martes, 18 de diciembre de 2012

El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) obtuvo 19 de las 23 gobernaciones que forman la nación, mientras que la Mesa de Unidad Democrática (MUD), coalición opositora, ganó tres, incluida la de Miranda, donde Henrique Capriles consiguió la reelección.



Según informó  la Comisión Nacional Electoral (CNE): ‘Con el 94,82 por ciento del escrutinio completado, el PSUV ha revalidado su mandato en 16 estados y ha arrebatado tres a la oposición, los de Zulia, Táchira y Carabobo’.
La  MUD obtuvo  la victoria en los estados de Amazonas, Lara y Miranda,  este último, Capriles se impuso  con el 50,35 por ciento de los votos al ex vicepresidente, Elías Jaua, que abandonó el cargo para sumarse a la carrera electoral.
Capriles manifestó en su cuenta de Twitter que: “Ya sabemos el resultado de Miranda!. ‘El pueblo habló y decidió!. Esperaremos a que se anuncien los resultados oficiales. !Qué viva Miranda!”.
Falta  determinar el signo político del estado de Bolívar,  los resultados preliminares con el 45 por ciento del escrutinio completado apuntan a que el candidato del PSUV, Francisco Rangel Gómez, se impuso  al de la MUD, Andrés Velásquez.

Embajador cubano en México: “Esperamos a Chávez con su salud reestablecida”.

VENEZUELA-PRESIDENTE

El canciller de Cuba en México, Dagoberto Rodríguez, sentenció que el mandatario venezolano, Hugo Chávez, libra la más dura batalla por su salud. Aseguró que es "una batalla por continuar sirviendo a Venezuela".
Audios disponibles:
Reporte de Alejandro Pacheco, desde México. - 1 min. 48 seg. (854 Kb.)


El diplomático cubano resaltó que la lucha que ahora realiza el jefe del Ejecutivo venezolano es además una batalla por "la integración de los pueblos de América Latina y el Caribe".

El Embajador cubano dijo que no es momento de pensar en el final del gobierno del mandatario venezolano sino en la recuperación pronta de Chávez.

Sobre las voces que han pedido la dimisión del presidente venezolano, Rodríguez sentenció que esto es una "bajeza humana".

El Embajador participó de un acto de solidaridad con el mandatario venezolano Hugo Chávez en el monumento a la Revolución mexicana en la capital azteca.

Durante la jornada, activistas, músicos y ciudadanos mostraron su solidaridad con el mandatario venezolano, al tiempo que le desearon una pronta recuperación.(PÚLSAR)

Relator de la ONU defiende a las radios comunitarias como servicio público.

BRASIL-RADIOS

El relator especial para libertad de expresión de las Naciones Unidas, Frank La Rue, defendió el rol de las radios comunitarias en Brasil. Exigió que tengan iguales condiciones de funcionamiento que medios comerciales.
Audios disponibles:
Frank La Rue, relator de la ONU. (servicio público) - 25 seg. (198 Kb.)
Frank La Rue, relator de la ONU. (radios comunitarias) - 45 seg. (354 Kb.)


Fue durante el seminario "Vigilancia y Derechos Humanos", en Río de Janeiro. Allí destacó a la comunicación comunitaria como un servicio público.

Según el abogado, no se deben aplicar a las emisoras comunitarias restricciones que no son impuestas a medios comerciales.

A pesar de ello, La Rue reclamó que los medios comerciales, públicos y comunitarios tengan las mismas condiciones de funcionamiento.

Además de las desventajas legales, el relator de la ONU subrayó la criminalización que sufren las radios comunitarias. Expresó que esto crea temor sobre las organizaciones sociales de las radios.

De este modo, resaltó el carácter público, gratuito y sin fines de lucro de las emisoras comunitarias.

A su vez, señaló que en Brasil estas frecuencias son pocas, pobres y de baja potencia.

En ese sentido, La Rue remarcó que las estaciones comunitarias atiendan a una comunidad por su cultura y que ello no se restrinja a una determinada área geográfica.

Asimismo, el representante de la ONU aclaró que las diferencias entre comunitarios y comerciales se deben a que en América Latina "la comunicación persigue el mercado".(PÚLSAR)

Hoy están tratando de hacer lo que hacen desde hace más de seis décadas: hacer pasar sus ideas dictatoriales minoritarias como si fueran las ideas de las mayorías.


