miércoles, 18 de septiembre de 2013

Rafael Correa anuncia viaje a la Amazonía para denunciar "mentiras" de Chevron.

ECUADOR 

EL MAL SE LLAMA CHEVRÓN

16 de septiembre 2013
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció este lunes que el martes visitará un pozo que la petrolera estadounidense Texaco, posteriormente adquirida por Chevron, operó en la Amazonía y revelar allí las "mentiras" de esa trasnacional, implicada en un caso de contaminación ambiental.

Correa puntualizó en una entrevista con la televisión Gama que viajará al pozo Aguarico 4.

"Empezamos con eso una campaña de traer personalidades. Vendrá la alcaldesa de Richmond (California, EE.UU.), donde también, con un incendio en una refinería, Chevron contaminó a toda la población", dijo el gobernante ecuatoriano.

Correa apuntó que Chevron argumenta que no contaminó y que la que lo hizo fue la estatal Petroecuador.

Por ello irán "a un pozo que solo operó Texaco en ese entonces, y que quedó abandonada en el 92".

En ella, se "puede meter la mano y sale llena de petróleo porque nunca limpiaron", dijo al recordar una visita similar en 2007, pero apuntó volverán a hacerlo y demostrarán "al mundo que Chevron está mintiendo".

"Trataremos de tener una campaña continua, cada semana, cada dos semanas", que llegue a Ecuador una personalidad a nivel mundial "y muestre al mundo la mano sucia de Chevron", comentó el gobernante.

Correa aseguró que el país tiene "el arma más letal contra tanta prepotencia, que es la verdad".

Para el jefe de Estado, "lo que hizo (Chevron) en Ecuador no tiene nombre, jamás lo hubiera hecho en Estados Unidos" y apuntó que "no solo se trata de que no limpiaron ciertas piscinas" sino que, en su opinión, usaron "técnicas anacrónicas" durante su operación.

Con el caso Chevron, dijo, defenderá a su pueblo de "esas relaciones tan injustas donde todo está en función del capital".

El pasado 10 de septiembre, Correa dijo que, para él, la estadounidense "Chevron es culpable" de contaminar la Amazonía y rechazó lo que consideró una campaña mediática de la petrolera contra su Gobierno para evadir el multimillonario pago al que ha sido condenada por las cortes de Ecuador.

Correa añadió entonces que en el juicio ambiental que Chevron perdió contra colonos e indígenas amazónicos del país andino, el Gobierno de Ecuador no se ha inmiscuido, como alega la petrolera.

Asimismo, el gobernante ecuatoriano defendió el derecho de la compañía estadounidense a presentar los alegatos que desee en el juicio ambiental, pero remarcó que en su opinión "Chevron es culpable de contaminar" la selva amazónica.

La compañía, que fue condenada a pagar una indemnización de más de 19.000 millones de dólares, ha denunciado un presunto fraude en su contra y ha pedido a un tribunal de arbitraje de La Haya endilgar a Ecuador el pago de la sentencia, extremo al que el Gobierno de este país se niega.

De su lado, la compañía presentó en los últimos días a la Fiscalía ecuatoriana nuevos documentos del presunto fraude supuestamente fraguado en su contra por los abogados de los demandantes.

La Fiscalía ha aclarado que la nueva documentación ha llegado fuera del tiempo establecido en el proceso, que ya dura más de trece años.

En 2011, la Corte de Justicia de Sucumbíos condenó a la petrolera a pagar más de 19.000 millones de dólares.

Los demandantes han iniciado causas de ejecución de la sentencia en otros países como Argentina, Brasil y Canadá.


Según la transnacional, 7 veces buscó acercamientos, pero siempre encontró un ?círculo cerrado?

Chevron intentó cercar a Correa negociando con la Casa Blanca

Un documento confidencial de 2010 de la petrolera revela que para lograr un acercamiento con el Gobierno de Ecuador, ésta autorizó a una empresa de lobby contactarse con el entonces subsecretario de Estado, Arturo Valenzuela, quien debía enviar directrices al presidente Rafael Correa.


