar un cambio pacífico pero radical de dirección para obtener la libertad y la paz verdaderas.

Debemos hacer una pausa y prestar atención a las palabras del Santo Padre en momentos en que  nuestra amada nación se encuentra en medio de una batalla por la libertad religiosa y la libertad en general. “El derecho a la libertad de religión, tanto en su dimensión privada como en su dimensión pública, manifiesta la unidad del ser humano, quien al mismo tiempo es un ciudadano y un creyente. También legitima el hecho de que los creyentes tienen una contribución que hacer al establecimiento de la sociedad. El fortalecimiento de la libertad religiosa consolida los vínculos sociales, alimenta la esperanza de un mundo mejor, crea condiciones favorables a la paz y al desarrollo armónico, mientras que al mismo tiempo establece fundamentos sólidos para asegurar el respeto a los derechos de futuras generaciones” (Homilía del 28 de marzo del 2012).

Aún en nuestro propio país, muchos rechazan esta verdad fundamental y su fundamento histórico. El gobierno de Obama, con el pleno apoyo de los principales medios seculares de difusión, está intentando imponerles a todos los ciudadanos una norma que exige a las instituciones religiosas, sin importar sus objeciones, financiar anticonceptivos abortivos y esterilizaciones.

Imagine usted que se logre implantar esta norma. Si podemos descaradamente hacer caso omiso a la Constitución y a su Primera Enmienda, entonces podremos rechazar otros componentes también. Por ello es que los nueve magistrados del Tribunal Supremo de EEUU se encuentran en el centro del debate sobre la constitucionalidad del Acta para la Atención [Médica] Costeable (“Affordable Care Act”), más conocida como “ObamaCare” y su norma inicial de que todo el mundo está obligado a comprar un seguro de salud so pena de enfrentar multas.

Como si estos problemas no fuesen suficientes para alarmarnos, recientemente se anunció un tercera norma, que debería preocuparnos más aún: un recargo por el aborto. Esta nueva norma del gobierno una vez más obliga a las personas provida a financiar el aborto. Ello no debe sorprendernos, ya que el ObamaCare le da un poder ilimitado a las agencias gubernamentales para imponer este tipo de normas tan extralimitadas.

¿En qué consiste esta nueva norma? En primer lugar, consiste en obligar a las compañías de seguro de salud que dan cobertura al aborto a cobrarles a todos los que se han acogido a esos planes a pagar un mínimo de $1 por mes, en lo que los críticos han llamado “recargo por el aborto”. En segundo lugar, a la compañía en cuestión sólo se le permite informarle al comprador del seguro acerca de este recargo en la letra pequeña del contrato inicial. Después que el comprador firma ese documento, éste debe ser cuidadosamente y anónimamente doblado y colocado dentro de otros recargos, creando así un enorme y enlodado fondo para la comisión de abortos gratuitos o baratos.

¡Qué clase de engaño tan grande es éste! El gobierno de Obama, en un intento manipulador para retirarse a sí mismo de manera encubierta del financiamiento directo del aborto, le transfiere ese financiamiento a las compañías de seguro de salud y a sus clientes, obligando a las personas provida o de buena voluntad, sin ellas darse cuenta, a financiar el aborto. Una vez más nuestro gobierno está demostrando un claro deseo de financiar el aborto y de obligarnos a pagarlo. El gobierno está, de manera solapada, cambiando el foco de una norma dirigida a los individuos a otra dirigida a las compañías de seguro, como si no nos diéramos cuenta de que engañosamente se nos va a hacer creer que ya no vamos a estar financiando el aborto.

Si el Tribunal Supremo no considera inconstitucional el ObamaCare o si éste no es revocado por un nuevo Congreso y rechazado por un nuevo presidente el año próximo, podemos estar seguros que estas intrusiones e imposiciones gubernamentales continuarán y que se destruirán más vidas humanas inocentes. Ejemplo de ello es la Junta de Asesoramiento para el Pago Independiente (“Independent Payment Advisory Board” – IPAB), el grupo de 15 personas “expertas” que no fueron electas que tomarán las decisiones de vida o muerte de aquellos cuya atención a la salud se vuelva demasiado cara para merecer cobertura, especialmente los más vulnerables: los ancianos y los gravemente incapacitados.

A los que se alarman ante este “panel de la muerte” que ya existe se les tilda de promotores del miedo. ¿Pero de verdad lo son? Echemos una mirada al Estado de Oregón. A los pacientes de ese estado ya se les ha ofrecido el suicidio asistido por médicos como si fuese un “tratamiento” cuando los tratamientos disponibles para salvarles la vida son más caros. ¿Qué va a impedir que esta “norma de muerte” le siga los pasos a las normas de comprar obligatoriamente seguro médico y de financiar la anticoncepción y el aborto?  

Considere una pregunta más fundamental. Una vez que le entreguemos al gobierno el poder para obligar a grandes sectores de la sociedad a hacer cosas que en buena conciencia no debe hacer, ¿seremos capaces de mantener la determinación de luchar contra cada nueva injusticia?