Foro agrario imaginable y manipulable

Eduardo Mackenzie
Eduardo Mackenzie
Por Eduardo Mackenzie
17 de diciembre de 2012
Los mamertos, en materia de discusión,  son, definitivamente, incurables. Hoy están tratando de hacer lo que hacen desde hace más de seis décadas: hacer pasar sus ideas dictatoriales minoritarias como si fueran las ideas de las mayorías. O, lo que es peor, substituir las tesis pluralistas y libres de unos, por las tesis cerradas de ellos.
Eso se ve en la forma como están abordando el llamado “foro agrario” que sesionará en Bogotá durante tres días a partir de este 17 de diciembre. Según ellos, ese escenario se convertirá en un “mecanismo de participación de  la sociedad civil” en las negociaciones entre las Farc y el gobierno de Santos en La Habana. Alfredo Molano, uno de los impulsores del “foro”, asegura que éste recogerá las propuestas de los “colombianos sin fusil”, para llevárselas, deducimos, a los “colombianos con fusil”, que es como algunos quieren que veamos a las angelicales Farc.
En un artículo, Molano indicó quien podrá participar en el “foro agrario” organizado por un grupo de profesores de la Universidad Nacional con ayuda de la Oficina de las Naciones Unidas en Bogotá: “los académicos, empresarios, indígenas, afros, campesinos, organizaciones sociales y un variado espectro de la sociedad organizada”.
Ese “foro”, promete Molano, será muy “democrático” pues allí se “escucharán todas las opiniones”. Los ciudadanos que quieran, a título personal o de un grupo, podrá presentar las  “propuestas agrarias” que quieran.  ¿Sera verdad tanta belleza?
No es sino leer lo que escriben los inventores del “foro” para ver más claro.  ¿Irán realmente los representantes de los gremios, sobre todo el agrario y ganadero, los sectores privados  y públicos que tienen que ver con la realidad de ese sector? ¿O sólo tendrán la voz cantante los grupúsculos, las misteriosas “organizaciones campesinas”, o las Ong involucradas en atrocidades como las de Curbaradó y Jiguamiandó, en 2009 y 2010?
En el mejor de los casos, el “foro” no escuchará realmente a todos. Ese foro que nadie estaba pidiendo y que emerge como una iniciativa de las Farc, está concebido como un corsé que impedirá que el pensamiento de todos sobre el tema agrario y sobre las conversaciones “de paz” en La Habana,  sea escuchado y respetado. Será un foro para dar la sensación, sobre todo en Europa y Estados Unidos,  de que los colombianos sin voz son oídos por los negociadores en La Habana. En realidad, al final, las ideas de todos ellos se habrán  esfumado.
El “foro agrario” abrirá con una “ponencia” de Darío Fajardo, un profesor de la Universidad Nacional, quien dará el tono y la orientación general a la discusión. Después, durante tres semanas, los 1.200 asistentes (no admitirán a nadie más), podrán tomar la palabra pero sólo durante ocho minutos cada uno. Y ahí termina la intervención de los ciudadanos, pues lo que viene enseguida es la puesta en marcha de una maquinaria para pulverizar lo que ellos dijeron y sacar varios textos nuevos, los cuales terminarán convertidos en otros textos, y finalmente en una suerte de síntesis, o de texto final único, que alguien llevará a La Habana, sin que nadie haya ni tiempo ni posibilidad de discutir una sola de las líneas finales.
Juan Camilo Restrepo da la bienvenida al Foro Agrario, organizado por las FARC
Juan Camilo Restrepo da la bienvenida al Foro Agrario, organizado por las FARC
No exagero. Alejo Vargas, otra eminencia de la Universidad Nacional, explica la metodología que aplicará en el foro. Primero, en el panel, algunos asistentes presentan unas “breves ponencias sobre el desarrollo rural integral”. Después, dice Vargas, “entre la tarde del primer día y la mañana del segundo, los asistentes, distribuidos en 20 mesas [cada una de 60 personas], presentarán sus propuestas. En la tarde del segundo día se recogerán las propuestas. De allí se sacarán 20 relatorías, que posteriormente se reunirán en diez y, finalmente, en un solo texto.”
Vargas no explica quien redactará las primeras 20 propuestas ni quien las reducirá a diez, ni quien la convertirá en texto final. No dice si el texto final será sometido a la aprobación de los participantes. No lo dice, pues no habrá tal mecanismo que podría contrariar a los que quieren imponer una línea determinada. El hecho de cómo se pasa en sólo unas horas de 1.200 textos o declaraciones iniciales, a una síntesis final, escrita tras bambalinas, es un misterio.  Por otra parte, la clausura del “foro” estará a cargo, anuncia Alfredo Molano, del polémico cura Francisco de Roux, que es un sabio, como todos saben, en cuestiones de agricultura y ganadería capitalista.
El foro que comienza con Darío Fajardo y termina con Francisco de Roux será controlado en todos sus detalles, de principio a fin, y de manera excluyente, por miembros de grupúsculos de izquierda.
¿Alguien puede creer que en esas condiciones, el texto que saldrá de ese evento habrá sido redactado con la transparencia, neutralidad y  equilibrio que la ciudadanía puede esperar?
La meta de ese tinglado es muy claro: llevar a La Habana un documento agrario que coincida con lo que piensan las Farc del agro colombiano. Que los “colombianos sin fusil” digan que concuerdan, en esa crucial materia, con los “colombianos con fusil”. ¿Y ante semejante movida qué podrán hacer los negociadores de Santos?  Someterse. ¿No es esa una manera insidiosa de ponerles una mordaza más a la tímida y callada comisión gubernamental en La Habana?
Desde ya se puede saber qué dirá el texto que aterrizará en La Habana en enero:  que si queremos la paz habrá que “dejarles a las Farc el territorio que han dominado”; que la pequeña propiedad es mejor que los grandes cultivos, que hay que oponerse al desarrollo capitalista del agro, que  hay que “acabar” con los propietarios de tierras,  que hay que discutir una “estrategia de choque que nos lleve a una redistribución de la tierra”, que hay que favorecer un “modelo de desarrollo campesino” y no un modelo de desarrollo empresarial,  etc.
¿No es eso, precisamente, lo que los amigos del “foro agrario” están diciendo en estos días? Uno de ellos, el columnista León Valencia, es el autor de este simpático ultimátum: “o se pacta con los grandes terratenientes o se los doblega, no hay otra alternativa”.  Marco Palacios, polémico ex rector de la Universidad Nacional, autor de la frase sobre “dejarles a las Farc el territorio que han dominado”, estima que el país necesita una “reforma agraria radical”. Esta consistiría, según él, en “redistribuir tierras a los trabajadores del campo y a los pequeños propietarios, quitándole poder político a los dueños de la tierra.”
Estas son las lindezas, dignas de Pol Pot,  que hacer parte del imaginario de estos ilustres guías de la izquierda colombiana. ¿La síntesis final del “foro agrario”, donde cientos de colombianos prestarán de buena fe su concurso, escapará a la funesta ideología?