Texpet, subsidiaria de la compañía estadounidense Texaco, supuestamente realizó trabajos de remediación en Sucumbíos y Orellana, pero la contaminación ambiental por derramamiento de crudo o aguas de formación continúa. Foto: AFP
Unidad de Investigación

La petrolera estadounidense Chevron, acusada de contaminar el norte de la Amazonía ecuatoriana,  buscó infiltrarse en el Gobierno de Rafael Correa para  hacerle entender las ?bondades? de llegar a un arreglo político en lugar de insistir en  procesos judiciales, los cuales se ventilan dentro y fuera de Ecuador.

Chevron, que compró las acciones de Texaco, se valió incluso de funcionarios, políticos y expertos de EE.UU. y  de Ecuador para presionar en sus objetivos,  según  revela un documento confidencial de la misma multinacional  que data del 22 de octubre de 2010 (ver facsímil).

De esa manera, la compañía buscaba no cumplir con la sentencia de la justicia ecuatoriana y  no ver mermada su imagen internacional al tener que pagar $19.000 millones por daños y perjuicios  por la afectación a la flora, fauna, aire, agua y la salud de 30.000 miembros de cinco nacionalidades indígenas: Cofán, Siona, Secoya, Waorani y Kichwa, así como de campesinos de las provincias de Sucumbíos y Orellana.  

El documento de 2010 es  dirigido por Alec Watson, de la empresa Hill & Company, a Bill Irwin, de Chevron. Watson es director de la consultora internacional  Hills & Company, dedicada a proveer  información y asesorar a clientes con afán de negocios especialmente en Latinoamérica, Rusia e India. Además ofrece asesoría sobre disputas legales entre clientes, socios, empleados o gobiernos extranjeros.

Watson, por su parte,  fue secretario Asistente de Estado de Relaciones Hemisféricas; representante estadounidense ante la ONU; embajador en Perú; encargado de relaciones en Brasil, Colombia y Bolivia y varios países de Europa; director de desarrollo financiero y manejo de relaciones con el Congreso en conflictos económicos internacionales para el Departamento de Estado, de donde tras retirarse pasó a  liderar el programa internacional ?The Nature Conservancy?.

También trabajó en varias ONG, incluida la presidencia de la Fundación Panamericana de Desarrollo y la Fundación ?Chapman Cox?.

Reunión al más alto nivel

En el documento confidencial, Watson comenta que se reunieron  con Arturo Valenzuela, en esa época Subsecretario de Estado norteamericano para Asuntos del Hemisferio Occidental.



La reunión tuvo lugar en la oficina de Valenzuela, a la cual también asistieron el entonces Subsecretario Adjunto de Estado, Jeffrey DeLaurentis; el director de la Oficina de Asuntos Andinos, Kevin Whitaker; y el funcionario responsable de tomar nota (notetaker), Moisés Behar. ?Inicié la reunión comentando favorablemente sobre el esfuerzo de la Administración de desarrollar una relación de trabajo constructiva con el presidente Correa y su Gobierno. Apoyando ese esfuerzo,  ofrecí una propuesta aprobada por Chevron y discutida previamente con el ex subsecretario Adjunto, Craig Kelly, para promover una discusión entre el gobierno ecuatoriano y Chevron,  para resolver el polémico caso de la contaminación en Lago Agrio?, refiere el documento.

El pretexto para lograr el acercamiento con Correa era la supuesta intención del gobierno estadounidense de mejorar las relaciones con Ecuador. Es por ello que señalan: ?El concepto central es que el Gobierno de EE.UU. transmita a Correa que en el interés de seguir fortaleciendo las relaciones bilaterales, cree que sería útil retirar el complicado tema de Lago Agrio de la agenda, en vez de dejar que los múltiples procesos legales se prolonguen interminablemente, como parece ser el caso?.

