lunes, 16 de septiembre de 2013

Damasco dio la bienvenida a los acuerdos entre EEUU y Rusia para desmantelar el arsenal químico sirio y lo tomó como una victoria frente a quienes buscaban la guerra.

Siria ve una victoria en el acuerdo y EEUU insiste en la amenaza militar

Además, reiteró su disposición a aceptar las resoluciones de la ONU. Pero Estados Unidos insistió en que la amenaza de una acción militar «permanece y es real», opción que también defendió el presidente francés, François Hollande.

GARA | DAMASCO

En la primera reacción oficial del Gobierno sirio, el ministro para la Reconciliación Nacional, Ali Haidar, afirmó ayer en Moscú que el acuerdo alcanzado el sábado por Rusia y EEUU para el desmantelamiento de las armas químicas ha permitido evitar la guerra en la región. «Damos la bienvenida a estos acuerdos. Por una parte ayudarán a los sirios a salir de la crisis, y por otra han evitado una guerra contra Siria y han eliminado los pretextos para aquellos que querían desatarla», señaló en una entrevista con la agencia rusa RIA-Nóvosti. «Es una victoria para Siria conseguida gracias a nuestros amigos rusos», añadió.

En opinión de Haidar, el acuerdo alcanzado por el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, y el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, «garantiza el apoyo internacional para que todos los representantes del pueblo sirio se sienten en una mesa y resuelvan sus problemas internos en una próxima etapa».

Kerry y Lavrov acordaron en Ginebra que Damasco tendrá que entregar en el plazo de una semana la información sobre su arsenal químico, que en noviembre los inspectores de la ONU deberán estar en el terreno y que las armas deberán ser destruidas para mediados de 2014, plazos que los expertos dudan de que sean realistas.

«Siria se compromete a aplicar todo lo que venga de la ONU, Aceptamos el plan ruso para deshacernos de nuestras armas químicas. Hemos empezado a preparar la lista», afirmó el ministro sirio de Información, Omrane al-Zohbi a la cadena británica TN. Aunque en el acuerdo no se  menciona el recurso una acción militar contra Siria de forma explícita, Kerry, en visita en Jerusalén, recordó que EEUU no ha descartado ninguna opción. «La amenaza de la fuerza permanece, la amenaza es real», afirmó.

Obama defiende el giro

El presidente de EEUU, Barack Obama, también dijo que continúa preparado para responder militarmente, y rechazó las críticas que ha recibido tras haber paralizado un ataque militar que parecía inminente a cambio de encauzar una solución diplomática. Dijo estar más preocupado por lograr «una política correcta» que por «asuntos de estilo», y defendió haber logrado el objetivo de que Siria acepte eliminar sus armas químicas.

En el mismo sentido, el presidente francés, François Hollande, afirmó que el acuerdo es un primer paso que se ha conseguido por la amenaza de la fuerza y subrayó que «la opción militar debe mantenerse».

La oposición siria, que expresó su frustración por el acuerdo que aparca los ataques, demandó que se prohíba al régimen utilizar misiles balísticos y la aviación contra civiles. Pero la acción militar sigue envuelta en una ambigüedad que, según Alexei Pushkov, jefe de la comisión de asuntos Exteriores del Parlamento ruso, puede dar lugar a diferentes interpretaciones entre Moscú y Washington.

Mientras, se suceden las negociaciones diplomáticas. Hollande se reúne hoy en París con Kerry y el responsable de la diplomacia británica, William Hague. Su homólogo francés, Laurent Fabius, se les unirá tras regresar de su visita Pekín donde ayer afirmó que el acuerdo supone «un avance importante» Su homólogo chino, Wang Yi, aplaudió el acuerdo y señaló que «permite abrir perspectivas para solucionar el conflicto en Siria por medios pacíficos».

Con menos entusiasmo, y tras su reunión con Kerry, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que «para que la diplomacia tenga alguna oportunidad de éxito debe ir acompañada de una amenaza militar creíble». Turquía se felicitó «por principio» de la eliminación de armas químicas pero advirtió de que el acuerdo «no debe ser explotado por el régimen sirio para ganar tiempo».

Obama afirma que la presión sobre Siria envía una señal a Irán
El presidente estadounidense, Barack Obama, reconoció que ha intercambiado cartas con el presidente iraní, Hassan Rohani, pero advirtió de que el hecho de haber parado los ataques contra Siria no supone que la amenaza de usar la fuerza contra Teherán por su programa nuclear haya disminuido. De hecho, presentó la presión ejercida sobre el Gobierno sirio como una advertencia a Teherán para que ceda. «Creo que los iraníes entienden que el tema nuclear es un problema mucho mayor para nosotros que la cuestión de las armas químicas, que la amenaza contra Israel que un Irán nuclear plantea está mucho más cerca de nuestro centro de intereses. Una carrera nuclear en la región sería algo profundamente desestabilizador. Creo que los iraníes entienden bien que no porque no hayamos atacado Siria no vayamos a atacar Irán», afirmó en una entrevista difundida ayer por la cadena de televisión ABC.

Washington no deja de agitar la amenaza de una acción militar contra Irán si las sanciones económicas no le disuaden de abandonar el programa nuclear, mientras Teherán insiste en defender su derecho a utilizar la energía atómica para usos civiles. En la misma entrevista, Obama confirmó que ha estado en contacto con Rohani a través de cartas. «He contactado con él. Y él también. No hemos hablado directamente», precisó.

«Creo que el nuevo presidente no va a hacer de repente las cosas más fáciles. Pero mi opinión es que si usted tiene una amenaza creíble de la fuerza, junto con un esfuerzo diplomático riguroso, se puede llegar a un acuerdo», concluyó el presidente estadounidense. 

FUENTE: diario vasco GARA

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