lunes, 1 de abril de 2013

Declaración especial del gobierno, los partidos políticos y las entidades de la RPDC.

REPÚBLICA POPULAR DE COREA

El gobierno, los partidos políticos y las entidades de la RPDC publicaron el 30 de marzo una declaración especial conjunta, cuyo contenido es como sigue:

En vista de que las hostilidades de la potencia imperial para violar nuestra soberanía nacional y perjudicar el supremo interés del país cobraron un grave cariz, el Mariscal Kim Jong Un, célebre General del Paektu, convocó una urgente reunión de operaciones referente al cumplimiento de la misión de las fuerzas de cohetes estratégicos del Ejército Popular de Corea en la que revisó el plan de golpe de fuego y le puso firma definitiva.

Su determinación de gran importancia, siendo una declaración del combate a muerte para crear una coyuntura trascendental de poner fin a la historia de enfrentamiento con Estados Unidos que se prolonga siglo tras siglo y abrir una nueva era, constituye la última advertencia para las fuerzas hostiles en oposición a la reunificación incluyendo Estados Unidos y su camarilla títere surcoreana y una resolución determinativa de justicia en reflejo de la voluntad de nuestro ejército y pueblo de aniquilar al enemigo.

¡Con el ataque nuclear sin cuartel al chantaje nuclear del imperialismo norteamericano y con la guerra total de justicia a la guerra de invasión!

Esta es nuestra replica rotunda y posición invariable.

Hay que tener presente lo que el mandato del Mariscal Kim Jong Un, el más célebre General del mundo, se diferencia en todos los aspectos.

En adelante las fuerzas hostiles experimentarán en carne propia la férrea voluntad, la audacia sin par y el terrible temple del General del Paektu que aseveró que la Tierra sin la Corea de Songun no puede existir.

En reflejo de la decisión definitiva tomada por Kim Jong Un en la reunión de operaciones de la Comandancia Suprema del Ejército Popular de Corea y la unánime voluntad de todos los militares y civiles coreanos en espera de la orden final del Comandante Supremo, el gobierno, los partidos políticos y las entidades de la RPDC declararon solemnemente como sigue:

Primero, desde ahora las relaciones entre el Norte y el Sur entran en estado de guerra y por ende todos los problemas emergentes entre ambas partes se tratarán en atención al estado de guerra.

En la Península Coreana se puso fin el estado de armisticio.

Ya que nuestras fuerzas armadas revolucionarias tomaron efectivas medidas militares, también las relaciones entre el Norte y el Sur entran automáticamente en estado de guerra y por tanto castigaremos sin cuartel con inmediatas y contundentes acciones físicas sin preaviso cualesquier provocaciones que perjudiquen siquiera en lo mínimo nuestra dignidad y soberanía.  

Segundo, las provocaciones militares del imperio norteamericano y su camarilla títere surcoreana en cualquier zona, sea en las cinco islas del Mar Oeste de Corea, sea en la línea de demarcación militar, para prender fuego a la guerra de invasión contra la RPDC, no terminarán en conflicto local sino que se desarrollarán como guerra total, guerra nuclear.

Los primeros golpes de nuestras fuerzas armadas revolucionarias exterminarán al mismo tiempo tanto las bases militares estadounidenses dispuestas en su territorio, la zona de operaciones del Pacífico que abarca Hawai, la isla Guam, etc., y en Corea del Sur como la Casa Azul y otros organismos gubernamentales y las bases del ejército títere surcoreano y reducirán a cenizas a los provocadores, los invasores.

Tercero, lograremos la victoria final de la gran guerra por la reunificación de la patria sin perder en modo alguno la oportunidad tan esperada.

La gran contienda por la reintegración nacional no durará durante tres días sino que terminará como un relámpago al ocupar de un aliento el territorio total de Corea del Sur incluyendo la isla Jeju sin dejarles al imperio norteamericano y sus títeres belicistas surcoreanos ni un momento para volverse a sí mismo y se realizará de modo tridimensional en el cielo, la tierra y el mar y sin distinción del frente y la retaguardia.

Esta sagrada guerra de justicia vendrá a ser una gigante resistencia pannacional en que participen todos los compatriotas coreanos del Norte y Sur para castigar indiscriminadamente a los traidores a la nación incluyendo a los crueles fanáticos en el enfrentamiento, los buscapleitos y las basuras humanas.

No hay en el mundo ninguno que pueda con la voluntad y fuerza de nuestro ejército y pueblo levantados en la gran guerra de justicia por la reunificación de la patria y demás compatriotas coreanos.

Nuestra nación, con las grandes efigies de las eminentes figuras del Paektu en el corazón, descargaremos satisfactoriamente el rencor acumulado durante siglos, lograremos a toda costa la gran obra de la reunificación de la patria y edificaremos sin falta en esta tierra el Estado más poderoso del mundo. 

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