En ese sentido, la empresa consultora, con la venia de Chevron, destacó que el Subsecretario podía expresar a Correa: ?El Gobierno de EE.UU. cree que sería mejor para todos si el Gobierno ecuatoriano entabla discusiones significativas sobre  Chevron, incluyendo el juicio de arbitraje desfavorable de $700 millones  contra Ecuador (que vendrá pronto); la validez de  comunicados que el Gobierno ecuatoriano (en 1998, con Jamil Mahuad)  dio a TexPet (subsidiaria Texaco); las Preferencias Arancelarias Andinas (Atpda), programas de desarrollo para la gente del Oriente, etc?.

Para no evidenciar la presión del Gobierno estadounidense, asimismo, se recomendaba aclarar que esas autoridades no estarán  involucradas en ninguna de las discusiones ni negociaciones, pero que tratará de abrir las puertas para aquello, y que si el presidente Correa está interesado, para que la iniciativa sea exitosa, deberá nombrar a un representante totalmente autorizado.
Señalaba que ha notado que desde la perspectiva del Gobierno de EE.UU. un acercamiento con Correa demostrará el continuo interés de mejorar las relaciones y podría resultar en una resolución del tema Chevron.

Destacaba que la reunión con funcionarios del Departamento de Estado fue originalmente planeada para el 10 de septiembre (2010), pero  cambiaron de fecha hasta determinar el enfoque, pues  querían  atraer  la atención del Gobierno de EE.UU.  a  las importantes revelaciones del proceso de descubrimiento referente a las escenas omitidas en  la película ?Crudo?.

?El acercamiento que estamos proponiendo a Correa sería separado, paralelo a los procedimientos legales que  deberán seguir, incluyendo los descubrimientos de ?Crudo? que pueden llegar a ser más  complicados para los demandantes y el Gobierno ecuatoriano. Chevron debe seguir tomando medidas legales para asegurar que se pueda defender de su aplicación  en  los EE.UU. o en otro lugar, de cualquier decisión adversa de las cortes ecuatorianas?, añade.  

Las medidas sutiles para que los funcionarios del Gobierno estadounidense se acerquen a su similar de Ecuador las toman  considerando que Chevron ya había buscado, en siete ocasiones anteriores, acercarse a  la administración de Correa, pero  siempre  fueron rechazados.

Según  Watson, tras la reunión Valenzuela le respondió que estaba muy interesado y simpatizaba con la propuesta, pero ?la desconfianza de Correa hacia otros fuera de su círculo  es más fuerte que nunca. Está resguardado por un grupo pequeño de asesores, incluyendo el canciller  Patiño, y es poco probable que  simpatice con cualquier propuesta por el momento. Valenzuela precisó  que es imposible contactarse directamente con Correa ahora... Entonces, cualquier acción con nuestra  propuesta probablemente tendrá que esperar hasta el próximo año?.

Por ello,  Valenzuela y sus colegas se plantearon algunas  interrogantes,  entre ellas, ¿cómo Correa podría gestionar políticamente un acuerdo con Chevron en vista del  proceso judicial de Lago Agrio, la presión política y toda la retórica negativa? Y Watson  contestó: ?Entiendo que esto es difícil, pero Correa está en la mejor posición para resolver esto, si él quiere una solución negociada?.

?Podemos  hacer referencia a las decisiones de ex fiscales generales en cuanto a que los acuerdos de liberación son legales y vinculantes. Señalé que Chevron  entiende que todo acuerdo debe ser presentado como  victoria para Correa, quien mostrará que ha obtenido de Chevron beneficios para la gente del Oriente y asistencia para que Petroecuador fomente esfuerzos de limpieza. El subsecretario vio  que con los $700 millones del juicio de arbitraje desfavorable para Ecuador y la financiación para el desarrollo  citado por Edward Scott en nuestra reunión previa, más los posibles esfuerzos de remediación ambiental, el paquete de Chevron sería  muy atractivo para el Gobierno de Ecuador?, anota el documento confidencial.

fuente El Telégrafo (Ecuador)

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