La Iglesia Católica enseña que todo ser humano, desde el momento de la concepción hasta el momento de la muerte natural, posee una dignidad inherente que exige que la vida sea protegida, sin importar cuán vulnerable sea. Tenemos ahora gobernantes – no representantes, sino gobernantes – en este país que enfáticamente están en desacuerdo con la Iglesia sobre este punto esencial de la ley natural. Debemos oponernos a estas afrentas a la dignidad humana y a nuestros derechos como ciudadanos de EEUU y como cristianos.

lunes, 26 de marzo de 2012

Benedicto XVI llegó a México: "Vengo como peregrino de la fe, de la esperanza y de la caridad".

LEÓN, 23 Mar. 12 (ACI/EWTN Noticias).-
A las 16:12 horas locales, el Papa Benedicto XVI arribó a tierras mexicanas en su primera visita a un país de habla hispana en América Latina. En su primer discurso recordó que viene "como peregrino de la fe, de la esperanza y de la caridad".

"Me siento muy feliz de estar aquí, y doy gracias a Dios por haberme permitido realizar el deseo, guardado en mi corazón desde hace mucho tiempo, de poder confirmar en la fe al Pueblo de Dios de esta gran nación en su propia tierra", afirmó tras recibir el saludo del Presidente de México, Felipe Calderón. 

Ante el aplauso y vivas de los miles de mexicanos presentes, recordó que "con esta breve visita, deseo estrechar las manos de todos los mexicanos y abarcar a las naciones y pueblos latinoamericanos, bien representados aquí por tantos obispos, precisamente en este lugar en el que el majestuoso monumento a Cristo Rey, en el cerro del Cubilete, da muestra de la raigambre de la fe católica entre los mexicanos, que se acogen a su constante bendición en todas sus vicisitudes".

El Santo Padre explicó que "México, y la mayoría de los pueblos latinoamericanos, han conmemorado el bicentenario de su independencia, o lo están haciendo en estos años. Muchas han sido las celebraciones religiosas para dar gracias a Dios por este momento tan importante y significativo". 

"Nuestra Madre del cielo ha seguido velando por la fe de sus hijos también en la formación de estas naciones, y lo sigue haciendo hoy ante los nuevos desafíos que se les presentan".

"Vengo como peregrino de la fe, de la esperanza y de la caridad. Deseo confirmar en la fe a los creyentes en Cristo, afianzarlos en ella y animarlos a revitalizarla con la escucha de la Palabra de Dios, los sacramentos y la coherencia de vida", agregó. 

"Así podrán compartirla con los demás, como misioneros entre sus hermanos, y ser fermento en la sociedad, contribuyendo a una convivencia respetuosa y pacífica, basada en la inigualable dignidad de toda persona humana, creada por Dios, y que ningún poder tiene derecho a olvidar o despreciar. Esta dignidad se expresa de manera eminente en el derecho fundamental a la libertad religiosa, en su genuino sentido y en su plena integridad", indicó.

El Papa recordó que 'la confianza en Dios ofrece la certeza de encontrarlo, de recibir su gracia, y en ello se basa la esperanza de quien cree. Y, sabiendo esto, se esfuerza en transformar también las estructuras y acontecimientos presentes poco gratos, que parecen inconmovibles e insuperables, ayudando a quien no encuentra en la vida sentido ni porvenir". 

"Este país, este Continente, está llamado a vivir la esperanza en Dios como una convicción profunda, convirtiéndola en una actitud del corazón y en un compromiso concreto de caminar juntos hacia un mundo mejor", señaló.

Benedicto XVI explicó que "junto a la fe y la esperanza, el creyente en Cristo, y la Iglesia en su conjunto, vive y practica la caridad como elemento esencial de su misión".

"Nadie queda excluido por su origen o creencias de esta misión de la Iglesia, que no entra en competencia con otras iniciativas privadas o públicas, es más, ella colabora gustosa con quienes persiguen estos mismos fines. Tampoco pretende otra cosa que hacer de manera desinteresada y respetuosa el bien al menesteroso, a quien tantas veces lo que más le falta es precisamente una muestra de amor auténtico".

"En estos días pediré encarecidamente al Señor y a la Virgen de Guadalupe por este pueblo, para que haga honor a la fe recibida y a sus mejores tradiciones; y rezaré especialmente por quienes más lo precisan, particularmente por los que sufren a causa de antiguas y nuevas rivalidades, resentimientos y formas de violencia. Ya sé que estoy en un país orgulloso de su hospitalidad y deseoso de que nadie se sienta extraño en su tierra". 

"Lo sé, lo sabía ya, pero ahora lo veo y lo siento muy dentro del corazón. Espero con toda mi alma que lo sientan también tantos mexicanos que viven fuera de su patria natal, pero que nunca la olvidan y desean verla crecer en la concordia y en un auténtico desarrollo integral. Muchas gracias", concluyó.