viernes, 6 de diciembre de 2013

Panrico: como el capital se come tus donuts.

ESPAÑA



(AW) La crisis económica está socavando la capacidad de consumo de la población española, lo que limita las oportunidades de negocio al gran capital. Por ello, el gobierno Rajoy aplica medidas como la reforma laboral, que ha dado pie a una ofensiva patronal destinada a aumentar beneficios a costa de salarios y puestos de trabajo. El caso Panrico es muestra de ello. Este gigante de la alimentación lleva 8 años sufriendo un saqueo por parte de fondos de capital que especulan con empresas rentables, a base de endeudarlas y echar gente a la calle o desvalijarlas si no obtienen suficientes beneficios. Así es como se ha creado la deuda de Panrico, cuyo único acreedor es el mismo propietario de Panrico, que está aprovechando la reforma laboral para que la plantilla pague la factura pendiente.
Pero Panrico no es una excepción. Este proceso se está reproduciendo por todas partes, pues incluso las empresas saneadas se suman al festín del despido barato y la rebaja salarial. Cuando encuentran resistencia, los partidos de la patronal envían a los antidisturbios, mientras sus medios de comunicación confunden a los trabajadores para dividirlos y romper su lucha.
Si realmente se quisiera afrontar la crisis, lo lógico sería incrementar el consumo, reduciendo las ganancias empresariales a favor de los salarios. En cambio, gobiernos, medios de comunicación y patronal exigen austeridad salarial, mientras disimulan los magníficos beneficios que está logrando la gran empresa en plena crisis. Y es que eso no se toca. Va contra la lógica del capitalismo.
Hay dos opciones: se acepta esta lógica o se rechaza. Mal que le pese a quienes sueñan con un capitalismo ético, en el mundo real ganan los que saquean y corrompen simplemente por que llegan más lejos que sus competidores. La lucha de Panrico -y muchas otras- demuestra que se equivocaban quienes declararon obsoleta la lucha obrera del pasado. En defensa de sus salarios y puestos de trabajo, la plantilla de Panrico en Santa Perpètua ha vuelto a la huelga, la denuncia pública, la manifestación y la caja de resistencia, desatando una ola de solidaridad y rebajando las pretensiones de la empresa.
Sólo nos queda decir que si tienes trabajo, especialmente si tu contrato es fijo, con antigüedad y salario digno, prepárate: esta ofensiva va contra tí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario